Hola a todos, ¿les pareció extraño que me tardara tanto? Bueno ojalá pudiera decirles que estuve trabajando arduamente en este capítulo pero la verdad es más triste, estaba probando mi nueva adquisición una tableta, en fin, quise probarla escribiendo en ella, desacarge un programa llamado Polaris Office, bueno por tanto usar diferentes aplicaciones al mismo tiempo se me corrompió el archivo el mismo día que tenía planeado subir y sufrí un desilución tenaz, traté de recuperar el archivo pero fue en vano, tuve que reescribir todo rescatando las ideas principales pero ya no con la misma emoción, aaah(suspiro), bueno Chitaru y Hitsugi son una pareja que me resulta difícil de trabajar, pero espero que les guste, su opinión es muy aprecida por su servidor, gracias por su comprensión y he aquí el nuevo capítulo...
PÉTALO VENENOSO
-Es bueno que Kouko se nos una de nuevo-profiere Mizorogi muy alegre de recuperar a todo el grupo tras el incidente-Es una pena lo del incendio, pero agradezco a kami-sama por mantenerlas a salvo-dice en un tono sereno y meditativo-Por desgracia no tenemos tiempo para descansar, la obra será este jueves y debemos continuar ensayando además tenemos que recuperar la materia-indica cumpliendo su rol de maestro-Claro que Kaminaga no podrá ayudarlas en la obra porque todavía no se recupera completamente.
-Sensei quisiera ocupar mis horas libres en ponerme al corriente con las asignaturas-pide Kouko con su habitual tono serio.
-Por supuesto, Kouko, tu siempre tan dedicada, me encanta ser tu maestro-menciona Mizorogi muy emocionado.
-Gracias-profiere Kaminaga un poco incomoda al percatarse de que era la favorita del sensei.
-Otoya escuche que estas ayudando a Suzu con la vestimenta, ¿no te resulta ningún problema?-inquiere preocupado por la mano de Takechi.
-No, mi mano ya casi sana por completo, además me encanta ocupar tijeras3.
-Que bueno oírlo, ¿Shiena, como van los ensayos?-continua averiguando.
-Las coreografías son alucinantes, pero todavía nos falta pulir el dialogo-exclama llena de entusiamo apretujando el guion.
-Magnifico, me gusta el entusiasmo que todas muestran para cumplir el proyecto-expresa con tanto animo como Shiena-Pero ahora a estudiar, abran su libro digital de química, recuerden capitulo cinco, modelos atomicos.
El escenario no tardo ni una semana en estar listo de nuevo, varios estudiantes de Myojo se mostraron solidarios con las chicas ofreciendose voluntarios para su reconstrucción pues el consejo directivo llego a la conclusión de que aunque dos siniestros la misma noche era sospechoso los accidentes no estaban relacionados, un tornillo flojo se acepto como la hipótesis mas probable para la caída y una fuga de gas para el incidente de los dormitorios.
-Romeo. Romeo-recita hitsugi desde su balcón.
-No. No-exclama Shiena agitando las manos-Estas enamorada de alguien que tus padres desprecian, muéstrate consternada, que la gente sienta ese dolor en el pecho que le dice que la vida es injusta-agita su esfero en dirección a la peliazul, provocándole un sentimiento de incomodidad.
-Shiena, por favor deberías tomártelo con calma-aconseja Mizorogi pues el perfeccionismo de Kenmochi producia estrés en las chicas especialmente al duo protagonista.
-Sensei guarde sus comentarios-lo señala con su esfero-Esto debe salir perfecto, no interfiera-reclama la castaña con una férrea autoridad sobre el lugar.
-Claro-dice muy asustado por el entusiasmo que desbordaba esa chica.
-Tomen diez minutos y volvemos-dice Shiena-Haruki, pásame una botella con agua-pide Shiena mientras revisaba el guion, estaba segura de poder mejorarlo.
-Aquí tiene señora-se la entrega muy sonriente, ahora siquiera Shiena recordaba darles descanso a sus actrices.
En el baño de damas se encontraban Chitaru y Hitsugi refrescándose, Chitaru desabotono su camisa para poder lavarse el sudor del cuello y sus prominentes pechos que incluso eran mas grandes que los de la pelirosa del grupo, kirigaya no perdió la oportunidad para admirar el cuerpo de mujer que poseía la pelirroja.
-Chitaru tu cuerpo es hermoso-piropea la pequeña peliazul mirándola con ternura.
-Oh, gracias Hitsugi-se sonroja ante la voz de Kirigaya.
-No tienes porque sonrojarte eres una mujer bellísima-profiere Hitsugi muy sonriente, "Si no lo haces tu, lo hare yo, después de todo una mujer como tu debe ser quien reciba todos los alagos y atención"-¿Quisieras salir mañana conmigo al festival? ¿Cómo una cita?-pregunta con sus pupilas amarillas llenas de emoción.
-Por supuesto, yo…claro-"Se canso de esperar a que yo lo hiciera, oh Chitaru porque tu debilidad deben ser las peliazules, Kirigaya prometo ser mas valiente y mostrarte mis sentimientos"-Me encantaría tener una cita contigo-acierta a decir-¿Qué quiere hacer mañana?-se inclina un poco para mirarla a los ojos al preguntarle pero inconscientemente también dio una buena vista de su busto la cual Hitsugi no desaprovecho.
-Tienes unos senos hermosos Chitaru, ¿Qué talla son?-expresa con un tono picaresco.
-Hitsugi eres una oportunista-se lo dice con una sonrisa por haber aprovechado la primera oportunidad que tuvo para preguntarle-Son talla D-responde con una sonrisa ladina.
-Puedes besarme si lo deseas-profiere sabiendo que estaba completamente fuera de contexto, "Mañana tendre mi primera cita con Chitaru y quizás tengamos nuestro primer beso, ¡Es el mejor dia de mi vida!"
-Me gustaría mucho-se inclina para unir sus labios con la peliazul, su corazón palpitaba descontroladamente, ella no podía describir la emoción que le nacia al imaginarse el sabor de los labios de esa chica.
-Chitaru, Shiena…-la puerta del baño se abre interrumpiendo y sonrojando al par de mujeres-Lo siento…esto, Shiena quiere que regresemos-indica Haru igual de sonrojada que el par tan acaramelado que acababa de sorprender.
-Por supuesto-dice Chitaru muy avergonzada por ser encontrada en el baño en una situación tan comprometodar y con su camisa desabotonada-Vamos Hitsugi-se arregla su camisa y toma la mano de la peliazul para seguir a Haru.
-Se toman su papel muy en serio-bromea Haru con inocencia pero muy conciente de lo que ocurria.
-Haru, podrias mantener esto en secreto-pide Hitsugi cubriéndose detrás de Chitaru por la vergüenza.
-Creo que todas ya se dieron cuenta-dice alegremente mientras camina de costado para mirarlas-Tokaku dijo que eso de ir tomadas de la mano todo el tiempo era sospechoso y si no eran pareja lo serian pronto-indica con una emoción contagiosa.
-¿En realidad somos tan obvias?-pregunta Namatame abochornada al darse cuenta de que se su atracción hacia Kirigaya fuese mas notoria de lo que imaginaba.
-Si-expresa Tokaku que también había ido a buscarlas.
-Tu también Azuma-expresa Chitaru al darse cuenta de que a pesar del tono serio con el que lo dijo trataba de bromear.
Tras los ensayos Nio llamo a todas las chicas a su lugar de reunión.
-Bienvenidas a la segunda reunión oficial de Lirios de Medianoche-exclama Nio muy sonriente-¿Saben que?, dire LDM para ahorrar tiempo-continua alegre, en sus manos sostenia sobres negros quizás fueran importantes-Aquí tengo la paga de este mes-informa Nio levantando los sobres.
-Todavia no es tiempo, ¿Por qué tan pronto?-pregunta Suzu.
-Quemamos sus cosas, este adelanto es para que puedan recuperarlas-indica nio al pasar a repartir los sobres.
Haruki toma el suyo, se sentía agobiada, reponer sus cosas seria malgastar el dinero de la familia, da un fuerte suspiro antes de abrir el sobre, al hacerlo se lleva una gran sorpresa la cifra era de seis dígitos, 305 250¥, eso era cinco veces mas de lo prometido, pensó que Nio le dio el equivocado pero lo reviso, estaba adosado a su nombre, tenia que preguntar el porque de la cantidad, le encantaba la idea de tanto dinero pero quería saber como se lo gano.
-¿Por qué Isuke recibió una paga menor a la de Haruki?-pregunta Inukai molesta sacudiendo el sobre frente el rostro de Nio.
-Porque ella se ha esforzado mas que tu-fue la respuesta directa de Hashiri.
-No es justo, ella no ha matado a nadie-indica la pelirosa, Haruki solo reia ante el comportamiento de Isuke le causaba gracia por algún motivo.
-No te pagamos para que asesines gente, te pagamos para que protejas a Haru-indica Nio con su aterradora sonrisa de tiburón, Inukai indignada solo aparta la vista con desden.
-Tranquila Isuke-sama, al fin tengo para invitarte a salir-menciona al pasar una mano por la cintura de Isuke, ahora se sentía complacida, con esa cantidad se las arreglaría para terminar de pagar las deudas que le quedaban y si ahorraba pagaría la universidad de Fuyuka.
-Me encanta la idea3
-Bien, si no tienen mas dudas pueden retirarse-indica la rubia con una ademan de sus manos.
Llegada la noche Shinya flotaba desnuda en la vaporosa agua caliente con patitos de hule a su alrededor y con Sumireko observándola, lo cual no fue desapercibido por la peliplateada, medio flotando y medio nadando se acerco a ella, Shinya estaba segura que Mahiru podría con la misión pero decidio preparar el terreno.
-¿Sumireko, que tanto te gusta verme desnuda?- sorprende a Sumireko parándose frente ella permitiéndole una vista de primer plano de su cuerpo.
-Yo…eh, eres…ah-Hanabusa no podía articular palabras mientras observaba las gotas calientes deslizándose por el cuerpo blanquecino de Banba-Quiero decir…tu, yo…-no podía conseguirlo.
-Te quedaste sin habla, eso me gusta-profiere Shinya sentándose junto a ella-Seguro prefieres a las chicas timidas fáciles de engañar-menciona al lamer el cuello de Sumireko haciéndola jadear-¿O acaso tienes un fetiche por las cicatrices? ¿Dime, que es lo que mas te gusta de Mahiru?-pregunta mientras acaribia el esbelto cuerpo de Sumireko.
-Yo, eh…me gusta tu cabello, tus ojos…ah-trata de dejarse llevar por Shinya-El modo en que tus mejillas se tornan carmesí cuando te sientes vulnerable…y lo fuerte que eres cuando necesitamos que lo seas…-sintiendo que no podría seguir sujeta las manos de Shinya-Banba, yo…
-No lo digas, me da pena-estaba temblando, Sumireko lo comprendia doble personalidad pero no sabia que ocasionaba el cambio.
-Mahiru-dice con ternura, era cierto su deseo por la chica timida era mayor a cualquier otro, la rodea con sus brazos, sus cuerpos se juntan en uno solo, Sumireko intenta besarla pero Mahiru demasiado timida para corresponder aparta el rostro, Hanabusa dulcemente con su mano la ubica nuevamente en posición, cierra los ojos, deseaba saborear el instante mismo que sus labios se tocaran.
"-Es como el cielo. –Es…perfecta pero…tengo miedo. –Ella no nos esta lastimando, en realidad te ama. –Pero si no te ama a ti también no puedo estar con ella. –No, no me ama, pero que te ame a ti es suficiente, yo estare bien. –Shinya te amo, no te dejare. –No lo haras, pero ahora debes concentrarte en ella, esa chica puede darte algo que yo no, placer físico. –Pero nosotras… -Eso no es lo mismo y lo sabes-en ese espacio onírico de su mente sus personalidades también se unen en un beso intimo."
-Banba, Banba-excalama Sumireko un poco preocupada-Fue demasiado para ti, ¿verdad?-sonrie dulcemente con el cuerpo cansado de Mahiru en sus brazos.
Haru guardaba sus cuadernos en la mochila, ya había terminado todos los deberes de la semana, era muy dedicada, siempre hacia los deberes el mismo dia que los enviaban, en ese momento Tokaku se duchaba para irse a dormir y otra vez dejo tirada su ropa en el suelo, Haru comedidamente la recogio y ubico en el cesto de la ropa sucia, el sonido del agua se detuvo y un par de minutos después salio Tokaku con una camiseta blanca y un short azul, asi se acostaba.
-Esto…Tokaku-llama Haru algo timida juntando sus manos.
-¿Qué pasa Ichinose?-pregunta mientras se secaba el cabello con la toalla.
-¿Recuerdas que me prometiste una cita?-indica la chica de los vivaceos ojos rosáceos.
-Oh, es cierto-en realidad lo había olvidado-¿Qué te parece mañana en el festival?
-Es perfecto-exclama con una alegría desbordante.
-Bien, vayamos a dormir-dice simplemente la peliazul, aunque le gustaba la idea de una cita con Haru no podía demostrar la misma intesidad que la chica de cabello rojizo.
.Yo…eh, quería que charlaramos un poco-dice al sentarse en su cama.
-De acuerdo, ¿de que quieres hablar?-se sienta a su lado.
-Yo quería saber sobre tu familia-indica Haru con su sonrisa marca registrada.
-Vivo con mi tia, que es gemela de mi madre la cual murió a pocos días de mi nacimiento-menciona sin mostrar emociones perceptibles, pero Haru sabia que las tenia y se sintió triste, pero un poco de alegría surgio al pensar que Tokaku también sabia lo que era perder un ser querido y podía comprenderla-No conozco a mi padre, los primeros años de mi vida los pase con mi abuela pero mi tia me tomo bajo su custodia, aunque mi abuela se enojo los abogados resolvieron el problema, ella me sigue visitando-viendo el rostro sereno de Haru-Un dia me presento a un primo, parte de una rama secundaria de los Azuma, unos tres años mayor, era agradable, le caia bien a mi tia, por lo cual mi abuela queriendo que yo continue el legado familiar me comprometio con el-explica con un ligero endurecimiento en su voz-No me opuse, mi tia tampoco quería reconciliarse con su madre, además parecía un buen chico, cuando tuve catorce empezamos a salir, también practicábamos artes marciales juntos, el es muy bueno, el mejor que yo haya visto-su voz se agravaba, Haru sabia que algo malo iba a pasar-Un dia llego a mi casa cuando estaba sola, me propuso tener relaciones sexuales, yo lo rechace, el se fue molesto, se sintió humillado por algún motivo-la voz de Tokaku cada vez era mas tenebrosa-En la noche siguiente llego ebrio a la casa, trato de aprovecharse de mi, si no hubiera estado borracho lo hubiera conseguido, pero no se si estando sobrio lo hubiera intentado-ese era el motivo de su actitud, había sido herida por alguien que apreciaba-Tras eso decidi alejarme, fue cuando encontré este trabajo y termine aquí, contigo-esboza una pequeña sonrisa para Haru.
-¡Tokaku!-exclama al lanzarse con un abrazo, Haru sabia lo que necesitaba la peliazul, un poco de amor, Azuma recibió el abrazo con gusto correspondiendo a ello, Haru acerca su rostro al de Tokaku, quería curar esa herida.
-Hasta mañana Ichinose-dice Tokaku seriamente, todavía no podía, no después de la primera y única relación que tuvo.
-Uh, si…lo siento, hasta mañana Tokaku-Haru se sintió terrible por haber querido aprovechar los sentimientos desbordados por la peliazul.
En la habitación del equipo sexy Haruki todavía no se alistaba para dormir, usaba su camisa y falda habitual, su chaleco estaba a un lado de la cama sobre la cual estaba acostada leyendo "El Sillmarilion" una historia recopilada de J.R.R Tolkien sobre los inicios del universo del señor de los anillos publicada póstumamente por el hijo de este, Shiena fue muy amable en prestárselo, en el sillón Isuke con su vestido morado de dormir también leia pero una revista, llego a un articulo sobre como atraer al sexo opuesto, le causo un poco de gracia y una duda.
-¿Haruki, alguna vez tuviste novio?3-pregunta la pelirosa con picardía dejando la revista a lado y concentrándose en esa pelirroja tan ardiente sobre su cama, en realidad desde hace tiempo que una cama terminaba vacia al final del dia.
-Uh…-expresa confundida pues no alcazo a entender la pregunta pero escucho suficiente para hacerse la idea-Ah, si, uno-sonrie ante tan curiosa pregunta.
-¿Y tuviste sexo con el?3
-No, claro que no-se rie con nerviosismo con ese tema tan vergonzoso.
-Eso explica muchas cosas3-expresa en un tono burlesco.
-¿A si, como que?-inquiere al cerrar su libro y sentarse en el borde de la cama.
-Como tu falta de sensualidad, tu solo coqueteas3-indica con una risita.
-Puedo ser tan sensual como tu Isuke-sama-se pone de pie, camina hacia ella balanceando las caderas con naturalidad, deshace su corbata de moño y la deja caer, desabotona su camisa mientras le dedica una mirada provocativa, deja al descubierto su sostén blanco con rayas rojas, no tenia tirantes, Isuke se mordia el labio esperando a que cortara esos pocos metros que las separaban, Haruki se detiene frente a ella y desliza sus dedos por sus piernas hasta levantarse la falda y mostrarle el resto del conjunto de su ropa interior-¿Qué me dices, Isuke-sama?-profiere en un jadeo lo suficientemente excitante para que la pelirosa estirara el pie para acariciarle el muslo.
-Ven aquí de una vez3-Isuke abre las piernas invitándola y Haruki ni corta ni perezosa obedecio, coloco besos en las piernas de Isuke antes de subir en busca de sus labios, la pelirosa le acaricia la espalda buscando desabrochar el sostén, tras unas pocas caricias el entusiasmo inicial de Haruki parece desvanecerse, se detiene y permanece inmóvil observando el hombro desnudo de Isuke, la pelirosa noto ese cambio, no entendia lo que pasaba.
-Isuke-sama, nuestra relación esta basada en la atracción física mutua, ¿verdad?-pregunta casi en un susurro.
-Obvio, ¿acaso crees que estoy contigo por dinero?3-a Haruki le dolio esa respuesta pues era el típico tono burlon de Isuke.
-Puede que suene cursi y pienses que soy anticuada pero me gusta pensar que la persona a la cual entrego mi cuerpo tiene algún cariño hacia mí-se empieza a levantar ante la mirada atónita de Inukai, ella rápidamente envuelve sus piernas alrededor de la cintura de la pelirroja.
-¡Espera!-exclama conmociona, se sienta para verla a esos ojos ambar tan anhelantes-Esto es difícil para mi, yo nunca he sentido algo como lo que siento por ti-la mirada de Haruki se ilumina quizás al fin escucharía las palabras que nunca pensó saldrían de la boca de Isuke-Me gustas mucho, mas que nadie nunca y quiero pasar todo el tiempo posible contigo-expresa con una mirada tan sensible que Haruki sabia que todo lo que decía era verdad aunque no había sido lo que quería escuchar se acercaba bastante.
-Gracias Isuke-sama-expresa con una dulce sonrisa.
-No me agradezcas idiota, tu también dime lo que sientes-pide casi en desesperación.
-Te amo-murmulla cuando sus labios se encuentran nuevamente, provocando que una lagrima se deslizara por el rostro de la pelirosa eso era sorprendente ella apostaba lo que fuera a que ella seria la que iba a llorar.
-Bueno, ahora que eres oficialmente propiedad de Isuke, no jugaremos con nadie más3-explica Isuke un poco avergonzada de haber sido conmovida por la pelirroja.
-No hay problema-rie Haruki.
-Creo que debemos conocernos mejor-dice la pelirosa con sabiduría-Cuentame como llegaste aquí-pide acariciándole la pierna.
-Ah, bueno, yo estuve en un reconocimiento cuando fui herida, una caja de pocky y una cantimplora evitaron que la bala me atravesara por completo-se rie ante su suerte, pero pausa al notar que Isuke le estaba quitando la camisa, ignorando aquello prosigue-Me dieron de baja, Fuyuka estaba furiosa porque siempre me ofrecia voluntaria para cualquier misión, pero debía conseguir dinero, oh me dieron una medalla por ello, en fin-rie de lo mucho que divagaba-Cuando llegue a casa mis hermanos se me abalanzaron llenos de emoción, Fuyuka incluso lloró, y en frente de todos ellos me hizo prometer que no me reenlistaria, entonces me encontré con esta oportunidad y heme aquí-concluye su explicación con una sonrisa y semidesnuda al no tener su camisa.
-Recuerdame agradecerle a tu hermana por traerte3-le susurra al oído, usando su peso la acuesta en el sillón.
-Entonces, ¿Qué hay de ti?-pregunta mirándola desde abajo, Isuke se sienta en las caderas de la pelirroja y le acaricia el abdomen con una sonrisa ladina.
-Bueno estoy guardando calma, soy una asesina profesional3-indica con Haruki sometida voluntariamente bajo ella, Isuke sabia que poco podría hacer al intentar someterla a la fuerza.
-En realidad lo sospechaba, pero no se te nota-profiere con una sonrisa coqueta, cualquier otra persona se hubiera incomodado de tener una asesina encima pero lo que hacían no se diferenciaba mucho, en realidad la única diferencia es que ella no iria a prisión por matar.
-Dejame continuar3-ordena al mover sus manos por debajo del sostén de la pelirroja lo cual le provoco un ligero sobresalto-Mi mama me entreno, y como se preocupa por mi me dijo que descansara un tiempo que cuando se cometen varios asesinatos seguidos con el mismo patrón la policía podría dar conmigo, asi que decidi conseguir un trabajo temporal que no llamara la atención de los chicos buenos3-explica mientras seguían masajeando el busto de Haruki provocándole un enrojecimiento en sus mejillas-Oh, se me olvidaba contarte, no tengo relación sanguínea con mi mama o papa, fui adoptada por una pareja gay3-indica muy sonriente.
-¿En serio?-menciona entre jadeos.
-Si3-detiene sus toques-¿Empezamos ya?3
El festival escolar había llegado, Shiena les dejo un dia libre con la condición de que ensayaran el siguiente todo el dia, el ambiente estaba lleno de color, carpas con comida rápida, juegos de feria, los alumnos de ultima año presentaban sus proyectos se podía sentir el entusiasmo en el aire, todo era propicio para las parejas que querían entretenerse sin pasar por los silencios incomodos.
-Todo se ve fantástico, Chitaru-dice Hitsugi indecisa sobre a donde ir.
-Tengo una idea-dice la pelirroja llevándola de la mano.
Chitaru sabiendo como le fascinaba la química a la pequeña peliazul la llevo a la exposición del club de química, Namatame se sorprendio por los conocimientos que tenia Hitsugi pues le explico los procesos para la separación de liquidos miscibles y una curiosa aunque aterradora forma de destilar el veneno de las plantas a través de los aceites esenciales, le resultaba increíble que no hubiera sacado una mejor nota en el examen de química, tras eso Hitsugi decidio devolverle el favor y fueron a la exhibición del club de Kendo, Namatame decidio participar en una demostración, no le resulto difícil vencer a la estrella del equipo y recibir una invitación a unirse la cual rechazo amablemente, a Hitsugi le parecio muy entretenido todo aquello, tras eso fueron por un algodón de azúcar.
-Eres increíble Chitaru, la forma en que lo dominaste…-exclama Kirigaya, muerde un poco del algodón.
-Gracias Hitsugi, pero solo quería lucirme frente tuyo-menciona con toda honestidad.
-Pues te funciono-indica muy alegre-Mira ese lugar, seguro tienen algo lindo que ganar-corre hacia un puesto de juegos-Chitaru, consígueme ese broche-señala exaltada.
-De acuerdo-profiere sonriente.
-Namatame, Kirigaya-saluda Tokaku que traía a Haru con ella.
-Buenos días Chitaru, Hitsugi-exclama Haru tan feliz como siempre.
-Haru, Azuma, buenos días-responde al saludo la pelirroja.
-Hola-dice Hitsugi mostrándoles una sonrisa.
-¿Qué las trae por aquí?-pregunta Chitaru afablemente.
-Estamos en una cita-explica Haru más gozosa que nunca.
-¿Es eso cierto, Azuma?-inquiere la pelirroja con una sonrisa ladina tratando de obtener algún gesto por parte de Tokaku.
-Si, yo se lo propuse-responde secamente, era realmente difícil conseguir una reacción por parte suya.
-Estupendo, nosotras también estamos en una cita-informa Hitsugi todavía sosteniendo el algodón de azúcar.
-¿Qué les parece si tenemos una cita doble?-Tokaku sorprende a todas con esa propuesta.
-Yo no tengo ningún problema-afirma Namatame-¿Qué hay de ti Kirigaya?-pregunta sonriéndole con dulzura.
-Me parece estupendo-comenta Hitsugi antes de darle otro mordizco al algodón de azúcar.
-Genial, será divertido-menciona la chica de ojos rosáceos con una energía contagiosa-Tokaku, consígueme esas orejas de neko, por favor-pide el momento mismo en que las ve.
-Claro-dice Azuma, pues esa chica era la razón de pedir la cita doble, Tokaku empezaba a sentirse mal de no mostrar la misma emoción que Haru.
-Vamos las dos Azuma, yo también quiero conseguir algo-profiere Namatame posando una mano en el hombre de Azuma.
Tokaku no hace nada al respecto, le agradaba esa pelirroja, tenia un olor agradable aunque no sabía muy bien que era, se acerca al mostrador paga por jugar, toma la pelota, dobla el brazo, arroja la bola y derriba la pirámide de botellas, un tiro perfecto, toma el objeto que fue a buscar y se lo entrega a Haru.
-Miauu, gracias Tokaku-exclama lo mas adorable que podía, derritiendo la pared de hielo de Tokaku, aunque su cara nunca lo demostraría.
Ahora era turno de Chitaru, ella también toma una bola, arroja con fuerza y como se lo esperaba acertó sin dificultad, obtiene su premio-Es para ti Hitsugi-le entrega el broche dorado.
-Gracias Chitaru, eres genial-su algodón ya estaba acabado pero aún sostenía el palillo, así que Namatame colocó el broche en el lazo del osito, se sonríen con complicidad.
-Vamos por helado-propone Haru observando el lugar que lo vendía, sin esperar una confirmación fue allá, las chicas no tuvieron más remedio que seguirla.
A Tokaku le estaba gustando la ayuda que consiguió con ese par, Chitaru era amable y Hitsugi resultaba un complemento perfecto para la energía inagotable de Haru, mientras caminaban al puesto de helados, Haruki las pasa saludando, para sorpresa de Tokaku ella también usaba unas orejas neko, pero eso no fue lo que más le llamó la atención, en realidad fue el hecho de que estuviera sola, su repuesta se aclara cuando observa a Nio e Isuke sentadas en una banca, la rubia también tenía esas orejas neko, "¿Porqué les gusta tanto esas cosas?", así que por curiosidad voltea a ver a donde iba la pelirroja, estaba comprando takoyaki, seguramente para ella y ese par de mujeres, regresando su concentración a su grupo las chicas reían, seguramente se perdió el chiste aunque no le importaba mucho, sabía que no tenía sentido del humor, tras el helado, se pasaron por una tienda de gafas, estuvieron un buen rato probándose las gafas solo por gusto pero terminaron comprando algunas después de todo habían recibido su paga, Azuma comenzaba a divertirse con los comentarios y bromas de esas chicas, tenían el tipo de humor que le gustaba, el ligero, ya cayendo la noche fueron a un karaoke y para sorpresa de todas no cantaban nada mal, su día terminó en un restaurant muy elegante, se lo pasaron bien y sin una sola gota de alcohol, fueron a sus habitaciones, tenían mucho que hacer el día siguiente.
-¿Suzu quieres que llame a los bomberos?-pregunta Haruki con una sonrisa coqueta.
-¿Por qué?-pregunta Shutou muy confundida, usaba un vestido de sirvienta muy recatado, estaban a pocos minutos de presentarse.
-Porque estás que arde-Haruki ríe ante ese juego de palabras tan obvio, solo quería decirle lo bonita que estaba.
-Oh, gracias, linda-profiere Suzu con una risita cubriéndose la boca con su abanico-Pero se suponía que debía ser una enfermera-comenta al levantarse la falda larga mostrando unas medias blancas largas que apenas dejaban piel visible en la parte superior.
-Oh, la verdad no sé con cual te verías mejor, todo te queda bien-continua lisonjeando amablemente la pelirroja.
-Que valiente eres coqueteando con Isuke a tú lado3-expresa molesta la pelirosa, provocando una sonrisa nerviosa por parte de Haruki, "¿Por qué esta idiota es tan confianzuda con todas?".
-Tranquila Inukai, no creo que ta la pueda quitar-bromea Suzu agitando su abanico.
-Diez minutos, todas a sus lugares-llega diciendo Shiena-Inukai, por favor ve a la cabina de audio-pide con un poco de tacto no estaba con el tiempo necesario para tratar con el temperamento de la pelirosa.
-Estoy muy nerviosa-dice Chitaru sintiendo un vacío aterrador en el estómago casi induciéndola al vómito.
-Tranquila Chitaru, te ves hermosa, todo saldrá bien, después de todo estamos juntas-la ternura de Kirigaya calma el corazón de Chitaru.
-Gracias, tú también estás hermosa-devuelve el cumplido con una sonrisa sincera.
-Guarden el coqueteo para el escenario, es hora-indica Shiena prácticamente empujándolas al escenario.
Un comienzo involuntariamente comico por parte de Isuke da buen paso para el resto, siguiendo la historia se conocen, se enamoran, se ven a escondidas, Teobaldo primo de Julieta reta a Romeo, el se niega, Mercucio amigo de Romeo lo enfrenta pero muere por una interferencia de su amigo, Romeo sintiéndose culpable mata a Teobaldo, se le ordena dejar la ciudad, la madre de Julieta al ver la tristeza de Julieta la compromete con un noble, Romeo llega a visitarla a escondidas, pasa la noche en su habitación "con resultados sexuales", claro que esa parte no fue mostrada ni mencionada en ningún momento aunque el yuri implícito lo compensaba, las escenas finales fueron tan dramáticas y desgarradoras como el librom una completa tragedia, los dos amantes viendo que su amor seria imposible se suicidanm quizás no fuera exactamente igual al libro pero la sensación que dejo fue la misma, ese sentimiento de angustia y desilusión que te comprime el pecho, las chicas disfrutaron de la historia y los hombres de las hermosas mujeres que participaron, pero ambos bandos disfrutando del yuri.
-Tuve mis dudas, pero no discutiré los resultados-menciona Shiena muy alegre, se encontraba sentada en una silla en una esquina del camerino de las chicas, resulto como esperaba para una obra escolar la recepción del publico fue magnifica.
-Creo que deberíamos celebrar-profiere Sumireko muy contenta mientras se desvestia.
-¿Qué tienes en mente, linda?-pregunta Shutou amablemente mientras se quitaba su delantal.
-Tengo una casa de campo cerca de una laguna artificial, me gustaría que fueramos este fin de semana-indica con toda la elegancia que pudiera tener estando semidesnuda.
-Me parece estupendo-pronuncia Chitaru que solo se quito su chaleco y ya se sentía comoda.
-Tendriamos que pedir permiso a la directora-comenta Kouko ayudando a Suzu con el cierre.
-Eso no es problema, yo me encargo-pronuncia Hashiri sin tener intención de quitarse su vestimenta de sacedortisa.
-Entonces esta decidido, saldremos mañana a las diez-indica Sumireko colocándose su falda habitual.
-Genial, siempre quise nadar en una laguna-exclama Haru que ayudaba a Tokaku con la cremallera de su pantalón que se había atascado.
-Dijo que era artificial-dice un poco incomoda por como verían esa escena las otras chicas.
-Tokaku, no me arruines mi ilusión-pide Haru con una sonrisa.
-Iremos mañana a una residencia de una compañera, no se donde es pero…-hablaba Isuke por celular desde el balcón con un tono respetuoso y suave, eso era curioso.
-¿Con quien hablas Isuke-sama?-pregunta Haruki que había salido de la ducha, la pelirosa se estremecio parecía que la había sorprendido.
-Yo…eh…con mi mama-responde Isuke muy alterada.
-Pareces asustada-exclama sonriendo.
-Casi me matas del susto idiota3-expresa con una sonrisa venenosa-Debo colgar mama, te llamo después, dile a papa que intentare ir pronto con ustedes-cuelga un poco apurada.
-Lo siento, no quise…-se disculpa.
-Tranquila, tengo en mente un castigo que puede gustarte3
Al medio dia del viernes ya habían llegado al lugar, tenia un bosque cerca, se notaba que la laguna era artificial, era rectangular de 300 metros de largo por cien de ancho, seguramente la profundidad era variable, pero su sistema de tuberías debía ser excelente, el agua se notaba cristalina, la casa tampoco parecía de campo, tres pisos de altura, estilo occidental, ventanas grandes, las paredes eran de color blanco hueso, los detalles eran ostentosos, un par de perros guardianes melenudos de piedra daban la sensación de vigilarte con la mirada, la limusina se estaciona en la entrada que tenia seis columnas sosteniendo el techo que cubria el camino hasta la puerta principal, ahí las esperaban un mayordomo de no menos de sesenta años junto con la ama de llaves y cuatro sirvientes los cuales resultaban excesivos para una casa con trece personas que en su mayoría estaban acostumbradas a encargarse de los trabajos domesticos.
-Ojou-sama, nos complace…-dice el Mayordomo al abrir la puerta del vehiculo y dedicarle una reverencia a su señora.
-Genkei, por favor que preparen las habitaciones para mis invitadas y retírense, eso te incluye quiero un fin de semana de chicas, podría ser demasiado para ustedes y no quiero incidentes-ordena apenas al poner los dos pies fuera de la limusina.
-Como ordene Ojou-sama-responde el hombre sin replicar a su ama.
Aquí también tuvieron que compartir habitaciones pero esta vez Shiena lo hizo con Nio por dos motivos, el primero, todavía estaban analizando los archivos de Saoi y la segunda, Takechi se estaba volviendo insoportable, tras acomodarse las chicas se dividieron en dos grupos.
-¿Quién quiere ayudarme con el almuerzo?-pide Hanabusa con gentileza vistiendo un delantal con rosas.
-Me ofrezco voluntaria-dice Haruki con un pocky en su boca.
-Yo también quiero ayudar-exclama Haru saltando hacia ellas.
-Dejame ayudarte a cortar la carne-pronuncia Takechi ya con el cuchillo entre sus manos.
-Perfecto ya somos suficientes, pueden ir a divetirse pero no rompan nada en especial el jarrón con incrustaciones de jade de la dinastía ming, le pertenecia a mi madre y no quisiera que nada le pase-indica la chica rica con el cucharon de madera en su poder, ese jarrón parecía importarle mucho y sabiendo de lo que seria capaz era mejor evitar estar cerca de ese objeto.
En una de las sillas de piscina Isuke con su bikini morado se asoleaba mientras chateaba, Nio con su traje de neopreno hacia buceo de superficie con un esnorquel, Azuma nadaba alejada de todas, Shiena también se bronceaba a un par de sillas de Inukai, Kouko y Suzu jugaban Shogi bajo la sombra de un parasol de jardín, Banba se entretuvo con sus patitos de hule en la orilla de la laguna, Namatame y Kirigaya estaban en la otra orilla observando nadar a los peces koi a través de esa agua transparente.
-Son muy lindos-dice Hitsugi que estaba sentada tocando el agua con sus pies descalzos.
-Si, verlos es relajante-opina Chitaru con una sonrisa, se acerca más a la peliazul para abrazarla, Hitsugi le toma la mano.
-Chitaru, esta semana ha sido increíble-profiere muy alegre, Namatame había sido mas abierta y expresiva con ella.
-Hitsugi, ¿quieres ser mi novia?-sorprende con esa pregunta salida de la nada, sus ardientes ojos rojos miraban con intensidad a Kirigaya, Chitaru podía sentir el latir tan irregular de la peliazul haciendo armonía con el suyo.
-Si-respondio inmediatamente con sus ojos amarillos tan llenos de resplandor como el sol sobre sus cabezas, el espacio entre sus bocas se acorta, volviendo sus latidos mas rapidos y caóticos.
-¡Lolicon!3-grita Isuke desde la otra orilla con toda la intención de fastidiarlas.
-Recuerden que están en publico-dice Nio saliendo del agua a dos metros de ellas, toda esa atención y la interrupción ya habían enojado y avergonzado a Kirigaya.
-¿Por qué se empeñan en evitar nuestro primer beso?-exclama Hitsugi en un berrinche.
-Hashiri, dejalas tranquilas-se escucha la voz de Tokaku.
-¿Azuma?-expresa Chitaru confundida por esa aparición.
-Yo venia para hacerles compañía-dice con seriedad-Pero cuando vi que estaban teniendo un momento intimo estaba lista para irme y bueno ahora estoy tratando de ayudar, supongo-esa parte se escuchaba un poco meditada como si no supiera que decir, algo extraño en Tokaku.
-Ah, gracias, Azuma-sonrie Chitaru con el rostro carmesí.
-¡El almuerzo!-se escucha resonar la voz de Haruki.
-Genial, ver tantos peces me estaba dando hambre-profiere Nio con una sonrisa gatuna.
Tras un almuerzo balanceado y una tarde de juegos había caído la noche, el cielo sin luna solo tenia a las estrellas y unas cuantas nubes para hacerle compañía, la línea de arboles que indicaban el inicio del bosque resultaba inquietante por algún motivo, el canto de los grillo y los chillidos de las aves nocturnas aumentaban esa tensión, pero eso poco les importaba a las chicas que estaban en la sala reunidas alrededor de la mesita de te.
-Levanten la mano quienes sean mayores de edad-pide Haruki con una botella de vidrio verde con cerveza helada en la mano derecha, y un par de vasos en la otra.
-Parece que me leíste la mente3-silba Isuke levantando la mano.
-¿Nadie más? ¿En serio? ¿Chitaru? ¿Sumireko?-continua preguntando pues no quería beber sola pero tampoco iba a darles alcohol a menores de edad.
-Solo un vaso para mí, por favor-dice Suzu al atreverse a alzar la mano.
-Bien-sonríe la pelirroja, coloca los vasos sobre unos cubremesas de plástico, Sumireko no quería que mancharan la mesita de té.
-¿Haruki, cuántos años tienes?-pregunta Haru alegre de tener alguien mayor alrededor le hacía sentir segura.
-Diecinueve-responde mientras servía un vaso para Suzu.
-¿Qué hay de ti Inukai?-indaga Sumireko interesada en ese dato.
-Veinte, soy la mayor de ustedes deberían llamarme onee-san3-silba la pelirosa que sostenía el vaso para que su chica le sirviera.
-Lamento desilusionarte Inukai, pero yo soy mayor- Shutou profiere valientemente, dejando estupefactas a las chicas, cuando aceptó la cerveza pensaron que tendría dieciocho, antes le ponían unos quince, las mandíbulas todavía no podían cerrarse del asombro a excepción de Tokaku que nunca la abrió pero estaba igual de sorprendida.
-¿Cuántos años tienes Suzu?-pregunta Kouko muy curiosa al respecto.
-No lo sé, perdí la cuenta por los cuarenta-eso provoco muchas más dudas y estupor en las chicas.
-Es broma, ¿verdad?-expresa Takechi con una sonrisa nerviosa-Pero si es cierto dime tu secreto-le toca los hombros en señal de confianza.
-Me gustaría saberlo, linda-responde esa mujer tan agradable.
-Ouh, Isuke-sama te acabaste la cerveza-dice Haruki al notar que ya no tenía la botella-Ni siquiera pude tomar un poco-profiere un poco desilusionada, Isuke embocaba la botella con lo poco que quedaba, le sonríe a la pelirroja, la jala de la camisa y le da un beso para pasarle lo que le quedaba del líquido en su boca.
-¡Iuugh! ¡Que asco!-Nio acierta a expresar el pensamiento de la mayoría de ellas.
-A mi me pareció la mejor manera de tomar cerveza-ríe Haruki un poco avergonzada pues si era bochornosa esa escena-De acuerdo ahora podemos jugar-expresa al secar la botella y colocarla sobre la mesa-La que no cumpla el reto deberá besar a la siguiente que salga-dice rápidamente sin dejar tiempo a reclamos.
La botella gira sobre la mesa, empieza a disminuir su velocidad cerca de Tokaku produciendo un escalofrío en la espalda de la peliazul, pero siguió hasta detenerse en Chitaru.
-Kami-sama ha decidido que tu seas la primera-expresa Haruki, piensa un par de segundos-No se me ocurre nada bueno, ¿Isuke-sama?
-Isuke te reta a desvestirte en frente nuestro-si alguien podía idear retos difíciles y vergonzosos esa era Isuke.
-¿Qué tanto?-pregunta la pelirroja muy nerviosa.
-Com…pleta…mente3-añade suspenso la pelirosa.
-¡Paso!-grita inmediatamente.
-De acuerdo, veamos quien es la afortunada-Haruki vuelve a girar la botella.
Todas estaban expectativas, especialmente Kirigaya quizás al fin tuviera la oportunidad de besar a su chica, pero la botella se detiene antes de llegar a ella y lo hace en una chica muy seria de ojos azules al igual que su cabello.
-No-dice Tokaku que ya sospechaba que se detendría en ella.
-No puedes huir Azuma, al no irte aceptaste los términos del contrato-ríe Haruki muy entretenida gracias a Tokaku.
-¿Puede ser en la mejilla?-pregunta la peliazul tratando de buscar una salida.
-No, en la boca-responde Sagae.
-Azuma, porque preguntaste, hubiéramos tenido una escusa-expresa Chitaru con una sonrisa nerviosa.
-Entre en pánico-indica con seriedad, eso provocó una risa por parte de Chitaru que resultó contagiosa haciendo reír a Tokaku, la que no reía era Kirigaya por obvias razones.
-De acuerdo hagámoslo rápido-dice Chitaru al levantarse e ir hacia ella, ya en frente no podían cerrar el espacio que las separaba-Aquí voy-suspira con fuerza la chica alta, pero no pudo moverse.
-Que sea para hoy-reclama Banba muy expectativa de la situación.
-Hazlo tú, Tokaku-suelta Namatame muy nerviosa.
-Eh, hazlo tú.
-Por supuesto. Por supuesto-susurra, acerca su rostro al de la peliazul, sus labios estaban a pocos milímetros.
Un estruendo terrible inunda la habitación, sacando a las chicas de su concentración, escuchan una voz masculina conocida y aterradoramente alegre-¿Adivinen quién volvió?-Neiji esta vez usaba una armadura verde oscuro con un siete pintado de blanco en el pectoral izquierdo, esta nueva adquisición se veía más ligera, casi como si fuera ropa normal, tenía una contextura rugoso pero brillosa, definitivamente era un polímero derivado del petróleo.
-¡Maldita sea!-exclama Sumireko enojada por la osadía de presentarse en una de sus casas-¡Esa puerta costaba un medio millón de yenes!-no le gustaba nada que destruyeran su propiedad.
-Deberías…-Neiji da un solo paso antes de petrificarse-¡Verga!-estaba rodeado de serpientes, se suponía que el casco lo portegía de las ilusiones, seguramente necesitaba ser más grueso, lanza golpes por todos lados de manera errática, nadie podría acercársele, todas las que desconocían la habilidad de Nio no sabían lo que le pasaba al metahumano.
-¡Síganme!-grita Sumireko, las chicas lo hacen, Hanabusa sabía que no serían rivales para él si no se equipaban primero.
Corren por los pasillos, la pelinaranja guía a las chicas hacía la biblioteca, se acerca a un estante, remueve un par de libros revelandoun escáner óptico, el artefacto cumple su función, inmediatamente el estante se desliza dando paso a una puerta metálica que también se abre, ellas ingresan a un pasillo pintado de blanco, una escalera del mismo color conducía a otra puerta con un panel táctil a la derecha, Sumireko ingresa la clave, la puerta se abre mostrando una habitación del pánico bien suministrada, dos literas, comida enlatada, dos sillones y una silla de salón, todo de un color blanco estéril, un baño con ducha, y a la derecha un espacio completamente vacío, todas ingresaron y la puerta se cerró tras ellas.
-¿Ahora qué? ¿Esperamos a que se aburra? 3
-Tiene razón, no podemos quedarnos aquí para siempre-profiere Kouko muy seriamente.
-No lo haremos-profiere Sumireko al levantar un control remoto-Nos prepararemos-indica al presionar un par de botones, tres secciones de las paredes se abren para dejar al descubierto monitores con las grabaciones de las cámaras de seguridad, un panel con pistolas, espadas, fusiles de asalto, cuchillas, chalecos, cascos todo listo para que se armaran-Alistense, vamos a sacar la basura-sonríe la pelinaranja, su vista se posa en una vitrina tubular con una armadura rosa con fucsia, brillo metálico y un casco blanco a forma de máscara como los que Meichi había preparado para ellas-Pueden usar cualquier cosa pero esto es mío-admira esa obra de arte tras el vidrio.
-Esto es tonto, antes no pudimos ganarle, ¿qué ventaja tenemos ahora?-expresa Shiena sentada en el sillón muy abrumada por la situación.
-Su armadura parece más ligera, y tal parece tenemos un telépata entre nosotras, ¿quién fue?-menciona Kouko revisando la munición.
-Soy yo-responde Nio, pero no había tiempo para más información.
-Antes estaba solo, ahora cuento al menos doce-profiere al indicar los monitores que parecía nadie tomó en cuenta-Esa vez solo fuimos un estorbo para él-menciona insegura de la situación.
-Kenmochi, levántate que te necesitamos-profiere Chitaru con voz firme y una sonrisa amable, le extiende una mano dando seguridad.
-Ok-susurra Shiena al tomar la mano y levantarse aún dudosa.
Chitaru ahora enfoca su atención en prepararse, camina a la armería, se apropia de un cinto y una katana, siendo diestra coloca la espada al costado izquierdo, toma otra katana más corta, también la enfunda en la izquierda, revisa una daga, le sería útil, la posiciona a la derecha, posa su mirada en una Heckel, la examina solo para apreciarla estaba decidida a usarla, la coloca atrás, mira un chaleco antibalas, se quita su camisa.
-Así que solo necesitábamos una emergencia para que te desnudaras3.
Namatame ignora el comentario de Isuke, se ajusta el chaleco, pudo haberlo utilizado encima de su ropa pero todo el asunto le parecía sofocante, se hace con un par de guantes, se asegura de que nada este flojo y estaba lista.
-Chitaru luces Bad-Ass-menciona Kirigaya con ternura.
-Gracias-responde con una sonrisa serena-¿No vas a prepararte?-le pregunta al percibir que no tenía intenciones de usar nada de lo que había en los paneles.
-Voy a estar bien, confía en mí-dice al inclinar su cabeza-Yo y mi osito te protegeremos Chitaru, él es muy valiente-profiere al levantarlo para que Namatame lo viera de cerca.
-Kirigaya…-pronuncia con preocupación.
-Te dije que confiaras en mí-repite al verla a los ojos, "Voy a protegerte Chitaru, después de todo eres mi novia".
-De acuerdo-sonríe, "Confiaré, debes tener un as bajo la manga Kirigaya"-Pero si necesitas ayuda llámame, para eso tienes mi número-pronuncia con un tono protector y dulce.
-Ok-responde.
Shiena toma unos cables de cobre y seis guantes de los paneles, con una navaja corta por la mitad cuatro de ellos.
-¿Qué haces, Shiena?-pregunta Haruki muy curiosa.
-Hay una chica eléctrica entre ellos, estos son guantes tácticos, entre las costuras tiene cobre, voy a crear una conexión a tierra-menciona atareada en su labor.
-Genial-exclama Sagae muy sorprendida por la capacidad inventiva de Shiena.
-Haruki, ayúdame, por favor-pide sosteniendo los cables y sentir lo rígidos que eran.
-Por supuesto-toma el cable, lo enrolla en la palma de la mano de Kenmochi, recorre el cable hasta el hombro, luego abajo hasta la planta del pie, evuelve alrededor del zapato y con un alicate corta el cable.
-Gracias, ahora el otro lado-de nuevo el mismo procediemiento-Perfecto-pronuncia mientras dobla las extremidades probando la flexibilidad, se amarra los recortes de guantes en las rodillas y codos con ayuda de Haruki-Muchas, gracias, ya estoy lista-profiere al colocarse los guantes.
-No hay problema, no queremos perderte-le sonríe la pelirroja.
-Oh, ¿por qué no estás equipada?-exclama Kenmochi al observarla con atención.
-Ya tengo estas bellezas-menciona al mostrarle sus puños protegidos por guanteletes metálicos-Carburo de Tungsteno, puedo detener una bala con esto-esa aclaración resultaba aterradora para Shiena sabiendo que tipo de fuerza podría tener esa pelirroja.
-Es hora-profiere Sumireko con su traje ya preparado, abre su casco y se lo coloca en la cabeza.
-Un momento-pide Kouko-No podemos salir así sin más, tengo un plan, ¿quieren escucharlo?-profiere con seriedad, tenía una granada lacrimógena.
-Escuchamos-pronuncia Sumireko al buscar un mínimo daño a su propiedad.
-Incompetente-espeta Ichiro nunca perdía una oportunidad de menospreciar al pelirrojo-Llegas primero y las dejas escapar-pronuncia con una sorisa burlona.
-Por la boca muere el pez, Ichiro-menciona Neiji muy serio-Cuídate la espalda-odiaba que le recriminaran sus errores, en los cinco años que tenía asesinando estaba seguro de haber hecho más muertes que ninguno.
-Tienes que seguir el plan, adelantarte fue un error, no quiero que lo hagas de nuevo-comenta Tomoe muy enojada ser líder implicaba que debían obedecerle-Nuestro informante nos da esta oportunidad y la arruinas-reclama con severidad.
-De acuerdo, para la próxima linda-dice con una sonrisa.
-Akio-llama Yuka.
-Ok, Neiji obedecela, esto es serio-profiere Saoi desde el estante de los vinos-Cosecha del 94, me recuerda al Baron Rojo, ¿Qué opinan?
-Creo que fue el año de su estreno-indica Kuzonoha alegre desde el sillón.
-No las hemos visto salir, deben continuar dentro-opina Yuka ignorando esa conversación tan trivial-Registraremos la casa, equipos de dos, ahora-ordena la pelirosa.
Sergei le toca el hombro a Honda indicándole que serian compañeros, ella se pone de pie y rápidamente lo sigue, caminan por los pasillos a un paso acelerado, parecía que iban a la cocina, repentinamente las luces se apagan, dejando a obscuras a los intrusos, ahora caminan con lentitud esperando a que sus ojos se adaptaran a la falta de luz, a pesar de la penumbra no estaba atemorizada ni siquiera parpadeo cuando se fue la luz, Fubuki se sentía segura era esa seguridad que tienes cuando te acompaña un ruso de dos metros, Sergei se pone al frente protegiéndola, esa acción hizo solo aumentar el cariño fraternal que Honda extrañamente había desarrollado hacia Sergei, Honda un poco impaciente por recuperar la visibilidad enciende su linterna, abren la puerta y ahí se encontraba una niña de cabello celeste amarrado en un par de coletas, sostenia un peluche en sus brazos, lucia aterrada, Sergei guarda su arma y se coloca firme, Fubuki también baja la guardia.
-Hola muñeca, ¿esta es tu casa?-pregunta con un tono maternal la peliverde, la niña niega con su cabeza-Estamos buscando a unas personas, ¿hay alguien mas aquí?-pide arrodillándose frente ella, el ruso voltea sintiéndose vulnerable, en ese preciso instante Fubuki siente un pinchazo en el pecho, un breve quejido de la peliverde advierte al ruso, regresa su mirada justo a tiempo para observar como una aguja se inyecta en su diafragma, la niña velozmente sale de la cocina.
-Veneno-susurra Fubuki tras quitarse la aguja, su respiración se vuelve pesada, su cuerpo se siente incapaz de moverse.
-Aguanta-pronuncia el ruso al sacar de su bolsillo un inoculador especial con una sustancia verde, lo inyecta en mismo lugar donde la peliverde fue herida, sintió regresar su respiración pero su cuerpo todavía estaba débil, Sergei usando otra inyección de ese peculiar líquido, se inocula de la misma forma.
-Glóbulos Verdes-profiere Honda con un tono agotado, usaba sus manos para evitarque su cabeza golpeara el suelo.
-Sí, la sangre de ese tipo podría salvar al mundo-bromea Sergei pero ese líquido les había dado otra oportunidad-Esto eliminará el veneno suficiente para que sobrevivamos-menciona mirando el completo abatimiento de la peliverde-Vamos, debemos buscar un médico-la recoge en sus brazos y se retira, dos menos.
Ichiro busca en el segundo piso junto con Akio entraron a una habitación, sus ojos ya adaptados a la ausencia de luz detectan la presencia de un objetivo, fácilmente desenvaina su espada, su atacante también tenía una, estas chocan, era una mujer de cabello corto, color rojo, muy bonita si él tuviera que describirla, siente un tirón de su camisa, Akio lo aparta poniéndose en medio de ellos.
-Sigue buscando, déjamela a mí-ordena Saoi con voz fuerte.
-Bueno-responde seriamente, encontraría su propio rival, se retira de la habitación.
-Será un duelo entonces, espadachín-profiere Chitaru posicionándose de manera firme sobre el suelo.
-Espero que tu habilidad se compare con tu belleza-no importaba la situación para él siempre había tiempo para piropear a una bella chica.
Sus espadas apuntan al techo, se acercan con precaución, un solo error y sería el final, mueven sus katanas, estás chocan, retroceden, técnicas impecables sería una complicada lucha, se rodean entre sí esperando un traspié o un error en la posición de los brazos en relación al cuerpo al moverse, ningún movimiento apreciable, vuelven a acercarse, un nuevo choque, retroceden sus siluetas se dibujan con la luz de la luna que las nubes por fin dejaron al descubierto, la luz de las estrellas también atravesaban el cristal mejorando la visibilidad de ambos, su baile reinicia, se miran, nuevamente se dirigen el uno al otro, los espetones colisionan, Chitaru observa una oportunidad, con una sola mano aguanta el empuje, su mano izquierda va a su espada más corta, el instante mismo que su mano la empuña Akio la detiene sujetando esa misma mano, lanza un rodillazo, sacudiendo a Namatame, patea las piernas y ella cae al suelo de espalda, le pisa la mano obligándola a soltar la katana, Saoi levanta su espada y la guarda en su vaina, da media vuelta, camina hacia la salida con total calma.
-¡Alto!-profiere Namatame al recuperar su katana y colocarse nuevamente en posición, no podía dejarlo ir debía conseguir tiempo para las chicas.
-Tu belleza te ha salvado pero tu coraje se ha ganado mi admiración. Huye, ellos no te perdonarán-dice sin siquiera voltear a verla, retoma su camino, Akio tenía una regla por encima de todas, "Nunca asesinaré a una mujer".
Namatame sorprendida por las palabras lo mira irse, su pensamiento se queda con ella, ese sujeto no pertenecía al mundo en el que nació, Chitaru suspira, guarda su katana e inflando el pecho se llena de valor, va tras él, al salir se percata de que no sabe en que dirección se fue, toma una pasillo a la izquierda, estos pasillos eran lúgubres cuando no tenían iluminación, en la esquina de un pasillo gira a la derecha y choca contra un muro de contención humano.
-¿Ah?-exclama Neiji al sentirla, voltea velozmente-Oh, no eres la pelirroja que estaba buscando pero no estás nada mal-sonríe el metahumano.
La sangre de Chitaru se heló no era parte del plan que ella o cualquiera se enfrentara sola a ese monstruo, pero su instinto brilló desenvainó su katana sin darle tiempo de esquivarla logrando acertarle en el pecho, el corte abre una fisura en la armadura, al parecer no lo protegía contra espadas, la sangre brota.
-Jajaja-ríe Neiji asustando a la pelirroja-Mierda a veces odio ser el que pruebe los prototipos de la compañía-expresa tocándose la herida.
Namatame lo intenta de nuevo, el metahumano sin dificultad atrapa la espada a una velocidad sorprendente lanza una patada que arroja a tres metros de distancia a la chica, quiebra la hoja de la espada.
-Serás mi cebo, quiero a tu amiga-camina hacia ella acariciándose los nudillos.
Chitaru se toca las costillas, el golpe fue terrible pero fue un empujón le dolería por un tiempo pero no se rompió nada, trata de arrastrarse fuera del alcance del metahumano, Neiji la atrapa por el cuello con su brazo derecho.
-Grita para mí, por favor-susurra con lascivia.
Era su oportunidad, juntando valor y fuerza saca la daga logrando un corte cerca de la articulación del brazo que la sostenía, él la suelta, ella clava la daga en el hombro derecho, ocupando la distracción ella huye, fue afortunada, pero tras un par de segundos escucha unas atemorizantes pisadas, voltea, ya la había alcanzado, saca su pistola pero Neiji se la arrebata y presiona hasta quebrarla, la sujeta del chaleco, avienta a la chica haciéndola atravesar una puerta que daba a un despacho.
-Ahora es cuando debes gritar-vuelve a insistir el metahumano.
Ella saca su celular del bolsillo, se sienta y escribe sabía que él no iba a detenerla.
-O escribe un mensaje pidiendo ayuda, todo me sirve-se burla, da un paso hacia ella.
-No-expresa Chitaru al levantarse con dificultad el cuerpo le dolía como en la primera semana de gimnasio-No conseguirás nada de mí-profiere al limpiarse la sangre que brotaba de su labio, saca su katana corta, su última oportunidad, debía resistir.
-No tengo problema en asesinarte, pero sería una lástima privar al mundo de un rostro como el tuyo-menciona casi decepcionado-Oh y tus pechos, reconozco una talla D-sonríe pícaramente-Espero que hayas escrito un mensaje de despedida-camina lentamente hacia ella.
-¡Déjala tranquila!-se escucha una voz femenina, suave, casi infantil, Neiji voltea.
-Oh, tú debes ser la niñita de la otra vez-sonríe-¿Qué tienes para mí esta vez?
Hitsugi estira su osito hacia él y lo mira con una sonrisa repleta de ternura.
-¿Qué pretendes?-menciona muy confuso con el comportamiento de la peliazul, una aguja se dispara dando en la diana, se inyecta en justo en la apertura que Namatame había hecho-Maldita-intenta ir por ella pero Chitaru en un rápido movimiento trató de atravesarlo, Neiji reacciona a tiempo y sujeta la hoja con su mano, la pelirroja tira con fuerza hiriéndole la mano-Perra-grita, cae de rodillas, estaba mareado, sentía su cuerpo pesado-Jajaja, una dosis mayor, ¿eh?-indica el pelirrojo-Muy lindo de tu parte.
Neiji corre en dirección a Kirigaya recibiendo otro disparo de veneno, sus pies ceden y cae de rodillas rendido.
-Eso fue por Chitaru-dice la peliazul al mirarlo desde menos de un paso, apunta nuevamente, Hitsugi había hecho cálculos, ese veneno debería ser suficiente para acabar con un toro pero al parecer debió apuntar a un elefante, atrapo su mano, y de un fuerte tirón la envió contra el escritorio de madera.
-¡Hitsugi!-exclama Chitaru al arrodillarse junto a ella para ver su estado.
-Chitaru, perdón, no pude protegerte-menciona la pequeña peliazul haciendo presión en su abdomen para aliviar el dolor, por el momento seguía viva.
-Descansa yo me encargo ahora-la acomoda contra el escritorio, se levanta, Neiji todavía no parecía querer levantarse, estaba indefenso iba a dejar de ser un problema.
-Ni lo pienses-menciona Neiji-Soy Akai Akuma, sentirán mi ira-trata de ponerse de pie pero vuelve a incarse-¡Aaah!-grita al levantar los puños y golpear con fuerza el piso, los cimientos se agrietan y con el impulso el demonio rojo está de pie nuevamente, Chitaru ahora adopta una posición defensiva alejándose de Kirigaya para que no recibiera daño colateral.
-Deberías huir-indica Namatame, "Es un ser impresionante".
-Jamás-Neiji se quita su casco impresionando al par de chicas, él era muy parecido a Haruki, eso ya lo sabían pero si a Chitaru le preguntaran como describiría a Haruki si fuera hombre hubiera dado la descripción de ese pelirrojo, Neiji da un paso al frente con ojos ámbar llenos de furia, la adrenalina fluía por su cuerpo llenándolo de energía.
Sin motivo alguno el suelo tiembla, confundiendo a todos en esa habitación, tras ese pequeño temblor hubo un momento de tranquilidad, pasaron un par de segundos y el movimiento regresó intensificado por diez mil, eso no era parte de su plan, fue un designio de la naturaleza un deus ex machina, un jodido terremoto, los muebles se agitaban, el piso empezó a crujir, Neiji viendo la primera oportunidad logra salir de la habitación tambaleándose.
-¡Hitsugi!-grita Chitaru tratando de ir por ella y al mismo tiempo intentando permanecer de pie.
-¡Chitaru!-exclama llena de temor la peliazul temía por esa pelirroja que tanto amaba.
El suelo se abrió, todo se fue abajo, el ambiente se lleno de humo, gritos y confusión.
El próximo capítulo será la continuación directa pues se me hizo muy largo para un capítulo, el próximo también puede tardarse, pero prometo que no tanto como este, gracias por su apoyo, su servidor BrunoAscar se despide cansado pero muy feliz de actualizar para ustedes.
