Hola, ¿me tardé? Perdón, estaba ocupado con la universidad, ¡coff! y una ¡coff! Maratón de Star Wars ¡coff!, uhmm esta tos va ha matarme, en fin lo que ustedes vinieron a leer es esto:
PÉTALO ROSA
El fulgor dorado de Inukai perdía color cada segundo que permanecía absorta en los ojos ámbar llenos de furor de Sagae, el viento sopla con ferocidad en el exterior quebrando las ramas más débiles de los árboles.
-Haruki…-pronuncia Isuke relativamente serena.
-¡No!-exclama la pelirroja iracunda cubriendo en un par de zancadas todo el espacio que las separaba, sujeta por los brazos a la pelirosa-No quiero oírte-exclama arrimándola bruscamente contra la pared, un relámpago irrumpe en el cielo oscurecido y se abre dando paso a una torrencial lluvia.
-Por favor-expresa en un susurro melancólico, acaricia los brazos de la pelirroja en un intento de calmarla.
-¿Bien?-agacha la mirada sin dejar de sujetarla-De todos modos ya se descargó la batería-informa el estado de su equipamiento, aprovechó esta oportunidad para observar mejor a la pelirosa, notando por primera vez que Isuke al igual que ella tenía una armadura líquida negra de cuerpo entero pero Isuke también usaba su chaqueta, unas botas largas de color negro con tacón alto y una beretta guardada en un costado, Haruki también se percató de lo ceñido que estaba al cuerpo curvilíneo de Isuke.
-No puedo estar lejos de ti, ¿entiendes?-las miradas se encuentran nuevamente con un brillo tan radiante como el afecto que aún se tenían, calentándolas en el ambiente frío que las rodeaba.
-Yo tampoco-responde minimizando por completo la distancia que separaba sus labios, la suavidad, el sabor, el aroma, la pelea tan dulce que sus lenguas llevaban a cabo era la calma antes de la tormenta.
- Saben como recuerdo 3.
-Te extrañé-susurra.
-Yo también, extrañé tu cuerpo 3-el agarre de Haruki se suaviza permitiendo que la pelirosa apretara sus cuerpos-Tu calor, tus labios sobre mi piel 3-sonríe con lascivia buscando un segundo beso.
-No-pronuncia Sagae alejándose de ella-No puedo dejarme llevar por tus encantos-aprieta lo puños dándole la espalda.
-Haruki, yo solo quiero que estes junto a Isuke 3-camina hacia ella deteniéndose a menos de un metro.
-¿Cómo quieres que estemos juntas?-inquiere con enojo-Nos traicionaste.
-Olvídate de ellas, esto se trata de nosotras-su voz sonó más brusca de lo que pretendía-Tienes que entender, ellos ofrecen más, necesitas ese dinero para tu familia y puedes estar con Isuke, ganas en todo sentido 3-menciona intentando convencerla-Déjalas, ellas no son nada para ti.
-Son mis amigas-indica movíendose con rapidez lejos de ella.
-No seas idiota-exclama rabiosa yendo tras ella, dejando de lado el cuerpo inconsciente de Takeda.
-Ya no me digas… ¡Así!-grita regresando su vista hacia ella.
-No le hables a Isuke en ese tono, debes escucharme 3-expresa con una sonrisa lúgubre que escondia su temor a perderla.
-No pides perdón por tus actos, sigues tratando de convencerme de traicionar a mis amigas-de sus bolsillos saca sus audífonos inalámbricos y se los coloca.
-Haruki, no te comportes de este modo, no cuando por fin estoy hablando sinceramente de mis sentimientos-exclama apretando la mandíbula llena de dudas.
-No quiero seguir escuchando tus mentiras-sostiene su celular en la mano seleccionando la música ideal, no para distraer a su mente si no para obtener la furia necesaria para enfrentársele.
-¡Haruki!-grita llena de dolor al ver en lo que sus actos habían convertido a aquella pelirroja pero era muy tarde ella no la escuchaba más.
"¿A quién van a engañar ahora tus brazos?", camina hacia la pelirosa decidida a liberarse del dolor que le causaba verla, "¿A quién van a mentirle ahora tus labios?", Isuke frunce el ceño con una mezcla de sentimientos, ira contra la pelirroja que se negaba a hacerle caso, ira contra ella misma por provocar todo eso, prepara sus cuchillas personalizadas, "¿A quién vas a decirle ahora te amo?", Isuke tomando iniciativa detiene el ataque de Haruki chocando su cuchillo contra los guanteletes, "Y luego en el silencio le darás tu cuerpo", Sagae lanza un golpe, Isuke evade agachándose, rodeando a su oponente y retrocediendo, "Detendrás el tiempo sobre la almohada", una patada baja dobla la rodilla de la pelirroja, Isuke gira su cuerpo logrando potencia en su patada que golpea el abdomen de Haruki, "Pasarán mil horas en tu mirada", Haruki sin perder el equilibrio por los golpes regresa lanzando poderosos golpes que Isuke evade mientras camina en reversa, "Solo existirá la vida amándote", en un gancho que tomó más tiempo del requerido Isuke vio la oportunidad, con su daga logra un ligero corte en el tríceps, reduciendo la potencia de los golpes de la pelirroja.
-¡Detente!-grita la pelirosa deseando contener la ira que irradiaba, "¿Ahora a quién?", la herida solo enfurece a la pelirroja, la adrenalina la invade e ignora el dolor lanzando una patada al abdomen de la pelirosa enviándola contra la pared, levanta el brazo herido lo cual le da la oportunidad a Inukai de apartarse, el puño choca contra la pared creando un pequeño cráter, el cemento pulverizado se desvanece en una pequeña nube gris, recordándole a Isuke que no debía dejarse tocar por aquella pelirroja.
"¿Y quién te escribirá poemas y cartas?", las cuchillas chocan nuevamente contra los guanteletes, "¿Y quién te contará sus miedos y faltas?", Isuke lo intenta nuevamente con las dagas, Haruki atrapa la muñeca de Inukai y doblándola un poco genera el dolor suficiente para que Inukai soltara el arma, "¿A quién le dejarás dormirse en tu espalda?", la pelirosa se libera con una patada a la sien, en un rápido movimiento de su cuerpo el instante mismo del golpe engancha el brazo de Haruki con las piernas derribándola, aplica fuerza pero la chica no cedía, "Y luego en el silencio le dirás te quiero", levanta la daga pretendiendo clavarla, con un fuerte golpe con el envés de su mano desprende a Inukai de la daga, "Detendrá su aliento sobre tu cara", la pelirroja se incorpora rápidamente, sujeta a la pelirosa por el cuello de la chaqueta, la levanta golpeándola contra una puerta de madera, la pelirosa entumecida por el golpe no tiene tiempo para defenderse, Sagae con una fuerte patada impulsa el cuerpo de Inukai a través de la puerta, "Perderá su rumbo en tu mirada", Isuke hábilmente logra rodar dispersando la energía de la patada y usándola para levantarse aunque eso no diminuyó la reacción de cuerpo ante el golpe, "Y se le olvidará la vida amándote".
-Haruki, no me obligues a lastimarte-exclama la pelirosa realmente furiosa, ganando un poco de tiempo para respirar y analizar la habitación, sillas, pupitres y el escritorio de un maestro.
"¿Ahora a quién?"-Ya lo hiciste-espeta la pelirroja, "¡Oooh! ¿Ahora a quién si no soy yo?", Haruki iracunda se le acerca, Isuke esquiva un puñetazo, levanta la rodilla propinando un duro golpe en el plexo, golpea con el antebrazo el rostro de la pelirroja, "Me miro y lloro en el espejo y me siento estúpido, ilógico", Haruki un poco mareada lanza otro golpe con el mismo resultado, erra y la pelirosa la patea en el tórax, Isuke remata golpeando la quijada con el codo, "Y luego te imagino toda regalando el olor de tu piel", sostiene los hombros de Haruki tratando de mejorar la postura para un rodillazo pero Haruki regresa toda su cabeza al frente golpeándola en medio de los ojos, "Tus besos, tu sonrisa eterna", la agarra del hombro y la cintura, levanta todo el cuerpo de Isuke sobre su cabeza y destroza un pupitre con ella, "Y hasta el alma en un beso, en un beso va el alma", Isuke terriblemente adolorida utiliza toda su fuerza de voluntad para mover sus piernas acabando con el punto de equilibrio de la pelirroja provocando que cayera, "Y en mi alma esta el beso que pudo ser", Inukai sin dificultad pero no sin dolor se levanta, apurándose en tomar una silla, Haruki estaba de pie cuando Isuke la golpea en la espalda con la silla sin romper el objeto.
-¡Auh! ¡Isuke!-exclama la pelirroja sintiéndo el dolor que le provocó la silla-Eso dolió.
-Perdón-expresa la pelirosa un tanto aturdida-¡¿Qué estoy diciendo?!-recupera el calor del momento.
"¿Ahora a quién si no soy yo?", un fuerte golpe de Haruki crea un agujero en la parte interna de la silla que Isuke usó para cubrirse, el brazo de Sagae se atranca en la silla, Isuke usa su peso sobre la silla para inclinar el cuerpo de su contrincante, patea el abdomen de la pelirroja, "Me miro y lloro en el espejo y me siento estúpido, ilógico", los relámpagos aumentan su frecuencia en el exterior, Sagae levanta el brazo con ferocidad, apartando a su atacante, rompe la silla con otro golpe liberándose, "Y luego te imagino toda regalando el olor de tu piel".
-¡¿Por qué Haruki?!-exclama la pelirosa rabiosa, enojada con la inquebrantable voluntad de Sagae y la propia, "Tus besos, tu sonrisa y hasta el alma en un beso, en un beso va el alma".
-¡¿Por qué lo hiciste tú?!-gruñe con los músculos bloqueados en modo de combate, "Y en mi alma esta el beso que pudo ser".
"¡Oooh! ¿Ahora a quién?", Isuke se encamina hacia la pelirroja, lanza un derechazo, Sagae esquiva, deja correr el filamento envuelto en su muñeca, atrapa el brazo de la pelirosa en la espalda, luego enreda el hilo en el cuello, Isuke entró en pánico, esa mujer ante la cual había perdido su corazón estaba a punto de arrebatarle la vida, "¿A quién le dejarás tu aroma en la cama?",por los orificios nasales de Haruki ingresa el perfume de Isuke haciéndola suspirar, aliviando un poco la asfixia de Inukai, "¿A quién le quedará el recuerdo mañana?", Isuke aprovecha ese momento, pisa el pie de Haruki con el tacón, un cabezazo, mueve su cuerpo hacia el frente llevando a Haruki sobre su espalda tirándola al suelo, "¿A quién le pasarán las horas con calma?", Inukai se libera del cable transparente en lo que Haruki se levantaba, "Y luego en el silencio deseará tu cuerpo", sus miradas se cruzan nuevamente, los ojos vidrisos aún mantenían en su interior el brillo del cariño que permanecía en su interior pero este disminuía cada segundo que la pelea se alargaba, "Se detendrá el tiempo sobre su cara", Haruki corta el hilo que quedó suelto, mueve sus piernas en dirección a la pelirosa reiniciando la batalla, Isuke agotada ocupa sus fuerzas en evadir los ataques de la pelirroja, "Pasará mil horas en la ventana", Haruki lanza una patada alta, Inukai se agacha, devuelve el ataque de manera efectiva, "Se le acabará la voz llamándote", Sagae retrocede, logra permanecer de pie.
-Haruki, estoy harta, ya no quiero nada de ti-profiere casi rompiendo a llorar, "¿Ahora a quién?"-Ya no quiero amarte-"¿Ahora a quién?",
-"¿Ahora a quién si no soy yo?"-exclama la pelirroja dejándose llevar por la música y el momento.
-¿Qué es eso? ¿Español?-expresa confundida.
-¡Aaah!-grita llena de furia, "Me miro y lloro en el espejo", los puños de Sagae hacen todo lo posible por dar en su objetivo, Isuke se encarga de evadirlos mientras retrocede hacia el pizarrón, "Y me siento estúpido, ilógico", Inukai trata de mantener una postura defensiva pero con la ferocidad de Haruki pronto sería alcanzada por lo cual lanza una patada que Haruki bloquea que es lo que la pelirosa esperaba "Y luego te imagino toda regalando el olor de tu piel", vuelven a la danza de antes con Haruki arrojando golpes e Isuke huyendo de ellos, "Tus besos, tu sonrisa eterna y hasta el alma en un beso, en un beso va el alma", Isuke atrapa el brazo de la pelirroja y haciendo palanca golpea la espalda de Haruki contra el pizarrón, "Y en mi alma está el beso que pudo ser", dos rodillazos mantienen al blanco de su ira y amor contra la pared, "Tus besos, tu sonrisa eterna y hasta el alma en un beso", un cabezazo sacude a la pelirroja, Inukai aprovecha el pequeño momento de vulnerabilidad golpeando con puño cerrado el rostro de Haruki, "En un beso va el alma y en mi alma esta el beso que pudo ser", otro cabezazo, Haruki tenía los brazos abajo, el labio inferior le sangraba, dejó de pelear, "¡Oooh! ¿Ahora quién?", Isuke harta de los audífonos de la pelirroja se los arrebata, los deja caer y los pisa con sus tacos hasta destruirlos.
-Es todo, Haruki-exclama con la respiración pesada y el cuerpo agotado.
-Sí, es todo-responde la pelirroja, nuevamente mueve su cabeza golpeando el rostro de Isuke, la sujeta de los hombros, con un devastador rodillazo en el estómago paraliza el cuerpo y la mente de la pelirosa, con un gancho a la sien el cuerpo de Isuke termina en el piso, "Maldita Haruki, ¿por qué están inquebrantable tu voluntad?".
-Haruki-suspira con el poco aliento que logró juntar.
-No más Inukai-dice la pelirroja manteniendo un rostro sereno, en su tobillo tenía escondida una Glock, la saca y apunta contra la pelirosa.
-Ah-gime Isuke atónita, "¿Así moriré? ¿Asesinada por la primera persona que puedo decir que amé? Irónico", cierra los ojos, un estremecedor sonido llena la habitación, Haruki apoya la espalda contra la pared y se desliza hasta tocar el frío suelo.
-No, no puedo-solloza Haruki, lleva las manos a la cabeza mientras lágrimas invaden su rostro.
-Haruki-murmulla la pelirosa llena exitación por casi ser asesinada, el impacto de la bala estaba a pocos centímetros de su cabeza, Isuke a gatas se acerca a la pelirroja-Haruki-vuelve a susurrar acercando sus manos al rostro de la chica.
-Isuke-susurra tomándola de las manos y entregándole el arma-Ya te lo había entregado-coloca el cañón del arma contra su pecho-Tómalo-Inukai con la pistola en sus manos acerca su dedo al gatillo, su cabeza comenzó a batirse en duelo-No dudes más-pide la pelirroja.
-No seas idiota-exclama Isuke arrojando el arma lejos, también dejando llevarse por las lágrimas, su cuerpo automáticamente se lanza contra Haruki uniendo una vez más sus labios-Te amo, haré lo que sea para seguir juntas-gimotea entre los brazos de su pelirroja.
-Encontraremos la forma-susurra Haruki sintiendo como su corazón se llenaba de alegría.
-Ellas no lo permitirán-indica Inukai aferrada con fuerza a la espalda de su amada.
-Las convenceré, sabes que puedo ser muy persuasiva-sonríe provocando que Isuke también le sonriera.
-Vaya, vaya, que momento tan íntimo 3-profiere con voz burlona una pelipúrpura al levantar el arma que Inukai había arrojado-Nunca dejarás de ser una traidora, ¿verdad Inukai? 3-Takeda apunta contra ellas, Isuke se recrimina mentalmente por haber arrojado el arma, "Baka", sin dudarlo aprieta el gatillo apuntando directo a la cabeza, solo se escucha un chasquido, el arma estaba vacía-¿Qué diablos?-exclama sorprendida, Isuke aprovechando esa distracción, mueve su mano en busca de su pistola de dos tiros, Hanako suelta la pistola vacía, baja la mano hasta su cintura para desenfundar su pistola, ambas féminas se apuntan, un estruendo terrible inunda la habitación nuevamente, Hanako cae de rodillas sujetándose el cuello mientras la sangre brotaba a causa del balazo, se había roto la arteria carótida-No sabes…lo que acabas de hacer-susurra la chica mientras el color de su cara desaparece, muere desangrada en medio del aula.
-Vaya, que eres valiente Hashiri al venir a retarme-expresa Hisao sentado en medio de la habitación donde había sido retenido para pelear contra Takechi, Namatame y Kenichi.
-Tú no eres tan espeluznante como crees-replica la rubia-Ustedes acaben con Ryu, yo me hago cargo de este tipo.
-Ya era hora, ¿sabes lo difícil que es ahorrar las balas cuando te la pasas disparándole a algo que no existe?-profiere Otoya dejando de lado su arma que de todos modos estaba vacía.
-Llegas a tiempo, Hades, yo también me quede sin munición-indica Chitaru desenvainando su katana, Namatame al igual que Takechi habían sido impactadas con balas varias veces esa noche pero su armadura era efectiva de lo contrario no estarían con vida.
-Las balas no sirven con ellas-indica Ryu-Ya las habría matado de ser así-guarda su pistola y ajusta sus guanteletes con cuchillas en los costados.
-¿Qué me dices, Hashiri, te sientes fuerte como para enfrentarme a mano?-se levanta y camina hacia la rubia-Creí que eras un poco más alta-menciona al tenerla justo en frente y darse cuenta de que le llegaba por el pecho.
-¿Qué te parece así?-pronto la visión de Hisao se distorciona, cuando la recupera observa a una figura femenina alta estaba frente suyo.
-Vamos, Hashiri, yo también puedo hacer eso-ahora la visión de Nio se distorciona, Hisao había crecido, la máscara no lograba protegerla de la habilidad Kuzonoha necesitaba más grosor para bloquear las ondas mentales.
-Ooh, ¿quieres jugar de ese modo?-crece más.
Los otros ocupantes de la habitación solo observaban como ese par se gritaba, estaban muy ocupados entre sí para pensar en los de alrededor.
-Bueno, ignorémoslos-dice Ryu.
-Aún no puedo creer que traicionarás a Meichi-dono-profiere el antiguo subordinado de Ryu.
-Y yo no puedo creer que te dieran mi lugar, muchacho-menciona preparando su cuchillo de combate.
-Soy leal, por eso me lo dieron.
-No sabes a que tipo de persona le has entregado tu lealtad-indica mientras camina evitando que sus contrincantes lo rodearan.
-Lo sé, y estoy de acuerdo con ella.
-¿Cómo puedes estar de acuerdo con los planes de Yuri? ¿Cómo puedes dejarte rodear por personas como ellas?-señala a las dos mujeres que lo acompañan.
-¿Está recriminándonos nuestras preferencias sexuales?-expresa Otoya confundida mirando a Chitaru.
-Basta de charlas-exclama Kenichi, sacando su daga, enfrentándose a su antiguo compañero, chocan las cuchillas, un golpe de antebrazo, una patada a las costillas y Ryu regresa a Kenichi a donde había empezado.
-No eres un luchador, ¿por qué me enfrentas, muchacho?
Chitaru ataca con su espada golpeando los guanteletes metálicos, un patada al abdomen hace que Ryu retroceda, Takechi usando un par de sables cortos maniobra contra él en un intento por herirlo, pero Otoya no era rival para un ex miembro de las fuerzas especiales, bloquea los ataques, un par de golpes detienen a la pelimorada, Kenichi se apresura en ayudarla, recibe un corte en el pecho y un golpe en la cara, la katana de Chitaru choca con la cuchilla de Ryu, el hombre mueve su cuerpo, provocando que Namatame se incline, un rodillazo en la máscara, aturde a la pelirroja y una pata giratoria la derriba, Otoya con agilidad se mueve hacia su objetivo en medio de piruetas, Ryu se mueve evadiéndola sin dificultad, cuando Otoya coloca los dos pies en el suelo Ryu acierta una patada en el rostro de la chica enviándola al suelo.
-Las piruetas eran completamente innecesarias-comenta mateniéndose lejos del centro de esos tres.
-Rayos es bueno-profiere Takechi levantándose.
-Niña, soy un ex miembro de las fuerzas especiales, cinta negra en cinco tipos de artes marciales y mucha experiencia, nada de eso es en vano.
Chitaru guarda su espada-¿Qué haces?-pregunta Takechi.
-No puedo quitarle esa cuchilla si tengo mis manos ocupadas-con la guardia arriba se acerca, lanza un golpe, Ryu esquiva logrando un corte en el brazo de la pelirroja, el hombre la ataca, Namatame atrapa la muñeca, patea la pierna, aplica su peso sobre su enemigo derribándolo, dobla la muñeca logrando que soltara el arma, Ryu con una patada estando acostado en el piso aparta a la chica y se pone de pie inmediatamente.
-Sorprendente-pronuncia, la chica guarda la cuchilla en su cinto y desenvaina su katana nuevamente, Ryu mueve los hombros, Namatame mueve su espada, choca contra los guanteletes quedando atrapada entre las cuchillas, un segundo después la hoja de acero se rompe con las cuchillas de Ryu, sorprendiendo a todos-Filo de diamante, muchacha-informa, una fuerte patada golpea en las costillas de la pelirroja, dos golpes al semblante y la chica cae sobre sus glúteos, sus compañeros van a sustituirla, Otoya rápidamente es despachada con una patada en el pecho cayendo sobre su compañera, Kenichi ataca con su daga, Ryu evade, agarra el brazo, derriba al muchacho y presiona el cuchillo contra el corazón, Kenichi se defiende pero Ryu golpea el mango del cuchillo con la rodilla, clavando la hoja-La armadura líquida no te protege de ataques a baja velocidad, es la última enseñanza que te daré, muchacho-el aliento del joven se acaba mientras la hoja del cuchillo sale ensangrentada de su pecho.
-Rayos-dice Otoya que ya había lograda incorporarse.
-No puedo dejarlas ganar-indica el hombre, pronto se ve rodeado por demonios-Hashiri-exclama sabiendo que ella era la culpable.
-No debiste hacerlo, era un amigo mío-Ryu mueve la cabeza por todos lados esperando un ataque, algo lo golpea en la espalda, se mueve, recibe un corte en su dorso por parte de una bestia roja con manos de cuchillas, más cortes se producen en su cuerpo gracias a un lagarto azul marino, los cortes desgarran los músculos, deteniéndolo completamente-Se acabó-dice la rubia parando las alucinaciones.
-¿Por qué la sigues Hashiri?-pregunta ensangrentado y derrotado de rodillas.
-¿Por qué la traicionaste?-sonríe filosamente.
-Por el mundo que ella está concibiendo-responde casi sin aliento.
-Por eso mismo la sigo-responde mirándolo con superioridad.
-Despierta, Hashiri, no puedes seguir las órdenes de una pedófila que te tiene como su mascota-exclama con rabia.
-¡No! Ella me ama-grita la rubia enfurecida.
-Solo eres una niña, no entiendes lo que ella hace.
-Esta conversación se ha acabado-saca un cuchillo y le abre el cuello, muere ahogado en su sangre.
-¿Qué fue todo eso?-pregunta Namatame confundida con todas las últimas palabras del difunto.
-No tiene importancia-responde la rubia con una seriedad nueva en su persona.
-¿Qué le pasó a Hisao?-inquiere Takechi viendo que no había nadie más dentro.
-Alguien lo llamó y dijo que tenía que irse-responde la rubia-Ese sujeto es extraño, estoy segura que está loco-sale de la habitación con las manos tras la cabeza.
-Entiendo-exclama Tokaku, cierra su celular-Todo de acuerdo al plan-profiere informando a sus acompañantes.
-Perfecto-responde Saoi sentado en uno de los sillones del club de debate, Hoshi estaba atada y desmayada en el piso, simplemente había inyectado un sedante en el cuello de la chica.
-Sergei necesita ayuda según Hades-indica la peliazul-Iré a ayudarlo.
-Déjame acompañarte-pide Haru con preocupación.
-Hiciste un buen trabajo distrayendo a Hana pero él es muy peligroso-menciona con seriedad-Pero no me siento confiada dejándote con este tipo-mira al chico de cabello cobrizo.
-No la culpo señorita-responde con calma-¿Te parece si vamos los tres? No creo que ella vaya a liberarse-opina al levantarse.
-De acuerdo.
La mitad de los muebles de la habitación habían sido destrozados, varios cortes llenaban el cuerpo de ambos combatientes, una gran cantidad de dagas se encontraban regadas por todo el piso o clavadas en sillas, escritorios y paredes.
-¿Cansado ya?-pregunta Ichiro blandiendo su katana hábilmente.
-Todavía no-le contesta con una sonrisa ligera.
-Bien, Karova, estoy impresionado, yo esperaba matarte sin que me hirieras-rodea al ruso sin despegar su vista de la cuchilla de su enemigo.
-Eres bastante rápido-profiere apuntando el mango hacia el peliazul-¿Crees poder esquivar esto?-pregunta confundiendo a Ichiro, presiona la cuchilla, el mango era un cañón hueco por el cual se disparaba una única bala, en un parpadeo Azuma se ve arrodillado sosteniéndose el abdomen-Parece que no-sonríe el ruso.
-No, no puede esquivarla-responde con tranquilidad-Pero pude atraparla-se pone de pie, no tenía ningún impacto, abre su mano izquierda ahí estaba la bala, la mano estaba quemada y magullada por tal hazaña, deja caer el objeto en el suelo.
-Imposible-exclama desconcertado.
-Fue una buena batalla, te acabaré ahora-de su cinturón obtiene un inoculador con un líquido verdoso en su interior, se lo inyecta en la pierna, en ese momento Sergei se lanzó contra él, el peliazul esquiva, en ese movimiento su hoja pasó cortando el costado del ruso, sin voltear mueve su espada hacia al frente y atrás incrustando la hoja en la espalda del ruso atravesando el pulmón, saca la hoja del cuerpo y Sergei cae de rodillas, suelta el cuchillo de combate y tosé sangre por su boca-Eso fue todo, debo admitir que odio a Neiji pero también admito que me impresiona lo que se puede obtener de él-expresa rodeando a su enemigo ya vencido-Fíjate en esto-indica el inoculador-Este líquido imprime fuerza adicional al que lo ocupe, acelera la curación y esta libre de productos adictivos-Karova sin poder hablar, levanta la cabeza mostrándose aún con orgullo-Mueres con honor, lo respeto-de un solo tajo separa la cabeza del cuerpo, en un solo movimiento limpia la espada en su cinto y guarda la katana, el resto del cuerpo cae contra el piso, el peliazul solo sale de la habitación tan tranquilo como cuando empezó el día.
-No puedo creerlo, esa pistola solo tenía una bala 3-profiere Inukai un tanto incómoda con ello.
-Perdón, Isuke, no podía dejar a mis hermanos a su suerte, esa era la última oportunidad que iba darte-explica un tanto cabizabaja mientras caminaban cautelosamente por los pasillos.
-¿Qué pasaba si Isuke te disparaba?-pregunta muy intrigada.
-Hubiera podido dejarte ir, y…-profiere serenamente sin ver directamente a la pelirosa.
-Me habrías matado 3-Haruki solo mueve la cabeza de forma afirmativa-Calma, Isuke habría hecho lo mismo 3-le sonríe, la pelirroja ahora relajada vuelve a mirarla a la cara con una sonrisa-Ahora me gustas más 3-dice la pelirosa, forma un puño y golpea el brazo de la pelirroja-Pero no lo intentes de nuevo 3-sonríe maliciosamente.
-De acuerdo-responde con una ligera risa.
-¿Isuke?-ambas chicas se ven asaltadas por una chica alta de piel bronceada que vestía como una especie de mago, Diana no ocupaba la armadura líquida-Es bastante linda, ahora te entiendo perfectamente-sonríe Diana.
-Muévete-grita la pelirosa desconociendo que estaba de su parte.
-Intenta obligarme-profiere la mujer también ignorando el cambio de Inukai.
-Con gusto-desenfunda la pistola de Hanako que había extraído del cadáver.
-Espera…-dice Haruki tratando de detenerla, pero Isuke abrió fuego inmediatamente, mira a la mujer y no parecía dañada, entonces vacía todo el cargador disparándole, ella permanecía sonriente sin moverse, Isuke desconcertada logra distinguir unos objetos metálicos estáticos en el aire.
-Buen intento, linda-responde Medina, las balas apuntan hacia ellas, comienzan a girar en el aire-Todos tienen un as, el de Saoi es Neiji, el de Ozawa es Ichiro, yo soy el as de Keaton-levanta la mano, las balas se alinean rápidamente justo en frente del rostro de las chicas.
-Alto, estamos de parte de Meichi-exclama Haruki terriblemente asustada.
-¿En serio?-pronuncia muy calmada-Debieron comenzar con eso-deja de manipular las balas y estas caen al suelo-Diana Anastasia Medina Bernal a su servicio señorita-se quita el sombrero con una reverencia y se lo vuelve a colocar-Vamos entonces, están teniendo problemas con el Akai Akuma-informa caminando despreocupadamente hacia las escaleras que llevaban a los pisos inferiores.
-¿Qué diablos eres?-exclama llena de temor y sorpresa la pelirosa.
-No sé, tengo telepatía y telequinesia, ¿cómo se les dice a esas personas?-informa sonriendo coquetamente a ese par de jóvenes adultas.
-¿Son amigas?-inquiere Haruki un poco sorprendida de la familiaridad con la que se trataban.
-Algo así 3-responde tomando la mano de la pelirroja.
-¿Saoi?-sorprende Ichiro al grupo de tres en un pasillo estrecho con ventanas grandes.
-Azuma-responde.
-También nos traicionas-expresa sin emoción alguna-Bueno, me das una buena razón para matarte-levanta su katana, esta rápidamente es arrebatada de sus manos tan solo con un movimiento de la mano de Akio.
-Magnetos, son eficaces contra objetos metálicos-profiere con la katana en su mano.
-No presumas-resopla enfurecido-Tokaku, ¿puedes dejarnos? Quiero hablar después en privado contigo y para eso te necesito viva-afloja su cinto y deja caer su segunda katana de nada le servía contra esa tecnología.
-Haru, mantente lejos, nos encargaremos de este imbécil-prepara su cuchillo.
-Vamos, ataca-pide Akio.
-Te cortaré la cabeza como hice con el traidor de Sergei-indica apretando sus puños, se mueve contra ellos, Akio colocándose en frente ataca, pero Ichiro se libra fácilmente, lo atrapa por la cintura, levanta del suelo y arroja a través de la ventana, rápidamente se coloca de pie-El pasillo es estrecho, esa espada no le iba a ser útil, le cortaré la cabeza después-profiere muy calmado mirando a Tokaku.
-No se mueve-expresa Ichinose observando por la ventana, Akio se mueve aliviando el sensible corazón de Haru que terminaba preocupándose por todos.
-¡Sigan sin mí!-grita, retrae un brazo hasta su abdomen al parecer se lo había roto, tenía varios cristales incrustados en su cuerpo y el lodo producido por la lluvia embarraba su ropa.
-Bien, hablemos Tokaku-pide Ichiro mostrándose pacífico.
-No tengo nada de que hablar contigo-mantenía su arma en alto y posición defensiva.
-Claro que tienes de que hablar-cruza los brazos-No has rechazado tu derecho legítimo de heredera, sigues formando parte del clan y eres parte importante de nosotros-deja caer sus brazos suavizando su postura-Eres una parte importante de mí.
-No trates de ser complaciente, ya no te aprecio en lo absoluto-gruñe la peliazul caminando precavida.
-No puedo hacer otra cosa que pedirte perdón Tokaku, no puedo hacer más que eso-responde con mucha calma.
-Puedes irte mucho a la ver…
Con un solo movimiento Ichiro despojó a Tokaku de la daga y arroja el objeto por la ventana-Tokaku entiéndeme, me gustas, estamos destinados a estar juntos.
-No, eso lo decidieron los altos mandos del clan y no lo acepto-exclama un tanto nerviosa.
-No puedes negarte a los designios del clan, es nuestro destino guiarlos, somos mejores, la nueva generación…
-Esto esta muy hablado-interrumpe la peliazul intentando golpearlo, Ichiro mueve la cabeza apartándose del puño, aparta el brazo disminuyendo la guardia de la chica y con dos golpes de boxeo al rostro la hace retroceder.
-Muy bien, si tu decisión es apartarte de mí y negarnos nuestro derecho de nacimiento para liderar el clan-dice sin perder frialdad-Estoy seguro que nadie me lo negará una vez que estés muerta-gruñe mostrando una sonrisa siniestra.
-Perséfone, ve con Hades-pide Azuma sobándose el mentón.
-Ares tienes que ayudarnos, por favor-Tokaku mira a la chica y estaba hablando por su celular.
-En seguida, Perséfone-responde la pelirroja al otro lado de la línea.
-¿Podrán durar el tiempo que le tomará a su amiga venir a ayudarlas?
Boru golpea con fuerza la pared, bloquea un puñetazo del pelirrojo y contrataca con un devastador puñetazo cargado del plasma generado en el reactor de su macizo brazo mecánico, empujando enérgicamente a Neiji, Hanabusa recibe al metahumano embistiéndolo tratando de derribarlo, Neiji la toma por el brazo arrimándola contra una pared, un descomunal puñetazo envía a la pelinaranja a través del muro.
-Espero que ya haya muerto-expresa el pelirrojo observando el cuerpo tendido de la chica, otro disparo de plasma lo golpea-Estoy harto de esa maldita cosa-profiere al propinar un devastador gancho al nigeriano, escucha disparos y siente como sacuden su armadura, dos mujeres le disparaban, cabello negro y celeste, cambia a ese par de objetivos, a medio camino siente un tirón en la pierna, unos ganchos estaban clavados, sigue los cables al origen-Voy-exclama alegre, corre hacia Sumireko, en el último instante Hanabusa esquiva el golpe agachándose, coloca sus manos en el pecho y abdomen del pelirrojo, levanta los doscientos kilos que pesaban en conjunto metahumano y armadura, lo lanza brutalmente contra el suelo, aunque inmediatamente este se puso de pie-Apenas lo sentí-Boru lo inmoviliza por detrás.
-Disparen-ordena Hanabusa apartándose, Kouko y Hitsugi disparan con el revólver Medusa y las balas perforantes que se habían convertido en el equipo estándar de las chicas, las balas impactan en el tórax.
-Jajaja, no se molesten, esta armadura es prácticamente la que se coloca sobre un tanque-mueve su cuerpo deshaciéndose de Boru.
-Atenea, Eos, plan "Delta"-ordena la pelinaranja caminando en reversa-Boru, frenémoslo-pide ayudando al hombre a ponerse de pie.
-Aplastaré sus cráneos-exclama chocando sus puños.
-Hades-saluda Haruki.
-¿Artemisa, qué haces tomada de la mano con la traidora?-cuestiona la rubia muy sonriente pero con la máscara no podían distinguirlo.
-Es una historia un poco larga, la versión…
-La versión corta es que Isuke decidió volver con ustedes para estar cerca de Haruki 3-completa la frase de la pelirroja.
-Eso-pronuncia Haruki con una sonrisa nerviosa.
-¿Inukai, es que no tienes remordimiento al traicionar a las personas?-pregunta la rubia muy desconfiada.
-No lo hago por ustedes, lo hago por Isuke, obtendré dinero y a mi chica 3-silba la pelirosa.
-¿Qué dices al respecto, Diana?-inquiere Hashiri mirando a la mujer jugando al hacer flotar unos naipes sobre su mano.
-Pues lo que dice es verdad, aunque todavía está considerando la parte de matarlas-responde con una sonrisa.
-Isuke-reclama la pelirroja.
-¿Puedes culparme? Ofrecen diez millones de yenes 3.
-¡Diez millones!-exclama la pelirroja muy sorprendida por el valor que les habían puesto.
-Por cabeza 3-acaricia el rostro de Haruki mientras la pelirroja abrió la boca más impactada que antes.
-Vaya, yo también lo estoy reconsiderando-exclama Otoya.
-Lo dice de broma-indica la mujer de ojos negros.
-Ouh, aguafiestas-reclama la pelimorada.
Recorrieron un montón de pasillos destrozando cualquier mueble que se les cruzara, los estrepitosos golpes retumbaban por los corredores, lograron guiar al tanque humano que los atacaba hasta un ala menor del edificio; alfombra roja, paredes barnizadas y luces de emergencia daban la clara indicación de que estaban en el lugar correcto, se acercan a una puerta metálica negra, la entrada a los asientos superiores izquierdos del teatro asignado para los conciertos de filarmónica, Sumireko se había adelantado.
-Nagel, retírate-ordena la pelinaranja, Boru se encontraba forcejeandocon Neiji, inmediatamente lo dejó y caminó tranquilamente siguiendo la alfombra hacia la entreda oeste.
-¿Qué tienen planeado?-pregunta el pelirrojo completamente tranquilo.
-Ven y averígualo-sonríe cruzándose de brazos.
Neiji mueve el cuello haciendo crujir sus vértebras, mueve los hombros, dobla las rodillas y con un impulso tan fuerte que agrieta el piso arranca contra ella, grandes zancadas disminuyen rápidamente la distancia entre ellos, Hanabusa se mantiene concentrada, esperando el instante preciso, dobla las piernas, salta, se aferra al techo con sus prótesis mecánicas un milisegundo antes de Neiji la impactara, la propulsión que el metahumano llevaba le impidió frenar, cruzó la puerta al destrozarla, logrando tracción frena no sin antes activar una mina antipersona, un estallido, mucho humo y calor.
-¿Cómo vas hasta ahora?-pregunta la pelinaranja al soltarse.
-Sigo optimista-responde el pelirrojo analizando el daño externo que sufrió la armadura-¿En realidad creyeron que eso lograría detenerme?
-Solo debía distraerte-le sonríe la pelinaranja-Atenea-pronuncia.
Neiji mueve la cabeza justo a tiempo para observar como un cohete antiblindaje se dirigía con todo su poder a su humanidad, "Putas", un destello rojo se produce justo antes de que la energía del proyectil esparciera escoria en todas direcciones, el polvo recorre con fiereza las butacas y el fuego las carboniza todo ello obliga a Hanabusa a cubrirse el rostro con el fin de proteger su delicado y sobrio perfil.
-Quien pensaría que fuera tan difícil matar a una abominación creada en una probeta-espeta la pelinaranja sacudiendo el polvo que se juntaba sobre su atuendo.
-Es más difícil que eso-el cuerpo de Sumireko se heló, demasiado absorta para defenderse Neiji la atrapa por el cuello la levanta y golpea contra el suelo, levanta la pierna, y pisa brutalmente el abdomen de la chica, abriendo un hoyo con ella-Defensa láser, colimador, protección activa de blindajes debería aprender sobre eso para saber como me salvé de esta-tantea un orificio grande que tenía en una zona abultada que iba desde su hombro hasta el pecho, levanta la mirada.
-We begin, again-Boru regresa con su brazo metálico brillando con una potente luz blanca.
Tokaku agacha la mirada incapaz de mantener la cabeza levantada, se libera de su casco, escupe sangre, sus entrañas injuriadas por los golpes la tenían endeble, levanta la mirada, posiciona correctamente su cuello y levanta sus brazos para continuar.
-Tokaku, no estás condiciones de luchar contra mí-expresa su oponente-Unos cuantos años en la escuela privada 17 o como sea que se llame, no reemplazan los rigurosos entrenamientos de la casa Azuma-la peliazul arroja un golpe, Ichiro tan solo sostiene el puño y devuelve el golpe-Debías ser mi consorte-expresa al patearla en el abdomen y tirarla al suelo-¡Y tú me rechazas! ¡Por una mujer!-propina un punta pie en el ya frágil vientre de la chica.
-¡Déjala!-grita Ichinose, temerosa al ver que Tokaku no podía con el peliazul, aquella chica que se había enfrentado valientemente contra un Akai Akuma, no conseguía hacerle frente a un Buru Ryu, "Dragón Azul".
-Esa muchacha, Tokaku, esa muchacha-suspira el peliazul acercándose a Ichinose.
Haru se quita la máscara para poder verlo directamente a los ojos, intentando usar esa habilidad que supuestamente tenía-Por favor, déjanos-sus ojos brillantes estaban cubiertos por una fina capa de lágrimas, Ichiro continuaba acercándose impasiblemente-Por favor-continua pidiendo, sin efecto alguno.
-Haru-susurra Tokaku, procura ponerse de pie pero sus brazos y abdomen tan desgastados como estaban se lo impedían.
-Por favor-exclama la chica levantando la pistola eléctrica que antes la había ayudado.
-Inténtalo-pide el peliazul extendiendo sus brazos, acrentando su pecho para que la chica tuviera un objetivo.
Ichinose aprieta el gatillo, los cables se disparan, Ichiro en un solo movimiento se aparta de la trayectoria, y arrebata el arma de las manos de la chica.
-Me quitaste algo mío-profiere con una mirada carente de emociones, sus manos rodean el cuello de la chica y la asfixia con toda su fuerza, Haru se mantenía sobre la punta de sus pies mientras el aire se agotaba en sus pulmones.
-¡Suéltala!-exclama Tokaku al lograr incorporarse, camina sin vacilar pero no sin temblar.
-De acuerdo-suelta a la pequeña Haru, su cuerpo cae pesadamente-Todavía tienes espíritu, lo destruiré y luego a ella-Tokaku levanta su pierna en un intento por patearlo, Ichiro fácilmente la detiene y con un golpe de su antebrazo la debilita todavía más, un rodillazo en el diafragma paraliza a la peliazul, esta cae inmóvil.
-¡No más!-exclama Haru corriendo hacia Ichiro, él solo la observa acercarse, con sus ojos llenos de lágrimas se abalanza sobre Tokaku cubríendola con su cuerpo-No más, por favor.
-Haru-susurra la peliazul, con unas cuantas lágrimas brotando, "No, debes huir, no me protejas".
-No habrá más dolor para ustedes después de esto-profiere al apartar a Haru de un tirón, la chica se aferra del brazo del peliazul para evitar terminar en el suelo, sus ojos rosáceos más brillantes que nunca hicieron contacto con los ojos color azul profundo de Ichiro.
-Vete y déjanos en paz-esta vez era una orden y su mirada dura a la vez que luminosa lo demostraba.
Ichiro queda mudo, incapaz de pronunciar palabra alguna, excepto-Sí-elige un pasillo y camina sin voltear, alejándose gradualmente de la vista de sus víctimas.
-Tokaku-solloza abriendo sus brazos para envolver el cuerpo maltrecho-Tokaku.
-Haru-con las pocas fuerzas que le quedaban correspondió al abrazo con un beso, " Haru, eres increíble", el amor se desbordaba de sus labios. (Si es que me entienden x3)
-Por Kami-sama, ¿están bien?-aparece Chitaru con la respiración acelerada por el paso apresurado que tomó para llegar hasta ellas.
-Chitaru, ayúdame a llevar a Tokaku-pide con desesperación.
-No, te molestes, Chitaru-exclama la peliazul al ponerse de pie con ayuda de Haru-Puedo caminar-las piernas le temblablan.
-¿Por cuánto tiempo, Tokaku?-le pregunta la chica alta.
-Está bien-gruñe Azuma apoyándose en Ichinose.
Unos asientos semirigidos son los amortiguadores de un par de hombres que en una pugna caen por el borde, el sujeto en armadura no parecía tener problema alguno para incorporarse, en tanto el hombre de tez oscura se levanta tan raudo como una tortuga, esto lo convirtió en blanco fácil para su oponente que apretó el brazo mecánico y lo giró hasta desprenderlo, el inmolado no produce ni un rastro de malestar por esto, con una patada aparta al de armadura y se posiciona nuevamente para la pelea.
-¿Eres más que un brazo cibernético, Boru?-pregunta con ironía.
- That arm and you are equal, artificial-replica sin perder estoicidad.
-Malnacido-el brazo mecánico cruje entre las manos del metahumano, lo suelta, camina decidido a matarlo de una vez.
-No te olvides de mí-Sumireko se lanza al cuello del pelirrojo por detrás, apretando la garganta, Neiji sujeta los brazos de la chica, tira con fuerza procurando liberarse con rapidez, le fue imposible zafarse, corre en reversa impactando a la pelinaranja contra el muro, "Demonios, esta chica debería haber muerto con lo que le hice", Sumireko resiste, Neiji prueba cuatro veces más pero ella seguía resistiendo-Te informo-pronuncia Sumireko doblando la espalda del metahumano al ejercer presión en el cuello para poder tocar el piso-Me acaban de contar que tu novia está muerta, y tú pronto la seguirás-algo dentro de la cabeza del pelirrojo hizo, "¡plop!", empujó su cuerpo hacia el frente, dobló sus articulaciones, saltó y se aseguró de caer sobre su espalda, usando todo su peso para lastimarla, Hanabusa terminó con un esginse en los músculos dorsales a causa del golpe, deteniéndola temporalmente, Boru se lanzó inmeditamente a socorrer a la chica, Neiji lo intercepta con una tacleada, una vez derribado coloca sus manos alrededor de la cabeza de su víctima, Boru con su único brazo se defiende golpeando repetidamente la sien de su oponente.
-¡Aaaaah!-grita Neiji generando más presión en el cráneo de su contrincante, Boru seguía tratando de liberarse, sus intentos fueron en vano-¡Aaaaah!-otro grito desgarrador se produce cuando Neiji sobrepasa el punto de quiebre del cráneo y lo aplasta hasta desaparecer por completo la cabeza-¡Hanako!-gime de dolor, su armadura cubierta de sangre estaba tan dañada como el corazón de su dueño.
-Aah-jadea Sumireko, llamando involuntariamente la atención del demonio enfurecido.
-Tú serás la siguiente-expresa el pelirrojo, fijando toda su ira en ella.
-Olvídate de ella, yo la maté 3
El pelirrojo cambia su vista, la pelirosa estaba acompañada de Diana-¿Inukai?-exclama confundido-Infeliz-los músculos de sus piernas liberan toda su energía, el piso tiembla, las lámparas colgantes se convierten en péndulos-¡Muere!
-No tan rápido-profiere Diana extendiendo su mano como una señal de alto, el metahumano golpea contra una pared invisible, un ademán de la telépata arroja al metahumano a los asientos de primera fila.
-¡Aaah!-grita iracundo parándose inmediatamente, Medina coloca sus cartas en el aire separadas diez centímetros entre ellas en una sola fila, con un ligero impulso los naipes golpean entre sí generando potencia cuando estos llegan hasta Neiji lo avientan contra el podio.
-Señoritas, la salida de emergencia-expresa mientras las cartas regresaban a ella.
-Inukai, pediré respuestas de tu parte más adelante-indica Hanabusa acelerando su paso hacia la salida, todavía tenían una carta en juego.
Los golpes terminaban encontrándose con una barrera invisible y se deviaban del objetivo que Neiji tenía en frente, dos metros, dos metros lo separaban de la poderosa telequinética que defendía a la causante de su rabia, "¡No! ¡No! ¡Era mi vida!", él no se rendía, seguía empujando ese escudo creado con la mente, Diana no parecía tener ningún problema al caminar con la palma de su mano apuntando hacia atrás mientras balanceaba sus caderas, llega hasta la puerta y entonces apunta con sus dos manos al pelirrojo deteniéndolo en el acto, ella se eleva en el aire apartándose a una distancia segura de las tres plantas que tenía esa ala, la lluvia minizaba su intensidad, Medina desciende grácilmente en el césped.
-"La fuerza es intensa en este"-bromea la chica con cabello azabache-Ya en serio, usar mucho mis poderes me provoca una resaca a la mañana siguiente-indica un poco agitada, el sudor se deslizaba por sus sienes, mantenerlo inmóvil no era tarea fácil ni para ella.
-Empuja, mételo hasta el fondo-indica Sumireko con el corazón lleno de suspenso.
-¿Qué dijiste? 3-expresa Inukai con una sonrisa libidinosa.
-¡Aaah! No confundas mis palabras-exclama la pelinaranja sonrojándose un poco al notar como había sonado.
-Jajaja-ríe Diana-Diablos no es momento para eso, no puedo mantenerlo quieto mucho menos empujarlo, sus pies están muy firmes-mira un tanto angustiada a las chicas que tenía a su alrededor, Nio, Otoya, Sumireko, Isuke y Haruki, todas empapadas con el agua que caía desde el cielo, ninguna parecía tener una idea de como ayudarla; el pelirrojo empujaba con el hombro aquella barrera, centímetro a centímetro ganaba terreno y debilitaba la energía de Medina.
-¿Si logro que pierda el equilibrio, podrás empujarlo?-pregunta Haruki tan admirada como preocupada de lo que la ira era capaz en un organismo como Neiji o en sí misma.
-Por supuesto-responde regresando su concentración al pelirrojo.
-Isuke-pronuncia la pelirroja, la pelirosa la mira con intriga-Te amo-la besa dejándola perpleja-Dile a Fuyuka que también la amo a ella y a toda la jauría-sonríe corriendo hacia Neiji.
-¡Haruki!-grita Inukai, "Idiota, ¿Qué haces?"
-¡Alto!-una máscara gris cae entre los pies de la pelirroja haciéndola tropezar-Ya has sido la heroína muchas veces, Sagae, déjame esto a mí-llega Banba arrastrando su martillo.
-Todo tuyo-suspira la pelirroja con una sonrisa de alivio.
Shinya empieza a girar sobre un mismo punto levantando el martillo del suelo, cuando tuvo la velocidad suficiente suelta el martillo, el objeto sale despedido golpeando fuertemente el hombro del pelirrojo inclinando su cuerpo hacia atrás-Ciao-exclama Diana colocando un beso en su mano y soplando, un golpe psíquico introduce completamente al metahumano dentro del edificio, "-Ojos azules, ahora-ordena", "-¡Boom!-piensa Kouko al activar el percutor", una sucesión de explosiones sacuden ese sector del edificio haciéndolo colapsar, toneladas de concreto y hierro caen sobre Neiji con un estruendo descomunal, una enorme cantidad de escombros volátiles llenan el lugar, el polvo se esparce y rápidamente cae humedecido sobre las chicas a causa de la lluvia cubriéndolas con una ligera capa gris.
-Por un demonio…-susurra Takechi estupefacta ante tanta destrucción que fue necesaria para abatir ese monstruo-Eso…fue… ¡Increíble!-grita llena de alegría.
-Totalmente, Otoya, totalmente-suspira Sagae todavía acostada sobre el césped.
-Haruki, maldita, ilógica-exclama Inukai con el corazón acelerado mientras la ayudaba a levantarse.
-Perdón, pero siempre pienso "Mejor yo que alguien más"-profiere sonriente.
-Bueno, hemos terminado nuestro trabajo, ahora vamos a limpiar-indica Hashiri con su sonrisa gatuna.
-Shinya, ¿por qué tardaste tanto?-inquiere Sumireko abrazando a la peliplateada.
-Arrastrar un martillo como ese toma su tiempo-sonríe levantándola del suelo, ambas se sonríen juguetonamente.
-¿Por qué tan relajadas?-exclama una voz gruesa-¿Acaso no lo comprenden todavía?-Akio se les acercaba, este había entablillado su brazo con su katana corta y su abrigo gris, sus palabras confundían a las chicas, unos cuantos escombros se mueven, las sonrisas desaparecen-Factor curativo, fuerza sobrehumana…-profiere camiando hasta colocarse delante de todas, el concreto destrozado se mueve nuevamente-Resistencia metahumana, alta tolerancia al dolor…-un gran pedazo de cemento se desliza, sus caras solo denotaban incredulidad-No es presunción, Neiji es…-de entre los restos del edificio emerge una figura negra como la noche, oscura como la nada, imbatible como el tiempo-El hombre más fuerte del mundo-Neiji mueve los hombros sacudiéndose el polvo.
-No ha comenzado todavía-expresa con la ira que la sed de venganza produce en un hombre poderoso.
El cielo arrecia con una lluvia torrencial, los relámpagos quiebran la noche, el viento aulla con ferocidad bestial, prediciendo lo que se avecinaba, diosas enfrentarían un titán.
Bueno las junté de nuevo pero ahora comenzarán nuevos problemas para ellas.
Cuéntenme que les pareció, no teman decirme la verdad, tengo espíritu fuerte así que no tengan contemplación puedo soportar los tomatazos, bueno yo me despido no sin antes agradecer a todos los que leen esto, en serio muchas gracias, y prometo ya parar con las referencias de Star Wars pero soy fan y me ha cogido la fiebre, si sobrevivo prometo regresar, jajaja, saludos y abrazos.
