Notas de Autor: No pueden decir que no lo estoy intentando. La idea se me ocurrió pero no supe en dónde escribirla, así que la adapté a una de las imágenes. Oops.
Imagen 14: Banco en parque. Ficker D.A.T
Llevaba alrededor de diez minutos llorando. Sus amigos, sentados o recostados en el piso sobre alguna de las gigantes mantas que habían traído, la miraban con una mezcla de lástima e incredulidad. Hikari, que sostenía su mano con cariño mientras le ofrecía el pañuelo de Sora, le sonreía dulcemente.
—Ya, ya, Mi-chan—le dijo—, sólo era una mariposa.
—Odio las mariposas—Mimi sollozó, limpiando sus lágrimas con sus puños.
— ¿Desde cuándo, Mimi? —Jyou preguntó, sus cejas enarcándose en alto.
—Desde que alguien me dijo que eran gusanos con alas.
Su maquillaje estaba algo corrido, sus ojos rojos de tanto llorar. Pero su mirada era fulminante, pesada; desbordando resentimiento. Izumi no se inmutó.
— ¿Aún sigues con eso?—preguntó, frunciendo el ceño un poco aunque su mirada seguía fija en su videojuego—. Sólo te enseñé el ciclo de vida de una oruga, Mimi. No es para tanto…
—Fue espantoso, Koushiro. Me dañó la vida. Una infancia perfecta … arruinada en una tarde en ciencias naturales.
—Pero si eso fue hace como diez años—el pelirrojo dijo, pausando—. O más. Me sorprende que lo recuerdes.
Mimi se puso de pie, ignorando a Hikari, y le dio un capirotazo con su dedo, justo en medio de su frente.
—Recuerdo las cosas que me dices, sabes—le dijo, torciendo su boca hacia un lado e inflando una mejilla—. Aunque no lo creas. Estúpido.
Trató de verla por primera vez desde el incidente (que aún le parecía muy ridículo), pero ella se rehusaba a sostenerle la mirada. En vez de eso, Mimi sólo se dio la vuelta y se fue molesta, chocando de hombros con un muy confundido Yamato que acababa de llegar. Al ver al resto de sus amigos riendo y a Koushiro viéndose muy confundido y con la cara muy rosada, Yamato se dio la vuelta, suspirando al mismo tiempo que comenzaba a perseguir a Mimi.
