Are you glad to see me? No acostumbro tardarme tanto pero el trabajo no me da tiempo, prácticamente trabajo veinticuatro horas, como sea logré terminar este capítulo, espero les guste pero yo sé que no, quedan advertidos, ¡Bwahahaha! "XD:"
INTERLUDIO 5.8.5 v omega ULTRA HD
La neblina densa de la madrugada bloqueaba la visibilidad, el frio penetraba hasta la medula de los huesos, una mujer de cabello rojo se encontraba fuera en un patio de concreto justo en frente de un castillo tradicional japonés, esta mujer ni se inmutaba por el clima, no podía sentir el frío, su cuerpo se ajustaba perfectamente a cualquier tipo de ambiente, vestía un Dobok blanco con un cinturón igualmente blanco mostrando su rango como aprendiz, en frente tenía a su sensei, un hombre joven de cabello azul largo sujetado en una cola de caballo, el usaba un Dobok negro a excepción del cuello y los extremos del pantalón y la chaqueta que eran amarillos, su cinturón era negro con cinco rayas amarillas en cada punta, en la espalda tenía un círculo amarillo con un escrito dentro "Buru Ryu".
El peliazul da un fuerte suspiro-No tenemos nada que no puedas romper de un golpe así que solo repite mis movimientos-ordena con voz firme.
-Entendido, sensei-el saludo obligatorio se llevaba a cabo y empieza la instrucción.
Sumireko se encontraba todavía en el hospital, en una habitación exageradamente amplia y amueblada, ahí es donde estaban sus amigas.
-Faltó poco y te perdíamos-dice Suzu con las radiografías en sus manos-Te perforaste un pulmón y el ventrículo derecho, tienes la mitad de tus costillas rotas o fisuradas, si tus extremidades no fueran metálicas estarían en las mismas condiciones-entrega las impresiones a Otoya la cual las analiza con cuidado.
-No debes preocuparte demasiado por mí-indica Hanabusa sentada en la cama con su desayuno en una bandeja de plata, sonreía sin mostrarle verdadera importancia a sus heridas, soportaba notablemente el dolor.
-Según cuentas, el final se cierne sobre nosotras-profiere Haruki, tan solo haber escuchado de la boca de Sumireko las habilidades de los modelo Kana produjo escalofrío en su espalda y un entumecimiento en el pecho, lo peor para ella era saber que si tan solo no hubiera nacido ninguno de esos monstruos hubiera sido creado y también le angustiaba no poder ayudarlas el momento que la mujer que escapó llegara por ellas.
-Tranquila, linda, estaré lista para enfrentarla-comenta levantando un vaso con jugo de naranja.
-Por desgracia señorita Hanabusa, no creo que tengan oportunidad de vencerla por su cuenta-llega Akio-Buenos días señoritas-saluda cortésmente.
-Akio-kun, supongo que no viene a verme por mi salud-comenta la pelinaranja dejando de lado el desayuno.
-Podría decirse que indirectamente sí-se coloca frente a la convaleciente, traía consigo dos maletines plateados, coloca uno en el piso, abre el portafolio, estaba lleno de inoculadores con la sustancia verde.
-Es muy amable de tu parte-dice la pelinaranja.
-Es mi deber-saca uno y cierra el portafolio, le entrega el objeto a Banba que estaba sentado junto a la pelinaranja-Úsenlos con moderación los necesitarán cuando Ichiro regrese con Kana 8.
-¿Qué hay en el otro maletín?-pregunta Shinya.
-Inyecciones con batraco toxina concentrada-responde con serenidad.
-Veneno de rana dardo dorada-profiere la pequeña peliceleste un tanto impresionada-Un veneno como ese puede matar a un hombre adulto promedio con tan solo una cantidad igual a la masa de dos granos de sal de mesa-indica asustando a un par de sus amigas y haciendo sonreír a otras, si había suficiente de eso en el portafolio, seguramente podrían acabar con el peligro que las acechaba.
-Correcto, es lo que necesitan para vencerla-menciona mostrando el símbolo de veneno que tenía pegado el portafolio en su base.
-Bien, estaremos listas-expresa Tokaku apoderándose del maletín.
-De acuerdo-dice Akio, dirige su mirada a la pelirroja que antes conoció como Shino-Disculpe, señorita Sagae, ¿podría tener unas palabras contigo? En privado.
-Uh, claro-responde la pelirroja-Espérame Isuke-la pelirosa la despide con una sonrisa y Haruki se retira de la habitación sin el temor de que Hitsugi asesinara a Isuke con el veneno.
-Tokaku, ¿me permites?-pregunta la peliceleste pidiendo prestado el maletín.
-¿Por qué me llamas por mi nombre?-inquiere con estoicidad.
-Pensé que como Haru y Chitaru te llamaban así yo también podía-profiere abrazando su osito.
-Ahh-resopla la peliazul-Muy bien-le entrega el portafolio.
-¿Entonces puedo llamarte Tokaku?-expresa Hashiri.
-Tú nunca-le responde directamente.
-Oh, qué mala eres Azuma.
Kirigaya abre el objeto, dentro habían doce jeringas de treinta milímetros de uso veterinario completamente llenas.
-¿Se necesitan de todas ellas para matarla?-pregunta Takechi sintiendo escalofríos.
-Lo dudo, quizás solo una-profiere la peliceleste-¿Suzu tienes unos guantes quirúrgicos que me puedas prestar?
-Desde luego-le entrega la funda estelarizada.
-No, querida, creo que se necesitan cuatro-comenta Sumireko regresando a probar su desayuno.
-¿Por qué lo dices?
-Habían tres de ellos, y Akio en ese momento dijo que no tenía suficiente veneno para matarlos, todas esas dosis deben ser para matarlos a tres-explica.
-Escalofriante-pronuncia Chitaru que en todo el tiempo con Hitsugi había terminado aprendiendo un poco sobre las toxinas.
-Entonces hay suficiente-saca el inoculador que tenía escondido en su peluche, extrae el tubo con su veneno habitual, toma una de las jeringas con batraco toxina y se dirige al lavabo, con delicadeza vacía su recipiente, toma la jeringa y con precaución rellena el envase con la toxina, una vez termina, regresa el inoculador al maletín y reinstala el recipiente en su inyector automático-Listo, ahora estoy lista si Inukai decide jugarnos chueco de nuevo.
-¡Ah!-exclama la pelirosa más molesta que asustada-¿Creí que habíamos quedado en paz enana?
-No, te di el beneficio de la duda-una sonrisa dulce se forma en el rostro de la niña-Esto es un seguro por si las dudas-sonríe tétricamente.
-No deberíamos pelear entre nosotras-se hace escuchar la voz de Haru.
Haruki escuchaba atentamente a Akio, no le gustaba nada de lo que le decía, sus padres biológicos muertos, la familia que la acogió la usó como rata de laboratorio, una familia que ella ni siquiera podía recordar.
-Ya no quiero escuchar-indica la pelirroja cubriéndose el rostro con la mano.
-Por favor, Shino…
-Ese no es mi nombre-replica la pelirroja pegando su espalda contra la pared del pasillo.
-Haruki, debes entender, no pude hacer nada, tan solo era un niño y no sabía que fue de ti-menciona manteniendo su seriedad, no era falta de empatía su indiferencia, actuar de esa manera era su mantra.
-Estaba mucho mejor sin saber eso-se frota la sien muy estresada, esa información le dolía pero cualquier cosa relacionada con una familia que no fuera la que conocía no le importaba-Tengo una familia de verdad ahora, y no deseo tener una nueva.
-Todavía te considero mi hermana-expresa estoicamente-Mi madre murió seis meses después de tu desaparición, perderte la destrozo-dice sin ningún tipo de problema en su voz pero sus ojos decían lo contrario-Y a mí también.
-¿Acaso quieres que te reciba con los brazos abiertos?-pregunta con un tono impertinente-Ni siquiera puedo recordar a esa mujer y menos a ti-le responde apretando sus puños, le hería enterarse de todo pero no iba a dejarse llevar por emociones que no la ayudaban a resolver nada de lo que ahora le preocupaba.
-Lo sé, no quiero nada de eso-profiere mirándola directamente-Solo quiero que me dejes ayudarte, tengo pleno conocimiento de tu situación familiar, poseo los medios para ayudarte con tus hermanos y ellos no tendrán que preocuparse por comida nunca más-ofrece con una verdadera solidaridad.
-No-espeta la pelirroja caminando hacia él-No quiero que te acerques a mi familia-lo toma del cuello de la chaqueta con su mano y lo arrincona contra el muro contrario-¿Me oíste?, no quiero nada de ti, ni tu simpatía, ni tu comprensión y mucho menos tu dinero, en lo que a mí concierne eres un desconocido que puso en peligro a mí y mis amigas-la expresión en la cara de Haruki era de temer, Akio no mostraba temor nunca y a pesar de la fuerza de la pelirroja en ese momento no lo tenía.
-Comprendo, lamento haberte incomodado-pronuncia con suavidad, Sagae la libera e iba de regreso donde sus amigas-Haruki-llama logrando detenerla-No soy la mejor persona, pero no asesino mujeres porque cuando descubrí lo que te pasó, sentí que yo fui tu verdugo.
-No me interesa-retoma su camino.
Las chicas estaban en receso, Isuke fue llamada ante Meichi, mientras las demás convivían entre ellas en un salón de descanso, Takechi nuevamente esta sobre la peliverde, el acoso era tal que algunas ya sentían pena.
-Otoya, ya es suficiente-dice Haruki llevándose a la pelimorada.
-Oh, espera, ¿por qué eres tan mala?-expresa arrastrando los pies.
-Tranquila, nos divertiremos las dos sin que molestes a nadie-profiere Sagae con una gran sonrisa, ya estaban en los pasillos cuando Takechi opone resistencia y se libera de la pelirroja, Haruki la mira y se notaba irritada-¿Qué ocurre?
-Haruki, debo ser sincera contigo-profiere la pelimorada cruzando sus brazos y mirando al suelo, se notaba sonrojada, con timidez, algo le pasaba-Ya sabes que me gustas mucho-indica sin su sonrisa-Pero lo que no comprendes es que sin pretenderlo me enamoraste.
-¿Qué?-¡Shock! Era lo que describía perfectamente lo que sentía la pelirroja.
-Esa amabilidad tuya, tu comprensión, tu amistad y no lo negaré tus besos y esa tarde con Isuke-patea el aire-Pero tú estás enamorada de la pelirosa, mientras yo quedo como tu amiga-Haruki se sentía realmente estúpida confundió la alegría natural de Otoya con la felicidad que la chica sentía cuando ella la confortaba-Trato de olvidarte y seguir con mi vida, pero cuando lo intento tú regresas y con gestos de amabilidad o como ahora apartándome de Midori me atraes a ti-su mirada se cristaliza era completamente sincera-Yo no sé cómo comportarme de otra manera, así es como yo conquisto una chica-indica moviendo sus manos abrumada-No puedo estar contigo y no me dejas estar con nadie más, ¿por qué me haces eso Haruki?
-Lo siento, pensé que…
-No, el corazón no cambia tan rápido Haruki-se apega a la pelirroja y la presiona contra la pared-Yo estuve contigo esas noches cuando Inukai nos traicionó, me sentía feliz conviviendo contigo-presiona sus bustos, con su rodilla separa las piernas de Haruki-Las risas, los juegos, los abrazos y tus palabras tan lindas que dices siempre, en verdad esperaba que cuando sanaras yo podría estar contigo, pero ella regresó-un terrible pesar se creaba en Haruki y un devastador desasosiego en Takechi.
-Perdón, me enceguecí con el dolor y no pude ver que tus sentimientos eran reales-su pecho le dolía, había hecho sufrir a esa pelimorada sin darse cuenta, todas aquellas veces que la consoló y el cariño con la que la abrazaba, no, sus besos apasionados debieron haberle dado aviso pero no, fue egoísta y solo se centró en el alivio que ella sentía compartiendo esos momentos íntimos con Otoya, no se había percatado pero el egoísmo también era algo que tenía en común con Isuke.
-Pero ahora puedes verlo-dice la pelimorada juntando sus labios, Sagae no pudo evitarlo tuvo que corresponder, abrazándola mientras compartían un beso más-Hoy es mi cumpleaños-dice la pelimorada con una sonrisa tierna-Ya tengo dieciocho-la deja libre-Solo quería que lo supieras-solloza y se retira rápidamente con las lágrimas recorriendo su rostro.
-Idiota-se dice la pelirroja golpeándose la nuca contra la pared-Haruki, eres una idiota-se vuelve a golpear, el llanto también le llega a ella, se golpea la frente con su palma y desliza su espalda por la pared hasta tocar el suelo-¿Qué has hecho idiota?-dice enfurecida consigo, cada vez que pensaba haber arreglado algo se da cuenta de que las acciones del pasado tenían consecuencias que en algún momento llegaban y ahora dudaba de sus verdaderos sentimientos hacia Isuke y Otoya, "No idiota, no lo pienses, no, idiota te estás enamorando de dos mujeres, no, no lo hagas"-¡Aah!-exclama y su llanto atrae la mirada de personas que no habían estado prestando atención a las chicas, rápidamente se levanta y corre a su habitación a digerir esos nuevos sentimientos encontrados.
-¿Por qué la entrenas?-pregunta la anciana Azuma, observando a la pelirroja lanzar golpes al aire mientras Ichiro la supervisaba.
-Porque he descubierto la verdad, nos estamos quedando atrás, pronto nuestras técnicas, habilidades y destrezas quedaran obsoletas al enfrentarnos a los nuevos súper depredadores que han surgido de los laboratorios-sereno, ambicioso, calmado, egocéntrico y estoico así era él por eso sus palabras fueron escuchadas.
-¿Entonces dices que nuestro tiempo se agota?-pregunta la anciana.
-¿Acaso no la ve?-pregunta con dureza, la mujer movía el aire a su alrededor con sus golpes-Prácticamente estamos extintos.
-¿Qué debemos hacer para sobrevivir? ¿Aliarnos con Yuri?
-No mientras yo esté a cargo, ella lo tuvo planeado desde un principio apoderarse de los laboratorios de Saoi, las armas de Kent y la heredera directa de nuestro clan-camina hacia la pelirroja-Kana, en guardia, intenta vencerme de nuevo.
-Sí, Sensei.
Saoi se movía con despreocupación dentro de su edificio, pronto tendría una junta con todos los accionistas y quería el lugar en óptimas condiciones para el encuentro, abre la puerta doble que permitía el ingreso al salón, atraviesa el umbral, inmediatamente siente una presencia y el cañón de un arma presionando contra su espalda.
-¿Me ignoraste a propósito, Akio?
-Yuka, creí que te había escapado-profiere sin temor alguno, estaba en sus dominios ahí era intocable.
-No se me permite salir del país, ¿recuerdas?-aparta la pistola sin dejar de apuntarle.
Akio sin perder tiempo gira bruscamente apartando el arma de las manos de la pelirosa-¿Otro intento de asesinarme, linda? No tendrás éxito-indica lanzando la pistola a la mesa ovalada.
-No presumas, recuerda que ella no está sola-una segunda tiradora le apunta.
-Kelly, a ti si decidí ignorar.
-Manos a la nuca-ordena girando alrededor de él hasta mirarlo directamente.
-¿Acaso ignoran dónde están?-inquiere despistando un poco al par-Este es mi edificio-expresa presionando un botón de su reloj inteligente de pulsera, la mesa ovalada y negra se convierte en un fuerte imán que arrebata la pistola de las manos de la rubia.
-Demonios-exclama Kelly que sufrió un ligero raspón por la brutalidad con la que fue despojada del objeto.
-Calma, él no asesina mujeres-profiere Tomoe completamente calma.
-¿Si no vienen a matarme qué hacen?-pregunta muy convencido de que su vida nunca estuvo en riesgo, hubieran disparado si ese fuese su objetivo.
-Escuchamos que Takao murió, queremos que nos permitas trabajar contigo-responde Yuka colocando las manos en la cadera.
-No-contesta a secas sin pensarlo ni un instante.
-Tenemos algo para ti-indica la rubia metiendo su mano en el bolsillo.
-¿Qué es?
-Toma-le entrega un USB-El programa base que necesitas para operar tu armadura-indica seriamente-Se lo robé a Keaton.
-Ummh-se notaba muy interesado, eso entre sus manos podría darle luz verde al "Bushi Armor"-Lo revisaré, si es verdad quedan contratadas.
-Es justo-pronuncia Kelly.
-Nos retiramos por hoy-expresa Yuka, la puerta se vuelve a abrir e ingresa una mujer de piel bronceada y ojos oscuros.
-¿Kelly? Long time no see-menciona aquella mujer muy sonriente.
-You...-expresa la rubia muy conmocionada y aterrada, retrocede y tropieza con sus pies cayendo sobre sus nalgas-¿What are you doing here?-la mujer rubia se volvió un manojo de nervios.
-Breathe they not brought me to hunt you down-responde levantándola con telequinesis.
-¿La conoces?-pregunta Yuka mostrándose sorprendida.
-Diana Medina, alias "La Valquiria", la mejor asesina y segunda al mando de la mafia de Kent-explica recuperando compostura.
-A sus órdenes, señorita-reverencia con educación-Por cierto traje un par de amigas-comenta cuando ingresa la otra rubia y la peliverde.
-Hana, sin remordimientos-expresa Akio tan rápido como Hoshi entró, todavía le gustaba.
La rubia levanta los brazos y una poderosa descarga responde mejor que cualquier cosa que pudiera decir la mujer, Saoi ni se inmuta, continúa relajado y fresco-Es comprensible-pronuncia serenamente, Hana irradiaba chispas por sus ojos, literalmente, le enfurecía de sobremanera no poder desquitarse-Sé que recuerdas que usó un exoesqueleto debajo de mi atuendo-formula arremangando el traje para que lo recordara mejor.
-Infeliz.
-¿Cuántas mujeres has traicionado Akio?-espeta Yuka con desprecio.
-Si me dieran mil millones de yenes por cada mujer que traiciono e intenta matarme tendría el dinero que tengo ahora-sonríe sagazmente mientras se dirige al asiento principal-Por cierto, ¿ustedes que quieren?-pregunta a las recién llegadas.
-Vine a decirte que saldré a Rusia por un par de días-informa Medina.
-Podías haber llamado-expresa el cobrizo.
-Hoshi me convenció de decírtelo personalmente-sonríe astutamente.
-Ja, muy divertido-profiere sarcásticamente-Retírense, pronto recibiré visitas.
-No puedo creer que me convencieran de hacer esto-profiere Tokaku parada frente al mostrador de un supermercado.
-Es muy lindo de tu parte haber aceptado colaborar-menciona Haru empujando un carrito de compras.
-Sí, Azuma, estar con Haru te ha suavizado bastante-comenta Nio formando su característica sonrisa gatuna.
-Eso da igual-musita la peliazul-Takechi me desagrada-profiere mientras analizaba los gorros de fiesta que habían comprado.
-Anímate Tokaku, será agradable tener algo que festejar en medio de tantos conflictos-expresa Chitaru mientras colocaba las compras en la cinta transportadora.
-Es divertido ver como intentas convencer a esta soporífera 3-Isuke guasea sin meditar las consecuencias.
-Si no fuera porque se lo prometí a Sagae, justo ahora te defenestraría.
-Oh 3-seguía burlándose-La pequeña aprendió una palabra nueva.
-Sin tus tacones ella es más alta-llega Haruki acarreando unos cuantos objetos.
-Agh, se supone que debes estar de mi lado-replica la pelirosa haciendo un mohín con su boca.
-¿Chicas cuál llevamos?-Hitsugi atrae la atención-¿Té verde con limón o té negro con durazno?
-Té verde-responde Suzu contando las monedas de su bolso.
-A todo esto, ¿cuántos años cumple?-inquiere Kaminaga.
-Dieciocho-responde Sagae con un fuerte suspiro.
-¿En serio?-expresa Inukai, meditabunda más que sorprendida-No hay mejor escusa que esa, Isuke ya vuelve 3.
-Logré encontrarlo-dice Kenmochi llegando apresurada pues pronto terminarían de leer todos los productos.
-¿El regalo para Takechi?-pregunta Nio que sin esperar a que pagaran ya devoraba un pan de melón.
-¿Qué? No-responde rápidamente-Encontré el DVD de "Dragon ball: La Resurrección de Freezer".
-Espera, ¿no que te gustaba Naruto?-indaga Azuma.
-¿Acaso no puedo disfrutar de dos cosas diferentes?
-Ese es un buen cuestionamiento Shiena-recita Haruki de manera taciturna, "Ojalá pudiera encontrar una forma con la cual contentar a ambas".
-Me faltan setecientos yenes, podrían colaborarme-dice Shutou estirando la mano abierta frente a sus compañeras.
-Claro-exclama Haru sacando su monedero-Aquí tengo doscientos.
-Solo traje para el regalo de Otoya-profiere Sagae, mostrando un par de billetes.
-Solo tengo ciento cincuenta-entrega Hitsugi.
-Suzu-pronuncia Namatame llamando la atención de la peliceleste-Mi colaboración-presta un billete de trecientos yenes.
-Toma-profiere Nio entregando una moneda de cincuenta yenes.
-Gracias-dice muy sonriente, con amabilidad entrega el dinero al cobrador.
-Chicas, Sumireko dice que ya consiguió la música-informa Nio al revisar su tableta.
-Estupendo, será una bonita fiesta-expresa una muy retraída Midori.
-¿Viniste con nosotras?-pregunta Tokaku algo sorprendida.
-Dejen de ignorarme, soy parte de ustedes ahora-exclama dolida, apretando los brazos contra el busto.
-Trataré de recordarlo-pronuncia la peliazul.
-Ooh-gime la peliverde.
-No te angusties, ella no es mala solo muy distraída-indica Haru.
-¡Ichinose!
-Los últimos meses han sido marcados por las cruentas guerras territoriales de los yakuzas-profiere un hombre de cuarenta años con un atuendo elegante, sentado en un sofá marrón-Y los recientes atentados de una misteriosa célula terrorista muy equipada y financiada-expone con facilidad-Derriban un edificio de una de las instituciones educativas más prestigiosas de Japón e invaden las instalaciones del principal socio tecnológico y armamentista el actual gobierno-sus palabras estaban llenas de pasión-No es una coincidencia, son eventos correlacionados...
-Por favor, Dr. Eitake-interrumpe otro sujeto elegantemente vestido y aproximadamente de la misma edad-No saltemos a conclusiones sin tomar en cuenta...
-Puff-bufa Takechi al apagar el televisor-Odio las noticias-observa hacia todos lados, "¿Dónde están todas? Nio dijo que habría reunión hoy", suspira cansada, estaba sola en esa enorme habitación al igual que lo estaba en el mundo, sin nada más que una punzada en el pecho, "El amor duele, debo compartir ese dolor, Haruki", se sonroja deleitándose con las imágenes que creaba su imaginativa mente, el deseo de rebanar no era tan intenso como solía ser, "No puedo imaginarte sangrando, solo quiero tus manos recorriendo mi cuerpo, ¿así es como se siente el amor? Yo no lo conozco, ¿es una dama o un caballero? ¿Acaso nos busca o simplemente nos topamos con ello? ¿Amar es un sentimiento o una decisión? Quiero esas respuestas y la quiero a ella", una sonrisa libidinosa espontáneamente se genera en su cara.
-Otoya...-era la voz de Haru, Takechi había estado tan distraída que no se percató de la visita.
-¡Harucchi!-exclama la pelimorada saltando del sofá para encarar a la pequeña chica de cabello rojizo.
-¡Sorpresa!-es asaltada efusivamente por sus compañeras, no, sus amigas-¡Feliz cumpleaños!-exclaman todas ellas, Namatame sostenía el pastel, Suzu los platos, Kirigaya una jarra con té helado, Banba los vasos desechables y por supuesto Nio si estaba con ellas esta vez y Haruki también, ¿por qué no?
-¡Kyaaaa!-grita repleta de energía, no se lo esperaba, bueno en realidad sí, sólo no en ese momento-¿Quién se los dijo?-pregunta muy emocionada.
-Lo publicaste en nuestro muro de facebook-menciona Tokaku sin perder su seriedad habitual.
-¡Ouh! Que mala eres, Azuma-infla sus mejillas reprochándola.
Haruki todavía estaba impactada por la declaración de Takechi y no podía distinguir sus verdaderos sentimientos hacia ella, lo peor era que no se lo dijo a Isuke, claro que tenía buenas razones para no hacerlo pero debía ser honesta en todo si pretendía expandir la relación a un ámbito serio-Feliz cumpleaños, Otoya-todo eso no le impedía celebrar ese día con una sonrisa, fuera amor o simple amistad, quería a esa pelimorada-No tuve mucho tiempo para elegir, pero espero te guste-entrega una caja con papel regalo rojo y un listón amarillo.
Abre la caja sin pensarlo, un juego de sombras para los ojos y labiales de colores, no era un mal regalo, simplemente no era lo que deseaba-Gracias 3-silba Otoya-Me gusta pero no es lo que quiero.
-Lo sé-la abraza amistosamente-No sé si tengo la posibilidad de darte lo que quieres-la calidez del abrazo fácilmente habría podido hornear el pastel que le trajeron.
-Ustedes se me antojan un tanto melosas 3-exclama Isuke con una sonrisa hipócrita finalizando la interacción de ambas-Isuke te regala esto por ser mayor de edad 3
-¡Wow!-una botella de licor, específicamente vodka de vainilla.
-Disfrútalo, Isuke no suele compartir sus posesiones 3
-Lo haré-exclama sonriendo pícaramente a la pelirosa, "No es lo único que has compartido conmigo".
-Abran el resto de obsequios después, es hora del pastel-expresa Shinya con el cuchillo en la mano, lista para cortar.
-La cumpleañera debe cortar el pastel-profiere Otoya al quitarle el cuchillo y apartarla con un golpe de caderas.
-¡Alto!-pronuncia Haru-Primero la canción-señala con alegría.
Diez hombres sentados a la misma mesa que Akio, específicamente ocho hombres y dos mujeres, sus principales inversionistas, grandes figuras en el mundo de los negocios y prácticamente invisibles para las personas comunes de abajo, esa noche tomarían la decisión de sus vidas.
-Buenas noches damas y caballeros-saluda cortésmente-Estamos reunidos esta noche para aceptar los nuevos estatutos de esta empresa-dice con seguridad, era el jefe por fin, después de vivir a la sombra de su padre por fin estaba al mando.
-Ya leímos tus estúpidos memorándum, niño idiota-espeta sin mesura uno de los socios-¿Realmente crees que cerráremos el programa "Hércules", sólo para limpiar tu conciencia?
-No lo haremos joven Saoi-expresa una mujer obesa, no era japonesa-El gobierno de varios países ya mostraron interés en las armas biológicas que desarrollamos, sólo debemos darles una nueva muestra.
-Estoy de acuerdo, implantemos la memoria de un veterano en combate y así podremos tenerlos listo en menor tiempo-propone otro de los socios.
-No, no lo entienden-pronuncia Akio levantándose de su asiento-Esto no está dispuesto a votación, cancelaremos el programa, ahora Meichi-dono auspicia de forma extraoficial a esta compañía y sus órdenes son cerrar las instalaciones de armas biológicas.
-No permitiré que este negocio que fundé junto a tu padre pase a manos de esa mujer o cualquier otra de su calaña-vocifera un cincuentón obeso, cofundador de la empresa, la mente detrás de la tecnología Saoi antes de que Akio llegara.
-Ese negocio muere ahora, junto con sus ideas obsoletas.
-Tú eres quien va a morir-uno de los socios desenfunda una pistola, antes siquiera que tuviera tiempo de apuntar el arma se pegó en la mesa, esto alerta a los demás, cinco más tratan de usar sus armas con el mismo resultado.
-Como dije, sus ideas e intenciones son obsoletas-profiere sacando una pistola de su bolsillo-Observen bien, arma de policarbonato, munición de cerámica, nada anticuada como sus pistolas metálicas fáciles de obstruir-los presentes se encontraban temerosos, el joven frente ellos tenía la mirada calma, los pensamientos serenos y la voz firme, era capaz de todo-Los que intentaron matarme serán recompensados...con la muerte-disparo tras disparo dejó en claro que tenían pocas opciones, cinco cuerpos quedaron inmóviles sobre sus asientos con un agujero en la cabeza.
-Maldito...-exclama la gorda que también había intentado deshacerse de él.
-Silencio, Katya, ahora, yo no soy capaz de asesinar a una mujer-guarda su arma, oprime su reloj y la mesa se desmagnetiza-Fujiro, por favor-pide al cofundador.
-No, te atrevas-dice la mujer saliendo de la silla.
-Acabó de ver el futuro, Katya y quiero ser parte, sin embargo tú no-se escucha él último estruendo de la noche, un acto brutal perpetrado por órdenes de Saoi, el hijo no era muy diferente del padre y con esa demostración Akio tenía absoluto control y libertad sobre las instalaciones de su empresa.
-Mañana comienza un nuevo régimen señores, descansen bien esta noche-se dirige a la salida, dos guardias ingresan alterados-Tranquilos-Akio pacífica los ánimos de los hombres-Incineren los cuerpos, borren las grabaciones, desháganse de sus autos-ordena caminando por medio de ellos-Y asesinen a los choferes, ningún cabo suelto.
La fiesta fue divertida, muchas bromas, risas y un par de pastelazos, pero me da pereza escribir una escena completamente cómica, en fin, tras la fiesta cada quien fue a su habitación, excepto Hanabusa y Shutou que se dirigieron al laboratorio.
-¿Cómo avanza todo?-pregunta Sumireko.
-Sin dificultad, tengo demasiada experiencia en esta ciencia, Diana supuso una sorpresa pero he conseguido aislar los genes alterados que la proveen de su poder...-informa Shutou, sentada frente a un ordenar tecleando, usaba lentes de descanso.
-No, me refiero a Kouko, ¿se lo dijiste?
-Sí, ha aceptado formar parte-indica sin despegar la vista de sus datos-¿Qué hay de ti?
-La tengo de mi lado, me seguirá a todos lados y yo a ella-pronuncia con una sonrisa encantadora.
-Me alegro que su relación sea tan fuerte-comenta la peliceleste dejando olvidado su labor-Sabes, me preocupaba que alguien tan joven como tú estuviera implicada en la realización de la visión de Yuri pero me has demostrado que eres lo suficiente madura para comprender el alcance de tus actos.
-Agradezco tu comentario, solo lo hago para recuperar el legítimo puesto de mi familia y cumplir el designio de la naturaleza-profiere con serenidad-El dominio que le pertenece a la nueva especie en evolución.
En la habitación dos estaba por ocurrir una debacle.
-¿Isuke?-llama Haruki inflada de valor, ya usaba su vestimenta de dormir, un camisón anaranjado.
-¿Qué pasa?-pregunta con una sonrisa pícara, se encontraba tendida sensualmente sobre la cama con un revelador camisón púrpura.
-Hoy besé a Otoya y me gustó-cerró los ojos porque nunca habría podido decirlo mirando esos dulces ojos miel.
-¡¿Qué?!
-No sé lo que me pasa, te amo pero también siento algo por ella...-sus ojos se abrieron para encontrarse con la personificación de la ira en la tierra-Yo...
-¡Cállate!-grita Inukai al mismo tiempo que propina una fuerte palmada en el rostro de la pelirroja, Isuke sentía que su corazón le apretaba de nuevo, estaba cansada de esa sensación que le provocaba estar enamorada, agotada de no ganar nada con esa relación, nada más que dolor-¡Te has fijado en todo lo que Isuke ha hecho por estar contigo!-recrimina con otra cachetada, Haruki las soporta sin emitir sonido o juicio-¡Yo no quiero perder el tiempo contigo! ¡Quiero que estemos juntas por siempre!
-Yo también...-susurra Sagae, la presión dentro de su tórax y el de su espalda la debilitaron al grado de ser incapaz de replicar las palabras de la pelirosa.
-¡Tú no sabes lo que quieres!-eso era verdad-¡Ve con ella!-la empuja con el hombro hasta sacarla de la habitación-¡No regreses hasta que sepas que es lo que realmente quieres! ¡Baka!-cierra la puerta con ferocidad e inmediatamente sus rodillas fallan y cae al piso sollozando, "Isuke lo hizo todo por ti, estúpida Haruki, no me vengas con esta mierda", la cabeza le duele, el estómago se siente vacío y el corazón para su palpitar aumentando la ira y malestar de la pelirosa-Baka, Isuke-se recrimina, "Peleaste por una chica que no puede amarte sólo a ti"-Haruki, baka...baka...
"Lo siento, Isuke, te amo, pero no sé si eres capaz de compartirme, amo a mi familia, quiero a mis amigas y ame o no a Otoya le tengo cariño y se lo seguiré teniendo", el tamaño de la cavidad torácica disminuyó notablemente, rasgando el músculo cardíaco, Sagae aguantó esa sensación, debía mantener la cabeza clara para lo que debía hacer, elegir.
-¿Te gustó la fiesta?-pregunta Ichinose, junto con Tokaku y por alguna razón también Otoya y Midori se bañaban en las aguas térmicas de Myojo.
-¡Sí! Fue un gran detalle de tu parte, Harucchi-exclama la pelimorada adueñándose de la chica al estrujarlas entre sus brazos y frotarla contra su pecho, lo cual obviamente enrojeció a Haru y enfureció a Azuma.
-Eres valiente, Takechi-formula Tokaku con seriedad al salvar a su chica de las mandíbulas de la araña.
-Y tú una aguafiestas-expresa la pelimorada cruzando los brazos sobre el busto.
-No se peleen chicas-pide Haru sacudiendo las manos.
-Por favor, tengan un poco de mesura, nos encontramos en un sitio ameno y sería penoso echar a perder el ambiente-masculla la peliverde.
-Ella tiene razón-menciona Hashiri.
-Un segundo, ¿de dondé saliste?-gruñe la peliazul un tanto sorprendida, "¿De dónde p %# salió?"
El cuerpo desnudo de la rubia atrajo rápidamente las miradas curiosas de sus compañeras que la escrutaron fijamente, unos tatuajes rojos la cubrían desde los tobillos hasta el busto, eran dos Fénix majestuosos, aquellas figuras le daban un aura de misterio y nada es más aterrador que lo desconocido.
-Wow-exclama Otoya estupefacta-Alguien tan joven con tatuajes, eres toda una rebelde Nio 3-profiere risueña.
-Son muy curiosos-afirma Ichinose cautelosa y sonriente como siempre.
Nio abre los labios mostrando una afilada sonrisa-Interpretaré sus expresiones embobadas como que les impresiona mi físico atractivo.
-¿Que de dónde saliste?-insiste Azuma apretando la mandíbula, "Ni siquiera pude detectar el olor característico de esta chica, ¿cómo pudo ocultar tan detestable fragancia?"
-Vine con ustedes.
-Imposible, me habría percatado-gruñe la peliazul.
-Es verdad, estuvo con nosotras todo el tiempo-indica Midori, moviéndose unos pocos centímetros, acercándose a Takechi.
-Quizás tus sentidos no son tan eficaces como crees-formula la rubia al mismo tiempo que coloca sus manos en el hombro de Tokaku y pestañea coquetamente.
-No molestes-espeta salpicándole agua y apartando el hombro.
-Vaya, Azuma sí que eres tosca-menciona Takechi que comprendiendo los movimientos de la peliverde decidió abrazarla por la cintura.
-No es de...-lo que sea que Azuma pretendiera decir fue silenciado por un par de suaves y rosáceos labios.
-Eres muy bonita Tokaku, no deberías opacar ese detalle con un comportamiento tan áspero-Azuma apretaba los labios saboreando el gusto que le quedó en la boca, sus mejillas sonrojadas llamaron rápidamente la atención-Te ves tan linda abochornandote de esa manera-expresa Haru cubriendo su propio rubor.
-Uuh, Ichinose-susurra la peliazul terriblemente avergonzada.
-Oouh, que tiernas-dicen a coro sus acompañantes.
Kent regresaba a su casa después de un agitado debate con Diana, "¿Irse? ¿Por una semana? ¿Cómo decidió eso? Sin ella estoy vulnerable, Ichiro, Hisao y ahora uno de los modelo kana fácilmente podrían venir a por mí", subía las gradas principales, "¿Dónde están los idiotas que deben cuidar la entrada?", busca con la vista indicios de ellos-Si estos estúpidos otra vez están jugando cartas, les rebanaré los dedos.
Ingresa y al instante se horroriza, Ichiro y Hisao estaban ahí sentados, jugando cartas en la mesa de té.
-The boss is here-profiere el peliazul dejando de lado las cartas para incorporarse-Mr. Keaton late, we waited a long time.
-Dammit-sin pensarlo dos veces desenfunda su glock, dispara automáticamente contra los intrusos, hiriendo mortalmente al peliazul y dejando lisiado al tatuado.
-Wait, ¿what The hell does?-exclama el hombre que agonizaba en el piso, Keaton lo comprendió, sus enemigos estaban en su casa pero no eran los hombres contra los que disparó.
-De acuerdo, yo lo mato por ti-expresa una voz de ultratumba, acto seguido una estrella de metal se incrusta en el cráneo del herido y otra en la mano de Kent obligándolo a soltar el arma.
-Damm-Kent estaba aterrado, con Hisao en el lugar bien podrían estar los tres como también pudiera ser solo Kuzonoha, en cualquier caso era grave.
-See yourself, scared, pathetic-profiere Kuzonoha con una escalofriante sonrisa.
-¡Boss!-exclama un guardia que llega en su ayuda dispara contra el agresor haciéndolo ocultarse en la cocina-Behind me-ordena el guarda.
-Yonaka, we must protect her-indica Keaton, su esposa era lo más importante para él.
En medio de un tiroteo logran subir las escaleras al segundo piso, llegan a la habitación, al entrar solo tiene tiempo para observar una cosa, una mujer de flameante cabellera roja estática a lado de la cama, Kent no repuso en hacer lo necesario para protegerse, raudo llegó al armario y recogió un revólver, lo apuntó contra la mujer.
-¡No!-grita la mujer.
Un estruendo retumba en las cuatro paredes de la habitación y la pelirroja cae inerte con un disparo en el corazón.
El guardaespaldas que lo protegía es herido en el hombro por una bala, se tiende en el piso, Hisao se asoma por la puerta y Kent aprieta el gatillo, un orificio se genera en la cabeza y el intruso es liquidado.
-¡Motherfucker!-exclama Keaton muy sobresaltado, pupilas dilatadas, mano sangrante, respiración agitada y mente trémula, bajo esas condiciones es peligroso tomar decisiones apresuradas.
-Fíjate, en realidad mataste a todos-una voz burlona resuena en su cabeza, el guardia herido se levanta y revela su verdadera apariencia, su cabello desaparece, tatuajes escamosos se dibujan por su cráneo, sus ojos adquieren una tonalidad roja y una hilera de dientes aparece en su rostro al sonreír-Y yo pensaba que tenía que ayudarte.
Sus vellos se erizaron, el pecho se le encogió y la mirada se perturbó al fijarse en el cuerpo inerte y ensangrentado de su esposa en el piso junto la cama con una herida de bala en el pecho, la bala que él había disparado, su mano se tambalea ante su acto del mismo modo que su mente, la pistola cae, sus temblorosas rodillas ceden ante el propio peso de su cuerpo.
-Puedes notar, la ironía en todo esto-expresa Hisao sin perder la sonrisa-Nos traicionas por proteger a tu esposa, para que terminarás asesinándola tú mismo, jajajaja.
-¡Dirtbag!-exclama Kent levantando su cuerpo con furor, encara a Kuzonoha lanzado un puñetazo que atraviesa la silueta de este.
-Tú ya estás muerto-susurra Hisao al incrustar un cuchillo entre las costillas, logrando penetrar hasta el corazón, el cuerpo se sacude con fuerza un par de segundos, entra en shock y su alma es enviada a ser juzgada ante el Supremo creador-Sé que te encontraré en el infierno, espérame ahí, traidor-saca el cuchillo y la sangre brota manchando sus manos, con una sonrisa sádica se acerca a las paredes y escribe en la pared el kanji para "traidor"-Hashiri, ahora te toca.
Sagae deambula por el pasillo indecisa sobre si tocar a la puerta de Otoya o no, "Kami-sama, ¿qué debo hacer? Debo enfrentar estos sentimientos pero no sé cómo hacerlo", tras un fuerte suspiro golpea la puerta, escucha unos pasos, la puerta se abre.
-Oh, Haruki, ¿necesitas algo?-dice Shiena con media sonrisa, su pelo estaba despeinado y se veía nerviosa.
-Uh, ¿te pasa algo?-pregunta la pelirroja.
-Eh, no, me sorprendiste es todo-aclara Kenmochi haciendo un gesto para invitarla a entrar.
-¿Está Otoya?
-No, fue a bañarse con algunas de las chicas.
-Entiendo-pronuncia sin energía-¿Shiena podrías hacerme un favor?
-¿Qué cosa?-inquiere un poco curiosa apresurándose a cerrar su laptop.
-Quiero hablar en privado con Otoya y no sé si podrías...
-Darles privacidad-concluye la castaña.
-Sí, exactamente.
-Claro, no hay problema, intentaré que Nio me de posada, aunque como ahora comparte habitación con Midori no sé si lo hará-comenta Kenmochi acicalándose el pelo para poder amarrarlo en una cola de caballo, adquiriendo una apariencia semejante a la pelirroja en frente suyo.
-Puedes ir con Haru, ella no te lo negará.
-Sí, es demasiado linda para ignorar una petición-concuerda.
-Gracias por entender, Shiena-sonríe amigablemente.
-No hay problema-devuelve la sonrisa.
-Hace aproximadamente dos horas ocurrió un suceso extraño en el centro de la ciudad-habla una reportera-Una zona igual a dos campos de fútbol fue sacudida por una fuerza desconocida-informa con solemnidad-Los testigos afirman que el temblor se produjo...
-En Japón siempre hay temblores-dice Tokaku al apagar el televisor.
-Sí, pero su fuerza no se concentran en un espacio tan reducido-señala Kenmochi mientras colocaba un futon en el piso.
-¿Crees que pueda ser algo más?-inquiere Haru ayudándola a arreglar su lugar de descanso.
-Podría apostar toda mi paga.
-Según tú...-decía Azuma cuando fue interrumpida por el sonido de su celular, lo revisa, otro mensaje de Kaiba, "Maldito, ya deje de responderle desde el cuarto mensaje y sigue enviando estas estúpidas preguntas", simplemente ignora el mensaje sin siquiera abrirlo.
-Desconozco el motivo del incidente pero no fue provocado por la subducción de las placas continentales-profiere la castaña metiéndose entre las sábanas.
-Lo bueno es que nadie resultó herido-dice Haru haciendo lo mismo.
-¿Kenmochi, tienes algún desorden del sueño?-pregunta Tokaku colocando el control remoto cerca del despertador.
-No que yo sepa.
-Bien, pero si sufres de apnea del sueño te juro que te mando de regreso con Takechi.
-Tokaku, no seas mala, es nuestra invitada-replica Ichinose.
-Deberías tomar un laxante, Azuma-expresa Shiena frunciendo levemente los labios.
Azuma da un fuerte suspiro-Bien, buenas noches nos vemos al despertar-se acurruca en su cama.
-Hasta mañana, tengan lindos sueños-profiere Haru muy risueña.
-Duerman bien-pronuncia Shiena.
Unos minutos transcurren sin sonido alguno más que la respiración de las tres chicas.
-Shiena-llama Ichinose en un susurro.
-Sí-responde del mismo modo.
-¿Mañana toca entregar el trabajo de Química?-mira en dirección a la chica.
-No, es para el viernes-también se gira para observarla.
-¿Completaste la pregunta tres?
-No.
-Yo tampoco, es complicado, leyendo la pregunta recordé el primer día de entrenamiento…-sonríe con ternura.
-¿Por el ácido láctico?-inquiere la castaña.
-Sí, al final del día me dolían todos los músculos, le pedí a Tokaku que me diera un masaje, accedió a regañadientes pero…
-¡Ya duérmanse!-exclama Azuma.
Otoya muy sonriente entra a su habitación-¿Cachorrita? ¿Shiena estás aquí?-llama para averiguayr si se encontraba la castaña, ella solía ir con Nio o Haruki a dormir cuando estas tenían una cama libre, Takechi también solía hacerlo, Kenmochi para ella era linda no más, no tenían pasatiempos parecidos a excepción del anime, cosa que curiosamente tenía en común con todas, no se dejaba intimidar lo cual en realidad no sería un problema si al menos jugara y charlara con ella como lo hacía Haruki pero a Shiena no le interesaba tener una amistad profunda con la pelimorada y Takechi tampoco sentía un interés sentimental por su compañera solo era divertido molestarla-Parece que no-silba, con unos cuantos saltos se lanza a la cama, mete su cara en su almohada, "Umh, Midori es bonita, piel suave, suculento sabor pero Haruki, ricos besos, rítmicos movimientos de caderas y mucha experiencia tántrica es ella, es la que verdaderamente quiero".
-¿Soy un fantasma acaso?-se escucha una divertida voz femenina.
-¿Haruki?-Otoya se levanta de golpe, la pelirroja estaba sentada en el sillón justo en frente de la cama, no comprendía como no la vio.
-Sabes, no es la primera vez que me pasa-sonríe con diversión-Claro que la última vez el tipo nunca llego a percatarse de mi presencia, lo estrangule hasta matarlo.
-¿Por qué me cuentas eso?-pregunta la pelimorada muy curiosa saliendo de la cama y acercándose a la pelirroja.
-Para que sepas que no soy lo que todas piensan, no soy buena persona, hice cosas terribles y sé cómo se siente cargar en la conciencia el asesinar a alguien con tus propias manos-sacude el polvo del asiento para que Otoya ocupara el lugar.
-Yo no cargo sentimientos de culpa Haruki, me arrepiento de no haber disfrutado más el cariño que mis víctimas me entregaron antes de matarlas-indica tomando asiento y asiendo la mano buena de Haruki.
-Otoya, me gustas mucho, te quiero pero no sé cómo aclarar los sentimientos que te tengo-el ámbar y aguamarina de sus ojos se encuentran mirándose fijamente, sus pupilas brillaban llenas de emoción y sus corazones palpitaban enloquecidamente.
-¿Qué te parece si nos besamos y vemos que pasa?-propone acercando peligrosamente sus rostros, Otoya tenía su mirada fija en aquellos suaves y sabrosos labios rosas.
-No…no es así como debería…-Takechi ignora a la pelirroja, une sus labios otra vez, recorre el cuerpo de Haruki con sus manos aflojando la vestimenta, desnudándola con sutileza, Sagae conmocionada permite que su mente se petrifique y deje manipular por las caricias de Takechi respondiendo positivamente al estímulo de la pelimorada.
Un hombre de cabello rubio y vestimenta elegante subía unas escaleras con un maletín, se veía sereno, relajado, el edificio estaba en proceso de terminarse, eran las diez de la noche, todos los trabajadores se fueron a sus hogares, no había motivo aparente para que aquel individuo paseara por ahí a esas horas; su celular vibra intrigándolo un poco, contesta con su auricular manos libres.
-¿Buenas noches?-simula el tono de su voz.
-Mama, es Isuke-dice la persona al otro lado de la línea.
-Oh, cariño, ¿sucede algo?-profiere regresando a su voz normal.
-Necesito un consejo-dice con ahínco.
-Bien, ¿cuál es el problema?-abre la puerta que daba a la azotea.
-Mi novia dice estar confusa…sobre sus sentimientos hacia mí y…quiere irse con una loca-explica entrecortando su voz para no llorar mientras su mama la escuchaba.
-Eso suena serio-pronuncia colocando el maletín en el suelo e hincándose para abrirlo-Si quieres retenerla a tu lado debes convencerla de que eres la indicada-el maletín tenía muchas piezas metálicas en su interior, Eisuke con maestría las toma y comienza a armar un rifle.
-¿Cómo hago eso? Esta idiota debió darse cuenta de eso hace mucho-exclama la pelirosa-Sacrifique mi orgullo por ella, incluso mi integridad física por tenerla junto a mí, ¿por qué no es suficiente?
-Cuéntame, ¿cómo es ella y qué es eso de la otra chica?-tiene armado el rifle coloca la alimentadora y rastrilla, el arma estaba cargada.
-Es una mujer generosa, humilde, comedida, siempre ve por los demás y luego por ella, eso me molesta mucho-indica Isuke-Ese es el motivo por el cual duda de nuestra relación, esa zorra traumada debió llegar a ella mientras no estuve y terminaron encariñándose, todo es mi culpa…yo la arroje a sus brazos…
-No, no es tu culpa, por lo que me dices tú chica vela por todas, su seguridad y sus sentimientos, le debe ser difícil rechazar a alguien con quien tiene afinidad-comenta apoyando la culata del rifle en su hombro y colocando su vista en la mira-No la dejes sola, no la reprendas de momento, no permitas que se junten mientras su mente este vacilante, si sus sentimientos por ti no son lo suficientemente fuertes existe el riesgo de que elija a la otra chica-encuentra su objetivo y espera que el viento esté a su favor.
-No-susurra la pelirosa-Baka, Isuke, baka…-se escuchan los sollozos-Mama, Isuke es una tonta, yo misma la arroje a la red de esa araña…esta con ella justo ahora…
-Un segundo linda-pide con sutileza, hace ajustes a su posición y la del blanco en la mira, aprieta el gatillo, un muerto y un cliente complacido más-Entonces hija espero que te ame de verdad, sino es el caso, debes dejarla, solo te hará sufrir más-desarma el rifle mientras el público que presenció el asesinato cundía el pánico-Lamento no poder ayudarte más-profiere con suavidad.
-No, has ayudado mucho a Isuke, te amo, seguiré tu consejo, la botaré si me es infiel-profiere mientras se secaba las lágrimas con un pañuelo.
-Te amo, hija, cuídate, regresa pronto con nosotros, te extrañamos-dice al despedirse.
-Yo también-responde y cuelga, observa por la ventana, relámpagos brillaban en medio de las nubes-Otra tormenta, Isuke odia la lluvia-lanza su celular a la cama y se sienta frente a la ventana, esperando la lluvia-¿Por qué eres diferente a Isuke amor mío?-su mente quedó en suspensión observando las gotas caer mientras esperaba que la pelirroja regresara tal como ella lo hizo, "Nos amamos, debe hacerlo".
Seré sincero con ustedes, esto no estaba planeado en mis primeras ideas, todo fue gracias a ustedes, sí, agradezcan a todos los que dijeron que no les gusto el trío de Isuke, Haruki y Otoya, eso solo iba a ser una anécdota sin más repercusiones, pero expresaron su incomodidad y me dije, "Aah, con que no eh, pues se los recordaré constantemente y se los meteré hasta en la sopa a ver que les parece entonces", jajajaja, si algo así pensé, bueno con aquellos comentarios se me ocurrió este triángulo amoroso, y ahora se los dejo en suspenso, y para que sufran más me tardaré en actualizar el mismo tiempo que me tomo ahora, ¡Bwahahaha!. "XD:"
P.D: Estoy considerando seriamente separar el pink pocky, así que hagan sus apuestas, ¿Otoki o Isuki? Que comience la guerra.
Oh, solo den sus opiniones pero advierto que no tendrán ningún efecto en el rumbo que yo decida para la historia o quizás si, quien sabe ya ven lo que paso cuando expresaron sus opiniones, así que adelante sus comentarios tienen poder.
