"You can´t feel the pain in my soul because you are only concentrate in satisfy yourself"- sé que alguien ya debió decir esto pero no sé quien, XD.

XD -¡Verga! ¡La puta madre! ¡Lo conseguí! ¡Siiií! ¡Al fin actualice esta cosa!

D: -Excelente, fueron semanas arduas de trabajo y estudio, pero más que nada trabajo, aagh, trabajo te desprecio con todo mi hígado.

XD -¡Despreciable actividad humana! ¡Maldito dinero! ¡Maldita pobreza! Lo único que da luz a mi existencia es saber que un mundo mejor está al alcance de mi teclado.

D: -Ya no aguanto, detesto mi trabajo, odio el ambiente laboral, condeno a los compañeros de faena por su hipocresía, en mi cabeza solo resuelvo salir de aquel nocivo sitio pero me es imposible hacerlo, no tengo otro tipo de ingresos para mis necesidades y sin un título me veo recluído a un empleo sin futuro y mal remunerado mientras agnonizo cada día que estoy ahí.

XD -Lo bueno es que estudio, algún día llegará la graduación, trabajaré cuarenta horas a la semana más horas extras y tendré más tiempo para escribir, aspiro a ser profesional, y escribir fanfics es solo una forma de madurar en mi narrativa y determinar mi estilo de escritura, es revitalizante hacer esto para ustedes.

D: -Ya fue suficiente de ambigüedades, quiero agradecer a todos los que siguieron esta historia desde sus comienzos, a los que llegaron a la mitad, los que recién se vieron tentados a leer e inclusive agradezco a aquellos que cmentarn una sola vez y luego dejaron de hacerlo, jajajaja.

XD -¿Por qué ríes? Yo soy la comedia.

D: -Somos la tragicomedia, la escencia de un drama, nos complementamos llegando a ser uno solo.

XD -Muy cierto, además somos personajes que representan a una sola persona, bien, bien, continuen que esto esperaron desde que todo comenzó...


YURI NO MAYONAKA

Dos semanas antes de la graduación…

Una chica de cabello castaño tecleaba a gran velocidad, "Cortafuegos superado, haber que esconde Yuri Meichi", encuentra la carpeta etiquetada "Proyecto Gedeón", la revisa minuciosamente, "Como sospeché, el nombre hace referencia al pasaje bíblico donde Gedeón escogío como grupo especial 300 hombres para enfrentarse a sus enemigos", lee los archivos, "Gracias al aporte e investigación de la Dr. Shutou he sido capaz de monitorear y reunir a un grupo selecto de mujeres con leves alteraciones genéticas que les aportan beneficios tanto físicos como mentales, un trabajo de investigación de treinta años que comenzó con mi padre se verán concluidos en mis manos, con la ayuda de HanabusaSumireko, una descendiente directa de la familia imperial original lograré dar un golpe de estado y colocarla como emperatriz obteniendo el control del país, para ello requiero de un ejército, no uno grande, uno poderoso, trescientos metahumanos con las combinaciones genéticas de las mujeres que reuní serían más que imparables…"-Que rayos-dice Shiena terriblemente confundida, "No soy un metahumano, no tengo superfuerza como Haruki o poderes mentales como Nio, que suponen que me hace especial, Chitaru, Hitsugi, Kouko, Otoya, Isuke, en ellas tampoco he percibido nada sobrehumano", continua su búsqueda, "Especificaciones:HaruIchinose, desde su nacimiento supe que sería especial sus ojos brillaban con el poder de su clan, mientras Meichi solo presenta esa coloración rosácea cuando ocupa su control mental, la permanente coloración de los ojos de Haru supone que ocupa sus habilidades inconscientemente todo el tiempo, su falta de cooperación y la negatividad a la hora de poner a prueba sus poderes impide saber cuales son sus límites", Kenmochi permanece en silencio observando todo ello, "Esto no está bien, no pueden simplemente ocupar nuestro material genético y crear un ejército para un atentado contra el estado, simplemente no deberían, debo hacer algo, debo decirles".

-Shiena, no te olvides que siempre te estoy vigilando.

-Lo sé-profiere Shiena girando su silla para encarar a la rubia-Pero hace mucho que ya sabías que las pirateaba, ¿por qué no me detuviste antes?

Hashiri suspira, se pasea frente a ella y le sonríe-Quería ser buena contigo, somos amigas, ¿no?

-Sí-responde Shiena con seriedad-Pero dudo que ese sea el motivo.

Nio se sienta en la cama de Otoya-¿Dónde está Takechi?

-No lo sé.

-Bueno-Hashiri vuelve a suspirar-En toda mi vida nunca había tenido amigas, reunirme con ustedes y compartir todas estas experiencias resulta algo especial para mí y las amigas se cuidan entre sí o eso he escuchado-menciona con una sonrisa gatuna.

-¿En el momento de la verdad permaneceras a nuestro lado?-pregunta levantándose de la silla.

-No lo sé-profiere apartando la mirada-Meichi me controla con algo más poderoso que la amistad-la rubia con una tierna sonrisa mira a la castaña.

-No lo aceptaran, yo no lo acepto, nos enfrentaremos, tú lo sabes.

-Estaré lista para ese día-indica al levantarse con un brinco-Mañana saldremos al cine, ¿nos acompañas?

-Claro-responde Shiena mientras Hashiri deja la habitación-No eres tan mala como quieres creer.


Tiempo actual…

-Hoy me siento complacido porque se gradua toda la clase negra, bueno casi toda-dice Mizorogi un poco nervioso.

-A Isuke no le importa 3-silba la pelirosa sentada en una banca al costado alejada de las chicas formadas en línea, ya tenía su título de educación secundaria así que era innecesario esforzarse en sus estudios de nuev aunque tampoco se esforzó demasiado la primera vez.

-Eso te pasa por no presentar ningún deber Inukai-menciona Azuma.

-Dormirte en clases y no estudiar para los exámenes-añade Nio.

-Aah, que aburrido-suspira la pelirosa mientras admira sus uñas.

-Continuemos, chicas-pide Ataru muy sonriente procede a entregar los diplomas, la ceremonia se produce con los mayores honores, las chicas muestran su respeto a su sensei y se despiden.

-Fantástico-clama Hashiri-Ahora vayamos con Meichi para entregarles su liquidación.

El grupo de chicas se presentan ante la directora, se forman en la habitación habitual, Haru se encontraba junto a su tía al igual que Nio y Midori.

-Debo decirles que es sorprendente el hecho de que todas sobrevivieran-profiere Yuri sosteniendo unos sobres en sus manos-Justo ahora les propondré que continúen trabajando para mí, indefinidamente, si se niegan les entregaré sus liquidaciones y podrán retirarse-indica con serenidad, espera con paciencia la respuesta.

-No gracias-Haruki es la primera en hablar-Voy a buscarme un trabajo menos riesgoso si no es mucho problema, además no quiero pasar más tiempo lejos de mis hermanos-indica al colocarse un pocky entre los dientes.

-Comprensible.

-Yo acepto-dice Sumireko subiendo las gradas hasta Meichi.

-Un trabajo permanente no se puede despreciar-menciona Banba al seguir las acciones de Hanabusa.

-Buena elección.

-A Isuke no le interesa, debo volver con mi familia 3-comunica la pelirosa.

-Una lástima.

-He aprendido mucho aquí-recita Namatame-Me agrada ser parte de este equipo y me llena de orgullo haber recuperado mi estatus-juega con sus manos buscando las palabras adecuadas-Pero este no es mi lugar, lo lamento Meichi-dono, continuaré mi camino alejada de los conflictos.

-No negaré que me decepciona, escuchar eso-profiere Yuri sacudiendo la cabeza-Eres un gran bushi, pero es tu decisión, continua en el camino que el mundo te ha preparado.

-Gracias-Namatame ofrece una reverencia.

-Yo acompañaré a Chitaru en su camino-exclama Hitsugi aferrándose al brazo de la pelirroja, ambas se sonríen.

-Muy bien, ¿qué dicen las demás?

-He tenido revelaciones sobre mi propia persona, y he cambiado, mi viaje inició aquí y no puede terminar en el lugar que comenzó, usaré el dinero para circunvalar el globo y eximir el resto de mis pecados-profiere Otoya con una seriedad poco habitual en ella-Quizás vaya a Europa y me consiga una bonita alemana 3-ríe la pelimorada.

-Amiga, casi logras convencerme-dice Haruki colocando el brazo sobre los hombros de la chica y chocando las sienes.

-Esto sí que no me lo esperaba-comenta Meichi mostrándose confundida.

-Acepto su propuesta-dice Suzu-Ya he llegado muy lejos como para retractarme ahora-camina hacia Meichi.

-No podría encontrar un mejor trato laboral que el ofrecido por usted-dice Kouko, baja la mirada y observa su cruz, "Sacrificio, alguien debe ser capaz de hacerlo"-Lo haré-sube junto con Suzu.

-Excelente elección.

-No, yo también me alejaré de los conflictos, ya he tenido suficientes heridas y emociones fuertes para dos vidas-expresa Kenmochi negando con sus manos.

-Por supuesto.

Azuma observa a las mujeres paradas frente a ellas aunque su mirada estaba más enfocada en Haru, da un fuerte suspiro-No, esto no es lo que quiero ser, continuaré mis estudios y tal vez consiga un aburrido y bien remunerado trabajo de oficina-expresa con una sonrisa-Quizás cambie de parecer en el camino pero no seré una asesina.

-De acuerdo, esta vida no es para todos-dice Meichi, se dirige a las chicas que permanecían inamovibles de su puesto-Ha sido un verdadero honor haberlas tenido a mi servicio-les entrega los sobres con los cheques por sus servicios-Todas pueden retirarse.

Las chicas que negaron la propuesta ofrecen una reverencia y se dirigen a la salida-Un momento-exclama Tokaku-¿Qué hay de Haru? Ella…

-Ella permanecerá a mi lado, la guiaré en su vida y le mostraré el espléndido destino que le preparó el Altísimo-indica con solemnidad, adivinando los pensamientos de la peliazul se acerca a ella y le dice en un tono sagaz-Si quieres permanecer con ella tendrás que aceptar mi propuesta.

Azuma queda anonadada con esa treta, mira a Haru pero esta aparta la mirada-En ese caso…-decía Azuma.

-¡No!-grita Haru-No lo hagas, este no es tu camino y yo…no te quiero-solloza al encarar los ojos azules de Tokaku.

-¿Qué?-la sorpresa de todas se hizo presente en la exclamación de Azuma.

-No te amo, yo solo hacía lo que ella me pedía-gime la chica al señalar con su vista a Meichi-Ella quiere que estemos juntas para obtener control sobre los Azuma…

-Haru, basta-pide su tía con dureza.

-No, hice todo lo que pediste y rompiste tu promesa, Haru sigue prisionera aquí contigo-replica sacudiendo su cabeza en negación.

Azuma boquiabierta continua negándose a creer esas palabras, "No, no, te amo Haru, ¿por qué me dices esto? Es mentira, debe serlo"-Ichinose no juegues conmigo, todo lo que hemos pasado juntas, no puedes decirme que eran mentiras-su mirada se cristaliza amenazando con derramarse.

-Yo…yo te manipule, sé como usar mis poderes, te enamoré para conseguir mi libertad-Azuma sumamente conmocionada se congela, sus piernas tiemblan cediendo al pesar en su corazón-Pero no conseguí lo que quería, no hay motivo para que te sacrifiques por mí, ¡largo!, ¡vive tu vida, Tokaku!-Ichinose se acerca a Tokaku y coloca un delicado beso en los labios de la peliazul, Haru deja el lugar con sus ojos llenos de lágrimas, todas permanecían impactadas con lo sucedido, no podían concebir que Haru fuera capaz de algo como eso.

-No-susurra Tokaku cayendo de rodillas, las lágrimas brotan-Maldición-gruñe-¡No!-grita descontrolada presionando el suelo con sus puños.

-Es una lástima-dice Yuri-Pero debí suponerlo, Haru es demasiado honesta como para mantener esa mentira y ella es muy noble como para permitir que arriesgues tu vida por un sentimiento no correspondido, aunque no creí que fuera capaz de despedirse con un beso de lástima-indica paseándose frente a la peliazul.

-¡Maldita!-expresa Tokaku que se levanta furiosa para atacar a Meichi.

Yuri atrapa el brazo de la peliazul, levanta la rodilla y propina un poderoso golpe en el diafragma cortando temporalmente la respiración de Tokaku, rápidamente levanta su codo impactando la mandíbula inferior y con un puñetazo de una pulgada de distancia al pecho envía a la peliazul al piso sin sudar una sola gota.

-Eso era innecesario-dice dando la espalda a las chicas.

-¿Azuma estás bien?-pregunta Haruki muy angustiada al levantarla.

-Fui una estúpida, Sagae-jadea Tokaku apoyándose en el hombro de la pelirroja.

-El amor puede enceguecernos-dice Chitaru consolando a su amiga.

-Suficiente, retírense, nuestro trato se acabó y ya no las necesito-ordena con estoicidad-Buena suerte-esboza una sonrisa de superioridad mientras el grupo que decidió rechazarla se retiraba.

-Espero que hayan escogido bien, camaradas-exclama Sagae antes de que la puerta se cerrara.

-Eso espero-le responde Shinya antes de que ambas se perdieran de vista.


Las mujeres caminaban en silencio por el patio camino a sus habitaciones para recoger sus pertenencias y marcharse.

Shiena permanecía pensativa, tenía pleno conocimiento de las ideas de Yuri y no podía decidirse en contarles o no.

Azuma por su parte no encontraba consuelo en su cabeza, "¿Por qué besarme si no siente nada por mí? No puede ser tan cruel, dejarme el sabor de sus labios en mi boca cuando no volveré a verla, no, no, imposible, Haru no es de ese modo, me niego a creerlo"-Alto-dice Tokaku con una voz dura y autoritaria, sus amigas se detienen.

-¿Qué pasa Azuma?-inquiere Sagae.

-Sé lo que dijo Haru, pero me niego a creer que es verdad-dice llena de energía-Yo la amo y sé por la forma en la que ella me besó que me ama también-expresa con seguridad-No la dejaré aquí, ella no quiere estar aquí, regresaré y la liberaré-indica con una decisión tenaz.

-Tokaku, Meichi es su familia y tú eres demasiado joven como para ofrecerle algo-indica Hitsugi.

-No me importa, ella no será feliz cerca de esa mujer.

-No seas inocente, Yuri no lo permitirá, y no hay nada en este mundo que pueda hacer que Isuke se enfrente a esa mujer-replica la pelirosa.

-No podemos dejar esto así como si nada, les contaré lo que planea Meichi-exclama Shiena logrando la atención de todas ellas.

-¿Qué quieres decir Shiena?-pide Namatame.

-No fuimos elegidas al azar, nos han monitoreado por largo tiempo, quieren nuestros genes para crear un grupo especial de soldados con el nombre clave, "Gedeón"-informa creando desasosiego en el corazón de sus compañeras-Y ya tienen nuestra sangre y tejidos, los consiguieron durante el primer examen médico y el resto en nuestras constantes visitas al hospital, si nos vamos sin hacer nada ella se apoderará del país.

-Una razón más para volver-dice Tokaku-¿Quién me acompaña?

-Alguna vez les conté que fui destituida de mi cargo por mal uso de los contingentes militares-dice Shiena-Estaba a cargo de la distribución de refuerzos aéreos, desvíe un helicóptero para salvar un grupo abandonado y rodeado, la misión principal no fue comprometida pero aún así me expulsaron con deshonor-culmina dejando confusas a todas.

-¿Con qué motivo nos lo cuentas?-inquiere Takechi rascándose la nuca.

-Si fui capaz de arriesgar mi carrera por un montón de desconocidos, nada me impide arriesgar mi vida por una amiga, yo voy-exclama apretando los puños.

Chitaru levanta la mirada e infla el pecho-Cierto, a pesar de que usar nuestros genes sin permiso es atroz, el hecho de obligar a alguien como Haru a participar es más nauseabundo-formula con rabia.

-Muy cierto, Haru, no debería pasar por esto, la ayudaremos-profiere Hitsugi con tanta confianza como sus amigas.

-La vida fue injusta conmigo y devolví esa maldad al mundo, supongo que para redimirme debería comenzar ayudando a la linda y tierna Haru, hay que hacerlo-brinca emocionada la pelimorada.

-¿Qué esperamos?-dice Harukimoviendo su brazo con fuerza-No dejaremos a Haru a su suerte, vayamos por nuestro equipo y saquémosla de aquí-menciona ya tomando camino hacia las habitaciones en busca de sus implementos de combate.

-No, idiota-dice Inukai al retener a la pelirroja-No arriesgues tu vida por esa chica, tu contrato se terminó no debes seguir protegiéndola-exclama furiosa.

Sagae aturdida mira la preocupación creciente en la mirada dorada de la pelirosa-Isuke-susurra al tomarle la mano-Alguna vez le dije a Haru que arriesgaría mi vida por ella aunque no me dieran un centavo y es cierto, es mi amiga y soy incapaz de faltar a esa promesa-con su otra mano acaricia el rostro de la pelirosa.

-No, Haruki, no puedo seguir soportando tu estúpido altruismo, deja de pensar en otros, piensa en ti, piensa en mí-gruñe al apartar la mano que la acariciaba-No voy ayudarte y no quiero que vayas, por favor vámonos ahora-suplica muy alterada.

-Isuke, te amo, pero me pides demasiado, no abandonaré a una amiga, y no sé porque me he negado a comprenderlo, pero todos los sacrificios que hiciste nunca fueron por mí, todo fue por ti, te dolía que yo estuviera lejos por eso regresaste, no lo hiciste por mí, tu egoísmo se interpone en nuestra relación, si no superas eso en este instante, habremos acabado-dice Haruki con el corazón palpitando descontroladamente.

-No, Haruki, no estoy dispuesta a sufrir ni sacrificar nada más por ti-responde dejando caer sus brazos mientras su pecho se comprimía aplastando su corazón.

-Adiós Isuke-dice la pelirroja al besar los labios de la pelirosa-Debo liberar a una amiga-se aparta de ella con paso firme y mente serena, "Este día iba a llegar, yo lo sabía, no te lloraré hoy Isuke, primero ayudaré a Haru".

-Acabas de perder el amor de una buena mujer Inukai, tu orgullo es tu perdición-indica Tokaku al seguir los pasos de Sagae.

-Es una idiota, que no puede pensar solo en mí-susurra la pelirosa al irse en la dirección contraria, "Idiota, rechazarme por ellas, soy lo mejor de tu vida, como pudiste elegirlas a ellas sobre mí en toda ocasión", su ira era más grande que su dolor, sus pasos producían eco cada vez que sus tacos golpeaban el piso.

-Haruki, si tan solo esto hubiera pasado antes-dice Otoya muy pensativa-Ummh, haré el viaje que tengo planeado y si no consigo una alemana volveré por ti-ríe la pelimorada y emprende la persecución de sus amigas.


-Vaya, Haru, rechazaste a Tokaku para salvarla, realmente debes quererla mucho-expresa Nio recostada en un sillón de los aposentos de Meichi.

-Tokaku, no debe perder su camino por estar conmigo, esta destinada a cosas mayores y más nobles, yo tendré que aferrarme a la vida que me espera-comenta con una falta de vitalidad peligrosa.

-Haru, que mal verte así, extrañaré tu alegría-indica la rubia-Pero ten por seguro que el sacrificio que haces es por un bien mayor…-dice Hashiri observando el decaimiento de su compañera cuando su celular vibra-¿Hola?-Hashiri escucha atentamente-Entendido-expresa al salir del sillón y halar de Haru-Esta mujer es una maldita-susurra sin aguantar la risa.

-¿Nio?-inquiere la chica mientras es arrastrada.


Seis mujeres ataviadas con uniformes negros caminaban indetenibles hacia el edificio principal de Myojo hacia los aposentos de Meichi, se abren paso por una puerta doble de cristal, un grupo de cuatro guardias conversaban entre sí hasta que las chicas hicieron aparición, rápidamente se acercan al grupo.

-Señoritas estás no son horas laborales, tendré que pedirles…-decía el guardia.

-Tenemos cita-dice Haruki que con un devastador gancho lateral al temporal del sujeto, lo noquea, el siguiente intenta sacar su arma pero es detenido por la pelirroja con una patada a los genitales y un poderoso gancho ascendente a la quijada, el tercero sin tiempo a reaccionar recibe un puñetazo en el tabique nasal, rompiéndole la nariz, y cae al piso despúes de un fuerte antebrazo a la sien izquierda.

-Les creo-dice el último levantando los brazos en rendición y apartándose del camino de la pelirroja.

-Ummh, mejor no arriesgarme-dice Haruki al derribar al guardia con un revés.

-Haruki, me alegra mucho de que seamos amigas-menciona Chitaru observando a los cuatro hombres adultos tendidos en el suelo.

-Jejeje, hago lo que puedo-profiere Sagae al continuar hacia el ascensor.

-Me gustan las ventajas que aporta un metahumano con superfuerza al equipo-menciona Azuma al oprimir el botón del panel del elevador que las llevaría hasta Haru.

Tdas preparan sus revólveres medusa y demás equipamiento, estaban preparadas mentalmente para dar su último aliento, la puerta se abre y caminan hacia el cuarto de Meichi, observan la entrada cerrada.

-Probemos suerte-dice Kenmochi al tratar de girar la perilla-Cerrada-pronuncia-Haruki, por favor.

-Con gusto-una sola patada y la puerta de madera se quebró permitiéndoles ingresar, al hacerlo se encuentran con Haru y Nio tiradas en el suelo sobándose la cabeza.

-Estaba por abrir la puerta-reclama la rubia al levantarse y ayudar a Haru a hacer lo mismo, Tokaku se les acerca.

-Haru, vine por ti, sé que no era verdad lo que dijiste-menciona al abrazarla con angustiosa duda y fervorosa devoción.

-Tokaku, te amo, ayúdame-dice aceptando el calor de la peliazul.

Azuma sonríe con una indescriptible felicidad-Por supuesto.

Nio permanecía inmóvil sin querer alterarlas-Sí quieren huir les recomiendo las escaleras este, desde hace dos meses los guardias no se acercan por miedo a un fantasma pero tranquilas mientras yo este aquí el fantasma no las asustará-ríe la rubia.

-¿Nos ayudarás?-inquiere Kenmochi sorprendida.

-No, pero si me atan y amordazan no podré detenerlas o comunicar este altercado-indica extendiendo las manos juntas.

Azuma observa a Nio con mucha concentración-Quizás no seas una basura después de todo.

-Vaya que amable eres, Tokaku-dice con sarcasmo.

Hitsugi un poco intranquila sacude el brazo de Azuma-Debemos irnos.

-Correcto-dice Tokaku-Haruki, átala-pide la peliazul.

-Claro-dice la pelirroja sacando el cable de sus muñecas, antes de hacerlo se queda en seco y mira a Azuma-¿Me llamaste Haruki?

-Solo hazlo.

-Jejeje-sonríe muy divertida-No lo apretaré demasiado-indica al atar las muñecas de la rubia.

-Muy amable.


Meichi sentada frente a su ordenador revisaba las solicitudes de admisión para Myojo, su celular la distrae-Buenas tardes-escucha a la mujer del otro lado y muy enfadada se levanta-No me la quitaran, gracias por la información, prometo recompensarte por ello-cuelga el celular, teclea en su computadora y activa el sistema de contingencia-Nadie debe atreverse a enfrentarme-aprieta los puños y toma su celular, marca un número, escucha impaciente como este suena, tras medio minuto contestan-¿Diana?

-Sí, ¿qué necesita Yuri-sama?


Las chicas corrían por los pasillos, al doblar la esquina divisan la salida de emergencias, sin previo aviso una pared metálica comienza a sellar la salida.

-¡No! ¡No! ¡No! ¡No!-exclama Haruki pisando fuerte para llegar antes de que esta se sellara, apenas si logra atrapar la puerta, la sostenía con sus manos a la altura de sus rodillas y usaba toda su fuerza para tirar hacia arriba pero no lograba levantarla-¡Rápido! ¡Rápido!-ordena apretando la mandíbula, la puerta le sobreexigía trabajo a los músculos no podría contenerla mucho tiempo.

Tokaku siendo la primera tras Haruki se agacha y empuja la puerta de emergencia, la traspasa y mantiene abierta, Haru la sigue, Namatame llevando a Hitsugi de la mano son las siguientes.

-Haruki-pronuncia Shiena muy angustiada dudando si dejarla o no.

-Estaré bien-dice la pelirroja sabiendo que ella no podría seguirlas-Siempre hay más de un camino, ustedes tomen la vía rápida…yo las…alcanzaré…-la puerta comenzaba a ceder-¡Ya!-grita desesperada.

-Pero…

-¡Shiena!-grita Haru al extender su mano, Kenmochi algo indecisa se agacha y con ayuda de Ichinose aunque no era necesaria logra pasar.

Sagae sintiendo que sus brazos cederían antes de que Otoya pasara se arrodilla para aplicar mejor su fuerza-¡Sigue!

Otoya da un fuerte suspiro-¡Harucchi! Nos veremos luego-dice muy sonriente al agacharse para mirar a Haru.

-¡NO!-grita Haru, Takechi jala a Haruki y la puerta cae dividiendo al grupo-¡OTOYA! ¡HARUKI!

La pelirroja atónita se queda en el suelo sentada con Takechi sentado junto a ella, la mira y esta le sonríe muy alegre-¡Demonios Otoya! ¿Por qué no huiste?

La pelimorada se incorpora enérgicamente y le extiende la mano para ayudarla a erguirse-Mejores amigas, ¿recuerdas? No te dejaré sola.

Haruki sonríe al tomarle la mano y levantarse-Mejores amigas-exclama sonriendo con brillantez-Ahora debemos encontrar otra salida-menciona al escrutar los pasillos libres.

Takechi empieza a caminar sin rumbo pero Haruki la sigue-Vamos, entre las dos seguro podremos encargarnos de lo que aparezca-comenta la pelimorada alistando su revólver.


-¡Mierda! ¡Mierda!-exclama Tokaku golpeando la puerta que las separó de sus amigas, suspira con fuerza-Maldición, buscaremos la forma de reagruparnos una vez salgamos de aquí-explica pasándose la mano por el cabello.

-Sí, debemos huir todas-clama Ichinose.

-Haru-pronuncia Kenmochi-No saldremos todas, estamos dispuestas a defenderte hasta las últimas consecuencias.

-No quiero que lo hagan-replica con su respiración agitada, se sostiene el pecho por el indomable desasosiego.

-Queremos hacerlo-menciona Chitaru al abrazarla-Eres nuestra amiga, el motivo con el cual nos trajeron y por el que nos conocimos todas…

-No te abandonaremos, nosotras quizás estemos marcadas con nuestros pecados pero tú conservas una inocencia y bondad que no debería desaparecer de este mundo-habla Kirigaya sosteniendo la mano de Haru-Vamos, sé que saldremos bien.

-Sí-responde Haru, las chicas siguen su camino-Además Haruki es fuerte puede lograrlo-musita esperanzada.


Sumireko se encontraba con Banba tomando té en un una mesa para exteriores debajo de una sombrilla, el piso era de adoquines de colores sobrios, en una esquina una pequeña fuente y estanque con peces koi adornaba el lugar, bonsáis y bambús también añadían una atmósfera pacífica al lugar, a Sumireko le encantaba ese restaurante por esa misma paz que emanaba.

-¿En qué piensas, linda?-pregunta Shinya al percibir que la pelinaranja no bebía su té.

Hanabusa da un fuerte suspiro, baja la taza y un tanto desalentada le dice-Nada, solo que extrañaré a las chicas, quizás no fueran sofisticadas como mis amistades habituales pero…-esboza una sonrisa alegre al observar el rostro de Mahiru-Eran divertidas y sinceras, es difícil encontrar personas así.

Banba también deposita la taza-Siempre podemos invitarlas a una fiesta o a cenar-opina estirar la mano para sujetar la de Sumireko-Las volveremos a ver-sonríe.

-Sí-pronuncia Sumireko recuperando entusiasmo.

Una idea llega a la cabeza de Mahiru y un gigantesca sonrisa se apodera de su rostro-Podemos invitarlas a una fiesta de disfraces en Halloween, es una escusa perfecta para reunirnos y quizás ver al equipo sexy vistiendo un provocativo atuendo.

-¿Banba?-expresa con sorpresa-Es una gran idea-ríe junto con ella.

-También podría…-expresaba Shinya hasta que el celular de Sumireko la interrumpe.

-Buenas tardes-contesta la pelinaranja-¿Qué? De inmediato-dice antes de colgar, sus ojos azules palpitan al dirijirlos a Banba.

-¿Qué ocurre?-pregunta ansiosa.

-Tal vez no podamos invitarlas a Halloween.


-¡Puta!-exclama Haruki al encontrarse con otra salida cerrada, ni siquiera podían bajar un piso-¡Verga!-lanza un fuerte puñetazo impulsado con toda su desesperación y decepción, incluso así no consiguió nada más que cimbrar su muñeca-¡Mierda!-lanza otro golpe, apoya sus manos sobre el muro y suspira rendida, sacude la cabeza manteniendo su mirada en el piso, estaban atrapadas, si algo odiaba era no poderse mover libremente, su cabeza retumbaba en angustia, en cualquier momento vendrían por ellas los hombres de Meichi y se acabaría todo después de tanto sufrimiento, enemigos enfrentados y derrotados, a pesar de la circunstancia sonríe, Haru estaba libre y ella sabía que el dinero conseguido mantendría a sus hermanos el tiempo suficiente para que Fuyuka pudiera trabajar a tiempo completo-¡No! Nadie más que yo debe sufrir-dice la pelirroja apartándose con fuerza de la pared, sus pensamientos sobre la familia le regresó su tenacidad-Saldremos Otoya.

-¿Probamos de nuevo con los ascensores?-pregunta Takechi mientras contaba las balas en el tambor del revólver, recoloca el tambor y lo hace girar-Me siento con suerte-sonríe con jovialidad.

-Si no se abren esas puertas por si solas lo haré yo y bajaremos por los cables si es necesario-expresa al caminar enérgicamente.


Tokaku y las chicas habían logrado salir, se escabulleron hasta donde tenían escondido un auto, por desgracia su conductora designada seguía atrapada, Azuma se impacientaba el tiempo corría mientras Kenmochi tecleaba ferozmente en su laptop intentando liberar a sus compañeras.

-Es inútil-dice Shiena, su tono era impaciente, no quería rendirse pero no podía ayudar, el sistema se cerró evitando cualquier intrusión al sistema, nunca sintió tanta impotencia como en ese instante-No puedo hacerlo-declara agobiada, cierra la computadora, sus ojos brillan, el pecho le aprieta, dos de sus amigas estaban a merced de Yuri y era incapaz de ayudar, se quita los anteojos-No, podemos esperar más-indica mientras una lágrima logra escaparse, se cubre el rostro avergonzada, cuando sus dotes eran más necesitados había fracasado y perdido dos amigas-Lo siento-solloza-No pude-se apoya en el vehículo azul y gime descorazonada.

-Hiciste lo que pudiste-menciona Chitaru igual de angustiada pero manteniendo la calma, camina en círculos pensando en sus opciones.

-No lo hagas, Chitaru, debemos irnos, si permanecemos aquí nos descubrirán-comenta Azuma, su perfil seguía estoico en cambio no su mente que reprochaba cada instante la decisión que había tomado-Salgamos de aquí.

-¡No!-clama Haru apretando el brazo de la peliazul-Ellas…

-Se sacrificaron por ti Haru, si no eres libre, será en vano-profiere Kirigaya confortándola con un abrazo.

-No debía ser así-gimotea, soltando a Azuma, acepta la situación lo cual pesaría en su concienca y carcomería su alma.

-Chitaru, tú conduces-dice Azuma al entregarle las llaves.

Namatame la mira confundida-No dijiste que lo harías tú si Haruki no podía.

-No sé conducir-declara la peliazul.

-¿Entonces por qué…

-No quería parecer infantil frente a Haruki, ¿de acuerdo?-acepta al abrir la puerta-Lo cual ya no importa-dice con un atisbo de furia, golpea el auto conun puño cerrado-Maldita sea.

Kenmochi ingresa cabizbaja a los asientos traseros, seguida por Haru y Hitsugi, Tokaku cierra la puerta y va al asiento de acompañante, Chitaru enciende el vehículo.

-Tiene una familia-las chicas voltean para mirar a Haru la cual había pronunciado esas palabras-Haruki tiene una familia y Otoya una vida por delante, es injusto.

-La vida lo es-aclara Tokaku-No siempre se tiene lo que se quiere-el vehículo se mueve.

-Haru, se hará responsable por ellos-susurra la chica dejando confundidas a sus compañeras sobre que significaba eso.

Sagae llega frente a los dos ascensores, antes de que pensara en abrirlos Takechi la detiene-¿Qué pasa?

-Te dije que me siento con suerte-se acerca a los botones, aprieta uno y el sonido del elevador subiendo sorprende de sobremanera a Haruki, observa el panel superior y en definitiva parecía que subía.

-No puede ser, no tengo tanta suerte-menciona Haruki rascándose la cabeza.

-Tranquila, estás conmigo-dice Takechi muy alegre, el sonido de llegada se hace presente y la puerta comienza a abrirse-Te dije-exclama al darle la espalda al ascensor y dirijirse al cubo.

-Alto-dice Haruki al tomarle de la mano antes de que Takechi pretendiera dar un paso más-No seas imprudente-aconseja apuntando al abismo que se había abierto.

-Diablos-dice Otoya al bajar la mirada y encontrarse con pura obscuridad-Te debo una-profiere al regresar con Haruki abrazándola con fuerza-Que miedo me dio, jajajaja.

Haruki se contagia de risa-Jajaja, rayos no es momento-repentinamente el otro ascensor también comienza a subir-Demasiada coincidencia, alista tu arma-se dejan de abrazar-Colócate ahí-señala, Haruki se agacha frente al asensor, Otoya se coloca en ángulo y prepara sus revólveres.

Observan como los números se iluminan cada piso que ascendía el cubo, con cada pitido el ritmo de sus corazones se aceleraba, y cuando llego a ellas estaban al borde de un paro cardíaco, se abren las puertas y el cubo estaba vacío.

-Oh, por Kami-sama-suspira Haruki muy aliviada.

-¡Mierda!-grita Otoya con alegría por volver a respirar-Eso me hizo sudar.

-Y eso que no empezamos-escuchan, inmediatamente sienten escalofríos, esa era una voz que ni siquiera en sus pesadillas hubieran querido oír, miran a Diana flotando en el hoyo del primer ascensor, usaba un casco dorado con alas que dejaba libre su cabello, un top blanco que cubría su busto, un par de brazales, un gauntelete dorado para el brazo derecho y uno negro para el izquierdo, un pantalón blanco y dos botas doradas,-¡Sorpresa!-una fuerte onda golpea a las chicas estrellándolas brutalmente contra la pared-Dos para llevar, por favor.


Chitaru conducía hábilmente por la ciudad, no tenía licencia porque al estacionarse siempre se apagaba el auto así que no debía frenar demasiado, todas evitaron hablar en el camino, ya estaban muy distraídas y agobiadas por abandonar a las suyas, aunque Haru todavía tenía una duda en mente.

-¿A dónde vamos?

Tokaku mira sobre el asiento-Tomaremos un barco a China, Meichi no nos buscará allá, la yakuza y las tríadas no se llevan.

-Será peligroso-menciona Shiena, observaba por la ventana dubitativa, todo era arriesgado y el incierto destino de sus compañeras no dejaba su mente.

Kirigaya viendo el pesar en Haru extiende su peluche hacia ella-Lo necesitas más que yo-dice con una débil sonrisa en su boca.

-Gracias-profiere al apretujarlo contra su pecho.

-Ay, no un semáforo-suspira Namatame.

-A la derecha, no pares-indica Azuma, Chitaru lo hace, pronto suena su celular-Tokaku contesta, estoy conduciendo, pueden ser mis padres-dice al sacar su celular del bolsillo y entregárselo.

-Mushimushi-contesta.

-Azuma me estás fastidiando-dice la voz al otro lado de la línea.

Tokaku siente una mezcla de temor e ira al escucharla-Cállate, no has hecho más que utilizarnos a tu antojo y obligar a tu sobrina a vivir en el dolor y violencia de tu mundo.

-Escucha bien, si no cesas en esta ridícula tentativa de escape ahora mismo tendrán sellado su destino-pronuncia con una sequedad tenebrosa.

-Escucha esto, vete a la verga-exclama la peliazul al cortar la llamada.

Sus amigas la miraban muy sorprendidas por la osadía de la chica-No sé que te dijo pero seguro no está contenta-comenta Kirigaya muy aturdida.

-¿Qué puede pa…-el vehículo es embestido por un objeto desconocidovolteándolo con violencia chocan contra un camión pequeño y una moto se golpea lanzando a su conductor contra el pavimento, los cristales se rompen, las ocupantes anonadadas y aterradas son heridas con las esquirlas de los vidrios, tan brutal impacto las dejó moribundas, incapaces de moverse.

-Haru-susurra Tokaku, observa con desasosiego el cuerpo inconciente de la pequeña pelirroja, luces rojas y azules tintinean a su alrededor, coches patrulla rodeaban el área, pensaba que esa era una buena noticia, con la policía cerca Yuri no podría actuar.

El auto se parte a la mitad, una hoja de espada gigantesca atraviesa el vehícu separando os asientos traseros y delanteros, una monstrusidad metálica negra levanta ambas partes y las sacude sacando los cuerpos maltrechos de las chicas, Azuma cae sobre Shiena, al parecer era la única despierta y que podía reprochar sus palabras, su agresor vestía una armadura metálica con apariencia samurái con el hombro derecho pintado con la bandera imperial del sol naciente, los agentes de policía se acercan con sus armas apuntando al lugar, una ambulancia se aproxima con premura a la escena.

Un hombre canoso sale de un auto negro y se encamina primero hacia la escena, se acerca a la criatura metálica-¿Quién es usted?-pregunta el hombre sacando su placa de policía.

-Un bushi bajo el mando de Meichi-dono-responde con una voz metálica.

-Demomios, esto será difícil de encubrir-expresa.

-Meichi-dono confía en su capacidad, comisionado Yamato-menciona regresando su mirada a los cuerpos de las chicas, Tokaku con su cuerpo magullado intenta tomar su arma, Saoi pericbe el acto, mira a Yamato-Necesito cinco bolsas para cadáveres-abre la palma de su mano en dirección a la peliazul y una descarga eléctrica detiene su cerebro, los párpados se cierran con lentitud mientras llena de impotencia veía los cuerpos inertes de sus compañeras y la hermosa chica por lo cual lo dio todo, "Haru".


-Rebelarse contra nosotros fue un terrible error-menciona Medina que con ademán sacude al par-Ridículo en verdad-sonríe al chasquear sus dedos provocando que las chicas se eleven del suelo y golpeen el techo-Jajaja, diablos, están fácil, no creí que la fuente de metahumanos como Neiji y los Kana fuera tan débil-expresa con diversión.

Haruki con dificultad se levanta, alza los brazos y formando una sonrisa en su rostro le dice-¿Débil? No, tú lo eres,

Diana ríe con fuerza-Un poco de por favor, niña-le apunta haciendo una pistola con la mano-¡Boom!-pronuncia muy alegre, una poderosa energía remueve todo objeto en ese pasillo, incluyendo a Takechi que se mantenía fuera de combate pero Haruki apenas retrocedió, Medina queda anonadada-¿Cómo es posible?

-Esa es la verdadera fortaleza, Medina, no tu cobarde forma de pelea indirecta-bufa la pelirroja camina con cautela manteniendo su guardia-Quieres jactarte de tu fuerza, enfrentame a mano.

-Bien-silba la mujer, cruje sus dedos y se coloca en posición, mueve sus pies ágilmente mientras se acercaba, era una maestra en capoeira-Aunque fueras mejor que yo, mi escudo psíquico asegura tu derrota-Diana con saltos acrobáticos se lanza de manera agresiva con patadas sincronizadas.

Sagae permanece en su sitio, Medina estaba a pocos metros, da un salto giratorio con patada, Haruki reacciona a tiempo y engancha la pierna e inmediatamente la golpea contra una lámpara de pared, las chispas saltan y los cristales raspan la piel de la chilena, Medina tanto sorprendida como adolorida permanece en el suelo con gran pertrubación, "¿Cómo es esto posible?", levanta la mirada para encontrarse con la pelirroja que sonreía muy confiada.

"-Sé que puedes leer mi mente-piensa Haruki-Escucha esto, solo te vi pelear una vez y fue suficiente para entender la idiosincrasia de tu escudo, reacciona ante estímulos bruscos u objetos a altas velocidades inclusive evita que tu cuerpo sea oprimido pero no actúa contra elementos inmóviles, levantate y continuemos-esta vez Haruki truena sus dedos y el cuello."

-¡Maldita!-gruñe al levantarse y antes de poder alcanzarla con su puño Sagae atrapa el brazo, quizás no pudiera tocarla pero cuando el escudo se activaba lo hacía alrededor de todo el cuerpo cubriéndola como una armadura y como toda armadura cuando se mueve también lo hace el que va dentro, Diana sin tiempo para reaccionar es levantada del suelo y lanzada por sobre el hombro de Haruki hasta golpear el piso, su espalda se entumece, sus costillas recienten el impacto y su cabeza arde en rencor.

-Al parecer si soy mejor que tú en las artes marciales-ríe la pelirroja mientras veía como la mujer se retorcía al levantarse-No sabes tratar con el dolor, debe ser porque nunca te lastimaron, ¿verdad?-menciona buscando ofuscarla.

-Ya no jugaré-dice Diana, Haruki es partada con violencia pero se agacha reduciendo su centro de masa y frena el empuje friccionando sus pies y manos contra el piso evitando golpearse contra la pared-¿Cómo sigues soportando?

-Porque a diferencia de ti, yo nunca estuve jugando-expesa la pelirroja, de su cinturón saca algo y antes de que Diana pudiera entrar en la cabeza de la pelirroja esta se inyecta algún líquido en el cuello-Glóbulos verdes, eso convirtió a Neiji en un agobiante problema, espero que ello se replique en mí-suelta el inoculador se encamina hacia la telépata con una enorme energía recorriendo sus venas.

Medina frunce el ceño por demás furiosa, extiende la mano y frena en seco a la pelirroja, Haruki se impulsa y empuja esa pared invisible sin éxito-No eres tan fuerte-menciona Diana.

-Tú tampoco-Medina escucha una voz alegre y cantarina, al mirar atrás ve a Takechi apuntándole con un revólver apoyada contra la pared, oprime el gatillo y una bala sale disparada.

-¿En serio?-dice Medina cuando la bala llega al rango de su escudo y se detiene-Las balas no…- ¡Boom! La munición estalla en una bola de fuego blanco y luminoso, encegueciendo y aturdiendo a la pelinegra.

Haruki aprovecha, la toma de la cintura y con un súplex la golpea contra el piso, la levanta y avienta contra la puerta del ascensor creando una abolladura, Diana cae muy adolorida.

-Se terminó, Medina-profiere Sagae al levantarla y arrojarla contra la pared contraria, Diana intenta moverse pero Haruki la impulsa de regreso a la pared, la toma del brazo y haciendo palanca la avienta de nuevo contra el suelo, Diana no podía apartar de su mente el dolor así que no podía contraatacar con lo fácil que era para ella, solo necesitaba pensar, pero estaba agobiada por los golpes, estaba a merced de alguien menor a ella y no tan poderosa y por cometer un solo error, pelear limpio.

-Haruki, déjala-se escucha una voz femenina, una que petrificó a Sagae.

La pelirroja se voltea para encontrarse con una mujer de cabello rosa-¿Isuke?

-Escucha, Haruki, Meichi ya tiene a tus amigas, deja de pelear y te prometo que todo saldrá bien-expresa la pelirosa con suavidad, su mirada temblaban en angustia y dudas.

Haruki aturdida con la presencia de Isuke medita el camino que la trajo hasta ahí, "Nio, no le comunicó esto a Yuri, nadie más sabía que haríamos esto", aprieta la mandíbula llena de ira-¡Fuiste tú! ¡¿Cierto?! ¡Maldita!-sus ojos no lloran esta vez, solo se enfocan en la pelirosa mientras una imparable sed de sangre movía el cuerpo de la pelirroja.

Isuke desenfunda una pistola y dispara, un dardo se incrusta por sobre la clavícula, los pasos de Haruki se reducen y su cabeza mareada no puede permanecer de pie, se apoya contra la pared y la observa, Inukai era incapaz de mirarla al rostro, se notaba que le dolía hacerlo, lo cual no reducía en lo más mínimo la furia de Sagae-Te mataré-susurra la pelirroja, su corazón palpitaba descontrolado pero no por dolor, ya no había más dolor por los actos de Isuke en el corazón de Haruki ahora solo existía rabia.

-Cállate-grita Medina que con tan solo apuntar golpea la cabeza de la pelirroja brutalmente contra el concreto, dejándola noqueada, Diana seguía apuntándole mientras se acercaba.

-No la mates, Yuri las quiere vivas-menciona Isuke con un tono deprimente.

-Por ahora-aclara la chilena, gira su cabeza para mirar a Takechi, la pelimorada desde el otro lado seguía impactada y furiosa por la aparición de Isuke, "Maldita, ella me dejó por ti, y la deje ir porque ella te amaba en verdad, nadie puede ser tan maldita Inukai como para traicionar dos veces a la persona que dices amar", Otoya levanta su arma, Diana la despoja simplemente al atraer el objeto, mira el otro revólver en el piso y también lo pone lejos de la pelimorada y se concentra en ella.

-Espera-dice Inukai-Yo me encargo de ella-Isuke, guarda la pistola y a diferencia de la forma que miraba a Haruki para Otoya dedicó una lúgubre y furibunda.

-Inukai, estoy tratando de reformarme pero creo que nadie me culpara por tener un pequeño desliz contigo-ríe muy divertida sacando los sables de su espalda.

-Puta, ella me dejo por tu causa-gruñe la pelirosa al sacar sus dagas personalizadas.

-¿Uh? ¿Qué dices? ¡Ella te prefirió!-clama la pelimorada, sus armas chocan, Takechi obtiene ventaja con sus piruetas pero Isuke se mantiene a la altura de la agilidad de Otoya evadiendo y bloqueando sus ataques.

-Todo empezó contigo-gruñe Inukai.

-¿Me culpas?-dice confusa-¿Por tú traición?, nadie más que tú la perdió-sus miradas agresivas indicaban más que una pelea física entre ellas, la pelimorada decidida en matar a esa felona pelirosa se apresura en atacar.

-Esto se está tardando-dice Medina al empujar a la pelimorada enviándola al suelo, le apunta con el índice y la hace levantar la cabeza-Adiós-un sólido golpe en la cabeza la envía al reino de Morfeo.

-Idiota, yo quería encargarme de esa loca-gruñe la pelirosa.

-¡Eh! Cuidado con su tono señorita-musita la pelinegra-Si lo quieres puedes matarla ahora, Meichi no dirá nada si le falta esta.

-No-resopla la pelirosa-Quizás a Meichi no le importe pero si a Haruki.


Midori ajena a toda la situación que vivían las chicas de la clase negra fue con Yuka, Kelly, Hana y un par de hombres a su casa.

-Midori, te apareces por fin-expresa un hombre mayor de casi ochenta años-No te dignaste en aparecer para el funeral de tu padre-recrimina el hombre mientras fumaba un cigarrillo negro.

-No pude abuelo, estuve recluída pero ahora Meichi me ha liberado para entregar una propuesta-indica con calma.

-¿Qué tipo de propuesta?-indaga el anciano con sus ojos rojos cansados, las arrugas en su cara demostraban la experiencia y el dolor que soportó en su vida, además de que ya no podía con ello.

-Paz, alianza y un nuevo mundo-profiere la peliverde suplicando con su mirada que aceptara.

El viejo suspira cansado-Ya no estoy para tanto alboroto, por eso tu padre estaba a cargo, acepta en mi nombre y has los preparativos para que pueda nombrarte mi sucesora, estoy muy viejo y cansado para buscar a alguien más-sonríe sacudiendo la cabeza-Además eres el único familiar que tengo así que te pediré un solo favor-dice el anciano empujando su silla de ruedas hasta ella.

-¿Qué necesita, abuelito?-pregunta al inclinarse para tomarle las manos.

-Nuestro apellido debe perdurar, ponle tu apellido a tus hijos sin importar quien sea el padre.


Yuri ingresa en una bodega clandestina en el distrito de Sinjuku acompañada de Hashiri, el lugar estaba vacío, solo unas lámparas que colgaban del techo y un par de jaulas ocupaban espacio dentro de esas cuatro paredes grasientas y oxidadas antes usadas para actos tan depravados y atroces que incluso Meichi sentía naúseas con tan solo estar ahí, pero tendría que soportarlo asuntos serios la traían ahí, Saoi aún en su armadura junto con Diana, Isuke, Sumireko, Mahiru, Kouko y Suzu todas ataviadas con sus vestiduras de combante custodiaban a las capturadas, las siete rebeldes usaban esposas y estaban arrodilladas, apenas se mantenían conscientes.

Yuri las mira derrotadas y sacude la cabeza-En serio me decepcionan, yo las junté, les pagué salarios y compensaciones ridículas, me preocupe en mantenerlas vivas y alejadas del peligro que involucra mi visión y ustedes me pagan con traición y apartando a la única familia que me queda de mi lado-se pasea frente a ellas, cuando mira a Haru nota que tenía un oso azul entre los brazos lo cual la confunde-¿Por qué no la desarmaron?

-Es solo un peluche-pronuncia Saoi.

-No importa, ahora…

-Tú no eres mi familia, mujer despreciable-gruñe Haru manteniendo la cabeza agachada, Yuri se sorprende en extremo por esas palabras que podría esperar de cualquiera menos de esa niña, Ichinose levanta la cabeza y sus brillantes ojos rosas expelían la rabia naciente en la dulce chica-Eres mi carcelera.

Meichi jala a Haru del brazo con dureza-Escucha bien, eres lo único que tengo como recuerdo de mi hermana, cuando murió yo decidí protegerte, sin mí ya estarías muerta, no me juzgues por crear un mundo en el cual estarás a salvo.

-No quiero estar a salvo si este es el costo-solloza con furia.

-Me duele que pienses así, tú eres importante para mí pero debo enseñarte disciplina-menciona con dureza-Tus amigas serán más que suficiente para hacerte entrar en razón, de todos modos no las necesito más.

-¡No!

Yuri la aparta de ellas arrastrándola por el piso-Adelante, mátenlas y quemen este lugar.

Ninguna de las chicas se movió,incapaz de seguir tal orden, en cambio Diana coloca sus manos en la cabeza de Haruki…

-¡Aléjate de ella!-Medina es golpeada con un puño de Saoi, Diana sale expulsada chocando contra la pared-No tocará a mi hermana, Yuri-sama-expresa girando hacia la mujer castaña, que parecía no dejaba de sorprenderse por los actos de sus subordinados.

-Akio-llama Haruki-Gracias-sonríe aliviada y en extremo agradecida, "Con que así se siente tener un hermano mayor que te proteja".

-Ustedes, deténganlo-ordena mirando al grupo que todavía permanecía leal.

-No-responde Sumireko impactando la mente Meichi-Aprobamos su visión del mundo pero no asesinaremos a nuestras amigas para ello-indica con firmeza, las otras no replican demostrando que pensaban como ella, Inukai por su parte solo se aparta del grupo muy confundida y aterrada casi vio morir a su pelirroja por sus actos.

-Las he visto crecer y fortalecerse durante veinte años, no me puedes pedir que las lastime, son mis niñas-profiere Shutou agachándose hacia las chicas para abrir las esposas, Kouko y Banba la secundaron.

-No podemos cambiar al mundo si nos destruimos entre nosotros-profiere Kaminaga liberando a Namatame.

-Mostrar compasión nunca ha sido sinónimo de debilidad-menciona Hanabusa moviendo su cuerpo frente a las chicas como si fuera su representante.

Banba intenta liberar a Haruki-No, gracias puedo sola-dice la pelirroja al abrir las esposas solo usando su fuerza bruta-Ves-sonríe al levantarse.

-Muy bien Sagae ahora también me asustas a mí, no solo a Mahiru-dice la peliplateada dando palmadas a la espalda de Haruki.

Meichi irradiaba enojo, "Enfrentarme es inconcebible, les mostraré"-Nio-exclama al mirarla buscando su apoyo, ella había salvado a la rubia y ganado su devoción, Hashiri no debía darle la espadla, pero inclusive la rubia retrocede levantando a Haru y dejándola sola, estupefacta y furiosa.

-Jajaja-Yuri voltea para ver quien se atrevía a reírse-Lo notas, estás sola, sin nosotras no eres nada-profiere Azuma mientras se erguía.

-Te equivocas-bufa con una sonrisa-Lo soy todo-sus ojos cafés se tornan de un color rosáceo sumamente brillante, de pronto la cabeza de las chicas comienza a zumbar seguido por un penetrante dolor de cabeza, Tokaku regresa al suelo retorciéndose-Su mentes débiles no pueden encararme, traidoras.

-Yuri-sama…por favor-susurra Hanabusa sujetándose la cabeza.

-Tranquila, no morirás eres una pieza clave, pero no necesito a tu "Trofeo de plata", eso te enseñará a no desobedecer-clama mientras sus ojos alumbraban con mayor intensidad, las órbitas, oídos y narices de las chicas sangraban, su cerebro estaba siendo licuado.

-¡No!-grita Akio moviéndose hacia Meichi, desenvaina la katana, Yuri no logra acceder al cerebro de Akio para someterlo, en ese instante libera a las chicas y su cara adquiere por fin una mueca de angustia.

-¡Cabronazo!-Saoi es derribado por una onda invisible empuja el aire con violencia, Diana se eleva del suelo e iracunda se toca el moretón de su rostro-¿Cómo te atreves?-con su telequinesis arranca una lámpara y la arroja a un costado, levanta la mano derecha cerca de los cables de la lámpara y atrae la electrcidad sobre su palma generandoo una bola de energía, las luces parpadean y chispas salen de las manos de Medina.

Akio impresionado admira el poder de aquella mujer-Nos engañaste todo este tiempo Medina-expresa desde su armadura-No solo eres telequinética, controlas gran parte de la gama de poderes quinéticos, ¿verdad?

-¿De qué te sirve saber eso?-pronuncia al impactarlo con la energía recolectada provocando un cortocircuito en la armadura, paralizando las funciones mecánicas del traje.

Yuri aplaude-Magnífico trabajo, Diana, creo que te consideraré para ser mi nueva mano derecha.

-Oh, por favor-replica Hashiri.

-Silencio, negarte a cumplir mis órdenes ya debería costarte la cabeza-indica con dureza-Tienes suerte de tener una cabeza hermosa-expresa con una sonrisa.

Meichi se toma su tiempo para recuperar la compostura, observa a las chicas tendidas, sometidas, con sus orificios cefálicos sangrando profusamente manchando el piso con un rojo viscoso, temblaban y gemían de forma lastimera.

-Son unas niñas, preocupadas en cosas de adolescentes, piensan que todo se trata de ustedes-menciona Meichi mientras rodeaba los cuerpos agonizantes-Nunca se ha tratado de ustedes, yo soy el "Lirio de Medianoche" (Yuri no Mayonaka), florecí en medio de la oscuridad y podredumbre, pero ahora mi fragancia se esparcirá limpiando lo indeseable y llenando los rincones…con más "Lirios de Medianoche"-sus órbitas brillan nuevamente y con ello las convulsiones de las chicas.

-¡BASTA!-grita Ichinose, su voz nunca había sido agresiva pero esa palabra resonó con incalculable ira, Meichi siente como su energía dejaba de afectar a las mujeres y confusa en extremo voltea para encontrarse con la mirada fulminante y fulgurante de Haru-Ellas me han protegido y les prometí que les devolvería el favor-se aparta de Nio y camina hacia Yuri.

-Ingrata-profiere al abofetearla, Haru se desploma por la fuerza del golpe-Puedes defenderlas con tu mente, pero tu cuerpo es débil-espeta mientras Haru lagrimeaba tocándose la mejilla-Quizás puedas deterneme a mí, pero no a ella-mira a Diana-Deja con vida a Shutou y Hanabusa, las otras no me importan.

-Mi currículum dice, "Nada de menores de edad", me encargo de las mayores, encuentra quien mate a las otras-comenta la chilena caminando hacia una pelimorada.

-Espera-dice Meichi inesperadamente, Medina observa a la mujer y se percata de que una pelirosa mantenía el cañón de una pistola contra la sien de Yuri-Déjame arreglar esto, espera por favor, Diana-profiere Yuri muy calmada-Inukai, ¿a qué se debe esta insolencia?

Isuke tenía la respiración agitada y la mirada trémula-Nos hiciste promesas a todas, a mí me prometiste perdonarla.

Meichi gira su cuerpo para observa confiadamente los ojos de la pelirosa-Sé que no dispararás-expresa con superioridad-Si lo haces, perderás todo tu dinero.

-No 3-silba la pelirosa-Ya intercambie el cheque y lo coloqué en una cuenta en un paraíso fiscal del caribe 3-menciona logrando que Yuri cambie otra vez su mirada a una de angustia severa-¡Bye! 3-presiona el gatillo, la pólvora inunda el lugar y destello perturba la calma.

-Innecesario-bufa Meichi mientras una bala flotaba justo sobre su frente, Inukai entra en pánico y es cuando Meichi la desarma y con un fuerte rodillazo al abdomen la paraliza en el suelo.

Diana se acerca haciendo bailar la bala en su palma-Me subestimas, Isuke 3.

-Y tú te sobreestimas-exclama Akio soltando humo desde los brazos de su armadura, "Redistribución de energía completa", resuena dentro del traje, "Perfecto".

Akio se levanta e inesperadamente se encuentra frente a frente con Diana, "Tú también te sobreestimas", se eleva sobre él y coloca sus manos en el casco, con un brusco y rápido movimiento da un giro de ciento ochenta grados a la cabeza, la armadura cae pesadamente al piso con un fuerte estruendo metálico.

-No sé que querías lograr con eso-menciona Medina muy sonriente parada triunfalmente en la espalda de su contrincante derrotado.

-Ganar tiempo-dice Banba levantada y recuperada así como sus amigas, en su mano tenía una jeringa-No debieron darnos acceso total al equipamiento-sonríe con grandilocuencia y la sangre en su rostro se encargó de darle una tétrica apariencia.

-No es nada gentil tratarnos así, Meichi-dono-dice Hanabusa al liberarse de su vestimentas dejando a la vista sus prótesis metálicas-Si las deja irse con Haru aún tendrá nuestra lealtad, es una promesa-comunica al limpiarse la cara con un pañuelo blanco que termina manchado con su sangre-Rechace la oferta bajo su propio riesgo-profiere con una sonrisa al lanzar el pedazo de tela al suelo.

-Jajajaja-Yuri no puede evitar reírse-Gracioso-pronuncia muy sonriente-Medina, por favor.

Diana encara a la pelinaranja-Tú, no irás al Valhalla, a ti te espera el Helheim, sin gloria alguna-con un chasquido Sumireko se levanta del suelo e impacta una columna de metal-Las cartas no están a su favor, lindas-menciona al sacar sus naipes y hacerlos girar alrededor de ella velozmente.

-Esa mujer es aterradora-expresa Hitsugi ya con un poco de sangre mal limpiada en el rostro.

-Somos más, aprovechemos eso-dice Hanabusa levantándose.

-No gracias-dice Medina lanzando las cartas contra ellas produciendo grandes cortes superficiales dejándolas en el suelo y manchandolas con su propia sangre, las cartas ensangrentadas empienzan a rodear a Takechi y Haruki-Todavía necesitas a Shutou, ¿verdad?

-Por supuesto, nadie más tiene sus conocimientos en genética, además aceptó replicar su condición si podía encontrar una cura para ella-profiere al levantar a Haru-Si consigo juventud eterna, ya no necesitaré que seas mi sucesora y te podrás ir, pero hasta conseguirlo seguirás conmigo-le aprieta el brazo con fuerza.

-No-solloza intentando zafarse-¡Diana!-grita Ichinose logrando llamar la atención de la mujer que al mirarla se encuentra con una resplandeciente mirada rosa-Duerme, por favor-ipso facto Medina comienza a tambalearse, se sujeta la cabeza, cae sobre sus glúteos y se recuesta en el piso muy somnolienta, impactando a Meichi.

-Sorprendente, Haru, estás aprovechando tu potencial de forma excelsa-alaga al liberarla y acariciar su cabeza.

-Déjame-dice al apartarse bruscamente pero esto no logró quitar la sonrisa de orgullo de su tía.

Inukai logra incorporarse y sacar sus dagas, intenta un ataque por la espalda pero Meichi voltea a tiempo atrapando la muñeca, con una palanca disloca la muñeca, la derriba y con un fuerte pisotón al pecho la somete, Inukai tose con fuerza mientras retrae sus brazos hacia el pecho sujetándose la muñeca derecha mientras lloriqueaba.

Yuri suspira-Eres una gran decepción Inukai, eres la única invulnerable a los efectos de la habilidad de mi clan-se arrodilla para mirarla a los ojos-Eres orgullosa, vanidosa, avariciosa y narcisista, dotada de gran destreza y un cuerpo atrayente, hubieras sido una gran espía pero no, solo eres un enorme potencial desperdiciado-le sujeta la cabellera y la golpea contra el suelo-Y todo por un sentimiento que ni siquiera es totalmente tuyo-dice la castaña logrando confundir a la pelirosa-Así es-Meichi estruja las mejillas de Isuke-Ninguna de ustedes se enamoró por cuenta propia, yo las manipulé, filltré hormonas en el aire acondiciona, haciendo que se sintieran a gusto con sus compañeras y desarrollaran confianza y alegría al estar con ellas, ¿no es así como se siente el amor?-expresa con una sonrisa sardónica-Te sorprenderías de lo que un poco de dopamina hace en el sistema nervioso humano-la golpea nuevamente con el concreto del piso reventándole la sien y llenando el piso con sangre, los gimoteos de Isuke eran desgarradores-Tu vida acaba ahora.

-Déjala-pronuncia Ichinose al lanzarse sobre Meichi, ella se levanta, la arroja al suelo y toma una de las dagas de Isuke.

-Suficiente, ya no me importa lo que signifiques para mí, Haru, morirás junto con ellas-mueve su mano maquinalmente, en último instante Hashiri se interpone y la cuchilla se clava entre las costillas de la chica, un grito ahogado se desprende de la garganta.

El rostro de Ichinose empieza a transmutar hasta convertirse en una cara llena de horror, sus facciones adquirieron un decaimiento agudo y un parálisis facial de pánico.

-Esto…es lo que realmente…quieres…Yuri-gime Nio aferrándose con fuerza a la leva de Meichi, llenando de consternación a la mayor que quedó atónita con el acto de la rubia-Éramos…aliadas…debíamos pelear juntas…no esto…-expresa mientras una espesa y sangrientan sustancia sale de su boca al momento que cierra los ojos y su cabeza cede hacia un costado.

-¿Nio?-dice Yuri temblando-¡Nio!-extrae la daga y la sacude con desesperación-Nio-susurra mientras unas lágrimas amenazaban con escaparse pero no lo lograron-Esto es culpa suya-gruñe la castaña acercando su rostro al pecho ensangrentado, recuesta a la rubia y llena de ira se enfoca en las mujeres vapuleadas que no salían de su asombro al ver el sacrificio de Hashiri, "¿Por qué las culpo? ¿Acaso ellas la arrojaron contra mí? Ella solo cumplió con su propósito, con lo que le pedí, fue leal a mi causa más que yo misma", Meichi meditabunda analiza las caras demacradas y aterrorizadas, no había puesto todo su esfuerzo en mantenerlas vivas como para asesinarlas ella, solo el pavor y errática rabia que sintió al saber que la traicionaban y alejaban a su único familiar la llevó a decisiones apresuradas y emocionales dejando todo fuera de su control y por ello perdió a otra persona importante en su vida.

-No-clama Ichinose, apuntándole con el inoculador de Kirigaya-Como todo lo demás, esto también es consecuencia de tus actos-recita al presionar el gatillo mientras lágrimas salían de sus ojos.

Meichi se sostiene el pecho y se desploma desconsolada-Sí, todo es mi fallo, perdí de vista lo que quería lograr-menciona con un incontable dolor en el pecho-Esto era exactamente de lo que quería protegernos, el odio y rencor…necesito otra oportunidad-menciona cn serenidad apretando lo ojos.

-Todos merecen una segunda oportunidad-dice Haru tocándole el hombro-Y yo puedo perdornarte si prometes redimir tu error-profiere al ayudarla a levantarse-Comienza ahora porque no tenía veneno.

-Eres más madura, de lo que piensas, Haru y con un noble corazón-expresa todavía alterada, abre su palma y le muestra el dardo, sorprendiéndola, nunca había tocado su piel-En definitiva, no soy quien para destuir esa noble inocencia tuya-deja caer el objeto y abraza a su sobrina-Lo repararé.

Inukai se sienta y se arrastra lejos es cuando un par de brazos la levantan.

-Tranquila, ya terminó-dice Haruki sintiendo confusión en su corazón pero con una decisión clara en su cabeza.

-Lo lamento-susurra la pelirosa.

Las demás se unen a ellas y observan la escena, ninguna se lo imaginaba, Nio entregó su vida por ellas.

Un pequeño ruido las distrae, era Saoi saliendo de la armadura-Demonios, tardaré tres semanas en reparar el cuello de esta cosa-se coloca de pie al mismo tiempo que Medina salía de su sueño.

-¿Qué debo hacer para matarte?-exclama al mirar a Akio.

-Diana, déjalos-expresa Yuri al agacharse para recoger el cuerpo de Nio-Váyanse por favor-ordena-Haru puedes irte con ellas, Suzu, hablaré mañana con ustedes-indica mientras apreciaba el cuerpo inerte en sus brazos.

Las chicas y Akio se retiran con toda calma, todos se encontraban aturdidas, Shiena antes de retirarse se acerca al cuerp de Nio y le acaricia el cabello, mira a Meichi y puede percibir el dolor que le causaba su pérdida y el no poder expresarlo con lágrimas, agacha la mirada y se retira.

Diana se aproxima-Yuri ella…

-¡LARGO!

-Bien-dice levantando las manos y retirarse-Tanto drama por nada-susurra al atravesar la puerta.

Meichi se queda petrificada con la mirada sobre el vientre de la rubia, reprochando su acto, y sintiendo como se le iba el alma.

-Meichi, no vayas a matarme-escucha la mujer y suelta un fuerte suspiro.

-Nio, si no te quisiera tanto, te arrojaría a ese cocodrilo que metiste en el estanque-gruñe al soltarla y dejarla caer pesadamente en el suelo.

-Oooh, pero Chika me ama, ella no lo haría-expresa al sobarse la cabeza y sonreír como si fuera una niña librándose del castigo que merecía su travesura.


Al otro lado de la puerta…

-No puedo creer que Hashiri se sacrificara-pronuncia Azuma tan sorprendida y consternada como sus compañeras-No debí ser ruda con ella-dice al mirar a Ichinose-Te salvó, nos salvó…yo debí…

-No hagas escándalo niña, la rubiecita está viva-indica Medina haciendo un ademán con sus manos.

-Maldita bruja, y sus estúpidos poderes ilusorios-gruñe Tokaku-Que bueno que estás viva-clama al voltear para encontrarse con Nio y abrazarla.

-Yo también te quiero Azuma-dice la rubia un poco confundida-¿Cómo?

-Ya aprendí a distinguir el perfume que oculta tu peste-profiere al soltarla para que el resto de chicas se le abalanzaran tirándola al piso.

-¡Nio!-exclama todo el grupo en el suelo a excepción de Isuke y Tokaku obviamente.

-Me rompen…las costillas-gime Nio ahogándose por el peso de todas ellas.

Todas se levantan y ríen entre sí sin decirse nada, todas ya se conocían demasiado como para necesitar hablar.

-Ustedes son un grupo muy curioso-menciona Diana atrayendo su atención-No se detengan por mí, ya me voy, mi cuñada me espera en casa con mi hijo y ya estoy atrasada-dice con una gran sonrisa-Espero no tener que enfrentarlas de nuevo, me causan muchos problemas, en especial tú rojita-profiere al tocarle el hombro a Haruki-Tú eres exactamente lo que me decía mi madre a tu edad.

-¿Qué te decía?-inquiere Sagae manteniendo calma y amabilidad, no quería enojar a esa mujer que solo necesitaba pensar para matarla.

-"Vos si sos bien berraca, niña"-dice mientras se retiraba riendo, las chicas la miran desaparecer por una esquina, una temible femme fatale, la mujer más poderosa que conocían digna de admiración y respeto además del más completo temor.

Sagae se coloca las manos en las caderas y con un fuerte suspiro dice-Quisiera ser como ella.

-De acuerdo-dice Hashiri-Mañana por la mañana saldrán de aquí, vayamos a tomar una baño caliente y salgamos a comer sushi.

-Es una gran idea, Hashiri-dice Kouko.

-Estoy de acuerdo, linda-pronuncia Hanabusa.


A la mañana siguiente todas con sus mochilas estaban reunidas a las afueras de Myojo.

-Mi tía vendrá a recogerme, pronto-dice Tokaku-Así que aprvecharé para decirles…-suspira llenándose de valor-Gracias, son unas grandes amigas y espero volverlas a ver algún día y con toda el alma espero que no haya armas ese día-una pequeña sonrisa se formó en las que la escucharon.

-Haru, quiere darles las gracias, no por protegerme en su lugar quiero agradecerles que sean mis amigas, les juro que planearé un viaje para todas nosotras-exclama con alegría.

-¿Y de dónde sacarás todo el dinero para hacer eso?-indaga Kirigaya.

-No se preocupen si no lo consigue, yo puedo prestárselo y sin intereses-menciona Hanabusa palpando suavemente el hombro de Ichinose.

Un vehículo azul marca "Suzuki" de fabricación del año 2000 se aparca en su lado de la acera, una mujer de cabello azul muy sonriente dice-Hola señoritas, ¿han visto una joven de cabello azul de ceño fruncido?

-Tía-resopla la peliazul.

-Perdón Tokaku no te reconocí con esa sonrisa en la cara-ríe la mujer.

Haru se rápidamente se abalanza a abrazar a todas y cada una de ellas colocando un beso en la mejilla de todas lo cual sorprendentemente también incluía a Isuke que estaba apartada del grupo pero ya nadie se sorprendió por el infinito perdón que Haru pdía guardar, se subió primero al auto.

-Tú debes ser Haru-dice la mujer-Mucho gusto, sabía que Tokaku podría conseguir una amiga si cambiaba de aires-indica muy alegre, "Pero no esperé que la trajera a pasar todas las vacaciones con nosotras".

Haruki atrae a Azuma y le susurra-Tu tía no sabe lo que viniste a hacer, ¿verdad?-Azuma mueve la cabeza diciendo, "No" y Sagae asiente diciendo, "Lo sabía", la suelta y Azuma sube al vehículo.

-Hasta la próxima-dice mientras el auto arranca y se aleja de ellas.

-¿Cómo les irá?-se pregunta Namatame.

-Calmada, Yuri seguirá al tanto de ella, solo no la involucrará en la revolución-menciona Hashiri.

-Aún no sé, cual será el resultado de sus maquinaciones-profiere Kenmochi todavía curiosa.

-Si sigues viva es porque Yuri espera que no se entrometan-expresa Suzu.

-No, solo quier ir a casa.

-Las extrañaré muchachas-exclama Banba al abrazar a Haruki y Shiena.

-Nosotras también-mencionan ambas.

-Estaremos en contacto-dice Kouko con serenidad-¿A dónde irán?

Chitaru sujeta la mano deKirigaya y muy sonriente dice-Iremos a Estados Unidos, encontraré a mis padres y esperaré hasta que tengamos la edad para casarnos…

-Sí, después de todo ya está permitido por allá-exclama la peliceleste llena de alegría.

-Sólo volveré a casa-expresa Haruki-Y me despediré de las peleas, tengo desgarrados todos mis músculos como maltratada mi psique, necesito recuperarme.

-Lo que ella dijo-responde Kenmochi asintiendo completamente de acuerdo.

-Viajaré-dice Otoya-Ahora que ya legalice mi nombre…

Sagae inquieta por esas palabras indaga-¿No te llamas Otoya Takechi?

-No, es una alias que me invente antes de venir acá para que no me siguiera un detective-informa la pelimorada abrazando a la pelirroja-Pero llámame Otoya, me gusta como dices mi nombre.

-¿Ah?-expresa la pelirroja, "¿Qué tipo de gracia hago al decir Otoya?".

-Les deseo mucha suerte en su camino de aquí en adelante-proclama Kaminaga-Que Kami-sama las llene de bendiciones y perdone todos sus…nuestros actos, que nos perdone a todas-expresa mirando a la pelirosa del grupo la cual solo aparta la mirada de forma apática.

-Ustedes se quedan, ¿cierto?-menciona Chitaru.

-Sí-responde Shinya-No hemos terminado de ofrecer nuestro cuerpo en sacrifico por la revolución.

-Mucha suerte con ello-expresa Namatame al ofrecer una reverencia.

-Volveremos cuando lo hayan logrado-dice Hitsugi con una sonrisa, mira a Inukai y le dice-Tú no te me vuelvas a aparecer-amenaza e Inukai solo suelta un gruñido de fastidio.

Un taxi se detiene-Es nuestro-menciona Chitaru.

-¿Puedo acompañarlas?-pregunta Takechi-Quiero ver si logro conseguir unos boletos de último minuto a Tahiti.

-Por supuesto-contesta con amabilidad la pelirroja.

-Auh, ¿Takechi porqué quieres ser el mal tercio?-bufa la peliceleste incómoda pero no molesta.

-¿En serio? Por lo general me dicen que hago un buen trío, ¿o no Haruki? 3-ríe la pelimorada con lujuria.

-¿Eeeeh? Por supuesto-sonríe con nerviosismo.

Las miradas sorprendidas no se hicieron esperar.

-Yo tengo el video-murmulla Hashiri cerca de Shiena.

-Mándalo a mi correo-responde con un susurro y la rubia asiente.

Las tres suben al taxi y se despiden agitando las manos siendo correspondidas con el mismo gesto.

-¿A dónde irán ustedes?-pregunta Hanabusa.

-Tomaremos un tren-dice Sagae-Las tres-completa al dedicarle una sonrisa lacónica a la pelirosa.

-Mucha suerte-profiere la pelinaranja mientras Kenmochi detenía un taxi.

-Adiós, queridas-profiere Shutou cuando las tres mujeres estuvieron dentro del automóvil.

-Adiós no, hasta la próxima, Suzu-clama Sagae mientras el vehículo se movía alejando a sus amigas de ella, se despiden con una sonrisa alegre diluída con melancolía.


El viaje hasta la estación de trenes fue callada, ninguna pronunció palabra alguna, al llegar fueron a boletería y continuaron al tren que llevaría a Inukai, Shiena se quedó atrás a una distancia prudente donde no podía oírlas.

-Es nuestra despedida, Isuke-dice Haruki con un tono decaído.

-No debe, ser así-comenta la pelirosa tan deprimida como ella-Fíjate en todo lo que hice por ti, nos amamos, por favor, permanece conmigo-pide con sus palpitantes pupilas escrutando los cambios faciales de la pelirroja.

-No, no fue por mí, todo lo hiciste por ti-responde con firmeza-Sé que contigo reiré y también lloraré, además ahora sé que nunca harás nada que no te beneficie, por más que te ame debo decirte adiós, no quiero llorar más-menciona agachando la mirada incapaz de verla a los ojos.

-Entiendo-susurra la pelirosa, toma la mano de Haruki y esta levanta la mirada-Es cierto, sufriremos si permanecemos juntas-menciona con tristeza pero una sonrisa cansada se forma en su rostro-Haruki, eres la primera persona que puedo decir que amé de verdad, y eso significa mucho para mí, espero que encuentres la felicidad, así no sea conmigo, yo la buscaré, pero quiero que recuerdes por siempre el amor que nos tuvimos y me prometas que no descansarás hasta que sientas con otra mujer lo mismo que sientes cuando nuestros labios se juntan-profiere al acariciar el rostro de la pelirroja y besarla con intensidad ante la mirada atónita de pasajeros y transeúntes, sus bocas se separan lentamente-Adiós, Haruki-susurra meláncolica al obligarse a sonreírle.

Sagae también sonríe-Lo prometo Isuke-el silbato del tren indica su partida, la pelirosa entra en el vagón, Haruki la ve por última vez através del cristal de la puerta y esta le dedica una sonrisa angelical, la máquina se aleja dejando un vacío devastador en la pelirroja.

-Haruki, nuestro tren parte en cinco minutos-llama Shiena con cautela.

-Por supuesto-dice al voltear perezosamente y caminar a lado de Kenmochi hacia las escaleras eléctricas-¿Dónde te quedas?-inquiere algo distraída.

-Vivo una parada antes que la tuya-responde-He investigado tus datos personales, perdón-dice evitando mirarla.

-Pero que curiosa eres, Shiena-dice al esbozar una sonrisa lacónica y colocar su brazo encima de los hombros de la castaña.

-Es un defecto de familia, mi madre es periodista y mi padre detective-indica con calma buscando iniciar una conversación amena.

-Vaya, ustedes deben tener conversaciones familiares interesantes-comenta intentando alejar su mente de la pena de perder un amor.

-Están divorciados-contesta con seriedad.

-A eso exactamente me refería, linda-pronuncia con una sonrisa divertida a lo cual Shiena sonríe.

-Sí, ya lo superé-dice mientras subían y continuaron charlando hasta llegar a la cima y Haruki se coloca un pocky en la boca y saca un segundo sifilítico que sostiene entre sus dedos.

-¿Quieres uno?


Jajajajaja, no se lo crean, vendrán los epílogos. Esto no acaba todavía.

Aunque la historia que deseaba contar concluye aquí.

Bueno terminaré agradeciendo a todos los que me agregaron a favoritos en la orden que me aparecen:

Alon64

Ari392

Azu Rush

Blake93

Krystal-sama

KyoxAya13

LightDark0

Makki-chan

Miliang

Pika-anime

RatchetPower-chan

Riicoccette

Sakurako-Vegeta

TENSHINOKIRA

Tokaku-Azuma-02

TokoxTsunami3

UsuiTakumiSenpai

Winter Belladona (Mmmh, como me gusta ese nombre XD)

Y07

bionic221

caher1998 (Si ese no es un año de nacimiento no sé que es XD)

elsapallo (Este nombre me resulta hilarante por algún motivo XD)

flakyrukia

franmichs

hinangietrujimora

jaydisita.8709

katiadragon646

lNigthmareoflove21l

lasuper15

liksun32

melanypao18 (Se me hace que es una mujer de nombre Melany Paola y que su edad oscila entre los 18 y los 19, "Que buen detective soy" XD, "Claro que también podría estar equivocado)

Muchas gracias a todos ustedes, Arigato, Thanks, Merci, Dank, Spasibo, Grazie y buenas noches, ¡Na zdorovje! Comrades. ¡Larga vida al Yuri!

En una fría noche una silueta femenina se dibuja debajo de un farol, enfrente de una casa tradicional japonesa donde nueve hermanos residían, una joven percibe la sombra y sosteniendo en manos a una niña pequeña se apresura en salir a investigar, es seguida por los otros siete hermanos que se abalanzaron velozmente contra aquella figura gritando:

-¡Onee-chan! ¡Onee-san! ¡Onee-sama!

-Yo también los extrañé-dice la mujer abrazando a toda la comitiva de recibimiento con una gran sonrisa que indiscutiblemente mostraba su formidable alegría.

-Bienvenida a casa Haruki-dice la joven que cargaba a la niña abriendose camino entre las pequeñas manos y el ánimo incansable de los niños para abrazar a la pelirroja.

-Gracias, Fuyuka.