~Epilogo~

Marco abrió lentamente la puerta de la casa, todas las luces se encontraban apagadas, esto le llevo a creer que sus padres debían estar durmiendo ya.

-Todo despejado… puedes pasar- Susurró el chico.

Star apareció detrás de él, sosteniendo sus zapatos con una mano daba ligeros pasos para que estos no se escucharan, ambos caminaban de puntitas esperando no hacer mucho ruido, se disponían a ir arriba cundo la luz de una de las lámparas de la sala se encendió.

-Marco, Star, tienen idea de que horas son?- El señor y la señora Díaz se encontraban sentados en uno de los sillones de la sala.

-Saben lo preocupados que nos tenían? Es peligroso estar a estas horas de la noche afuera!- Dijo la señora Díaz

-Lo siento Mamá, debí haberles avisado, es que, después del baile quise llevar a Star a cenar… y pues… el tiempo paso volando-.

-Lo sentimos Señora Díaz, no nos dimos cuenta cuando se hizo tan tarde.

Los padres de marco se vieron y seguido de esto le regresaron una sonrisa amplia a los chicos.

-Oh ya veo, esa parte explica eso- Dijo el señor Díaz.

-Eso?- Dijeron Marco y Star a unísono.

-Si… eso- Dijo la Señora Díaz mientras apuntaba hacia los chicos.

Ambos vieron a que apuntaba exactamente, ambos jóvenes se sonrojaron levemente e intercambiaron una mirada de pena, no se habían dado cuenta que desde que entraron a la casa, hasta ahora se dieron cuenta que todo el tiempo estuvieron tomados de las manos.

-Ehh… yo…- Marco no sabía que decir, comenzó a sentirse nervioso, no sabía cómo reaccionarían sus padres, pues ahora sería muy diferente el hecho de que Star, su ahora novia, viviera junto bajo el mismo techo que el… en habitaciones conjuntas… sería muy mal visto por la gente, pero qué pensarían sus padres en particular?

-Te lo dije cariño- Le dijo la Señora Angie a su esposo, mientras le tendía la mano.

-Vaya, no creí que fuera tan rápido- Respondió el Señor Díaz mientras le daba un billete a su esposa.

-Eh?- Star y Marco no entendían que estaba pasando.

-Bueno niños, mañana nos podrán contar todo, por ahora nosotros iremos a dormir, ya no somos tan jóvenes como ustedes para estar despiertos a esta hora- Decía el Señor Díaz mientras reía con su característico humor.

-Si van a seguir aquí abajo solo no hagan mucho ruido si? Disfruten el resto de su cita- Dijo la Señora Angie mientras ella y su esposo subían las escaleras.

-…

-…

-…Pueees… Salió mejor de lo que creí- Dijo Star mientras le sonreía a su novio.

-S-supongo que si… como nunca tuve novia no sabía cómo reaccionarían, y mucho menos teniendo en cuenta que vives aquí.

-Tus padres son tan geniales!

-Sí, algo así- Contesto mientras le sonreía a Star.

-Bueno… y ahora qué?

-Pues… podría preparar unos nachos, si quieres.

-No puedo decirle que no a tus nachos.- Le dijo Star sonriente. –Iré a ponerme cómoda a mi habitación… me alcanzas allá?

- Si en un momento subo- le respondió Marco.

Star entro a su habitación, se deshizo las trenzas que conformaban su peinado para dejarlo suelto, dejo caer los zapatos en cualquier lugar de la habitación, y se quitó las medias blancas que llevaba, dejo su bolso en su escritorio, al dejarlo pudo observar la varita, esto le hizo pensar en Glossaryck, y lo importante que era recuperarlo lo antes posible.

Algo dentro de su bolso le llamo la atención, ahí se encontraban los coraje que Marco y Star llevaron hace unas horas en el baile, los tomo y los acerco a ella como si de un abrazo se tratase;

-Los atesorare…- Dijo Star para sí misma mientras sonreía ampliamente.

Se pudo escuchar como alguien tocaba la puerta de Star, sin esperar el permiso de ella la puerta se abrió,

-Una orden de Nachos súper asombrosos, para la princesa más hermosa de la noche.- Marco entro en la habitación de Star con un bowl de nachos y un par de bebidas.

Star aplaudiendo y dando saltos se acercó a Marco para tomar uno de los nachos.

-Gracias amor- Dijo Star en un tono dulce mientras le daba un beso en la mejilla al chico.

Marco al escuchar a Star y sentir sus labios sobre su mejilla no pudo evitar sonrojarse como llevaba haciéndolo casi toda la velada, de un día para otro su mejor amiga se convirtió en la chica que podía matarlo de nervios con solo una palabra.

Después de un rato charlando y comiendo nachos la noche dejaba de ser tan joven, ya era de madrugada y ambos aún seguían despiertos;

-Bueno Star, creo que debería ir a mi habitación, para dejarte descansar, y la verdad, estoy muy agotado.

-Si si , tienes razón- Dijo Star mientras acompañaba a Marco a la puerta. – Gracias por esta noche Marco, en verdad fue la más maravillosa de mi vida-

-Gracias a ti Star, por aceptar pasar la noche conmigo, y también, por aceptar estar a mi lado.- Dijo Marco mientras sostenía la mano de Star.

Ambos se acercaron mientras cerraban sus ojos para darse un tierno beso de "despedida"

-Descansa cariño- Dijo Marco

-Tú también amor- Dijo Star mientras veía como su novio se alejaba y entraba a su propia habitación.

-Mi futuro rey… Dijo Star para sí misma mientras sonreía ampliamente como siempre.

Casa de los Díaz, unas horas más tarde

-…

La habitación de Star se encontraba completamente obscura, ella aunque recostada llevaba casi dos horas intentando reconciliar el sueño, sin embargo no lo lograba, recordar que ludo se había llevado a Glossaryck y su libro de hechizos, la hacía sentir culpable, la hacía sentir sola, sentía que lo había arruinado todo, ella era consciente de que necesitaba a alguien.

-… Agh! No puede ser! – Star desesperada por que el sueño no llegaba se levantó de su cama, y se dispuso a salir de su habitación.

Star camino con sigilo hasta la puerta de Marco, para luego tocar levemente;

-Marco… estas despierto?...- Star esperaba una respuesta, y la puerta de la habitación se abrió lentamente.

-Star? Sucede algo?-

-Bueno… lo que pasa es que… no puedo conciliar el sueño.

- Oh, se trata de eso… entiendo… Ven- Dijo Marco mientras salía de la habitación y arrastro a Star tomando su mano.

-Marco? Que haces?

-Bueno… - Marco no dejaba de caminar, ambos llegaron hasta la habitación de Star. –Tal vez si estoy contigo puedas dormir mejor.- Dijo Marco sonrojado.

Star no pudo hacer más que sonreír, se acercó a marco y le dio un tierno beso en la mejilla. –Gracias Marco, eres el mejor!- Y de un salto Star se acostó en su cama, se acomodó para dejar un espacio en su lado izquierdo y dio unos golpes a la cama.

-Vamos, ven conmigo – Dijo Star muy animada.

Marco algo nervioso se acercó con Star, en realidad él hablaba de dormir abajo en el suelo hasta que Star se quedara dormida, pero al parecer a ella le entusiasmaba dormir al lado de su novio. Marco se recostó a un lado de Star, acomodando su almohada y cubriéndose bajo las sabanas.

-Marco…

-Si star?

Star se acercó con su novio y le dio un tierno beso en los labios.

-Gracias…- Star recargo su cabeza en el pecho del chico

Marco llevo su mano a la cabeza de Star, para acariciar su rubia cabellera, y darle un beso en la frente.

-Descansa princesa…