Hola, me tardé mucho no es así y no cumplí ninguna promesa, lo siento mis obligaciones me lo impidieron a partir de ahora ya no haré promesas, disculpen en serio, pero ya esperaron mucho, así que prosigan:
EPÍLOGO X
Las estrellas que se perciben en el cielo no son más que visiones de la extinta gloria que alguna vez poseyeron cuerpos gaseosos de titánicas proporciones, durante la noche es el momento propicio para que el ser humano las observe y se maraville con el pasado distante de los cuerpos celestes incansables por medios físicos pero al alcance de la más activa imaginación que se goza en las creativas figuras y mundos que expele su mente, pero esta noche la imaginación no podría volar más allá de las estrellas, ni siquiera superaría los límites de la propia tierra, unas gruesas nubes cubrían la totalidad del firmamento, pero la imaginación no necesita salir del cosmos para deleitarse con la creatividad humana le basta y sobra prueba de ello era la exuberante fiesta privada de disfraces organizada en el interior de una acomodada residencia alejada de la ciudad, hacia la cual un grupo llamativo de mujeres se dirigían por una pasarela con cerezos a los costados, vestían coloridos y reconocibles atuendos, charlaban y reían en su camino a la entrada de la mansión mientras una brisa gélida recorría en el ambiente.
-Tengo una sensación de Dejavu con esto- profiere Azuma al ver a Nio parada frente a ellas muy distraída en su tableta como hace seis años.
-¿Disculpa?- expresa Haruki tocando el hombro de la rubia.
-Uh, oh, ya llegaron, perdón estaba distraída- enuncia la rubia con su sonrisa minina.
-No es sorpresa 3- expresa Inukai con una risa burlesca.
Haru muy emocionada de un salto abraza a la rubia –Nio, cuanto tiempo.
-Sí pero como que no cambias mucho- responde la rubia respondiendo al abrazo con otro más fuerte.
Tras el emotivo encuentro Ichinose se percata de algo singular –Oye, ya eres como de mi estatura.
-Oh, gracias por notarlo, solo me faltaba desarrollarme- indica con picardía moviendo sus manos por las curvas de su cuerpo –Aunque me he visto más beneficiada aquí arriba- lisonjea apretando su busto mostrando las tallas que había subido hasta casi alcanzar a la pelirosa del grupo.
-Sí, sí muy bonito, ahora deja de coquetear con mi novia- profiere Tokaku acercándose al par.
-Sigues igual de gruñona, hay cosas que no cambian.
-A mí también me da gusto verte, Hashiri- indica con serenidad la peliazul.
Haru sonriente comente –Ves, ha mejorado.
-Supongo que sí- reconoce la rubia –Oh, sigan por favor, Yuri y Hanabusa están dentro esperándolas y creo que Banba también- señala con entusiasmo las escaleras –Hey Isuke, Haruki veo que hicieron realidad unas de mis fantasías- saluda al equipo sexy que vestían como Poison de Final Fight y Yoko de TTGL respectivamente, sus atributos físicos apenas eran cubiertos por sus atuendos –¿Pueden completarla dándose un beso?
El par se mira y sonríen al decir al unísono -¿Por qué no?- Haruki rodea la cintura de la pelirosa y esta abraza el cuella de la peliroja, Sagae dobla la espalda de Inukai hasta tenerla mirándola desde abajo y la besa con pasión, se separan sonrientes.
Nio estaba muy sonrojada y babeaba por todas las imágenes que nacieron en su mente –Ahora no digas que no hicimos nada por ti 3- silba la pelirosa sacudiendo el cabello de la rubia.
-No, jamás- responde sin perderlas de vista mientras se alejaban.
-Nio, eres muy extraña- le dice Haru sacudiéndola del hombro para sacarla del ensimismamiento.
-Si amar la belleza femenina es raro pues soy la más rara del mundo.
-No te lo discuto- profiere Azuma.
-Ouh, que mala, Azuma- reclama la rubia –Por cierto me gustan sus atuendos, yo quería vestirme de Mami pero se me ocurrió algo más original- menciona pues el par vestía como Madoka y Sayaka.
-Fue idea de Haru- dice la peliazul.
-Yo misma los hice- musita Ichinose mientras subían tras el primer par.
Ya en el interior de la mansión el frío exterior se desvaneció dando paso a una cálida sensación de confort, Haruki se había separado un poco de Inukai y comenzó a charlar con Azuma e Ichinose.
-Azuma, ¿qué ha sido de tu vida?
-Conseguí trabajo como guardaespaldas en una compañía privada, no me quejo pagan bien.
-¿Y tú Haru?
-Creo que conoces la respuesta- menciona Ichinose con una sonrisa ladina.
-¿Por qué no me cuentas como llegaste a ser reportera del canal 7?- inquiere la pelirroja con una enorme sonrisa.
Haru con gran entusiasmo profiere –Tokaku trabajaba como guarda de un CEO del canal y me informó sobre las audiciones, yo solo me presenté y les encantó mi desenvolvimiento frente a las cámaras.
-Uh, al menos superaste tu timidez según pude apreciar ayer cuando…
Unos pasos acelerados se escucharon tan inesperadamente detrás de ellos que apenas tuvieron tiempo para percatarse que una mancha morada se les abalanzaba -¡Haruki!- exclama Takechi al saltarle encima a la pelirroja.
Sagae se sacude un poco, logra sacársela de la espalda y la sostiene en sus brazos -¡Otoya! ¿Qué más Shinyuu?
Takechi ríe descontrolada –Vaya no has perdido tus reflejos.
-Ni tú la efusividad que te caracteriza- expresa al bajarla e inmediatamente procedieron a abrazarse.
-¡Hey manos fuera de la pelirroja!- exclama Isuke desde la distancia.
Takechi levanta las manos y dice –Entendido oficial- la sonrisa cínica de la pelimorada no le gustaba a la pelirosa pero tenía plena confianza en Sagae, así que terminó por ignorarlas.
Haruki mira con detenimiento a la pelimorada, usaba unos brazales y brazaletes plateados, una top morado con cuello plateado y una gema amatista en el centro, una minifalda morada con cinto de plata y el atuendo era completado con unas botas largas del mismo color del resto del conjunto, todo muy ceñido y se ajustaba perfectamente a las curvas de la chica, en realidad se le veía estupendo, tal vez demasiado –Me rindo. ¿Quién eres?- expresa la pelirroja al no reconocer el clospay.
-¡Duh! Soy Blackfire de los Jóvenes Titanes- responde Otoya.
-Oh, ahora me acuerdo, perdón, no veo muchas series occidentales y ya ha pasado un tiempo desde esa- menciona riendo junto con su amiga.
-¡Chicas!- otra voz detrás de ellas las atrae.
-Oh, miren es Gentoku Kenmochi- profiere Takechi al ver a la castaña.
Shiena muy pensativa dice -¿Creo que no me gusta cómo suena?
-Tranquila te ves bien, cuñada- pronuncia Haruki.
-Gracias, solo ocupe unos seifuku que tenía de unos colegios y listo, cosplay rápido y barato- indica al apreciar los disfraces de las otras muchachas –Oh, Chitaru y Kirigaya vienen detrás.
Tal como dijo el par apareció, Azuma y Haru se acercaron a las recién llegadas.
-Namatame- saluda la peliazul.
-Azuma- responde la pelirroja, se miran unos segundos y Chitaru sonriendo expresa –Ven, dame un abrazo, amiga.
-No veo porque no- profiere y se abrazan –Ha pasado tiempo, Namatame.
La pelirroja tocando el hombro de la peliazul dice –Tres años, aproximadamente.
-Aja, ¿Karen Kozuki?- indaga al ver el traje de piloto de mecha.
-Correcto.
Haruki uniéndose a la conversación dice al colocar su brazo sobre los hombros de la pelirroja más alta –Chitaru, me da gusto verte, y si tú eres Stadtfeld, entonces Kirigaya es C.C- deduce pues la peliceleste tenía un atuendo muy similar al normal de la peliverde del anime, aunque no tenía la peluca para completar la ilusión.
-Sí, incluso le puso un sombrero a mi oso- indica levantando el muñeco.
-Jajaja, sí, creo que Nio tiene razón, "Hay cosas que no cambian"- ríe la pelirroja –Pero, ¿y la peluca?
-Se me desordena mucho el cabello con las pelucas- responde la peliceleste.
Haru entusiasmada exclama –Es bueno encontrarme de nuevo con ustedes, pero sigamos Sumireko y mi tía esperan nuestra llegada.
Continuaron el camino en una charla amena a la cual inclusive Inukai se inmiscuyó, la pelirosa todavía se mantenía en la lista de precaución de algunas de las chicas pero era una alarma muy baja, pues varios de sus inconvenientes se solucionaron en otras de las reuniones que habían convenido en los tres años posteriores a la desintegración del grupo. Al llegar a la antesala se encontraron con tres mujeres en vestidos de gala y con máscaras brillantes y elegantes cubriendo sus rasgos, de pronto un estremecimiento recorrió sus espaldas y se sintieron terriblemente fuera de lugar, una incomodidad funesta exigía escapar desde sus estómagos pero impedían con fervor que aquello sucediera, las tres mujeres y las chicas se miraban confundidas sin expresar palabras.
-Esto… ¿De qué están vestidas ustedes?- inquiere Haru con inocencia.
Sumireko se saca su máscara dorada e indaga –¿Quién les dijo que vinieran así?
Todas permanecían calladas, de pronto se apareció Nio vistiendo como Ashley Graham, en ese instante Haru la señaló -¿Eh? ¿Por qué me apuntas?
-Nio, ¿por qué las chicas vienen con cosplay?- pregunta la pelinaranja sobándose la sien.
-¿Uh? ¿No dijiste fiesta de disfraces?
-¡Antifaces! ¡Dije Antifaces!- clama molesta.
Yuri ríe logrando suavizar los ánimos de Hanabusa –Jajajaja, Nio tu mente juega contigo tanto como lo hace con los demás.
Nio con su sonrisa gatuna pronuncia al rascarse la nuca –Creo que sí.
-Creo que yo misma me lo busque- formula la pelinaranja cubriéndose el rostro con la mano.
-Jajaja, tranquila linda, al menos tenemos unas hermosas figuras que observar- comenta Banba al acariciar el brazo de la pelinaranja.
-Sí, en eso tienes razón- concuerda sonriendo al mirar a sus amigas.
-La mirada por encima del busto, por favor señorita 3- silba la pelirosa.
Sumireko ríe –Jejejeje, me atrapaste, lo siento- tose un para aclararse la garganta y profiere –Es un gusto verlas de nuevo chicas- menciona al ir hacia ellas para saludarlas amistosamente –Uhmm, Haruki tu no descuidas tu físico- señala al palpar el abdomen de la pelirroja.
-Me gusta estar en forma- indica sonriendo.
Hanabusa de una forma coqueta dice –Supongo que tu resistencia sigue siendo tan impresionante como tu fuerza.
-Y no te equivocas 3- dice Inukai.
-Jajajaja, tú también todavía debes saber cómo mover esas piernas- formula Sagae y Hanabusa solo ríe.
-Qué bonita escena, no crees Suzu- escuchan.
-Sí, la amistad es bella- profiere la pelinegra, las chicas las miran.
Isuke resopla molesta -¿Uh? ¿Y ustedes porque si vienen con antifaces?
-A nosotras nos lo dijo Hanabusa- dice Shutou.
Las chicas se juntaron a hablar de sus vidas.
-Sagae, escuché que Inukai y tú crearon una marca de cosméticos- menciona Tokaku.
-Sí, es una compañía, patrocinada por Saoi Bioresearch, fabricaron una variación sintética de los glóbulos verdes para ocuparlas en las cremas…
-Puf lo dices como si hubieras sido tú la que lo sintetizo- recrimina la pelirosa.
-Bueno sí, fue Akio pero la idea fue mí…- Isuke le da un codazo –Nuestra, es muy efectiva y no otorga fuerza aumentada a quienes se la aplican así que no es peligrosa.
Nio mostrando su sonrisa gatuna dice –Recuérdame, ¿cómo le pusieron a su marca de cosméticos?
-Team Sexy 3- responde Inukai sonriendo con satisfacción –Es un buen nombre aunque lo hayas inventado tú.
-¿Tendré regalías?
-Ni lo pienses 3.
-Ouh.
-Jajajaja- ríen las chicas por la interacción tan natural que tenían.
Haru hablaba animadamente con Hanabusa –Escuché que ahora eres una filántropa y empresaria reconocida.
-Oh, por favor, me das crédito por cosas que no manejo, mi fortuna es de negociones que mi padre tenía ya establecidos, yo solo tengo un porcentaje de las acciones, el único acierto verdaderamente grande que tengo fue invertir en los cosméticos de Sagae e Inukai y la asociación con el grupo empresarial Saoi.
-Y tú desmereces tu crédito- indica la chica de cabello colorado.
-Podría decir que es humildad pero la verdad es que si es bastante engreída- menciona Mahiru muy sonriente.
-Aaah, ¿me apuñalas por la espalda querida? ¿Cómo podré dormir contigo ahora?- bromea la pelinaranja.
-Tranquila yo te daré la espalda en las noches.
-Eso también es malo- profiere Hanabusa.
En otro lado Suzu conversaba con Shiena –Ya leí tu libro, "Delirios de las Flores Venenosas", la lectura es de fácil comprensión pero de amplio discernimiento y vocabulario complejo, fue un deleite terminarlo aunque una tortura el camino.
-Gracias, la mayoría dice eso, el libro tuvo más éxito de lo esperado pero no se ha convertido en un bestseller, aunque algunos dicen que se convertirá en un libro de culto, yo solo espero tener mejor suerte en el próximo.
Kouko con su serenidad habitual comenta –No menosprecies tu trabajo, tienes talento.
De regreso con Tokaku y su grupo -¿Qué hay de ti Namatame?
-Yo terminé mis estudios, ahora buscaré empleo.
-Trabaja ocasionalmente con una agencia de modelos para juntar dinero y poner su propio laboratorio- revela Hitsugi sonrojando a su pareja.
-¡Kirigaya!- gruñe la pelirroja.
-Ya lo sabía- responde Azuma.
Namatame confundida indaga -¿Cómo?
Tokaku saca una revista con un título en rojo y rosa que decía "Team Sexy" –Apareces aquí- muestra una página que promocionaba un perfume –Si soy sincera, te…ves hermosa.
-Déjame ver- pide Haruki quitándole la revista a Namatame –Rayos, no sabía que aparecías en una de nuestras revistas.
-¿Es que no ves tus propios catálagos?- inquiere Kirigaya con seriedad.
-No, eso se lo dejo a Isuke, ella elije las fotos que nos manda la agencia, pero no me dijo nada.
Takechi mira la foto junto con Haruki –Wow, ese vestido te sienta bien, Chitaru.
Unos camareros irrumpen en la habitación y entregan copas con vino tinto a las presentes y se retiran con tanta venia como entraron.
Yuri resuena su copa pidiendo su atención -Muchachas he de admitir que esta sesión no salió como lo planeé pero pueden agradecerle a Nio por ello- comenta logrando hacerlas reír -Aun así me da mucho gusto tenerlas aquí conmigo, ustedes han sido parte importante de mi vida, con ustedes logre unificar los clanes Yakuza de todo Japón, y ahora se vive con seguridad en las calles, sin enfrentamientos entre pandillas, sin más trata de personas, todo gracias a ustedes- esas palabras dejaron patidifusas a las chicas, las que no estaban implicadas directamente con el plan de Meichi se miraban consternadas por el rumbo que había tomado el brindis -Las invité hoy aquí para informarles que todos los preparativos para el próximo paso están listos, todo gracias a ustedes- recalca -Empezaremos pronto con la fase dos...
-No- dice Haru interrumpiendo.
-¿Perdón?- exclama Yuri sorprendida.
-No lo hagas, no ahora.
Meichi todavía confusa inquiere -¿Por qué?
-Voy a tener una hija, una sobrina tuya.
La noticia dejó impactadas a las presentes aún más que las palabras de Yuri.
Haruki desconcertada mira a Tokaku e inquiere -¿Azuma, cómo?
-No me mires con esa cara fue inseminación artificial, usaron células madre para crear espermatozoides, Saoi nos ayudó- dice la peliazul respondiendo a todas las incógnitas de las oyentes.
-¿Una sobrina?- repite incrédula -Voy a ser tía abuela, ¿cuándo?
-Ya tengo cuatro meses de embarazo- responde sonriente tocando su vientre.
Yuri sonríe y abraza a su sobrina mientras le susurra -Creo que puedo postergarlo, unos quince años más le besa la frente y exclama –Bueno, ahora podemos seguir con nuestra velada.
Hanabusa levanta su copa y clama –Por la familia y los amigos, ¡Kampai!
-¡Kampai!- pronuncia con más alivio que entusiasmo las presentes.
15 años después…
Una mujer de cabello anaranjado hablaba a través del televisor -Levántense camaradas, ha llegado la hora, después de cuatro semanas de incesante lucha y grandes pérdidas estamos a un paso de conseguir nuestro cometido, derrocar a los gobernantes corruptos y acabar con el Emperador usurpador, hoy al fin el trono e imperio regresaran a su legítima heredera, hoy ustedes harán justicia, hoy serán mi voz y mis puños, devolverán la gloria y honor al Imperio y yo como Emperatriz les regresaré el favor llevando al país a una nueva era de prosperidad y entregando la igualdad para ustedes, hermanos y hermanas, dando poder a nosotros "Los Hijos del Átomo", el reinado del Homo Sapiens terminará y el "Homo Superior" se erguirá como gobernante, los hombres tiemblan porque su tiempo se acabó y ahora llega la hora de los "Metahumanos"- clama la mujer llena de orgullo y fervor, gritos y aplausos ensordecedores inundan el estrado sobre el que hablaba, levanta la mano y muy sonriente dice -Hoy el mundo reconocerá nuestro poder y la gloria será suya. Arriba camaradas, el asalto comenzará en breve, recuperemos nuestro lugar en el mundo…
Una joven mujer de cabello ondulado de color fucsia se levanta de su cama en ropa interior, era alta, de figura curvilínea y buen físico, sus proporciones eran casi perfectas y su mirada dorada atrayente, va a su armario y recoge un traje táctico negro, era delgado y flexible pero hecha de un material no Newtoniano, era una armadura líquida, se la coloca sin mucho entusiasmo.
-Shino, te ves aletargada- expresa la mujer de mediana edad que la había estado acompañando en la cama, su cabello era morado y su figura seductora.
La chica no responde de inmediato, sube la cremallera de su traje y entonces voltea a decir –Eso creo, Takechi-sensei, supongo estoy agotada- contesta con desanimo.
Con una suave risa burlesca le dice –Tú eres igual a ella.
-¿A quién?- indaga confusa.
-A tu madre, no permites que se te reconforte pues eres demasiado fuerte para compartir tus preocupaciones.
Aquellas palabras lograron que la chica esbozara una sonrisa de diversión –Ella, no lo aprueba…
-Ella no aprueba la forma de hacerlo, pero sabe que es el orden natural de las cosas, por ello no la ves oponiéndose directamente a nuestro camino.
La muchacha pensativa saca del armario unas piezas garbosas de color negro y empieza a ponerse la armadura exterior, su tamaño con ellas era incluso mayor y a pesar del peso y tamaño de la indumentaria ella se movía con fluidez y no se veía incomoda, ajusta la hombrera, en la cual un murciélago rojo estaba dibujado –No importa, sensei, sé lo que debo hacer.
-No olvides ese dibujo en tu hombro, el antiguo señor de tu armadura era un titán y tú no eres menos que eso- la mujer se había levantado y acercado a la chica –Tú puedes hacer todo lo que desees- la toma del cuello y le coloca un cálido beso.
-Gracias, sensei- dice al ponerse el casco, recoge un cañón de mano de disparo semiautomático, calibre 70mm y con un cañón de 1,70 de largo y sin perder más tiempo sale por la ventana hacia la calle de una ciudad destrozada por una guerra fratricida.
-Shinonome, gastas mucho tiempo con Otoya- expresa una mujer en una armadura plateada, cargaba un enorme martillo sobre su hombro –Vamos señorita, Dimitri ya está en las afueras del palacio imperial.
-Por supuesto, Banba-sama- profiere la joven y comienza a correr.
-Cuanta energía, sí que tiene los genes de Sagae- dice la peliplateada al emprender su camino con la misma intensidad.
Un hombre con gabardina de color gris y camisa blanca en conjunto con un sombrero fedora del mismo color del traje caminaba a tres cuadras del palacio con un bastón, frente a él seis tanques resguardaban el lugar y le apuntan.
-Ja, no comprenden- expresa con una cínica sonrisa, levanta el bastón y lo golpea contra el suelo, la tierra tiembla con furia quebrando el suelo y los vehículos blindados caen al foso que se creó bajo ellos –Nada nos detendrá ahora- camina hacia el agujero y un cañón le apuntaba, resuena el disparo y este hombre ni se inmuto, el proyectil se encontraba estático frente a él –Nada, dije- el proyectil se da la vuelta y se dispara contra el tanque destruyéndolo.
Un grupo de soldados blindados llegan tras este tipo –Dimitri, te sigues adelantando- menciona Banba.
-Ustedes son los que avanzan lento.
-Nada de presunciones, que si fueras tan fuerte no tendrías lastimada esa rodilla- profiere un hombre en una armadura beige.
-Kotaro, si te crees mejor, ¿por qué no vas adelante?- expresa el ruso al elevar al japonés.
-Oye espera, no- dice un poco preocupado, pero no logró nada, el ruso lo aventó dentro de los muros del palacio.
-Yo lo ayudo- dice Shinonome al dar un salto.
-Jajajaja, ahora lánzame a mí- pide la peliplateada empuñando con firmeza su martillo.
En el interior de los muros del palacio tropas de élite se enfrentaban con los metahumanos con rifles de plasma y lanzagranadas, eran cubiertos por varias torretas atrincheradas y vehículos ligeros antitanques.
Kotaro un joven de alta estatura y complexión normal, experto en combates de melé y en el uso de la katana, su cabello es de un rojo opaco y sus ojos amarillos, de rápidos reflejos y alta tolerancia a sustancias tóxicas, su armadura es un exoesqueleto que le provee de la fuerza y resistencia necesaria para la batalla; muy al contrario la armadura de Shino solo proveía protección, pues la chica se movía con su propia fuerza bruta.
La pelifucsia se dirige a su compañero -¡Demasiado fuego de supresión, debemos encontrar cobertura!
Un proyectil anti blindaje se dispara contra Kotaro, un destello rojo proveniente de la panoplia detona el explosivo que o llega a dañarlo –De acuerdo- expresa, con su katana de hoja de plasma arranca parte de la torreta del vehículo que lo atacaba y mira a los ocupantes que estaban todo atemorizados ante la imponente figura que se cernía sobre ellos -¡Largo!- los soldados salen despavoridos y el par se pone a cubierto en los restos.
-¿Dónde están los otros?- inquiere Shino desesperada.
-¡AAAAAAHHH!- un grito de batalla desconcertante, del cielo un destello plateado cae creando un cráter y disparando truenos indiscriminadamente en todas direcciones, las armas y vehículos se vieron inutilizados tras este ataque.
Kotaro se levanta y relajado expresa –Impresionante, Banba-sama, deberíamos haber empezado con eso, los impulsos electromagnéticos son de mis favoritos y más aún cuando se hacen con su estilo.
-Gracias muchacho, ahora limpia a los que se resistan, Sumireko viene en breve.
-Perfecto- dice una voz ajena a ellos, era una señorita de cabello azul amarrado en una cola de caballo y unos penetrantes ojos rosa, vestía tan solo una blusa púrpura y una falda jean.
Shino sonriendo exclama –Eh, Airi, pensé que no vendrías.
-¿Y fallarle a Ryosuke?, no, no de nuevo- responde con suma seriedad.
-Esto está muy platicado, limpien el interior del palacio- ordena una rubia con anteojos y un munífico busto.
Los más jóvenes presurosos responden –De acuerdo, sensei- e ingresan a la edificación.
-Nio, ¿cuánto falta para que lleguen?- pide Mahiru a la recién llegada.
-Están afuera con Dimitri esperando a que terminen de parlotear- enuncia con una sonrisa burlesca.
-Hey, yo no fui quien retraso el plan quince años para ver a la hija de su sobrina crecer.
En el bunker subterráneo las cabezas del gobierno y el emperador se estremecían esperando la llegada de estos seres aberrantes a sus ojos, contaban con diez guardias fuertemente armados, todos temblaban, una puerta de 50cm de espesor los separaba de sus verdugos, su corazón casi se paraliza tras un fuerte sonido pues la puerta sufrió una abolladura, con otro golpe la puerta se sacudió y una nueva marca apareció ante sus trémulas miradas, y así dos veces más hasta que con devastadora incredulidad escucharon una voz masculina decir –Shino, deja esa arma tuya, recomiendo abrir la puerta con pura fuerza muscular.
-Veamos cómo sale- fue la respuesta, un estrepitoso sonido y un par de hombres desplomándose de pavor después pudieron observar a dos figuras acorazadas frente a ellos.
Los guardias presurosos les apuntan, sus músculos no reaccionan y una fuerte jaqueca los ataca, tan fuerte es la cefalalgia que sueltan sus armas y caen al piso retorciéndose de dolor.
Los metahumanos se colocan a cada lado de la puerta en posición firme, permitiendo el paso de dos figuras femeninas de imponente presencia.
-Vaya, que intento más patético de resistencia que montaron- menciona Meichi que en todos estos años no había cambiado, ni siquiera la más mínima arruga se veía en su rostro, el tiempo no pasó para ella -Patadas de ahogados, eso fue, comprendan su tiempo terminó.
-Estas loca- clama uno de los políticos.
Meichi sacude la cabeza y dice -Esperaba más de usted Primer Ministro, es que el miedo también acobarda tu lengua Josuke.
El emperador se pone en frente de los otros políticos -Hablemos claro, Yuri, sé que no quieres asesinatos, no empezarás tu revolución con una masacre, no se vería bien ante el público.
-Correcto, Takeshi-dono.
-Entonces, ¿que quieres de nosotros?
Yuri sonríe y le deja paso a Sumireko.
-Primero, abdicaran de sus puestos públicamente ante las cámaras y decretaran mi legítimo ascenso al trono- explica con soberbia -Segundo, saldrán del país en calidad de refugiados políticos y tendrán todos los beneficios que ello implica con la única condición de que jamás regresen al país y entonces dejarán de ser nuestro problema, ¿aceptan las condiciones?
-Como si tuviéramos otra opción.
-La hay, pueden negarse y nos encargaremos de resolver los problemas de imagen pública.
-Jajaja- ríe el emperador saliente -Pueden colocarte como emperatriz pero no dejarás de ser más que la perra faldera de esa arpía- espera con desprecio.
Meichi interrumpe -No es mi objetivo gobernar en las sombras, yo solo requería de un gobierno acordé a mis intereses y flexibles ante el desarrollo y avance del ser humano como especie y que estos no vieran coartados sus derechos como tales, ahora, pongamos en marcha el cambio de gobierno.
Tres meses más tarde...
Yuri junto con Nio llegan al Palacio, remodelado a los gustos de la pelinaranja, cortinas púrpuras y columnas doradas y en el fondo un trono de oro encima de unas escaleras de mármol adornadas con una alfombra roja con bordes dorados, en la presuntuosa silla Sumireko con un vestido de seda color blanco con relieves en oro y plata.
-Hola, vinimos a hablar del proyecto espacial con usted...- saluda Hashiri sacudiendo su mano con emoción -Emperatriz.
Sumireko sonríe y bajando por las escaleras con majestuosidad dice -Me encanta como suena.
Este es el último epílogo, tenía planeado otros capítulos extra que estuvieran enfocados solamente en Diana y Akio pero creo que hasta aquí está bien, si les interesa haganmelo saber, por parte doy concluida está función, y me voy no sin antes decir, arriba camaradas no permitamos que las fauces del olvido se lleven a este fandom, podemos dar más, nosotros los escritores podemos hacer más solo necesitamos su apoyo, sus comentarios para mejorar para inspirarnos, todo depende de ustedes, ahora sí, hasta luego camaradas. ¡Nza dorovje! ¡Larga vida al Yuri! ¡Y al fandom! Amen, hermanos.
