Imagen 59: Chica con lazo. ShadowLights


Tres verdades, un deseo, dos mentiras, sin un orden particular:

Sus manos son pequeñas, pero en ellas se siente quebrar.

Nunca había conocido a alguien que fuera tan dulce y, simultáneamente, tan aterradora.

Tras un beso final, nunca más volvió a pensar en ella.

Una mirada, sólo una. Un beso, sólo uno.

La culpa no fue suya. Fue suya.

Verla con otro ya no duele.

Una verdad, una mentira, un deseo por cumplir, respectivamente:

Dejó el lazo con el que ataba su cabello, y cree que fue con eso que le asfixió el corazón.

Fue algo casual, una de esas cosas que se dan en la vida, sin principio cierto pero con un fin innegable.

Quería tener otro, si acaso sólo para saberlo suyo, si acaso sólo para que lo rompiese de nuevo.