Cuarto de juguetes

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, si fueran míos harían mucho Yaoi cx.

Advertencias:Riren/Shota. Short fic. Posiblemente Lemmon-Shota.

1. Comencemos con un beso.

Cuando eres niño el mundo es una masa de cosas inexplicables y cautivadoras. El motivo por el cual no te dejan ver el canal 32 por la noche resulta ser el enigma más importante en tu puta vida. De verdad.

O al menos a la edad de 7 a los era inocente, quizás de más. Mamá se encargaba de cuidarme aunque creo que algo debió fallar porque después de un año ya no podía decir lo mismo.

Todo inicio una tarde…

En ese entonces yo cursaba la escuela en la mañana y mama trabajaba hasta después de las cinco por lo cual me dejaba bajo el cuidado de una niñera. Mikasa era buena chica, me mimaba y quería mucho.

El problema: ella era una adolescente, en ese entonces.

Y ahora después de pasar esa etapa puedo comprender lo que es tener momentos de fastidio absoluto, donde el televisor se vuelve tu mejor amigo y el sillón en tu santuario.

Ella cometió el primer error. Lo recuerdo bien.

Mikasa estaba conmigo (En realidad no), ella veía televisión en la sala y jugaba en el cuarto de juguetes con mis figuras de acción.

Tío Levi llego por sorpresa. Mikasa lo recibió y pregunto el motivo de su inusual visita. Él sabía el horario Carla y no era mi cumpleaños.

Tampoco es como si me hubiese importado el motivo.

Solo recuerdo que esa tarde bajo la mirada de mis peluches muñequitos, Levi, tío Levi me beso.

No como Carla o Mikasa solían hacerlo. Fue un beso de "adultos".

Levi me beso mientras Mikasa veía televisión un programa de adolescentes. Adolescentes besándose justo como hicimos nosotros.

Y es que besar al tío Levi era como pasar a leer frente a la clase, sentía nervios y un revoltijo estomacal. Tenía tanto miedo y emoción.

Miedo a que Mikasa nos encontrara.

Emoción porque el tío Levi dijo que me quería. Cuando termino de violar mi boca lo soltó en un susurro. Después me hiso prometer que jamás lo comentaría, no siquiera podría decirle a mi oso el señor cariñitos que era fiel testigo de nuestra historia. Si lo decía Levi estaría muy decepcionado.

Y probablemente en problemas.

Yo no quería meterlo en problemas cuando yo fui quien se lo pidió, quien se ofreció a ser besado, quien se recostó sobre el piso y pidió insistente repetir la escena que tantas veces había visto en televisión. Seguramente la mirada que le dedique le convenció.

Yo en verdad quería más del tío Levi, aunque no supiera que era eso.

Ahora que lo pienso, tal vez no era tan inocente.

x.x. .x.x.x

Antes que nada tengo que aclarar que no pienso explicar a gran detalle por qué Levi inicia un romance pedófilo con su sobrino v: eso la dvd no me agrada (esta tan quemado como el cuerpo de Armin). Prefiero algo más sencillo como un Eren curioso que tienta a si tío bajito y posiblemente virgen.

Agradezco mucho los comentarios, Follow, favs que tiene esta historia.

Gracias por leer. Su gustas dejar un comentario te lo agradecería musho

Bai.