"Si sientes que la melancolía te gana… escribe", son las únicas palabras que recuerdo haber escuchado antes de que el cerebro se me quedara en blanco. ¿Quién las dijo, cuándo o por qué? No puedo recordarlo. Apenas logro distinguir una voz tranquila y afable, pero no consigo, por más que lo intento, asociarla a ningún rostro, y aunque pudiera, seguramente no podría identificarlo.
He despertado hoy, en el lóbrego cuarto de un hospital, sin nadie acompañándome y sin recuerdos.
He escuchado a gente murmurar cuando piensan que no los escucho. Suponen que soy alguien malo. He escuchado las palabras: guerra, espía y bomba, pero no sé a qué se refieren. ¿Acaso tendré un pasado tan perverso? ¿Será posible que sea en realidad alguien que decidió atacar a sus semejantes y hacerles daño? ¿Acaso fui yo quien detonó una bomba o simplemente fui lo suficientemente desafortunado para estar en el lugar y momentos equivocados?
Vaya, si no logro siquiera recordar mi nombre ¿cómo podría saber que había una guerra? ¿Cómo podría saber si hice algo malo?
La gente me teme. Me ven con ojos acusadores pero nadie sabe quién soy. "No traía ningún documento que acredite su identidad", fueron las escuetas palabras de un soldado que se acercó a interrogarme.
Sí, suena irónico. Interrogarme, a mí, un hombre con una mente vacía. ¡Vaya respuestas tan aclaratorias que he dado!
- ¿Quién eres?
- No lo sé.
- ¿De dónde vienes?
- No lo sé.
- ¿Por qué viajabas en un tren de soldados en plena guerra?
- No lo sé, no lo sé… maldita sea, ¡no lo sé!
Por el momento lo único que he logrado descubrir de mí mismo, es que hablo inglés, y me han dicho que mi acento es extraño, entre inglés, irlandés y americano. Viajaba en tren. Sobreviví a una explosión y soy un hombre, de raza blanca, cabello rubio y ojos azules. Pero no creo que sea muy esclarecedor.
Tengo miedo. Me siento perdido. No sé quién soy y desperté con una sensación de añoranza terrible, mi intuición me grita que debo ir a casa porque tengo algo urgente de que hacerme cargo, pero… me he devanado los sesos intentando poner una dirección para acompañar la palabra "casa", pero no puedo… simplemente no puedo recordar nada. Sólo esa voz, y esas palabras.
¿Melancólico?, es lo menos que puedo decir. Estoy aterrado, pero siento que me hace falta algo. Sí, lo sé, me faltan los recuerdos de una vida entera, pero no es eso lo que busco, lo que busco es otra cosa y no puedo descubrir qué.
Si tan sólo hubiese alguien que me conociera, alguien que me diera una pista. Pero no lo hay. Soy otro hombre sin identidad que ha dejado una guerra que no sé si estaba peleando. Si soy europeo, ¿qué hacia fuera de un país angloparlante? Si soy americano, ¿qué demonios estaba haciendo en Europa? ¿Qué? ¿Quién? ¿Por qué?
Una enfermera hoy me ha visto con amabilidad. Sólo una de entre todas. Tienen prohibido hablarme, pero aun así me dijo "me da gusto saber que estás bien", con tanta familiaridad, con tanto cariño.
Dios, no sé si creo en ti, pero ahora te pido y propongo lo siguiente: "seré paciente, sabré esperar, pero por favor, déjame saber que en algún momento el velo que cubre de niebla mi mente se abrirá".
He escrito. No recuerdo nada. La melancolía sigue a mi lado, pero me siento ligeramente más tranquilo. Espero que las cosas mejoren y si no lo hacen, espero al menos lograr descubrir un poco más del hombre que soy, porque me da mucho temor descubrir quién fui.
