Da la casualidad de que este día, martes 4 de Julio, es la independencia de los Estados Unidos. Recordemos pues que estos personajes viven ahí. Solo es una mención~ No es este un capítulo especial de ese día o algo así, solo vamos a tenerlo presente.

¡Y sí, me tardé! Usualmente actualizo en la madrugada siempre porque me acostumbré a escribir así, bien bonito, pero en esta ocasión no tenía nada escrito para esta mañana (¿?) Me he portado muy mal~

Por suerte, terminé el capítulo este mismo martes. ¡Otro buen capítulo!

O al menos yo me siento muy satisfecha~

Omega02

Capítulo 6.

Su primer celo estaba muy cerca, y Judal ya tiene una buena idea de a quién quiere para pasar esa temporada tan pesada. Por supuesto el elegido era Sinbad.

Ese guardia había tocado todos los botones correctos prácticamente desde que lo conoció con aquél chocolate con la estrella. Luego, aquella probada rápida en el club nocturno lo dejó ansioso. Definitivamente iba a apuntar todas sus hormonas hacia ese humano, pero solo es una expresión. Era una lástima que los humanos no puedan oler esta clase de hormonas.

El otoño no ha pasado todavía ni las lluvias cesado, pero con el calor que su cuerpo estaba comenzando a adquirir ya no necesitaba de los pesados abrigos para salir y resistir las temperaturas. Ese era motivo de preocupación para Sinbad, quien no estaba acostumbrado a tratar antes con un omega de esta especie.

Era gracioso pensar que ahora tiene tres encima.

Hace unas noches Sinbad oficialmente conoció a ambos hermanos de Judal. Claro que ya conocía a Sousuke pero no a Hinata, y la cena fue de maravilla. Claro que las bromas no cesaron y la mayoría de ellas apuntando a Judal. Sinbad jamás se había sentido tan cómodo compartiendo mesa con criaturas tan magníficas.

Vamos, que enterarte en una sola noche que Judal jamás había salido con un humano era bueno. Luego saber que jamás aceptó un regalo de un amante fue todavía mejor. Pero lo que le hizo avergonzarse más es que jamás presentó a un amante antes. Era el primer hombre en sentarse junto a sus hermanos en una cena y en ser bienvenido en el apartamento de los hermanos.

¿Saber que Judal nunca antes había salido con un humano? Bueno.

¿Saber que Judal nunca antes había aceptado un regalo de un amante? Buenísimo.

Finalmente, ¿enterarte de que Judal jamás había traído a alguien a cenar con sus hermanos? La dicha misma, esa noche Sinbad no había dejado de oler bien para los hermanos, contento.

Para cuando llegó la despedida Judal se había negado a dejarlo irse, ansioso por hacerlo pasar a su habitación y comenzar, ¡pero maldita sea! El humano era muy respetuoso, lo rechazó tomándolo de las manos y sonriéndole. Apenas hubo un beso antes de que se fuera hacia el elevador, dejándolo a él con un sabor a hierro en los labios y con las ganas de llegar a más.

— Parece que nuestra presencia dejó de ser querida aquí~

— No olvides que yo también vivo aquí…

Estúpidos hermanos.

Por suerte, siempre hay oportunidades. Dos días después de eso acordaron volverse a ver, dos días después de la cena y un día antes de su celo. Teniendo bien presente que Sinbad vive solo Judal se preparó demasiado bien para su encuentro. Era miércoles y el humano sale de su trabajo a las seis y media. Exactamente para las seis él ya estaba rondando por el centro comercial, haciendo tiempo en una tienda entre tantas.

¿Qué clase de obsequio le dará Sinbad hoy? Siempre que se encuentran tiene algo para él, algunas veces es comida y otras prendas de ropa hermosas, de su estilo. Seguramente hoy también le de alguna prenda.

Soy empleado ahí desde hace poco pero me llevo bien con el dueño.

Tiene muchos trabajos.

Toma un botecito y lee la etiqueta, luego arruga los labios y lo regresa a su lugar. Busca por otro pasillo algo más interesante, pero al final sale de esa tienda sin una sola compra. Ya pasó por la tienda de películas, de accesorios para celular, algunas cuantas de ropa… y todavía quedan quince antes de que el otro salga.

Se sienta en una banca, justo en frente de la tienda, para verlo un rato. Sinbad está de pie a un lado de las puertas con esa simpaticona sonrisa en sus labios mientras lo mira de vuelta. No se siente especialmente apenado porque lo mire, sino más bien ansioso. Si tuviera una cola ahora mismo movería la punta de lado a lado por la espera, pero él tiene escamas.

Los ojos dorados se desvían hacia unas chicas que entran a la tienda, la sonrisa se vuelve un poco más formal, por compromiso quizá, y les da un Buen día, para luego verlo a él otra vez. El humano seguramente no notó el efecto que causó en ambas mujeres humanas, pero la nariz de Judal lo captó muy bien, motivo por el cual afiló la mirada.

Nadie iba a aparearse con Sinbad antes que él. El pasado no importa.

Confundido, Sinbad se pregunta desde el otro lado por qué Judal ya no lo mira, pero al cabo de unos minutos vuelven a cruzar miradas. Se siente bien, es extraño, pero siempre que se miran a los ojos se siente como paralizado.

La hora importante llega y la alarma suena discreta en el bolsillo de Sinbad, quien saca el celular para apagarla y luego entra a la tienda ante la atenta mirada del omega.

Judal mueve las piernas un poco y luego suspira. Dentro de su pecho su corazón comienza a latir con mucha fuerza. El plan estaba bien marcado en su cabeza, hoy iba a pasar la noche en la casa de Sinbad para estar con él desde primera hora. Mañana es jueves y si tiene bien aprendido su horario, no estará en casa desde las cinco hasta las nueve. Puede esperarlo cuatro horas y continuar con sus planes más tarde.

Corta sus pensamientos cuando un aroma demasiado familiar llega a su nariz. De inmediato se pone recto y busca con la mirada el camino de aquél conocido, es entonces cuando su mirada encuentra a un alfa que apenas entra al centro comercial.

Ese hombre es muy alto también, un poco más que Sinbad. Su cabello no es tan largo pero llega sin problemas hasta media espalda, y es muy espeso y de un brillante color rojo. Los lados de su rostro son lisos y no hay orejas aparentes, y eso es porque sus orejas son unas que están un poco más arriba. Algo pequeñas tiene dos figuras semicirculares cerca de su cráneo que apenas sobresalen de su cabello. Su nariz es un poco plana, así que es evidente que no se trata de un humano sino de alguien parecido a él. Bueno, tampoco es que la cola, que termina en una punta de pelo que asoma entre las rodillas ligeramente separadas del tío, fuera muy humana.

Y lo dicho, es un alfa.

Ese alfa lo está mirando, arrugando la nariz. Cuando el pelirrojo comienza a caminar en su dirección Judal se pone tenso, cada una de sus alarmas se comienza a activar. Toparse con Kouen de repente no es lo malo, lo malo es que, queriendo disimular un poco, voltea al frente y justo ve a Sinbad salir de la tienda. Eso sí era lo malo.

Los estúpidos leones son territoriales y machistas, precisamente por eso dejó de hablarle luego de- Bueno, es obvio.

En la vida hay muchos momentos incómodos, pero nada sería más incómodo que encontrarte con un ex-amante mientras tu actual amante viene de camino hacia ti.

Oh, no, sí que hay algo peor.

Entrar en celo porque el aroma de dicho amante te pone bastante, pero nada comparado a tomar su mano y verlo a los ojos mientras lo hueles. De pronto el pantalón se le siente más ajustado y le falta el aire.

Algunos hombres se detuvieron de sus tareas para alzar el rostro y oler el aire, algunos otros gruñeron en voz baja y voltearon a ver en su dirección, mientras que los omegas presentes se susurraban cosas, no le interesa si avergonzados o enfadados por llamar la atención de casi todos los alfas presentes.

— Sinbad, me quiero ir.

Le cuesta mucho hablar, pero más le cuesta aguantarse las ganas de apretarse al cuerpo de Sinbad y tentarlo aquí mismo.

Las manos del humano buscan su rostro, preocupado. Está caliente y rojo, lo sabe, pero no por estar enfermo como seguramente pensará. Pone sus manos sobre las de Sinbad y le da una mirada de súplica, que luego cambia a miedo cuando nota que Kouen está justo detrás de Sinbad, puede verlo por encima del hombro. Se va a morir aquí mismo.

Kouen posa una mano sobre el hombro izquierdo de Sinbad, quien sorprendido gira un poco el rostro para ver al extraño. Los ojos del pelirrojo brillan, y esas garras se le están encajando un poco en la piel. Kouen lo ignora luego de arrugar la nariz y mira a Judal esta vez. Sus ojos brillan todavía más.

— Judal, ven conmigo. —Su voz no tiene nada que envidiarle a la de Sinbad, también es algo grave y llena de atractivo masculino.

Pero está demente.

— Oh. —Sinbad comprende que se conocen, pero aún se niega a soltarlo, más bien está entretenido en ver las orejas de Kouen con mucha curiosidad. — Son amigos, ¿verdad?

Por la complexión musculosa del pelirrojo puede deducir fácilmente que se trata de un alfa, no sabe explicar cómo lo hace sentir, ya que muy posiblemente…

— No quiero ir contigo.

— Estás llamando la atención.

— Pero ya tengo compañero. —Tras decir eso aparta las manos de Sinbad y luego lo abraza, da algunos cuantos pasos hacia atrás para alejar al humano del alfa. — Déjame en paz.

— Un humano no será suficiente. Fui tu compañero una vez, puedo lidiar contigo perfectamente. —Era tan serio que hasta resultaba extraño.

— No lo entiendo muy bien, ¿compañero? —Pregunta Sinbad en voz alta, atrayendo la atención del pelirrojo. Sus brazos se cierran alrededor de la cintura de Judal para mantenerlo cerca cuando lo siente apretujarse. — ¿Compañero de qué?

La nariz de Kouen vuelve a arrugarse, y nuevamente gruñe.

— Entiendo por qué lo elegiste. Aunque su aroma es muy suave huele muy bien. —Exhala fuerte. — También es muy atractivo para ser un humano.

— ¿Disculpa?

— ¡Imbécil, no te intereses en él! Puedo oler tu excitación. —Le gruñe Judal de vuelta, saliendo de su escondite en su pecho, completamente rojo. Parece furioso ahora. — ¡Ve a hacer tus estúpidas compras y déjanos en paz!

En lo que lleva de conocer al omega jamás lo había visto gritar con verdadero enfado. Es decir, lo ha visto discutir con su hermano mayor pero no son más que tonteos entre hermanos, nada serio.

En esta ocasión puede escucharlo sisear.

— ¿Qué está sucediendo exactamente? —Pide una respuesta, mirando al omega directo a los ojos. Es ignorante que esto hace que las hormonas de Judal vuelvan a dispararse, haciendo que más de uno apriete los dientes y haga puños con la mano.

Kouen por ejemplo.

— Judal acaba de entrar en celo.

Sus ojos muestran gran sorpresa. ¿El celo? Era consciente de todo aquello porque, como ha dicho antes, tiene amigos de esta raza tan especial, ¡pero no sabía que iba a pasar esto con Judal! Sus mejillas se encienden cuando el muchachito restriega su entrepierna en su cadera con toda la intención de demostrar que estaba excitado aquí, en público.

— Ahora mismo cinco alfas lo estamos viendo. —Por supuesto que él mismo se incluyó. — Es peligroso que permanezcas a su lado, si alguno se acerca y no tiene el suficiente autocontrol podría herirte, eres un humano. —Suspira, y pasa sus dedos por su barbilla, empujando con los dedos su barba. — Tu aroma también es muy llamativo.

Muy bien, ahora mismo Sinbad tiene dos cosas claras.

La primera es que Judal tiene una erección.

La segunda es que este alfa, quien supone es un ex amante del omega, tiene fuertes deseos sexuales hacia su persona.

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Ay, qué bonito capítulo (?)

Quizá, muy posiblemente, ponga una encuesta en el grupo de la comunidad para el siguiente capítulo.

Nos leemos el próximo martes~