Otro fin de semana y otro capitulo. Disfrutadlo ^^

Disclaimer: SE no es mio y bla, bla, bla, bla, bla…


Cap2: ¡Es una fieshta!

Liz convocó una reunión femenina urgente. Liz los arrastró hasta la calle comercial. Y Liz eligió vestido de fiesta para ella… y las demás. Las protestas de Soul se escuchaban por toda la tienda.

-¡Ni te imaginas que Maka vaya así!

-¡Pero si se ve genial!

-Y no te lo reprocho. –Dijo sonrojándose ligeramente –Pero, ¿Qué te costaría buscarle uno un poco más largo?

-Este es el que le queda bien, tal y como está.

-Que Maka no va así

-Que te digo que sí.

-¡YA BASTA! –Gritó Maka que estaba en medio de ambos -¡Me pondré lo que me dé la gana a MÍ!

Entró en el vestuario, se cambió de ropa y salió de la tienda hecha una furia. Cuando salieron de la tienda Maka estaba sentada en un banco comiendo takoyakis con toda la felicidad del mundo. A ella no le gustaba el pescado, pero el pulpo no era pescado ¿o sí?

Siguieron mirando ropa hasta que fue hora de irse para casa porque las tiendas cerraban.

Un par de días más tarde llegó la gran noche… para todos.

Soul la esperaba impaciente en la entrada de casa con la moto a punto. Le había dicho que fuera bajando. Y Maka seguía sin bajar. Una vez más (era la décima ya) metió la mano en el bolsillo del pantalón y sacó una cajita de terciopelo negro. La abrió y comprobó que el contenido seguía ahí tal y como lo había revisado cinco minutos antes. Guardó la cajita y tamborileó el manillar con los dedos impacientándose. Por fin la puerta se abrió.

Maka llevaba un vestido sencillo de seda y gasa de color verde. Los tirantes se le entrecruzaban en la espalda que estaba un poco descubierta y la falda le llegaba a las rodillas. Soul se la quedó mirando embobado hasta que reaccionó a la voz de la chica.

-¿Qué? –preguntó frunciendo el ceño toda sonrojada.

-Na-nada. –Contestó volviendo a la realidad –Anda sube que llegaremos tarde.

La técnico se acomodó detrás de Soul y éste, después de suspirar para intentar calmar los nervios, arrancó la moto dirección Shibusen.

Nada más llegar a la sala de fiestas Maka fue raptada por Liz y Patty que la arrastraron hasta los baños y la cambiaron de ropa a la fuerza.

-¡¿Por qué? –Dijo Maka intentando defenderse -¡¿No os dije que me pondría lo que me diera la gana?

-Ya lo sabemos, pero esta ocasión es especial e ibas muy guapa, pero ahora irás aún más guapa.

-¡No pienso salir así!

-Tienes que estar presente para tu mención ¿recuerdas? Además solo será esta noche…

Una vez acabaron de cambiarla Liz y Patty la devolvieron a la sala de fiestas donde Shinigami-sama ya les estaba llamando.

-Etto… ¿Soul, Maka? ¿Podríais subir por favor?

-Yo no subo. –Maka intentó escapar pero de nuevo Liz la arrastró hasta la tarima donde no tuvo más remedio que subir.

Soul mató con la mirada a Liz mientras esta le devolvía una sonrisa triunfante en cuanto vio como había vestido a la chica. Liz había comprado el vestido que le había hecho probar a Maka en el tienda sin decir nada a nadie para luego cambiarla una vez llegaran a la fiesta.

En sí, el vestido era bonito. De color negro, en terciopelo muy fino y suave. Se sujetaba al cuello con una fina gargantilla y las mangas eran de gasa negra translúcida. Juntamente con el toque de que le habían dejado el pelo suelto y algo rizado le daba un aspecto maduro y estaba rematadamente guapa. El problema era de cintura para abajo: la falda, junto con el volante de gasa que adornaba el final del vestido le llegaban a mitad del muslo y era demasiado sencillo que alguien pudiera ver lo que había debajo si ella se agachaba o saltaba.

Además, eso atraía las miradas de los demás chicos y a eso Soul le repateaba.

-Gracias a vosotros dos, el mundo ha sido liberado de la locura de Ashura. –Les felicitó Shinigami-sama –Eso no significa que ya se hayan acabado las batallas. Habrá más enemigos que intenten lo mismo… Pero debido a que incluso yo, en su día, no fui capaz de derrotarlo, os asciendo a técnico y arma de cuatro estrellas.

Después de unos momentos de asombro general, la sala entera empezó a aplaudir. En un rincón Spirit lloraba a moco tendido de felicidad mientras que Stein y Kami sonreían satisfechos y aplaudían con los demás.

Maka se encontraba desconcertada de pie en el escenario sin saber que decir o que hacer. Miró a su madre quien le sonrió y le asintió con la cabeza en señal de "ambos os lo merecéis con creces". La rubia pareció reaccionar y sonrió ampliamente mientras regresaba la mirada hacia Shinigami-sama y con una reverencia le daba las gracias.

El dios de la muerte dio la orden de que empezara la fiesta y los recién ascendidos se reunieron con el grupo para brindar.

-Felicidades Soul-kun, Maka –les felicitó Kami con una sonrisa.

-Sí, lo habéis hecho muy bien. –Stein se aproximó al grupo

-Stein-sensei… ¿Cómo se encuentra Chrona? –preguntó Maka

-Bueno… por ahora estable. Es posible que en breve pueda incorporarse al colegio aunque sería bueno no quitarle el ojo de encima.

Maka sonrió aliviada. Desde la muerte de Medusa estuvieron buscando a Chrona desesperadamente por ser una persona especialmente propensa a dejarse dominar por la locura. Cuando dieron con su paradero, la dejaron encerrada por un tiempo ya que la locura se había extendido peligrosamente y la chica era muy vulnerable a ella.

Realmente las pasaron canutas todos cuando la locura de Ashura se descontroló pero afortunadamente no pasó nada grave y pudieron salir todos vivos de esa. Ahora que Ashura había muerto y la locura se había disipado, tenían a Chrona en observación e intentaban devolverle la memoria.

La iluminación era tenue y la música marcaba el compás de las parejas que habían empezado a bailar.

-Estooo… ¿Kami-chan? –Preguntó Spirit que estaba detrás de su ex mujer a una distancia prudencial. La mujer se giró a verlo -¿Te apetecería… bailar un rato conmigo?

Hoy era el día de las sorpresas. Los ascienden a técnico y arma de cuatro estrellas y Spirit le pide bailar a Kami. ¿Qué sería lo siguiente? ¿Kid se volvería simétrico?

Todos se quedaron anonadados. Y Kami no podía hacer más que pestañear incrédula hasta que consiguió reaccionar.

-¡Stein-sempai! Prepara el quirófano ¡rápido! Creo que Spirit ha sufrido una fuerte contusión cerebral y si se muere Shinigami-sama se quedará sin arma.

-Kami-chan –Stein le puso una mano en el hombro tranquilizándola –creo que esta vez lo dice en serio… ¿Qué tal si le das una oportunidad? –Kami empezó a reírse a carcajada limpia. –En serio…

La mujer suspiró algo apesadumbrada.

-Está bien… pero te aviso –apuntó a su ex marido con un dedo acusador –como intentes algo raro, Soul-kun pasará a ser la nueva guadaña de Shinigami-sama.

Spirit asintió con la cabeza y caballerosamente llevó a Kami de la mano hasta la pista de baile donde la cogió suavemente de la cintura y empezaron a moverse al ritmo de la música.

-Bueno, supongo que cada cual tendrá su final feliz –dijo Stein dándole una calada a su cigarrillo mientras se retiraba.

Al poco rato, Black Star ya estaba devorando ávidamente todo aquello comestible que encontrara encima de la mesa mientras, Kid se tomaba una copa, Patty ayudaba a Black Star a vaciar la comida y Liz intentaba seducir algún hombre de por ahí. Maka charlaba animadamente con Ox sobre algún asunto aburridísimo seguro.

Soul miraba su copa. La movía nervioso sumido en sus propios pensamientos mientras los dedos de la otra mano jugueteaban con la cajita dándole vueltas dentro del bolsillo.

-Ei, señor de cuatro estrellas, ¿Cómo va? –Harvar se acercó a Soul sacándolo de su ensimismamiento.

-Bien, ¿y a ti?

-No me puedo quejar. –Esbozó un intento de sonrisa –Ayer descubrí un lunar en la nuca de Jackie.

-¿No se lo habías visto nunca? La nuca es un lugar bastante visible, si me dijeras en otro sitio…

-Jackie lleva el pelo suelto por lo que es difícil ver nada detrás de él. Esa es la ventaja de poder bañarse juntos. ¿Y tú qué tal?

-Estoy pensando seriamente comprar un sofá más grande…

-Eso con el sillón no pasa pero se está estrecho. En la bañera o la ducha os lo pasaríais bien con el agua y el jabón… O la mesa de la cocina.

-¿La mesa de la cocina? ¿Para eso no es mejor la cama?

-Bueno… digamos que la mesa de la cocina ofrece otras ventajas. –Soul alzó las cejas en señal de que no entendía –Va a ser difícil acariciarla pero puedes coger más empuje… y llegas más lejos.

A Soul le brillaron los ojos ante la perspectiva.

-Un día has de decirme de donde sacas todo eso…

-De un lugar llamado biblioteca.

-¡¿La del colegio? –preguntó sorprendido ya que jamás imaginaria algo así de ese lugar

-No. La que está en la calle comercial.

-Un día iré a echar un vistazo… Ahora tengo otro problema más urgente.

-¿Y se llama? –Soul miró a su alrededor y se aseguró de que nadie, especialmente Maka, estuviera mirando o escuchando y sacó la cajita de su bolsillo para que la viera Harvar -¿Es lo que pienso que es?

-Supongo que sí.

-Os deseo lo mejor tío. –dijo dándole una palmada amistosa en la espalda.

-Sí, bueno, nadie sabe nada. Ni siquiera Maka. Quería pedírselo esta noche pero… no sé muy bien cómo.

-La música es lo tuyo. Quizás en la pista de baile te inspiras…

Soul reflexionó unos instantes sosteniendo la caja en la mano. La estrechó fuerte antes de asentir con la cabeza.

-Tienes razón. Gracias tío, no sé qué haría si no me echaras una mano de vez en cuando…

-De nada, hombre. Hay que ayudarse.

Soul se guardó la caja en su bolsillo una vez más y fue a encontrarse con Maka. Ox había sacado a bailar a Kim así que estaba sola tomando una copa mientras miraba la pista. Estaba despreocupadamente sexy apoyada en la mesa con las piernas cruzadas y los labios aun mojados de la bebida. El chico carraspeó para intentar deshacer el nudo de su garganta y hacerse notar mientras seguía la mirada de Maka. Estaba observando a sus padres bailar.

-Parece que el pervertido de tu padre aun no ha hecho ninguna burrada…

-Eso parece… Algo raro en mi padre. –dijo frunciendo el ceño desconfiando.

-Quizás esté madurando… -sugirió el albino

-Un poco tarde para eso ¿no? –rió

Soul se encogió de hombros. La iluminación pareció atenuarse más y empezó a escucharse una música lenta perfecta para bailarla en pareja.

-Es raro… Esta vez no me has arrastrado a bailar.

-Bueno… sé que no te gusta así que…

-Si eso siempre te ha importado un pimiento… ¿no será que te has aburrido de bailar conmigo? –preguntó medio bromeando pero con una pizca de temor.

-No… pero últimamente no tengo demasiadas ganas de hacer nada, ya lo sabes.

-Bueno… pues hoy te sacaré yo a bailar. –la cogió de la mano y la llevó hasta la pista –Y hay algo de lo que has dicho que es mentira: no es que no me guste bailar, es que solo me gusta bailar contigo pero tardé un poco en descubrirlo.

Maka sonrió mientras rodeaba con su brazo el cuello de Soul. Estuvieron bailando un buen rato durante el cual el albino pudo pasar por todas las fases de nerviosismo posibles: se sintió bien y tranquilo al estar cerca de Maka, empezó a pensar como entrarle el tema, se puso algo nervioso porque ninguna idea le gustaba, se puso aun más nervioso al pensar que ella pudiera sentir su nerviosismo y preguntar…

Maka se había dado cuenta de que estaba distraído. Alguna cosa debía estar rondándole por la cabeza. Ella era de pregunta directa pero sabía que antes de nada debía llamar su atención. Y no se le ocurrió otra manera que besarlo. Al chico se le rompieron los pensamientos.

-¿Ya has vuelto a Shibusen?

-Contigo –dijo sonriendo antes de devolverle el beso.


Antes de nada, el hecho que Harvar aconseje a Soul sobre temas… ejemintimosejem… viene de un fic que ya he mencionado con anterioridad: "Preguntas" de Tina.503. Me pareció una idea divertida.

Bueno, como se ha visto, Chrona ha sido mencionada (en un par de ocasiones quizás?). Chrona no jugará un papel importante (al menos por ahora) y tampoco habrá un Kidd X Chrona (admito que puede llegar a ser una pareja divertida y que si no, Kidd queda un poco abandonado pero no acabo de ver como esos dos personajes acaban de pegar. En este fic al menos no serán pareja… por ahora.)

Espero haber aclarado dudas y si siguen surgiendo, preguntad ^^

Hasta la semana que viene!