El capi de la semana. Esta vez lo he colgado antes porque este fin de semana lo tengo abarrotado y no tenia claro que pudiera publicar después. Disfrutadlo ^^
Disclaimer: Se no me pertenece y bla, bla, bla, bla…
Cap7: No apta para la vida familiar
Despertó con el canto de los pájaros. Abrió los ojos pero no acababa de ubicarse. Aquel olor… lo conocía a la perfección. Sonrió y se abrazó más a su acompañante. Su torso, suave y cálido aun olía al jabón de ayer. Ayer… Suspiró preocupada. Tendría que haberle parado los pies a Soul ayer en la bañera y también después de la cena. Pero eso le resultaba casi imposible. El albino tenía la habilidad de saber dónde, cómo y cuándo debía acariciarla. O era ella que inconscientemente se sincronizaba con sus deseos.
Soul la tenía cogida por la cintura. Aun dormía: cara de niño bueno, pelo revuelto, y completamente desnudo bajo las sábanas. A más de una le hubieran entrado ganas de tirársele encima… y no precisamente con buenas intenciones. (N/A: las chicas ya sabéis a que me refiero ^/^).
Se levantó despacio y sin hacer ruido para no despertarlo. Echó un vistazo debajo las sábanas como buscando algo… que no encontró. Resignada se fue a su habitación a coger algo de ropa y fue al baño para acabar de arreglarse. Se preparó algo para desayunar y le dejó su parte a Soul tapada para que no perdiera el calor junto con una nota. Antes de irse cogió el teléfono.
-Buenos días. –respondió la voz de Tsubaki al otro lado.
-Buenos días Tsubaki…
-Maka-chan ¿Qué tal estás?
-Bien… más o menos. Sé que te aviso con muy poco tiempo pero… ¿podrías acompañarme a un lugar? Solas, tu y yo.
-Claro. –Afirmó notablemente sorprendida -¿Qué ha ocurrido algo?
-Mejor te lo cuento de camino. –Maka se giró para comprobar que Soul no se hubiese despertado. –Te paso a recoger ahora ¿vale?
-Bien, de acuerdo. Hasta ahora Maka-chan.
-Hasta ahora…
Colgó el teléfono sin hacer ruido cogió una bolsa con cuatro cosas y salió de casa como cual ladrón después de haber robado el botín de la noche.
Recorrían Death City de camino a un lugar que Tsubaki desconocía. La curiosidad la corroía por dentro y quería saber qué había pasado pero tampoco no quería ser muy insistente. Como Maka no parecía tener la intención de soltar prenda la hoja oscura acabó cediendo a la tentación de preguntar.
-Maka-chan ¿A dónde vamos?
-A... al hospital.
-¿Le ha pasado algo a alguien?
-No… es que… he de irme a hacer una prueba…
-Pero… entonces ¿no deberíamos ir a Shibusen? –preguntó señalando en dirección contraria a la que caminaban.
-Ni loca voy allí a que me examinen. –dijo con convicción. Maka bajó la cabeza y al final no pudo más que soltar prenda. Tanto secretismo y preocupación la quemaba por dentro. –Quiero… hacerme una prueba de embarazo…
-¡¿Qué? –La cara de Tsubaki era digna de fotografía pero pronto se serenó. –Maka-chan… el desmayo de ayer fue porque te quedaste sin aire por culpa del corsé…
-Ya. Pero no creo que sea culpa del corsé que tenga tres semanas de retraso… -murmuró
-¡¿Tres semanas? Pero Maka, ¿Cómo no has ido antes? Tres semanas es mucho…
-Shhhhh. –Maka le dijo mediante gestos que bajara la voz. Miró a su alrededor para asegurarse de que no había nadie conocido. –Has de guardarme el secreto, por favor. No se lo digas a nadie. Y cuando digo a nadie es literal: NADIE.
-Adivino que Soul-kun tampoco sabe ni sospecha nada… -dijo bajando la voz
-Solo lo sabemos tú y yo. Y no he ido antes porque pensaba que con todo lo de Ashura, la mención, y el lio con el compromiso me había afectado a los nervios y era por eso que se retrasaba. Pero tres semanas… es demasiado para solo ser nervios.
En menos de lo que se esperaban llegaron al hospital de la ciudad. Maka se dirigió a la señorita de información y les indicó que debían hacer. La mujer las hizo subir a la planta de maternidad y la rubia no se percató de la situación hasta que el ascensor no las dejó cuatro pisos más arriba.
Era una planta enorme, con sala de espera, de paredes blancas. Olía a medico y a bebé. Se escuchaban llantos de niños recién nacidos y conversaciones entre embarazadas. Mujeres acompañadas por sus maridos cogidos del brazo con una cara que derrochaba felicidad. Maka se quedó plantada allí sin saber cómo reaccionar hasta que el ascensor volvió a sonar y las empujaron a un lado.
Un par de enfermeras llevaban a toda carrera una camilla con una pobre parturienta acompañada de su marido. Se la escuchaba gritar desde el fondo del pasillo donde se podía leer un cartel que ponía "Sala de partos".
-Tsubaki… mejor volvemos otro día. Hoy están muy ocupados y… -dijo Maka algo pálida y notoriamente nerviosa mientras se giraba para volver a la seguridad del ascensor.
-De eso nada. –Tsubaki la cogió del brazo y la obligó a quedarse. –Hemos llegado hasta aquí y haremos lo que hemos venido a hacer. –la arrastró hasta la señorita recepcionista y le comentó la situación. –Mi amiga viene a hacerse una prueba de embarazo…
La chica, con una sonrisa amable en la cara, le alargó unos papeles que debía rellenar y un bolígrafo.
-No te preocupes guapa, -le dijo la chica que se percató de su estado de nervios –es normal que te haya impresionado el lugar y que estés nerviosa. Todas las primerizas lo están. Sobre todo, la primera vez que vienen…
-Emmm, si… muchas gracias. –Maka le devolvió los papeles. –Esto… por favor, señorita… ¿esto podría ser extremadamente confidencial?
-Claro, por supuesto. –le dijo con otra sonrisa. –Mira ahora espera tranquila en una de esas sillas y en seguida te llamarán.
Tsubaki condujo a su amiga hasta el asiento y se sentó a su lado. Maka se sentía muy fuera de sitio. Lo suyo no era la maternidad. Ella había sido criada en el fragor de la lucha, había dormido en la cuna de la batalla. La parte de tener un hijo nunca se la habían explicado y tampoco no figuraba en el contrato que había firmado al nacer. (N/A: en realidad si estaba. En letra pequeña a pie de página solo que no se fijó XD). Ella no era cariñosa, era violenta, tenía mal carácter y no era apta para una vida familiar.
Quiso dejar de pensar en todo aquello así que intentó concentrarse en la lectura de alguna revista pero por alguna razón que solo el diablo sabe las únicas revistas que había encima de la mesa remitían a bebés, embarazos o embarazadas. Se fue al baño para corroborar que seguía sin bajarle la regla. Intentó tranquilizarse. "Será una falsa alarma, ya lo verás" se decía a si misma intentando convencerse. Estaba a punto de conseguirlo cuando los gritos en la sala de partos la desconcentraron.
Tsubaki fue a buscarla porque consideró que tardaba demasiado. Se la encontró aun más pálida que antes.
-Maka-chan… ¿Qué ha pasado?
-Yo… yo no estoy preparada para esto…
-¿Para qué?
Maka señaló fuera. Tsubaki no entendió hasta que escuchó más gritos. Volteó a ver a la rubia que ahora ya parecía que hubiera sumergido la cara en lejía.
-Mejor será que nos marchemos que aquí…
"Quien diría que ella ha derrotado al Kishin Ashura…" pensó Tsubaki poniendo los ojos en blanco.
Cogió a Maka por los hombros y la llevó de vuelta a la sala de espera. La chica estaba en tal estado de shock que se dejó arrastrar con una facilidad impropia de ella.
Poco después las hicieron pasar a la consulta. Era una sala pequeñita con las cosas básicas: una camilla, armarios, algunos aparatos médicos y el monitor de ecografías. En el pequeño escritorio estaba sentado un hombre algo mayor con una bata blanca repasando unos papeles. Se giró a ver a su paciente y se encontró con Tsubaki.
-¿Eres tu Maka Albarn? –preguntó algo extrañado
Tsubaki sonrió con el sudor resbalándole por la cara mientras señalaba a su amiga que había recuperado el color un poquito.
-¡Ah! Esto ya es más lo que esperaba… -sonrió al ver a la rubia. –Siéntate en la camilla
Mientras tanto… en el departamento, Soul se despertaba por culpa de los rayos del sol que entraban por la ventana y le molestaban incluso con los ojos cerrados. Se giró incómodo y al intentar abrazar a Maka… abrazó al aire porque ella no estaba. Abrió los ojos para confirmarlo. Efectivamente estaba solo en la cama, y eso no era nada cool. A uno le gusta despertarse al lado de su prometida después de pasar la noche juntos. Pero, mirándolo por el otro lado había dos opciones: o que estuviera preparando el desayuno, o que se estuviera duchando. La primera la descartó porque no escuchaba ruidos de la cocina así que tenía que ser la segunda.
Y si Maka se estaba duchando… había una alta probabilidad de que él tuviera su ración de sexo matutino. Animado por esa idea y más feliz que unas castañuelas se levantó de la cama sin siquiera ponerse los bóxers (¿Para qué? Si luego tendré que quitármelos) y se dirigió al baño.
-Makaaaaaaaaa… -llamó abriendo la puerta de golpe.
Pero estaba a oscuras y no había nada ni nadie. Se quedó allí plantando como un gilipollas sin acabar de entender lo que pasaba.
-Pues que te has quedado sin tu polvo de la mañana –le explicó el diablillo
-Eso ya lo veremos.
Decidido se dirigió al cuarto de su compañera y abrió la puerta. Tampoco estaba allí. Pos quizás estaba en la cocina… En la mesa se encontró con su desayuno y una nota de Maka.
"¡Buenos días!
Espero que no despiertes demasiado tarde. Te dejo el desayuno preparado. Si está frio, caliéntalo en el microondas. Yo he tenido que salir un momento. Espero estar de vuelta a mediodía pero como no se cuanto tiempo voy a tardar, cuando sea la hora empieza a hacer la comida. ¡Y ni se te ocurra comerte el ramen! Eso no es una comida…
Te quiero
Maka."
-Has estado haciendo el imbécil desnudo por casa… -rió el diablillo.
-Calla.
Soul suspiró apesadumbrado. El diablillo tenía razón. Pero no tuvo tiempo de ir a su cuarto a ponerse algo porque de repente tiraron la puerta abajo.
-SOUL, MAKA, DEJAD DE HACER GUARRADAS MATUTINAS.
-¡Idiota! ¿A caso no sabes que es la intimidad? –preguntó Kid detrás de Black Star.
-Déjalo. Ya me gustaría a mí. Maka no está…
-¡Te ha dejado plantado! –rió el peli azul
-¿Por qué siempre hacéis tanto escándalo? –Liz y Patty entraron a escena –Hermanita ¡No mires! –(N/A: ¿Dejavú? XD) Liz le tapó los ojos a su hermana y esa se quedó mirando. –Vaya Soul… Ahora entiendo porque Maka no se quejaba tanto de ti últimamente… Para ser tú, es bastante grand…
-Ves a ponerte algo, anda. –dijo Kid mientras tapaba la boca de Liz para que no siguiera hablando.
Soul desapareció por su cuarto a ponerse algo de ropa y poco rato después hizo acto de presencia para desayunar y seguir charlando con los demás.
-Bueno… tendrás los resultados en un par de días. –le dijo el doctor a Maka quien asintió con la cabeza. Aun seguía sin estar del todo despejada –Y… estate tranquila que no voy a decir nada de esto a Kami-chan.
Esa última frase hizo despertar a Maka de su letargo.
-¿Usted conoce a mi madre? –preguntó con una mezcla de miedo y sorpresa.
-Yo fui el médico que llevó a Kami-chan durante el embarazo y el parto.
-Es por eso que se ha sorprendido al verme a mí en primer lugar. –dijo Tsubaki atando cabos
-Sí. Con ese nombre solo podías ser la hija de Kami y Spirit.
-Pero, ¿Cómo es que se acuerda de mi madre? Habrá llevado a otras mujeres…
-Sí. Pero la primera vez que la vi también traía esa cara pálida y asustada que traes tu hoy. Te he reconocido además porque te pareces mucho a ella cuando tenías su edad. Aunque ahora que lo recuerdo, quizás ella tenía unos años mas que tu. No demasiados más tampoco. –Vio que Maka parecía interesada en la historia así que siguió explicando – Ella también vino con una amiga… era una chica rubia con un parche en ojo… ¿Cómo se llamaba? –intentó hacer memoria.
-¿Marie-sensei vino con mi madre?
-¿Marie? … ¡Sí! ¡Eso! ¡Se llamaba Marie! Ambas llegaron como vosotras dos. Kami estaba al borde del colapso. Decía que se casaba en pocas semanas y que no paraba en todo el día. Poco después empezó a venir con tu padre que no se acababa de fiar de mí. Jeje. Tenía tu nombre decido desde que fue capaz de asimilar que esperaba un bebé. Pero poco después de tenerte a ti se trasladó a otra ciudad y ya no supe nada más de ella.
-Mi madre hace más de un año que ya ha vuelto a Death City…
-¿En serio? Pues tendré que pasarme algún día para saludarla. En fin… nos vemos en un par de días Maka…
-De acuerdo… hasta luego.
Maka, ahora un poco más centrada, y Tsubaki se encaminaron hacia la calle rumbo al apartamento. Por el camino Maka se paró frente un escaparate de vestidos de novia. Suspiró.
-Suerte que aun no lo he comprado. Porque ha este paso voy a necesitar uno premamá.
Tsubaki sonrió.
-¿Piensas decírselo a Soul-kun?
-Ni hablar.
-¿Por qué? Creo que tiene derecho a saberlo.
-No te lo discuto. Pero aun hay la posibilidad de que solo haya sido una falsa alarma ¿no? Sería una tontería preocuparle con otra cosa. Ya tiene suficiente con lo de su padre…
"Pues yo creo que está más claro que el agua" pensó Tsubaki
-¿Qué le piensas decir a Soul-kun?
-Que tú y yo hemos ido a escoger el ramo de flores.
-No es mala excusa.
Se lo dirá? No se lo dirá? Esta embarazada? No lo está?
Eso solo lo sé yo, que para algo soy la autora del fic XD
Espero que os haya gustado el capi (se que esta mal decirlo pero a mi me encantó como me quedó)^^
A la pregunta de mumi evans elric, si, lo sé. Va a haber segunda temporada del anime de SE. Supongo que será un: borrad de vuestra memoria que Death City se convirtiera en un robot, borrad de vuestras mentes que Maka acabara con el malo malísimo de un simple puñetazo de valor ¡Eso no ocurrió nunca! XD
Tengo entendido que saldrá para finales de año (imagina la de ganas que tengo de que llegue). Pienso seguirlo al día (supongo que saldrá a capitulo semanal, como la mayoría de animes), así que cuando me entere cuando se empieza a emitir, lo pondré por aquí aunque tenga que hacer un post especial XD
Cuidaos mucho y buen finde ^^
