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PERFECCIÓN

By Ly Malfoy

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DISCLAIMER:

La mayoría de los personajes de esta historia, son de J.K Rowling, y algunos míos, como el otro personaje que ya conocerán si han leído mis historias jajaja.

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CAPITULO 2

PAREJA PERFECTA

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Hogwarts, para todos, es el colegio perfecto, donde asisten los mejores estudiantes de Londres, hablando académica y económicamente, pero no se puede decir que es exclusivo, pues Hogwarts no es de esos colegios que necesitas mucho dinero para entrar, de hecho, es una de las razones por las que es famoso y se le considera el mejor, porque admite a cualquiera que desee entrar, siempre y cuando cumpla con los requisitos estipulados de todo colegio.

Pero a pesar de éste hecho, es muy raro que alguien ingrese a ese instituto sin haber cursado la primaria y secundaria en la misma institución, en otras partes de Londres, pero dentro de la misma.

Y solo en casos extremos esto llegaba a ocurrir, como que alguien se mudara, o que llegara su turno en la larga lista de solicitud de ingreso, marcando algunos, su nombre desde su nacimiento.

Así que a pesar de ser sumamente solicitado, Hogwarts era un instituto donde sus chicos cursaban la preparatoria de la misma forma que todos los demás, con sus altas y sus bajas… pero todo era igual.

Aunque… si había algo que lo diferenciaba de muchos otros, y esto era una persona, que todos creían perfecta… El famoso director, Albus Percival Wolfrin Brian Dumbledor, excéntrico, extraño, pero inteligente como ningún otro.

Sus alumnos, así como su director, eran extraños…

La mayoría de las escuelas preparatorias, tiene por costumbre formar varios grupos de amigos, como en todos lados, pero esta institución en especifico, solían identificarse por cuatro, y no es que fueran amigos todos los del mismo grupo, pero los alumnos, así como los profesores, consiente o inconscientemente, clasificaban automáticamente a aquellos nuevos, siempre… formando parte de cualquier grupo de acuerdo a sus características y habilidades, desde el primer día, a la hora del almuerzo, todos ya lo tenían clasificado, y cuando esto sucedía, automáticamente alguien de aquel grupito lo llamaba.

En Gryffindor, eran los más valientes, vivaces, bromistas y divertidos chicos, muchos desearían estar en aquel grupo, pero era complicado, porque normalmente, esos grupos se formaban desde la primaria… en el momento de ingresar.

Ravenclaw, es la más identificada, ¿Por qué? Porque si deseabas saber las cosas más impensables, inteligentes e interesantes, siempre las encontrarías en Ravenclaw, el grupo de los inteligentes…

Slytherin es el grupo que menos integrantes tiene, aunque eso no significa que sean pocos, es de los astutos, brillantes, pero soberbios y orgullosos, arrogantes y presuntuosos… normalmente despreciaban a todos fuera del grupo, y no solían relacionarse entre otros, o ese es el mito…

Normalmente, si alguien de alguno de los tres grupos no elegía al novato, automáticamente pasaba a ser Hufflepuff. Pero ellos también elegían… debían ser fuertes y trabajadores, persistentes y con ganas de progresar… Era de los grupos favoritos, pues se caracterizaban por su humildad…

Una vez explicado esta situación, debemos aclarar algo. Los 4 grupos, se subdividían, nadie se privaba de nada y podían existir cientos de grupitos Ravenclaw que no soportaran a otros de su mismo grupo, o Gryffindors, incluso Slytherins, donde era más notorio, pero cuando se trataba de apoyar a alguien de su mismo grupo, nadie dudaba, y eso no significaba no hablar, hacer amigos o interactuar con los demás grupos.

Siendo diferentes, y adolescentes en este común y corriente instituto, hay algo más que lo diferencia enormemente de todos los demás…

Alumnos, profesores, administrativos… todos buscaban un mismo fin.

Perfección

Hermione Granger es parte importante de este Instituto, es la chica más inteligente que ha pisado Hogwarts en años, y la única excepción a la regla, como en todos lados, porque debería estar en el grupo Ravenclaw, pero nadie dudaba que fuera toda una Gryffindor.

Sobre todo, por el tipo de amigos que tenia, ella, formaba parte de los que solían llamar el Trío Dorado, o de oro, integrados por un pelirrojo bromista que nunca hubiera quedado en algún otro grupo que Gryffindor y el líder… el chico más Perfecto de todos los conocidos y por haber… Harry Potter.

Harry Potter es la perfección andando, su cabello prolijamente peinado, de alguna forma había logrado domar su rebelde cabello, unos ojos verdes transparentes y hermosos, un cuerpo bien formado por la práctica de natación, que tan organizado lo había vuelto, y una extraña y singular cicatriz en la frente, producto de un accidente cuando era pequeño, accidente, donde todos sabían, murieron sus padres, dejándolo al cuidado de sus tíos, Petunia y Vernon Dursley.

Ahora, en cuestión de meses su vida había dado un giro de 360 grados, pues su padrino había llegado a su vida, ofreciendo a Harry lo que nunca había tenido y siempre anhelado, una familia.

Después de pasar años buscando a su ahijado, por fin podría ofrecer lo que siempre le había prometido a sus padres, cuidar del chico, cosa que Harry no dudo y se mudo, y aunque Sirius no era lo que se dijera un buen ejemplo, Harry estaba más que feliz, ahora sí, su vida era Perfecta.

Harry Potter, es, además, por todos conocido como el chico más popular del instituto, el más guapo, el más inteligente, siempre con el uniforme prolijo, incluyendo el de deportes, y lo que lo hacía más perfecto…

Solo una cosa…

Tenía la novia Perfecta.

Limpia, arreglada, bonita, educada, amable, simpática, inteligente, divertida, y para todos era, sin excepción, la novia perfecta, siempre le llevaba un almuerzo a Harry, aunque en el instituto les dieran comida, no faltaba día en que lo hiciera, todas las mañanas, hecho como un rito, saludaba a Harry cada vez que se veían, con un beso en los labios, sonreía de manera cálida, charlaba con sus amigos un rato y Harry la acompañaba a su salón, pues ella es un año menor y va un curso debajo, en el almuerzo, el va por ella de la misma manera y pasan el almuerzo charlando y dando de comer al otro.

Para todo el que los viera, eran la pareja perfecta y todos, aunque lo negaran, deseaban ser como ellos.

Sí… Harry Potter y Ginny Weasley, son la pareja perfecta.

-Perfección-

Harry releía un libro para su examen de química que tendría en las primeras 2 horas, era la materia que más se le resistía y estudiaba el doble que las normales para tener una buena nota, pero aun así, eso de mezclar químicos que tendían a explotar, lo ponía un poco nervioso, además que el profesor no se lo ponía fácil, con esa tendencia a castigarlo por mezclar agua con aceite y agitar con demasiado entusiasmo…

En fin, cualquier pretexto era excelente para ponerlo en evidencia y castigarlo.

Solo tenía un apoyo en aquella materia, aunque no servía de mucho porque ella se ponía más nerviosa que si fuera a cazar dragones en la edad media, en otras palabras, se ponía histérica en exámenes.

-Harry, recuerdas cuales eran los componentes básicos para elaborar el…

-Si, Herm, lo sé, y tú también, ayer lo estudiamos, ¿recuerdas?- Hermione lo miro a los ojos y su sonrisa la relajo… unos segundos, que fue en lo que tardo en volver a buscar en su mochila los apuntes, Harry suspiro negando.

-¡Hola chicos!- llego corriendo y jadeando un pelirrojo, con pecas por todo el rostro, dándole un toque infantil y tierno -¿A que no lo van a creer? Supe que una chica nueva…

-¡Ron! ¡Tenemos examen en unos minutos y tu pensando en nuevos?

-Eso es raro- murmuro Harry –El curso inicio hace una semana…

-Harry…- murmuro Hermione apesadumbrada.

-Relájate Herm- sonrió Ron pasando un brazo por sus hombros Tú lo sabes todo… Por eso eres mi dios- Herm sonrió ligeramente y Harry lo acompaño. -Harry, ¿sigues molesto con mi hermana por chocar tu auto?- pregunto intentando ver en los apuntes de Herm, que le escondía, mientras ella murmuraba formulas.

-Bueno- se incomodo un poco Algo, pero ya se me pasara.

-Eso espero, ha estado medio irritable por el incidente, y se me hizo raro que no fueras por ella esta mañana.

-No tengo en que moverme, y debía estudiar un poco más.

-Nerd… - rió Ron, a lo que Harry le dio un coscorrón Hermi, bonita, ¿me pasaras el examen?

-Debiste estudiar Ron, no siempre estaré ahí…

Mientras el trío hablaba en aquel pasillo, algo diferente llamo la atención de todos los alumnos que llegaban, o estaban en los pasillos, un evento que sin duda seria, el comienzo de lo que cambiaría sus perfectas vidas.

-Perfección-

El rugido del motor atrajo la atención de la mayoría de los alumnos que aun no entraban a sus correspondientes salones… Corrieron a las ventanas y puertas colindantes al sonido…

La visión era… extraña.

Una motocicleta daba una vuelta alrededor de la fuente principal del colegio, justo llegaba al inicio cuando otra motocicleta entró, interrumpiendo el recorrido de la primera, cerrando su camino y provocando un grito en los espectadores al tener que hacer un giro de casi 360 grados la primera motocicleta, pues la segunda, ni se inmuto y se estaciono frente a la entrada.

La primera moto dio otra vuelta rechinando las llantas a la fuente y fue a estacionarse junto a la anterior… Mientras el conductor de ésta, ya bajaba y se quitaba el casco.

Todos los alumnos esperaban expectantes… ¿A quién conocían del colegio que manejara motocicletas?

Se quito lentamente el casco, era extraño, pues el casco negro tenía dibujado una serpiente verde, el vidrio polarizado no permitía ver nada… Y por lo que mostraba el pantalón negro, y la chamarra de piel, verde con negro… debía tener un buen cuerpo, y bastante fuerte para soportar el peso de la motocicleta deportiva, que por cierto, al igual que su dueño era negra, con verde…

Las chicas ahogaron un gritito al ver lo que el caso dejo al descubierto…

Con toda la premeditación, (estoy segura) el chico sacudió su rubio cabello corto con su mano, bajo el casco lentamente mientras volteaba a los espectadores, para sonreír ligeramente mostrando su blanca dentadura, y volver la vista a su compañero de juegos… Que ya desmontaba la moto, en éste caso era negra con rojo, y el casco, también negro y polarizado, tenia dibujado un dragón rojo, el cuerpo era más delgado, aunque también de negro, con la chamarra roja y un dragón también dibujado en la espalda, con lentitud se quito el casco, dejando al descubierto cabello negro con destellos violetas suelto, lo sacudió un poco para acomodarlo y una hermosa sonrisa (según todos pudieron apreciar) se apareció en su rostro, que miraba a su compañero rubio…

Todos volvieron a contener un gritito de asombro…

Era una mujer…

Una muy hermosa chica de no más de 16 o 17 años, y el hombre, parecía de la misma edad.

El rubio se acerco a ella y lentamente paso su brazo por los hombros, se acerco a su rostro, escasos centímetros, susurro algo que hizo sonreír a la mujer y que lo hizo reír.

Una chica se abrió paso entre todos los estudiantes, hasta llegar a los jóvenes.

-Perfección-

Ron intentaba mantener el hilo de la conversación que mantenían sus amigos sobre formulas y químicos y otras cosas, que no entendía, pero la verdad se estaba aburriendo muchísimo, así que empezó a vagar su vista…

Hasta que la vio, una hermosa rubia caminaba distraída revisando unos papeles en su mano, alternando entre sus papeles y el pasillo, evitando chocar con otras personas que la miraban extrañados, y no era para menos, la chica parecía esquivarlos sin mirar, instintivamente.

Para Ron fue una visión divina, pues la rubia, con el cabello suelto y liso, ondeando en cada movimiento, jamás había visto la gracia de sus movimientos, y al no traer el uniforme puesto, vestida así…

Su boca se seco.

-Chicos… - no despegaba la vista de la rubia –Ahora regreso…- susurro antes de salir disparado y ganarle a la cantidad de chicos que ya empezaban a interesarse en la rubia.

Harry y Hermione, aun metidos en su libro, solo alcanzaron a verlo alejarse con rapidez, y se sonrieron negando.

-¿La conoces?- preguntó Herm, Harry negó y sonrió de nuevo.

-Debe ser la nueva que decía Ron.

-Yo escuche que eran 2 o 3, no solo una, y no tiene el uniforme- Harry solo encogió los hombros.

-Hola chicos- se escucho una voz a espaldas de Harry, que de inmediato volteo, y lo que Hermione y Harry vieron, por primera vez desde que se conocían los sorprendió.

Ginny, frente a ellos tenía el cabello ligeramente desacomodado, su falda manchada de lo que parecía ser lodo, y su blanca camisa, manchada también de negro algunas partes, y su cara…

-¿Qué paso Ginny?- se acerco Hermione cautelosa.

-¿Estás bien?- se acerco Harry para confortarla, ella se abrazo a él, ahogando un suspiro, Harry se mostro preocupado, cerró los ojos al sentir a Ginny abrazarlo, pero siendo sinceros, se concentraba en no reír -¿Qué paso?

-Unos…- pareció dudar en que palabra usar Tipos en motocicleta pasaron muy cerca de donde yo estaba caminando, y sin fijarse uno de ellos, piso el charco y toda me salpico- hizo un puchero. Harry sonrió ligeramente, pero cuando Ginny se separo, borro la sonrisa, suspiro y la beso ligeramente en los labios mientras quitaba unos mechones de su frente.

-¿Tienes tu uniforme de deportes en el casillero?- la chica asintió Vamos a que te cambies, mientras buscamos la manera de arreglar tu ropa, no te preocupes

-Gracias Harry…- volvió a abrazarlo.

-Ya tortolitos que comen pan frente a los pobres…

-Si tú quisieras… no tendrías que solo observar- dijo una voz a espaldas de Hermione, que suspiro cansada.

-Buenos días Zabini- el chico pasó un brazo por sus hombros.

-Buenos días preciosa- susurro cerca de su oído, Herm se hizo a un lado.

-No hagas eso- se alejo de él.

-Llegara un día en que me lo pidas Granger- fingió ofenderse Pero no te esperare toda la vida- se alejo unos pasos De hecho, puede que sea más pronto de lo que imaginas- sonrió misterioso.

-¿Qué quieres decir?- pregunto confusa.

-Que muy pronto, quizás muchas cosas cambien… Estoy seguro que por una u otra razón, nuestras vidas comenzaran a cambiar.

Y se alejo, tan campante como si hubiera dicho el pronóstico del tiempo.

-Perfección-

Luna es una chica no muy alta, rubia de unos ojos azules grandes y mirada penetrante, todos los que la observaban, parecían extrañados.

Y no es raro, dado que ¿Cuándo se ha visto a una chica con aretes de rabanito? Y eso que aun no han visto su collar de corchos.

Pero ella era especial, porque sinceramente, le importaba muy poco lo que los demás pensaran de ella, y eso, lo tenía muy claro, tuvo que aprenderlo… de no muy buena manera.

Por eso, las miradas que le dirigían, la tenían sin importancia, aunque… aquel chico, el pelirrojo que se le acerco, no parecía mirarla o juzgarla, al menos no de la manera que esperaba, porque siendo sinceros, en un colegio, donde todos usan un perfecto uniforme, con sus pasillos limpios y ordenados ¿Quién no miraría raro a una chica nueva vestida con una minifalda negra ajustada, botas a las rodillas altas, blusa blanca ajustada con cuello en V, larga cabellera rubia suelta, una chamarra de cuero negra con franjas blancas?

Todos…

Y aunque no le importaba lo que opinaran o como la miraran…

Se sentía en un universo paralelo de perfección.

¡Si hasta la basura estaba perfectamente ordenada!

Que chicos más raros…

Escucho el rugido de un motor y sonrió, eso solo significaba una cosa…

Ellos llegaron.

Se acerco a la puerta, alejando sin pudor a quien se interpusiera, ya sea con un "¿me permites?" O simplemente un "muévete…" logró llegar hasta ellos.

Sus mejores amigos.

-Hey- se acerco sonriente al verlos reír Ya era hora…- los recién llegados sonrieron y se acercaron a ella con paso elegante, ese paso y porte que siempre los caracteriza. Ella y él, las personas que más quería.

-¡Luna!- se acerco ella ¿Esperaste mucho?- la rubia negó.

-Hey linda…- se acerco él, plantando un sonoro beso en su mejilla -¿Me extrañaste?- la abrazo fuerte por la cintura.

-¿Podrías dejar de seducir a mi mejor amiga?- fingió enfadarse ella.

-Toda la noche…- contestó la rubia tomando la solapa de la chamarra y acercándolo a su rostro, hasta casi rozar sus labios, ignorando lo antes dicho. Él sonrió acercándose hasta casi besarla, pero ella volvió a hablar Pero me entretuve muy bien- amplio su sonrisa, provocando que él la imitara.

-Yo también- rieron al mismo tiempo mientras ella solo negaba sonriendo.

-Perfección-

Hermione continuaba revisando sus apuntes, mientras Ron leía los que Hermi le dejaba para el examen, pero un zumbido no la dejaba concentrarse, y sabiendo que Hermione, en un examen, se pone histérica, los murmullos por todo el pasillo no hacían más que enfadarla.

El timbre sonó anunciando el inicio de clases, por lo que todos los alumnos corrieron ordenadamente a sus clases, excepto aquel grupo que esperaba impaciente entrar al laboratorio de química, pues su querido y amable profesor, aun no llegaba, por lo que ellos no tenían permitido entrar, lo que en sí ya es extraño, dado que el Profesor Snape, siempre es muy puntual.

Harry llego corriendo justo cuando el timbre dejo de sonar, mientras intentaba recuperar la respiración, justo cuando respiraba profundo para recuperarse, una voz a sus espaldas lo trajo a la dolorosa realidad.

-Llegas tarde Potter- Harry se tensó Vuelve por tu castigo al terminar las clases- y sin más, entró. Dejando atrás a un frustrado pelinegro, molesto pelirrojo y cansada castaña.

Una vez todos divididos en las mesas, el examen comenzó.

Treinta minutos después aun no completaban la mitad de éste, pero unos golpes en la puerta los distrajeron de su atención, el profesor Snape se puso de pie y dio permiso de entrar.

Todos los alumnos recorrieron el salón, buscando a algún retrasado al que seguramente Snape ya no permitiría presentar el examen, pero quienes entraron no era nadie conocido, o al menos no en ese momento.

Pero sin dudarlo, llamaron la atención.

Eran diferentes, aun usando el uniforme se veían diferentes.

Contrastaban con el lugar, el ambiente, los alumnos…

Porque para un mundo lleno de perfección, ellos no lo eran.

-¿Qué se les ofrece?- preguntó el profesor acercándose.

-Estamos en su clase- suspiro la chica entregando un papel al profesor mientras observaba el laboratorio. El profesor frunció el ceño y lo tomo, mientras los veía con cierto… reproche.

-Deberían arreglar su uniforme- los recorrió de nuevo, ellos sonrieron.

-¿Y parecernos a ellos?- señalo con la cabeza el chico No gracias, así estamos perfectamente.

-¡Oye…! que eso me llego- reclamo un moreno levantándose.

-Señor Zabini, estamos en mitad de un examen. Vuelva a lo suyo.

-Si señor…- volvió su vista a la mesa y todos reiniciaron su examen, aunque realmente prestaban más atención a los recién llegados, que varios ya habían reconocido como los conductores de las motocicletas.

-El reglamento escolar…

-Estipula que usemos falda- interrumpió al profesor la chica -Camisa blanca, chaqueta a juego con la falda, corbata y calceta larga, bueno, en caso de él, quite la falda e incluya pantalón- veía fijamente al profesor, que apretó los labios molesto por la interrupción Mas nunca explica el modo de usarlo…

-Es obvio que debe ser usado correctamente- se enfadó.

-Y lo estoy usando, lo que ya es mucho decir- el chico rió, el profesor se enfadó más y ella, simplemente vagaba la vista por el corredor aburrida.

-¿El no saber usar la ropa también le impide respetar a sus profesores?- murmuro amenazador. Ellos solo lo observaron y sonrieron.

Nadie hablaba, estaban atónitos, nunca nadie le había hablado así a ningún profesor, mucho menos a Snape.

-Lehia, aquí y en China, nunca debes hacer enfadar a un profesor- le hablo el rubio a la chica, que solo encogió los hombros indiferente.

-No he estado en China, así que no puedo saberlo- rió burlona.

Y el estado de shock se mantenía ante el descaro de los recién llegados.

-¡Vayan a sus asientos inmediatamente y hablaremos cuando terminen las clases!- exigió. Los chicos rieron y caminaron al rincón, buscando una mesa alejada, y con menos integrantes.

Las mesas de cada laboratorio eran para ocho personas, por lo que a pedido del profesor tuvieron que separarse.

Largos minutos después, el rubio observaba su alrededor, aburrido, cuando un papel cayó frente a él. Intrigado y confuso busco el origen sin hallarlo, así que lo tomo y abrió.

Sonrió.

Giro a sus espaldas y riendo, reviso su examen, el que de castigo, el profesor Snape les obligo a presentar y el que, ya había terminado, al menos él.

Tras encontrar la pregunta solicitada, sin mayor delicadeza o disimulo y alzando los brazos, con sus dedos señalo un 2, cerro el puño y después señalo un 1, y culminó con otro 2, que fue correspondido por un nada disimulado.

-¡Gracias!.

El profesor Snape, plenamente consciente de los actos de sus dos nuevos estudiantes, no pudo sino simplemente "murmurar"…

-¡¿Qué creen que están haciendo señores Malfoy?!

Dejando completamente mudos a el resto estudiantil.

O.o-o.O

Bien, aqui esta el segundo capi... jeje :P intentare actualizar cada semana jejeje :P y trabajo en mis demas fics, jeje aprovechando que ando medio inspirada...

Quiero agradecerles a Sofia (este capi es mucho mas largo, espero te agrade n.n), amymalfoy (no hagas huelga, te juro q trabajo en ello, dia a dia!!) y Asuka 16 (mis musas al parecer poco a poco regresan!! jo, nadie esta mas contenta que yo jajaja, en fin) GRACIAS por sus reviews, y ojala sigan dejando mas!! jeje.

Cuidanse todos y dejen reviews!! jejeje

Bye bye

Ly Malfoy