Hola. Sigo viva, aunque no lo parezca XD. Las disculpas (y las dagas voladoras) luego.
Disclaimer: Ni Soul Eater, ni Hot Wheels, ni IKEA me pertenecen (tampoco sus eslóganes)
Cap15: Bienvenido a la republica independiente de mi casa
De camino al supermercado, a Maka se le habían antojado 10 cosas distintas. Tardaron tres cuartos de hora más de lo habitual en llegar. Cuando entraron, la chica arrasó en el súper. Luego Soul tuvo problemas para hacer entrar todo en el frigorífico. Hacía mucho tiempo que no jugaba al tetris y había perdido habilidades. Realmente la mayoría eran caprichos; que si pokis, bombones, chocolatinas, arroz con leche, tiramisú…
Maka estaba en el sofá rebuscando entre las bolsas. Al final lo encontró. Cuando Soul llegó para sentarse a su lado, reventado de estrujarse el cerebro intentando encontrar la manera de hacer entrar toda la compra en el frigo, se la encontró jugueteando con un sonajero que había comprado como si no hubiese visto uno en toda su vida. El chico ni siquiera se había percatado de que lo hubieran comprado. Quizás se lo hubieran regalado… pero, ¿con qué? Él no sabía. Pero algo llegó a su mente.
Iban a tener un bebé. Iban a ser papás. Y eso era una certeza un poco escalofriante. Si bien en Shibusen solían casarse y tener hijos a edades bastante tempranas (el padre de Maka tuvo a su hija con menos de dieciocho), eso debía ser fruto de la "alta mortalidad". No es que se murieran cinco técnicos y armas al día, pero su trabajo era peligroso, muy peligroso.
Aunque se hubiera enterado hacía días de que Maka estaba embarazada, no lo había asimilado. De hecho ni si quiera se había planteado lo que eso suponía. Y eso suponía muchas cosas. Suponía dejar el campo de batalla (algo que a él no le acababa de desagradar), suponía revisiones medicas (de ella) regulares, suponía soportar el muy posible mal carácter que tendría su compañera, suponía comprarle cualquier capricho a cualquier hora (eso o enfrentarse a un mortal Maka-Chop) y suponía problemas de espacio.
Porque había que recordar que vivían en un apartamento para DOS, no para TRES. Solo tenían dos habitaciones y como Kami había dicho, alguien tendría que ceder su habitación en favor al nuevo miembro de la recién formada familia. Eso, o cambiarse de piso. Y allí entraba el resto: comprar los muebles, la ropa, la cuna… montar la cuna…
Con solo pensar en eso, el mundo se le venía encima. El sonajero con el que Maka jugueteaba, solo era un pequeño detalle de todo lo que se avecinaba.
-Soul… -Maka lo llamó con la mirada perdida en el juguete. Tomo aire. –No creo estar preparada para ser madre. –Se giró y lo miró sería y algo triste.
El chico se sorprendió. Su compañera de batallas, de piso, de clase. Esa empollona marisabidilla, que siempre sabía qué debía hacer con la habitual seguridad que le daban las normas. Ahora su esposa y pronto la madre de su hijo. Estaba… ¿asustada? En pocas ocasiones la había visto asustada o con el miedo circulando por sus venas. En todas ellas, Maka había creído que la situación la sobrepasaba. En algunas había tenido razón, en otras se había obligado a afrontar sus miedos. Pero, era normal estar asustado cuando tu oponente era Ashura… o Stein con un bisturí en mano. Ahora su miedo se reducía a… ser madre.
Soul se acercó a ella, le pasó el brazo por el hombro para acogerla en un abrazo y puso su mano encima de la de la chica con la que sostenía el sonajero.
-Yo también creo que no estoy preparado pero, eso no lo sabremos hasta que no nos enfrentemos a ello. –En sus cavilaciones casi había olvidado que la peor parte, se la llevaba ella- A medida de prevención… a partir de ahora cocinaré yo. –le dijo con una sonrisa.
A Maka le costó un poco, pero le devolvió la sonrisa. Ella tampoco había pensado en nada de eso desde que la madre de Soul (ahora su suegra) secuestró a su hijo y ahora sentía un miedo creciente, miedo a lo desconocido.
El chico se la quedó mirando. La piel de ella brillaba y parecía mucho más suave y tersa que de costumbre. Sus ojos también brillaban de forma especial. Inconscientemente empezó a acariciarle el brazo, subiendo por el hombro. Eran caricias cálidas, suaves y muy delicadas. Seguía absorta en el sonajero, mientras Soul bajaba por su cintura. Volvió a girarse ligeramente para preguntarle qué estaba haciendo cuando, sin previo aviso, la besó. Esos labios lo estaban llamando desde hacía un buen rato. Jugó con su lengua y luego empezó a besarle el labio inferior.
Poco a poco fue bajando hasta la clavícula. Maka se tumbó en el sofá aun con el sonajero en mano. Soul empezó a desabrocharle la camisa mientras iba besando la piel expuesta. Le desabrochó la falda y acabó de abrirle la camisa. Se dedicó un rato largo a besarla desde el estómago hasta el inicio de la gomita de las bragas. La chica no podía evitar reírse cuando le hacía cosquillas en el ombligo.
Volvió a atacarla en los labios, le quitó el sonajero de la mano y empezó a acariciarla con él. La chica aprovechó para quitarle la camisa y desabrocharle el pantalón. Pasó sus dedos por el pecho del chico recorriendo la musculatura y la suave tableta de chocolate de más abajo. El plástico del sonajero era frio pero se calentó en poco. Soul lo dejó en el suelo, la besó y siguió acariciándola con las manos. Tenía una piel tan fina, suave y cálida… A ella también le gustaba más sentir el tacto de sus manos que la superficie del juguete de plástico. Acompañó las manos de él con las suyas y no pudo evitar un gemido convertido en suspiro.
Maka se incorporó, le rodeó el cuello con los brazos y le plantó un beso en los labios. Soul la acercó más hacía sí rodeándola por la cintura. Aprovechó para quitarle la camisa y desabrocharle el sujetador. Dejó resbalar las prendas suavemente por la piel de su chica hasta que cayeron al suelo. Ella acariciaba el cuello de su compañero con labios dejando pequeños besos por toda la superficie mientras pasaba las manos por su torso. Soul la abrazó le apartó el pelo del cuello con cuidado. Pasó el dedo por su fino cuello, por sus hombros, bajó por el brazo, saltó a la cintura hasta la cadera. Maka empezó a dejarle pequeños chupetones que bajaban hasta el pecho de él. El chico sintió un cosquilleo que le recorría la espalda de arriba abajo.
-Umm, me los he dejado en el cajón de la mesita… -murmuró despreocupadamente el albino. –Voy a tener que ir a buscarlos…
Maka levantó una ceja cuando por fin entendió de qué estaba hablando.
-¿No crees que llegas un poco tarde? Concretamente un mes tarde.
-¿Te ha molestado? –preguntó poniendo cara de borreguito
-Eres tonto de remate Soul Eater
-Pero tú me quieres así –dijo con una sonrisa y algo de suficiencia.
-Si, por desgracia sí. –Contestó riendo –No tengo ganas de moverme, así que casi que pases. Total, lo que quieres evitar ya está hecho…
Soul se reclinó y se estiró. Cogió a Maka por la cintura y la levantó para dejarla justo encima de su entrepierna. Disfrutó de la vista y de la sensación de tenerla ahí con el pelo suelto, algo revuelto que le caía suavemente por los hombros. Esbozó una sonrisa socarrona. La rubia lo miró ceñuda, se inclinó encima suyo y le susurró al oído.
-Que sepas que durante estos nueve meses y los otros contiguos al nacimiento del bebé te voy a hacer trabajar como un esclavo.
-¿Sexual? –preguntó divertido. Cierta imagen mental de él atado a la cama se le pareció por la cabeza.
-Si se me antoja… -dijo después de pensarlo un rato.
Rieron. A fin de cuantas todo era una broma a pesar de que las cosas no habían sido muy planeadas. Aunque a Soul no le disgustaba mucho la idea de verse encadenado a la cama siempre que su amante fuera ella. Eso también tenía su parte mala: no habría forma de protegerse si se decidía a torturarlo a Maka-chops. Quizás con un afrodisíaco solucionaría ese posible brote sádico…
Dejó de poder pensar cuando sintió la lengua de su compañera jugando con la suya. Le acariciaba el pelo mientras sentía el tacto de sus pechos en su torso y la ligera fricción en su entrepierna que ella empezaba a ejercer a modo de juego moviendo la cadera por encima de sus calzoncillos.
Uf, la suave piel de ella, su calidez y lo cachondo que lo estaba poniendo empezaba a impacientarlo de manera alarmante. Cuando ya no pudo más, la agarró por la cintura pegándola a él y dio la vuelta a la situación. Le quitó las bragas, las tiró al suelo mientras le habría las piernas y la lamia.
-¡Ah! ¡Qué brusco! –se quejó sin poder evitar arquearse de placer.
-No me hubieras calentado tanto –le susurró al oído cuando subió a su altura y se posicionó.
¡Por fin! Después de tanto tiempo ya volvía a estar dentro de ella, donde le gustaba estar. Tan cálida, tan mojada…
Volvía a escuchar su voz gimiendo su nombre…
Sus dedos revolviéndole el pelo…
Las caderas de ella contra las suyas…
Como se retorcía de placer a cada embestida…
Cuando le mordía la oreja juguetonamente pidiéndole más…
Y cuando le clavaba las uñas al llegar al clímax…
Jugueteaba con un mechón del pelo de su novia mujer. Intentaba hacerle cosquillas en el pezón. Pero o no lo estaba consiguiendo, o Maka disimulaba muy bien. Estaba acostada con el pelo revuelto y lo ojos cerrados. Por fin habían recuperado el ritmo normal de respiración.
Ella abrió los ojos y empezó a juguetear con un mechón de pelo de su novio marido. Le iba dando vueltas con el dedo con la clara intención de que acabara formando un tirabuzón. Je, sería divertido ver a Soul con un mechón rizado en medio del pelo. Pronto desistió. Era un pelo demasiado rebelde como para someterlo a un rizado con solo un dedo. Si quería hacerlo bien tendría que recurrir a los rulos y dudaba mucho que Soul se dejara poner rulos (NA: imagináoslo por un segundo porfa XD)
Desvió la mirada distraídamente hacia la mesita. Entre las varias revistas que había, una de ellas le llamó la atención. Alargó el brazo para intentar cogerla. No. Estaba demasiado lejos. Intentó estirarse un poco más. Tampoco.
-¿Qué quieres? –le preguntó el chico incorporándose un poco.
Maka aprovechó la libertad de movimiento para estirarse y cogerla por fin.
-IKEA. –Leyó en voz alta el albino -¿No pensarás acercarte AHORA hasta allí?
Eso sí que no. Maka no iba a arrastrarlo hasta el IKEA en ese momento. Primero, porque le daba una pereza ENORME salir de casa. Segundo, porque ya había tenido suficientes comprar por ese día. Tercero, estaba demasiado cómodo desnudo en el sofá con ella, desnuda también y no pensaba moverse. Es más, para evitar que pudiera salir del sofá la abrazó fuerte por detrás y se estiró en el sofá de nuevo.
-No quería ir hasta allí ahora. Estoy demasiado cansada. Me agotas Soul.
-¿"Me agotas"? Pero si la que se queda estirada y abierta de piernas eres tú, linda. La próxima vez se cambiarán las tornas y ya verás…
-Soul, no pensaba que te iba ese rollo. Creía que ya habías dejado claro en el primer fic que no eras Mister Gay… ¿Son los celos de que Tsubaki se acaba casando con Black Star?
-Ei, ei… no le des la vuelta así. Ya sabes a que me refiero ¬¬
-Sabes perfectamente que no serás capaz de aguantar mi ritmo. Te acabarás desesperando y acabarás haciéndolo tu…
-¡Es que vas muy lenta!
-¡Es que subir y bajar cuesta más que solo empujar! ¡No soy capaz de adquirir tanta velocidad, señor Hot Wheels!
-La próxima vez consultamos el Kama-Sutra a ver qué opina él…
-A mí me gusta esta…
-¿Cómo? – ¿A caso había convertido la revista del IKEA en el libro del Kama-Sutra?
-La cuna… me gusta esa.
Maka señalaba una cuna de colores variados en tonos pastel con dorsel blanco. También había una cómoda junto a un armario y un cambiador. No era la habitación ni de un niño ni de una niña. Era unisex y le gustaba. Solo le faltaban un par de detalles…
-Sí, me gusta. Pero falta el balancín y el baúl de los juguetes.
-¿Un balancín?
-Un sillón balancín. –Se sonrojó ligeramente –Me haría gracia verte en la mecedora con el bebé en brazos.
Se escondió entre el pelo de ella para que no lo viera. Joder, tan mayor y aun no podía evitar que la sangre le subiera a las mejillas…
Maka sonrió y no pudo evitar una risita.
-Está bien. Pues con mecedora. Pero tendremos que montar los muebles nosotros…
-Um… eso ya no me gusta tanto…
Ha sido un poco corto. Pero como ya advertí... entre mis problemas personales y la falta de inspiración han hecho que mi... creación literaria menguara considerablemente.
Espero que a partir de ahora, la cosa vaya a mejor.
Por cierto, Feliz año nuevo a todo el mundo!
Ha pasado realmente mucho tiempo, pero como suele decirse los problemas no vienen nunca solos.
No sé si esto lo va a seguir leyendo mucha gente, pero no tenéis ni idea de lo bien que me sentía cuando recibía vuestros mensajes de haber puesto la historia en favoritos. Por otra parte me hacia sentir mal, ya que era consciente de que había dejado esto un poco abandonado y sé lo mal que se pasa cuando quieres seguir leyendo y no hay mas. Pero cuando no te sale escribir... por mucho que lo intentes... Digamos que corría el riesgo de acabar esto de manera catastrófica y sería una pena que una buena historia acabara de cualquier manera.
En fin, me despido hasta el próximo capi, que espero que no os haga esperar tanto como este.
Sed felices y cuidaros mucho
