Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Summary: Hasta la luz más pequeña puede brillar en la oscuridad más profunda. Ahogadas en dolor, la luz de la otra puede hacerlas salir de aquel abismo que parecía no tener fin.
Nombre de la imagen: Chico y brazos de sombras.
Propuesta por: Midnighttreasure.
Enlace: en el perfil.
Cantidad de palabras: 495.
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Miedos pintados
Fruncía el ceño con todo lo que daba, mientras su pincel trazaba lo que su pulso sobrecargado, marcaba. Ni siquiera se le pasó por la cabeza que tanta fuerza pudiera romper el lienzo pero así fue.
―¡Ah! ¡Maldita sea! ―Bramó Jun con ganas mientras miraba su mano manchada de negro y al bastidor perforado.
―¿Y cómo te sientes con eso? ―Rodó los ojos molesta al oírle hablar a Gennai detrás suyo. Él rio por lo bajo, moviendo su bigote blanco en el proceso―. ¿Enserio no te sucede nada, Jun?
―No eres mi psiquiatra oficial ―Contestó sin mirarlo.
―El Doctor Kido está enfermo; seré tu psiquiatra el tiempo que haga falta ―Gennai levantó un poco la mirada de su anotador, centrándose en la joven y en su bastidor roto―. ¿Segura que no te molesta nada? Me han dicho que no vas al Hospital como lo hacías unos días antes.
Jun lo miró por encima del hombro con brutalidad, sonrojada y avergonzada por sus palabras. Maldijo nuevamente y se lanzó al sofá junto al viejo hombre, como si de un peso muerto se tratara. Él no la observaba, simplemente continuaba escribiendo en su anotador.
―¿Jou te lo ha dicho?
―Es posible ―Respondió Gennai sin mirarla.
―Además de mojigato, chismoso ―Murmuró, cruzándose de brazos como una niña molesta.
―Me sorprende que el mojigato y chismoso sea suficiente impedimento para que dejes de ir a verla… ―Jun abrió los ojos sorprendida de sus palabras, comprendiendo que se estaba refiriendo a Hikari. Frunció el ceño para mirarlo más detenidamente.
―Escúpelo, viejo… ¿Qué tanto sabes de mí?
Él volcó su atención en ella.
―Sé lo suficiente…; sacar a un paciente en estado de recuperación al jardín interno ―Rio―. Creo que alguien con la suficiente confianza pudo haber supuesto otra cura para esa niña.
Jun se sonrojó y apartó la mirada a otro punto, de regreso a su lienzo roto.
―No lo entienden ―Susurró Jun―. Sentenciar a alguien en una habitación… ―Se mordió el labio con impotencia, recordando.
―¿Entonces por qué has dejado de ir a ella?
Jun no apartó los ojos del cuadro con pinceladas negras que se extendían hacia la parte en blanco.
―¿Tienes miedo de algo? ―Volvió a preguntar el hombre. Gennai vio que los ojos de Jun no se apartaban de su pintura y supo que allí estaba la respuesta―. ¿Por qué has pintado franjas negras?
Jun sabía que para él, sólo se trataban líneas negras pintarrajeadas con rabia; ella, en cambio, veía manos oscuras jalando a una persona que intentaba huir de ellas.
Entonces reconoció la rajadura del lienzo, un orificio que permitía el ingreso de la luz proyectada desde su ventana. Frunció el ceño y se puso de pie.
No sabía si Hikari pensaba en ella como la que la arrastrara al fondo o podía llegar a ser ese fragmento de luz. De igual manera, ambos la lastiman: mientras uno intentaba hundirla, el otro abrió un agujero en su pecho.
Ella no quería lastimarla.
¡Y así, otro capítulo más! :3 Muchas gracias por seguir ésta historia y por tomarse el tiempito de dejarme un comentario.
Jun y Gennai xD Tenía que me meterlo a él de viejito que es uno de personajes favoritos (de viejo). Y pues, a ver si Jun se anima a volver junto a Hikari. ¡Nos estamos leyendo!~
