Como la Señora inspiración ha decidido pasarse por aquí, no quise no invitarla a pasar (?). Por todo el tiempo perdido, aquí otro capítulo más. Espero que les guste :3
Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Summary: Hasta la luz más pequeña puede brillar en la oscuridad más profunda. Ahogadas en dolor, la luz de la otra puede hacerlas salir de aquel abismo que parecía no tener fin.
Nombre de la imagen: Chico y chica en sus balcones.
Propuesta por: SkuAg.
Enlace: en el perfil.
Cantidad de palabras: 494.
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La soledad de los que miran por el balcón
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El agua fresca del bebedero fue llenando de a poco la botella de plástico de Jun y a medida que subía el nivel del agua, Miyako parecía perder la paciencia; jugaba con el dobladillo de su blusa, mirando a varias partes, debatiéndose entre el fogoso tono de cabello de la muchacha delante de ella y el reloj negro puesto encima de ellas.
Jun Motomiya había llegado al hospital a su horario habitual de los martes y jueves después de las cinco en el que iba a su cita con su psiquiatra suplente, Gennai.
Su llegada, según pudo observar Inoue, había logrado alegrar a Hikari, mucho más que "Little Blue Girl" sonando en la vieja stereo. Ken tenía razón con respecto a Jun, muy a pesar de las ideas que le generaran a Miyako, Jun tenía un efecto más allá de lo caótico en Hikari.
―¿Te servirás? ―La voz de Jun la hizo pegar un ligero respingo. Se sonrojó al ver a la pelirroja dándole paso al bebedero.
―Sí… Sólo quería beber un poco ―Y entre tratar de quitar un vaso de plástico, se atoraron otros y una batalla vergonzosa se llevó a cabo en donde el tono carmín no hizo más que aumentar en la mujer de lentes.
Jun parecía no querer perderse la función desarrollada delante y eso no ayudaba a la Inoue.
―¡¿Te quedarás allí…?! ―Miyako no tenía ganas de soportar ese momento, pero antes de lograr disparar palabras contra la Motomiya, ésta le tendió su botella de agua sin otra expresión que la curiosidad infantil. Miyako se encogió de hombros, apenada. Tomó de la botella y vio a Jun sentarse en los asientos más cercanos a donde se encontraban.
No sabía si aquella era una invitación para que ambas tuviesen una plática lejos de Hikari, pero Miyako no veía otra oportunidad. La siguió y se sentó junto a ella.
―No te agrado mucho, ¿verdad? ―Las directas palabras de Jun hicieron a Miyako atragantarse un poco. La miró con sorpresa y vio su radiante sonrisa en los labios.
―Lo dices con una sonrisa ―Se llevó a los labios la boca de la botella, pero antes de beber más, añadió―. Sólo creo que eres un poco intensa para estar cerca de ella.
―Tú también lo eres ―Las mejillas de Miyako se encendieron y la miró con hastío―, pero eso no es lo que te molesta realmente, ¿o sí?
Miyako apartó sus ojos de ella y se concentró en la botella con agua que tenía en su poder. Suspiró.
―Desde que estás a su lado, parece mejorar ―Jun se rascó la punta de la nariz con falsa modestia y eso la hizo rodar los ojos―. No lo entiendo.
―No lo hagas ―Dijo Jun, estirándose en su sitio, terminando por mirar el techo del lugar―. Sólo alguien que estaba tan sola como ella, podía hacerlo ―Miyako frunció su ceño―. No lo tomes a mal, pero tú no mirabas por el balcón preguntándote, cuándo terminaría todo...
Espero que les haya gustado el capítulo nuevo :) Y pues, nada que acotar con respecto a los pensamientos de Jun. Pienso como ella, que sólo quienes pasaron por algo parecido, pueden comprender a otro similar.
Muchas gracias por leer~
