Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Summary: Hasta la luz más pequeña puede brillar en la oscuridad más profunda. Ahogadas en dolor, la luz de la otra puede hacerlas salir de aquel abismo que parecía no tener fin.

Nombre de la imagen: Sonido de la lluvia.

Propuesta por: Nats28.

Enlace: en el perfil.

Cantidad de palabras: 498.


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El sonido de la lluvia y el llanto

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El cielo seguía nublado encima suyo y no se había percatado que la tierra estaba más húmeda de lo que recordaba. Ella seguía caminando buscando el final de aquel recorrido. Cuando la luz le enseñó donde terminaba el bosque, encontró que en su seno yacía un farol iluminando tímidamente, amenazaba con apagarse y eso comenzó a impacientarla.

La lluvia cayó, iniciando con pequeñas y solitarias gotas que morían en el suelo y que a ella no molestaba realmente, pero con el trascurso de éstas, aquello fue aumentando hasta que la tormenta había dado inicio. No podía reconocer nada a su alrededor, sólo podía sentir la humedad del agua y su ensordecedor sonido, cayendo. Sonido de lluvia y recordó cómo se sentía oírla.

Muchas veces se había quedado bajo la tempestad solamente para sentir la emoción del tormento. Le gustaba la furia del agua cayendo y el frío que en su cuerpo subía; extrañamente, la sensación que le producía esa lluvia no era la misma a la que recordaba de más joven, porque poseía un tinte triste, desolado y penoso.

Cerró los ojos y se concentró en la lluvia, en su golpe, en la sensación que despertaba en su piel y solo entonces comprendió que no era el sonido de lluvia lo que oía, sino del llanto. Un llanto lejano que provenía del cielo. Levantó un poco la cabeza sin abrir los ojos, dejando que su rostro se empapara aún más.

Conocía esa voz, pensó. Conocía la sensación que le producía oírla. Venía oyéndola desde hace tiempo, no sabía cuánto, sólo sabía que la conocía.

Deja de ser tan egoísta… Por favor…

Escuchó y reconoció su voz. Reconoció su llanto y sus palabras. Reconoció su dolor.

Hikari, dijo en su mente y todo cobró luz. Todo cobró calor.

Fue abriendo los ojos de a poco, ya no sentía el golpeteo de la lluvia, ni tampoco la humedad de la misma, no sentía la humedad en sus pies descalzos y su cuerpo ya no era el de la niña que robaba los googles a su hermano menor.

En su lugar, reconoció la sala de hospital, reconoció las sábanas blancas y el suero metiéndose en su sangre. Reconoció tantas cosas y cómo no reconocer a la mujer castaña que lloraba junto a ella, que temblaba a causa del sollozo que no podía reprimir. La conocía, claro que sí.

Extendió su mano y sus dedos rozaron sus hebras castañas cayéndole sobre el rostro. El sencillo tacto despertó tantas emociones en ella como también provocó que la mujer, sentada a un lado de su cama, levantara la cabeza de golpe.


Notas de la autora:

¡Muchas gracias por seguir ésta colección!

Hice una actualización seguida porque tengo que darle tiempo a mis otros proyectos juju. Una vez más, gracias y nos seguiremos leyendo :3

Besitos~