Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Summary: Hasta la luz más pequeña puede brillar en la oscuridad más profunda. Ahogadas en dolor, la luz de la otra puede hacerlas salir de aquel abismo que parecía no tener fin.

Nombre de la imagen: Alas de colores.

Propuesta por: Bluespring Jeagerjaques.

Enlace: en el perfil.

Cantidad de palabras: 495.


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Claristorio

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Nunca se había sentido tan frágil como en esos momentos que la consciencia había regresado. Que ella volvió a la realidad después de haber pasado tanto tiempo metida en sí misma. ¿Real? ¿Mentira? ¿En qué creer? Su mente no era algo fiable y ella comenzaba a temer de sí misma. Regresaron sus miedos irracionales por la noche, por el sueño, por alejarse de lo que era real.

Y cuando su psiquiatra le preguntó la tan famosa frase de "y con eso, ¿cómo te sientes?", ella sólo podía acunarse con más ahínco en el sofá que le permitía mientras se abrazaba a sí misma.

─Como que estoy frente a un abismo. Miro todo desde una perspectiva lejana y ajena. Todo a mi vista se va deformando a causa de la altura y esa caída me llama… ─Cerró los ojos un momento y se vio a sí misma nuevamente observando el precipicio que sería su propia mente─. Estoy hecha de vidrio. ─Kido dejó de escribir un momento, llamado ante aquellas palabras─. De haberme sentido tan fuerte, ahora mismo siento que estoy hecha de vidrio…

Pero lo pensó mejor y se dio cuenta que ella no era de vidrio. No. Ella estaba delante de un precipicio atemorizante que la llamaba a lanzarse y a sus espaldas, se erigían alas. Esas alas eran de vidrio. Ella podría lanzarse al abismo pero la seguridad que aquellas alas la hicieran elevarse no existía.

Se sentía frágil. Todo en ella, pero principalmente por esas alas de vidrio.

─¿De qué color son? ─La pregunta de su psiquiatra la hicieron abrir los ojos, llamada por la curiosidad.

─¿Las alas? ─Preguntó y el hombre asintió─. No tienen un solo color. Se ven como el rosetón de una catedral gótica. Me gustan esos colores, son vivos, son brillantes y… Están siempre en lo alto, captando luz para transmitirlas.

Sí, el claristorio de las catedrales góticas tenía esa finalidad después de todo. Llenar de luz la fría y gigantesca estructura que representaba el cuerpo caminando en penumbras. Ella caminaba en penumbras.

─Entonces, ¿necesitas luz? ─Preguntó su psiquiatra. Jun se mantuvo en silencio un momento. No lo había pensado de esa manera.

Entonces comprendió a qué se refería Kido.

─¿Por qué hace esto? ─Jun no se refería a su terapia y ambos lo sabían. Ella se puso de pie casi de golpe y amagó con marcharse de allí─. No pienso regresar a ella.

─Temes a la luz que ella pueda proyectar en ti… ¿No es verdad? ─Ella detuvo sus pasos camino a la puerta y lo miró con desconfianza.

─¿Acaso quiere que vuelva a tirarme al abismo? ─Increpó.

─¿Por qué te temes? O mejor dicho, ¿por qué la temes? ─Jun tragó saliva incapaz de responder a esa pregunta─. Cuando dejes tu propia fragilidad de lado, entonces podrás volar, Jun.

Una de las cosas que le gustaban del hombre era que hablaba su idioma. Ella sabía a lo que se refería pero aún era pronto. Ella aún era frágil.


¡Muchas gracias a todos por seguir ésta historia y también a Sku y Jacque por sus preciosos comentarios! :3

Besitos~