Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Summary: Hasta la luz más pequeña puede brillar en la oscuridad más profunda. Ahogadas en dolor, la luz de la otra puede hacerlas salir de aquel abismo que parecía no tener fin.
Nombre de la imagen:Gato en borde de bañera.
Propuesta por: Chia Moon
Enlace: en el perfil.
Cantidad de palabras: 500.
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El gato que salvó mi vida
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El tiempo pasaba muy rápido cuando haces lo que te gusta, había oído decir a mucha gente. Ella quería que así fuera, por ese motivo intentaba hacer cosas que le gustaran además de regresar a trabajar, de salir a caminar, de escuchar música. El día acababa siempre con ella metida a la tina que una vez la vio sangrar. La imagen seguía nítida para ella y a veces, cuando el cansancio no golpeó tanto su cuerpo, sentía su piel erizarse ante el recuerdo de una muerte que casi sintió.
Recordar aquel día, era recordar a Jun Motomiya entrando a su departamento a la fuerza. Aún no entendía cómo es que ella llegó a percatarse de su estado agónico en su tina, bañada con su propia sangre el día que intentó suicidarse y casi lo logró.
Cerró los ojos y volcó la cabeza hacia atrás, sintiendo la pared contra su cabeza. Sus piernas escapaban del agua y la espuma blanca se arraigaba a su piel. Se sentía glorioso el cómo sus músculos iban cediendo al cansancio que el agua tibia le proporcionaban. Cerró los ojos y se permitió descansar en esa sensación que calmaba su cuerpo.
Escuchó entonces la puerta del baño abrirse, no la dejó bien cerrada así que fue sencillo para el minino que ingresaba a sus anchas, abrirse paso sin ningún altercado. Sonrió al mirar su pelaje reluciente y su curiosa mirada estudiarla.
─¿También quieres darte un baño? ─Preguntó al gato pero éste sólo se impulsó por sus patas traseras para situarse sobre el borde de la bañera, observando curiosamente sus piernas.
Ella se detuvo a apreciarlo al pequeño animal y de a poco, fue recordando el papel importante que jugaba el felino que la observaba atentamente. De a poco, su sonrisa se deshizo para que la sorpresa se formara en su rostro.
Pensó nuevamente en Jun y en el cómo ella logró dar con ella cuando estaba perdiendo la consciencia en esa misma tina. Se sorprendió de generar una idea algo descabellada cuando miraba al felino. Metió nuevamente sus piernas al agua y se sentó sobre éstas para acercarse al animal sin dejar de mirarlo con atención.
─Tú… La buscaste aquel día… ─Susurró como si temiera revelar una verdad no dicha aún. El gato la miró con sus grandes ojos y ella sólo pudo seguir maquinando en silencio─. Jun vino aquí por ti… Como lo hiciste conmigo el día que ella… ─Su sorpresa estaba plasmada en su rostro y no pudo sino sonreír al gato. Se peinó el cabello hacia atrás con una sonrisa tonta en los labios y es que, en toda su vida, nunca creyó que debía deberle la vida a un gato─. Gracias…
El teléfono de su casa comenzó a sonar y ella pegó un respingo por ello. Tomó la toalla por encima del gato, liándose con ella salió del agua y fue hasta el tubo inalámbrico que descansaba en su habitación.
─¿Hola?
─¡Hikari! ─Saludó una voz bastante conocida para ella y que hacía tiempo no oía.
Notas de la autora:
¡El bendito gato que salvó a ambas volvió a aparecer! juju
Muchas gracias por leer :3
