Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Summary: Hasta la luz más pequeña puede brillar en la oscuridad más profunda. Ahogadas en dolor, la luz de la otra puede hacerlas salir de aquel abismo que parecía no tener fin.
Nombre de la imagen: Chica con boca y ojos abiertos emergiendo del agua.
Propuesta por: SkuAg
Enlace: en el perfil.
Cantidad de palabras: 412.
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El que la miraba pero no la veía
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Sus piernas corrían todo lo que podía, sentía su cuerpo arder mientras un sudor frío recorría su frente. Estaba aterrada. Odiaba sentir esos ataques, odiaba sentirse asfixiada por lo que había en su interior, por lo que nublaba su mente tantas veces. ¿Qué había sucedido de las terapias? ¿No le sirvieron de nada? Le aterraba saber la respuesta.
Su pie se tropezó y acabó cayendo de cara contra el césped. Sólo entonces fue consciente de que había llegado hasta el parque cercano a su casa. La noche estaba cimentada y las luces de los alrededores le dieron noción de que no había nadie alrededor. Echó un suspiro cansado, volteando su cuerpo para quedar boca arriba. Su pecho subía y bajaba mientras todo su cuerpo temblaba a merced de una mente temerosa.
La extraña sensación de asfixia regresaba pero ya no tenía fuerzas para ponerse de pie. Cerró los ojos y dejó que de a poco, su respiración fuese normalizándose.
─Ya no puedo más… ─Susurró a la nada.
─¡Hikari! ─La voz de Takeru le recordó que hace un momento se encontraba sentada aguardando su cena con su viejo amigo─. ¿Te encuentras bien? ─Preguntó cuando llegó hasta ella e intentó ayudarla para reincorporarse. Ella sólo cedió─. ¿Qué sucedió? Lamento si toqué el asunto de Taichi… Yo… Soy un idiota, lo lamento.
Él la ayudó a reincorporarse pero ella sólo podía sostenerse en él. Las ganas de romper en llanto regresaron, ella acunó su rostro en su pecho y él acarició su espalda. El recuerdo de su adolescencia la asaltó por cómo él la tocaba. Lindos recuerdos, pensó.
─Todo estará bien, lo prometo ─Susurró Takeru pero ella no podía creer en sus palabras.
Se apartó un poco de él para mirarlo, para intentar explicarle las cosas. Mirar sus orbes cielo le dolieron, porque sólo cuando lo observó realmente comprendió que Takeru nunca comprendería lo que se sentía estar bajo el agua, hundiéndose cada vez. En esos momentos, ella parecía ser sólo un cadáver emergiendo a la superficie. Salía del agua pero sin vida. ¿Él la podría comprender? Por supuesto que no.
Sin embargo, permitió que él siguiera diciéndole que todo estaría, que la acariciara la espalda y la ayudara a reincorporarse. Incluso permitió que la llevara de regreso a su casa y hasta dejó que se quedara a pasar la noche con ella.
Ella sólo podía mirarlo como algo lejano, por más cerca que él pudiese situarse de su cuerpo, ella siempre lo vería lejano.
Notas de la autora:
¡Gracias por leer!~
