JINPACHI / KAMANOSUKE
La salvación está en el mar :)
Jinpachi paseaba alegremente por el hall del castillo cuando por el rabillo del ojo vio a Yuri correr apresurado en dirección sur. No estaba acompañado de Seikai y eso en sí era extraño. Cada vez que había intentado hablar con él, el monje les había interrumpido pues siempre estaba cerca. Le parecía que el chico estaba deprimido y quería saber si podía ayudar en algo, así que aprovechó esta chance y apresuró el paso para alcanzar a Yuri.
Le vio entrar al depósito de víveres y cerrar la puerta. Sin anunciar su presencia, abrió la entrada y cuando iba a saludar al chico, vio lo que éste sostenía en la mano. Jinpachi se asombró al ver a Yuri dirigiendo un cuchillo a sí mismo, con clara intención de terminar con su vida, pero el asombro le duró un segundo antes de coger sus muñecas y quitarle el cuchillo, molesto.
Yuri tenía los ojos muy abiertos, mirando estupefacto al hombre frente suyo sin saber que decir o hacer, boquiabierto.
"No sé que te está sucediendo Kamanosuke, pero esto es inaceptable." La mirada de furia, desilusión y lástima deshizo a Yuri quien se puso a llorar. Jinpachi no sabía lo que ocurría pero estaba seguro de que era algo muy malo; nunca había visto al chico llorar por nada. Cerró la puerta para que nadie lo viera así, se arrodilló frente suyo y lo abrazó atrayéndolo a su pecho, sobando su espalda y cabeza con ternura para tranquilizarlo.
"Tranquilo Kamanosuke, sea lo que sea, cuéntame lo que te ha pasado y yo te ayudaré a resolverlo. Tienes mi palabra. No importa lo que tenga que hacer, sólo háblame" dijo con una voz reconfortante Jinpachi. Los sollozos de Yuri bajaron en intensidad antes de comenzar su relato, escondiendo su cabeza en el pecho del pirata.
Le contó como Seikai se había aprovechado de él la primera vez, cómo y por qué no contó nada a nadie, únicamente para ser asaltado por el grandulón 2 veces más. Le contó como el monje se vino en él diciendo que le amaba. Le dijo como esto sólo avivó en la cabeza enferma del monje que Yuri disfrutaba todo esto. Detalló lo temeroso que se sentía en todo momento menos en su cuarto de noche, pensando que estaba seguro ahí, en el castillo. Narró como Seikai lo tomó a la fuerza, luego de silenciarlo. Habló de sanada, que los vio esa noche y convenció a seikai de un juego perverso para obligarlo a decir que amaba al monje. Detalló como le violaron esos hombres asquerosos, sin poder defenderse y en agonía hizo lo que los otros le pedían y se volvió amante oficial del monje. Le contó de la noche en que fue drogado y humillado nuevamente por no poder resistirse a sus impulsos y de cómo Seikai le tomaba a la fuerza día a día y Sanada semana a semana, y que ya no podía más con ello, que por favor lo deje terminar con todo.
Jinpachi escuchaba atónito, a punto de estallar de cólera, quería matar a esos bastardos. Pero primero debía salvar a Yuri de sí mismo. Cogiéndole amorosamente por la nuca, le miró de frente a los ojos.
"Escúchame bien Kamanosuke. Esos bastardos son los que merecen morir, no tú. Yuri, eres la persona más maravillosa que conozco, no sólo en lo físico, también eres vivaz, buen luchador, divertido, impulsivo, terco…. Sé que piensas que esto molesta a los demás, pero a mi me gusta tu personalidad, me gusta todo de ti… también eres increíblemente sexy" dicho esto, Jinpachi acercó sus labios a los del más joven y le besó. Yuri había dejado de sollozar y se perdió en el beso. Se sentía tan bien, se sentía seguro en los brazos del pirata, quería seguir saboreando esos labios pero algo le detuvo y se apartó.
"No-no deberías hacer eso" Jinpachi se sintió avergonzado, se había dejado llevar por sus emociones (hace mucho que había aclarado lo que sentía por el chico) cuando lo que el muchacho necesitaba era consuelo, no otro hombre tomándolo a la fuerza.
"Kamanosuke, yo—lo siento. Me dejé llevar. Aunque no te sientas atraído hacia mi, igual te voy a ayudar, desp—" Yurí negó con la cabeza.
"Tú no deberías juntarte conmigo, soy desagradable. Mereces algo mejor" Cuando Jinpachi le preguntó a que se refería. Le contó lo que dijo Sanada mientras esos hombres lo violaban y cómo tenía razón pues sentía que no valía nada ya. Que ya no era la persona que el otro describía. Jinpachi le miró de frente y dijo
"Kamanosuke, no hay nada que te puedan hacer que te haga ver desagradable a mis ojos. Yo amo la persona que eres, y nada de lo que te digan debería hacerte pensar lo contrario. No voy a permitir que te hagan más daño Yuri" con esas palabras, el corazón de Yuri sintió una calidez que nunca había sentido antes. Sin poder resistirse, colocó sus brazos a ambos lados de Jinpachi y le besó con pasión. Era la primera vez que sentía esas ganas de besar a alguien, a alguien de quien de verdad se sentía atraído, y posiblemente por quien sentía algo más. El pirata respondió al beso de buen gusto y le abrazó por la cintura, sosteniéndolo por la nuca.
De pronto la puerta se abrió revelando a un enfurecido Seikai, con su mazo en mano.
"TÚ PERRA TRAICIONERA! ME DOY LA VUELTA UN RATO Y YA TE LE LANZAS A OTRO. DEBÍ DEJARTE QUE TE VOLVIERAS LA PUTA DE AQUELLOS TIPOS, JODER!" gritó el monje, enrojecido de la furia. Jinpachi se levantó, interponiéndose entre Yuri y Seikai, con una mirada asesina en sus ojos.
"Quédate ahí Kamanosuke. Voy a terminar con esto de una vez por todas" le dijo bajito a Yuri, que se veía asustado. En un movimiento veloz, Jinpachi se acercó a Seikai y le golpeó fuertemente en la boca del estómago, tumbándolo en el suelo. "NO TE VOLVERÁS A DIRIGIR A YURI DE ESA MANERA JAMÁS".
Seikai se puso de pie y trató de golpear a Jinpachi con su mazo, quien lo detuvo como la última vez, antes de partirlo en dos y lanzarlo lejos. Yuri estaba muy sorprendido, sabía que el pirata era fuerte pero no se imaginaba que tanto. Seikai se alejó un poco para pensar en su siguiente movimiento. Se le ocurrió algo. En lugar de atacar al pirata, corrió con la intención de derribar a Yuri. Jinpachi se interpuso en su camino y recibió el golpe en el pecho, para evitar que hirieran a Kamanosuke, pero cayó al suelo por el impacto. Seikai aprovechó esto y cogió lo que quedaba de su mazo para clavárselo a Jinpachi en el pecho.
Yuri miraba horrorizado la escena, pero ver pelear a Nezu para defenderle había avivado un fuego en él que hace tiempo no sentía. Vio una cadena larga cerca, la cogió y empezó a girarla para crear un torbellino que desestabilizó a Seikai. Aprovechando este momento, le arrebató con su cadena el trozo de mazo al monje. Encolerizado, Seikai gritó de furia y atacó a Yuri quien no pudo protegerse del todo y recibió el impacto en su brazo derecho.
Yuri lanzó un grito desgarrador. El golpe le había fracturado los huesos del antebrazo y se tiró al suelo en agonía. Cuando Seikai estaba por rematarle, Jinpachi se levantó, cargó su mano derecha de energía al máximo e impactó al monje con ella, quien cayó muerto al suelo. Como casi todos habían salido, nadie vino a ver lo que pasaba. De alguna manera, la batalla se había trasladado del depósito al interior del bosque. Jinpachi ayudó a Yuri a ponerse de pie para examinar su lesión. Necesitaba atención pronto.
"Escúchame Kamanosuke, esto es lo que vamos hacer".
Yuri se quedó donde estaba por indicación de Nezu. Éste levantó el cuerpo de Seikai y desapareció con él, volviendo luego de 20 minutos. Mientras esperaba, Verónica apareció y se quedó al lado de Yuri. Luego, Jinpachi cargó a Yuri en brazos y lo llevó al castillo para que sea atendido. Mientras era atendido por Rokuro en un cuarto cerrado, Jinpachi contó lo que pasó….más o menos, La historia que contó fue que al parecer Yuri había querido terminar su relación con Seikai y el monje no lo había tomado bien, atacando a Kamanosuke violentamente como resultado. Jinpachi oyó la conmoción y al ver lo que pasaba decidió intervenir. Viéndose derrotado, luego de varios ataques, Seikai salió con dirección al bosque y no le vieron más.
Los demás Braves se solidarizaron con Yuri. Los días siguientes fueron muy amables con él, incluso Sasuke dejó que Kamanosuke se quede con Amaheru por unos días, para que le haga compañía. Buscaron a Seikai para que sea castigado pero no le encontraron, ni le encontrarían. El pirata se había deshecho del cadáver con ayuda de sus hombres, que andaban por ahí. Siempre tenía 1 ó 2 hombres cerca del castillo por cualquier emergencia.
Jinpachi dejó que Yuri se quede en su barco, anclado en la costa, mientras se recuperaba de su lesión y hasta que encontrasen a Seikai, ya que el castillo no era seguro. Como Sanada se opuso aduciendo que eso no iba a pasar con todos ellos aquí, aduciendo que más bien el barco era blanco más fácil, Jinpachi declaró entonces que él se quedaría con Yuri en su barco, en altamar, hasta que todo se resolviera. Si bien no podía castigar a Sanada por lo que le hizo al chico, no iba a dejar a Kamanosuke cerca de ese pervertido. Prometió volver seguido para asegurarse que todo estuviera bien en el castillo y los demás puedan visitar a Kamanosuke. Sanada entendió el mensaje tras esas palabras, el pirata sabía todo, y aparentemente no pensaba matarlo aún, así que no se opuso más. El juego había terminado.
Jinpachi le pidió a Yuri que le describiera los hombres que abusaron de él y, una vez con esa información, los rastreó y eliminó uno a uno. Mientras su lesión curaba, Jinpachi no lo tocó ni una vez. Se besaban y pasaban el rato juntos pero nada más. Jinpachi no quería obligar al chico a hacer nada que no quisiera hacer por su propia iniciativa. Si una vez que se haya recuperado, física y emocionalmente, decidía que no quería estar con el pirata, Jinpachi le dejaría ir, aunque eso le doliera mucho. A pesar de sus sentimientos para con el chico -y en especial por eso mismo motivo- era que quería que se recuperase y sea feliz.
Los casi 2 meses que le tomó a su brazo curarse, Yuri estuvo pensando en muchas cosas. Al principio creía que Jinpachi se daría cuenta de que no valía la pena y lo dejaría, pues nunca buscaba tener intimidad con él, pero eso no pasó. Pensándolo bien, por la forma en que el pirata le besaba notaba lo mucho que le deseaba… Nezu le estaba dando a él la oportunidad de tomar el siguiente paso, pero Yuri se preguntaba si en verdad estaba listo para eso.
El pirata le divertía bastante, gustaba de su compañía y le trataba muy bien. Le había cedido su cuarto y él se había ido a dormir a otro lado. Cuando le pidió que se quedara a dormir con él, Nezu se acostó a su lado pero nunca le tocó. Yuri sabía que se sentía atraído hacia el pirata y que el sentimiento era recíproco, pero con el pasar del tiempo se dio cuenta que sentía algo más por él: se estaba enamorando de Jinpachi. Este sentimiento nuevo lo desconcertó en un principio pero ayudó a que decidiera dar el siguiente paso de forma natural, por primera vez en su vida, deseándolo por entero.
Una vez curado su brazo, él y Nezu estaban besándose como de costumbre cuando Yuri ahondó más el beso. Se sentó en su regazo y besó su cuello. Confesó sus sentimientos por el pirata, quien sentía los mismo para con Yuri, e hicieron el amor esa misma noche. A la mañana siguiente regresaron a Ueda y se despidieron de todos. Se harían a la mar para no regresar.
