Tierra 1

En tierra 0 existe un héroe. Héroe que no existe solo allí, sino también en varios universos. Shazam en algunos universos, capitán Marvel o capitán Maravilla en otros. Un niño de 12 años llamado Billy Batson que al decir "Shazam" invoca el poder de 6 héroes y dioses de diferentes panteones. La sabiduría de Salomón, la cual le da el conocimiento de todo lo mágico de su universo y una gran capacidad filosófica. La fuerza de Hercules, la cual rivaliza y puede que incluso supere a la de Superman. La resistencia de Atlas, la cual le permite soportar golpes de semejante calibre. El poder de Zeus, el cual le otorga devastadores rayos mágicos para luchar y casi inmunidad a la magia. La valentía de Aquiles, la cual impide que el miedo nuble su mente y le cohíba. Y la velocidad de Mercurio, la cual le permite moverse a una velocidad desconcertante, si bien sigue siendo inferior a Flash. Atentos a las iniciales.

Ese héroe es uno de los mas poderosos, si bien sigue teniendo la mentalidad de un niño de 12 años, volviéndolo incapaz de soportar ciertas situaciones, incluso con la sabiduría de Salomon y el coraje de Aquiles. Si no fuera por su psicología seria un poderoso héroe sin debilidades.

Semejante héroe de podría carecer de némesis. El doctor Thadeus Sivana. Un hombre petizo, calvo, de dientes superiores bastante grandes que provocaban la sensación de que estaba permanentemente haciendo una mueca incluso cuando no era asi y casi siempre vistiendo una bata de laboratorio. Un científico sin poder físico alguno pero con un enorme intelecto y además, en la mayoría de las tierras, el cuarto empresario mas adinerado del mundo. En algunos universos además posee el poder de ver la magia. El era responsable de crear monstruos diversos enormemente poderosos, pero ninguno lo suficiente como para vencer a su odiado capitán. No obstante, el sentía una mayor satisfacción cuando lograba darle pelea con algo mas que solo fabricar monstruos sin mas. Cuando usaba su intelecto desde otro angulo para indagar mas sobre el origen del Capitan Marvel/Shazam y tener valiosa información que usar en su contra.

Pero sin embargo en el universo 1, Billy Batson, el chico destinado a obtener los poderes, aun era solo un huérfano e inofensivo repartidor de periódicos. Nada de lo anterior importaba aun. O al menos, debería de ser asi.

Billy Batson, un chico de camisa roja y pantalón de jean con pelo negro corto, volvia en bicicleta a su residencia después de ganar su dia de trabajo lo mejor que podía un niño. Y la verdad, aunque no fuera mucho dinero, estaba orgulloso de poder contribuir a su orfanato con todo lo que pudiese. Jamas había hecho daño a nadie ni deseaba hacerlo. Era un chico de corazón puro, la cual seria la razón por la que en un futuro cercano, una semana según el destino. Obtendría los poderes de Shazam, porque jamas los usaría para el mal.

Mientras tanto, un hombre alto levando un estuche de guitarra se asomaba por una terraza no muy lejos de allí. Era un edificio de departamentos sin demasiada seguridad, por lo que no hubo problema en que una persona diese un paseo sin cruzar por ninguna puerta.

Ese hombre era un mercenario. Su objetivo, un hombre de 23 años conduciendo un auto azul. El mercenario tenia un arma especial y una misión muy peculiar. No tenia que matar. Su arma dispararía una jeringa. De algún modo, su contratador se las habia ingeniado para obtener las huellas dactilares de la victima y tomar un molde, el cual usaría para colocarlas en una jeringa. Esta jeringa, por su parte, contenia una droga, no del tipo farmacéutica, sino del tipo estupefaciente. Dicha droga tenia, entre otros efectos secundarios, una baja en las funciones que podría causar narcolepsia. La misión consistía en apuntar y disparar con el conductor en marcha. Le habían asegurado que ese sujeto gustaba de conducir con las ventanillas totalmente bajadas, tanto la de su lado como la del acompañante aunque viajara solo. Eso podría causar mucho daño colateral, pero le habían pagado tanto que no le importaba. Era dinero mas que suficiente para quedar libre de muchisimas cadenas perpetuas en el improbable caso de que lo atraparan. El objetivo era usar su arma, la cual disponía de mirilla y dispararía la jeringa con potencia pero sin destruirla, en el brazo derecho de la victima. Se supone que las huellas dactilares estaban dispuestas de tal forma que daría la impresion de que no había resistido la tentación de inyectársela mientras conducía. Todo eso era solo para desprestigiarlo con el problemas de drogas y el posterior accidente de transito. Al parecer, su contratador le daba mucha importancia a no matarlo, lo cual seria mucho mas sencillo. Pero bueno, el que tiene el dinero tiene la autoridad.

Pero lo mas curioso de todo, si cabia, es que le habían dado un momento sumamente exacto. Su contratador le había calculado la hora y minuto exactos a la que debía disparar al auto en marcha e incluso una aproximación de segundo. No entendia por que era tan importante eso, pero le daba igual. Le habían dado esa misión a el porque era el único mercenario capaz de realizar semejante tiro. Su nombre era Floyd Lottom, y era apodado "The Deadshot" entre los de su circulo.

Floyd trabo con una llave robada la única puerta que daba a la terraza. Se posiciono. Abrio el estuche de guitarra, el cual era solo para esconder su arma especial. Para que nadie que mirara para arriba de casualidad de viera, se tumbó panza al suelo y apoyo su arma, la cual lucia como un rifle de francotirador con el barril mas grueso de lo normal. Echo un rápido vistazo a su reloj, casi era el momento. Se quedo en esa posición 5 minutos enteros. Luego otro vistazo al reloj. Casi. Calculo mentalmente el medio minuto que quedaba. Lo vio. El auto azul acercándose desde su derecha con la ventanilla del acompañante totalmente abierta. Usando la mirilla solo como un telescopio y no como indicador, calculo la velocidad del proyectil, la parábola que haría, cuanto seria arrastrado por el viento. Apuntando a un sitio que de ser una bala normal daría solo contra un muro, disparo. El no dudaba de sus capacidades, pero aun asi volvió a usar la mirilla para confirmarlo. Tiro perfecto.

El conductor del auto azul perdió el control nada mas recibir el pinchazo. Pese a no haber presionado el otro lado de la jeringa, el clavarse una droga desconcertantemente fuerte le hizo efecto automáticamente. Se mareo y a los pocos segundos se desplomo. EL auto avanzo sin control y lo primero contra lo que choco fue contra un niño en bicicleta.

El chico recibió un golpe con toda potencia de auto, pero eso no fue todo. Fue arrastrado por el auto descontrolado hasta estrellarse contra un muro. Entonces el motor estallo y el auto se detuvo.

Unos peatones corrieron sobresaltados hasta que el auto se detuvo. Entonces, después de unos momentos, se acercaron para ver los daños. Habia un auto incrustado en un muro. Al menos, tan solo hubo un herido. Un chico de 12 años de camisa roja con medio cráneo destrozado contra el muro, sin haber tenido tiempo para gritar. La bicicleta en la que andaba estaba totalmente abollada y la mitad del esqueleto corrió la misma suerte. Aunque nadie allí lo sabia, el nombre de la pobre victima era Billy Batson.

Contra toda lógica, el destino habia sido desafiado. El universo 1 ya no conocería su Shazam. El niño que se supone estaba destinado a sobrevivir, de algún modo modo no lo había hecho.

El mercenario volvió a guardar su arma en el estuche de guitarra con toda parsimonia, se levanto y destrabo la puerta para irse. Habia cumplido su parte, ahora ese hombre enano de dientes superiores grandes le debía su dinero.

Todo esto paso 2 meses antes del anuncio del torneo de fuerza.


Ahora

Themiscyra, la isla paraíso, utopía de la antigua Grecia pero no por eso detenida en tecnología, vivió paz ininterrumpida durante siglos y milenios. Paz que solo se vio interrumpida por 2 ocaciones, ambas en el siglo 21. La primera fue el escandalo de Diana, la princesa amazona y la Wonder Woman. El segundo fue un escandalo que no parecía provenir de ningún lugar, que reverberó en toda la isla, alertando de inmediato a todas y cada una de las amazonas. La primera reacción de las amazonas fue buscar sus armas y dirigirse a defender su hogar, puesto que auqnue no hubiesen oído eso antes, el primer pensamiento fue que era o una alarma de emergencia o el sonido de un ataque, ambas noticias que requerirían su entrenamiento.

Como no sabían de donde provenia el ruido, la reacción natural seria irse a las cosas buscando una amenaza que se acerque a lo lejos, pero debido a sus tacticas de entrenamiento, ellas sebian que debían primero intentar agruparse y luego separarse en grupo por la isla, algunas hacia la costa y otras hacia el corazón en busca de ordenes. Incluso tenían predefinidas las direcciones de cada una. Pero todo ese plan fue cancelado debido a una voz salida de la misma nada que el ruido.

"Todas las amazonas reúnanse en el estadio principal. Urgente. No hay tiempo que perder."

Las amazones reconocieron esa voz. Era Hipolita, la reina de las amazonas. Una voz aterciopelada a la vez que firme. Esa voz, si bien no parecía alarmada, logro que todas las mujeres de Themiscyra se dirigieran a toda velocidad al objetivo.

La isla Paraiso era grande, pero las amazonas rapidas. Contaban con vehiculo especiales, parecidos a motocicletas voladoras, pero conservando la estética amazona. Esos aerodeslizadores eran muy peculiares para el resto del mundo. Pese a estar completamente aisladas por un par de milenios, las amazonas siguieron progresando tecnológicamente y a un ritmo superior que en el "mundo del hombre", que era como llamaban al resto del mundo allí. En la isla de las amazonas no solo la tecnología había prosperado rápidamente, sino que también había magia a disposición. Y mas alla aun, era obvio que se habrían de combinar. A la combinación de ambas, ciencia y magia, se le llamaba "tecno etrica", y los vehículos voladores de las amazonas eran tecnoetricos, igual que muchas otras cosas en la isla.

Usando estos vehículos, las amazonas se organizaron y se fueron al estadio en el corazón de la isla en muy poco tiempo.

El estadio consistía en una arena enorme con una gigantesca fogata, en esos momentos apagada. Luego de un gran perímetro, unas gradas de varios pisos, cosa que debería ser asi puesto que debe haber espacio para todas las amazonas. Habia una cabina a cierta altura en donde la reina Hipolita veía todo y en donde dirigía. O muy lejos de allí, un elegante trono sobre un elaborado pedestal.

Hipolita estaba en el estadio, pero no en su trono, sino junto a la fogata apagada. Y no estaba sola. A su lado había 3 mujeres junto a una rueca.

Una era una anciana. SI piel arrugada de aspecto quebradizo, encorvada, ciega de un ojo, casi totalmente calva, pero de cejas y cabello blancos. Vestía una túnica negra con capucha y se apoyaba sobre un baston nudoso. Con su otra mano sostenia unas tijeras de hojalata. Su mirada era distante y su nombre era Atropos.

Otra era una mujer adulta. Vestido violacio de tirantes con un diseño de trigales en la cintura. Pelo negro corto. Ella se encargaba de trabajar con la rueca, formando hebras de hilo plateado. De mirada firme, se llamaba Láquesis.

La tercera era una jovencita. Vestido verde de mangas hogadas, cabello marron largo en una trensa que le caia por encima de un hombro, Cloto lucia una mirada travieza. Ella tenia aujetaba con las 2 manos una vara de madera cubierta por lana plateada enrollada, la cual le pasaba a la Láquesis para la rueca.

Las 3 mujeres frente a Hipolita eran las moiras, aquellas que compartían el puesto de diosa de la destrucción del universo 1.

La presencia de las moiras no era insolita, puesto que la reina y solo la reina tenia la autoridad de invocar a las hermanas en pos de ejercer un juicio. Las moiras, con su poder de manejar el pasado presente y el futuro, enhebraban y cortaban un trozo largo del hilo del destino, al cual impedia falsificar las palabras que una victima atada con este. Debido a sus características, también era conocido entre las amazonas como el lazo de la verdad, y era tradición llamar a las moiras en los juicios para que presten su poder en su creación. Sin embargo, aun con eso, ubn juicio no hubiera sido suficiente para crear ese aire de alerta tan marcado. Todas las amazonas pensaron lo mismo. Las moiras habían llegado por cuenta propia.

Todas las amazonas de la isla de habían conglomerado en el estadio. Y una especifica fue la primera en acercarse con resolucion. Una amazona alta, de larga cabellera rubia vistiendo una camisa de tirantes roja con detalles dorados y un pantalón blanco. Mala, la antigua Wonder Woman, y la actual desde que Diana abandono la isla. Como tal, era la amazona de mas alto rango después de Hipolita, lo que la hacia la responsable de hablar primero.

-Mi reina. –Dijo Mala con voz solemne dirigiéndose a Hipolita. Luego se volteo hacia las 3 diosas. –Moiras. ¿Es debido a ustedes a alarma anterior? ¿A que se debe esto? ¿Acaso estamos en peligro?

-Oh, ya lo creo que lo están. –Dijo Cloto, la joven con una voz que correspondia a su aspecto.

-Estamos, mas bien. –Dijo Láquesis, con una voz suave. –La amenaza nos afecta a nosotras como al los mortales.

-Pero sin embargo, habrá que esperar a la llegada de su campeona. –Dijo la anciana Atropos con una voz deja, pero sin embargo firme de algún modo. Habia sostenido el hilo plateado de Láquesis Y lo examinaba. –Su princesa debería de llegar aquí en un momento.

-Y tal como anuncian las moiras, –Dijo Hipolita. –Habremos de esperar a mi hija para que se presente en la isla una vez mas.

Ninguna amazona replico. Ninguna se movio. Ninguna dijo nada durante 3 minutos. Y entonces, un viento repentino movio toda la vegetación. Ya todas las amazonas sabían que era. El avión invisible tomo apariencia después de aterrizar, una nave no tan grande como un avión real (Mas parecido a un batwing, aunque nadie allí conociera esa palabra) de color lila. Una compuerta se abrió y desde allí salio Diana, la princesa de las amazonas. No vestia el traje que usaba al vivir allí, sino el que había adoptado al ir al mundo del hombre. Un leotardo de parte inferior azul con corse rojo con detalles dorados. Incluso estaba maquillada profesionalmente. Al menos seguía vistiendo su tiara dorada.

No hubo reverencia. No hubo saludo alguno. Las amazonas se limitaron a mirar fijamente a su desertora gobernante heredera. Todas veian solo a la traidora de las amazonas que no tenían permitido atacar.

Diana se volteo hacia Hipolita.

-Madre.

-Hija.

Luego hacia Cloto, Láquesis y Atropos.

-Moiras. ¿A que debo la llamada?

-A un capricho divino mas alla de nosotras. –Respondio Cloto.

-Mas nosotras igual debemos mostrar respeto, siendo nuestra jerarquía totalmente inferior a la suya. –Prosiguio Láquesis.

-Todas ustedes, inspiración para lo que debio o no haber sido, asumo que han de conocer el nombre de Zeno Sama. –Inquirio Atropos.

Hipolita ahogo un grito. Mala y Diana miraron con disimulo. Ni a ellas ni al resto de las amazonas les sonaba ese nombre.

-Como sabíamos, su reina se ha abstenido de contarles el nombre de los 2 dioses por encima de todo dios. –Dijo la niña Moira.

-No conocen a Zeno Sama, aquel que lo rige todo con su divina búsqueda de entretenimiento propio. –Dijo la adulta Moira.

-No conocen a los regentes absolutos de la materia y la antimateria. Pero hoy nosotras 3 venimos a presentar su voluntad. –Dijo la anciana Moira.

Esta ultima alzo las tijeras de su mano izquierda y las abrió y cerro de golpe, sacando un sonido con un eco exagerado. Luego, como si fuese respuesta a esto, todo se lleno de niebla. La luz del sol se extingio. Una imagen se logro vislumbrar, pero había reemplazado a lo que estaba antes. La amazonas estaban de pie en un plataforma inmensa de color oro y cerúleo en la cual resaltaba un pilar inmenso en lo que parecía ser el centro. Pero las amazonas no estaban allí tampoco. Cada amazona estaba sola. Varias intentaron mirarse a si mismas y descubrieron que tampoco estaban allí. En el estadio, varias siluetas difusas, espectros oscuros, se desplazaban por todo el sitio. Pero no desplazaban sin mas, estaban peleando por todas partes.

Entonces una fuente de luz apareció. Esferas brillantes por encima de ellas. Algunas se detuvieron a contarlas y calcularon 52.

-Unica no es la tierra en la que habitan. –Dijo la voz de Cloto proveniente de ninguna parte. –Existen mas, 52 en total para ser exactas.

-Y todas las tierras corren peligro de ser las victimas de los Zeno Sama. –Dijo la voz de Láquesis. Varias de esas esferas en el cielo se volvieron blancas y luego desaparecieron, una tras otra.

-Pero los Zeno Sama ofrecen una oportunidad. –Dijo la voz de Atropos. –Cada universo tendrá derecho a 10 campeones para defenderles.

Las esferas restantes danzaron por el sitio. En los 4 puntos cardinales, se posicionaron 8 en cada uno. En total eran 32.

-Los 10 campeones han de reunirse en el estadio en 47 horas, 51 minutos y 17 segundos.

-8 universos habran de enfrentarse en 4 rondas, mas el universo ganador peleara en una batalla final. Salvcion para el primer lugar, desaparición absoluta para los demás.

-Ni Eliseos ni asfódelo ni campos del castigo. Ni descanso ni lamento ni castigo. Solo se desaparecerá de toda existencia. Una penalización bastante benevolente.

-Simples son las reglas. 80 participantes en una batalla campal. 48 minutos de tiempo para defender cada universo.

-Esta prohibido matar. La única forma de descalificar es tirando a los contrincantes de la plataforma.

-Si pasado el tiempo no hay ganador, la victoria será para el universo con la mayor cantidad de participantes en la plataforma.

-A los Zeno Sama no les importa el destino. Se burla de este.

-Ni siquiera nosotras, amas del pasado presente y futuro, sabemos quien ganara el torneo.

-Nosotras también seremos destruidas si el universo muere, pero no nos preocupa. Somos mensajeras porque es nuestro deber.

-Elijan 10 campeones para defender el universo. O no lo hagan, no es nuestro problema.

-Pasen el mensaje. Al finalizar el tiempo, nosotras enviaremos a los 10 a la batalla.

-Den lo mejor de si quieren sobrevivir. Este ha sido el mensaje, nuestra misión aquí ya a acabado.

La niebla empezó a disiparse. Las imágenes volvieron a ser las correctas, una multidud de amazonas, pero ya sin las moiras a la vista.

Nadie dijo nada. Todas estaban conmocionadas ante el mensaje. La primera en salir del shock, fue Diana.

-Que asi sea.