LYRA Y BONBON

Era una mañana calmada. El sol iluminaba los rincones del Bosque Everfree. Entre esos árboles, dos mujeres iban avanzando entre las ramas y hojas a paso moderado. Eran la reina Chrysalis, y la nueva princesa Changeling, Twilight Sparkle. La reina llevaba puesto un vestido rojo que le cubría todo el cuerpo, y unas botas cafés que solían pertenecerle a Applejack. Llevaba una bolsa colgando de su hombro, que le servía para cargar o guardar cosas. La princesa Twilight por su parte solo llevaba puesto un vestido verde que le llegaba hasta las rodillas, e iba descalza, pero no le molestaba andar así.

- Mami, ¿Por qué no nos tele transportamos a ese pueblo? – pregunto la princesa

- Hay que mantener un perfil bajo, puede que aun estén después de que sus ponis desaparecieran.

- ¿Qué vamos a hacer en Ponyville, mami?

- Hay una pony a la que vamos a buscar, y de paso agarraremos a algunas más. Tengo bien planeado este día.

- Eso suena bien.

- Pero primero debemos encontrar a 2 ponis para reemplazar y entrar desapercibidas al pueblo. Mis espías me informaron que habrá dos blancos perfectos en este bosque hoy.

Siguieron andando por el bosque, hasta que llegaron a un claro donde el sol iluminaba mejor. Ambas se escondieron detrás de los arboles a esperar. Siguieron allí hasta que escucharon como unas ponis se acercaban.

- Vamos Lyra.

- Ya voy Bonbon.

Y allí vieron como dos yeguas llegaban a ese claro. Eran una unicornio turquesa de melena grisácea y una terrestre crema de melena azul y rosa. Eran Lyra Heartstrings y Bonbon, dos yeguas de Ponyville, y a quienes Chrysalis esperaba.

Lyra llevaba una playera blanca de mangas cortas, unos shorts rojos, y un par de sandalias moradas. Bonbon por otro lado llevaba un vestido morado que llegaba hasta sus tobillos, y unos tacones negros.

- Aquí es perfecto – dijo Bonbon.

Pusieron una manta sobre el césped. Ambas se quitaron sus zapatos y se acostaron sobre la manta.

- No entiendo porque quieres hacerlo aquí.

- Me excita estar en un lugar peligroso – explico Bonbon con una mirada seductora – Tranquila, recuerda que yo cazaba monstruos. Si algo pasa te protegeré.

- Adoro cuando te pones así – respondió Lyra lanzándose sobre su novia y empezando a besarla.

Chrysalis y Twilight observaban la escena desde su escondite.

- Vamos por ellas – Twilight se quizo levantar, pero su madre la agarro del hombro para detenerla.

- Paciencia mi niña – dijo Chrysalis encendiendo su cuerno.

Lyra y Bonbon estaban besándose aun con toda su ropa puesta, cuando de repente Lyra empezó a sentir una sensación incomoda.

- Oops – dijo Lyra – Tengo que ir al baño.

- Esta bien pero no te alejes mucho.

- Claro. No me tardo.

Lyra se puso sus sandalias y fue corriendo hacia el bosque para hacer sus necesidades. La unicornio turquesa se metió entre los árboles, desapareciendo de la vista de Bonbon. Sin embargo, en ese momento las ganas que tenia de ir al baño desaparecieron sin explicación. No se dio cuenta de cómo alguien se le apareció por detrás para susurrarle algo al oído.

- Sorpresa.

Chrysalis le tapó la boca y con su otro brazo agarro a la yegua, inmovilizándole los brazos. Lyra se agito tratando de liberarse. Entre sus patadas, una de sus sandalias salió volando, casi dándole a Twilight de no ser porque está la esquivo.

-MPHHHHH

-Ahora linda, como te enseñé.

Twilight se puso enfrente de la asustada Lyra. Entre su pánico, la unicornio pudo notar como esa Changeling se parecía mucho a Twilight Sparkle. La princesa Changeling entonces le dio un fuerte puñetazo en el estómago. Ese golpe tenso completamente el cuerpo de Lyra, el cual luego se relajó cuando la yegua se rodó de ojos y quedo inconsciente en el agarre de la reina.

Chrysalis soltó a la unicornio, dejándola caer bocabajo en el suelo.

- Espérame aquí, linda. Iré por la otra.

- Si mami.

Chrysalis se transformó en un conejo, y fue avanzando hacia Bonbon, sin que esta se diera cuenta.

Twilight se quedó viendo el cuerpo inconsciente de Lyra. Sus pechos no eran los más grandes, pero sobresalían bien de su camisa. Paso sus manos sobre estos, sintiendo su suavidad. Tras eso metió la mano en los shorts de Lyra, sintiendo su vagina. Por fuera estaba seca, pero por dentro se sentía un poco más de humedad. Si quería más tendría que jugar con ella. Sin embargo, su mami le dijo que no lo hiciera, que no tenían tiempo para eso. Quería quitarle la ropa a Lyra, pero no quería que su madre la regañara.

Vio en dirección a donde había caído la otra sandalia. Lyra se veía muy asimétrica son solo una. Así que le removió la otra sandalia, dejándola descalza.

La princesa sabía que a su madre le gustaba coleccionar los zapatos de sus víctimas, así que pensó que ella podría empezar su propia colección. Así que se puso las sandalias y se sentó a esperar a su madre.

Mientras tanto, Bonbon se encontraba sentada en la manta, esperando a que su novia regresara. Ya se había tardado, y temía que algo le hubiera pasado. Así que se puso sus tacones, y se levantó.

- ¿Buscas a alguien?

Bonbon se volteo sorprendida, y allí vio a la reina de los Changelings.

- ¡CHRYSALIS! – exclamo la terrestre.

La ex cazadora de monstruos le lanzó un puñetazo a la reina, dándole con fuerza en la cara. La reina giro la cabeza al recibir el golpe. Bonbon pensó que la había dañado, pero la reina solo giro su cabeza viendo a Bonbon con una sonrisa.

- ¿Es todo lo que tienes?

- ¿¡Que hiciste con Lyra!?

Bonbon le lanzo una patada, con tacón a la reina. Chrysalis solo atrapó la patada de frente, sujetando el zapato. Bonbon retrocedió, dejando su zapato en la mano de la reina. Chrysalis lo vio y le pareció lindo.

- Esperaba que fueras más fuerte – dijo acercándose rápidamente a la terrestre - Esto si es un golpe

Chrysalis golpeo con fuerza a Bonbon en el estómago. El golpe fue duro y le saco todo el aire a Bonbon. La terrestre quedo paralizada, con la boca y ojos abiertos, chocada por el impacto. Inmediatamente sus ojos se rodaron y cayo inconsciente hacia el frente, siendo atrapada por Chrysalis quien la cargo sobre su hombro.

- Que chica más rebelde – dijo dándole palmadas en el trasero.

Vio como a Bonbon solo le quedaba un tacón, así que se lo quito para que estuviera pareja.

- Me los quedare - dijo guardando los zapatos en su bolsa.

Y se llevó a la inconsciente Bonbon sobre su hombro al bosque donde la esperaba Twilight. Allí la encontró sentada al lado de la unicornio, y claro que notó como su hija ahora llevaba sandalias. La reina acostó a Bonbon al lado de Lyra, y vio a su hija.

- ¿Y esos zapatos, linda?

- Se los quite. ¿Me los puedo quedar?

- Hmmm - vio las sandalias que ahora tenía su hija. Eran lindas y le gustaría tenerlas, pero quizás era mejor dejar que Twilight tuviera esa alegría.

- Bueno mi niña, pero cuídalas.

- Si mami – sonrió la changeling – y luego vio a sus víctimas.

- ¿Mami que hacemos con ellas?

- Levanta a la unicornio, linda – dijo Chrysalis sentando a Bonbon, y la levanto sobre su hombro – Hay un lugar donde podemos dejarlas.

- Si mami – respondió Twilight imitando a su madre y cargando a Lyra.

Cargaron a ambas yeguas sobre sus hombros, quedando sus brazos y piernas hacia abajo como si fueran fideos. No les era nada difícil hacerlo, Chrysalis era muy fuerte, y Twilight ahora también poseía esa fuerza.

Luego de diez minutos caminando, llegaron al frente de un enorme árbol, el cual tenía varios hoyos en su tronco del tamaño de ponis. Chrysalis sonrió, pues habían llegado a un lugar interesante.

- Ponla en el suelo - dijo Chrysalis dejando a Bonbon en el suelo.

- Si mami – y Twilight dejo a Lyra al lado de Bonbon – ¿Qué hacemos?

- Ven – dijo alejándose del árbol y sentándose, siendo seguida por su hija - Siéntate a disfrutar el show.

- ¿Show?

En ese momento, Bonbon empezó a moverse un poco. Abrió un poco los ojos, viendo que ya no estaba en el claro. Ahora estaba en una zona más boscosa. Se sentó, sintiendo la tierra en las manos y sus pies. Giro la cabeza y se asustó al ver a Lyra inconsciente a su lado. Allí recordó que fue noqueada por la reina Changeling.

- ¡Lyra, despierta! – exclamó Bonbon agitando a la unicornio.

Lyra empezó a reaccionar.

- ¿Bonbon? ¿Qué paso? ¿Y mis zapatos? - pregunto Lyra sentándose, viendo a su alrededor.

- ¡Olvídate de eso, hay que irnos!

- ¿Por qué.?

De repente unas lianas aparecieron desde arriba, tomando a Bonbon de los brazos y elevándola hacia arriba.

- ¡Bonbon!

Mas lianas aparecieron y esta vez agarraron a Lyra elevándola. En las alturas Bonbon vio cómo su novia y ella colgaban en el aire por lianas.

- ¡Lyra!

- ¿¡Bonbon que está pasando!?

- ¡No lo sé!

Mas lianas aparecieron y sujetaron los tobillos de ambas. Les extendieron los brazos y piernas a los lados, poniéndolas en posición de X. Luego de eso, mas lianas aparecieron, y les rompieron la ropa a ambas, dejándolas completamente desnudas.

- ¡Ayudaaaaaa! – exclamó Lyra asustada.

- ¡Déjenos! – exclamó Bonbon juntando valor.

Las lianas empezaron a enroscarse en el cuerpo de las yeguas, cubriendo sus brazos y piernas.

Ambas gimieron con fuerza al sentir lianas pasando sobre sus vaginas. Luego se enrollaron en sus pechos medianos, presionándolos. Se movían despacio, como si les hicieran un masaje. Las ramas eran ásperas, pero no rasgaban. La forma en que pasaban por sus intimidades provocaban una sensación única. Ambas no podían evitar gemir por eso.

Unas ramitas con hojas se acercaron a los senos de las yeguas, poniéndose sobre los pezones. Las plantas colocaron raíces en los senos de ambas. Ambas gritaron de dolor al sentir esas cosas poniendo raíces en sus pechos. Pero fue peor cuando sintieron como esas raíces les estaban succionando lo que tenían adentro. Estaban amamantándose de ellas.

Las dos empezaron a gemir mientras esas plantas les sacaban la leche. Las lianas en su cintura empezaron a expandirse y contraerse. Esos movimientos eran suaves y agradables a los cuerpos de las yeguas. A pesar del dolor que sentían, esos suaves movimientos las empezaban a relajar. Las constricciones también ayudaban al flujo de la leche en sus pechos. Era como si las estuvieran ordeñando.

El dolor empezó a desaparecer conforme se relajaban. Incluso las lianas rozando en sus intimidades se empezaban a sentir bien.

Lyra era la que más placer sentía, y se empezó a correr. La liana en su intimidad hacia que su liquido se escurría por los lados, pasando por sus piernas y pies, goteando hacia el suelo.

Bonbon aún se resistía, pero era difícil.

- No, basta – gemía la terrestre.

- Bonbon, ya no te resistas.

- ¿Lyra?

La cara de Lyra estaba llena de placer en un estado de éxtasis. Era como si estuviera en un trance. Bonbon se asustó de ver a su novia en ese estado.

- Ellas cuidaran de nosotras. Aquí seremos felices.

- ¡Lyra no digas eso!

En ese momento, unas lianas con flores negras se acercaron hacia Lyra, quien estaba completamente perdida de placer. Las flores expulsaron un gas en la cara de Lyra.

- LYRA.

El gas hizo que la unicornio empezara a cerrar sus ojos por el sueño que le entró.

- Me siento bien... - dijo Lyra antes de quedarse dormida.

- NOOOOO – grito Bonbon - ¡Suéltenme!

El cuerpo de Bonbon se empezaba a poner tenso, haciendo que las plantas no pudieran ordeñarla bien. Ver a su amada Lyra desmayada allí, siendo sujetada por lianas como si fuera un juguete sexual, la hacía enojar.

En ese momento las lianas empezaron a vibrar, haciendo que Bonbon abriera los ojos y abriera su boca en grande por la sensación. Esa vibración afecto principalmente en su vagina. La liana allí vibraba con más intensidad estimulando el sexo de la yegua. Bonbon gimió como nunca lo había hecho antes.

Se terminó corriendo con mucha más fuerza que Lyra. Su liquido se escurrió por las lianas, cubriendo sus piernas y goteando por sus pies.

La tensión de su cuerpo desapareció. Y Bonbon quedo con el cuerpo blando. Las plantas siguieron ordeñando a la yegua, quien ya no hacía nada por resistirse.

Las flores negras que durmieron a Lyra aparecieron frente a Bonbon y le soltaron el gas somnífero.

La terrestre crema empezó a sentirse débil y con sueño

Lo único que vio en sus cansados ojos fue a su amada Lyra. Se lamentaba mucho no haberle dicho lo que sentía. Extendió su brazo en un intento de alcanzar a Lyra, pero estaba lejos.

- Lyra… te amo... - murmuro antes de caer dormida y su brazo se venciera.

La mayoría de lianas se retiraron de las yeguas. Solo quedaron unas en las cinturas de ambas para sujetarlas. La gravedad hizo que sus melenas, brazos y piernas apuntaran hacia abajo. Aún tenían las raíces en sus senos, unidas a lianas que las sujetaban.

Twilight y Chrysalis vieron como esas dos hermosas yeguas colgaban inconscientes siendo sostenidas por las lianas.

Las lianas metieron a las dos chicas en un gran hoyo del árbol del que venían. Una sustancia viscosa las cubrió y encerró. Era parecido a un capullo.

Twilight y Chrysalis se elevaron con sus alas a ver a las chicas. Ambas estaban en posición fetal, flotando en esa sustancia viscosa, completamente inconscientes. Chrysalis sonreía satisfecha por eso.

- Estas plantas se alimentan de la leche de yeguas que atrapan, y las mantienen vivas en esos capullos para eso. Las sacarán cada día a estimularlas para alimentarse, y luego volverán a dormir adentro. Seguirán así por el resto de sus vidas. ¿No es fantástica la naturaleza?

- ¿Por qué no nos las llevamos?

- Quise darte la oportunidad de presenciar una maravilla de la naturaleza.

- Gracias mami, fue una muy buena experiencia.

Ambas changelings descendieron. Chrysalis se transformó en Bonbon, y Twilight en Lyra.

- Vamos, tenemos cosas que hacer en Ponyville.