EN EL SPA

Chrysalis y Twilight se movieron tranquilamente por Ponyville, transformadas en Bonbon y Lyra respectivamente. Bonbon/Chrysalis por otro lado llevaba un vestido morado que llegaba hasta sus tobillos, y unos tacones negros. Twilight/Lyra llevaba una playera blanca de mangas cortas, unos shorts rojos, y un par de sandalias moradas. Algunas ponis las saludaban en el camino, pero solo Chrysalis respondía, pues Twilight no tenía idea de cómo debía actuar, además de que iba distraída viendo a sus pies por las hermosas sandalias que le había quitado a Lyra.

-Concéntrate

- Ah, perdón mami – reaccionó Twilight.

-Ya te dije, en este momento soy Bonbon.

-Lo siento.

Siguieron andando hasta llegar a un lugar en específico. Un establecimiento con el nombre "Spa de Ponyville".

- ¿Qué hacemos aquí?

-Venimos a conseguir más ponis. Hoy sé que aquí vendrá una pony muy importante para mami. Y de paso nos llevaremos a cualquier otra que encontremos.

-Eso me gusta- sonrió Twilight.

Madre e hija entraron por la puerta, y una campana sonó indicando su llegada.

-Bienvenidas – escucharon dos voces al mismo tiempo.

Llegaron a recibirlas yeguas sonrientes. Eran dos yeguas terrestres casi idénticas. Una era rosada con melena celeste y la otra era celeste con melena rosada. Ambas vestían una blusa escotada y shorts, ambos de color blanco. También vestían unos altos tacones blancos que combinaban con su ropa. Las yeguas tenían unos grandes atributos. Trasero y pechos que resaltaban en sus blusas, eso sin mencionar sus fantásticas curvas.

Eran Aloe y Lotus, las gemelas encargadas del spa.

- Lyra, Bonbon un gusto verlas.

Las gemelas se acercaron a sus clientas, y les dieron un abrazo. Chrysalis puso una sonrisa maliciosa pues no había duda de que eran yeguas atractivas, y valían por dos. Se empezó a imaginar lo que podría hacerles.

- Hola chicas. Qué raro que nos reciban las 2. ¿No tienen clientela hoy?

- Es un día lento, no tenemos muchas clientes.

- Entiendo, es una pena – dijo Bonbon - Mi espalda me ha estado molestando. Quisiera un masaje.

- Ah claro claro, puedes pasar de inmediato con Lotus.

- Por aquí Bonbon - dijo Lotus sonriendo.

- ¿Y tú que quieres Lyra? – preguntó Aloe a Twilight.

-Yo… - se puso nerviosa.

- Ella viene a acompañarme nada mas – aclaró Bonbon - Espera aquí Lyra.

- Claro Ma... Bonbon.

- Entiendo – dijo Aloe – Lotus, ve a darle su masaje a Bonbon.

- Si hermana. Por aquí querida

Lotus guio a Chrysalis por el Spa. En el camino, Lotus movía sus grandes caderas de un lado a otro. Chrysalis sonrió, las gemelas eran claramente unas yeguas seductoras y unas zorras. Siguieron hasta llegar a una habitación con un par de mesas de masajes.

- Aquí es.

-Gracias.

Ambas entraron, cerrando la puerta detrás. Chrysalis sonrió al estar sola con esa hermosa yegua.

- Puedes quitarte la ropa si quieres – aclaró Lotus.

- ¿Qué tal si tú te quitas la ropa?

- ¿Que?

- Estas muy hermosa Lotus.

- ¿Cómo dices?

- Tienen bellos cuerpos - se le acerco, viéndola de forma seductora agarrándole fuertemente el trasero.

- Bonbon, por favor, tú tienes a Lyra.

- Es una relación abierta.

-Déjame.

-¿Acaso no me quieres Lotus? ¿No quieres traicionar a tu hermana?

- ¿Que?

Chrysalis puso una sonrisa pícara, apretando más fuerte el trasero de Lotus.

- No me creo que no haya nada entre ustedes. Son muy unidas. Temes que Aloe se ponga celosa.

- Bonbon, si no me sueltas gritare.

- ¿Enserio me harías eso?

- Si, esto es acoso.

- No vas a gritar.

- Si lo hare.

- ¿Cómo estas tan segura?

- Porque iras a tomar una siesta.

- ¿Que?

Bonbon desapareció de la vista de Lotus y apareció justo detrás de ella.

- Duerme.

- Que... Ahhh...

Lotus recibió un fuerte golpe en la nuca. La yegua cayo inconsciente hacia atrás, siendo atrapada por la reina. Chrysalis la atrapo agarrándola de sus enormes pechos. Se los apretó un poco para ver si la yegua reaccionaba, pero no paso. Lotus estaba completamente fuera. La reina aprovecho a masajearle esos enormes pechos de la terrestres. Eran perfectos. Metió un poco su mano dentro de la blusa de Lotus, y pudo sentir sus pezones duros, indicando que si estaba algo excitada antes. A la reina le dieron muchísimas ganas de desnudar a la terrestre allí mismo, pero mejor era esperar a un mejor momento.

- Eres hermosa, zorrita. Ahora descansa, iré por tu hermana.

Chrysalis la levanto de la cintura y la acostó boca abajo en una de las mesas de masaje que había allí. No la acostó de forma delicada, sus piernas quedaron hacia los lados, y sus tacones se deslizaron de sus pies. Por las piernas extendidas a los lados se podía ver la tanga de la yegua. La reina vio los tacones blancos en el suelo.

- Vaya vaya, lindos zapatos, vendré por ellos después.

Le subió las piernas de nuevo a la mesa. Cubrió a Lotus con una manta para ocultarla en caso de que alguien llegara. Tras eso se transformó en Lotus y regresó a la recepción donde estaba Aloe en la recepción. En las sillas para esperar seguía Twilight transformada en Lyra, y ahora había una nueva pony. Era una terrestre fucsia de melena rosada, vistiendo una blusa roja, una falda morada y unas botas moradas. Era Cheerilee la maestra del pueblo.

Sin embargo, ahora Chrysalis tenía otro objetivo. Se acercó a Aloe, haciéndole creer que era su hermana.

- Aloe, puedes venir, tengo un problema.

- Ya voy.

Aloe siguió a Lotus/Chrysalis por donde la guio. Llegaron a la misma habitación en donde Chrysalis había noqueado a la terrestre azul.

- Bonbon se desmayó.

-¿¡Que!?

-Entra a ver

Entraron y Aloe quedo impactada viendo a un cuerpo cubierto por un a sabana.

- Oh Celestia.

Estuvo a punto de ir a pedir ayuda médica, pero vio algo extraño en el suelo. Vio extrañada los tacones blancos en el suelo, los cuales se le hicieron muy parecidos a los de su hermana. Entonces algo salió de la sabana. Aloe vio como un pie descalzo caía de lado de la mesa. Era celeste, como su hermana. Se acercó lentamente a la sabana, sin notar como su hermana falsa sonreía detrás de ella.

Quito la sabana cubriendo a la pony en la mesa, y quiso soltar un grito a ver allí a su gemela. Sin embargo, Chrysalis se puso una mano en la boca para que no se oyeran sus gritos.

- ¡Mphhhh! - Aloe no podía gritar por una mano en la boca.

- No te preocupes, solo está tomando una siesta. Y tú te le unirás pronto.

La yegua de pronto sintió un fuerte golpe en la nuca, que la dejo inconsciente mientras soltaba un gemido.

Aloe se fue al frente, cayendo de rodillas, con su cabeza recostada sobre su hermana en la camilla.

La reina sintió mucha ternura al ver a ambas hermanas inconscientes durmiendo juntas. Pero no podía dejarlas así por riesgo a que las descubrieran.

Allí en la habitación había otra mesa de masajes. Agarro a Aloe debajo de los brazos y la levanto. La acostó en la mesa de al lado, boca arriba. Sus piernas quedaron colgando a los lados, pero no se le cayeron sus tacones. Se podía ver su tanga azul debajo de su falda al tener las piernas extendidas.

Salió de la habitación aun transformada en Lotus, y fue de nuevo a la recepción a la sala de espera, donde estaban "Lyra" y Cheerilee.

-Ven Lyra, es tu turno – dijo Chrysalis a su hija, quien la volteó a ver. La reina hizo brillar un poco sus ojos para indicar que era ella. Twilight se Lévano y fue hacia donde estaba su madre.

Se juntaron en un pasillo donde no había nadie.

- ¿Qué pasa mami?

-Las encargadas del lugar están dormidas. Aparte de la yegua en la sala de espera, hay una más otra habitación. Quiero que vayas a dormir a esa yegua, yo me encargo de la que está esperando.

- Vamos linda, hay que dormirlas a todas antes de que cierta pony llegue.

- Si mami.

- No olvides las técnicas que te enseñe, sé que las practicaste con tus hermanas, pero no te confíes.

- Si mami.

-Transfórmate en la pony que soy ahora.

Twilight se transformó en Lotus, y tras eso Chrysalis se transformó en Aloe. Twilight se fue al interior del spa, mientras Chrysalis fue a la recepción.

- Buenas tardes - saludo Chrysalis disfrazada de Lotus.

- Hola Lotus – saludo Chrysalis.

- ¿Qué deseas hoy?

- Me gustaría un tratamiento completo.

- Buena elección – ven por favor

Cheerilee se levantó y siguió a "Lotus" hasta unos vestidores. En el camino hizo aparecer un vaso de agua en su mano, al cual le roció unos polvos blancos, todo sin que la maestra se diera cuenta.

- Aquí puedes cambiarte, sal cuando estés lista. Oh, y ten esto – le dio el vaso con agua – Cortesía de la casa

- Muchas gracias – agradeció la maestra tomando el vaso, y cerrando la puerta del vestidor.

Una vez sola, Cheerilee bebió el vaso de agua y lo dejo en una mesa. Entonces empezó a desvestirse.

Cheerilee empezó quitándose las botas, mostrando unos largos calcetines blancos. Entonces la maestra empezó a sentir como sus ojos empezaban a cerrarse, soltando un gran bostezo.

- Creo que no dormí bien anoche – se dijo a sí misma.

Se empezó a quitar su falda, revelando una tanga rosa. Lo hacía mientras cabeceaba un poco y cada vez le entraba más sueño. Sus piernas se empezaron a sentir débiles, y se fue de rodillas. Cheerilee hizo un enorme esfuerzo por mantenerse despierta, pero no resistió mucho.

Se fue de frente, con las rodillas en el suelo, quedando su trasero elevado hacia arriba. La maestra quedo dormida en esa posición.

Fue allí cuando Chrysalis entro en la habitación, y vio a la bella yegua en el suelo.

- Veamos que tenemos aquí.

La reina apretó el enorme trasero de Cheerilee sintiendo la buena consistencia que tenía. Era una yegua hermosa, y sería una buena adición a su colección.

Por otro lado, Twilight se encontraba buscando a la otra yegua que se encontraba en el spa, pero no la allaba. No fue hasta que una puerta se abrió, sacando una gran cantidad de vapor de esta.

- Eso fue relajante – dijo la yegua unicornio azul de melena gris que salía de este. Llevaba una bata de baño y pantuflas blancas. Aloe/Twilight se dio cuenta de la yegua. Esa yegua volteo a ver a Twilight – Ya terminé mi baño de vapor. La gran y poderosa Trixie quiere un masaje de pies.

- Si... claro.

Trixie fue hacia una silla en otro salón. Se quitó sus pantuflas y se sentó poniendo sus pies al frente. Twilight se quedó algo nerviosa, pues era la primera vez que actuaba sin su madre cerca.

- ¿Qué esperas? Ven a hacer tu trabajo- reclamó Trixie.

Twilight respiro hondo y se acercó a dar el masaje a Trixie. Trixie empezó a sentir muy bien ese masaje.

- Ah, se siente bien. Un masaje digno de Trixie.

Pero sin que Trixie lo viera venir, fue allí que le aplico presión en un punto de cada pie.

- Agh ¿Que haces? - Trixie se empezó a sentir mareada.

- Dándole su masaje señorita.

Twilight volvió a presionar. Le estaba aplicando presión a Trixie en puntos de presión específicos con la intención de dormirla, y estaba funcionado.

- Deja a Trixie - dijo la unicornio cada vez más débil. Intento levantarse, pero estaba muy débil. Cada vez le iba ganando el sueño.

- No se preocupe, aquí la cuidaremos muy bien – Twilight sonrió, mientras seguía pasando sus manos por los finos pies de Trixie – Solo relájese.

- Starlight... - dijo antes de quedar inconsciente.

Twilight vio que Trixie había quedado dormida. Dejo sus piernas colgando a los lados de la silla y se paró para buscar a su madre, pero no tuvo que irse a ningún lado pues Chrysalis llego aun transformada en Lotus.

- Ya la dormí mami.

- Bien hecho linda. Ahora toca esperar.

-¿Mami, quien es la pony que esperamos?

-Una enemiga de mami.

Media hora después, una pony más entró al spa. Era una unicornio rosada de melena morada con mechones verdes. Llevaba una chaqueta morada, falda verde, y tennis celestes. La unicornio se sorprendió de que no encontrar a nadie allí. Solo vio cartel con forma de flecha que le indicaba por dónde ir.

- Deben estar cortos de personal.

Fue al salón donde la deberían atender. Lo que llamo su atención fue su amiga Trixie, quien se encontraba con una bata de baño, durmiendo en una silla reclinable. Sus pies colgaban descalzos, pues sus pantuflas estaban en el suelo.

- Trixie, te quedaste dormida otra vez – la agito para despertarla, pero no reaccionaba - ¿Trixie?

- Hola Starlight Glimmer.

La unicornio reacciono al reconocer esa voz, y se volteó alterada, viendo a la reina de los changelings en persona justo frente a ella.

-¿Chrysalis?

-Qué bueno que me recuerdes. Tú arruinaste mis planes e hiciste que mis niños me traicionaran. Tuve que crear toda una nueva generación de Changelings, no fue nada fácil.

- ¿Tú te llevaste a mis amigas? – preguntó Starlight furiosa.

-Por supuesto, así como también te llevaré a ti.

-¡Ni lo sueñes!

Starlight furiosa encendió su cuerno, lista para pelear.

- Yo no haría eso si fuera tú.

Chrysalis señalo a donde estaba Trixie durmiendo. Allí estaba Twilight, aun convertida en Lotus, sujetando un cuchillo cerca del cuello de Trixie.

- ¡No Trixie!

- Por el momento solo está tomando una siesta, pero podría empeorar si te resistes. Y no te molestes en pedir ayuda, todas aquí están durmiendo.

- Por favor, no la lastimes - pidió Starlight.

- Entonces inclínate ante mí y suplica por piedad

La unicornio por un momento pareció que iba a inclinarse, pero de un segundo para otro se giró rápidamente. Starlight disparo un fuerte rayo de su cuerno que tomo a Twilight por sorpresa. Le dio a la princesa Changeling mandándola contra la pared.

La unicornio lila intento usar un hechizo de teletranportacion para desaparecer con Trixie, pero de repente sintió como un aura mágica le sujetaba el cuerpo entero, inmovilizándola.

- Nada mal - dijo Chrysalis levantando a Starlight a su altura.

- No te saldrás con la tuya – digo Starlight resistiéndose.

- Ya lo hice.

Chrysalis provoco una fuerte descarga eléctrica a Starlight que la hizo gritar con fuerza. Cuando Starlight quedo inconsciente, la soltó y la dejo en el suelo.

Chrysalis avanzo hacia Twilight, quien estaba adolorida en el suelo, apenas consiente. Estaba de nuevo como Changeling, con su vestido verde y sus sandalias de Lyra. Una de las sandalias se le cayó en el impacto.

-Debiste tener más cuidado.

- Lo siento mami.

-Creo que no mereces esto.

Chrysalis le quito las sandalias de Lyra a Twilight, dejándola descalza. Twilight se entristeció por haber perdido su premio.

- No... por favor.

- Lo siento linda, pero debes aprender.

Chrysalis le dio una fuerte patada en el estómago a Twilight. La princesa sintió las botas de su madre en su estómago, sacándole el aire. Quedo con los ojos y boca abiertos. Chrysalis quito su bota del estómago de Twilight y dijo:

- Ve a dormir linda, mami se encargará aquí

Twilight se desmayó, desplomándose de lado.

La reina acaricio a su hija noqueada. Le quito su vestido, dejándola desnuda. Le gustaba humillarla así. Chrysalis levanto a su hija sobre su hombro, dándole unas palmadas en su trasero.

- Ay mi niña, eres ingenua, pero mami adora castigarte.

Acostó a Twilight en una silla reclinable al lado de la silla donde estaba Trixie inconsciente.

La reina abrió un portal, y por el entraron algunos machos changeling con armadura.

- ¿Cuáles son sus órdenes?

- Tu - señalo a un soldado - Lleva a la princesa a su habitación.

- ¿Que le paso?

- ¡Cállate y obedece! Esta castigada, así que pídele a una de tus hermanas que la cuide mientras tanto.

- Como ordene.

Chrysalis a Twilight al soldado, quien la cargo con mucho cuidado en sus brazos, asegurándose que su cabeza no quedara colgando.

- Yo llevare a esta - dijo señalando a Starlight en el suelo.

- A esa me la llevo yo - dijo la reina levantándola sobre su hombro – llévate a esa – señalo a Trixie.

- ¿Nos llevamos a las demás yeguas?

- Si, síganme.

Llevo a sus soldados a la habitación de masajes, donde estaban las gemelas Aloe y Lotus. Ambas seguían en la misma postura en las que las dejo. Lotus estaba descalza, boca abajo con sus brazos colgando a los lados y una pierna igual. Aloe estaba boca arriba, aun con sus tacones puestos. Tenía sus piernas colgando a los lados de la mesa de masajes.

- Jaja, llévenselas en las mesas. Y pónganlas en el mismo cuarto. No quisiera separar a las gemelas.

Los soldados se llevaron a las gemelas empujando las mesas de masaje rodantes.

Chrysalis luego guio a un soldado hacia donde estaba Cheerilee inconsciente, y este la levantó sobre su hombro, dejando lucir su enrome trasero.

- Váyanse, iré pronto.

Todos los soldados se marcharon con las yeguas inconscientes, dejando a Chrysalis sola, con Starlight sobre su hombro. No podía evitar sonreír ante su presa.

- Mírate, estas tan indefensa, completamente a mi merced.

Empezó a caminar en círculos, moviendo a la muñeca en su hombro, haciendo que sus brazos y piernas se movieran como péndulos.

- Mi venganza marcha a la perfección - dijo Chrysalis a la inconsciente Starlight en su hombro - Vamos con tus amigas. Te espera una linda vitrina junto a ellas.

Chrysalis atravesó el portal con Starlight y este se cerró detrás de ellas, dejando el Spa de Ponyville completamente vacio.