DISCLAMER: todos los personajes son propiedad de la maravillosa, talentosa y UNICA J.K Rowlin.
los demás personajes desconocidos son producto de mi loca cabecita.
Capitulo 12
Una extraña navidad
Cuando comenzaron las vacaciones Jess estaba tentada en regresar a casa para pasar las fiestas con sus padres, pero lo pensó mejor y decidió quedarse en el colegio. Lo más seguro es que su padre no estuviera mucho en casa y este solo querría hablar de lo que había sucedido con Cath, así que los amigos de Jess, le pidieron un favor. Por las siguientes semanas ella pasaría todos los días con ellos, eso incluía a Cath. Por lo cual tendrían que hacer un alto en las hostilidades y llevarse bien.
Harry tenía la esperanza de que si la pelirroja y la ojiazul pasaban suficiente tiempo juntas podrían resolver sus problemas y todo volvería a ser como antes. Tras los primeros días ña pelirroja estaba cansada de estar todo el tiempo con sus amigos, asi que una mañana se levanto mucho mas temprano que de costumbre y salió del colegio para dar una vuelta por los jardines del colegio. Pero a último minuto decidió dirigirse al campo de Quidditch.
Estuvo en ese lugar cerca de una hora hasta que poco antes de que regresara al castillo llego alguien a quien no esperaba.
-¿Qué haces aquí MacFadden?-pregunto el recién llegado.
-pues es obvio, ¿no Malfoy? Me escape de mis amigos-contesto simplemente la pelirroja.
-vaya, vaya, vaya. ¿Quién lo diría? Tu escondiéndote de tus amigos-dijo con cierta burla.
-Y como no hacerlo, me obligan a pasar el tiempo con Cath, ¿y tú qué haces aquí?
-pues…simplemente decidí salir, eso es todo-contesto el rubio.
Se quedaron en silencio varios minutos, cada uno sentado a una distancia conveniente hasta que el rubio comenzó a hablar.
-jamás llegue a pensar que alguien como tú, o mejor dicho, que tú ibas a conocer mi secreto y no me juzgarías por ello.
-créeme yo tampoco lo pensé. Sé que toda tu familia cree que lo que Voldemort hace es lo mejor para el mundo mágico, pero uno no siempre tiene que seguir los ideales de nuestros padres. ¿Supongo que ese es tu caso?
-tienes razón, solo ¿Qué es lo que haces…cuando todo está en contra tuya?
-no te entiendo.
-es fácil, todo el mundo siempre ha pensado que mi deber es seguir al Señor Tenebroso, porque concuerdo con sus ideales. Pero si realmente supieran porque lo hago, no serian capaces de creerlo.
-¿Por qué lo haces? ¿Por qué sigues a Voldemort?
-yo... yo lo hago para proteger a mi madre.
Hasta ese momento Jess se dio cuenta de que el temible Draco Malfoy, el Príncipe de las Serpientes, era tan solo un niño tratando de proteger a la persona que más le importaba en el mundo. Si el supiera ella lo podía entender mejor de lo que se imaginaba.
-se porque lo haces y te entiendo, aunque no lo creas.
Jess decidió regresar al castillo dejando a Draco solo con sus pensamientos, sabía que si le contaba a alguien no se lo creerían. Había mantenido una conversación civilizada con Malfoy. Pero de algo que no se daban los dos era que sin imaginarlo habían comenzado una amistad que a la larga los salvaría de todo lo que estaba por ocurrir.
En los días siguientes Jess y Draco se encontraban a la misma hora en el campo de Quidditch para platicar, fue así como el rubio supo un poco más de la amistad de la pelirroja y de Zabini cuando niños, de su vida en el exilio por Europa por el trabajo de su padre y la pelirroja se dio cuenta del gran amor que Draco sentía por su madre, de cómo había aceptado su conversión en mortifago para protegerla, de su infancia en Malfoy's Manior y del como creía estar enamorado de alguien del colegio.
-¿y porque no tienes hermanos, Jess?
-mamá ya no pudo tener más hijos, pero Cath es lo más cercano que tengo…o tenia. Y tú ¿Por qué ni tienes hermanos?
-no lo sé, nunca lo he preguntado. Aunque…siempre quise tener una hermana, no tan molesta como tú,-Jess le dio un golpe en el brazo ante tal comentario- y sé que a mi madre le hubiera encantado la idea.
Ese día había decidido salir del campo y dirigirse al lago, encontraron una caleta que se encontraba lo suficientemente oculta para que no los molestaran. También habían conseguido algo de comida en las cocinas y de esa manera estaban teniendo un frio, pero agradable, día de campo. Ese día el rubio había prometido a Jess que la ayudaría a realizar el encantamiento patronus.
Unos días antes de Navidad a los pocos alumnos que quedaban en el colegio se les permitió ir a Hogmesdade para comprar sus regalos de Navidad, así que el día de hacer las compras comenzó temprano; Jess y Luna bajaron a desayunar temprano y cuando iban de salida hacia el pueblo sus demás amigos iban bajando a desayunar. Quedaron de encontrase en las Tres Escobas a medio día, así que las dos Ravenclaw fueron a hacer sus compras navideñas.
Por la noche cuando llegaron poco antes de la cena, traían grandes cantidades de bolsas y la ropa estaba húmeda por esta caminando en la nieve todo el día. Con gran satisfacción llegaron a la mesa de Gryffindor, con gran pesar de la mayoría, Jess fue a cenar con Draco, lo cual ya casi no sorprendía a nadie ya que desde hacía varios días se los veía muy juntos y muchos comenzaron a creer que entre ellos dos pasaba algo más.
Jess y Luna se había quedado a dormir en la torre de Gryffindor así que la mañana de Navidad los chicos bajaron a la sala para abrir sus regalos; esa día a todos les llego el típico jersey tejido de la señora Weasley y la dotación habitual de dulces, Fred y George también les mandaron algunas bromas nuevas para que las probaran, Hannah también les había mandado un pequeño presente personalizado para cada uno; este presente iba desde un libro para Hermione hasta un estuche con pequeñas snitchs para Harry y Ron, un libro de criaturas fantásticas para Luna, para Ginny una túnica y para Jess y Cath unos aretes y vestidos.
Jess y Hermione recibieron regalos extra. La castaña recibió un brazalete de oro, hecho de pequeñas hojas de olivo y con unos pequeños rubíes a lo largo de brazalete. Sus amigos comenzaron a preguntarle quien le mando ese regalo tan extravagante, pero ella no quiso decir nada. Jess por su parte recibió un libro forrado completamente de piel que se titulaba "las grandes familias mágicas y su origen", de inmediato supo que el regalo venia de Draco; el otro regalo solo era una nota que decía: "11:30 chimenea".
Se fijo en el reloj que traía puesto y vio la hora 11:29, ¿Qué es lo que sucedería a las 11:30? Durante 60 segundos espero a ver que significaba esa nota; cuando paso el tiempo un resplandor esmeralda se vio en la chimenea y entre las llamas se vio el rostro de Zabini y el de una mujer mayor.
-¡Jules!-dijo Jess al momento de ver el rostro de su amigo-¿Maggie?
-hola pequeña, que gusto verte-saludo la mujer.
-igual Maggie. ¿Cómo has estado?
-eso no importa-dijo mientras hacia un movimiento de cabeza-ahora Blaise, dale su regalo.
El moreno desapareció de la chimenea por unos segundos y después solo se vio su mano saliendo por entre las llamas y su cabeza.
Le tendió una pequeña caja envuelta en un papel verde, la pelirroja tomo la cajita y de inmediato comenzó a abrirla rompiendo el papel en solo segundos. Dentro de la caja había un nuevo relicario de oro.
-espero que te guste-dijo de pronto el moreno.
-¡me encanta! Muchas gracias, Jules-dijo Jess mientras se acercaba a la chimenea.
-pequeña, el relicario está grabado con el escudo de los Zabini. Esto es para recordarte que eres parte de la familia-finalizo Maggie-¿claro si tu quieres?
-claro que si Maggie, ustedes siempre han formado parte de mi familia.
-bueno, entonces tendrás que esperar a que Blaise regrese y lo ponga en su lugar, es una antigua tradición. Muy bien feliz Navidad a todos-dijo finalmente y desapareció de la chimenea.
El moreno desapareció segundos después que su abuela, dejando a Jess con el mejor regalo de Navidad que había recibido en mucho tiempo.
