DISCLAMER: todos los personajes son propiedad de la maravillosa, talentosa y UNICA J.K Rowlin.

los demás personajes desconocidos son producto de mi loca cabecita.

hola a todos:

disculpen la tardanza, pero aqui les traigo otro capitulo, espero que les guste

y de nuevo: bienvenidos a los nuevos lectores.

ya saben espero sus criticas o comentarios de que les gusta o que no. recuerden que esto lo hago para ustedes y es muy importante su opinion.

Capitulo 14

Muerte en Hogwarts

El día previo al inicio de clases después de las vacaciones, Zabini llego prácticamente corriendo y antes de dirigirse a su habitación fue de inmediato junto al lago. Ahí lo esperaba la pelirroja, habían pactado verse ahí cuando el moreno regresara al colegio; llevaba la caja que le había regalado en Navidad.

Antes de que pudiera decir algo, Zabini saco el relicario y lo puso en el lugar que le correspondía, el cuello de la perlirroja; un segundo después el moreno unió sus labios con los de la pelirroja justo cuando comenzaba de nuevo a nevar.

Cuando las vacaciones acabaron y los alumnos regresaron, las cosas siguieron con normalidad por dos semanas.

Draco y Jess seguían con su rutina de vacaciones, seguían platicando en el campo de Quidditch e iban a sus clases extras con el profesor Dumbledore. Aunque ahora todo esto combinado con las clases de todos los días.

Un domingo por la mañana; Cath se encontraba en el Gran Comedor cuando por las puertas apareció a quien menos esperaba ver.

-Cath, ¿como estas? ¿Qué fue lo que paso? Vine tan pronto como me fue posible-dijo Jack mientras se sentaba junto a ella.

-no lo sé, estabamos tan bien, luego comenzó a comportarse muy raro y luego fueron las cartas y para rematar esa estúpida pelea. Nunca se había puesto así por una carta.

-¿sabes donde esta? Tengo que hablar con ella seriamente.

-está afuera, lo más seguro es que este junto al lago o en el campo de Quidditch. todo el tiempo esta ahi con Malfoy.

Jack salió en busca de su hija, quería saber exactamente que es lo que había pasado, si en algo estaba de acuerdo con Cath, era que su hija se estaba comportando de una manera muy extraña, por muy mal que fueran las cosas nunca hubiera dicho las cosas que dijo. Iba caminando por los terrenos de colegio, el solo caminar por ese lugar le trajo gratos recuerdos, la encontró unos minutos después junto al lago, cerca de una haya donde los Merodeadores solian sentarse a planear su proxima travesura.

-¡Jessica!-grito Jack.

-papá, ¿Qué haces aquí?-saludo confundida Jess- ¿no tendrías que estar en Londres?

-olvídate de Londres, ¿Qué es lo que sucede?

-¿Qué sucede con que?

-con Cath.

-vaya, ya te fueron con el chisme-dijo sombríamente-¿Qué fue lo que te dijo?

-¿Qué me dijo? Creo que sabes muy bien que me dijo. Ahora explícamelo.

-no hay nada que explicar.

-Jess tú no eres así, ¿qué es lo que sucede? ¿Cuál es el verdadero problema?

-¿sabes qué?, estoy harta de que todo sea Cath, Cath, Cath. Déjame en paz- contestó muy molesta la pelirroja mientras emprendía el regreso al castillo.

-vuelve aquí, no hemos terminado.

-pues yo si papá. -dijo la pelirroja mientras se giraba e intentaba en vano reprimir las lagrimas que querian salir de sus ojos-Siempre es Cath, primero y luego y luego, ¿y yo qué? Se te olvida que yo soy tu hija; no ella.

-eso no es justo Jess, sabes que las quiero a las dos.

-¿sí? Pues yo lo dudo. Porque mejor no vas y la adoptas, siempre has querido que ella fuera tu hija perfecta-un segundo después se fue corriendo.

Jess no sabia que es lo que acababa de suceder, así que en vez de ir al castillo se dirigió al campo de Quidditch. Era una pena lo que acababa de pasar con su padre, pero el no debía estar ahí, su plan podía irse por la borda y arruinar todo. A medio camino se encontró a alguien que no pensó en ver en mucho tiempo y que a la vez esperaba desde hacía semanas.

-hola pequeña-saludo la voz-se buena niña y llévame con Catherine-mientras la sujetaba fuertemente del brazo.

-¿Qué demonios haces aquí?

-ya te dije, vengo por Catherine. Es hora de que vuelva a casa.

-ella ya está en casa-dijo Jess mientras pensaba en el patronus en como debía mandarlo sin utilizar la varita para informar al director que la rata había caído en la trampa.

-te equivocas, pero mira que suerte tenemos. Ahí viene.

Jess se fijo que por el camino que bajaba al lago venia Cath, estaba buscando a alguien. Demonios por qué no se había quedado en el castillo, debía haber pensado que si aparecía tal vez entre ella y su padre podrían convencerla de que volvieran a hablarse. Por primera vez la odio, ¡estaba apunto de arruinarlo todo!

-¡Catherine!-grito Colagusano en cuanto Cath lo vio se puso pálida, quiso huir, pero vio que la rata traía a Jess y esta por mas que forcejeaba no podía liberarse-no corras.

-por un demonio Cath, corre y busca ayuda- grito Jess.

-eso es, corre y vas a ver como muere tu amiguita-dijo amenazadoramente.

-suelta a Jess o si no…-dijo mientras le apuntaba con la varita.

-¡Expelliarmus!-grito Colagusano y la varita de Cath salió volando dejándola desarmada-déjate de tonterías y vámonos.

-¡Suelta a mi hija!-grito Jack detrás de la rata.

Colagusano lanzo un hechizo más que hizo que Jack saliera volando hasta estrellarse en un árbol. Jess intento correr junto a su padre pero su captor no la soltó ni un segundo. En ese momento Harry venia del campo de quidditch, se paró en seco al ver quien estaba ahí con Jess y Cath. Malfoy y Zabini venían por el lado contrario con las varitas levantadas.

-¿Peter?

-hola Harry, ¡petrificus totalus!-dijo antes de que el ojiverde pudiera siquiera sacar su varita-mira, viene más ayuda-dijo al momento en que el rubio y el moreno se aproximaban. Colagusano les lanzo el mismo hechizo que a Jack-supongo que ya no tendremos más interrupciones.

-¡suéltame!-dijo Jess al mismo tiempo que pateaba la espinilla del mortifago, la soltó y salió corriendo para ir junto a su padre.

-eso si que no- dijo Colagusano apuntando con su varita, Jess comenzó a elevarse por los aires, como si una enorme mano la sujetara-quédate ahí.

-¡bájame!-decía la pelirroja mientras forcejeaba para liberarse.

-como tú quieras-dijo mientras agitaba su varita, Jess comenzó a caer a una velocidad vertiginosa desde unos 10 metros. Cuando alcanzo el piso se golpeo fuertemente la cabeza quedando inconsciente al instante-muy bien, es hora de irnos Catherine.

-nunca. Dile a tu señor que no voy a volver jamás.

-vamos pequeña, no quiero tener que hechizarte para que hagas lo que digo.

-el único que se va a ir, eres tu-dijo Jack incorporándose de nuevo.

-apártate-dijo el mortifago, pero Jack no desistió- está bien, tú lo pediste. ¡AVEDA KEDAVRA!- un chorro de luz verde salió de la punta de la varita directo hacia Jack. Jess alcanzo a abrir los ojos un poco cuando el hechizo alcanzo a su padre.

A lo lejos el mortifago vio que se aproximaba Dumbledore y Lupin, supuso que de alguna manera se habían enterado de su presencia en el castillo eso o la pelirroja se había logrado comunicar con ellos.

-muy bien, parece que te has salvado esta vez-dijo mientras se aproximaba a Cath- volveré pronto por ti- y al decirlo se transformo en rata y escapo corriendo hacia el bosque.

Cath cayó de rodillas, temblando de pies a cabeza. Al momento el anciano director y el hombre lobo llegaron para auxiliarlos.

-Catherine, ¿estás bien?-pregunto Lupin mientras se acercaba a ella.

-finite incatatem- dijo Dumbledore mientras Harry volvía a recuperar el movimiento, Draco y Blaise se acercaban hasta donde se encontraba Jess.

-hay que llevarlas a la enfermería-dijo muy nervioso Lupin mientras se acercaba a Jess.

Dumbledore y Lupin escoltaron a los cinco muchachos a la enfermería, Jess mediante un hechizo de levitación era llevada, de inmediato el castillo fue asegurado y todos los alumnos fueron enviados a sus salas comunes; sin que pudieran salir hasta nuevo aviso.

Cath estuvo dos días en la enfermería, madame Pomfrey le había dado grandes cantidades de poción relajante, ya que seguía muy nerviosa. Jess aun seguía inconsciente y despertó una semana más tarde. Durante todo ese tiempo sus amigos la iban a visitar para no dejarla sola, pero eso era completamente innecesario, ya que ahí siempre estaba Remus.

Cuando despertó la noticia de la muerte de su padre ya había aparecido en El Profeta y Remus como siempre se encontraba a su lado.

-¿tío? ¿Dónde estoy?-pregunto Jess adormilada, cuando se incorporo se dio cuenta que estaba en la enfermería del colegio.

-me alegro que por fin hayas despertado-dijo Remus con una enorme sonrisa-nos has tenido muy preocupados.

-¿y papá? ¿Dónde está?

-Jess, tengo que decirte algo muy serio.

-¿Dónde está?-volvió a preguntar esta vez con una gran angustia en el pecho.

-Jack…murió, pequeña.

-¿murió?-pregunto asustada, Remus solo hizo un gesto afirmativo con la cabeza-¡NO! Eso no puede ser verdad. Por favor dime que no es verdad tío- Lupin se levanto de la silla en la que estaba y se sentó en la cama para consolar a su sobrina.

Unos minutos después Harry, Ron, Hermione, Neville, Luna, Ginny y Cath entraron a la enfermería. Detrás de ellos entraron Draco y Zabini. Al moreno al ver tan desconsolada a Jess se acerco a ella y se sentó al otro lado de la cama poniendo una de sus manos en su cabeza.

-¿estás bien?-pregunto Harry.

-no, me siento fatal-contesto tristemente, cuando levanto la vista vio que Cath se encontraba ahí-¿y tú qué demonios haces aquí?

-Jess…yo solo…venia a ver si estabas mejor-dijo avergonzada.

-¿mejor? ¿Cómo quieres que este mejor? Mi padre murió y todo por tu culpa.

-Jess, tranquilízate. Cath no tuvo la culpa-comenzó a decir Lupin- fue…

-claro que sí, es toda su culpa. Si no le hubiera escrito, nada de esto habría sucedido. ¡Lárgate! No quiero volver a verte nunca más.

Cath salió corriendo de la enfermería al borde de las lágrimas, su mejor amiga la culpaba y ella no lo podía negar. Jack había muerto por su culpa.

Harry salió detrás de ella para intentar tranquilizarla.