DISCLAMER: todos los personajes son propiedad de la maravillosa, talentosa y UNICA J.K Rowlin.

los demás personajes desconocidos son producto de mi loca cabecita.

CAPITULO 18
El funeral

Una semana después Jess y Draco se encontraban en el despacho del director en una de sus clases, ese día notaban que sucedía algo raro, practicaron cerca de una hora casi se podía decir que dominaban la magia de pensamiento; cuando de pronto el anciano director les dijo…

-Jóvenes, esta será la última vez que nos veamos en mucho tiempo-comenzó a decir-es por eso que tengo que pedirles una última cosa.

-¿Qué es lo que sucede profesor?-pregunto con curiosidad Jess.

-verán, lo que tengo que pedirles, en especial a ti Draco, es que cumplas con tu misión esta noche.

-¿Qué misión?

-Jess…Voldemort me ordeno matar al profesor Dumbledore-dijo sin más el rubio.

El silencio que siguió ante tal revelación fue tal, que la pelirroja no sabía que decir. ¿Qué es lo que le pasaba a Dumbledore, se iba a dejar matar así como así? ¿Y que sucedía con Malfoy? No podía creerlo que estaba pasando.

-Jessica sé todo lo que planea Tom desde hace tiempo, y por eso mismo es necesario que Draco cumpla con sus órdenes.

-pero profesor…

-nada Jessica, es necesario y solo a ustedes les puedo decir que es lo que planeo. Pero deben jurar que nadie debe enterarse hasta que sea el momento.

El anciano director comenzó a decirles sus planes para los próximos meses y que era lo que tenían que hacer. También les informo que esa tarde saldría con Harry y donde sería el lugar donde Draco tenía que cumplir sus órdenes. Y por ultimo le pidió Jess que ayudara a Harry en los próximos meses y sobre todo que le contara su secreto al rubio.

Los dos salieron del despacho unos minutos después de ponerse de acuerdo para esa noche, y con la promesa de la pelirroja de contarle después su secreto.

Esa noche Jess y Luna se encontraban en su habitación, estaba cerca la media noche, la rubia sin decirle mucho a Jess la convenció de quedarse despiertas. A los pocos minutos la pelirroja se fijo en una moneda que se encontraba en la mesita de noche.

-Lu, ¿es normal que los galeones hagan eso?-dijo Jess señalando la moneda que se había puesto roja y emitía un ligero resplandor.

-hay problemas-fue todo lo que dijo la rubia-debemos irnos.

-¿problemas? ¿De qué hablas?

-Harry tiene problemas-fue lo único que dijo Luna.

Las dos Ravenclaw salieron de su torre y rápidamente comenzaron a correr hacia la torre de Gryffindor, por el camino Jess comenzó a preguntarle a Luna algunas cosas.

-¿Cómo sabes que tiene problemas?

-la moneda que viste las hizo Herm el año pasado cuando estábamos en el ED-comenzó a decir Luna-cuando teníamos que ir a alguna reunión, Harry utilizaba una moneda similar para avisarnos.

-¿eso no contesta mi pregunta?

-esta noche Harry iba a salir con el Profesor Dumbledore y nos pidió que estuviéramos al pendiente.

Jess ya no pregunto nada mas, mientras subían escaleras y tomaban atajos para llegar lo más rápido posible, afuera de la torre ya las esperaban Ron, Herm, Ginny, Gwen y Neville.

-que bien que llegaron-dijo a modo de saludo Ron.

-será mejor que nos vayamos-dijo Hermione.

Los chicos se dirigieron hacia donde se encontraba Harry, gracias al Mapa del Merodeador, cuando estaban cerca de la torre de Astronomía escucharon gritos y se dieron cuenta de que había más personas en el castillo.

-muy bien, será mejor que nos quedemos juntos-dijo de manera autoritaria la castaña-¿Dónde diablos esta Jess?-pregunto consternada al ver que una de las pelirrojas no estaba.

-no lo sé, venia justo detrás-dijo Neville preocupado, cuando de pronto debajo de la puerta de vio un resplandor verde esmeralda.

Mientras tanto Jess iba corriendo hacia la entrada del castillo, bajaba lo más rápido que podía; por lo que en varias ocasiones se tropezó antes de alcanzar la escalera principal.

Sabía que debía que esperar en ese lugar, Draco tenía que salir por ahí, unos minutos después escucho pasos provenientes de los pisos superiores; así que decidió esconderse en uno de los salones que no se ocupaban. Cuando Snape y Draco pasaron corriendo; por un segundo las miradas de la pelirroja y el rubio se cruzaron, sabían a la perfección que es lo que tenían que hacer a partir de ese momento.

Unos segundos después salieron por las puertas del colegio y detrás de ellos venia corriendo Harry.

-¡LO MATARON!¡VENGAN AQUI!-Jess salió detrás de él unos segundos después intentando detener a su hermano que corría desesperado por alcanzar al pocionista y al rubio.

-¡HARRY!¡ESPERA!

El pelinegro casi los había alcanzado cerca de la cabaña de Hagrid, saco su varita y comenzó a lanzar varios hechizos que Snape bloqueaba con gran habilidad, Jess se quedo algo alejada de la pelea pero seguía muy de cerca el ataque. De pronto uno de los hechizos estuvo a punto de alcanzar al profesor, pero si no fuera por la intervención de la pelirroja, que lanzo un hechizo protector, este estaría a merced de su hermano. Con mucho dolor Jess le lanzo un hechizo al pelinegro por la espalda, para dejarlo desarmado, para darles oportunidad de escapar a los mortifagos y a Draco. Cuando por fin logro alcanzarlo, Harry estaba de rodillas frente a las rejas del colegio, llorando desconsoladamente. Jess se arrodillo junto a él tratando de consolarlo.

-Harry… ¿Qué paso?

-¿Qué paso? Que tu gran amigo acaba de matar al profesor Dumbledore. Eso es lo que pasa.

-eso no puede ser, Harry. Debe haber algún error-comenzó a decir la pelirroja.

-ve creyéndolo Jess. No es más que un vulgar asesino como su padre.

Hagrid se aproximo hasta donde se encontraban los chicos estaba escuchando lo que decían y sin pensarlo más los ayudo a levantarse y los llevo de nuevo al castillo. Los profesores MacGonagall, Flitwick y Sprout cerraban todos los accesos al castillo y llevaban a los heridos a la enfermería, el semigigante apareció a los pocos minutos escoltando a Harry y Jess.

Cuando todos los que estaban en la enfermería se quedaron solos, Harry les empezó a contar lo que había pasado en la torre de astronomía y lo que sucedió después en los jardines del colegio. Jess no pudo darles una buena explicación sobre se desaparición y posterior encuentro con Harry en los jardines.

Dos días después pudieron salir de la enfermería, cuando la profesora MacGonagall les dijo que ese día por la tarde deberían abandonar el castillo para volver a sus hogares. La mayoría de los alumnos no querían regresar hasta después del entierro de uno de los directores más queridos del colegio.

Ese día por la tarde se llevo a cabo el funeral, en el que no solo se encontraban los profesores y alumnos; sino también se encontraban miembros importantes del Ministerio de Magia y muchos ex alumnos. Cuando termino el funeral varios alumnos se aproximaron hasta donde se encontraban sus padres; Jess estaba platicando con Harry cuando el ministro de magia, Scrimgeour, se aproximo a ellos para hablar con los dos aunque por separado.

-¿Cómo has estado?-pregunto tímidamente Zabini.

-bien-contesto secamente Jess-¿has sabido algo de Draco?

-nada, nadie sabe nada de él desde que se fue.

-¿señorita MacFadden, me permite unas palabras?-dijo de pronto el ministro detrás de la pelirroja.

-por supuesto, señor ministro-contesto Jess mientras seguía al ministro hacia el lago.

-primeramente, permítame decirle que siento mucho lo de su padre-y sin darle tiempo de contestar continuo-y segundo es una lástima que el trabajo de toda su vida no vaya a tener un buen final.

-¿Qué quiere decir?

-¡ah! ¿No lo sabe? Bueno, la ley de su padre iba a ser votada el 1° de agosto, pero con su muerte…-dijo con una sonrisa que no pudo evitar esconder.

-¿no entiendo?

-es sencillo, sin alguien que defienda su ley, esta tendrá que ser eliminada.

-¿eliminada?

-si es una verdadera lástima. Con su permiso-con esto dicho se retiro dejando a una Jess sumamente confundida, enojada y triste.

-Jess, ¿Qué sucedió?-se acerco Zabini al verla paralizada.

-van a eliminar la ley de mi padre-dijo al borde de las lagrimas.

-tranquila, eso no va a pasar-contesto el moreno mientras la abrazaba.

-claro que no, primero lo mato antes de que eliminen la ley de mi padre-dijo finalmente enojada.