Advertencias: Nula aparición de los vampiros (son mencionados vagamente), breve participación de OCs. Implicación de muerte de personajes principales y decisiones muy cuestionables tomadas por Yui (así que Dark Yui). También hay algo de horror corporal, pero no es tan explícito.

Yui/All, en el sentido de que Yui tiene una relación con todos en una especie de acuerdo efímero, y por ser efímero es que ocurren ciertas cosas horribles, por lo que no hay final bonito aquí (excepto para Yui desde un punto de vista retorcido), por algo escogí horror como género para clasificar la historia.

Aclaraciones: "Pensamientos".


CUANDO NO PUEDES DECIDIR


— ¿Ocurre algo Yui-chan? —Le pregunta la señora Chizuru.

Chizuru es su jefa en la pequeña cafetería donde trabaja en las mañanas (entre semana desde la una hasta las cinco de la tarde, sábados desde las dos hasta las siete de la tarde). Es un empleo con una buena paga y también le funciona para olvidar cualquier preocupación (como también liberar su cuerpo de hasta la más diminuta tensión).

Estar dentro de este local rodeada por el aroma del café y postres, por las risas de los jóvenes y el buen trato por parte de Chizuru, ayudan a que Yui pueda respirar, cosa que se ha vuelto difícil de hacer dentro de la mansión Sakamaki.

Y es que cada que Yui está rodeada por los hermanos Sakamaki, Mukami, Tsukinami y Kino, su nariz se tapa, la garganta le quema y su corazón es estrujado.

Ella nunca creyó que el amor se sentiría así de agridulce, tampoco que podría volverse casi como una adicción.

—No, estoy bien —contesta y le da una tímida sonrisa a la mujer de la tercera edad—, no tiene nada de que preocuparse Chizuru-san.

Sin más, Yui continúa con sus obligaciones como mesera mientras trata de llegar a una conclusión sobre lo que hará más adelante.

"Después de todo, ellos ya me dieron una fecha de ejecución".

[...]

—Vaya, por lo que llegó la hora de la verdad.

Delante de ella se encuentra la nieta de Chizuru, Ayane, cruzada de brazos y enviándole una sonrisa algo burlona.

—No lo digas de esa forma.

Ayane es dos años menor que Yui, sin embargo, aunque ella tuviera veinte, sus ojos parecen ser más los de una anciana, a Komori en su mayoría le agrada ese aire maduro y otras tantas la pone de los nervios, porque es como si Ayane pudiera ver a través de todos tus muros y sacara a relucir toda la oscuridad que existe dentro de tu cuerpo.

— ¿Y cómo debería mencionarlo?

Yui traga saliva y aprieta más la taza que hay entre sus manos, antes de abrir la boca para defenderse, Ayane la calla con un gesto de mano.

Quizá no fue una buena idea ir a saludar a la nieta de Chizuru (aunque en realidad no vino solo por eso).

—No me vengas con mentiras Komori-san, ambas sabemos que esto ocurriría en cualquier momento y mira, parece que te ha explotado justo en la cara, tal vez hasta te queden cicatrices —Ayane sonríe hasta enseñar los dientes y cerrar por completo los ojos—, conmigo no tienes que fingir ser inocente, cuando las dos conocemos a la perfección lo codicioso que es tu corazón y cuerpo.

Yui cierra los labios con fuerza hasta formar una dura línea y sus ojos dejan atrás la amabilidad. Sus orejas están rojas por la verdad, esa que Ayane no tiene miedo de restregarle en la cara.

—De igual manera la situación duró mucho, ¿quién hubiera creído que existirían trece hombres que te dejarían irte con quien se te antojara durante seis años?

—Ayane, te dije que no lo pusieras de esa manera tan grosera.

—Hey, no es mi culpa que nada te llene.

—Ayane…

—Está bien, está bien, entendí, no voy a decir nada más —La más joven se encoge de hombros—, a fin de cuentas, lo que aquí realmente importa es a quién le dirás que sí.

Yui baja la cabeza y mira con suma atención sus uñas. Ayane la mira con fijeza y sus ojos se vuelven más claros. Ella por fin entendió, Komori contiene el suspiro de alivio al no tener que dar ninguna explicación.

—Quién lo hubiera dicho, la santa no es tan santa después de todo.

— ¿Me lo darás o no?

—Cariño, por supuesto que sí, eres mi chica favorita —Ayane se pone de pie y se acerca al librero que está dentro de su cuarto, saca un libro rojo de hojas amarillentas y pesado—, solo tienes que hacer lo que estuvimos practicando desde que ellos te dieron el ultimátum.

Yui toma el libro con firmeza y sonríe por primera vez desde que comenzó esa charla incómoda y asfixiante con Ayane. A punto de salir de la habitación de la más joven, Ayane suelta una risotada y una vez recuperada, comenta:

—De verdad no entiendo la razón por la que te adoran e idealizan, cuando eres más retorcida que todos ellos juntos.

Komori solo asiente, ella también se lo cuestiona a diario.

[...]

Fue un golpe de suerte, más bien de genes, que justo ella y Ayane tuvieran sangre de brujas. Más que la señora Chizuru aún conservara los libros de magia de su tatarabuela. De otro modo, la posición de Yui sería más delicada y podría ser consumida por la presión, además de estrés, porque en serio, ¿a qué se debió que sus amantes de pronto se volvieran caprichosos?

Quizá Yui es egoísta, pero forma parte de su verdadera naturaleza, esa que los inmortales dieron vitalidad al sacarla casi a golpes. Ahora que ese muro de opresión se destruyó, ellos tienen que hacerse cargo de sus acciones para siempre.

La arruinaron y al mismo tiempo la revivieron.

Se volvió tan codiciosa y difícil de satisfacer que, cada que uno terminaba con ella, Yui anhelaba aún más, al punto de dejar marcas rojizas en la piel contraria (al estar cegada por la pasión y la necesidad), y morder los labios de los demás hasta sacarles sangre y beber de esta.

En algún punto las posiciones de depredador y presa fueron intercambiadas.

A ella le provocó, y aún lo sigue haciendo, un gran placer ese cambio. Tener a varias personas en la palma de su mano es una gran forma de volver gigantesco su ego.

Sin embargo, esto no duró más que seis años, puesto que ellos se cansaron de tener que compartirla y por eso, ahora Yui ha sido orillada a actuar como lo está haciendo.

Cortando cabezas, cuellos, brazos, separando labios, narices, cabellos, piernas, ojos, piel, cerebros, corazones y vertiendo toda la sangre en cubetas. Bañando todo en agua para dejarlo limpio, agarrando una aguja y cosiendo la carne, poniendo cuidado extra al momento de ir trazando las facciones del rostro. Susurrando un hechizo de amor eterno en ese labio inferior de Azusa y labio superior de Kanato, mientras aprieta la mano izquierda de Subaru y la derecha de Ayato.

Yui los ama a todos por igual, y no puede, más bien se rehúsa a tener que decirle adiós a los besos del resto solo por cometer la estupidez de escoger a uno solo.

Así que planeó cada paso, cada acción, para justo en la noche en que diría su respuesta, unir a todos los amores de su vida en uno nada más. En ese uno sublime e insustituible, que está logrando que su corazón lata más deprisa y sus mejillas se tornen rojas.

Agarra ese nuevo cuerpo, lo viste con adoración (con ropa que se tardó varias semanas en escoger, porque todo tenía que ser perfecto para la ocasión) y lo sienta sobre una silla. Yui ha preparado una cena especial, y si todo sale como debe ser (cosa que sucederá, puesto que practicó sin cesar para este momento), dentro de una media hora esta creación tan hermosa cobrará vida.

—Esta es mi respuesta, les dije muchas veces que yo los quiero con todo mi corazón, y que sería como matarme el obligarme a elegir a uno de ustedes.

Yui comenta jovial y despreocupada, mientras parte un pedazo de la carne en su plato y ve con ojos soñadores a su acompañante.

—Pero ya no importa, todo está resuelto.

"Ahora por fin estaremos juntos para toda la vida".


N/A. Yui estuvo disfrutando de una relación con los trece vampiros, los tenía comiendo de la palma de su mano, hasta que ellos se cansaron y le dieron cierta cantidad de tiempo para que escogiera a solo uno para estar en una relación seria, cosa que no le gusto a Yui.

Con ayuda de Ayane, Yui descubrió y practicó un hechizo, cuyo procedimiento y resultado le hizo quitarle partes del cuerpo a cada uno de los vampiros, las que más le gustaban de ellos, y las cosió para formar un nuevo cuerpo. El "monstruo" que cobraría vida estaría dedicado únicamente a complacer a Yui, y sería una combinación de todos los vampiros :)

Sin más que decir, ¡gracias por leer!