Aclaración:La historia esta hecha en la época moderna.

Los personajes no me perteneces solo la loca historia de mi loca imaginación.

-Diálogos- Pensamientos Recuerdos

Gracias a las personas que leyeron la historia me hizo muy feliz ver que se toman la molestia de leerla, gracias por los Reviews, Gracias muchas gracias! ;)

Capitulo 3: Recuerdos

El viaje había sido interminable, aunque solo era una hora, para mi fue una eternidad, no podía verlo, tenia miedo de voltearme y cruzarme nuevamente con su mirada, preferí solo mirar por la ventana y tener mis pensamientos lejos de el, para no tentarme a girar la cabeza.

Estábamos llegando al Palacio del Sur, me di cuenta por el camino, era uno de los mas lindo del Reino, lleno de árboles de distintas especies, flores,que eran tan naturales y hermosas, llegamos a la entrada del Palacio avisamos que íbamos llegando y sin inconvenientes nos dejaron pasar, esta nerviosa y ansiosa deseaba ver a mi amiga hace días y contarle todo lo que me pasaba, quería saber como esta y contarles las ultimas novedades de mis sentimientos.

Pasamos todo el hermoso camino desde el portón hasta la puerta del Palacio, mis nervios aumentaron, llegamos a la entrada y mi amiga estaba esperándome.

Eric, fue el primero en bajar y abrirme la puerta, mis guardaespaldas bajaron con el solo que mirando todo alrededor, después baje yo, la vi a mi mejor amiga y corrí a abrazarla.

-Sango, amiga como te extrañe—la abrase tan fuerte, que creo llegue a lastimarla, aunque puede que exagere. Sango posee cabellos negro y largo hasta la cola, ojos marrones, tez morena y una nariz pequeña y delicada, es un poco más alta que yo.

-Kagome, ¿como estas mí querida amiga?- me soltó el abrazo para poder observarme, se que se dio cuenta por mi mirada que algo no estaba bien, - Ven pasa, vamos a el parque a hablar de las ultimas cosas que están pasando –

Ella miro a mis guardaespaldas o mejor dicho a uno solo, - Señor Miroku, Señor Sesshomaru, ¿Cómo les vas? – los saludo con una reverencia, ella siempre tan correcta, me dio una profunda ternura ver como miraba a Miroku, esa mirada llena de amor y esperanza, era tan cruel verlos así, pero tan tierno a la vez.

-Señorita Sango, ¿Cómo amaneció en el día de hoy? – Miroku, estaba tan nervioso q apenas se le escucho lo que quiso decir.

-Muy bien, joven, gracias- Ella le regalo una sonrisa para que se tranquilizara, aunque ella estaba todo colorada.

-Buenos días, Señorita Sango- Sesshomaru y su inconfundible frialdad.

-Bueno amiga, vamos al parque que es un lugar tranquilo y podemos hablar cómodamente- Me hizo seña para que camine en dirección al parque, a pesar de conocer el trayecto de memoria. Como era de esperar mis guardaespaldas estaban atrás mío, "cuidándome", mi anfitriona no tenía a nadie que este atrás de ella todo el día, y la envidiaba por eso.

Caminamos por el parque cada día estaba mas hermoso, con nuevas flores o árboles, era un lugar especial tanto para ella como para mi, nuestros secretos compartidos, charlas, risas, llantos, la gran mayoría de nuestros encuentros transcurrían en ese parque. Y lo amaba. Era el lugar más tranquilo. Llegamos a un banco, nos sentamos, mis acompañantes guardaron distancias.

-Y bien, Kag, dime que te anda pasando – Mi amiga, me conocía bien, muchas veces no tenia que decirle nada, ella solía darse cuenta de todo.

-Nada malo, Sango, solo quería visitarte, te extrañaba mucho- No se me daba muy bien la mentira, pero capaz servia.

-Que poco me conoces, sabes que no te creo y eso es mentira, acaso ya no tienes confianza en mi como para contarme tus problemas- Sabia que no estaba enojada, quizás un poco triste pero no enojada. Nunca se había enojado en los 15 años que la conozco.

-No, amiga, no es que no te tenga confianza, es que tengo miedo de lo que me vas a decir o como vas a reaccionar, temo que lo que te diga cambie tu forma de verme- Solo tenia miedo, de que desaprobara mis acciones.

Con cara de susto, me miro y me dijo –Kagome, dime que no mataste a nadie- eso me causo gracias, mucha, ella me miro sin entender. –No creo que sea gracioso, te estoy hablando enserio-

-Sango que ideas tienes, como matar a alguien…- mire al cielo, despejado, sin una sola nube que opaque ese hermoso celeste. –quizás, me quieran matar a mi, pero yo matar a alguien me creo incapaz- lo decía con tono melancólico, sabia que cuando mi padre se enterara no lo aceptaría.

-Kag, me estas asustando- vi su mirada de preocupación.

Sonreí, para tranquilizarla. –Sango, no te pongas así no es nada grave, solo…- respire profundo para tomar valor. –Solo estoy enamorada, de alguien con quien no puedo estar, y parece raro pero mientras mas prohibido se ve mas me gusta- con los ojos en el cielo, intente no mirarla, pero pasaron segundo y no escuche ningún tipo de respuesta y voltea a verla, su mirar no era de reproche o enojo, era mas bien compresión y ternura.

-No me veas así- le dije con las mejillas ruborizadas.

-¿Como quieres que te mire?, mi mejor amiga esta enamorada de su guardaespaldas – Vi sus ojos brillaban. Silencio

-Espera, yo… en ningún momento dije que era mí… guardaespaldas como…como puedes pensar eso- No es que no quería que se enterara pero tenia miedo a su reprobación, una persona con mi condición de Princesa, tiene mucho que ver la opinión de los demás.

-Kagome somos pocos y nos conocemos mucho- En su mirada sentía la burla -es algo obvio que cuando apenas te veo me doy cuenta, como lo miras, como lo tratas, como te acercas a el- Guío su mirada hacia su costado, la seguí y se encontraba el ahí parado con su porte serio, mi amiga me miro a mi y me dijo.-Y esto no viene desde ahora, es de hace años cuando ustedes apenas eran unos niños, recuerdo que decías amar a Inuyasha cuando apenas tenia unos seis o siete años, lo veías como tu príncipe azul, por como era contigo, me acuerdo cuando le dijiste a tu padre que te ibas a casar con el- Se río, me reí, apenas era una nena y no entendía nada de la vida, solo que Inuyasha era muchos mas amable y agradable que su hermano mayor, eso era lo que me atraía de el. Su carácter cariñoso, divertido y atento, lo opuesto a MI guardaespaldas.

Sentí un pequeño golpe en mi cabeza, mire a mi amiga volviendo en mí. –Lo siento, me acorde de algo-

-Recuerdas cuando te perdiste en el bosque, por una discusión con tu papa, si no mal recuerdo tenias unos 9 o 10 años, nadie te podía encontrar, estábamos todos preocupados y de la nada en medio de la oscuridad apareció Sesshomaru contigo en brazos, estabas dormida, tus padres estaban desesperados-

Inicio Flash back

Una niña de aproximadamente 10 años estaba en la sala de estar, con su vestido nuevo que le habían echo para esa fiesta, muchas personas importantes se encontraban ahí, pero eso a ella no le gustaba, no tenia con quien divertirse, su única amiga todavía no llegaba, y sus padres no le daban importancia, estaban atendiendo a los invitados. No le gustaba la gente, la música, la comida no le gustaba nada. Quería irse a dormir. Odia estas fiestas. Se le acerco a un hombre alto, con cabellos cortos y marrón, con ojos del mismo color, con un traje azul oscuro y una hermosa camisa blanca.

-Papa ¿me compras un caballo?- le pregunto, tiernamente la niña –Papa, ¿me escuchas?- Jalando el pantalón del padre.

-Hija, ahora no mas tarde hablamos- y se fue a atender a otras personas dejando al a niña sola, esta bufo, siempre mas tarde siempre era así.

Enojada salio de la sala y se fue al patio. No hacia frío era una noche agradable, un poco calurosa, no quería volver a esa tonta fiesta, así que empezó a caminar, sin darse cuenta camino mucho, en un momento se perdió, no sabia por donde había venido, no recordaba como volver, tenia miedo estaba sola lejos y sin abrigo, se puso a llorar del susto, se acerco a un árbol grande y se recostó sobre este, con lagrimas en sus ojos, las pierna abrazada a su pequeño cuerpo. Estaba tan asustada que cuando escucho que unos pasos se le acercaban, quiso contener las lágrimas pero fue peor, los pasos estaban cada vez mas cerca y no tenia fuerza de correr, tenía cada vez más miedo que intento esconderse entre sus piernas. Una mano todo sus brazos, pego un salto y un grito que hizo que mas de un animal se despertara, miro a la persona que la había asustada, no era un extraño, era Sesshomaru, el hijo de la cocinera del castillo, tenia aproximadamente 16 años, no se hablaban mucho el era bastante callado, cuando lo vio, lo reconoció no mido sus actos y salto sobre el para abrazarlo, por la fuerza y la sorpresa este joven cae al suelo lastimándose la espalda, y cabeza, la niña se oculta en su pecho, tenia mucho miedo todavía temblaba, el adolescente diside abrazarla para tranquilizarla, no se le daban bien consolar pero intentaría hacerlo.

-Tranquila, Señorita Kagome, esta todo bien, no esta sola- abrazándola mas fuerte.

-Sesshomaru, tengo mu..cho.. mie..do..- decía todo entre llanto.

-Señorita, estoy acá, no le va a pasar nada, solo pare de llorar y la llevare devuelta al castillo- quiso sonar confiado, así paraba de llorar.

Secándose sus lágrimas con la remera del joven, alzo su mirada, esos ojitos rojos –¿Tú me cuidaras?-

Esa pregunta sorprendió al joven. –Si, Kagome yo la cuidare- eso hizo que la niña sonriera y dejara el llanto, pero abrazándolo mas fuerte.-¿Prometes cuidarme siempre?- el joven no entendía a que venia esa promesa, se quedo en silenció, confundió, sin saber que decir .-Prométeme que me cuidaras siempre- insistió la muchachita. –Siempre la cuidare, señorita- eso la hizo mas feliz. –Gracias,Sessho- Beso su mejilla. Hizo sonrojar al joven. –Bien será mejor que nos vallamos porque sus padres seguro están preocupados- intento levantarse, pero la niña se había quedado dormida sobre el, no entendía nada recién estaba llorando y ahora dormía placidamente. Como pudo se levanto, haciendo todo lo posible por no despertar ala niña, la cargo en sus brazos, esta se acomodo. El joven comenzó el camino de regreso a el palacio. No era muy lejos pero con peso extra era mas difícil, quien lo había metido en esto, la siguió para ver que este bien y ahora se encontraba en que la cargaba porque se había dormido, bufo, la pequeña se movió y hablo –Sessho- eso hizo que el se sonrojara, estaba soñando con el.

Camino un poco mas estaba llegando al castillo lo podía visualizar, cuando apenas se lo podía ver millones de personas se le acercaron corriendo, por quien llevaba en brazos.

Fin de Flash back

-KAGOOOOMEEEE- Volvió de su nube.

-Eh? Sango porque me gritas?-

-Hace una hora que te estoy hablando y se nota que no me escuchas. –

-Jiji, lo siento amiga esta acordándome de algo- me ruborice.

Pasamos toda la mañana en el parque recordando viejos tiempos, almorzamos juntas, tomamos el te y seguimos hablando de las ultimas noticias del Reino, y como le iba en la escuela, le pregunte si le gustaba algún chico, se puso nerviosa y intento justificarse diciendo que no tenia tiempo para esas cosas.

Ya se estaba anocheciendo y tenia que volver a mi "casa", no tenia ganas de dejar a mi amiga pero debía irme.

La abrace fuerte antes de subirme al coche, baje la ventanilla –Gracias, Sango, espero verte pronto amiga-

-No tienes nada que agradecer, nos veremos pronto cuídate y buen viaje- Me saludo agitando la mano desde el umbral de la puerta. Subí la ventanilla y me acomodo en el asiento trasero, me esperaba una hora de viaje, pegada a Sesshomaru.

-Señorita ¿vamos directo a su casa?- me pregunto el chofer.

-Si, Eric, vamos directo al castillo- Mire por la ventana ya había caído la tarda y era de noche, mire mi celular para verificar que mi mama no me había llamado, no lo había echo. Bostece, estaba muy cansada, me agarro sueño. Intente no dormir.

ESCRITORA POV

Kagome no quería dormirse pero el cansancio la gano, se quedo dormido. Sesshomaru a no sentir que se movía o decía algo, giro su cabeza para ver que estaba haciendo, hay la vio recostada su cabeza en el asiento dormida con una sonrisa, era hermosa, no pudo evitar mirarla. Miroku, también se volteo a verla y vio esa escena en que su compañero la miraba cariñosamente y sonrío. –Deberías acostarla en tu regazo para que no duerma incomoda y ponle la campera encima para que no se resfríe- Sesshomaru no entendí porque le decía eso pero sin protestar o contestarle hizo lo que este le indico, acomodándola con la mayor delicadeza para que no se levante, apoyo su cabeza en sus piernas y ella automáticamente se puso en posición fetal y se acomodo en el asiento, este le puso la campera de ella y su saco para que no tuviera frío, la noche era oscura y no había mucha iluminación así que nadie vio cuando le acariciaba el pelo y la miraba detenidamente sin perderse ningún detalle de Su Princesa, es sentimiento que tenia por ella, no era solo cariño, no era solo su trabajo y el lo sabia. Había algo más..

Sesshomaru sonrió ante este pensamiento y disfruto el trayecto hasta el castillo.


Bueno este es mi tercer capitulo en la semana subiré el numero 4, espero que les halla gustado les mando un beso grande.. Nos Leeemos! :)