"Trece Cielos."

Por B.B. Asmodeus.

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Fandom: Star Wars, Jedi Apprentice & Clone Wars (en toda presentación).

Resumen: Después de la Guerras Clónicas y de destruir a Darth Sidious, los Jedi sobrevivientes luchan por reconstruir la Academia y el Consejo, renovando sus reglas y tradiciones. Resignado a su soledad, es entonces cuando Obi-Wan Kenobi encuentra su destino personificado en Luke Lars. Sin embargo, la odisea de Luke apenas comienza.

Rating: NC-17/Mature en entero, por lenguaje, situaciones sexuales, y violencia.

Categorías: Slash. Het. Realidad Alterna (extremadamente). Espionaje, Saltos en el tiempo, Romance, Acción/Aventura, Humor, Angst, Misterio.

Protagonistas/Parejas: Luke "Lars" Skywalker. Obi-Wan Kenobi. Qui-Gon Jinn. Anakin Skywalker. Han Solo. Leia "Organa" Skywalker. Padmé Naberrie. Luke/Han, Obi-Wan/Qui-Gon, menciones de un pasado Padmé/Anakin. Implicaciones de Anakin/Xanatos.


(¡) Notas Importantes (¡):

i. Este fic es una reconstrucción de otro fic previo que tenía abandonado, "Kalimotxo." Ha sido modificado y moldeado con ideas nuevas, así como una trama rotundamente diferente.

ii. He hecho una línea del tiempo, porque ni yo me comprendía a éstas alturas. Las edades de varios personajes sufrieron cambios drásticos para el beneficio de mi historia, y al diablo las consecuencias.

57 ABY - Nacimiento de Obi-Wan Kenobi.

56 ABY - Nacimiento de Anakin Skywalker.

44 ABY – (Trece años después) Obi-Wan (Edad: 12) es rechazado por Qui-Gon, pero escogido como Padawan de Yoda.

43 ABY – (Un año después) Anakin (Edad: 12) es encontrado en Tatooine por Mace Windu y Qui-Gon Jinn.

33 ABY – (Diez años después) comienzan los Ataques Separatistas. Obi-Wan tiene 22 años, Anakin tiene 21 años.

+ Muerte de Garen Muln.

+ Meses después, las Guerras Clónicas comienzan oficialmente.

+ Anakin conoce a Padmé Naberrie. Luke y Leia son concebidos.

19 ABY – (Catorce años después) Leia es reclutada secretamente por Qui-Gon (Edad: 14).

16 ABY – (Tres años después) La Guerra termina oficialmente.

+ Ese mismo año, Luke es encontrado por Obi-Wan, (Edad: 17). Leia se gradúa como Dama Jedi, (Edad: 17).

13 ABY – (Tres años después) Luke se gradúa y encuentra a Anakin Skywalker (Edad: 20; Edad: 42 años). Obi-Wan renuncia a ser Miembro del Consejo. (Edad: 43 años).

Datos Extras:

Qui-Gon Jinn - Nacimiento: 72 ABY - Actualidad: 58 años.

49 ABY - Tomó a Xanatos como Padawan a los 23 años, con Xanatos en sus onces años.

45 ABY - Xanatos cae al Lado Oscuro y renuncia a los Jedi (Edad: 15 años).

44 ABY - Qui-Gon (Edad: 27) rechaza a Obi-Wan como aprendiz.

18 ABY - Fallecimiento de Xanatos (Edad: 41).

Han Solo - Nacimiento: 38 ABY. - Actualidad: 25 años.

Padmé Amidala Naberrie - Nacimiento: 57 ABY. - Actualidad: 43 años.

Por ahora, esto es todo. Supongo que iré agregado datos mientras avance con la historia. ¡Espero les sea útil!

iii. He tomado prestado muchos elementos de la cultura Maya para la realización de este fic. El mismo título de este fic hace referencia a la concepción Maya que establece que existen 13 cielos, siendo la Tierra la última capa de éstos.

Disclaimer: Por último, Star Wars no me pertenece.


"...Pero soy humano.

Vengo con cuchillos."

-IAMX.

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9.

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La capital era una aglomeración industrial de ruido, vicios, entretenimiento de dudosa moral, vida nocturna y desechos tóxicos, protegida con el escudo de la Ciudadela.

A pesar de haber leído sobre la infraestructura, tenerla frente a él, caminar entre sus callejones fríos, oliendo la polución y entrando en contacto con la brutalidad de este nivel de existencia en Telos IV—Nada lo había podido preparar para la experiencia.

"Bienvenido al futuro." Holo-vids se reproducían en las pantallas de la ciudad, vendiendo el más avanzado producto de tecnología enfrascado en un microchip. "¡Siente placer inmesurado al conectarte a nuestra FantasyNet!" Escenas afrodisiacas se reproducían, desde lugares maravillosos hasta cuerpos semidesnudos, mostrando un placer más carnal.

"¿Puedes creer esas pamplinas?" Han murmuró, después de pararse un rato a ver de qué se trataba todo el asunto.

"Es como otro Nar Shaddaa."

Evitando tropezar con la multitud de diferentes especies a su alrededor, Han concordó a su sentencia con una boca tensa. "¿Haz estado en Nar Shaddaa?"

"Sí." Fue lo único que dijo al respecto. Su misión con Obi-Wan en aquella luna, no era de sus recuerdos tan apreciados. Y no era el lugar para abordarlos. "¿A dónde nos llevas?"

"Ya que tus sentidos de vudú están fundidos, es hora de utilizar aquellos contactos de los que te hablé." Se le murmuró al oído, el brazo de Han rodeado su cintura en una gesto de seguridad, más que de cortejo. "Sólo un poco más. Casi llegamos."

Para la sorpresa no existente de Luke, terminaron en un bar interracial, de nombre impronunciable, que dejaba las cantinas de Mos Eisley en vergüenza.

Luces multicolores, música electrónica mezclada con jizz, y la peste a contrabando marcaban el establecimiento como el corazón negro de la Ciudadela. Luke sintió miradas recorriendo cada curva y ángulo de su ser, a través de distintos tipos de vías oculares, cuando dio el primer paso al bar. Indudablemente, los humanoides eran especie exótica en el lugar. Han no fue excluido del foco de atención.

Respirando hondo, Luke se apartó de Han, decidiendo aprovechar la atención para su ventaja. Se le adelantó a su acompañante, abriéndose camino entre la multitud que bailaba en la pista, inflando su pecho con propósito. Relajó sus caderas, suavizó la caída de sus hombros. No rehuyó de los intereses aventándose en su dirección, pero tampoco entabló un vínculo más personal con los interesados. Cuando tomó asiento frente al bar central, le asintió al bartenero—una rodiana, también disfrutando del espectáculo. Ordenó un trago en idioma estándar.

Como Han lo había mencionado, la Fuerza había permanecido silenciosa desde que habían estacionado el Halcón en los hangares de la Ciudadela. La seguridad era laxa, tan laxa, que Han había ordenado a Chewie como vigilante de su nave para evitar vandalismo, mientras que Luke y su persona preguntaban por "direcciones." Así, había sido como habían terminado dando vueltas por la delimitada área central de la ciudad. Sin ninguna señal resaltante de la Fuerza, Luke no había tenido opción más que dejarse dirigir por el otro hombre.

La canción que había estado guiando a las parejas danzantes, terminó abruptamente. Las luces de la pista se apagaron, trayendo oscuridad al lugar. Murmullos fueron provocados y un aura de expectación se comenzó a tejer en la cantina.

Aceptando su trago, Luke se giró el centro del escenario, donde no se necesitó de una presentación para introducir a su siguiente atracción.

Una mujer humanoide de esbeltas proporciones tomó mando, larga melena castaña delineando la longitud de su cuerpo. Era una amazona de mujer. Su vestido plateado aparentaba estar hecho de diminutos diamantes, partiendo justo a la mitad de una de sus piernas olivas.

"Otro ejemplar de la ingeniería coreliana." Le llegó el comentario a su oreja. Luke no despegó su mirada de la cantante, pero inclinó su mentón para señalar que había escuchado.

Las notas de una melodía lenta fluyeron por el bar, y cuando la voz de la mujer liberó su tenor, las letras extranjeras fueron acompañadas con un aire melancólico. Luke no reconocía el idioma, pero el sentimiento era palpable, arrebatando con cualquier barrera de lenguaje.

"¿A dónde fuiste?"

Con la misma intensidad que Luke había estado observando a la artista, descubrió que Han estaba aplicándola, pero en su persona. Han robó de su trago, antes de murmurar una respuesta.

"A buscar uno de esos viejos contactos."

Alrededor del bar, una variada cantidad de pantallas holográficas alimentaban todos los ángulos del concierto musical. No hubo esquina no siendo invadida por la voz femenil. Conectando su mirada con los ojos ajenos, atravesó de una de las pantallas, Luke frunció su entrecejo. Era como si un mensaje estuviera siendo encriptado en los versos, su presencia más allá de lo factible. "Esta mujer… No es alguien común."

Han no captó su implicación. "¿A qué te refieres?"

Luke decidió no entremeterse en asuntos que no eran de su incumbencia. "La manera que canta es muy… desolada."

Con un brazo respaldado en la barra, Han se encogió de hombros. "¿Puedes culparla? Vivir en Telos debe ser una experiencia deprimente."

Esperaron hasta que la canción concluyera, para luego alejarse de la barra. Han lo envió hacia una cabina del fondo, privada y sin duda, costosa. Solo le pestañeó un ojo a través de la distancia de la mesa. Luego, sus ojos avellanas viajaron hacia otro de los monitores. La humanoide estaba retirándose del escenario, su acto terminado. Aplausos y acciones similares le cayeron como coronas de flores, poniendo en claro su apreciación. Luke se unió a los aplausos por un breve instante, mientras Han se dedicó a rascarse la punta de su nariz.

"¿Qué pasó con tu contacto, entonces?"

Han abrió su boca, pero fue otra la voz que le correspondió.

"Pensé haber dejado claro que no regresaras."

Un monumental cuerpo plateado se deslizó a su mesa, tomando asiento a lado de Han. En cuestión de segundos, Luke se encontró inspeccionando aquellos ojos verdes bien maquillados, y labios carmines, en alta definición.

"¿Qué puedo decir? No soy el único con tendencias suicidas en este universo." Apuntando en la dirección de Luke, Han se apresuró con las presentaciones. "Bria, Luke. Luke, Bria."

Automáticamente, Luke estiró su mano, pero su gesto fue ignorado. Todo lo que recibió fue una profunda inquisición de parte de la mujer. Luke tenía modales, sin embargo. "Mucho gusto. Su voz es magnífica, señorita…"

"Tharen." La cantante regaló, aunque no de buena gana. "Necesitas darte la vuelta de donde sea que hayas venido, Han."

Han alzó sus manos. "Oye, oye. No estoy aquí por unas vacaciones. Este no es mi problema—Mi amigo Luke, verás, necesita un poco de ayuda en localizar a alguien. Es todo. Cualquier ayuda que puedas brindarnos será bien gratificada." Una ceja le hizo juego a sus manos, implicando una buena recompensa.

Tharen se acercó al rostro del mercenario detenidamente, una cortina de cabello sedoso cayendo sobre la mesa. "No quiero nada que venga de ti, Solo."

Todo intento de broma murió en el hombro, optando por la seriedad helada con que lo estaban recibiendo. "Mira, Bria. No sé cuál sea tu problema, pero no tiene nada que ver conmigo—"

"¿Oh, en serio?"

"Sí, en serio. Si más no recuerdo, yo no fui el que dejó cuentas sin saldar la última vez que estuve aquí—"

"Típico de ti, nunca admites responsabilidad de tus acciones. Llegas a un lugar, azotas a todos con tu encanto y crees que después puedes irte sin causar alguna clase de efecto—"

Han golpeó la mesa súbitamente, callando a Bria en el proceso. Una completa oscuridad tomó poder del semblante del pirata. Una oscuridad que Luke apenas conocía. "Bria. Sabes que así no fueron las cosas. Te pregunté—Te pedí que vinieras conmigo, pero dijiste No. No quieras cambiar los papeles ahora."

Párpados delineados con perfección se cerraron, como si hubieran recibido un golpe. Luke guardó silencio sabiamente, no deseando empeorar los asuntos personales entre la pareja.

Finalmente, labios carmesíes dieron paso a un suspiro pesado. Cuando sus ojos se abrieron de nuevo, se enfocaron en sus manos entrelazadas sobre la mesa, recuperando su escudo de calma. "¿A quién están buscando?"

Han le dio las riendas a Luke. "Un joven. Adolescente, apenas de 14 años aproximadamente. Humanoide."

Una risa incrédula interrumpió su listado. "¿Está bromeando, Sr. Luke? Tiene la menor idea de cuantos—"

"Este muchacho es diferente." Sacó su datapad para reiterar los hechos. Lo cedió para la observación ajena. "Cinco años atrás fue vendido como esclavo en el Puerto de Oxlahun. Tenía Telos IV como destino. Era un cargamento privado, seleccionado para el trabajo minero en las industrias Offworld."

Bria no se molestó en revisar el reporte del datapad. "Es imposible encontrarlo."

Luke tragó saliva. "Sus rasgos faciales son muy peculiares. Ojos violetas, piel pálida, cabellos negros."

"Vamos, Bri. Tú y yo sabemos que son pocos los humanoides restantes en este basurero, desde aquel BioCrucero que despegó."

Bria retornó el datapad en la dirección de Luke. "Han pasado cinco años. ¿Honestamente? Dudo que siga con vida. Que haya estado destinado a los ganados de Offworld reduce aún más sus probabilidades."

Luke apretó sus puños.

"Pero." La damisela pausó, clavando su mirada en ambos hombres. "Si tienes algún dato proveniente de la serie de la nave que lo trajo aquí—"

"Sí, aquí está." Luke manifestó la información requerida en la superficie de su datapad.

"—Para determinar en cual sector se puede encontrar el cadáver."

Luke se sintió como globo desinflado. Y fue notable para Han, quien le aventó una mirada poco impresionada a su contacto.

"Bria." Fue un gruñido lo que vibró por la mesa. "Luke está preguntando de la manera agradable."

"¿Oh, en serio?" Agudizando su voz, la artista le empujó el datapad a las manos del mercenario. "¿Qué sucede si no coopero?"

Han guardó un suspensivo silencio. Tomó un coqueto sorbo de su bebida. "Bueno, si no cooperas, me veré obligado a vender algunos secretos involucrando tu pequeño negocio clandestino. Dudo que ese par de Gurglys de allá vayan a apreciar saber que están siendo atontados especialmente para tu beneficio—Áh, áh. Una raza muy voluble, déjame decirte."

Luke observó el tinte de traición nublando la mirada de la mujer. "¿Desde cuándo te importa?" Luego, para su sorpresa, aquellos faros viajaron hacia el mismo Luke.

"Siempre me ha importado." Han ladró, antes de que la cantante diera voz a más cuestiones. "Pero es tu vida, Bria."

"Su nombre es Lysander." Luke agregó. "Es un humano con un gran dominio sobre la Fuerza. No es posible que haya perecido tan fácilmente. Simplemente no lo es."

"¿Es un Jedi? Pfft." Tharen resopló por su nariz. "Con razón tanta preocupación. Miles de personas se pierden todos los días, pero por supuesto que sí se trata de un Jedi, se mueven los astros para encontrarlo."

Luke suspiró. Se levantó de la cabina sin esperar por Solo. "Gracias por tu ayuda. Lamento molestarla, señorita Tharen—"

"Demonios, Luke, espera—"

Una de sus muñecas fue sujetada por Bria. Luke bajó su mirada hacia la mujer, frunciendo se ceño.

"Preguntaré por allí. Pero te recomendaría que no gastaras tu tiempo. Los Jedis no son bienvenidos aquí."

Luke sintió enseguida una opresión en su frente, dedos invisibles empujando contra su cráneo. Jaló su muñeca para recuperarla, sus anteriores sospechas hechas realidad. "Tu influencia no funcionará en mí, no soy débil como el resto de este bar."

Bria no se mostró sorprendida por ser repelada, más bien desesperada. "Entonces tienes garantía de que hablo en serio. No utilizo tanta energía para ahuyentar extraños."

"¿Qué diablos están diciendo? ¡Hablen estándar!" Han se entrometió con cejas torcidas. "Justamente mi suerte, que ahora Sera resulte tan caja fuerte que tú—"

"Usas la Fuerza para las acciones equivocadas." Luke gruñó, tomando asiento de nuevo. "Lo sabía. Había algo especial en tus canciones. Utilizas tus melodías para influir a tu clientela. ¿Por qué?"

Bria se encogió de hombros. "Una chica tiene que sobrevivir de toda forma posible."

Han rodó sus ojos. "¿Eres una Jedi también? Que me parta un rayo."

"No seas estúpido." Bria manoteó un brazo de Solo. "Y baja la voz, ¿quieres?"

Luke posó sus brazos en la mesa. "Es una buena pregunta, sin embargo. ¿Eres o no, una de nosotros?"

"Por supuesto que no." Y nada más vehemente había salido de la mujer, como en este momento. Bria retó a Luke con sus propios brazos, cruzando la mesa para casi escupirle sus palabras. "Pero tengo ciertos dones… Y tengo que aprovecharlos."

"Mierda, Bri." Han gruñó. "Estaba bromeando sobre tus engatusamientos con los Gurglys. Pensé que estabas alterando sus bebidas, no sus mentes."

Luke miró a Han, y luego de regreso a la cantante. "¿Para qué… los manipulas?"

Han fue el que respondió. "Para prenderlos con buen spice. ¿Para qué más?"

"Es un buen negocio." Bria dijo fríamente. "Si no es que el mejor en la Ciudad."

Luke sintió un nudo en su garganta, aunque todavía no le quedaba claro como "prender" a la clientela consistía realmente. "No puede seguir utilizando la Fuerza para esos propósitos tan nefastos."

"¿O qué? ¿Me detendrás?" Ante el silencio resignado que prosiguió, Sera sonrió por primera vez, totalmente satisfecha. "Primera lección: no hay reglas en Telos, Luke Skywalker."

Han pidió otro trago con unas señas de sus dedos. Luke estiró su bota derecha por debajo de la mesa para tocar una del mercenario. "No te molestes. No permaneceremos aquí más tiempo. Dejemos que la señorita regrese a sus labores."

Han no se mostró tan descorazonado con el anuncio. Esperó a que Bria saliera de la cabina para entonces deslizarse fuera del asiento. Luke pausó un instante, intercalando su mirada con Tharen. Era una mujer hermosa en el exterior, pero el sufrimiento interno que Luke había percibido de sus canciones, le demostraba que tanto escondía la artista con su belleza y fría disposición. "Podrías irte. Dejar este planeta."

Han había estado aguardando por él a pocos centímetros, impacientemente moviendo sus pies, pero al escucharlo, el hombre se tensó inmóvil. Luke tocó una de las manos de Bria.

La mujer contempló la mano ajena sobre la suya por unos minutos. "Aquí es donde pertenezco."

Han saltó del bar como cometa. Luke se miró obligado a ayudarse con la Fuerza para apresurar el paso, una vez fuera del local. En cuanto tuvo a Solo en su cercanía, lo tomó del brazo, enredándolo con el suyo como muchas veces había presenciado a parejas hacer. Por un largo rato, y casi toda la duración del camino de regreso a los hangares, Han no abrió su boca más que para gruñidos y monosílabas.

Chewie sólo necesitó un vistazo para decidir no atravesarse en el camino de su compañero. Luke lo dejó desvanecerse en las profundidades de Halcón, ni siquiera un buenas noches intercambiado entre los dos.

Luke esperó a que Chewie hiciera lo mismo, a que regresara a la cabina del co-piloto, distraído y cansado, para entonces escabullirse de la nave.

Nadie notó su desaparición de los hangares.

A pesar de no conocer la ciudad, Luke no tuvo problemas en seguir el rastro de la Fuerza, ahora despierta, abierta, guiándolo de nuevo por las luces de neón y los callejones. Había despertado con el roce de su mano con la de Bria. Eso tenía que significar algo importante.

Cuando regresó al bar, no entró por enfrente. Se introdujo por las puertas traseras. De nuevo, nadie notó su presencia ante varias órdenes mentales de voltear hacia el lado contrario. Cuando llegó a lo que supuso ser los camerinos, Bria Tharen estaba sentada frente a su tocador, inconsciente de la nueva presencia. Luke la observó agachar su rostro hacia la expansión del tocador. Al escuchar el sonido inconfundible de aspiración abrupta viniendo de las narices de la mujer, Luke recordó lo que Han había mencionado.

Bria levantó su rostro con párpados caídos, sus manos jalando su cabello fuera de su cara automáticamente. Había cambiado su vestido por una bata de descanso. Duró unos minutos inmersa en los efectos placenteros de la sustancia, pero eventualmente, la cantante abrió sus ojos de nuevo.

Desde su reflejo en el cristal del espero, la mujer dejó salir una maldición. "¿Cómo entraste—?"

"¿Cómo es que sabes mi nombre?"

Bria sacudió los restos de polvo dorado de su tocador. "¿Estás loco? ¡Han nos presentó! ¡Llamaré a seguridad, lo juro!"

"No me refiero a ese nombre." Luke se acercó hasta casi cubrir la espalda de Tharen con su torso. "¿Cómo supiste que soy un Skywalker?"

Tharen intentó levantarse pero Luke no lo permitió. Con la Fuerza, fue empujada de vuelta a su asiento. "Con esa predisposición tan encantadora, ¿cómo no podrías ser un Skywalker?" Una risa rota salió de labios temblorosos. "Un bully, como tu padre, puedo adivinar."

No la dejes ir, La Fuerza resonó en la cabeza de Luke. "¿Acaso eres tú, entonces? ¿La persona con la que mi padre mandó a Lysander a este planeta?"

Tharen se adentró al espejo, hablándole al reflejo en lugar de darle la cara a Luke. "Escucha bien: no tengo idea de donde esté aquel chico. No importa quién sea yo, o qué tonta ilusión tenía Anakin de cobrar la recompensa de esa valiosa cabeza."

Luke respiró hondo para calmar su desesperanza. "¿Qué sucedió con Lysander?"

"El chico era un esclavo. Sucedió lo que le suceden a todos los esclavos: fue vendido. Más allá de compartir transporte a Telos, no tuve más contacto con él."

"¿Quién lo compró?"

"¡No lo sé!" Bria arrojó parte de sus accesorios cosméticos al suelo en brote de ira. El spice estaba elevando sus respuestas emocionales. "A las minas muy probablemente. No… no recuerdo… ¡Todo era confuso en esa época! ¿Y honestamente? Me importaba un carajo lo que le sucediera a ese niño."

A las minas de Offworld.

"¿Dónde están localizadas las minas?"

Tharen suspiró impaciente. "Están fuera de servicio. Offworld fue cerrado cinco años atrás."

Luke no estaba tan convencido. Comenzó a retroceder de la mujer lentamente. "¿Sigues siendo una esclava?"

"¿Por qué te importa saberlo?"

"Puedo ayudarte. Mi padre y mi abuela fueron esclavos—"

"Oh, guárdate tu complejo de mesías por donde no brilla el sol." Tharen le arrojó un zapato, algo torpe por los continuos efectos del spice. "Veré que puedo desenterrar de los records de Offworld, sólo porque le debo a Anakin este favor. Pero después de eso, no quiero conocer a ningún otro Skywalker, ¿de acuerdo?"

Luke inclinó su mentón, desviando su vista cuando Tharen retiró su bata de seda sin aviso, demostrando que estaba completamente desnuda.

Se dio la media vuelta.

"Espera por mi afuera."

Luke tragó saliva, sorprendido de que Bria fuera a auxiliarlo tan rápido.


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Su comlink chilló. Luke lo ignoró. Sabía que se trataba de Han.

Bria salió al pasillo exterior de los camerinos vestida en jumpsuit oscuro. Le indicó a Luke seguirle con una ondulación de su mentón. Terminaron en el callejón por el que Luke se había escabullido.

Entre la hilera de diferentes hoverbikes, Bria desencadenó la más refundida en las sombras del pasillo. Cuando la mujer encendió el transporte, Luke se sintió indeciso.

"¿Qué esperas? No tengo toda la noche."

Luke se acomodó en la hover-bike.

Bria llevó una trayectoria larga, que los fue alejando lentamente de toda chispa de vida industrial. Entre más se alejaban de la civilización, la noche más penumbrosa se convertía. Sin las luces de la ciudad, Luke conoció la cara más fea del planeta: el desierto tóxico en el que Telos IV era en realidad.

La Fuerza no lo soltó en ningún momento. Estaba prendada del momento, del lugar al que Theran los llevaba. Luke estaba emocionado, aunque a la vez, cauteloso. No había coincidencias en la Fuerza, bien decía Maestro Jinn. Conocer a Theran había sido orquestado.

Un pueblo se asomó a la distancia.

"Es uno de los planteles industriales de Offworld." De cerca, el conjunto de edificios abandonados atados a la tierra estéril le dio a Luke escalofríos. Había múltiples letreros de OFFWORLD en las caras de los edificios, pero ninguna forma de seguridad, ningún droid a la vista. Suavemente y sin obstáculos, Theran manejó su aero-cicleta hacia el sendero principal de la colmena de fábricas. "A nadie le ha importado lo que le pase a estas chatarras en un largo tiempo."

Luke había leído sobre los múltiples intentos por reformar Telos, ninguno con éxito. Era triste de presenciar que tan inútil aquellos intentos habían resultado. La zona de distintas bodegas y antiguas fábricas, no tenía vida más que la de los pocos aero-faroles que circulaban lentamente.

Sera se deslizó a un hangar deshabitado, estacionándose en el fondo de la bodega. Apagó el motor de su transporte finalmente y retiró sus googles con un suspiro.

Luke se bajó de la aerobike. "¿Por qué estamos aquí?"

Bria comenzó a salir del hangar. "Si hay una oportunidad de extraer información de los archivos de Offworld, la encontrarás aquí. Puedes examinar los registros de los trabajadores para encontrar a Lysander."

Tharen lo guio a tres edificios de distancia, hasta llegar a lo que parecía ser una matriz de oficinas administrativas. Por supuesto, vacías. Con un cuchillo clavado en el panel de entrada, las puertas deslizantes se abrieron para mostrarles el lobby.

"¿Todavía hay energía?"

"Los reformadores de la planta proveen de energía al pueblo más cercano de aquí, por vía subterránea. Los servidores aún están online, según he escuchado rumorear. A veces los usan para manejar… negocios no muy lícitos que digamos. Exportaciones de materiales exóticos, principalmente."

El elevador se encontraba dañado. Subieron al cuatro piso por las escaleras. En el transcurso, el commlink de Luke chilló tres veces más.

Bria le sonrió con puya, por sobre su hombro derecho. "¿Tan rápido están amarrados de la cadera?"

Luke apagó el commlink. "Han se preocupa. No hay nada de malo en ello."

"¿Por qué no lo trajiste? Solo puede ser útil."

Luke no mencionaría que tan afectado se había mostrado Han con el reencuentro con su ex. "Es la primera vez que trabajamos juntos. Todavía no encontramos un intermedio. La Fuerza me guio de regreso a ti, pero dudo que Han lo mire así."

"Falta de fe siempre fue su problema." Finalmente en el último piso, Bria pausó en la parte alta de las escaleras. "Ahora que lo pienso, también es el mío."

"¿No aceptas ayuda porque no tienes fe en algo mejor?"

Bria no respondió. Las oficinas del cuarto piso tenían señales de haber sido hurgadas anteriormente. Marcas de blásters en los paneles de control dejaban claro que otros visitantes no habían querido lidiar con las puertas, y ahora se encontraban abiertas eternamente. Cuando entraron a la oficina que Bria señaló, Luke se dirigió a la estación de cómputo principal.

Los servidores ni siquiera necesitaron ser hackeados. Su acceso fue instantáneo. Luke tardo una hora en analizar la base datos de Offworld hasta encontrar los archivos registrados en el año de la llegada de Lysander a Telos IV.

Otra hora desfiló. Bria se ocupó con otra estación de cómputo, realizando sus propias investigaciones.

"Han me enseñó que sólo yo puedo salvarme."

Luke pausó en su tecleo. Bria continuó.

"Cuando nos conocimos, ambos éramos demasiado ingenuos. Luego, nos reencontramos otra vez, y éramos un par de cínicos."

"No es de mi incumbencia." Luke respiró hondo, y dejó ir su efímera molestia. "No tienes que darme explicaciones." Cotejó los datos de su datapad con los de la pantalla frente a sus ojos. Encontró la bitácora de la nave…

El registro del cargamento reveló la identidad de 43 personas, todas provenientes de Oxlahun. No había detalles. No había nombres. Pero sí características físicas atribuidas a cada sujeto con destino a las minas. Buscó y buscó, pero los rasgos generales de la raza de Oxlahun—piel clara, ojos violetas, cabello oscuro—no permitieron que Luke pudiera identificar a alguien en particular. "Mierda."

"Checa el registro de las minas, los cargamentos que llegaron la semana que arribamos."

Luke no titubeó. Hizo lo indicado.

DATA BORRADA.

Luke se paralizó frente al mensaje parpadeante. Lo intentó de nuevo.

DATA BORRADA.

"No." Luke intentó tres veces más. No hubo cambios. "Por un Sith."

Bria suspiró. "Luces idéntico a Anakin cuando te enojas."

"¿Es posible que los registros hayan sido eliminados?"

"Sí. Muchos negocios clandestinos tuvieron que borrar información para no ser perseguidos por la República, una vez que la Guerra acabó."

Sin más, Luke se puso de pie.

"Espera." Y por segunda ocasión, su muñeca fue sujetada por Theran. "No tenía la certeza de que esto fuera cierto. Pero resulta que no estaba tan equivocada, después de todo."

"¿A qué te refieres?"

Bria apuntó a su consola. "Existe un Templo Jedi en Telos IV."


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Cinco Años Antes.

Planeta Oxlahun.

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Anakin la reconoció en el momento que sus miradas se conectaron.

Bria Tharen bailaba del brazo de Xanatos, letal en sus movimientos de caderas. Anakin apretó sus puños, no pudiendo creer que la Rebelión hubiera mandado a una maldita princesita a la cueva del mismo diablo, por su buena causa.

Esperó a que Xanatos se cansara de bailar. A su alrededor, los invitados se sumergían en la bebida, cuerpos calientes y suaves, y el compartir de la buena mercancía de spice que se podía conseguir más fácilmente que un trozo de pan.

Anakin jaló a la chica del brazo. Sintió nauseas al no sentir resistencia. La chica estaba cubierta en moretones y volando más alto que su starfighter. La acomodó en un lecho desocupado, acomodándola en su regazo. "¿Qué estás haciendo aquí?"

Bria fue un gato, restregándose contra su cuerpo. "Te sientes tan bien."

-Por los Sith. Anakin alejó su rostro. La joven estaba drogada y fuera de sí. Desaparecida, estaba aquella aristocrática chica que había devuelto a Sera y Renn Theran en Corelia. Era una mujer ahora, una mujer sumergida en la adicción. Los fantasmas de Ylesia parecieron haber acabado con todo lo sano en Bria. "Demonios. ¿Cómo fue que terminaste aquí?" Lo último que había escuchado de la chica era que se había unido a la Rebelión. Con un objetivo claro en su vida, Anakin nunca había esperado que encontraría a Theran aquí.

Siendo manipulada, de nueva cuenta.

Xanatos se había percatado de la invitada desparramada sobre su General. Como el león celoso que era, su ceño estaba frunciéndose con mal humor.

Anakin pretendió besar la nuca de Bria, su mente ya calculando maneras de sacarla de la órbita de este maldito planeta.


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Continuará…

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(+) Así que… Miré The Last Jedi. Mi coraje, e insatisfacción, me ha llevado a retornar a esta vieja gema que tenía abandonada. Esperen más catarsis de mi parte. Este capítulo no es tan largo como todos los demás, porque tristemente ya no cuento con el mismo tiempo libre. No puedo prometer el mismo ritmo de escritura, aunque sí la misma calidad. La misma pasión por Skysolo y el mismo cariño de siempre por Luke Sky-fucking-walker.

(+) Sobre el Tono 7 de la cosmología maya: Conexión mística. Un momento para encontrarse con la Divinidad y establecer el vínculo que ayude a recibir mensajes necesarios.