Repito,ninguno de los personajes de Gravity Falls me pertenecen, ellos son propiedad de Disney y fueron creados por Alex Hirsh. Créditos de la imagen a Berylunee.
Capitulo 1: Reencuentros, aventuras y un monstruo.
Era un día soleado como cualquier otro, los pájaros cantaban, reinaba la paz y tranqui...Oh, ¿a quién engaño? ¡Esto es Gravity Falls! Bueno, hace tiempo que no pasaba algo que afectara a todos los habitantes...Pero ya saben...Solo,eh,sigamos con la historia e ignoren lo que acabo de decir por favor.
Empecemos de nuevo. Era un día como cualquier otro en la ciudad de Gravity Falls, en especial en la Cabaña del Misterio, dónde Stan estaba estafan...cofcof,quiero decir, "haciendo negocios" con los turistas y su hermano gemelo Ford hacía sus investigaciones en su guarida secreta. Lo que ellos no sabían es que sus dos sobrinos favoritos acababan de llegar, claro que ya les habían avisado antes pero les habían dicho que llegarían mañana, sin esperar que fueran un día antes.
-¿Lista para entrar?- Le preguntó Dipper a Mabel mientras estaban enfrente de la cabaña.
-¡Yo nací lista Dipper!- Respondió Mabel con entusiasmo,y dicho aquello ellos entraron, dónde vieron a Stan hablando con los turistas mientras tenía en la mano un muñeco que tenía la cabeza de un pato y el cuerpo de un zorro.
-Y este pequeño amigo que tengo aquí es el "Patizorro". Una criatura muy rara que es mitad pato y mitad zorro. Cuenta la leyenda que si le sobas la cabeza...¡Te dará buena suerte por todo un año!-Dijo su tío ante todos los presentes.
Entonces, entre los turistas asombrados por la "misteriosa criatura", un niño se dirigió hacia el peluche para sobarle la cabeza y comprobar si lo que le habían dicho era cierto, pero en eso Stan lo hizo a un lado.
-Bueno, si quieren tocarlo tendrán que darme veinte dólares.-
Hubo un pequeño momento de silencio al oír aquella oración, de seguro debes estar pensando que ellos se enojarán pensando que es exagerado y se irán,¿no? Pues recordemos que estamos hablando de Stanley Pines, el rey de las estafas...Además de que por alguna razón todos los turistas que vienen acá son idiotas, así que no, en vez de eso comenzaron a pagarle con mucho gusto y sobar la cabeza del pobre peluche. Aquello le provocó una risa a Dipper y Mabel, que vieron todo desde lejos, cosa que Stan notó y lo sorprendió por completo.
-¡No puede ser! ¡Chicos!- Exclamó el estafador número uno, quién inmediatamente se dirigió hacia ellos y les dio un abrazo que correspondieron.- ¿No se supone que llegarían hasta mañana?
-Bueno, quisimos sorprenderlos, así que...¡Sorpresa!- Contestó Mabel quién al decir lo último sacó una bolsa de confeti y los tiró al aire.
-Veo que no has cambiado nada...Ni tampoco tus clientes.-Dijo Dipper.
-Sí, por alguna razón siempre terminan siendo unos bobos, pero mejor para mí,¿no? ¡Miren todos estos billetes!-Decía Stan mientras mostraba toda la gran cantidad de dinero que había ganado hoy.
-¿Ford sigue en su laboratorio?-Preguntó el castaño.
-Sí. Dice que acaba de encontrar algo en el bosque y no quiere que lo molestemos hasta comprobar que sea "completamente seguro"-Explicó diciendo lo último con comillas.- Como sea, ¿qué les parece si me ayudan a "hacer negocios" con todos como en los viejos tiempos?- Propuso.
-Me encantaría tío Stan,pero antes me gustaría ir a ver a alguien antes.-Dijo Dipper aunque se notaba que escondía algo.
-Oh, vamos Dipper, a mí no me engañas, solo quieres ver a Pacifica.- Le dijo Mabel, ella desde hace mucho sabía que había algo entre esos dos tortolitos.
-¡No!...Quiero decir,no,¿como crees? Para nada. Sería muy apresurado,¿no? ¡¿No?!- Respondió con nervios.
-Dipper tiene novia, Dipper tiene novia.- Comenzó a cantar una y otra vez Mabel, quién luego fue acompañada por su tío. Los dos no paraban, causando que Dipper sintiera vergüenza e incomodidad, causándole un leve sonrojo.
-Mejor me voy a buscar a Pacifica...Digo,NO la buscaré,sino haré...cosas.- Dicho eso se fue de la cabaña lo más rápido que podía no sin antes tropezarse con algunas cosas, haciendo que Mabel y Stan se rieran, pero fueron interrumpidos al escuchar la máquina expendedora abrirse.
-Ok. NADIE debe entrar ahí hasta nuevo aviso, no pregunten. Así que por favor Stan...-Decía Ford con apuros, pero se detuvo al ver a Mabel.- ¡Mabel! Cuánto has crecido niña. -Dijo y le dio un abrazo.
-Resulta que ella y Dipper decidieron llegar un día antes. Qué cosas,¿no?- Le contó Stan.
-Y hablando de Dipper, ¿dónde está él?-
-Oh. Fue a ver a Pacifica. Ya sabes, estuvo esperando este momento durante años para reencontrarse con ella.-
-Entiendo, entiendo. En fin, ¿y como les fue durante todo este tiempo? ¿les sirvió aquél microondas que les envié por correo?.-
-Sí. Aunque al principio no sabíamos como usarlo, por error mi mamá terminó inundando la casa de palomitas.- Contestó Mabel y dicho esto los tres rieron y comenzaron a platicar.
Dipper se encontraba en camino hacia la mansión Northwest, pensando en que hacer para evitar que los padres de Pacifica lo vieran. Tenía en mente esconderse entre algo como los arbustos sigilosamente y esperar a que su amiga se aparezca, podría tan solo llamarla y ya, pero prefería sorprenderla al igual que los demás.
-¿Y si mejor golpeó la ventana de su habitación? No, tal vez no este y podría romper su ventana por error.- Se decía a si mismo tratando de idear un plan.- Argh, es inútil. Mejor lo olvido...-De pronto el timbre de su celular interrumpió sus pensamientos.
-¿Hola?-Contestó.
"-¡Dipper, Dipper, Dipper!-"Decía Mabel a través del celular una y otra vez.
-Tranquilízate Mabel,¿qué pasa?-
"-Verás. Resulta que alguien fue a la cabaña preguntando por ti, pero le dije que habías salido,así que ahora mismo fue a buscarte.-"Exclamó.
-¿Y quién es ese "alguien"?-Preguntó con curiosidad.
"-Esta es la mejor parte...¡Es Pacifica!-"Respondió.
-¡¿Qué?!-Casi gritó sorprendido.
"-¡Sí! ¿Qué esperas Romeo? ¡Llámala para reunirse en el algún lado!-"
-¡E-está bien! Te hablaré más tarde.- Colgó y pensó por un momento.
-A ver, ¿cuál sería el lugar perfecto?-Pensó, pero no tardó mucho debido a que se le vino a la mente un sitio especial, por lo tanto se dirigió hacia allá.
Le costó un poco encontrarlo, pues hace dos años que no había ido hacia ahí, pero finalmente pudo ir a ese acantilado que tanto les gustaba. Recordaba que lo habían descubierto al huir de una criatura que parecía una especie de ardilla mutante o algo así, Pacifica casi se cae, pero pudo salvarla a tiempo.
Se quedó mirando desde ahí por un momento y luego comenzó a llamarla, estaba un poco nervioso.
"-Bueno-"Escuchó por primera vez en años esa dulce voz contestarle.
-Cierta persona me dijo que me saliste a buscarme.-Le dijo con una sonrisa en el rostro, a pesar de que ella no podía verla, claro.
"-Déjame adivinar, Mabel te llamó, ¿no?-"
-Sí. Esto de la adivinanza te sienta bien, deberías dedicarte a eso.-Bromeó él.
"-Ja, ja. Muy gracioso. Enserio, ¿dónde te encuentras? No te vi en ningún lado.-"
-¿Te acuerdas que cuándo éramos niños casi caímos por ese acantilado que luego de salvarnos notamos que desde ahí había una hermosa vista al sol?-
"-Por supuesto, ¿cómo olvidar todas esas aventuras dónde casi morimos?-" Rieron los dos.
-Pues espero que tampoco hayas olvidado dónde se encuentra, porque estoy ahí en ese momento. Te espero aquí.-
"-Voy en camino.-"Dicho esto ella colgó y él se quedó ansioso ahí esperándola sentado en un tronco, esperaba que nada pudiera arruinar lo que estaba por pasar.
-Así que el tío Ford sigue checando esa cosa.- Le decía Mabel al tío Stan mientras desempacaba sus cosas en su habitación.
-Sí, espero que no haga ningún daño. Hace una semana inventó una máquina del clima que casi destruyó todo...Aún tengo esos moretones ocasionados por ese mini tornado.- Le dio un pequeño escalofrío con tan solo recordar ese momento.- Cambiando de tema, ¿dónde está Pato?-Preguntó por la mascota favorita de Mabel.
-Oh, llegará en un par de días...Digamos que por accidente le dí comida de más, se enfermó del estomago y mis padres no me dejaron llevarlo hasta que se cure completamente. Traté de llevarlo a escondidas en una de mis maletas pero no funcionó, pero no te preocupes, creo que unos días sin mí no le harán daño...Espero.- Al decir aquello último volvió a preocuparse otra vez por su cerdo y se quedó callada, no era fácil estar alejada de él tanto tiempo, pero sabía que era por su bien.
-Lamento escuchar eso Mabel, pero tranquila, cuándo llegué aquí le haremos una bienvenida que jamás olvidará.- Trató de animarla Stan, lo cuál funcionó.
-¡¿Cómo una fiesta sorpresa?! Podremos traer un pastel en forma de cerdo y globos en forma de cerdo...¡Hasta una piñata en forma de cerdo!-Comenzó a decir con energía como de costumbre, incluso las fantasías no tardaron en llegar...Pero lamentablemente fueron interrumpidas cuándo se escucharon unos gritos en la cabaña.
-¿Qué rayos...?-Se preguntó Stan, y junto con Mabel fue para allá.
Mientras tanto en la Cabaña del Misterio...Las cosas no iban nada bien, todos los turistas estaban huyendo lo más pronto que podían y Ford combatía contra aquella criatura que parecía una especie de ogro marrón con ojos rojos, colmillos y dientes, era un poco más grande que él, pero se veía que era muy fuerte y peligroso.
-Por favor quédate quieto para dispararte con mi rayo tranquilizador-Dijo Ford mientras apuntaba tratando de no fallar por milésima vez.
-¡Tío Ford! ¿Qu-?- Preguntó Mabel al llegar, pero al ver al monstruo ya no era necesario continuar la pregunta.
-¡¿Qué es eso?! ¡No me digas que es lo que llevaste a la cabaña esta mañana! ¿No era más pequeño?- Dijo Stan molesto, tratando de no perder la cabeza...Literalmente, porque ahora el monstruo iba por ellos también y tenían que esquivar sus ataques.
-¡Así era! Pero cuándo se enojó solo al ver una aguja con la que NO iba a picarle, creció. Y ahora intento tranquilizarlo con mi rayo.- Dijo mientras por poco y el monstruo le da con sus garras.
-¿Y ahora qué hacemos?-
-Traten de distraerlo mientras yo le doy con mi...-Decía, pero en ese momento el monstruo lo tomó, causando que su el arma se le fue de las manos.
-¡Oh no! Tengo que llamar a Dipper-Y sin decir más llamó a su hermano.
Dipper seguía esperando mientras contemplaba el atardecer, hasta que oyó una voz.
-Hola nerd.- Lo saludó Pacifica.
El aspirante a investigador paranormal volteó a verla, ya no era aquella niña de antes. Paz ahora era una hermosa adolescente, su cuerpo había desarrollado unas curvas que se notaban con la blusa negra que llevaba puesta, a pesar de traer también una chaqueta, jeans de mezclilla y zapatos cerrados lila que combinaban. Fue difícil para Dipper evitar sonrojarse, pero de milagro pudo.
-Tardaste mucho tiempo, rubia oxigenada.- Le contestó. Y los dos rieron y se abrazaron fuertemente, mostrando lo mucho que se extrañaban.
-No seas hipócrita, tú tardaste dos años en volver aquí.-Dijo ella al separarse.
-Lo sé, pero debes aceptar que no fue mi culpa del todo.-
-Está bien. Pero lo importante es que ahora ya están de vuelto, realmente me hicieron falta, y…-
-Pacifica, ¿e-estás llorando?- Le preguntó el preocupado.
-T-tal vez…Pero descuida, son de felicidad.- Sonrió.
-Me alegra escuchar eso.- Dijo aliviado el castaño.
Los dos se quedaron viendo durante un momento en silencio, sonrojados y sin saber que decir.
-Sabes Dipper, yo siempre he querido decirte qué…-Estaba a punto de decirlo cuándo escuchó el timbre de un celular sonar, una lástima para Dipper, ya que quería saber que iba a decirle.
-Oh, lo siento, es Mabel, espera un segundo.- Dicho esto el joven contestó.- ¿Qué pasa Mabel?.-
"-Jeje, hola Dipper. Dime, ¿estás lejos de la Cabaña del Misterio?-"Preguntó, cosa que por alguna razón Dipper tuvo ese presentimiento de que esperaba que dijera que no.
-Sí, ¿por qué?...-
"-Entonces por favor apresurate...¡Un monstruo que el tío Ford tenía enjaulado en su laboratorio escapó y tienes que ayudarnos!-"
-¿¡QUÉ!? Voy para allá. Tú solo asegúrate que esa…cosa no escape.- Dicho esto colgó y puso una cara que Paz ya había visto antes.
-Déjame adivinar, ¿algo sobrenatural salido de control?-
-Sí. Al parecer un monstruo que el tío Ford encerró en una jaula logró escapar y está atemorizando a todos. Debo ir.- Explicó.
-Ve. Hablaremos luego.-Rodó los ojos con una sonrisa en los labios.
-De acuerdo. ¡Adiós!- Dicho aquello salió corriendo más veloz que un rayo, dejando a Pacifica sola.
Corrió lo más rápido que pudo hacía allá hasta que llegó y el caos se detectaba desde kilómetros a causa de los gritos y ruidos que se producían, solo esperaba que nada terrible haya pasado todavía.
Abrió la puerta y se topó con una escena dónde el monstruo agarraba a Ford desde su tobillo izquierdo y a Stan del derecho con la misma mano y como si fuera un niño pequeño con sus muñecos los golpeaba en el suelo una y otra vez, mientras tanto Mabel le arrojaba todo lo que estaba a su alcance, juguetes, esferas de nieve, camisetas, lo que sea.
-¡Dipper! Agarra mi tranquilizador, está detrás del mostrador. Aprovecha que Mabel lo está distrayendo.- Le ordenó Ford, y Dipper simplemente le hizo caso.
Se dirigió hacia allá sigilosamente para que el monstruo no lo viera y tomó el tranquilizador en sus manos, solo hacía falta que se quedara quieto debido a que se movía mucho y no quería darle a uno de sus tíos por error.
-No puedo darle, ¡se está moviendo demasiado!-
-¡Déjenselo a Mabel!- Dijo la castaña y dicho esto mientras esquivaba los ataques de la bestia agarró una red de pescar que se hallaba tirada en el suelo y se la arrojó, provocando que el monstruo se enredara y no pudiera moverse, y al intentar liberarse, soltó a Stan y Ford, dandole la oportunidad perfecta a Dipper para disparar, y así sucedió.
La criatura quedó tendida en el suelo, afortunadamente sin aplastar a nadie y volvió a volverse pequeño, el mismo tamaño en el que lo encontró Ford, quién la cargó y puso de nuevo en su jaula.
-Aw, cuándo es un pequeñín durmiendo en vez de un un gigante gruñón que nos quiere destruir, se ve adorable.- Comentó Mabel, provocando unas carcajadas en la habitación.
-Me alegra verte de nuevo Dipper.- Saludó a su sobrino Ford.
-A mi también. Parece ser que hemos vuelto a los viejos tiempos, ¿eh?-
-Sí. Y me alegra que así sea, ¿que sería de Gravity Falls sin nosotros y esas aventuras dónde casi morimos?-Dijo Mabel.
-Muy bien, basta de charla, que ahora tenemos que limpiar todo este desastre.- Decía Stan mientras veía todo el desorden, y dicho aquello se pudo observar como un objeto se caía desde uno de los estantes rotos que por suerte apenas y se podía mantener de pie. Hubo un silencio por unos segundos.- Qué suerte que ahorramos por si esto volvía a pasar.-
Fin del capítulo 1.
¡Hola!, SuperShootingStar reportandose aquí...después de un año, de verdad lamento haber tardado tanto TwT Verán, lo que pasa es que durante la época Navideña me la pase con mi familia y ni dejaban acercarme a mi laptop, y justo cuándo terminó la Navidad me enfermé por varios días y ni podía levantarme de la cama, afortunadamente ya me siento mejor y pude continuar, así que espero que hayan tenido una linda Navidad y un bueno año nuevo :D
Así que gente, por fin llegó el esperado capítulo uno,¿qué tal les pareció? Me ayudarían bastante si dejan reviews con críticas constructivas, los tomaría en cuenta bastante ^^ Y quiero aclarar la verdadera razón por la que Pato no fue con Mabel...Se me olvidó agregarlo en el prologo,sí,olvidé aquél tierno cerdo especial de Mabel,¡Lo siento! Tengo memoria de pez :'v Pero como recompensa prometo hacer un capítulo enfocada en la fiesta para el cerdito y demás x3
Y si sintieron alguna clase de "déja vu" en el reencuentro de Dipper y Pacifica, probablemente hayan leído mi One-shot "Bienvenido de vuelta", como mencioné antes, están conectados ;D
Trataré de traer el segundo capítulo lo más pronto posible,pero no prometo nada, porque lamentablemente pronto me volveré a enfrentar a mi enemigo número uno...La escuela *Inserte música dramática aquí*(?)
Bueno,eso es todo amigos,SuperShootingStar,cambio y fuera.
