NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE NICK Y LA HISTORIA DE LISELLE129, SOLO ME DIVIERTO TRADUCIENDO.

¡Uff! sé que ha pasado tiempo (MUUUUCHO tiempo) desde que actualicé esta historia. Seguro han de tenerla olvidada. Hace poco, más o menos un mes, la autora subió un capítulo nuevo (y esta historia estaba ya cerrada) cosa que me impresionó pero sobre todo mandó la señal de: ¡Apúrate!

Me tardé porque era un capítulo no realmente laborioso, si no que se me fue las ganas y la inspiración. Había estado tan ocupada con los deberes del semestre que leer y traducir se me hacía algo realmente pesado. Ahora que estoy de vacaciones me tomaré el tiempo de terminar este fic de una buena vez por todas.

Esta capítulo acompaña al anterior, de Toph VS Azula, y recrea el final alternativo de la serie. Uno que me gustó más aún que el de la serie misma. He estado buscando más fics en inglés, buenísimos, que ya tengo los permisos para traducir. Pero, por el momento, les dejo este. Disfrútenlo :)


Nota de la autora: esta es la pieza que acompaña a Toph vs Azula, en la parte donde Katara participa en la batalla en el Reino Tierra. Decidí hacer esto antes de actualizar mis otras historias, porque sentí que era importante y pensé que me llevaría un tiempo completarla. Tenía razón acerca de la última parte, por lo menos

Katara y las Aeronaves.

Katara vio las aeronaves en movimientos amenazadores hacia la costa del Reino Tierra, mucho antes de que ella y los otros estuvieran lo suficientemente cerca como para participar.

"Entonces ¿Cómo vamos a hacer esto?" Suki pidió silencio y Katara pensó que la otra chica sabía lo que significaba. Había tres de ellos para sacar una flota de aeronaves, deteniendo a decenas de Maestros Fuego que estarían a su máximo potencial cuando el cometa diera su paso. Era una perspectiva desalentadora, y si Aang no aparecía para enfrentarse a Ozai, sus esfuerzos serían vanos.

Por supuesto que no iba a pasar, porque él estaría allí. Tenía que estarlo. Para el futuro del mundo, sí, pero también para dar a Katara una oportunidad de disculparse con él. Ella tomó una respiración profunda, lo que le obligó a salir de su mente por un momento. Era extraña la forma en que aquello hubiese sido más fácil con él cerca. Extraño, irónico y doloroso.

"Voy a hacer mi mejor trabajo desde el exterior, pero no quiero arriesgarlos al hacerse daño si se encuentran en uno de esas naves" dijo "Así que creo que ustedes dos deben comenzar desde un extremo y luego ir yo hasta el lado opuesto. Nos encontraremos en algún punto intermedio, y el seguimiento de las naves caídas me dará una buena idea de dónde están"

"Ése es un buen plan" coincidió Sokka, después de un momento de reflexión. A esar de la gravedad de la situación, Katara le sonrió.

"Bueno, yo soy tu hermana" le recordó. Él le dedicó una sonrisa rápida.

"En serio, Katara, ya hemos pasado por mucho desde aquel viaje de pesca hace casi un año, y quería que supieras…"

"Oh, también te quiero Sokka ¡Pero no tenemos tiempo para eso!" exclamó Katara. Sokka la detuvo con un abrazo.

"Sólo cuídate" advirtió él. Al ponerla en libertad, Katara asintió con su cabeza y retrocedió. Luego utilizó el mar para poner en marcha a Sokka y Suki sobre su primer objetivo, los vigiló para asegurarse de que aterrizaran sólidamente en la parte superior del globo, y se fue a perseguir su propia tarea.

Caminando sobre las olas como una especia de elemental titán, Katara miró a la formación y trató de decidir sobre su mejor opción. Las aeronaves eran realmente como patos-tortugas ahí. Con toda su atención hacia el frente, era evidente que la Nación de Fuego no esperaba un ataque por atrás.

A pesar de que Katara hubiera preferido la luna llena para atacar, la sensación del mar a su alrededor la hizo sentir que el espíritu del océano estaba con ella. Se do cuenta de que había pasado mucho tiempo desde que había sido capaz de utilizar su Agua-Control sin límites, y una parte de ella estaba deseando comenzar. Permitiendo la previsión y sensación de poder rodar a través de ella, se preparó para la batalla. Incluso mientras miraba, una gota grande fuego surgió de la parte delantera en a nave principal, arrasando con todo lo que podría haber estado viviendo en la tierra debajo. Mirando más alto, un incendio se volvió cada vez más grande en el cielo. Ya era hora.

Ella decidió empezar a lo grande. Moviendo sus bazos en un movimiento largo y circular, creó un torbellino de agua que la rodeaba, utilizado para elevar su cuerpo hacia el aire. Fue aterrador estar por encima de la superficie del océano en sólo unos pilares estrechos, sin embargo, fue también emocionante. Continuó haciendo girar el vórtice, sacó un segmento de agua y lo mandó en rodajas a la parte superior del primer globo. Comenzó a caer de picado hacia el agua, y la tripulación abandonó la nave saliendo por todas partes. Por supuesto, eso llamó la atención de los Maestros Fuego en la próxima nave, pero estaba preparada para ello.

Los soldados comenzaron a disparar en contra de ella, algunos tiros se le acercaron lo suficiente como para evaporar parte de su apoyo acuoso. Se sentó sobre la superficie del océano, aprovechando que las olas comenzaron a cubrirla. Mudó su posición hacia abajo y ligeramente atrás de la nave próxima en la línea. Levantó otro de sus pilares de agua, envolviendo con él el cuerpo de la nave, que se quedó inmóvil en su lugar. algunos de los Maestros Fuego se deslizaron para tomar posiciones en la plataforma. Era obvio que tenían la intención de utilizarla como un buen lugar del cual dispararle, pero ella no tenía intención de darles tiempo alguno de apuntar.

Al reunir sus fuerzas, Katara se lanzó hacia arriba en una trompa de agua, consiguiendo estar lo suficientemente cerca para saltar por encima del balcón. Ella trajo un poco de agua de su cantimplora. Ella estaba siendo protegida ahora por la nave, pues sería difícil que cualquier fuego llegara a su alcance sin lastimar con ello a la nave, haciendo su tarea más fácil. El truco consistía en hacer esto rápidamente, antes de que algunos soldados llegaran hasta encima de los globos y la atacaran directamente.

Katara convirtió parte del agua que sostenía en puntas afiladas de hielo, que envió correr a través de la tela una y otra vez, casi como coser, perforar el globo hasta sentir la pérdida de aire por la pérdida de firmeza sobre la superficie que sostenía su peso. En ese momento, ella dio unos pasos corriendo y saltó a la siguiente nave en la línea, convirtiendo parte de su agua en un arco de hielo con el cual consgiuió atravesar la distancia. Volvió el hielo agua y se lo llevó con ella.

Se detuvo en la parte superior de ese hlobo para comprobar el progreso de Sokka y Suki, abajo, en el otro extremo de la formación, vio a uno de los barcos desviarse bruscamente hacia el puerto, apuntando directamente a sus compañeros. Katara supuso que los otros debieron obtener el control de la cabina.

"Buena idea" murmuró para sí, y empezó a correr hacia la popa. Observó cuidadosamente el timón, con el deseo de haber prestado más atención a Sokka sobre sus explicaciones de cómo funcionaban esas cosas. Sin embargo, la construcción era muy similar a la de un barco, un vehículo con el que estaba íntimamente familiarizada, así que tenía que creer que el timón trabajaba de la misma forma, para dar la dirección.

Hubo gritos atrás de ella. Katara miró hacia abajo para ver qué había visto. Un par de hombres ya estaban subiendo las escaleras de cuerda en su dirección, y otros estaban enviando ráfagas de fuego hacia ella. Los ataques estaban cada vez más cercanos.

Por un momento, Katara se preguntó si ella podría ser un cebo para los soldados y hacer que ellos golpearan el timón en su lugar, pero decidió que era demasiado arriesgado. Aang sería capaz de hacerlo, pero ella no era tan ágil como él, y le tomaría cálculos más precisos de los que podía hacer en ese momento para asegurarse de que golpeara en el sitio exactamente indicado.

Concentrada en lo que debía hacer, Katara tomó rápidamente el agua de sus cantimploras y golpeó la pieza que conectaba al timón con los controles interiores, liberándolos. Un poco de fuego enemigo pasó lo suficientemente cerca para calentarle la piel y encenderle la ropa, pero rápidamente lo apagó.

Sin perder más tiempo, ella saltó al mecanismo de dirección, en una Explosión de Fuego que la disparó al punto que ella necesitaba. Dejando caer su agua, empujó el timón con todas sus fuerzas tratando de forzar el barco a estribor. El metal e quejó y cedió bajo su pes, haciendo que la nave cambie su pesada proa hacia el vecino. Satisfecha, y aprovechando el cambio en el equilibrio de los Maestros Fuego, dio un paso fuera de la nave.

Espantada, Katara se dejó caer libremente un par de segundos. Luego, llevó agua hasta sus recipientes. El impulso era todavía demasiado para detener su caída por completa, pero ella se las arregló para suavizar su aterrizaje. Con una ola consiguió detenerse y después, al ver la tierra no muy lejana, cabalgó encima de la marea hasta apoyarse en uno de los pilares de toca, observando el entorno.

Maestros Fuego caídos se dirigían hacia la costa, pero esa no era una preocupación. Katara sabía que, incluso por el cometa, no serían una gran amenaza. La proba del barco que acababa de sabotear se dirigía hacia los demás, y parecía mandarlos hacia un lugar más lejano.

De hecho, la mayoría de los dirigibles estaban ya rumbo al suelo o mar, mostrando que Sokka y Suki habían sido igualmente eficientes en su parte de la batalla. Incluso mientras miraba, una de las dos naves intactas se dirigía hacia la formación rocosa, dejando a Katara asumir que su hermano y su novia iban en camino para deshacerse de la última nave. Un destello en el cielo llamó su atención, y ella vio el intercambio de ataques.

¡Aang! Katara pensó mientras reconocía las lejanas siluetas, y estaba tan feliz de verlo que le tomó dos segundos completos registrar lo que estaba pasando. Una vez que se percató de que estaba comprometido en su lucha contra el Señor de Fuego, supo que debía acercarse. Usando la energía que le quedaba, se puso encima de una ola y la arqueo sobre el lecho marino, envolviéndose en una columna que le servía de apoyo. Luego la congeló y se deslizó hacia arriba, añadiendo las secciones que necesitaba. Eso no era tan fácil como deslizarse en una rampa de hielo, pero todavía podía realizarse. Escaló la parte superior de una roca, donde volvió a mirar a Aang y Ozai. Los dos rebotaban alrededor de las formaciones rocosas tan rápidamente que se convirtían en figuras borrosas por el movimiento.

El corazón de Katara estaba atrapado en su garganta, empeorando cuando vio a Aang ser lanzado contra un acantilado, pero entonces sucedió algo sorprendente. Comenzó a brillar, y se elevó en el aire. Ella sabía que había entrado en el Estado Avatar, lo había logrado, al fin. Miró con asombro como cada elemento se reunía a su alrededor, en un globo giratorio de energía. Katara creyó por un momento que Aang se veía realmente atractivo, avergonzándose después por un pensamiento tan tonto como primera reacción.

De repente, oyó un grito colectivo proveniente del mar. Buscando, vio en la parte inferior de una aeronave vaciar su tripulación. Con una leve sonrisa, saludó a Sokka sabiendo que Suki debía estar mas adentor de la cabina. La aeronave comenzó a moverse pesadamente hacia ella, pero ignoró eso al centrarse en la batalla final, que aún seguía.

Perdió de vista a Aang y Ozai, pero de vez en cuando los veía mientras peleaban. Finalmente, se posaron sobre una meseta de piedra. Desde su lugar no podía ver todo tan claro, pero sí contemplaba que Aang había atrapado a Ozai en las rocas. Entonces, algo extraño sucedió. Aang se acercó al Señor de Fuego y levantó su rostro hacia el cielo. La luz azul brilló como un faro, para seguir seguida poco después por una luz que emergía del cuerpo de Ozai, anaranjada. La luz roja se dirigió hacia Aang, llenándolo. Katara no entendía exactamente lo que estaba pasando, pero instintivamente sabía que asistía a una lucha titánica.

Tú puedes hacerlo, Aang. Pensó, deseando poder haberle dicho lo que significaba para ella desde hacia tiempo. Te amo.

Justo cuando parecía que la luz roja eclipsaría a la azul, la celeste resurgió y ganó el terreno. En primer lugar, recubriendo a Aang, después, cubriendo a Ozai. La luz se desvaneció y dejó caer a ambas figuras.

"¡Katara!"

Saliendo de sus pensamientos, Katara encontró a su hermano saludándola. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, saltó a la cubierta de la aeronave, abrazándolo.

"Estoy muy orgulloso de ti, Katara" le dijo "No trataste de interferir en la pelea de Aang" Katara se alejó, perpleja.

"¿Por qué interferir? Le preguntó "Ese era trabajo de Aang" había ido ahí para apoyarlo, y sabía que no lo había hecho de todas las formas posibles. Pero eso iba a cambiar desde ese momento, solo esperaba que no fuera demasiado tarde.

Una mezcla homogénea de sensaciones, entre euforia y nerviosismo, la inundaron. Katara miró con determinación al Avatar que tanto amaba, mientras se le acercaban.

Nota de la autora: no escribo el encuentro porque ya me adelanté a eso y lo hice en "Después de la batalla" así, que si quieren un sentimiento de plenitud, vuelvan a leer ese capítulo :)


Eso es todo. Los dejo diciendo esto último:

¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!

:)