The Loud House: Choque de mundos.

Hola, ya estoy de regreso con el quinto episodio. Me da mucho gusto volver, pero antes de empezar quiero hacer unas aclaraciones y disculparme.

Aclaraciones: Para empezar sé que todos ustedes esperan que actualice los sábados o los viernes y si, es verdad, solo actualizare esos días, pero no lo hare tan seguido. Como el caso anterior, puede que el siguiente viernes o sábado no actualice; ¿Por qué hago esto? Simple…

Disculpas: Enserio debo pedirles a todos disculpas, yo sé perfectamente que mi Fic ha presentado muchas fallas y fails, errores ortográficos, Onomatopeyas, carteles y de más. Principalmente doy gracias a mmunocan por hacerme notar estas fallas, enserio, pido perdón por todo eso. Otra cosa que debo decirles es que no dejare de usar los carteles, son de mucho uso para los cambios de escena y también debo hacer uso de los números escritos en cifras para que no se confundan. Hasta el momento no he usado algún flashback, pero puede que en un futuro los use.

Lamentablemente me di cuenta tarde que el principal problema no siempre fue todo esto, siempre fue la prisa con la que sacaba los episodios, y además que no me daba el tiempo de leerlos, para notar por mi propia cuenta los errores que cometía. Esa es otra razón por la que ya no pienso actualizar tan seguido; debo darme el tiempo de explicar todo con claridad para no causar confusiones y de poder leerlos.

Gracias a todos por seguir mi historia, les agradezco muchísimo. Vuelvo a agradecer especialmente a mi queridísimo amigo Jakobs-Snipper.

Bueno, sin nada más que decirles espero que disfruten el episodio, se los prometo tratare de mejorar. Ahora si empecemos :D

The Loud House no es de mi pertenencia, le pertenecen a nickelodeon y a su creador Chris Savino.

La lejanía, una pobre y solitaria lejanía. Uno podría decir que no se veía tan malo, pero el lugar que están a punto de ver es difícil de comprender. Un reino, no, no un reino, tal vez un oscuro castillo donde habita el mal, siempre listo para alimentarse del alma de los inocentes.

Los dominios de estos lugares le pertenecen a un ser muy poderoso. Un ser que infunde gran temor en los demás, que incluso solo con escuchar mención alguna de su nombre, su miserable y maldito nombre, sientes como la sangre lenta y fríamente, se congela.

Todo ardía en llamas, el calor era atroz, mucho peor que un desierto. Era como estar a solo kilómetros del sol; pero se podía aguantar, aunque fuera difícil.

Ya desde dentro las cosas no mejoraban. Todo estaba en calma y tan oscuro. Lo único que iluminaba tanta oscuridad en ese castillo eran un par de fogatas, que colgaban desde las paredes.

Un pasillo infinito, al recorrerlo parecía que no te llevaba a ningún lugar, solo… caminabas.

Todo tiene un final, sea bueno o sea malo…

El recorrido fue muy largo, y los minúsculos ruidos casi imperceptibles para un oído humano, si es que alguna vez un humano ha pisado esas tierras; no ayudaban. Desde muy lejos, se escuchaban los gritos desgarradores de una criatura, como si trataran de asesinarla. Eso no es lo importante ahora.

Una puerta gigantesca era lo último del pasillo. Estaba siendo vigilada por dos guardias. La apariencia de estos era horripilante, eran unos horribles monstruos de seis metros de alto, con unos enormes cuernos en la frente de su cabeza y dos enormes ojos de color rojizo. Lo que más impresionaba era el físico, unos potentes músculos, los cuales servirían para despedazar y mutilar seres vivos. Sus pies tenían una apariencia humana, si no fuera por las enormes garras en sus dedos, uno los confundiría con pies humanos, si no fuera por estos tan visibles detalles.

Acompañados de dos enormes lanzas, cuidaban la puerta principal del castillo, siempre vigilando que nadie cruzara sin antes, darles una explicación, ¿Quién se atrevería a ir por aquel lugar?

Detrás de esa puerta, una atmosfera muy pesada se sentía. El escalofrió al pasar esa puerta, se hacía presente en cada rincón del cuerpo. Un temor demasiado grande, asecha…

En el frente, una enorme bestia, yacía sentada en su poderoso trono. No se le notaba casi nada, al estar cubierto por una especie de manta enorme; quizás ocultando su espeluznante apariencia, para no asustar a nadie. Los únicos presentes con ese atemorizante ser, eran cuatro guardias, esta vez iguales a los otros dos que vigilaban la puerta, solo que estos, tenían una armadura diferente.

No hacía movimiento alguno, lo único que mantenía un movimiento poco perceptible, eran sus dedos… los cuales chocaban contra una gran mesa cerca de ahí, una y otra vez, mostrándose impaciente.

Tus más grandes temores se hacen realidad; ¿puedes combatirlos?

La puerta se abrió. De esta, cruzaba un ser de diminuta estatura, casi del tamaño de un humano. El ser avanzó con paso lento hasta llegar cerca, del trono de aquel horripilante monstruo. No había mucho que describir, sobre la apariencia de esta pequeña criatura; ya que su apariencia era muy parecida a la de un pequeño troll, con grandes orejas, dientes puntiagudos, cuerpo de color verde oscuro y ojos amarillos.

Poniéndose de rodillas, como lo hacían muchos para mostrarle respeto al rey de ese castillo, prosiguió a saludar al que infunde desesperanzas y sueños rotos en los demás.

-Saludos mi señor. –Ubicó su mano en el pecho, y bajo la cabeza. –Vine desde la lejana tierra de Grandvill, dimensión 7.923 donde la oscuridad, acabó por destruir todo. –La enorme bestia no mostraba atención alguna, pero estuvo atento a todo lo que dijo el pequeño troll. –Como usted lo ordenó, mi señor.

No fue hasta después de medio segundo de haber dicho esas palabras, que la bestia bajo lentamente la mirada, observando fijamente a la pequeña criatura. Sus dedos pararon de chocar contra la mesa, cerca de su gran trono. El pequeño troll sintió algo de temor. Tragando saliva, se apresuró a decir lo siguiente.

-Las dimensiones del Universo 56 hasta el 98, han sido invadidas por la oscuridad. Ahora esas dimensiones le pertenecen a usted y su gran poder, mi señor. –Una vez terminó de decir eso, el pequeño troll dejó de estar en rodillas. De pie esperaba alguna respuesta o mandado de su rey; pero este lo seguía observando con su mirada penetrante.

-… Te lo he dicho muchas veces Krunk, pequeña sabandija insignificante, que te tardas demasiado tú y tu repugnante ejército de sombras, en invadir tan pocos universos. –Su voz, era tan horrible de escuchar, tan pesado, como si de escuchar un gran sermón se tratase.

Krunk, ese era el nombre del troll, quizás el comandante del ejército de sombras. Todos conocían a Krunk y sabían para quien trabajaba, esa era otra razón más, para no revelarse nunca ante él.

Los gritos volvieron, unos insoportables gritos tan desgarradores, llenos de dolor y sufrimiento, ¿Quién sabe de dónde provenían?, ¿Y quién los estaba provocando? Krunk pudo escucharlos desde lejos. Bajo la mirada, la mezcla entre rabia y miedo lo invadía.

-¿Acaso quieres sufrir de la misma manera, como está sufriendo en estos momentos, el anterior comandante del ejército sombra que me decepcionó, Kronk?

Tenle miedo y respeto al amo y señor del sufrimiento, asesino de tus más grandes sueños y metas.

Estaba claro. Esos gritos eran de un amigo, el amigo de Kronk. Días atrás él había fallado en una misión, y pagó las consecuencias. Kronk no pudo hacer nada más que observar, como guardias más fuertes que su amigo, lo llevaban bruscamente a la sala de sufrimiento.

-Lo siento mi señor. Pero la razón de mi demora, es que los universos están sufriendo una falla multiversal. Algo malo está pasando mi señor, pero no sé qué es. –Gords, ese era el nombre de esa vestía tan poderosa. Subió su mirada hacia la nada; dejó de ver a Kronk y quedo en calma nuevamente.

-…Retírate Kronk, si quieres volver a ver la poca Luz que quedara en este aberrante cosmos. Sigue invadiendo más dimensiones, tráeme más poder. –Kronk asintió, con paso lento se dirigió a la puerta, saliendo de esta y terminar de salir de ese castillo, castillo que guarda maldad pura.

Antes de retirarse hacía la nada, Kronk miró con reojo furioso al castillo. Era claro que odiaba seguir ordenes de Gords, pero no lo quedaba de otra que obedecer, obedecer al demonio, demonio de los universos.

Gords seguía sin moverse, tan calmado como si lo que dijo Kronk, no le preocupó en lo absoluto.

Cuida tus espaldas, el mal siempre está asechando y cuando menos lo esperes, caerás en el infierno, caerás en los brazos, de tus peores pesadillas…

Chapter 5: Conociendo a los Apex (parte 2)

Eran aproximadamente las 10:00 de la noche. Todos en la casa Loud se disponían a descansar. En especial Lincoln; no tuvo uno de sus mejores días. Tal vez un descanso le ayudaría a relajarse, a olvidarse de sus problemas. Para un chico de once años, la vida debería ser videojuegos, comics, películas de súper héroes entre otras cosas, pero la vida de Lincoln sí que era complicada. Muy poco tiempo se le presentaba para poder disfrutar de sus gustos, ¿qué podemos esperar de un chico con diez hermanas?

Cuando Lincoln terminó de hacer sus necesidades en el baño, tomo rumbo al lavabo. Al terminar de cepillarse los dientes, mojo su cara y se miró al espejo. No se veía nada bien. Tal vez pareció tomarse todo con total normalidad al encontrarse en otra dimensión, aunque en el fondo, bien sabía que las cosas estaban yendo muy mal.

Salió del baño, y con paso lento se dirigió a su habitación. Cuando llego a esta, cerró la puerta y se desmoronó. Al cerrar lentamente los ojos, sus oídos pudieron captar un ruido agudo, que se repetía una y otra vez igual que una alarma.

Lincoln abrió los ojos pesadamente. Buscó por toda la habitación y aun no encontraba el lugar de donde provenía el ruido. Cuando estaba a punto de volverse loco, fijo su mirada en el reloj que tenía en la muñeca. Era demasiado predecible de dónde provenía el ruido, por eso Lincoln se sintió como un tonto al ver que su reloj dimensional, era el responsable de causarlo.

Lincoln presiono un botón, y después de eso. El reloj emano una especie de holograma. Se trataba de Lisa, otra vez.

-Lisa… ¿Qué sucede?, ya es demasiado tarde.

-Hermano te he contactado nuevamente para brindarte más información sobre tu estadía en esa dimensión.

Lincoln se sentó en su cama, llevo una de sus manos a la cara para tratar de quitarse el poco sueño que se le había pegado.

-Muy bien Lisa apresúrate, aunque este en esta dimensión, mi vida sigue siendo la misma.

Lisa se quedó viendo a Lincoln por un momento, eso era señal que no logro entender a qué se refería el peliblanco.

-Mañana tengo escuela Lisa. –Respondió Lincoln, aún con su tono desanimado, producto del sueño.

-Bien Lincoln, entonces no demoraré. Llamo para informarte que Bryan se encuentra en buen estado.

-Lisa, te dije que lo liberaras.

-Oh por favor Lincoln no empecemos a discutir, sabes perfectamente la razón por la que lo traje a nuestra casa.

-Pero Lisa, lo que estás haciendo no está nada bien. –A Lincoln se le quitó el poco sueño que tenía en un solo momento. El simple saber que su hermana tenia secuestrado a un compañero suyo lo ponía nervioso, sentía dentro de su cuerpo un temor indescriptible. Nunca se imaginó a una de sus hermanas hacer acto de secuestro.

-Solo necesito hacerle unas preguntas, eso es todo.

-Lisa, no lo niego. Puede que él y Brent sabotearan la maquina a propósito, pero eso no significa que tengas que tener a un ser humano secuestrado.

-¿Tu consideras un ser humano a Bryan?, después de lo que provocó.

-…

-Eso pensé. Ahora dime ¿cómo han ido tus últimas cuatro horas en esa dimensión?

-Bueno, nada mal; por el momento… conocí a mis vecinos los Apex. –Lincoln hizo gesto señalando hacía en frente de su casa. -Se ve que son geniales, creo que la pasaré bien aquí. Por cierto, ¿el Lincoln de esta dimensión, ya llego a la mía? –Dijo Lincoln al haber recordado que un portal dimensional, que apareció repentinamente en su habitación, succionó al otro Lincoln.

Al haber oído esta pregunta, Lisa tomo otro reloj que construyó poco después de que Lincoln, viajara a esa dimensión.

-Si no me equivoco llegara aquí en cinco, cuatro, tres, dos, uno. –Como predijo la genio, un portal dimensional se abrió en su habitación para luego expulsar al otro Lincoln. –Como ves mi querido hermano, tu otra copia 450 acaba de llegar a nuestra dimensión. –Aunque el aterrizaje no fue suave, el otro Lincoln se levantó con esfuerzo.

-… ¿Donde… estoy? –Como ocurrió con el Lincoln original, el otro Lincoln se vio afectado por el viaje dimensional. -¡¿Qué es esto?! ¡¿Dónde estoy?!, ¡Debo salir de aquí!

-Bueno hermano, viendo el estado de tu copia, debo decir que sufriste perdida de la memoria al llegar a esa dimensión, sufriste alteraciones en tu estado emocional y presentaste mareos excesivos. –Graciosamente el otro Lincoln desde el fondo, cayó de una manera repentina al suelo, producto de un desmayo.

-… ¿Cómo están las chicas y Clyde? –Lincoln cambió su tono a uno más serio y triste.

-¿Cómo crees Einstein?, no se lo tomaron bien al igual que nuestros… padres. Para que bajaran sus preocupaciones, les dije que encontraría la manera, cueste lo que me cueste, de traerte a nuestra dimensión. Clyde quedó algo herido después de tratar de salvarte, pero sus heridas ya están curadas y se encuentra inconsciente en nuestra casa. Y la otra causa motivacional de traerte de vuelta, es para que nuestro universo no sea destruido. –Dijo Lisa en voz baja, para que Lincoln no la escuchara.

-Y ¿ya hallaste la manera?, ¿Qué es lo que debo hacer?...

-Es para eso que te contacte desde un principio, para informarte de como deberás ir a otra demisión. –Desde un principio, Lisa le explicó a Lincoln, las diferentes historias en varias dimensiones, pero no le habló de todas. Lisa mantenía la cabeza baja ante esto. En su universo, existen un sinfín de dimensiones que bien podrían ser dañinas para Lincoln como inofensivas. –Lincoln, la única manera de que llegues a nuestra dimensión es cruzando por varias dimensiones hasta que estés más cerca de las coordenadas establecidas.

-¿Eso significa que…?

-Debes estar cerca de nuestra dimensión, así abriré un portal con las coordenadas de la dimensión en la que te encuentres para traerte de vuelta. –En pocas palabras, lo que Lisa trataba de hacerle entender a Lincoln es que, mientras más lejos esté de su dimensión original, más difícil será traerlo de vuelta. Debía mantenerse en un continuo viaje por algunas dimensiones hasta que Lisa, repara la máquina.

-Y ¿por qué no lo haces ahora?

-Porque la maquina está descompuesta, en estos momentos solo puedo usar la pantalla que me sirve para comunicarme contigo. El resto de la maquina está en un estado dañino. –Era cierto, la maquina necesitaba reparase, aunque Lisa no tuviera el tiempo exacto en el que estuviera lista, necesitaba ingeniárselas.

-Ok, entonces lo que me estas tratando de decir es que, debo mantenerme en un continuo viaje por varias dimensiones hasta que tu repares la máquina. –Lincoln caminaba de un lado a otro en su habitación, repasando lo que Lisa le dijo.

-Exacto. –Dijo Lisa, acertando con entusiasmo.

-Si me alejo cada vez más de nuestra dimensión, será más difícil contactarme, será más difícil dar la ubicación y no podrás abrir un portal dimensional para volver a mi dimensión cuando la maquina este lista.

-Exacto. –Solo se dignaba a responder la pequeña genio.

-Déjame adivinar, aunque yo quisiera quedarme en esta dimensión hasta que repares la maquina… no puedo, ya que solo tengo un tiempo limitado…

-En el momento que acabe el tiempo de tu estadía en esa dimensión, se abrirá un portal dimensional aquí, el cual succionará a este Lincoln, regresándolo a esa dimensión.

-¿Y si yo sigo en esta dimensión cuando ese Lincoln regrese?

-En ese momento solo aceleraras la aparición de más portales dimensionales en todas las dimensiones; aproximándonos al fin de todos los universos. –Entre los dos Loud´s se entendían mutuamente. Al parecer con cada explicación que le daba Lisa, Lincoln aprendía más sobre los viajes dimensionales y las otras dimensiones.

En resumidas cuentas, Lincoln debía mantenerse en un continuo viaje por varias dimensiones hasta que la máquina de Lisa estuviera reparada, para así poder traerlo de vuelta. Lo que Lincoln no podía hacer era alejarse cada vez más de su dimensión 452. Un ejemplo claro es que si Lincoln daba con la dimensión 987, para ese punto sería difícil que Lisa logre contactarlo con el monitor que portaba su máquina o dar las coordenadas exactas. Otra cosa que Lincoln no debía hacer era, quedarse en una dimensión después del tiempo límite, el cual cambiaría si es posible de tres días a menos o más. Si Lincoln sigue en una misma dimisión después del tiempo límite, el otro Lincoln que tomó su lugar en la dimensión original, volverá a su dimensión. Si Lincoln sigue en esa dimensión, para cuando el otro Lincoln regrese, eso solo acelerara la aparición de más portales dimensionales en todas las dimensiones de su universo, esto ocurre porque las leyes multiversales dicen que no puede haber dos Lincoln´s en una misma dimensión.

-Está bien Lisa, cuando el tiempo límite pase, ¿qué es lo que debo hacer?

-Tendrás que ir al bosque Oregón, en ese basto bosque repleto de vegetación, te ubicarás en un lugar exacto, donde se abrirá otro portal dimensional a las 12:00 de la noche exactamente. Cuando la pistola para abrir portales dimensionales se encuentre en modo verde (activado), abrirás un segundo portal dimensional, entraras en ese portal y serás llevado a otra dimensión.

-Lisa, al ¿bosque Oregón?, sabes lo lejos que queda eso; sería un viaje de ocho horas desde Royal Woods en auto.

-Lo sé, debes pedirle a Lori que te lleve, tendrás que explicarle todo detalladamente. Otra razón es que este Lincoln, ira a parar al mismo lugar de donde tú te retires.

-Eso quiere decir que ese Lincoln, una vez que haya sido succionado por el portal dimensional, vendrá a para a el bosque Oregón con el portal que se abrió en un principio.

-Exacto. –Bien todo parecía estar claro, Lincoln debía viajar al bosque Oregón, ya que en ese lugar se abrirá el portal dimensional que traerá al otro Lincoln de vuelta. Una vez ahí, la pistola para abrir portales dimensionales que Lisa le dio a Lincoln se activara; así Lincoln podrá abrir por su propia cuenta, otro portal dimensional, justo al lado del otro portal y se retirará.

-Hecho, todo está claro Lisa, ¿Otra cosa que deba saber? –Preguntó Lincoln, tal vez en cierto punto se imaginó que ya no había nada más que su pequeña hermana debía explicarle.

-No, si te tengo más información te llamare el día de mañana… ahora la señal se está cortando… recuerda ni una palabra de esto a nuestros padres en esa dimensión. Ah y otra cosa que olvide decirte es que, mientras estés en esa dimensión, podrías experimentar cambios de personalidad, repentinos…

-De acuerdo. –Lincoln tomo pose de militar y llevo su mano al frente en forma de obediencia. Pocos segundos después, la transferencia entre Lincoln y Lisa se cortó. Lincoln se quitó el reloj de su muñeca, y lo guardo en un cajón que contenía su cómoda.

-Bueno, ya oyeron a mi hermana, al bosque Oregón. Cambiando de tema, por el momento pienso actuar con total normalidad, tratare de llevar todo este Lio de la mejor manera posible… aunque nuestro universo se encuentre en peligro. –Lincoln habló con el público y por un breve momento cambio su tono a preocupado. Lo que él no sabía es que su hermana, no le contó varias cosas como el asunto con los agentes del gobierno, los cuales estaban en su búsqueda o que criogenizo a sus padres. -Ahora si me disculpan. –Lincoln se estiró cansadamente. –Empezaré a dormir… -Lincoln cayó dormido en su cama, víctima del cansancio.

A la mañana siguiente.

Como era de esperarse, el día empezó con normalidad. Una dulce mañana. Tal vez "normal" para Lincoln Loud significaba escuchar un ruido atroz y el escándalo, ocasionado por sus hermanas todas las mañanas, principalmente los días sábados.

Muy poco tiempo se le presentaba para disfrutar de sus gustos, pero ya todos conocemos la vida de Lincoln Loud, ¿para qué explicarles?

Al levantarse, Lincoln tomó rumbo al baño, donde como era de esperarse una gran fila lo esperaba. Siendo penúltima la Lisa de esa dimensión. Lincoln al acercársele, Lisa lo miro con cautela.

-¿Qué me miras? –Le pregunto Lincoln con cierto extraño, ¿por qué su hermana lo veía de ese modo?

-No, no es nada. Solo que sigo sin creer que seas de otra dimensión. –Lincoln no parecía entender a su pequeña hermana. ¿No era suficiente evidencia ver como el otro Lincoln, fue succionado por un portal? –Otra cosa que debo señalar, es que no te ves nada bien.

Lisa señaló el notable estado de su hermano. Era fácil darse cuenta que no durmió muy bien, por las bolsas que llevaba en los ojos.

-Sí, la otra Lisa me dio varias indicaciones anoche y no pude dormir con total plenitud. -Lincoln dio un bostezo.

-Me sorprende, quizás en algún momento yo también pueda construir alguna máquina con las mismas intenciones. –Lisa habló con mucho orgullo. Lincoln solo miraba al frente con sus cejas agachadas, tenía una cara de ¿qué me ves?

Sin mirar a Lisa dijo entre bostezos. –No lo creo, ¿acaso quieres que tu Lincoln se pierda entre las dimensiones?

-…No. –El entusiasmo de Lisa bajó, y respondió sin importancia alguna.

-Bien. –Lincoln siguió sin mirar a Lisa.

Pasaron alrededor de unos diez minutos, y poco a poco la fila se iba achicando. Cuando fue el turno de Lisa para poder entrar al baño, salió Luan y pasó al lado de Lincoln. Lo miro con mucha alegría y le dijo.

-Buenos días Lincoln. –Dijo luan, deteniéndose en frente de Lincoln.

-Buenos días… -Lincoln dio un bostezo. –Luan. –Dijo, tratando de oírse animado.

-Wow, vamos hermano ánima tu estado dimensional, jajaja ¿entiendes? –Como siempre Lincoln, sintió molestia por el chiste de Luan, después de decir el chiste, Luan fue rumbo a su habitación para arreglarse y bajar a desayunar.

Una vez que Lisa salió del baño, Lincoln entro y no demoro nada en salir. Sin duda alguna un chico si sabe diferenciarse entre tantas chicas. Lincoln con paso lento, pudo ver a Luan dentro de su habitación junto con Luna en la ventana, observando a Allester y Axel. Estos, se encontraban en frente de su casa, dentro de su habitación también preparándose para empezar el día.

Lincoln, detrás de Luna y Luan, no pudo entender bien ¿por qué observaban a esos chicos?, seguramente pasaron varias cosas en esta dimensión, cosas que por supuesto él no sabía.

-Luna, Luan ¿Qué están haciendo? –Preguntó el chico Loud confundido. Ambas chicas se sobresaltaron un poco por la repentina aparición de Lincoln, detrás de ellas. Y disimuladamente trataron de ver a ambos lugares, sin decir respuesta alguna.

-Nos gusta ver el amanecer hermano. Oír a los pájaros, y sentir la brisa mañanera. –Algo cambió en la voz de Luna. Estaba escondiendo algo, al igual que Luan.

-Sí, igual yo. –Respondió Luan, con la misma voz disimulada de Luna.

-Ok, iré a desayunar. –Lincoln fingió desinterés. No era la primera vez, que moría por saber algún secreto de sus hermanas. Al menos así era el Lincoln 452.

Pasaron los minutos, una vez todos terminaron sus desayunos, se embarcaron en Vanzilla para dirigirse a sus respectivos, establecimientos de estudios.

Al igual que los Loud, los Apex salían de su casa para ir a la escuela. Lincoln aún seguía observando a Luna y Luan. Notó la manera en la que observaban a Allester y Axel. Una mirada enamoradiza.

Lincoln no dudó en averiguar lo que pasaba. Al subir, tomó lugar en el asiento del copiloto, justo al lado de Lori, la encargada de conducir a Vanzilla.

En el camino a la escuela, Lincoln platicó con Lori, acerca del extraño comportamiento de sus hermanas.

-Lori, ¿sabes qué le está pasando a Luna y a Luan?, se están comportando muy extraño y no dejan de ver a Allester y Axel. –Después de escuchar a su hermano, Lori miró por el retrovisor hacia la parte trasera del vehículo, donde efectivamente, Luna y Luan miraban desde atrás del vidrio a Allester y Axel, los cuales viajaban un poco más atrás de los Loud, en su camioneta.

Lori no supo como responderle a Lincoln, ¿acaso ya había olvidado lo que ocurrió hace días con las citas de sus hermanas con los chicos Apex? Fue en un momento que Lori, recordó que ese no era su verdadero Lincoln. Era obvio que él no sabía que pasaba.

Lori miró con una sonrisa a su hermano, y se dispuso a contarle todo. –Veras Lincoln, Luna y Luan, tuvieron una cita con Allester y Axel, hace unos seis días atrás. –Lincoln se quedó perplejo. Nunca imaginó a sus hermanas teniendo novio, claro, aparte de Lori y Lucy.

-Espera, espera. ¿Me estás diciendo que Luan, y Luna están enamoradas de Axel y Allester? –Dijo sorprendido.

Lori asentó con su cabeza. Y después de un rato, viendo como Lincoln seguía sorprendido, le dijo. –No debería sorprenderte Lincoln, recuerda que somos chicas. Algún día, el resto de nuestras hermanas conseguirán a su media naranja. –El tono de Lori se oía tan amable. Lincoln por otra parte, no sabía si sentirse feliz o furioso. ¿Por qué sentirse de este modo?, acaso estaba sintiendo celos de que sus hermanas, estuvieran enamorándose de otros chicos. El viaje continuó tranquilo hasta llegar a la escuela de Royal Woods.

Cuando los Apex y Loud´s llegaron a la escuela, empezaron a bajar de sus vehículos y cada uno tomó rumbo a su salón.

Al llegar a su salón, Lincoln seguía pensativo por lo que Lori le dijo. Ana llegó poco después que el, y se sentó al lado de Lincoln, como siempre hacia todas las mañanas.

Antes de que llegara la maestra, Lincoln se acercó sigilosamente a la oreja de Ana. Tenía que saber más detalles sobre la relación de sus hermanas. Al acercarse, le susurró. –Ana, ¿qué sabes sobre la relación de nuestros dos hermanos? –Ana no evitó sobresaltarse un poco, por la manera en la que Lincoln hablaba.

-¿De qué estás hablando? –Pregunto confundida, una vez que paso el susto.

-Tú sabes. La relación amorosa de Allester y Axel con Luna y Luan. Recuerda que no soy de esta dimensión, por lo que debo saber que está pasando. –Lincoln seguía susurrando, Ana lo miró con cierta confusión. Aún recordaba que el día de ayer, vino a parar a su casa, por el portal dimensional que lo trajo, pero, ¿Por qué era necesario saber más a fondo sobre la relación de sus dos hermanos, con sus hermanas?

-Eh Lincoln, solo fue una cita entre los dos eso es todo. Lo único que he notado, son varias miradas de mis hermanos, hacía tus hermanas. –A diferencia de Lincoln, Ana hablaba con total normalidad, sin temor a que alguien los escuchara.

-Oh vamos Ana, debes saber más. ¿Qué has notado en el comportamiento de Allester y Axel? –Lincoln seguía susurrando, cosa que incomodaba a Ana.

-Ya te lo dije Lincoln, solo he notado varias miradas. ¿Acaso te molesta que nuestros hermanos estén enamorados? –Lincoln se alejó de un poco de Ana, con una cara sorprendida. Seguro estaba equivocada, el solo quería saber, eso es todo, pero, y si en verdad le molestaba. ¿Estaba sintiendo celos? –Al otro Lincoln parecía no molestarle, al contrario, creo que él se dispuso en ayudar a Luan, para que tuviera una cita perfecta con Axel.

-Ah, claro no hay problema. Solo quería saber, eso es todo jeje. –Lincoln seguía susurrándole a Ana. Trató de calmarse, tenía que calmarse. Se estaba saliendo de control; no era cosa de otro mundo que sus hermanas, empezaran a enamorarse de algún chico.

Son cosas de la vida, y Lincoln sabía perfectamente que en algún momento, su familia ya no seguiría unida, que cada uno, tomaría su camino, y seguirían sus vidas, pero eso no significa que dejarían de verse o algo. Seguirían amándose ante todo.

-Gracias Ana, prometo controlarme. –Seguía susurrándole al oído.

-Eh Lincoln, ¿Podrías dejar de susurrarme?, creo que todos nos están viendo. –Después de decir eso, Lincoln miro hacia la parte trasera del salón, donde todos sus compañeros los miraban fijamente, para después sobresaltarse un poco, y seguir en sus respectivas actividades.

Solo mirar hacia atrás le trajo recuerdos. Lincoln sintió algo de nostalgia. El no existía aquí, en esta dimensión, Lincoln estaba en paz.

Bajó la mirada, su escritorio era lo único que veía. Ana pudo notar el repentino des animo de Lincoln. Sintió algo de curiosidad y le preguntó. –Lincoln, ¿Qué te sucede?

Lincoln tardó en responder, pero cuando lo hizo, Ana quedo un poco confundida tras la pregunta que le respondió el peliblanco. – ¿En esta dimensión existe ese chico, Bryan Ross? –No, no existía. Desde que Ana se mudó con su familia a Royal Woods, nunca escuchó ese nombre en el listado de su salón, ni lo escucho en ninguna otra parte.

-No Lincoln, en esta dimensión no existe ese tal… Bryan Ross. –Si bien la respuesta de Ana no fue satisfactoria para Lincoln, este pudo sentir algo de alivio y envidia. Su otro yo, no era acosado por el maldito de Bryan.

Ahora era el turno de Ana, en preguntarle a Lincoln. -¿Puedes contarme con más detalles, que sucedió en tu dimensión y quien es Bryan Ross? –Ana puso todo su interés en la pregunta. Lincoln le contó todo, con cada detalle. Y cuando terminó, la maestra llegó al salón. Y comenzaron las clases.

El tiempo transcurrió. Las clases terminaron, y Lincoln junto con Clyde, Ana y Ronnie Anne, salían de la escuela.

-Cielos, nos enviaron mucha tarea. Afortunadamente no es algo que pueda perjudicarme, ¿Qué me dices tú Lincoln? –Clyde trató de romper el hielo. El camino entre los cuatro chicos hasta la salida fue algo incómodo y silencioso. Más por la manera en que Lincoln se sentía.

-Eh oye tonto, ¿no escuchaste a Clyde?, te hizo una pregunta. –Ronnie Ann habló en tono molesto. Tanto Ana como Clyde lo supieron en el salón de clases, a Lincoln le sucedía algo. Cosa que no sorprendió mucho a Ana, porque ella sabía que Lincoln era de otra dimensión y el asunto amoroso que le molestaba al chico, entre sus hermanos.

Lincoln reaccionó poco después al llamado de Ronnie Ann. Trató de verse lo más normal posible, para no confundir a sus compañeros. –Eh, lo siento, si claro. Demasiada tarea, ¡que sufrimiento! –Con una ceja alzada, todos miraron a Lincoln. Lincoln bajó la cabeza al instante, con sus ojos cerrados y arrepintiéndose por sonar tan tonto.

-Sabes Lincoln, es extraño. El día de ayer, dijiste que nos reuniríamos en el Arcade. Estuve esperándote toda la noche, pero nunca llegaste. –Lincoln sintió como lentamente se le congelaba todo el cuerpo. El otro Lincoln tenía compromisos que nunca cumplió, al haber sido succionado por un portal dimensional.

Después de eso, habló Clyde. – ¡Espera, al Arcade! –Clyde hizo frenar a todos los chicos repentinamente. –Lincoln me dijo que veríamos el episodio especial de Arggh, cosa que nunca pasó, porque Lincoln nunca llegó a mi casa. –Clyde dijo eso último en tono de sospecha. Ya para ese momento, Lincoln empezó a sudar. De haber sabido los compromisos del otro Lincoln al llegar a esta dimensión, Lincoln los hubiera cumplido. No sabía nada.

Lincoln miró a Ana mientras este se mordía el labio. Seguramente tratando de pedirle a Ana un poco de ayuda, o que lo apoyase. Las miradas de Clyde y Ronnie Ann, estaban clavadas en Lincoln, esperando una explicación.

Lincoln no tenía nada, estaba muy asustado para pensar con claridad. Ana viendo la desesperación del joven Loud, se lanzó en su ayuda. –Eh, si verán chicos, el día de ayer, Lincoln me ayudó con una tarea de matemáticas. Terminamos tarde, esa es la razón por la que Lincoln no pudo asistir a ninguno de sus compromisos. –A diferencia de Lincoln, Ana no se veía asustada. Esta supo dar una buena respuesta que convenció casi al instante a Clyde y Ronnie Ann.

-¿No podías habernos dicho eso Lincoln? –Respondieron pesadamente Clyde y Ronnie Ann.

-Oh, sí claro jeje, Ana necesitó de mi ayuda y cancele todos mis compromisos. Perdón por no avisarles chicos. –Como siempre, Lincoln se liberó de un gran problema. Los dos chicos asintieron. Ana le salvó el pescuezo a Lincoln; estaba tan agradecido con ella.

Clyde y Ronnie Ann tomaron caminos diferentes de Ana y Lincoln.

Los dos chicos llegaron a cada uno de sus transportes, donde los demás integrantes de sus familias los esperaban.

Ana miro a Lincoln, no pudo evitarlo. Aunque le salvó el trasero, este seguía con su misma mirada perdida, pensativa y preocupada.

-Lincoln, ¿Por qué no les dijiste a Clyde y a Ronnie Ann, que eres de otra dimensión? –No, eso no. Era un secreto. Lisa fue muy clara en decir que ni una sola palabra a sus amigos, conocidos o padres. A excepción de los Apex y sus hermanas, los cuales ya conocían el secreto.

-No puedo hacerlo Ana, por más que quiera, no puedo. –Lincoln miro al cielo por unos breves momentos, y volvió a bajar la mirada. –No sé cómo reaccionaran ante tal revelación. Solo les podre decir esto, a los que puedan ayudarme. –Sí, solo le quedaban dos días a Lincoln en esa dimensión. Se propuso en no contarle nadie, para no causar confusión.

Al llegar a la camioneta, las hermanas Loud conversaban con los Apex antes de partir a sus respectivos hogares. Una vez más, Lincoln observó cómo Luna y Luan estaban de risitas con Allester y Axel.

No, no otra vez. Lincoln sintió algo de celos al ver esa escena. ¿Por qué lo hacía?, quien sabe. Por el momento tenía más problemas por los cuales preocuparse.

-Luna, ¿quieres ir el día de mañana al cine?, se estrena la nueva película de Kong Skull Island. Pensé que sería interesante ir a verla contigo. –Pregunta hecha por Allester, de una manera cariñosa. Luna cuidó sus espaldas, esperando que nadie se diera cuenta de lo que el Apex artista le dijo.

Ya todas conocían la relacione de Luna y Luan, ¿Qué sentido tenía ocultarlas? Días atrás Luna le pidió de favor a Luan que tuviera una cita con Axel, lo mismo hizo Allester, pidiéndole a su hermano Axel tener una cita con la bromista de la familia Loud.

-Sí, está bien Allester. Tenía planes para el día de mañana, pero ya no importa. –Hablando bajamente, Luna aceptó la invitación de Allester. Nadie los había escuchado, ¿o tal vez si?

Lincoln, El escuchó todo. No pudo evitarlo. Se sentía mal por hacerlo, pero muchas veces sus hermanas habían descubierto algunos secretos suyos, que no dudaron en revelar. Sinceramente un chico entre muchas chicas, no puede tener algo de privacidad.

-Ah, con que al cine. Creo que puedo hacer algo al respecto. –Oh no. Lincoln no lo dudó en un instante. Trataría de sabotear esos planes. Esta era la oportunidad que estaba esperando. La oportunidad de arruinar la relación de Luna y Axel.

Afortunadamente para Luna y Allester, había una persona que escuchó los planes de Lincoln. Esa persona era Ana.

-Ah, pero que pesado es esté Lincoln. Tendré que evitar sus planes. Quizás así aprenda una lección. –Que fortuna. Ana estaba ahí para ayudar a Luna y a su hermano, de los malos planes de Lincoln, aunque estos no lo supieran.

Al día siguiente…

Luna salió de la casa Loud. Quedó con Allester en verse a las 7:00 de la noche, en el centro comercial Royal Woods. Donde irían a las salas del cine a ver la película.

Claro que Luna no les diría a sus hermanas las verdaderas intenciones, por lo que les dijo que iba a dar un concierto. Una mentira muy creíble. Todas aceptaron, después de todo, estaban muy ocupadas para prestarle atención a Luna, cuando salió por la puerta.

Lincoln estaba desde su habitación, observando como Luna se alejaba con paso lento, de la casa Loud.

-Muy bien, ya se los verdaderos planes de Luna. Ustedes dirán que está mal, pero escúchenme, yo soy un Lincoln protector, que si se preocupa por todas sus hermanas. Ese chico Allester no me convence. Aunque este en otra dimensión, siguen siendo mis hermanas ¿O no? –Nuevamente Lincoln hablaba con el público. Haciéndoles entender que lo que estaba punto de hacer, no estaría mal. Al contrario, intentaría proteger a una de sus hermanas, de ese chico.

¿Cuál era su problema?, el otro Lincoln estaba alegre que Luan y Axel, terminaran teniendo una cita, y seguramente también lo estaría, de que Luna y Allester hicieran lo mismo ¿Por qué a nuestro Lincoln le molestaba?, en realidad no podemos decir que todos los Lincoln's son iguales.

Lincoln ya tenía ideadas varias formas de arruinar la cita de Allester y Luna. Por lo prosiguió a salir de la casa Loud, con un maletín en su espalda, listo para sus planes.

Desde la casa Apex, todos los hermanos vieron este extraño comportamiento en Lincoln. Allester ya se había ido hace unos diez minutos, por lo que no tratarían de advertirle.

-¿Entonces dices que el Lincoln de la otra dimensión, tratara de arruinar la ida al cine de nuestro hermano con Luna? –Preguntó Arthur, junto al resto de sus hermanos.

-No solo eso. Si ve la oportunidad, tratara de arruinar la relación de Axel y Luan. –Respondió Ana, desde la parte trasera, ella no estaba viendo la escena, estaba preparándose.

-Espera, ¿Qué? ¿Por qué Lincoln querría hacer eso? –Preguntó Axel, quien aún no se podía creer lo que Lincoln estaba a punto de hacer.

-Para tratar de proteger a sus hermanas. Tu sabes; "sobreprotector". –Dijo Ana.

-Ana, ¿estas segura que podrás arruinar las intenciones de Lincoln tu sola? –Preguntó Alphonse, una vez que se dignó en ver a su hermana, cosa que todos hicieron un poco después, al notar que Lincoln se alejó lo suficiente, como para perderlo de vista.

-Sí, descuiden estaré bien. –Ana se levantó del sillón, al igual que Lincoln, esta portaba una maleta en su espalda, donde llevaba lo que necesitaría para detener a Lincoln.

-¿Llevas todo lo necesario Ana?, podría darte unos explosivos jaja. –Aaron no logró hacer ni un poco de gracia en sus hermanos, al ver que todos lo miraron de una manera molesta. -¿Qué?, era una broma chicos, no se molesten.

Una vez que Ana terminó de Alistarse, se dispuso a detener a Lincoln. Si no mal recordaba, Allester y Luna iban al cine, la función empezaba a las 8:00 de la noche, por lo que Lincoln tendría una hora completa, para tratar de arruinar la "cita" de su hermano y hermana.

-Muy bien chicos, me tengo que ir. –Así fue como Ana pateó la puerta bruscamente, y salió a toda carrera detrás de Lincoln.

Los hermanos Apex vieron esa escena y no trataron de detenerla. Confiaron en que su hermana se haría cargo, y no tendría ningún problema.

-Si, a eso le llamo tenerle entusiasmo y valor. –Palabras de Aaxton, al ver la personalidad tan justa de su hermana.

Fuera del centro de Royal Woods, Allester miraba su reloj a cada momento, esperando a Luna. Tendrían algo de tiempo en pasear juntos, hasta que empezara la película, por lo que no lo desperdiciarían.

Allester pudo ver a lo lejos a luna acercándose poco a poco.

-Wow, te ves bien Luna. –Miro desde sus pies, hasta su cabello. –Te ves muy hermosa. –Allester sintió un poco de pena al decir esto. No sabía cómo se lo tomaría Luna, pero eran novios, ¿o no?

-Gracias Allester, tú también te ves jaja. ¿Ana te dio una mano preparándote? –Trató de sonarse cariñosa, y devolver el alago.

Para tratar de bromear, Allester respondió con tono burlesco. -… Mm, no fue mamá. Se puso como loca jeje. Ellos se fueron de viaje, volverán en unos dos o tres días.

-Genial, mis padres también se fueron de viaje. Creo que no habrá ningún problema si volvemos tarde. –Respondió entusiasmada Luna.

-¿Quién lo diría?, y bueno vamos a comer algo, yo invito. Faltan cincuenta minutos para que empiece la película, debemos apresurarnos.

-Como tú digas Romeo. –Después de bromear. Se dirigieron dentro del centro comercial. Dispuestos a pasarla bien por el resto de la noche.

Lincoln observó todo. Oculto desde un arbusto cercano con sus telescopios.

Estaba listo para arruinarlo todo. Empezó a buscar entre todas las cosas que llevaba en su maleta, donde de esta, saco un dardo tranquilizante.

Ana, quien había llegado hace un momento, vio lo que Lincoln estaba a punto de hacer. Avanzó lo más que pudo en una dirección cercana a la de Allester y Luna, los cuales se encontraban en el parqueadero del centro comercial, listos para entrar en este.

Ana observó desde lejos, atrás de Allester y Luna a Lincoln, listo para dispararle a Allester con un tubo, el cual serviría para expulsar bruscamente el dardo tranquilizante, que estaba en la boca delantera de este. Lo único que Lincoln debía hacer era, soplar con todas sus fuerzas y así el dardo saldría disparado desde él tuvo hacia Allester, para dejarlo aturdido. Cosa que arruinaría la cita de los dos chicos.

-Muy bien Allester, quedarás adormitado después de esto jajaja… si lo sé, fue un mal chiste. No me juzguen. –Le dijo Lincoln al público.

Absorbió una gran cantidad de aire, cosa que hizo inflar excesivamente sus cachetes, dándoles la apariencia de unos globos.

Ana miró esto algo sorprendida y asustada. Buscó algo en su maleta que la ayudara a evitar que Lincoln le disparara a su hermano, con el dardo tranquilizante. Viendo que no había nada que la ayudase por el momento, tomó una moneda de veinticinco centavos, la cual estaba dentro de un pequeño bolsillo. Al tomarla, se ubicó detrás de unos autos; no lo pensó dos veces y la lanzó en dirección a la que iban Luna y Allester.

Lincoln acercó el pequeño tuvo a su boca, y le dio una gran bocanada de aire, cosa que hizo expulsar el dardo rápidamente.

Afortunadamente la moneda que Ana había lanzado en dirección a Allester y Luna, cayó cerca de estos. Allester pudo notarlo, y bajo su espalda para poder recogerla. Lo que no sabía es que al haber hecho eso, evitó el impacto del dardo tranquilizante, el cual siguió de largo sin impactar en su espalda. Ni siquiera Luna notó el dardo, por la velocidad a la que pasó.

-Mira esto jaja, creo que tendré mucha suerte esta noche. –Le enseñó la moneda a Luna.

-Si, como tú digas señor de la buena suerte. –Una vez Luna terminó de decir esto, entraron al centro comercial.

Mientras Ana se mostraba relajada al haber frustrado los planes de Lincoln, Lincoln se encontraba furioso. – ¡Rayos, como pude fallar!, tonta moneda. –Fue poco después de decir eso que Lincoln, escuchó un grito que provenía cerca de la entrada al centro comercial.

El grito era de un hombre gordo, alrededor de unos cuarenta años. Quien platicaba pacíficamente con sus amigos motociclistas, hasta que un dardo tranquilizante impactó en su trasero, cosa que le causo un poco de dolor.

El hombre cayó aturdido al suelo de cara. El resto de sus amigos que eran alrededor de unos seis o siete hombres rudos, con tatuajes en sus brazos, gafas y vestidos con ropa casi negra, notaron el dardo tranquilizante en el trasero de su amigo.

Considerando que el dardo se encontraba en el trasero de su amigo, vieron la dirección en la que pudo venir. No tardaron en notar la presencia de Lincoln, el cual los veía con temor por los arbustos, mientras aún tenía el tubo en sus manos.

-¡Fue ese mocoso de ahí! –Gritó uno de los hombres. Al hacer esto, todos se subieron a sus motocicletas y fueron tras de Lincoln.

-Genial. –Respondió Lincoln, resignada y pesadamente, mientras se echaba a correr a toda velocidad, al ver que esos hombres lo perseguían.

Ana lo vio todo desde los autos, y casi no sintió nada de lastima por Lincoln. Después de todo, él se lo buscó.

Pasaron diez minutos desde que Lincoln trató de arruinar los planes de Allester y Luna. Este entró en el centro comercial algo furioso y herido, ya que tenía un ojo morado y varios rasguños.

-Maldición, ¿ahora donde se metieron? –Lincoln miraba a ambos lados, tratando de encontrar a Allester y Luna. Fue ahí, que recordó que irían a comer algo. Corrió hasta la segunda planta del centro comercial, donde estaban los restaurantes.

No tardó en reconocer a los dos chicos. Se escondió por una de las mesas cercanas, y buscó algo en su maleta. De esta sacó un envase repleto de abejas. Ya para este momento Lincoln estaba exagerando demasiado, ¿Qué se le ocurría hacer?, uno con once años puede diferenciar lo bueno y lo malo. Y estamos hablando de Lincoln Loud, un chico que nunca haría nada malo, como lo que estaba a punto de hacer ¿O sí?

Una vez más, Ana lo observó todo. La chica también busco entre sus cosas para tratar de evitar nuevamente, los planes de Lincoln.

De la maleta, sacó un bate de beisbol. Uno viejo, que le pertenecía a su padre. Cuando empacaba sus cosas dudó en traerlo, ¿para que lo necesitaría?, lo pensó dos veces y se lo llevó. Se ve que le sería útil, y no se arrepintió de habérselo llevado.

Lincoln abrió un poco la tapa del envase. Su plan era lanzar el envase repleto de abejas, donde se encontraba Allester. Este, estaba sentado en una de las mesa, mientras Luna pedía la orden que cenarían esa noche, con el dinero que le dio Allester.

Mientras el Apex artista fijaba su mirada en el teléfono de Luna, la cual se lo había prestado para que escuchara un poco de música, Lincoln aprovechó para lanzarle el envase, el cual se encontraba medio abierto. Pensó que con el impacto al chocarse contra Allester, el envase se abriría, así liberando al montón de Abejas, que le propinarían unas picaduras mortales.

Lincoln después de hacer eso, se escondió cerca de un tacho de basura cercano. Donde le dio la espalda a la horrorosa escena que estaba a punto de pasar.

Ana se lanzó en ese momento, justo detrás de Allester. Viendo como el envase se acercaba, le dio un duro golpe con el bate de beisbol. Para la buena suerte de Ana es que el envase no se rompió, al ser de plástico, y ni se abrió. Además, Allester estaba con los audífonos de Luna, escuchando un poco de canción para después, quizás inspirarse al momento de hacer sus obras de arte, cosa que evitó oír el duro golpe de Ana.

El envase iba en dirección en donde se encontraba Lincoln. Como era de esperarse, el envase cayó cerca del peliblanco, así abriéndose y liberando al montón de abejas furiosas, que lo primero que hicieron, fue propinarle un montón de picaduras a Lincoln.

-¡Oh, por favor! –Gritó este, para así salir corriendo, mientras el montón de abejas iban detrás de él.

Nuevamente a Ana, poco le importó esto. Sabía que hacia bien en defender a Luna y Allester, de los malvados planes de Lincoln. Y así lo haría toda la noche, si este no aceptaba en rendirse.

Después de unos veinte minutos, Allester y Luna terminaron de cenar en ese restaurante. Faltaba poco para la película, por lo que debían apresurarse si querían llegar temprano.

Lincoln nuevamente los observaba, esta vez desde unas paredes lejanas. Ahora el peliblanco, tenía varias picaduras en todo su cuerpo, más en los brazos y en la cara. El peliblanco volvió a observar con sus telescopios a Allester y Luna.

Al notar que Allester venía en dirección a él, pudo darse cuenta fácilmente que se dirigía al baño. Lincoln actuó lo más rápido que pudo y cambio los letreros que indicaban los diferentes géneros de los baños.

-Muy bien Allester, esta si no fallará, jaja. –Lincoln después de cambiar los letreros, eran más que claras sus intenciones. Haría que Allester entrará al baño de chicas, al entrar en este, sería azotado por un montón de mujeres furiosas, al ver que entro en el baño equivocado. En eso Lincoln aprovecharía para cambiar nuevamente los letreros. Así Allester no podrá decir que fue una equivocación. Luna se daría cuenta de esto y desde ese momento, pensaría mal sobre la personalidad de Allester.

Lincoln se escondió detrás de las paredes. Sin notar que Ana estaba a punto de arruinar sus planes, por tercera vez.

Ana corrió en dirección a los baños, pero antes, de su maleta sacó un shampoo el cual regó por el piso. Al regarlo, su hermano Allester se resbaló, así cayendo al suelo y demorando su paso en ir al baño.

Ana fue más veloz que Lincoln en cambiar los letreros. Los cambió para que así Allester no tuviera problemas. El Apex no notó la presencia de Ana, para la buena fortuna de esta.

Después de recuperarse de la caída, entró al baño de hombres con total normalidad mientras Ana lo observaba todo, escondida por unas mesas cercanas.

Lincoln ni siquiera se dio cuenta, de lo que Ana hizo. Solo estaba escondido, detrás de las paredes, esperando a escuchar los gritos del montón de mujeres, quejándose por la presencia de Allester.

Una vez limpió sus manos e hizo sus necesidades, Allester salió del baño sin problema alguno. Al parecer Ana no se conformaría con esto, y volvió a colocar los carteles de la misma manera, en la que los había colocado Lincoln y volvió a esconderse.

Lincoln al darse cuenta que Allester salió como si nada del baño, sintió cierta molestia y confusión. – ¡¿Pero qué demonios?! Estoy seguro de haber cambiado los carteles. –Después de decir eso, el peliblanco entró al baño de hombres, que por supuesto era el de las mujeres, solo que con los carteles cambiados.

-Aaahh, ¡PERVERTIDO! –Fue el grito de una mujer, solo eso sirvió para alertar a todas las demás, para así, empezar a tirarle un montón de cosas a Lincoln.

Mientras Ana se reía graciosamente desde las afueras de los baños, Lincoln era golpeado por un montón de mujeres.

Estas lo sacaron del baño y Lincoln cayó al suelo. Recostado, sentía un gran dolor en todo su cuerpo, está definitivamente no había sido su noche.

Al abrir pesadamente los ojos, vio como un guardia lo miraba molestamente. Mientras el guardia lo tomaba del hombro para echarlo del centro comercial, este miraba como Luna y Allester iban camino al cine, listos para pasar una noche espectacular.

El guardia tiro bruscamente a Lincoln a las afuera del centro comercial, el parqueadero para ser exactos. Le trio su maleta en la cara, y Lincoln nuevamente cayó al suelo.

Tirado. Ahí estaba Lincoln, adolorido, solo, viendo que sus planes habían fallado. En la oscura noche que era iluminada por una hermosa Luna, y quizás un poste de Luz cerca de donde Lincoln se encontraba.

-¿Pero qué me pasa? –Llevó una de sus manos a su cabeza. –Trate de arruinar la cita de Allester y Luna. –Sí, Lincoln estaba arrepintiéndose. Actuó como un tonto, como un estúpido. Pensó con todo lo aceptable posible, que se tenía bien merecido, todo lo que le ocurrió esta noche.

-Al fin te das cuenta, de que lo que estabas haciendo, estaba mal, Lincoln. –Desde el centro comercial, salió la chica Apex. Lincoln se mostró sorprendido por esto, ¿Qué hacía ella aquí? ¿Y si lo había escuchado? –No es necesario que te sorprendas Linc. –Ana se acercó poco a poco al peliblanco, donde este la veía con una impresión total, la cual solo sus ojos muy abiertos demostraban.

Ana se sentó al lado de Lincoln, donde este yacía tirado en el piso. Lincoln se levantó para estar en una mejor postura. Ana miraba hacia la Luna, era gigantesca. Y el cielo no tenía nada de nubes, lo cual permitía ver muchas estrellas.

Tragó saliva, sentía mucho miedo y confusión. No sabía si preguntarle, se sentía un ignorante. –Ana… ¿Tu…? –Lincoln se quedó cortante, quería hacerle entender a Ana lo que estaba a punto de decir.

-Si Lincoln. Se lo que tenías planeado hacer. –Que avergonzado se sentía. La vergüenza lo invadía, sentía como un enorme agujero se lo tragaba en ese momento. Como deseó con todo su ser, nunca haber hecho tales estupideces. –Y toda la noche estuve evitándolo. Saboteé cada uno de tus planes, fue gracioso. –Eso ultimo lo dijo en modo de burla, pero no era para hacer sentir mal al peliblanco, al contrario, trató de hacerle entender que todo parecía un simple… ¿juego?

Lincoln llevo ambas manos a su cara, y se recostó nuevamente. Ana solo mantenía una sonrisa, le parecía algo gracioso ver a Lincoln en ese estado.

-Lo siento Ana… –Sus palabras se oyeron tan sinceras. No quería ni mirar a Ana a la cara, se sentía como un imbécil, peor aún, en frente de una chica. –Fui un total tonto al tratar de arruinar la cita de nuestros hermanos. –Ana seguía observando el cielo. Escuchaba todo lo que Lincoln decía, con una sonrisa en su boca.

-Lo se Lincoln, creo que ya recibiste tu merecido después de todo. –Esta vez vio a Lincoln, quien aún seguía con sus manos en la cara.

-Eso no cambia la mala persona que soy Ana. –Nada tranquilizaba a Lincoln en esos momentos tan vergonzosos. Ana volvió a mirar al cielo. –No le cuentes esto a mis hermanas, ni a Luna y Allester, ¡por favor! –Se sentó para pedirle ese favor. Cosa que Ana no dudó en aceptar.

Lincoln ya sufrió toda la noche, ya no había razón para hacerlo sufrir más.

-Lincoln ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué trataste de arruinar la cita de nuestros hermanos? –Ana se oía esta vez más seria. Lincoln tardó unos momentos en responder, ya que creyó que la respuesta que estaba a punto de dar se oiría ¿vergonzosa?

-Lo siento Ana, es que creí que Allester no era un buen chico para Luna, y trataba de protegerla. -¿De qué estaba hablando?, sus hermanos no eran malas personas. Desde que llegaron a Royal Woods, sus hermanos tenían una buena relación con la familia Loud. Pero ese Lincoln no era de esta dimensión. Era normal su forma de actuar. ¿Qué puedes decir de un chico que llega repentinamente a otra dimensión y al día siguiente, ve a su hermana teniendo una cita con un total desconocido? Desconocido para él.

Lincoln no los conocía, esa era la razón. En su dimensión los Apex no existían, tal vez en un millón de dimensiones los Loud conocieron a los Apex, pero en la dimensión de Lincoln, esto no ocurrió.

-Lo se Lincoln, creo que ustedes, digo, el otro Lincoln y sus hermanas, nos tomaron por extraños al llegar a Royal Woods. –Ana volvió a mirar al cielo. –Y ahora míranos, nuestros hermanos están teniendo una cita. –Volvió a mirar a Lincoln, el cual se encontraba mirando al suelo. –Sé qué te parece extraño, tú lo ves como un día y medio, nosotros y el otro Lincoln lo ven ya como seis meses. –Lincoln levantó su cara para mirar a Ana. –Lincoln, sé que parecemos unos totales desconocidos para ti, pero créeme, no somos lo que piensas.

-Lo siento Ana, tienes toda razón. Yo solo… trataba de proteger a Luna. Actué como un total imbécil. Es que, extraño mucho a mis verdaderas hermanas. –Ana miró hacia la nada, escuchando todo lo que Lincoln decía. –Me siento mal por hacerlas pasar esto, espero que el otro Lincoln no este causando problemas en mi dimensión. –Agachó la cabeza.

-Lincoln, tranquilo. Conozco perfectamente a ese Lincoln, nunca haría nada malo. –Ana trató de animar a Lincoln. Ya el día de mañana, Lincoln partiría de esa dimensión. Pero primero debía ir al bosque Oregón, donde abrirá un portal dimensional que lo llevará a otra dimensión, después de que un primer portal se abriera en ese lugar, el cual traerá al otro Lincoln, de regreso a su dimensión.

-Gracias Ana, y gracias por detenerme. Enserio, no sé qué hubiera pasado si uno de mis planes funcionaba.

-No hay de que conejo. –Respondió graciosamente Ana.

Después de todo esto, Lincoln se levantó. Ya se estaba haciendo algo tarde, por lo que ya debían ir a sus respectivos hogares.

-OH no. –La mirada de Lincoln mostró terror total al ver que un portal dimensional se abrió no muy lejos de ahí.

-¿¡Pero qué es eso!? –Ana al poco momento de verlo, también se levantó. Los dos chicos estaban con una cara de asombro.

Después de unos momentos, el portal se cerró desvaneciéndose en la nada. Lincoln aún no se lo podía creer, después de todo lo que su lisa le dijo era cierto…. La aparición de varios portales interdimensionales en todo el Universo.

-Lincoln ¿qué fue eso? –El miedo de Ana se hizo notar, al igual que su curiosidad. Lincoln seguía sorprendido y su respiración se estaba agitando.

-Ana son los portales, ya te lo el día de ayer, en la mañana. Hay otros dos Lincoln's perdidos en nuestro Universo. Si yo o uno de esos dos, no regresa a su dimensión original, nuestro Universo será destruido por la aparición de muchos portales dimensionales formando un enorme agujero negro.

Ana se quedó sin habla. Entendió todo a la perfección, y sabía lo grave del asunto.

-Tranquilízate Ana, el día de mañana, a las 12:00 de la noche se abrirá un portal en el bosque Oregón, que traerá al Lincoln que todos conocen. –Ana presto atención. –Debo viajar a ese lugar, para así retirarme. Solo eso podrá evitar mayoritariamente, la aparición de los portales en esta dimensión. –Ana para este punto, no dejó avanzar más las preocupaciones y problemas de Lincoln.

-Le diré a todos mis hermanos, juntos viajaremos a ese bosque. –Puso su mano, en el hombro de Lincoln. –Trataremos de ayúdate. –Eso le levantó el ánimo a Lincoln. Ana era una buena chica, seguramente el otro Lincoln, tenía a la mejor amiga del mundo en esta dimensión.

-¿Qué tal si ya nos retiramos?, hace frío aquí. –Dijo Lincoln, abrazándose a sí mismo y haciendo varias muecas graciosas.

-Si, además nuestros hermanos deben estar preocupados. –Así fue como Ana y Lincoln se fueron del centro comercial. Riendo y conversando, camino hacia sus casas. Mientras en el cielo, una hermosa Luna se apreciaba y las estrellas, estaban en sus mejores formas.

Los gritos se hicieron presentes. Pero esta vez eran los gritos de kronk, desesperado trataba de escapar del agarre de esos dos guardias.

Gords lo miraba con una cara de asco. Maldita e insignificante criatura. Esos eran los pensamientos de Gords en esos momentos, al ver como tontamente kronk, gritaba y suplicaba por otra oportunidad, oportunidad que le sería negada.

-¡Por favor mi señor! –Estaba al borde del llanto. Gords aún lo veía con esa cara que no reflejaba ni un poco de sentimientos, solo ira y odio. -¡TENGA MISERICORDIA! –Gritó. –DEME OTRA OPORTUNIDAD, NO LE FALLARÉ. –Volvió a pegar un grito desgarrador.

Gords fijo aún más su mirada en Kronk. Este al instante se quedó quieto, quizás le perdonaría la vida, quizás le daría otra oportunidad…

No existen los dioses. Solo pierdes tu tiempo, rezando y suplicando por tu insignificante vida, la vida que poco a poco se pierde, en el bosque del mal…

-Te atreves a pedir piedad, Kronk. –Levantó su mano, y empezó a mover sus dedos. –La última vez te dije que me traigas más poder, al invadir más Universos. –Bajó su mano lentamente. Kronk se sentía asustado, nadie podía describir la forma en la que Kronk se sentía en esos momentos. –Maldita sea kronk, me das tanto asco. Me trajiste menos poder y ¿te demoraste demasiado solo en invadir veinte Universos?

-Mi señor, se lo juro, no volverá a pasar. ¡PROMETO TRAERLE MÁS PODER E INVADIR MÁS UNIVERSOS! –Kronk logro librarse del brusco agarre de los dos guardias.

Llegó hasta los pies cubiertos por las enormes sabanas de Gords. Los guardias al instante se dispusieron en alejar a Kronk de los pies del rey, o si no serían ellos los condenados.

Gords levantó su mano, al hacerlo los guardias entendieron que Gords, les dio la orden de detenerse. Los guardias se detuvieron.

Kronk empezó a bezar los pies de Gords, a rogar por misericordia, por piedad. Que humillado y sucio se sentía al hacerlo. Gords ni siquiera hacia nada, solo miraba fijamente a Kronk.

Escucha las advertencias. Él está furioso, irá por ti esta noche…

Kronk paró de besar los pies de Gords. Kronk lo miró por varios instantes. Fue cuando de su boca salieron las palabras, que menos quiso escuchar.

-Ahora compartirás el mismo destino que tu amigo, Kronk. –En su cara se dibujó una sonrisa, la cual mostraba sus afilados dientes.

-No… –Kronk estaba perdido.

-Llévenselo, y asegúrense de que sufra fría y lentamente. –No, Kronk estaba a punto de llorar. No quería morir, no quería.

-¡NO MI SEÑOR! –Empezó a besar nuevamente los pies de Gords, esta vez más convulsionada y desesperadamente. –¡RUEGO POR PIEDAD, NO QUIERO MORIR MI SEÑOR! –Los guardias subieron los escalones y sujetaron a Kronk bruscamente, alejándolo poco a poco de Gords, el maldito de Gords.

Gords sonrió desgraciadamente. Disfrutaba de los gritos de piedad, disfrutaba presenciar del sufrimiento de otros.

Pedirá tu confianza, nunca se la otorgues. Él es la oscuridad, son tus peores pesadillas encarnadas, y listas para hacerte sufrir…

-¡PIEDAD, PIEDAD MI SEÑOR. NO ME MATE! –Los guardias abrieron la gigantesca puerta y se alejaron poco a poco de Gords, llevando kronk a la sala de sufrimientos. –¡PIEDAAAD, PIEDAAAD, RUEGO POR PIEDAD!

Los gritos de Kronk cada vez se oían más bajos, producto de lo lejos que ya se encontraba.

Gords miró a uno de sus guardias, solo eso bastó para hacerle entender que le diría algo. El guardia se acercó a Gords.

Gords no necesitó verlo, para darle la orden. –Llamen a Cipher. –No, ese nombre no. El guardia sintió miedo, retrocedió un poco, mientras Gords seguía sin ver a la nada.

-¿Qué?, ¡¿A Bill Cipher mi señor?! –Volvió a acercarse otro poco. –Mi señor ¡¿sabe lo peligroso que es eso?!

Gords continuó sin verlo y prosiguió a decirle. – ¿Acaso no escuchaste la orden o hay algún problema? –La voz, su voz se oía molesta y amenazante.

El guardia se precipitó un poco. Escalofríos empezaron a recorrer su cuerpo. –No mi señor. –Se dignó en responder, con la cabeza baja.

Gords dio un último aviso a su orden. –Dile… que ya es hora, de que me devuelva el favor…

Cuando las cosas se tornen oscuras y malas, recuerda, morirás y no podrás evitarlo. El miedo lo consume todo, las pesadillas te asechan todo el tiempo. Cuida tus espaldas, o si no, el sufrimiento, te consumirá…

Diferentes realidades, diferentes dimensiones, diferentes multiversos… diferentes Universos; Posibilidades Infinitas…

Estamos en el final y si, mmunocan, espero que sigas haciéndome dar cuenta de mis fallas, gracias amiga, y gracias a todos ustedes por seguir mi historia.

De una vez lo digo, la historia tendrá como unos treinta episodios, así que la estaría terminado en Septiembre. Sí, tengo planeadas muchas cosas, cosas que los sorprenderán…

El viaje con los Apex, terminará en el siguiente episodio. Jakobs-Snipper, muchas gracias, no sabes cuánto te agradezco por prestarme, esta maravillosa historia.

Todos tienen una parte malvada… en el universo. Incluso tú.

Cualquier duda que tengan, me las hacen saber con sus reviews.

Sin nada más que decirles les deseo suerte, bendiciones, paz y bien. Yo soy Steven002 D y nos leeremos en un próximo y emocionante episodio. SALUDOS!