The Loud House: Choque de Mundos.

Perdón, perdón, pensaba en actualizar el día de ayer pero tuve varias complicaciones.

Bueno pues que puedo decir, ya estoy de regreso con el sexto episodio. No tengo que decirles mucho, solo agradecerles por leer esta historia.

Nuevamente agradecimientos especiales a Jakobs-Snipper. Saludos a Julex93, Sam The Stormbringer y MontanaHatsune92. Fieles seguidores de esta historia.

Notas al final de la lectura.

The Loud House no es de mi pertenecía, le pertenecen a nickelodeon y a su creado Chris Savino.

Chapter 6: Conociendo a los Apex (parte Final)

El día no podía ser más nublado y frio de lo que ya era. Un viento que sacudía los duros robles que estaban plantados por todo Royal Woods. El sol no iluminaba como siempre hacía aquella tarde de martes.

Viendo como estaban las cosas las personas no duraron en sentirse del mismo modo; los problemas se estaban acercando.

Lori, Luna y Luan se encontraban vigilando, desde las ventanas de su casa. Les parecía algo extraño que aquellos hombres uniformados, no aparecieran por ninguna parte. En estos momentos, seguramente estarían buscando la ubicación de su casa, para llevarse a Lisa.

Tal vez no aparecían por ninguna parte, pero lo que si podían observar, era a sus vecinos saliendo de sus casas. Quizás seguían asustados por lo que pasó hace unos dos días, y por lo que pasó hace apenas unos instantes.

Desde que la máquina de Lisa se salió de control en el coliseo, empezaron los diminutos temblores, los cuales duraban desde siete a doce segundos. La gente estaba asustada, hace un momento se sintió un temblor esta vez un poco más fuerte. Ante todo, la población trataba de mantener la calma. Los noticieros informaban sobre los daños causados por los temblores en los últimos días, la alteración en el clima, incluso "extraño sucesos" que le ocurrían a pocas personas en Royal Woods.

Lori caminó hacia la sala junto con Luna y Luan, donde todas las demás hermanas miraban las noticias, informándose de cualquier acontecimiento.

No se notaban muy felices que digamos, esta vez la casa Loud no transmitía ruido alguno. Todas estaban en silencio, quizás aún estaban digiriendo lo grave de esta situación. La única que no se encontraba presente con ellas era Lisa. Esta se encontraba en el jardín intentando reparar la máquina, pero parecía no tener éxito.

Clyde, poco después de haber despertado hace tres días, Lisa le aconsejó que fuera a su hogar y no dijera nada sobre lo sucedido a sus padres. Le contó todo lo que estaba pasando, y Clyde entendió. También le advirtió que no le dijera a algún desconocido, la ubicación de su casa. Lisa trataba de mantenerse escondida de las autoridades, y del gobierno, tenía que hacerlo.

La niña de cuatro años creía saber a la perfección para que esos agentes la estaban buscando, pero aún no lo aseguraba al 100 %

Y en cuanto a Bryan, de el… hablaremos más adelante.

Después de unos minutos, Lisa entró a la casa con su máquina ya encogida. Necesitaba descansar, no podía mantenerse sumergida en la reparación de su máquina. Eso la estresaba aún más.

-¿Novedades Lisa? –Pregunta hecha por Lori, con su tono preocupante. Solo eso alertó después de unos instantes a las demás, para clavar su mirada en Lisa, esperando una buena noticia.

-Ninguna. Sigue descompuesta, su estado es muy preocupante, ya se los dije déjenmelo a mí.

-Si Lisa, debes resolver esto. –Desde el extremo del sofá, la voz de Lincoln no sonaba muy amigable que digamos. Las demás lo miraron extrañadas. Hace unos días, cuando despertó después de llegar a su dimensión, no había necesidad de explicarle todo lo que estaba pasando con detalles, ya que de eso, se había encargado el otro Lincoln.

Digamos que el Lincoln 450 se lo tomó con calma, lo que no se tomó muy bien fue lo último que dijo Lisa. La destrucción del Universo…

-¿Puedes cerrar la boca? Trato de hacer todo lo posible ¿Sí? –Lisa se lo dijo por sexta vez. Parecía que Lincoln estaba impaciente por volver a su dimensión, lo que le molesto aún más fue la imprudencia de su hermana al haber creado esa tonta máquina.

-Si como digas. –Le dijo en tono desanimado.

Cuando Lisa se dispuso en ir a su habitación, alcanzó a escuchar el sonido de un Flash informativo que transmitía las noticias.

Todas enseguida prestaron atención, incluso Lincoln quien se acomodó para tener una mejor vista, hacia el televisor.

-Ultimas Noticas: Esta tarde exactamente a las 15:25 horas, una extraña Criatura fue hallada en las calles de Royal Woods.

Impresión, fue lo único que se notaba en esos momentos en la cara de todos los integrantes de la familia Loud. Pero había una excepción. Lisa no mostró impresión alguna, ni siquiera interés en escuchar esa noticia. Lo que si mostró fue algo de miedo, lo extraño de esto era que la pequeña genio, intentó caminar de puntitas hacia su habitación esperando que todas sus hermanas no la vieran.

-No tenemos mucha información al respecto señores televidentes. Nuestros periodistas se encontraban entrevistando a una familia, la cual aseguró ver un extraño "agujero" flotando sobre el techo de su vivienda, que después de unos instantes desapareció, cuando de repente… –La cámara que enfocaba al presentador, instantáneamente cambió a una grabación hecha hace varias horas, por los periodistas del noticiero.

En esta se mostraba como a duras penas, la cámara pudo captar a una criatura atacando a dos hombres que se encontraban cerca del lugar. Esta era casi del tamaño de una persona, y su apariencia era igual a la de una araña. Los gritos de esta eran iguales a los de un monstruo sacado de una película de terror. Sus gritos eran tan insoportables de oír, tan chillidos y agudos.

-¡Maldición, Jack MIRA ESO! –Uno de los periodistas gritó impresionado en la grabación. Después la cámara hizo unas sacudidas, para finalmente caer y enfocar el suelo. De fondo se escuchaba el grito de varias personas, impresionadas al ver esa escena.

Mientras tanto los Loud, se quedaban boqui abiertos. No fue hasta que en el vidrio de la cámara, salpicaron gotas de sangre que casi cubrieron todo lo poco que se podía enfocar. Lori en un golpe de impresión y terror total, tomó a Lily y la puso contra su pecho para que no presenciara lo ocurrido.

Lola y Lana empezaron a respirar alborotadamente, mientras estas se abrazaban a sí mismas. Leni, Luna y Luan temblaban en sus asientos, y parecían hallarse en el mismo estado que las gemelas. Lynn solo volteó bruscamente cerrando los ojos para no mirar.

Lucy, de ella no se podía decir mucho, solo que en sus labios se veía dibujada una casi imperceptible sonrisa. Y Lincoln, el que más impresionado se sentía en esos momentos, llegando al punto de tener sus ojos totalmente abiertos, concentrado en la TV.

Los gritos seguían de fondo. Después de unos segundos, empezaron a escucharse disparos, para finalmente cortar la grabación con interferencia. De ahí, la cámara enfocaba en vivo, a un periodista dando el reportaje. –Quienes sintonicen el canal a estas horas, damos aviso a la aparición de una especie de ser horripilante, que nos atacó hace varias horas atrás. –La cámara enfocó a una ambulancia, en la cual se atendía a dos personas, un niño, y un reportero en estado de emergencia. –Nuestro camarógrafo Alex Rogers fue herido en su estómago y parte de su columna. –Enfoca al camarógrafo, que estaba siendo atendido por la ambulancia en una camilla. –De ahí estos agentes empezaron a dispárale a esa cosa, hiriéndola de muerte. –A lo lejos enfocaban a un grupo de uniformados, que estaban rodeando el área y el cuerpo de la criatura.

Lori reconoció al instante a aquellos agentes. Eran los mismos que preguntaron por Lisa, hace tres días atrás después del desastre en el coliseo. Verlos ahí le trajo demasiada inquietud. Eso significaba que aún seguían afuera, pero ¿Por qué no habían venido por Lisa? Quizás aún no sabían la ubicación de su casa.

Cuando los reporteros trataron de acercarse más al lugar de los hechos… – ¡Señor, retírese por favor! –Empujó e intimidó a los periodistas uno de los agentes. – ¡APAGUE LA CAMARA! –Golpeó la cámara, intentando dañarla.

-Hombre, solo estamos haciendo nuestro trabajo. –Entre empujones dijo uno de los reporteros.

-¡Por favor retírese!, y apague esa maldita cámara; esto es confidencial. –Nuevamente golpeó la cámara tratando de apagarla, para que deje de grabar.

Una vez alejados de esa escena, captaron como metían el cuerpo de la criatura en un saco enorme color blanco y se la llevaron en una camioneta. Unos cuantos uniformados, se quedaron para desalojar a las personas de sus casas y brindarles atención médica, o quizás para investigar más a fondo el área.

-Cómo pudieron observar señores televidentes, aquellos agentes se llevaron el cuerpo de la criatura, y siguen investigando el área de los hechos. Cosas extrañas están sucediendo en Royal Woods estos últimos días, desde lo sucedido en el coliseo de la escuela, los diminutos temblores, los cambios climáticos y más, recomendamos mantenerse en sus casas y guardar la calma. Anthony, vamos contigo. –La cámara cambió de escena, nuevamente enfocando a el presentador de hace un rato. –Bueno, acaban de presenciar el ataque de estas extrañas cosas. Hace un rato estuvimos recibiendo llamadas de otro ataque, sucedido al otro lado de la ciudad en centro sur. Y llamadas provenientes de otras ciudades cercanas. Parece que el problema se está extendiendo y todo esto comenzó en Royal Woods. No sabemos que son o de donde vienen, lo que sí sabemos es que son peligrosas y van a herir a cualquier persona que se les cruce de frente. Como dijo nuestro reportero, guarden la calma y no salgan de sus viviendas. Seguiremos informando. –Eso último solo abrió paso a los cortes comerciales.

Silencio, un silencio que inundaba la casa en esos momentos. Lo casi imperceptible eran los pasos de Lisa, que daba lentamente para llegar a su habitación y no alertar a sus hermanas.

Ella sabía lo que estaba pasando, pero no quería preocupara a sus hermanas, simplemente no quería. Comenzarían a fastidiarla, a aturdirla, a bombardearla con preguntas. Ya mucho era la carga con la que llevaba hace varios días, y todo por su maldita presentación, por su maldita máquina.

Solo dio un pequeño paso para llegar a las escaleras, eso fue suficiente para sacar a Lori del trance en el que se encontraba.

-…Lisa. –Dijo bajamente, cosa que asustó a Lisa y vio ya su perdición.

Volteó lentamente con cara sorpresiva, Lori aún seguía mirando la televisión, de pie… con Lily en sus brazos. Nadie hacia ruido en esos momentos, estaban tan asustados por lo que vieron y temían que eso solo fuera el comienzo.

Lori sin mirar a Lisa, le dijo. –No nos estas contando algo. –Su voz se escuchaba quebrante, al mismo tiempo entre cortada.

Lisa solo mantenía la cabeza en alto. Este sería su último intento de ocultar las cosas, si es que funcionaba.

-No sé de qué estás hablando Lori. –Se paró firme. –Ya te dije los efectos secundarios de los viajes dimensionales de Lincoln, y lo que está pasando con los portales en todo el Univer... –Fue interrumpida por Lori repentinamente.

-Dinos la verdad Lisa. ¿Qué está pasando? –Esta vez la miró de frente. Dejó a Lily en el suelo, y Luna no dudó en tenerla en sus brazos.

Lisa estaba en aprietos. En el fondo no sabía la reacción de sus hermanas, solo se las imaginaba. –Ya se los dije, no lo sé. –dijo en tono molesto.

-¡¿QUÉ NO LO SABES!? –Lynn volteó de golpe. Se levantó del sillón y extendió sus brazos en acto de desesperación. –Lisa ¡viste lo que acaba de pasar! Un monstruo atacó a varias personas, ¡¿Y TU NOS DICES QUE NO SABES LO QUÉ PASA?! –Los gritos de Lynn, solo fueron de alerta para que todos miraran nuevamente a Lisa. Esta vez en su cara se veía reflejada preocupación, tristeza y algo de desconfianza. Todas sabían del asunto de los portales, sabían el posible tiempo que les quedaba para que su Universo fuera destruido por la aparición de estos, sabían que su hermano estaba perdido entre las dimensiones, sabían de esos agentes que buscaban a su hermana y aun así, ¿hay más cosas que Lisa no les estaba contando?

Lisa bostezó. Se arrepentía por lo que estaba a punto de hacer, pero no le quedaba de otras. Sus hermanas ya sabían a la perfección que ella escondía algo. –Pongan atención… –Fue acercándose lentamente hacia donde estaban todas.

Las miradas aún seguían. Las únicas que la veían con algo de indiferencia eran Lynn, Lori y tal vez Luna. Parecían ser las más molestas e indignadas.

-…Esas cosas son monstruos de una dimensión lejana a la nuestra. –A todas les dieron escalofríos en esos momentos. –La dimensión oscura. –Miró al televisor, tomó el control remoto y rebobinó las escenas anteriores. Puso pausa en la que se enfocaba al monstruo que atacó a las personas hace unos momentos. –Dimensión 1.324. –Acomodó sus lentes. –Después de la falla en el coliseo, me contacte con Lincoln por segunda vez ese día. Al hacerlo solo comprobé con más exactitud tres cosas. –Miró a sus hermanas, tomó algo de aire y prosiguió a explicarles. –La uno fue que existen dimensiones que no son peligrosas para Lincoln; no son nada dañinas y mientras Lincoln se encontrara en estas no sufriría ninguna clase de daño. –Empezó a caminar de un lado a otro.

Lincoln miró confundido a Lisa. ¿A qué se refería con "peligrosas"?

-La dos es que en varias dimensiones el tiempo no concuerda con el nuestro. Y así sucede con un gran número de dimensiones. –Se detuvo. –El día sábado contacte a Lincoln a las 4:36 de la tarde, hora y día de nuestra dimensión. –Miró al reloj que colgaba en una esquina de la pared, por unos breves segundos. –Y Lincoln recibió la llamada un a las 10:12 de la noche. –Todas seguían sin demostrar calma, solamente escuchaban a su hermana con las cejas abajo, signo de obvia molestia.

-Déjame ver si entendí, me estás diciendo que si en esta dimensión es jueves. –Lincoln no pudo terminar de hablar al ser interrumpido por una voz baja y casi sin alma.

-Es martes. –Corrección hecha por Lucy, y al mismo tiempo para asustar a Lincoln.

-Lo se Lucy. –Dijo con sarcasmo. –Solo es un ejemplo, ahora como te decía Lisa; ¿si en esta dimensión es "jueves", en alguna otra dimensión podría ser Domingo?

-Exacto. A sí que en cualquier dimensión a la que Lincoln este próximo a visitar, podría toparse con nosotros ya adultos. –Puso la cabeza baja. –Después de que Lincoln se retire de la dimensión 450, no sé con exactitud a que otra dimensión irá a parar. –Volvió la vista a sus hermanas. Lori suspiró, las demás se miraron confundidas y algo preocupadas, ¿A que quería llegar Lisa con todo esto?

-¿Esas cosas, están viniendo aquí por los portales dimensionales? –Preguntó Lori.

-No necesariamente. –Miró a Lori con seriedad. –Lori, en este Universo existen más dimensiones de las que tú piensas. –Miró a sus hermanas. –De las que ustedes pueden llegar a imaginar. –Habló directamente hacía todos. –Cada dimensión tiene un millón de Realidades diferentes. Quizás algunas iguales, quizás otras no. Eso es lo preocupante. Hay más dimensiones donde esas criaturas están dominando la tierra, hay más dimensiones donde quizás los portales ya están empezando a hacer presencia y están empezando a destruir todo, expulsando consigo a esos monstruos–Trataban de ignorarla, entendían todo a la perfección y aun así tuvieron las fuerzas para quedarse calmadas.

Lincoln, él está perdido en alguna parte, muy lejana a ese lugar. Otra cosa por la cual preocuparse. Era su hermano, y no lo compararían ni con un millón de copias, porque para ellas, él era el único y verdadero Lincoln.

-Primero tu tonta máquina. –Miró fijamente a Lisa. –Luego el desastre en el coliseo. –Su voz empezaba a oírse más quebrada de lo que ya estaba. –Envías a Lincoln a otra dimensión, congelas a nuestros padres para librarte de sus regaños y presencia y ahora… nos estas ocultando las cosas. –Lisa no vio el instante en que Lori se le acercó. Simplemente trató de tener su frente en alto y no mostrar emoción alguna.

-Lori, solo no quiero que su estado emocional empeore. –Retrocedió un poco. –Yo fui la causante de todo esto, y no descansare hasta traer a Lincoln de regreso.

-Debimos evitar que construyeras esa máquina cuando tuvimos oportunidad. –Luna fue la siguiente en hablar. –Lo peor de todo es que ya sabías que en otras malditas realidades, Lincoln se perdió entre las dimensiones y… -Se levantó del sillón. Estaba a punto de gritar pero se contuvo. –Y… ¡no trataste de evitarlo, no trataste de evitar que sucediera lo mismo en esta realidad!

-¡¿QUÉ NO TRATE DE EVITARLO?! –Lisa aumento el tono de su voz. – ¡Lo pensé como unas 10.000 veces antes de construirla, antes de presentarla!

-Lisa, ¡Ya sabias lo que podía pasar! –La siguiente fue Lynn. La deportista de la familia no se contuvo y gritó con todo su ser a diferencia de Luna.

-Bueno, creí que en esta dimensión los resultados de este problema serian diferentes. Solo fueron dos Lincoln's. –Empezó a gritar aún más. – ¡DOS LINCOLN'S! Tome las medidas necesarias… Creí que esta vez podía controlar las cosas, podía cambiarlas. Mi puesto de tutora estaba en peligro, por el idiota de Brent.

-Y ahora Lincoln está en peligro, y no solo el, también nosotras, nuestros padres, todas las personas que conocemos, que amamos, toda la tierra y ¡TODO ESTE MALDITO UNIVERSO! –Volvió a decirle Luna.

-Y aun con todo lo que nos estas diciendo. –Lori mantuvo cerrado sus ojos. No quería llorar, simplemente no quería hacerlo. –Todavía no nos dices ¿por qué ese chico que trajimos hace tres días a nuestra casa, sigue inconsciente?... ¿Y qué es lo que tiene que ver el con todo esto?

Lisa tragó saliva. Los nervios estaban invadiéndola pero se esforzaba por no mostrarlos. Bryan. Se olvidó de contarles a sus hermanas que ese era el chico que odiaba a Lincoln, que era hermano de Brent, que era el que posiblemente saboteó la máquina. Otra revelación más como esa, y sus hermanas no dudarían en llenarla de golpes.

-Dime que en esta dimensión existe el protocolo de peleas de hermanas. –Lincoln le susurró a Lana para no llamar la atención de las demás.

-Sí, pero no creo que sea el momento para tratar de calmarlas. –Lana también habló susurrante y volvió su mirada en la discusión de sus hermanas.

-Lisa ¿Qué fue lo tercero que comprobaste? –Estaba apretando sus puños. Las lágrimas y rabias estaban a punto de recorrer a Lori. Sentía poco a poco perder la confianza en su hermana.

Lisa vio esta actitud y no dudó en asustarse. –Lo tercero es que… –Un ruido proveniente de la planta alta interrumpió a Lisa. Las demás también lo escucharon al instante.

-¿Qué fue ese ruido? –Preguntó Lana algo asustada.

Lisa no demoró en saber lo que era, y tanto ella como sus hermanas fueron corriendo hacia la planta alta. Una vez ahí, escucharon nuevamente otro ruido, pero esta vez pudieron oír con más claridad, que provenía de la habitación de Lisa.

Poco a poco se fueron acercando. Lisa se les puso en frente así deteniéndolas a todas.

-Escúchenme, pase lo que pase no se alboroten. –Extendió sus brazos a los lados, para llamar la atención de sus hermanas. Lisa los bajó lentamente y abrió la puerta de su habitación.

Todas entraron enseguida y no esperaban ver al chico que seguía inconsciente hace unos días, tratando de romper la soga que lo tenía amarrado a una camilla.

-Vaya, vaya ¿¡Pero miren que tenemos aquí!? Lisa, Lincoln Loud, y una manada de chicas ruidosas. – Bryan miró a todas las hermanas Loud. Lisa era la única que lo miraba con molestia, como esperando esa clase de comentarios por Bryan Ross. – ¿Creen que no escuché todo el alboroto que hacían abajo? –Miró a los lados en signo de desinterés. –Ni yo peleo tanto con mi hermano ¿saben? –Después miró a Lincoln con reojo. –Qué raro, aún me pregunto ¿cómo llegue aquí? y ¿cómo fue que un grandísimo Imbécil como tu Lincoln, me haya dejado inconsciente con un maldito golpe en el estómago?

Lincoln sabía de qué estaba hablando, el otro Lincoln, el que estaba ocupando su puesto en la dimensión 450 le contó todo sobre Bryan y Brent y que trataron de herirlo cuando la máquina se salió de control. Sus hermanas de la otra dimensión, y los Apex también lo sabían, Lincoln 452 les contó todo.

Desde el fondo Lincoln sabía que debía guardar la calma, y no golpear a Bryan en esos momentos por lo que hizo con su otro yo y la forma en la que lo trataba en esa dimensión. Y sus hermanas… viendo la expresión en sus rostros supo casi al instante que ellas no sabían de nada. Quizás lo averiguarían a su debido tiempo.

Las demás sorprendidas no sabían cómo actuar o que decir. ¿Quién era ese chico? ¿Por qué se dirigía a Lincoln con ese tono? ¿De qué estaba hablando? Las preguntas eran más que las respuestas, si es que lograban obtener al menos una. Era su oportunidad de saberlo, pero Lisa les advirtió que no se descontrolaran, por alguna razón. ¿Cuál sería esta?

-Oye lisa por cierto, gran cagada la tuya al haber creado esa máquina solo para que se saliera de control en medio del coliseo jaja. –Puso su mirada en el resto de las chicas. –Oh, cierto ustedes deben ser las hermanas de Lincoln. –Por un breve momento miró poco más debajo de sus caras. –Mmm grandes pechos. –Su mirada cambio a una más enfermiza.

Ese comentario incomodó como enfureció a todas. – ¡¿Que dijiste!? –Nadie vio el momento en el que Lynn se abalanzó furiosa contra Bryan, donde apretó su mano con demasiada fuerza para propinarle un golpe en toda su cara.

-¡Wow Lynn tranquilízate! –Lori trató de tomar a Lynn por el brazo. Esta no estaba dispuesta a solo darle un golpe a Bryan, cuando estaba a punto de darle otro más todas la tomaron entre un duro agarre para tratar de alejarla y calmarla.

Bryan no podía hacer más que sentirse adolorido en esos momentos. Las sogas que ataban a todo su cuerpo a la camilla no dejaron que este se moviera si quiera, para tratar de cubrirse del golpe que Lynn le dio.

Leni, Lucy, Luna y las gemelas sacaron con forcejeos a Lynn de la habitación.

-Perra… –Entre susurros adoloridos Bryan lo dijo. Algo de sangre salió de su nariz pero no era como para morirse de dolor, después de todo en el pasado Bryan había tenido encuentros bruscos tanto como niños como niñas, y este no parecía ser ni la mitad de lo bruscos que podían llegar a ser estos, si nadie controlaba la situación en el momento.

-Vendrán más como esos y mucho peores si no nos dices ¿quién eres y por qué te diriges de ese modo hacia Lincoln y nosotras? –Lori se le acercó un poco. Bryan no podía hacer ni un solo movimiento. Estaba atado a la camilla, eso le evitaba mover gran parte de su cuerpo.

Bryan pareció reírse mientras tenía la mirada baja. Una risa sarcástica y burlona. Una gota de sangre cayó al suelo, eso fue señal para que Bryan alzara la mirada.

Antes de decidirse a hablar o no, miró a Lisa, esta parecía estar mirándolo con algo de temor y rabia. Sus puños estaban excesivamente apretándose y seguía parada en su lugar dispuesta a no decir nada.

-… Me sorprende que aún no lo sepan… –Miró al resto. Solo quedaban Lincoln, Lori, Lisa, y Luan la cual llevaba a Lily en sus brazos. Luan se veía más preocupada y confundida por la situación, pero eso no significa que estuviera molesta por el comentario que hizo Bryan hace unos momentos sobre sus pechos.

Lincoln trató de verse confundido. Fingir no era una de sus cualidades pero debía hacerlo. Su furia y enojo eran tan reales como el último comic de Ace Savy de ventas limitadas, que estaba leyendo en su otra dimensión.

-Se puede llegar a creer que un chico con diez hermanas tendría un sinfín de atención por todas partes, pero al parecer se ve que ustedes son una mierda de hermanas. ¿Acaso nunca notaron algo desanimado a Lincoln? ¿Acaso nunca le preguntaron que le sucedía cuando lo veían de ese modo?

Lori no lo soportaba. Tantas eran las preguntas que se hacía en esos momentos. Regreso su mirada en Lisa, ya era hora de dejar los secretos de lado. – ¿Lisa de que está hablando este chico?

Lincoln (452) nunca lo dijo. Sus hermanas no sabían nada de Bryan a excepción de Lisa claro. El día en que Brent se acercó a pedirle trabajo al rector de la universidad, el puesto de Lisa estaba en peligro. Ahí fue que decidió construir la máquina y Lincoln se le acercó y le habló todo sobre su apuesta.

Serró sus ojos y empezó a reírse con un tono más elevado.

-¿Qué te parece chistoso? –Lisa se le acercó un poco más que Lori. Trataba de ignorarla, trataba de ignorar su pregunta –Bryan, Brent fue succionado hacia el portal creado por mi máquina. –Las intenciones de Lisa eran claras. Bryan seguramente no sabía lo que pasaba, mucho menos que Brent fue succionado por el portal. Tal vez si Lisa le contaba dejaría de tomarse todo como una broma, como un juego.

Entre risas. –Ya lo sabía. – ¿Lo sabía? No podía ser cierto, tendría que estar bromeando. ¿Qué acaso no estaba preocupado por su hermano mayor? ¿No veía lo grave del asunto?

-¡¿Ya lo sabías?! –Una sorpresa muy grande. Bryan era un imbécil, de eso no había dudas.

Entre risas. –Un poco. Era de esperarse que ese imbécil terminaría succionado por el portal. –Hizo una morisqueta, quizás tratando de limpiarse la sangre que bajaba por los orificios de su nariz. –Pero no me interesa en lo más mínimo.

-Lisa. –Lori quería llamar la atención de Lisa, pero esta seguía tratando de ignorarla. –Explícanos.

-Sí, anda Lisa. –Movió su cabeza en frente donde Lori se encontraba. –Explícale a tu querida hermana quien soy jaja. – ¿Cuál era su problema? No había nada gracioso. Seguro se golpeó la cabeza cuando cayó inconsciente y esa era la razón de su comportamiento.

Lisa resignada le dio una última mirada a Bryan antes de explicarle a Lori todo. Quizás después de decirle, Lori se encargaría de contarles a las demás y Lisa se libraría de muchos problemas. Solo esperaba que eso pasara.

-… Bryan Ross. –Señaló con su mano a Bryan sin verlo. –Ese es el nombre de este tonto sin cerebro. –Ross, Lori había escuchado ese apellido en alguna parte. Juraba haber escuchado a Lisa decirlo días atrás.

Lincoln solo guardó silencio. Era un hecho lo que se venía, él lo sabía. Luan notó este extraño comportamiento por unos breves segundos que dedicó toda su atención en el peliblanco.

-Su hermano, Brent Ross. –Lori al fin pudo recordarlo. Lisa habló de ese tipo días atrás cuando fue a recogerla a la universidad. Todas sus hermanas escucharon sobre ese sujeto. Él era el que le quería quitar el puesto de tutora, y así fue como se desató las presentaciones de los inventos. La pregunta que más se hacía estaba en su cabeza, pero pronto sería respondida ¿Qué tenía que ver Bryan en todo esto? –Lincoln me contó todo sobre este chico. –Tomó algo de aire. –Lincoln sufría molestias, bromas e insultos provocados por él. Quizás ustedes no lo sabían pero Lincoln lo retó a una apuesta relacionada con la feria de ciencias, la tarde en que les conté a todas ustedes que iba a construir mí máquina, Lincoln se acercó a mi habitación y me lo contó todo. –Lisa le contó alguna otras cosas. Trataba de no perder la cordura. Con cada palabra que salía de su boca, un mar de culpa, temor y emociones la azotaban.

Lori ya no podía más. Cerró sus ojos y los apretó lo más que pudo. Quería que Lisa se callara pero aún había más. Lisa caminó hasta llegara el escritorio en donde guardaba el pequeño dispositivo que encontró detrás de su máquina después del incidente.

Lisa lo examinó un poco, antes de mirar a Bryan con reojo. Bryan sintió algo de temor al ver ese dispositivo. Era el mismo que le pusieron a la máquina para que recibiera la descarga eléctrica, provocando que se saliera de control. –Encontré este dispositivo en la parte menos visible de la máquina. –Lori abrió sus ojos. Lisa sostenía el dispositivo en una de sus manos. Lo extendió y se lo entregó a Lori para que lo observara desde una mejor vista. –Aún no he tenido tiempo de investigar con más detalles que es, pero de algo estoy segura. –Volvió a ver a Bryan, el cual trataba de ignorar todo y hacerse el desorientado. –Bryan y Brent tuvieron que ver en esto. Su comportamiento antes de la feria fue algo extraño. Y Brent es tan inteligente como yo y no dudaría en construir un dispositivo como estos, para sabotear la máquina y ganar las presentaciones.

La mente de Luan era un mar de insultos y lamentos. En cierto punto olvidó que cargaba a Lily en sus brazos, lo cual por poco provoca que soltase a la bebé y cayera al suelo recibiendo un duro golpe. Luan no lo resistía. Pensar y tan solo creer que tenía en frente al posible culpable de que su hermano no este con ellas en este momento, y no podía golpearlo, insultarlo, o maldecirlo la ponía en peores circunstancias.

Lincoln no hacía nada más que verse serio y fingir que también se acaba de enterar. Para la buena fortuna de Bryan, el resto de las hermanas estaban en la planta baja donde seguían tratando de clamar a Lynn. Fue necesario hablar lo más bajamente por que como todos sabemos, en la casa Loud las paredes son tan delgadas como una hoja.

Lori sabía lo que debía hacer. Cuando estaba a punto de golpear a Bryan los demás se sobresaltaron un poco. Lori era muy madura y era la mayor de todas las hermanas Loud, por lo que debía actuar como tal. Antes de hacer algo de lo que se arrepentiría, decidió detenerse y calmarse.

-… Luan vámonos de aquí. –Fue tan sobreactuada la manera calmante en la que lo dijo que había que ser estúpido para no darse cuenta de que Lori, estaba conteniéndose a no gritar en esos momentos. –Luan ni una palabra de esto a las demás… Solo diremos que es un amigo de Lincoln que estaba inconsciente, eso es todo. Y también diremos que Lisa no quiere ser molestada. ¿De acuerdo?

Luan miró por pocos segundos a Bryan. También se sentía furiosa, pero debía al igual que Lori, contenerse. Sus hermanas se tomarían lo que dijo Lisa de otra manera, por lo que Luan y Lori decidieron guardar el secreto. –Está bien. Confía en mí, no diré nada.

-Lincoln, en el poco tiempo que estés aquí, tampoco digas nada. –Lori se fijó completamente en Lincoln. Lincoln alzó su mirada, quedando frente a frente donde ambas caras compartían los mismos estados. Tristeza, preocupación, furia, enojo, indignación entre otros. Lincoln no hizo otra cosa que obedecer a Lori y decir un sí. Lori junto con Luan y Lily estaban a punto de abandonar la habitación de Lisa. Luan fue la primera en salir y la primera en alejarse. Antes de irse dejó a Lily en brazos de Lori. Necesitaba estar sola en esos momentos cuando de repente. –Lisa. –Llamó la atención de la castaña. –Hablaré contigo más tarde, estas olvidando contarme a mí y al resto de nuestras hermanas. –Dicho eso Lori cerró la puerta y se fue, dejando a Lisa con un suspiro de alivio.

-Lincoln necesito que te retires. –Lisa bajó la cabeza. Ya estaba cansada de hacerlo pero prefería no ver la cara de su hermano de la otra dimensión. Aunque Lisa supiera que Lincoln ya lo sabía, de todas maneras eso no le quitaba las ganas de sentirse avergonzada al estar el observándola, quizás preocupado o molesto. Sean cuales sean las circunstancias, los problemas seguían ahí y debían resolverlos.

-Lisa… sé que no soy tu verdadero hermano, pero... –Suspiró. –No debes sentirte así. Sé que te sientes como una perdedora, tal vez coma la peor persona del mundo, al haberle escondido eso a tus hermanas pero… lo hiciste por una buena razón.

-Por favor no hagas eso. –Alzó su mirada. –No me compadezcas. Soy inmune a las emociones humanas, por lo que no siento ni la más minúscula chispa de culpa. –Mentía. En el fondo se sentía terrible pero no quería demostrarlo, su orgullo no se lo permitía. Necesitaba traer a Lincoln de regreso, ese era su único objetivo a seguir en esos momentos.

-Lisa lo has dicho tantas veces, que ya empiezo a creer que estas mintiendo.

-Wow, "que linda escena". –Tan insoportable era su voz, y rompe la conversación en el momento menos indicado solo para llamar la atención. –Veo que Lincoln después de todo fue succionado por el portal jaja. Oye me sorprende que seas otro Lincoln, y ¿cómo soy en tu dimensión? ¿Igual de popular y hermoso? –Estaba equivocado. En la dimensión 450 Bryan no existía o eso se puede decir, quizás vivía en otra ciudad.

De todas formas Lincoln decidió ignorarlo. Tratar con imbéciles no era su estilo.

Clavó su mirada una última vez en Lisa antes de retirarse. Cuando estaba punto de hacerlo Lisa le dijo. –Dentro de dos horas te iras de esta dimensión Lincoln. Iras al jardín donde se abrirá un portal que te llevara de regreso a tu dimensión. –Dentro de su cuerpo, Lincoln sintió algo de alivio pero de todas formas se sentía mal por su hermana. Ella no merecía eso. Así fue como Lincoln abandonó la habitación de Lisa, sin decir nada.

-Tú hiciste esto. –Entre cortante Lisa le dijo a Bryan, dándole una cara que solo mostraba enojo.

-Disculpa, ¿Eso fue una pregunta o una afirmación?

-No te hagas el imbécil Bryan. –Se dirigió a su escritorio. –Averiguare si fuiste el culpable. Después de todo lo hayas sido o no tratare de traer de vuelta a Brent. Tu familia debe estar preocupada, por lo que no dispongo de mucho tiempo.

-Lisa ¿enserio crees que esto arreglara las cosa? –Seguía en su tono burlesco. –Las personas están asustadas Lisa. –Señaló hacía la ventana. –Hay personas que seguramente están buscándote para hacerte pagar. –Lisa trataba de ignorarlo, era lo único que quería hacer. –Y una vez que me dejes libre se lo diré a todos Lisa.

Ya era suficiente. Bryan no sabía cómo cerrar la boca. De ella salían un montón de insultos, amenazas y burlas. Era el peor chico de todos. Tan desagradable y molesto. ¿Cómo podía ser tan popular?

-Se acabó. –Lisa se acercó a Bryan y le inyecto en el brazo una especie de anestesia. Eso lo dejó completamente aturdido. Al caer desmayado, aún se podía escuchar su risa, hasta el último trataba de tomarse todo como un chiste.

Lisa olvidó algo. No les dijo a sus hermanas la tercera comprobación que hizo en estos días. Era la peor y no sabía cómo darles las noticias.

-Dimensión 450-

En la dimensión 450 era de noche. Lincoln y sus acompañantes los hermanos Apex y las hermanas Loud tampoco demoraron en notarlo.

Lincoln tuvo una plática con los hermanos Apex en la tarde. Le hablaron sobre el comportamiento de varias de sus hermanas, y como Lincoln debía actuar ante esto. Alan le dio varios consejos, que Lincoln no dudaría poner en práctica. Las palabras se quedaron en su cabeza por un largo rato.

-Rayos. –Lori llamó la atención al quejarse de ese modo. –Se puede saber por dónde estamos. –Lori estaba sumergida completamente en un mapa que solo le causaba confusión.

Hace cinco horas habían salido de sus casas. Entre todos decidieron ir en Vanzilla, para realizar este viaje. Claro que en un principio fue algo incómodo ya que en total eran 20 personas, viajando en una sola Van. Dejaron a Lily y Ark con los señores Loud quienes suspendieron su viaje por causas desconocidas y regresaron a las dos de la mañana la noche anterior. Suerte que Luna ya había llegado de la cita que tuvo con Allester. Y como dijimos anteriormente los señores Apex se encontraban de viaje y no regresarían hasta el día de mañana.

Alan era el que estaba conduciendo. Miró a Lori algo confundido y le dijo. –Oye Lori. –La rubia puso toda su atención en Alan. –No es necesario que veas el mapa. Ya estamos cerca. –Alan le señaló un letrero que pudo observar a lo lejos. Todos pusieron su atención en este.

Bosque Oregón a 20 minutos en auto.

Noroeste de los Estados Unidos.

El letrero no fue lo único que alertó a los viajeros que ya estaban cerca de aquel bosque. Ya desde lejos se divisaban algunas montañas, los enormes pinos y arboles abundantes en exceso.

-Qué bueno que estamos cerca. –Alphonse frotó una de sus manos por su frente, en señal de alivio. –Saben me da algo de miedo estar por aquí a las 10:25 de la noche. –Era cierto. El comentario de Alphonse solo sirvió para hacerle recordar a todos, que la carretera era únicamente iluminada por las luces de la Van.

-Genial. Ya me cansé de viajar en las piernas de Allester. –Lola le dio una mirada asesina a Allester, el cual solo se la quedó viendo con mirada temerosa.

-Sí, ya estamos cerca. No puedo creer que nuestros padres nos hayan permitido regresar a las una de la mañana. –Lincoln rascó un poco su cabeza. –Bueno creo que los convencimos al decir que íbamos a una feria cercana con ustedes chicos. –Mentir era otra de las cualidades que Lincoln no usaba muy a menudo. Quizás porque no era muy bueno inventándolas o tal vez, simplemente no le agradaba mentir.

-Ni lo digas. –Dijo Lori.

-Bueno según la información que dio mi hermana hace dos días, el reloj que tengo en mi muñeca me dará la ubicación exacta en donde se abrirá el portal que traerá a su Lincoln de regreso.

-Espero que sea correcto. Ana ya está empezando a temblar con toda esta oscuridad. –Aaxton señaló a su hermana menor. Esta se encontraba en un estado mucho peor que los integrantes de la Van. Recordando lo que pasó hace unos días atrás con el incidente de Ana quedando atrapada en el sótano, y su terror hacía la oscuridad; ya era normal verla de ese modo.

Claro que la que no se veía nada afectada por la oscuridad era Lucy. Lucy era un sinfín de preguntas. Entre todas las hermanas Loud, esta era la más rara y misteriosa por las características de su personalidad. Ella solo miraba la enorme Luna que como la noche anterior, tenía una forma perfecta.

Pasaron los minutos. Llegaron a una entrada cercana. Era obvio que para poder entrar a ese bosque, necesitarían el permiso de los guarda bosques.

-¡¿Qué ustedes qué?! –Preguntó asombrado uno de los tres que los recibieron en la entrada. –Oigan chicos saben si quiera ¿qué hora es? Las visitas al bosque terminan a las seis de la tarde.

-Sí, no querrán entrar a este lugar a estas horas de la noche. Da mucho escalofrió. –Esa fue la intervención de otro guardabosque.

-Em… –Alan estaba envuelto en una situación incómoda. Como el mayor de todos, era el quien necesitaría hablar con aquellos guardas. Tal vez también lo haría Lori. Pero no sabían que decirles para que les permitieran el paso. Era más que obvio que no dirían que vinieron aquí para ver como un chico de apenas once años iba hacía otra dimensión. Se oía tan descabellado y ¿estúpido?

-¡Oye Johnny! –El tercer guardabosque llamó desde la cabina, interrumpiendo la conversación entre los otros dos con Lori y Alan. –Se acabó la cerveza. Ve a la gasolinera a traer más.

-¡¿Estás Loco?! –Le gritó uno de ellos. –Son dos horas desde aquí hasta la gasolinera en el armadillo (carrito de los guardabosques) Y otras dos horas de regreso. –Señaló a su acompañante. –Además es el turno de Karl.

-¿Yo? –Preguntó intrigado el guardabosque que estaba a su lado. –Yo fui en la mañana a comprar dos paquetes de cerveza. ¡David tú fuiste el que se las acabó todas!

-Pues yo no iré, maldita sea. –Gritó. –Karl si es tu turno mueve tu espantoso culo y ve a comprar más cerveza.

-¡Maldición David! –Le gritó aún más fuerte. -¡TU TE TRAGASTE TODA LA MALDITA CERVEZA! ¡¿POR QUE NO VAS TU A COMPRAR MÁS?!

-Porque tengo gripe GRANDISIMO IMBECIL. –Estornudó. –Johnny ve tú. Recuerda que una vez yo tuve que ir en tu turno, ya que estabas enfermo.

-¡¿Qué acaso no ves que estoy atendiendo a estos dos chicos, con ese otro grupo de niños?! –Señaló a Lori y a Alan, junto con los demás que estaban un poco más atrás que estos, escuchando todo el alboroto.

-¡Dile a esos mocosos que se larguen de aquí!

-Esa no es manera de tratar a los visitantes, además podrían despedirnos.

-Ah, ¡¿Desde cuándo te preocupa tanto este maldito trabajo?! La otra vez te descubrimos viendo porno en la cabaña. ¿Tienes idea de que hubiera pasado si nuestro jefe te hubiera visto? –Avanzó hacia donde estaban los otros dos guardas. –Agradece que Karl y yo no le dijimos nada.

-¡Me vale un montón de escombro! ¡No iré por la estúpida cerveza! –David y Johnny clavaron su mirada en Karl.

-Pues yo tampoco iré. –Les respondió y se cruzó de brazos.

Nadie vio el momento en el que los tres guardas empezaron a insultarse aún más, solo para después dar paso a una lucha de patadas y golpes.

Alan y Lori aprovecharon esto para retroceder lentamente e ir con el resto de sus hermanos. Al acercarse a estos los apresuraron para preparar sus cosas y entrar al bosque, aprovechando la pelea de aquellos guardas.

Tomaron varias maletas de la Van y se pusieron varios abrigos para no pasar frio. Junto con las linternas, tomaron aire y se adentraron en el bosque Oregón.

Arthur antes de entrar con el resto, tomó un folleto entre muchos que había amontonados en una mesita. Necesitarían al menos una guía para no perderse.

Lisa y Lincoln estaban en las afueras de la casa Loud. En el jardín para ser exactos. Lincoln estaba sentado bajo el árbol, plantado en su jardín. Algo aburrido.

Después de haber descansado toda la tarde y de la casi discusión que tuvo con sus hermanas, Lisa se dispuso a continuar en la reparación de su máquina. Otro razón de porque debían estar afuera era que dentro de poco, un portal se abriría para succionar a Lincoln y llevarlo a su dimensión. Decidieron estar en el jardín cuando eso pasara, no querían tener que limpiar el desorden si este aparecía dentro de la casa, y empezaba a succionar todo lo que tuviese alrededor.

Lisa se acercó a una pequeña caja que tenía en el suelo. Al tomarla sacó una especie de bolillas con un color oscuro claro. Lincoln no prestó casi nada de atención al estar leyendo un comic bajo aquel árbol.

De pronto Lisa de sus bolsillos sacó un control remoto. Algo se notaba en la cara de Lisa, algo de preocupación e inseguridad. Pero debía hacerlo, debía prevenir que cosas peores pasaran.

Al presionar un botón del control remoto. Las bolillas vibraron por unos segundos para después elevarse de la caja. Eran alrededor de unas 20 a 30. Se encontraban flotando en el aire, esperando a que Lisa las controlara a gusto.

-Esto me será de gran ayuda. –Con el poco de energía que había recargado su máquina, la pequeña genio abrió un portal con la ayuda de esta. Ahora Lincoln se mostró sorprendido. Su sorpresa fue mayor al ver que el portal no empezaba a succionar las cosas como hacía las mayorías de veces.

La potencia era baja. Tanto que el portal empezaba a cerrarse. Lisa no desperdició nada de tiempo y con el control remoto, dirigió todas las pequeñas esferas dentro de este. Las esferas entraron al portal, perdiéndose de vista. ¿Qué eran esas extrañas esferas? Solo Lisa sabía la respuesta.

Después de unos pocos segundos el portal se cerró y la maquina perdió potencia, volviendo a un estado dañino.

Lincoln quería saberlo, quería saber que eran esas cosas que Lisa lanzó al portal. Pero se ahorró las preguntas.

Los Apex y Loud´s cuidaban con no tropezar en su caminata. Aunque tuvieran linternas para alumbrar el camino, estas no eran de mucha ayuda. El lugar era inmenso y la oscuridad lo era aún más.

Se podían escuchar los sonidos provocados por varios animales. Los búhos y los grillos eran los que más reclamaban por hacer notar su presencia.

Lincoln mantenía su mirada en el reloj. En cierto punto presionó un botón que como ya varias veces hizo, el reloj emanó un holograma. Pero a diferencia del resto de veces, ahora se mostraba una especie de mapa. En este se mostraba 20 puntitos de color morado que se encontraban en movimiento. Estos eran él, sus hermanas y los Apex. Lejos de ellos se encontraba un circulito de color rojo. Esa era la ubicación en donde se abriría el portal, y en donde Lincoln abriría el segundo portal con su pistola para retirarse.

-Saben, este folleto dice que en este bosque, suele ser el territorio de muchos osos pardos. –Un comentario hecho por el Apex psicólogo en el peor de los momentos.

-Gracias por la información Arthur. –Dijo Axel con algo de sarcasmo. –Ahora podremos continuar hasta llegar al punto de encuentro, con mucha calma, sabiendo que un oso podría atacarnos.

-¿Qué? Solo leí lo que decía este folleto. Saben al menos deberían preocuparse de por dónde estamos yendo.

-Mi reloj es un mapa Arthur. –Dijo Lincoln. –Estamos yendo por el camino correcto. Estimo que para llegar ahí faltan como unos 10 minutos.

-Súper Lincoln. Tendré que caminar 10 minutos entre toda esta tierra y lodo solo para llegar donde se abrirá ese estúpido portal que traerá a mi verdadero hermano de vuelta. –Palabras de Lola.

-Pues a mí me parece genial. Nunca había pisado esta clase de lodo jamás. –Al decir eso, Lana se agachó para recoger entre sus mano un gran cantidad de lodo. –Mira, incluso tiene lombrices. –Se los mostró a Lola cosa que solo le causo asco. Lola se separó de Lana y se ubicó al lado de Luna. Quizás desde ahí no volvería a mostrarle cosas asquerosas a la pequeña "princesa".

-Volviendo al tema principal, del 1 al 100 las probabilidades de que aparezca un oso son del 34 %. Los osos machos suelen ser los más territoriales, por lo general se encuentran vagando solos, y son menos activos en la noche. –La opinión de Lisa no se hizo esperar. La pequeña genio solo dio su punto de vista. Recordó sobre un documental que hablaba sobre la vida animal y en uno de estos, dieron "La vida de los Osos".

En un abrir y cerrar de ojos, nuestros viajeros habían llegado a la ubicación acordada. Tomaron unos troncos y se sentaron sobre estos. Las gemelas eran expertas para sobrevivir en la naturaleza. Las dos niñas pertenecían a las Scouts Blue Bell, y sabían todo sobre supervivencia y cuidado a la naturaleza, es por eso que no demoraron en encender una fogata para calentar a todos los Apex y Loud´s. Estas festejaron con un gran choque de cinco.

Lincoln notó esto y se sintió feliz pero a la vez… algo deprimido.

Sus hermanas, sus verdaderas hermanas.

Por más parecidas que fueran estas, no eran sus verdaderas hermanas. En el fondo lo sabía. Tenía que salir de este problema, tenía que ver la manera. Ahora solo deseaba que Lisa nunca hubiera construido esa máquina, o que él nunca hubiera hecho es apuesta con Bryan.

Luna empezó a en entonar una canción con su guitarra. Cuando estaba a punto de salir no dudó en llevársela. Le haría una gran compañía.

Mientras todos estaban alrededor de la fogata, el cielo se veía tan hermoso. Como la noche anterior, Ana miró las hermosas estrellas y la Luna, una Luna gigantesca que casi podía llegar a iluminar tanta oscuridad. El frio también se hacía notar. Tendrían que haber sido tontos tanto los Apex como los Loud´s para haberse olvidado de venir abrigados al bosque a estas horas de la noche. Afortunadamente estaban abrigados con pantalones y guantes adecuados para la situación.

Alan estaba en silencio, bebiéndose una lata de cerveza. Tenía suerte de no comportarse como aquellos guardabosques. Seguramente seguirían peleándose para ver quien haría por más cerveza a la gasolinera.

A diferencia de Alan, Alphonse bebía una lata de Coca Cola. El Apex cocinero aún no estaba listo para esa clase de cosas pero sabía que en algún momento tendría que ser un pre-adulto como Alan.

Allester y Axel miraban fijamente a Luna y Luan. Sumergidos en sus miradas. Allester amaba escuchar cuando Luna tocaba la guitarra. Como desearía haber traído algo de pintura y papel para dibujar esa hermosa escena junto con los alrededores de ese basto bosque, el cielo, la luna y las estrellas.

Axel estaba en las mismas circunstancias que Allester. Solo que a diferencia de este, Axel disimulaba no mirar a Luan, esta estaba recostada sobre el tronco y al igual que Ana, estaba observando la hermosa noche.

Pues Aaxton y Lynn estaban jugando vencidas en otro tronco cercano. De ellos dos se puede esperar siempre competencia, energía y valor. Pero era claro que posiblemente podrían empezar algo en el futuro ¿Quién sabe?

Lucy estaba escribiendo un poema, aprovechando del momento en aquel bosque. Oscuro y tenebroso, al menos así lo veía Lucy. Arthur aun leía el folleto, por lo que este no se molestaba en despegar su vista.

Arnold, Albert y las gemelas comían de unos malvaviscos que estaban calentando junto al fuego.

Lisa, ella realizaba unos apuntes en una pequeña libreta. En todo momento Lincoln estuvo observándola, imaginándose, pensando cómo se encontraría su verdadera Lisa.

Estaba demasiado preocupado. Sus padres, sus hermanas y amigos seguramente estarían sufriendo por su desaparición. Claro que Lisa no le diría a nadie que Lincoln fue tragado por un portal dimensional a parte de sus hermanas.

Y Aaron, el solo contaba el número de explosivos que trajo en su maleta. ¿Quién sabe para que los necesitaría?

Lincoln se recostó cerca de una piedra. Colocó sus manos detrás de su cabeza y contempló al igual que algunos la hermosa Luna y las estrellas. Faltaba media hora para que el portal apareciera en la ubicación en que se encontraban, el que por cierto era un lugar amplio, casi sin nada de árboles y con un arroyo cerca.

Lori y Leni eran las únicas que se encargaban de traer algo de ramas, para mantener encendida la fogata que encendieron las gemelas. Claro que no se alejaban demasiado del lugar, por el temor a perderse o por la oscuridad que se notaba a lo lejos.

Aaron sintió algo de incomodidad entre su piernas (Necesitaba ir al baño). Guardó todos sus explosivos en la maleta, de la cual no pensaba separarse en ningún momento.

-Alan, necesito ir al baño. –Aaron no se dio cuenta que su hermano mayor se encontraba algo dormido. – ¡ALAN NECESITO IR AL BAÑO! –Lo sacudió y habló más fuerte.

-¡¿Qué?! ¡¿Cómo?! ¡¿Dónde?! –Alan se sobresaltó un poco. Después fijó su mirada en su hermano menor, y se molestó un poco por la imprudencia de este al despertarlo. -¿Qué quieres Aaron?

-Necesito ir al baño.

Suspiró. –Pues no se… ve por esos árboles o por haya atrás. Solo no te alejes. –Nuevamente tomó pose de descanso.

-Está bien. –Alan volvió a descansar y Aaron se alejó poco a poco del lugar.

Ana notó que su hermano se alejaba. No podía dejar pasar eso en alto. – ¿Aaron a dónde vas?

-Al baño. –Dijo, sin verla mientras caminaba hacía unos árboles cercanos.

-Bien solo no te alejes tanto.

-Eso ya me lo dijo Alan, Ana. No te preocupes. –El pequeño Apex junto con su maleta se adentraron a unos árboles cercanos cruzando el pequeño arroyo.

-Saben, aquí dice que dos niños desaparecieron hace tres años por estas zonas. –Arthur rompió el silencio. Luna dejó tocar su guitarra. Todos fijaron su mirada en Arthur para prestarle atención, incluso Alan se despertó con solo escuchar esas palabras.

–La policía buscó los cuerpos por dos semanas sin tener éxito. Dieron el alta al caso y decidieron abandonarlo. No fue hasta un año después que una familia cruzó por estas zonas y encontraron uno de los cuerpos de aquellos niños. -¿Quién no siente miedo en esos momentos? Seguramente Arthur les estaba jugando una broma. No era el momento para contar esas cosas.

...

Aaron continúo caminando. Creyó que sería imposible perderse al ver la luz de la fogata desde lejos, por lo que pensó en explorar un poco.

Cuando divisó el lugar correcto para hacer sus necesidades, se detuvo. Prosiguió a realizarlas y su mejor expresión en esos momentos fue una cara de alivio.

Desde lejos algo estaba asechando. Aaron subió sus pantalones y cuando estaba a punto de tomar su maleta y regresar con sus hermanos, algo llamó su atención. El sonido de varias ramas rompiéndose. Aaron sintió algo de miedo en esos momentos, pero trató de controlarse.

Él estaba parado frente a un árbol, y el sonido provino desde un poco más adelante, entre varios arbustos y más árboles.

-¿Hola…? –Aunque fuera tonto, necesita comprobar si era su imaginación. -¿Hay alguien ahí?... –Sin respuesta. Eso no tranquilizo en lo más mínimo a Aaron. La oscuridad no permitía ver con claridad al pequeño Apex.

Quizás solo fue su imaginación. Hizo gesto de desinterés y dio la vuelta. Cuando lo hizo, otro ruido llamó su atención. Esta vez se precipito aún más. No era su imaginación. Tomó su linterna, la cual estaba abrochada a un extremo de la maleta, y apunto con su luz hacía el lugar de donde provenía el ruido.

-¿Hay al-guien ahí?... –Unos arbustos se estaban moviendo alborotadamente. Aaron seguía sin poder ver nada. Esta vez estaba extremadamente asustado. Empezó a retroceder lentamente hacía su mochila, mientras seguía alumbrando hacía delante. Al tomarla juraría haber escuchado una especie de rugido.

Empezó a tragar saliva, mientras algo se acercaba lentamente hacia él…

–La policía buscó los cuerpos por dos meses sin tener éxito. Dieron el alta al caso y decidieron abandonarlo. No fue hasta un año después que una familia cruzó por estas zonas y encontraron uno de los cuerpos de aquellos niños. -¿Quién no siente miedo en esos momentos? Seguramente Arthur les estaba jugando una broma. No era el momento para contar esas cosas. –El cuerpo estaba en un obvio estado de descomposición. Los guardabosques y la policía dedujeron al principio que fue por el ataque de uno o dos osos. –Puso cara tenebrosa, como si estuviera contando una historia de terror. –Pero se dieron cuenta que las marcas de los rasguños y mordiscos no eran los mismos. Nunca supieron que fue lo que le pasó o que atacó a ese niño y el otro cuerpo nunca fue hallado…

-No es gracioso Arthur. –Dijo Lincoln en tono molesto.

-Aquí dice. –Señaló el folleto. –También narran leyendas e historias sobre el avistamiento de seres "mitológicos", como es el caso de pie grande, de los duendes o del monstruo del lago Ness.

Alan se levantó de donde estaba recostado. Se acercó dónde estaba Arthur

-¡Dame eso! –Le quitó el folleto. Claro que Arthur no iba a negárselo. Alan empezó a darle una ojeada. Quería comprobar que Arthur estaba mintiendo, o al menos eso le decía su mente asustada.

-La verdad no creo en lo que dicen. "Seres mitológicos". Por favor, la mente humana trata de llamar la atención todo el tiempo con cuentos para niños pequeños.

-Además seguro fue el ataque de un oso. –Dijo Lisa. –Hay osos que tienden a crecer más de los tres metros de ancho y más de los 1.70 metros de altura. Por lo que deduzco que un oso fue el responsable de la muerte de esos dos infantes.

-Bueno, deberíamos estar agradecidos de que no nos hallamos topado con uno hasta el momento jeje. –Dijo Alphonse.

Una explosión.

A todos les dio un susto de muerte en esos instantes. Cayeron al suelo por las ondas que provocó esta. Clavaron su mirada en dirección a la explosión.

-¡¿Qué fue eso?! –Pregunto Lori, quien estaba recostada en el suelo rocoso.

-¡CALMENSE! –Gritó Alan. Poco a poco fueron levantándose del suelo. Quedaron algo sucios pero a nadie le importaba en esos momentos. Algo llegó a la mente de Alan, como una bala. – ¡¿Dónde está Aaron?!

Ana se sintió del mismo modo. – ¡Cierto, aún no ha regresado! Dijo que iba al baño.

-¡Oh no…! –Alan se puso de pie precipitadamente. Todos lo hicieron al poco instante.

Otra explosión.

Esta vez casi todos quedaron sordos por el ruido y nuevamente se agacharon.

Lincoln trató de levantarse. Al hacerlo no perdió tiempo y encendió su reloj. Apareció la misma proyección del holograma que mostraba el mapa. En este pudo ver como un círculo de color morado se acercaba rápidamente hacia ellos. Lincoln miró en esa dirección y pudo divisar a Aaron corriendo desesperadamente.

Una vez Aaron llegó donde estaban todos, Alan lo recibió con un abrazo. –Oh por Dios Aaron ¡¿Estas bien?!

-¡¿Aaron que pasó?! –Al poco tiempo todos rodearon a Aaron, asegurándose de que estuviera bien. Aaron se notaba asustado, con la respiración acelerada. Lincoln notó que cargaba su maleta entre sus brazos, y en esta quedaban unos cinco o seis explosivos.

-¡UN OSO! –Entre convulsiones dijo Aaron.

-¡¿UN OSO?!... Aaron debió ser tu imaginación. –Le dijo Alphonse.

-No es enserio. ¡ERA UN OSO! –Los miró con miedo total. – ¡Estaba haciendo ustedes saben que, cuando de repente salió entre los arbustos y quiso atacarme! –Mostró su maleta. – ¡Le arroje dos explosivos para asustarlo pero no le conseguí darle!

-Oh por favor Aaron debió ser… no se ¿algún zorro o zarigüeya? –Le dijo Lynn.

-¡YO SE LO QUE VI, Y ERA UN OSO! –Mientras todos discutían, Lincoln no pudo evitar observar su reloj por segunda vez. Sintió como se congelaba su sangre al ver que otro circulo morado se acercaba con mayor velocidad hacía ellos.

-Eh chicos… -Les dijo son verlos. A la distancia observó que varios arbustos se sacudían cada vez bruscamente y el sonido de varias pisadas se intensificaba. –Corran… –Observó con terror total como un poco más allá del arroyo, los arbustos eran pisoteados para revelar a un enorme Oso que gruñía al ver al peliblanco. – ¡CORRAN! –Esta vez el grito fue mucho más fuerte y todos miraron en dirección a la que observaba Lincoln.

Quietos. Todos estaban sin moverse. Tratando de convencerse mentalmente que no estaban viendo a un gran oso a solo unos nueve metros, de donde estaban. Mirándolos fijamente y mostrando sus puntiagudos dientes.

-¡AHÍ ESTA, AHÍ ESTA! –Aaron casi no podía hablar. Al parecer nadie le prestó atención. Tenían literalmente peores problemas delante suyo. –Ahora si no fallaré. –Tomo lentamente un explosivo y antes de encenderlo, Ana tomó su mano en señal de que no hiciera lo que estaba a punto de hacer.

El oso seguía analizándolos. Viendo si eran animales ¿Comestibles? El oso empezó a hacer unos movimientos un tanto extraños. A rascar el suelo y a gruñir. Solo imagínense el rugido de un oso.

-No… se… muevan. –Dijo Alan susurrante. Tratando de retroceder y no llamar la atención del oso. La fogata estaba encendida, por lo que quizás el oso trataría de venir hacía ella.

Lincoln era el que estaba un poco más alejado de todos. Tenía que retroceder. Nadie podía describir el miedo que sentía en esos momentos. La muerte estaba en frente suyo.

El oso empezó a avanzar.

-Maldición ¡¿Qué hacemos?! –Alan como el mayor de todos debía pensar. Hacerse cargo, ¿pero cómo? Estaban en una situación de vida y muerte. Tal vez deberían distraerlo.

Axel fijó su mirada en una rama cercana. Tenía un plan pero era algo absurdo y tonto, ante todo esperaba que funcionara. Axel tomó la rama y les habló susurrante. –Chicos trataré de distraer al Oso. Al parecer se ve algo confundido por los explosivos que le arrojó Aaron. Si logro tirar esta rama poco más allá de su posición pensara que es otro animal e ira a atacarlo. –Todos lo miraron. – ¿Ven esos árboles detrás de nosotros? –Todos miraron hacia atrás. –Bien, no será difícil escalar esos árboles. Tiene demasiadas ramas que pueden soportar nuestro peso. Saben lo que estoy tratando de decir.

El oso estaba rugiendo.

Lisa no estaba tan convencida. –Pero los osos son excelente para escalar árboles. Será fácil para el trepar algún árbol y atacarnos. –Axel suspiró desesperado. Después Arthur volvió su mirada a los árboles.

-Pero el tronco está muy empinado. Además no soportará el tamaño del oso y podría caerse. –Bien estaba decidido. Tendrían que actuar rápido si no querían morir. Para ese momento Lincoln retrocedió lo suficiente para estar amontonado junto con los ellos.

Axel lanzó la rama con su mano derecha lo más fuerte que pudo. El Apex retador de la muerte era bueno para ese tipo de cosas. La rama finalmente cayó más atrás del oso, lo que llamó su atención. El oso estaba dispuesto en ir a investigar cuando de repente.

Un celular empezó a sonar. Ya para este punto todos sentían como el corazón saldría disparado de sus cuerpos. Leni buscó entre su maleta. Sacando su celular y respondiendo tontamente su llamada. –Si ¿quién habla? –Todos la miraron en ese momento, con pura rabia mientras el sudor resbalaba entre sus frentes. Sería tonto que el oso no pusiera importancia en el ruido. Alzando la cabeza volvió a mirar hacia donde estaban todos. –Si estoy de viaje… No, no, es que no puedo hablar contigo en estos momentos… No, es que en frente mío hay un oso listo para atacarnos. En serio… ¿quieres pruebas?... Ok. –En el mundo hay gente estúpida e idiota, pero Leni Loud cruzaba los límites.

Su inocencia era lo único que no la hacía ver completamente como una tonta. Ubicó su celular en señal al oso y le tomó una foto. El flash fue muy potente, tanto que hizo molestar al oso. Lanzó un enorme rugido. Esta vez el oso estaba dispuesto en ir corriendo hacia ellos.

-Lo ves, te dije que era un oso… si te llamó después. Ahora voy a publicar la foto en mi muro -Estoy siendo atacada por un Oso #Mala Suerte- Jaja hablamos luego. –Leni guardó su celular nuevamente en la maleta. Al hacerlo miró a todas sus hermanas las cuales, la miraban con cara de asesinas. -¿Qué? Podía ser una llamada de vida o muerte.

-¡Leni acaso estás loca! –Gritó Luna.

El oso volvió a rugir y empezó a correr para atacarlos.

-¡Maldición, a los arboles! –Gritó Alan. Todos no perdieron tiempo y lo hicieron a excepción de Alan y Axel. – ¡Axel ven con migo hay que alejarlo de aquí!

-¡¿ESTAS LOCO ALAN?! Es un maldito oso devorador de carne. –Le gritó Axel.

-¡Tengo un plan! Los osos por lo general tienden a tenerle miedo al fuego. Deben encontrar la manera de ahuyentarlo. –Dijo Lisa, quien también no parecía moverse de ahí.

-Fuego… ¡Oh, claro! –Miró la fogata. – ¡Lynn, necesitó tu ayuda!

-¡Cuenta con migo! –Dijo la deportista.

El oso ya estaba cruzando el arroyo. Solo estaba a unos metros de atacarlos. – ¡Aaron lánzame un explosivo! –Le gritó Alan a Aaron quien ya estaba tratando de subir a un árbol.

Aaron no lo pensó dos veces y le lanzó un explosivo a su hermano sin estar activado claro. Alan lo agarró con mucho esfuerzo, lo activo y se lo lanzó al oso.

-¡Cúbranse! –Alan le gritó a los pocos que quedaron con él. El explosivo cayó un poco más adelante del oso. Este volvió a rugir y el explosivo explotó. Unas cuantas ondas empujaron a todos, dejándolos casi inconscientes.

Axel se levantó al poco instante del suelo. Por lo último que alcanzó a ver, Alan no consiguió darle al oso. Subió su mirada y observó una gran cantidad de humo disipándose, y una enorme sombra rugiendo y revolcándose entre este. El oso seguía con vida.

Axel miró a su hermano recostado un poco más adelante. Alan se levantó con algo de esfuerzo y también observó que el oso estaba ileso. Si no fuera por el humo, el oso conseguiría ver donde estaban y atacarlos.

Lisa era la más alejada junto con Lynn. Lynn le hizo una seña para que subiera a los árboles y no sufriera daños, cosa que Lisa hizo.

-¡Alan! –Grito Lynn para llamar su atención quien estaba al lado de Alan.

-Bien, síganme. –Alan, Axel y Lynn una vez que el humo dejó disipó llamaron la atención del oso para alejarlo de ahí.

El oso volvió a rugir y a rasguñar el suelo en forma de desesperación y rabia.

-¡¿Qué es lo que quieren hacer?! –Preguntó Lori, la cual ya estaba en un árbol junto con Arthur, Leni, Luan, las gemelas y Allester. En otro árbol cercano estaban Lincoln, Ana, Aaxton, Lisa y los gemelos.

-Déjalos, saben bien lo que están haciendo. –Dijo Arthur con algo de desinterés a la pregunta de Lori.

-¡HEY PELUDO! –Le gritó Lynn al oso. Este rápidamente miró a la castaña que estaba con Alan y Axel. –Muy bien Alan ya llamé su atención ¡¿Ahora qué hacemos?!

-Bien, en primer lugar hay que alejarlo del resto de nuestros hermanos, y llevarlo al bosque. –Alan miró al bosque. Después al suelo y tomó tres linternas. Le entregó cada una a Lynn y Axel y prosiguió a explicarles su plan. –Aunque sea más rápido que nosotros, el bosque es demasiado empinado lo que nos dará una gran ventaja.

El oso empezó a acercarse poco a poco.

-¡¿Pero cómo lo detenemos?! –Pregunto Axel.

-Tú y Lynn deben correr lo más rápido que puedan mientras el oso los persigue. –Empezaron a retroceder. –Cuando vean que los va a alcanzar, suban a un árbol. Yo encenderé una antorcha con madera cercana, así podre causarle una quemadura. Eso lo asustará, provocando que se aleje.

-Entendido. –Dijeron ambos chicos. En eso dieron la espalda y empezaron a correr, Alan se alejaría poco a poco de ellos para encender la antorcha, por el momento debía correr con ellos. Claro que el oso no se iba a quedar atrás. Dio otro fuerte rugido y se adentró más en el bosque espeso para atacar a Alan, Axel y Lynn.

Aaxton se sentía como un cobarde. El Apex espadachín debía ayudar.

-¿A dónde se dirigen? –Preguntó Ana junto a Lincoln, Lisa, y los gemelos.

-Quieren alejarlo. –Dijo Aaxton. –No puedo quedarme aquí.

-Espera Aaxton ¿no tienes pensado…? –Dijo Ana, cortando la pregunta.

Aaxton dio un duro salto, así bajando del árbol y gritando. –Debo ayudar. ¡Por la libertad! –Dicho eso, corrió y se adentró más al bosque, en dirección en la que fueron sus hermanos, Lynn y el oso.

-¡Aaxton, espera! –Gritó Lincoln. Ana dio un largo suspiro. –¡¿Pero qué le pasa?!

-Así es mi hermano. Siempre luciéndose. –Dijo Ana, con el mismo desinterés de Arthur. Lincoln no podía, no podía permitirlo. Alguien podía salir herido, por su culpa. El inició el viaje a este bosque y mucho hicieron los Apex en acompañarlo, junto con sus hermanas.

-Espera Lincoln… piénsalo. –Le dijo Ana.

-¡¿Pero que me pasa?! –Se preguntó Lincoln suplicante, solo para bajar del árbol y correr tras Aaxton, adentrándose también en el bosque. Ana quedó con cara de ¿sarcasmo, molestia o ya me lo esperaba?

-Bueno, viendo las repentinas actitudes de nuestros hermanos, me doy cuenta que les hace falta algo de moral. –Dijo Lisa.

Presionando varios botones, leyendo algunos papeles y tomando notas, eso era lo único que veía Lincoln en esos momentos.

Lisa se acercó a su máquina y encendió el comunicador. Lincoln notó esto, fue lo único que le llamó la atención. Se levantó del árbol en donde estaba recostado. – ¿Qué vas a hacer? –preguntó.

-Voy a comunicarme con tu otro yo en tu dimensión. –Dijo sin mirarlo. Activando la pantalla que estaba en la parte superior de la máquina. Empezó a hacer algo de estática, pero pronto establecería la conexión.

Lynn, Axel y Alan corrían lo más rápido que sus pies les decían. El oso que estaba detrás de ellos no lo hacía con mucho entusiasmo. Había empinadas, rocas y árboles que no le permitían correr correctamente. Cuidaban de no chocar o caer con alguna roca o árbol. Aunque tuvieran las linternas alumbrando su paso, estas no eran de mucha ayuda al estar corriendo y agitándose desesperadamente.

El oso volvió a rugir y empujar todo a su paso.

Alan miró a Lynn y Axel. –No se alejen tanto… ya regreso. Recuerden, súbanse a un árbol. –Los dos chicos asintieron con la cabeza. Alan dio un gran salto hacia la derecha, cayendo por unos arbustos. El oso pareció no notarlo por lo que siguió de largo.

Alan vio por última vez al oso alejarse. No perdió tiempo y volvió al campamento. Necesitaba una antorcha para herir al oso.

Cuando estaba cerca, notó como Aaxton corría justo a su lado, un poco más alejado. – ¡¿Pero qué…?! –Se detuvo, viendo impresionado a Aaxton, quien parecía perseguir el rastro del oso.

-¡Aquí voy gran vestía! –Se alejó poco a poco.

-¡Aaxton espera! ¿¡Al menos tienes un plan?! –Después vio como Lincoln perseguía a Aaxton.

-Maldición… -Alan los perdió de vista. Volvió a correr llegando al campamento.

-Aquí dice que también puede haber lobos por estas zonas. –Arthur seguía leyendo aquel folleto.

-¡Dame ese tonto folleto! –Lori le arranchó el folleto de las manos, haciéndolo pedazos. De ahí todos vieron como Alan regresó. Tomo una madera y la puso en la fogata. Después de unos segundos, prendió algo de fuego en la punta. Cuando estaba a punto de alejarse con la antorcha.

-Alan, ¿Qué pasó con el oso? –Pregunto Ana.

-¡Estamos en eso! Ustedes solo manténganse alejados. –Se volvió a adentrar en el bosque.

El oso poco a poco se acercaba a Lynn y Axel. No podían correr para siempre. Axel miró a un árbol empinado, ya era hora de detenerse. –Lynn ¡¿Ves ese árbol?! Hay que subir ahí. –La castaña lo miró poco después.

-¿Pero y si el oso también lo escala? –Preguntó agitada.

-El tronco y ramas solo soportaran nuestro peso. Si quiere subir, las ramas no aguantaran su peso y caerá al suelo. –La castaña entendió y cambiaron su dirección a aquel árbol.

El oso volvió a rugir y a tratar de acelerar su corrida.

-¡Aaxton, espera! –Lincoln sentía que no podía continuar, pero Aaxton no se veía ni un poco afectado. – ¿Qué tienes pensado hacer?

-¡No lo sé! También tratare de distraerlo. Quiero ser de ayuda. –Siguió corriendo sin mirar a Lincoln.

Después de unos momentos, Lincoln encendió su reloj. El mapa mostraba a dos círculos alejándose de la marca roja (la ubicación para que se habrá el portal) y se acercaban a otros tres círculos. –Estamos cerca Aaxton, disminuyamos el paso. –Aaxton se detenía poco a poco y Lincoln sentía que se iba desmayar.

Axel y Lynn al llegar al árbol, saltaron lo más que pudieron y se sujetaron de unas ramas. Elevaron sus cuerpos finalmente subiendo al árbol.

El oso llegó segundos después y arremetió contra el tronco del árbol. Este se sacudió ferozmente haciendo caer varias hojas. Axel y Lynn se sujetaron de las ramas lo más que fuerte que pudieron.

El oso continuó sacudiendo el árbol, rasgándolo y por unos momentos se paró en dos patas, elevando sus manos para tratar de atrapar a uno de los dos chicos.

Cuando pasó lo inesperado, el oso recibió un duro golpe en la parte derecha de su cara. Una piedra que había sido arrojada por Aaxton para llamar su atención. Lincoln estaba más atrás que él, y se notaba muy asustado. – ¡Aquí estúpido oso! –Le gritó Aaxton.

El oso dejó de estar en dos patas y dio un fuerte rugido en dirección a Aaxton y Lincoln.

-Oh, oh. Lincoln hora de correr. –El oso venía directamente hacia ellos.

-¡Chicos corran! –Grito Axel.

Lincoln y Aaxton salieron disparados lo más rápido que pudieron, en dirección al campamento. El oso parecía estar harto de todo esto. Estab vez estaba dispuesto a alcanzarlos.

Aaxton trepó cerca de un árbol. No le fue muy difícil. Pero el oso no se detuvo, tenía otra presa en mente.

-¡Oh maldición! –Lincoln estaba en aprietos. El oso se acercaba cada vez más, rugiendo y pisoteando todo a su paso.

-¡Lincoln corre! –No podía hacer nada. Lincoln estaba desesperado, tanto que ni siquiera se percató que delante de si, había una roca. Una mala pisada le costó caro todo.

Lincoln cayó al suelo con dureza. El golpe le valió de lo más mínimo, tenía peores problemas delante. Ya estaba alejado de donde estab Aaxton, Axel y Lynn por lo que ni siquiera notaron esto.

-¡Oh no, oh no, por favor! –El oso estaba a solo unos dos metros de él, avanzando lentamente. Lincoln retrocedía, sin levantarse del suelo. Llegó al límite. Un gran árbol no lo dejó retroceder más. El oso volvió a lanzar un enorme rugido, al hacerlo salió de su boca una cantidad de saliva que fue a para a la cara del peliblanco.

Lincoln cerró sus ojos listo para lo que viniese, cuando de repente.

El oso lanzó otro fuete rugido. Lincoln abrió los ojos y vio como Alan consiguió empujar esforzadamente al oso hacía un lado. Alan y el oso cayeron unos metros más allá.

Alan golpeo al oso con la antorcha que cargaba en sus manos. Una y otra vez, justo en la cara del oso. Esto le causo grandes dolores al oso. Pero lo inevitable pasó. El oso levantó una de su patas, golpeando fuertemente a Alan.

Alan fue empujado bruscamente hacía un lado, impactando con el tronco de un árbol. Esto lo dejo algo inconsciente y más la herida que tenía en su hombro derecho. Alan pareció desmayarse, víctima de las heridas.

El oso también estaba herido, en toda su cara con las grandes quemaduras, pero al parecer esto solo lo hizo enfurecer más. Ya estaba harto. Malditos humanos, seguro esos eran sus pensamientos.

Lincoln trató de levantarse, pero también estaba algo herido por la caída. Su rodilla le dolía. ¿Cómo podía ayudar a Alan en esos momentos?

Muchas cosas ocurrieron ese día, pero lo que estaba a punto de suceder, iba a dejar a Lincoln totalmente impresionado. El oso iba a herir de muerte a un Alan inconsciente cuando de repente, una figara encapuchada saltó desde los arbustos en dirección al oso.

Lo empujó con todas sus fuerzas para que no lo lastimara. Lincoln estaba impresionado como confundido. ¿Qué era esa figura? Era fácil darse cuenta que era un ser humano, pero estaba cubierto por una manta.

El oso se levantó y cuando iba a darle un golpe a esa figura, como el que le dio a Alan, este lo esquivo haciéndose a un lado. Cuando el oso trataba de ponerse en cuatro patas, aquel humano extraño le dio una patada en la espalda, haciéndolo caer nuevamente y provocándole gran dolor.

El humano encapuchado retrocedió, mientras el oso rugía de dolor y furia.

El oso se dio la vuelta para enfrentar a ese humano. Fue corriendo directamente a él olvidándose del ataque hacia Alan y Lincoln. Cuando estaba a punto de atacarlo, el humano dio un gran salto, sujetándose de las ramas de los árboles. El oso impactó todo su cuerpo en un árbol.

Lincoln para este punto logró ponerse de pie y llegar hacía donde Alan estaba inconsciente. La antorcha había quedado a un lado después de que el oso, hiriera a Alan. Lincoln la tomó. Era lo único que iluminaba el lugar del combate.

El oso volvió a rugir. Lo que no se esperaba es que esa extraña figura caería en sus espaldas, para agarrarle del cuello.

El oso se levantó al instante, tratando de quitarse aquel humano de la espalda. Dio varios saltos, se golpeó contra varios árboles y nada. Aquel humano estaba dispuesto a no soltarlo.

-¡Alan despierta! –Lincoln trataba de hacer reaccionar a Alan. – ¡Vamos despierta! –Su mirada regresó al combate entre el oso y el humano.

El oso se levantó en dos patas y aplastó con todas sus fuerzas al humano contra un árbol. Era obvio que el humano se soltaría en el momento, pero lo hizo demasiado lento. Tanto que el oso alcanzo a morderle uno de sus brazos y lanzarlo un par de metros adelante.

Lincoln estaba totalmente boquiabierto. La fuerza de aquel hombre era muy fuerte y parcia no darse por vencido. El humano cayó cerca de un árbol y el oso avanzaba rápidamente hacia él. Pero el humano se dio cuenta de algo. Una maleta estaba cerca de él.

Lincoln desde lejos la reconoció. Era su maleta, la que cargaba en todo momento se había caído. Mientras el oso estaba solo a metros de dar el ataque final, el humano sacó de la maleta la pistola para congelar de Lincoln. Ahí fue cuando recordó. ¡Su maleta! En su maleta tenía la pistola para congelar y la pistola para abrir el portal dimensional.

Aquel humano al parecer supo cómo usarla. Apuntó en dirección al oso y le disparó. En solo unos breves momentos el oso quedó totalmente criogenizado por la pistola.

Lincoln no lo podía creer. ¿Cómo aquel humano la sabía usar? – ¡Oh por Dios! –Las palabras no eran suficientes para mostrar el asombro total de Lincoln.

Una vez el oso congelado, el humano se puso de pie. Su capucha no dejaba ver a Lincoln su rostro por completo, por lo que no sabía si era un hombre o una mujer. Pero dada sus contexturas, peso y agilidad estaba casi seguro de que se trataba de un hombre.

Caminó hacía donde se encontraban Lincoln y Alan. Lincoln estaba asustado. -¡Aléjate! –Retrocedió un poco. –No sé quién eres… Te agradezco por salvarnos pero por favor… aléjate. –El humano se acercó hasta quedar donde estaba Lincoln y Alan inconsciente. Ni la antorcha que dejo Lincoln clavada en el suelo iluminaba la cara de aquel extraño, a estar con al capucha.

El humano se agacho y examinó la herida de Alan. Miró a Lincoln por breves momentos y volvió su mirada a Alan. Al tocarle el hombro para examinar mejor la herida Lincoln lo apartó. – ¡Aléjate! –Apartó la mano de aquel extraño.

El extraño lo quedó viendo nuevamente. Le lanzó la pistola a Lincoln y este la atrapó.

-Adelante niño, dispara. –El extraño extendió sus brazos. –Hazlo si crees que te haré daño. –Cuando aquel extraño habló solo pudo comprobar dos cosas. La uno era que efectivamente el extraño el aun hombre. Y la dos, quizás podría confiar en él.

El extraño viendo que Lincoln no hacía nada, volvió a agacharse. Esta vez al examinar el hombro de Alan con su mano, Lincoln no mostró molestia alguna.

-Se pondrá bien. –Terminó de examinar el hombro de Alan. –Toma, dale esto y se recuperara. –Le entregó una especie de tubito en el cual había un líquido color azul.

Se levantó y regresó hacia donde estaba congelado el oso. De ahí Lincoln observó como de uno de los bolsillos de su capucha, sacaba un líquido de color verde. Lo vertió sobre el oso, y el hielo empezó a evaporarse. Lincoln nuevamente estaba impresionado. Su respiración empezó a agitarse.

El oso después de unos instantes volvió a la normalidad. Lanzó un fuerte rugido y se alejó corriendo de aquel lugar. Quizás ya no volvería a atacar a las personas.

El extraño estaba de espaldas frente a Lincoln, viendo como el animal se alejaba entre los arbustos y los árboles. De ahí se sacó la capucha de su cabeza.

Lincoln lo observó. Al estar de espaldas frente al Lincoln no pudo apreciarlo correctamente. Pero lo que sí pudo apreciar fue que el cabello de ese hombre era de un color blanco.

-Lincoln, Alan. –Desde lejos escucharon los gritos de los Apex y las hermanas Loud. -¡¿Dónde están?! –Lincoln miró en dirección a la que venían los gritos. Luego miró nuevamente al hombre.

(Alice theme Lyrics)

Lo que no esperaba es que el hombre después de mirar fijamente la luna, diera vuelta a su cabeza para mirar a hacia atrás, donde Lincoln se encontraba junto con Alan.

Lincoln quedo algo confundido. Aquel hombre parecía tener pecas en las mejillas. Y Lincoln supuso que ese hombre sería algo viejo notando su cabello blanco, pero no. Ese hombre se veía joven, entre unos cuarenta a cincuenta años. Una nariz algo redonda y con barba, al igual que su cabello blanco.

El hombre se agachó, recogió la maleta de Lincoln donde tenía la pistola para abrir el portal dimensional y se la lanzó.

Cayó cerca de donde estaba Lincoln. Después este volvió a mirar a ese hombre, quien aún lo miraba fijamente, con algo de seriedad.

-Cuídate, Lincoln Loud… –Aunque estuviera algo lejos, Lincoln escuchó lo que ese hombre le dijo.

Después los gritos volvieron. –Lincoln ¡¿Dónde estás?! –Lincoln solo miró por unos segundos de dónde venían los gritos. – ¡Alan, Lincoln! –Pudo ver casi a lo lejos, que sus hermanas y los Apex se acercaban poco a poco con las linternas para encontrarlo a él y a Alan.

Cuando Lincoln regresó su mirada a aquel hombre… ya no estaba. Había desaparecido.

Lincoln salió de un pequeño trance. Miró a Alan quien seguía inconsciente. No sabía si darle aquel líquido. Pero no le quedaba de otra. No quería ver a preocupados a los Apex y a sus hermanas.

Lincoln vertió lentamente el líquido en la boca de Alan. Este lo bebió casi todo. Lincoln esperaba que el líquido hiciera efecto, pero no pasaba nada. Después de poco tiempo, la herida en el hombro de Alan, fue desapareciendo lentamente.

El tejido y la carne se unían. La sangre reducía, y los moretones en el cuerpo de Alan también.

-Ah… ¿Dónde…? –Alan empezaba a despertar.

-Alan, despierta ¿Estás bien? –Lincoln lo agitó lentamente.

-Si… ¡¿y el oso?! ¿Qué pasó? –Se alborotó un poco. Alan tomó pose de combate y miró hacia los lados, esperando ver al oso. –Lincoln… ¿Qué pasó? –La confusión de Alan no se hizo esperar.

-Oh el oso… Después de que te atacara con una de sus garras y quedaras inconsciente… yo le lancé la antorcha. Eso lo asustó y salió corriendo de aquí.

-Oh ya veo, pues bien hecho. –Golpeó uno de los hombros de Lincoln. –Si no fuera por ti, seguramente ya estaría en la pansa de ese oso. –Le dijo graciosamente. –Qué raro. Estoy seguro de que ese oso me rasgo uno de mis hombros y estoy como si nada.

-Eh si veras… Yo no vi que pasó eso. Solo que el oso te lanzó con todas sus fuerzas a este árbol y eso te dejó inconsciente.

Después de eso, el resto de hermanas Loud y los hermanos Apex se acercaron al lugar.

-Lincoln, Alan ¡¿están bien?! ¡¿Y el oso?! –Casi todos hablaban al mismo, evitando a Alan y Lincoln escuchar con claridad.

Después Alan les explicó detalladamente lo que pasó.

-Me parece extraño que la conexión aún no se restablezca. –Lisa tomó otros apuntes cerca de su máquina.

Lincoln estaba junto a ella, esperando cualquier indicación que su hermana pudiera darle.

De pronto, el segundo reloj de Lisa empezó a emitir un extraño ruido. Lisa se percató de esto y revisó que era lo que pasaba. El sonido también llamó la atención de Lincoln.

Después de unos momentos de analizarlo, miró a Lincoln con algo de depresión. –Lincoln el portal dimensional que te llevará devuelta a tu dimensión, se abrirá dentro de un minuto. –Lincoln se puso de pie.

Su hermana lo dijo tan calmante, eso le aprecio raro. –Lisa, si regreso a mi dimensión… ¿Las cosas seguirán mal, verdad?

Lisa suspiró. –Seguirán mal Lincoln. Al menos en tu dimensión los portales no aparecerán frecuentemente.

Lincoln se quedó algo pensativo. Su hermana tenía y tendrá muchos problemas por delante. Tal vez algo de motivación la relaje.

-Lisa…

-Toma, bebe esto. –Le entregó un líquido color verde. Lincoln quedó algo dudoso. Su hermana siempre lo usaba como conejillo de indias, para sus experimentos. ¿Cómo confiar en ella? Pero sabía perfectamente que no era el momento.

Lincoln de un sorbo se tomó aquel líquido. Su sabor era algo amargo, pero pareció no importarle. –Lisa… ¿Qué era ese líquido?

-Cuando llegues a tu dimensión te sentirás algo mareado. Tendrás perdida del conocimiento y alteración en tu estado emocional. Claro que esto solo será temporal pero mejor que te tomes esto para evitar esos efectos. –Volvió la atención a su máquina.

-Lisa… No te sientas mal. Al menos trataste de evitarlo. – ¿Por qué no se callaba? Cada vez que Lisa lograba olvidarse de ese problema, un imbécil le hacía recordar. Algo siempre le hace recordar. Siguió sin verlo. –Mi Lisa siempre se anda metiendo en problemas… Pero ella siempre busca la manera de solucionarlos… Claro que la mayoría de veces es gracias a mí.

El clima empezó a cambiar. La atmosfera del jardín de la casa Loud cambió repentinamente. En frente de lisa y Lincoln, se abrió el portal dimensional que llevaría al Lincoln 450 devuelta a su dimensión. Como siempre el portal solo pareció succionar con más fuerza a Lincoln. Ya era el momento de volver a casa.

-Hora de que te retires. De una vez te advierto que iras a parar al bosque Oregón. Donde seguramente tus hermanas y quizás tus vecinos ya están esperándote. –Lisa por algún motivo no quería observar a Lincoln. Ni siquiera decirle un adiós, nada.

Lincoln trató de resistir un poco más a la atracción del portal. –Lisa escúchame. –EL portal lo empezó a jalar con más fuerza. –Yo sé que lo vas a lograr. Traerás a Lincoln de regreso y no solo para salvar a tu dimensión y al resto de dimensiones. –El portal ya lo jalaba con más potencia. –Porque es tu hermano Lisa. Él te necesita y si cometiste algún error… Lo resolverás. Siempre hay una manera. –Lisa al fin se dignó en verlo. Lincoln se veía tan serio y confiado. Lisa miró a los lados. En el fondo no sabía si podía traer a Lincoln der egreso, pero tenía que. Rendirse no era una poción. Lincoln le dio una última mirada. –Cuídate Lisa. –Ya no había motivos para resistirse. Lincoln dejó de hacer fuerza y el portal lo atrajo ferozmente.

Al entrar al portal, Lisa observó cómo Lincoln se perdía de vista entre esos túneles dimensionales. El portal después de unos pocos segundos desapareció en la nada. Lisa seguía sin moverse. Lincoln tenía razón, no iba a rendirse.

Aunque los desafíos fueran de los más feroces, Lisa no se daría por vencida. Dio un gran suspiro y continuó reparando la máquina y esperando a comunicarse con Lincoln.

-Entonces ¿Dices que Lincoln fue el que ahuyentó al oso? –Lynn aun no podía creer que Lincoln hizo tal Azaña. Alan trató de convencer a cada uno de sus acompañantes.

Lincoln no les contó sobre aquel hombre. Ya no quería causar más confusiones. Aunque eso sí lo dejó algo pensativo. ¿Quién era ese sujeto? ¿De dónde venía? ¿Cómo supo usar la pistola para congelar? Todas esas preguntas tenían respuestas, pero Lincoln las iría descubriendo a su tiempo. Todos volvieron a reunirse en el campamento (la ubicación donde se abrirá el portal, para ser más exactos) Ya faltaba poco tiempo. Por lo que Lincoln empezó a preparar sus cosas, para retirarse a otra dimensión.

Digamos que la estadía de Lincoln en esa dimensión no fue tan mala. Aprendió varias cosas que de seguro pondría en práctica en el resto de su largo viaje. Lincoln observó por casualidad a todos. Se veían tan calmados. Observando las estrellas y la hermosa luna.

Tenía que salvarlos. Tenía que regresar a su dimensión.

Se levantó del lugar en donde estaba. Iban a ser exactamente las 12:00 de la noche. El portal se abriría dentro de poco. Ese portal traería al otro Lincoln de regreso. Las hermanas Loud y los Apex notaron esto.

Lincoln les dio una mirada que solo confirmaba que ya era hora de retirarse. Fueron levantándose del lugar en donde estaban. Acercándose a Lincoln para desearle suerte en su largo viaje, para darle una buena despedida.

Lincoln sintió que algo vibraba, dentro de su maleta. Al revisar se dio cuenta que era la pistola para abrir el portal dimensional, que lo llevaría a otra dimensión. Un pequeño interruptor cambió de color rojo a verde.

Al poco tiempo, todos estaban reunidos junto a Lincoln. Esperando que se retirase. Cuando de repente, el reloj de Lincoln se activó, mostrando a su hermana Lisa en al tipia proyección.

-Buenas noches querido hermano. –Trató de sonar normal. –Y hola a todos ustedes. –Los saludos de Lisa casi fueron interrumpidos al momento por la otra Lisa, la cual miraba impresionada a un lado de Lincoln.

-Wow debo decir que estoy impresionada. Realmente soy una de las mentes más brillantes en este Universo. –Habló con demasiado orgullo. Lincoln y el resto hicieron una mueca de des importancia.

-Pues realmente espero que no construyas una tonta maquina en tu dimensión Lisa 450. –Le dijo con algo de molestia.

-Ya estoy enterada de todo lo que está ocurriendo y créeme, no lo hare. –Esta vez habló con más seriedad. Después de eso fijó su mirada en Lincoln, quien esperaba las instrucciones de su hermana.

-Lincoln falta solo un minuto para que llegue el otro Lincoln. Han pasado las 72 horas y tu estadía en esta dimensión ha terminado. A punta con la pistola a una superficie plana o en el aire. Después de eso la pistola volverá a desactivarse, cambiando el pequeño foquito de verde a rojo. –Lincoln observó y analizó la pistola que tenía en sus manos.

Lisa dio otro suspiro que esperaba, no fuera aceptado por Lincoln. Pero no fue así. - ¿Lisa, pasa algo?

-No es solo que… No estoy muy segura a que dimensión iras ahora. Solo podre saberlo cuando llegues ahí. –Lo miró con más seriedad y depresión. –Eso era todo lo que necesitaba decirte. Recuerda, debes irte de ahí antes de que el otro Lincoln llegue. –Los pensamientos de Lincoln le trajeron los recuerdos de hace un rato.

La batalla contra el oso y la aparición de ese hombre extraño.

Cuando Lincoln estaba listo para contarle, se retractó. Se lo diría después, ahora necesitaba a que su hermana no lidiara con más problemas e incógnitas en su cabeza. –Está bien Lisa. –Fue lo único que le dijo.

La señal empezó a cortarse. Lisa no dijo nada más. Tampoco le contó a su hermano que Lori y Luan, ya sabían de los abusos que sufría por culpa de Bryan. Tampoco le contó sobre las extrañas criaturas, que aparecían por los portales dimensionales que ya empezaban a hacer apariciones, trayendo consigo grandes consecuencias.

Cuando la señal finalmente se cortó, Lincoln sin previo aviso, disparo a la nada. En ese momento salió disparado con gran rapidez un rayo color verde, el cual abrió un portal en frente de Lincoln. A diferencia de los demás portales, este no parecía succionar nada, solo flotaba en el aire, esperando que algún sujeto entrase en él.

Unos segundos después otro portal se abrió un poco más a la derecha. Era el portal que traería al otro Lincoln de regreso.

Antes de retirarse Lincoln se giró para despedirse de sus hermanas y de los Apex. Estaba tan agradecido con ellos y con sus hermanas.

-Bueno, cuídate campeón. Espero que puedas llegar a tu verdadera dimensión. –Le dijo Alan.

-Ah y si llegas a toparte con otra dimensión igual a la nuestra donde nosotros existimos, no dudes en invitarnos a otra grandiosa aventura. –Dijo Aaxton, dándole un suave golpe en un brazo a Lincoln.

-Cuídate Lincoln. –Lori se le acercó otro poco más. –Espero… que nuestras otras yo estén bien… y que a ti no te suceda nada malo. –Su tono repentinamente cambió. Era obvio que su hermana se preocupaba por él. No importaba si era de otra realidad, seguía siendo su hermano menor.

Todos estaban reunidos en frente de él. Cuando estaba a punto de retirarse, lo que no esperaba sucedió. Sintió el abrazo de cada uno de todos lo que estaban presentes ahí. Un gran abrazo que solo podía transmitir algo… Buena suerte.

-Cuídate Lincoln. –Ana fue la última en alejarse. Lincoln solo le dio una cara de pura felicidad. Se sentía bien saber que en esta dimensión, su otro yo tuviera a los mejores vecinos del mundo, y sus hermanas, no se diferenciaban en nada a las suyas.

Ya se podía escuchar los gritos del otro Lincoln acercándose, por el otro portal.

Antes de dar un paso para entrar en el portal, el cual su abertura era casi de tres metros, Lincoln les dio una última mirada. –Cuídense chicos. Y Lisa. –Llamó la atención de la pequeña genio. –No hagas una estupidez. –Lisa asintió con la cabeza.

Lincoln finalmente dio un gran salto y entro en el portal. Con su maleta en la espalda. Su reloj en la muñeca estaba listo a cualquier cosa que pudiera pasar.

Desde fuera de este, el portal se cerró. Del otro, el Lincoln de esa dimensión fue expulsado, cayendo al suelo y dándose un duro golpe. Como pasó en el caso anterior, el otro portal también se cerró.

Los Apex y las hermanas Loud se acercaron a su verdadero Lincoln, el Lincoln que todos conocían. Este se levantó con algo de dificultad. - ¿Dónde está…?

-Ya se retiró Lincoln. –Dijo Arthur. –Nos da gusto tener te de vuelta.

-Bueno. –Alan se estiró pesadamente, signo de que estaba totalmente agotado. – ¿Qué les parece si nos vamos? No quiero que aparezca otro oso. –Eso último lo dijo con algo de temor.

- ¿Oso? –Dijo Lincoln algo intrigado.

Empezaron a retirarse hacía la salida de aquel bosque. Tomaron sus cosas, apagaron la fogata y se retiraron. Al regresar Lincoln tenía muchas preguntas en su cabeza, como preocupaciones.

Pasaron por aquel lugar, donde los guardabosques seguían pelean. Seguramente les faltaba algo de cerebro, y todo por ver quien iba por más cerveza.

Llegaron a la Vanzilla. Lincoln miró a Ana y no dudó en preguntarle. - ¿Qué pasó mientras ese Lincoln ocupó mi lugar? ¿Y de qué oso están hablando?

-Si te lo cuento, no me lo creerías. –Respondió Ana graciosamente.

-Soy todo oídos.

Las horas habían pasado en la dimensión original. Ya era de noche.

La casa Loud. Cuando hablamos de esta ¿Qué es lo primero que se nos viene a la cabeza? Un chico, diez chicas, un bullicio, problemas, aventuras. Pero esta vez la casa Loud no transmitía nada de eso.

Todos preferían ignorar este gran problema, quizás dejar esta carga en la pequeña de cuatro años la cual, esperaba a Lori en su habitación a oscuras. ¿Para que la esperaba? Todos parecían estar durmiendo.

Lo que pasó a la tarde con el problema de Bryan. Las revelaciones que les dio Lisa a sus hermanas; más que revelaciones, parecía secretos que no esperaban salir de la boca de la pequeña Lisa, si no llegaban a obligarla.

Esa no era la casa Loud. Normalmente en la casa Loud todas las noches son una especie de ¿infierno? Luan contando chistes hasta más no poder y haciendo pasteles para tirárselos en la cara a alguien como una broma, a Luna tocando su guitarra con su amplificador al máximo volumen el cual emitía un sonido que se podía escuchar hasta dos cuadras más allá, a Lola practicando para sus desfiles o incluso a la mismísima Lynn practicando algún deporte. Todo esto y muchas cosas más que no fueron mencionadas anteriormente hacían de la casa Loud un desmadre total.

Pero no pasaba nada de eso esta noche. Los problemas se acercan, los problemas siempre se presentaran, no importa cuanto lo evites.

El sonido de la puerta abriéndose, alertó a Lisa para que se pusiera de pie al estar acostada en su cama. Encendió la luz y vio a Lori. La mayor de las hermanas Loud no lucía nada feliz. ¿Cómo estarlo? Miró fijamente a Lisa por unos segundos, esperando que ella tomara la palabra primero, pero Lisa no lo hizo.

-Lisa… ¿Qué fue lo tercero que descubriste? –Cierto. Lisa tenía suerte que Lori era la única con interés de saber. Todas las demás estaban descansando, seguramente olvidándose del problema que ocurrió a la tarde.

Lisa dio un gran suspiro. Bryan seguía atado a la camilla, inconsciente. El efecto del líquido que Lisa le inyectó a la tarde, seguía haciendo efecto. Por lo que esta vez, aquel chico rubio y odiado, no causaría molestias.

-Cierra la puerta, por favor. –Le dijo Lisa a Lori.

Lori pareció algo confundida por eso. Su hermana tenía razones para decir las cosas. Lori lo hizo, cerró la puerta con seguro para que nadie más entrase.

Desde la noche anterior, Lisa cambió a Lily al cuarto de Lori y Leni. ¿Por qué lo hacía? Esa pregunta estaba a punto de ser contestada.

-Lori, lo tercero que descubre fue que… -Lisa no terminó de decirle. Avanzó con paso lento hacia una repisa cercana, donde tenía varios libros, herramientas y artefactos. Como si fuera una película, Lisa movió un libro hacia delante.

Al hacerlo la repisa dio una vuelta junto con la pared. Al hacerlo, en la parte trasera se mostraban un montón de pantallas y monitores, entre unas 20 o 25.

Lori estaba completamente impresionada. Nadie sabía de esto. ¿En qué momento hizo Lisa para construir esa pared falsa? Las preguntas seguían aumentado.

-Dimensiones. –Lisa se acercó a las pantallas. –Más de dos mil millones de dimensiones… -Miró a Lori. Esta seguía sin moverse, escuchando todo lo que su hermana le decía. No quería sobresaltarse, en el fondo sabía perfectamente que su hermana no daría buenas noticias, considerando la forma en la que halaba. –Cada dimensión tiene un millón de realidades diferentes.

Tomó un control remoto que estaba sobre su escritorio.

Presionó un botón apuntando hacia las pantallas. –Esta tarde, cuando el Lincoln 450 seguía con nosotros, active la máquina y envié diferentes micro-bots a muchas dimensiones. –Las pantallas enfrente de Lori y Leni se encendieron, mostrando algo de estática. –Estos micro-bots son pequeñas esferas que llegaron a diferentes dimensiones con lecturas malignas. Su propósito es grabar y enviar la señal a estos monitores. Todo lo que ellos vean… Nosotros lo podremos ver.

Lori empezó a asustarse cada vez más. Ya estaba cansada de sentir esa sensación.

-Lo tercero que descubrí es que… También existen dimensiones que pueden causarle mucho dallo a Lincoln. –Cada pantalla empezó a encenderse mostrando algo tan horroroso, algo tan grotesco, que las palabras no son suficientes para explicar el grado de horror de lo que Lisa y Lori presenciaban en esos momentos. –Si Lincoln llega a toparse con estas dimensiones… no sé qué voy a hacer… Lo que estas a punto de ver, es demasiado fuerte Lori. Tú viniste aquí por tu propia voluntad…

Cada pantalla mostraba algo aterrador.

(Kong Skull Island Credits Soundrack)

En una pantalla se mostraba como unas mujeres extrañas, con ojos rojizos y dientes puntiagudos con apariencia extraña, poco apoco se apoderaban del cuerpo de todas sus hermanas. La ciudad estaba en un completo caos. Todas las personas se volvían locas llegando al punto, de matarse entre ellos.

En otra se mostraba como Luan estaba completamente desnuda en frente de Lincoln. Poco a poco lo torturaba, y parecía tenerlo atado en un lugar que no era su casa. Haciéndolo sufrir y ¿seduciéndolo?

En otra se mostraba a un monstruo hablando con cuatro de sus hermanas. Una de estas era la mismísima Lisa. Ese monstruo estaba hecho de pura oscuridad, ni siquiera parecía tener forma. Se vio como poco a poco asesinaba a Lisa, Luna, Leni y Lynn.

En otra se mostraba como Lincoln estaba en medio de una noche, una noche en la que solo se vivía el terror en toda la ciudad de Royal Woods. Las personas vestían raro, tenían escopetas, se disparaban entre sí, se asesinaban, bailaban y se mostraban felices. ¿Pero qué les pasa?

Lori fue retrocediendo poco a poco. Sentía ganas de vomitar en esos momentos. El terror, el miedo la consumían poco a poco. Lisa solo se mostró calmada. También sentía puro terror en esos momentos, pero no quería demostrarlo.

Lori y Lisa clavaron su mirada a una última pantalla. Claro que no era necesario mirar las otras. Ya no querían ver más destrucción y matanza.

En esa pantalla se observó cómo Lincoln, caminaba en lo que parecía ser un asilo, en un muy mal estado. Lincoln no se notaba nada bien. Se veía destrozado, confundido y asustado. Luego cambió a una imagen de varias horas atrás, donde un extraño hombre lo atendía. Lincoln ni siquiera se movía, pero parecía tenerle demasiado odio. Parecía estar deseando apuñalar con un cuchillo al hombre que tenía en frente de él.

La oscuridad lo consume todo…

Cuida tus espaldas, el mal siempre está asechando y cuando menos lo esperes, caerás en el infierno, caerás en los brazos, de tus peores pesadillas…

Diferentes realidades, diferentes dimensiones, diferentes multiversos… diferentes Universos; Posibilidades Infinitas…

Bien. El viaje con los Apex ha terminado. Vuelvo nuevamente a agradecer a Jakobs-Snipper, entre los dos hemos decidido hacer esto. Este capítulo Crossover.

Ahora imaginen que les estoy hablando algo clamado, serio ante todo.

Voy a decirles un par de datos.

-Lincoln tiene una pistola para congelar, una pistola para abrir portales dimensionales una vez que haya pasado el tiempo establecido. Y el reloj comunicador que no solo sirve para comunicarse con lisa, también para mostrar un mapa y sus ubicaciones.

-Lisa está reparando la máquina. Sus hermanas se están enterando de que Bryan abusaba de Lincoln.

-Brent, aún seguimos sin saber nada de él.

-Gords y Bills Ciphers. Les seré sincero. Tengo planeadas varias cosas con esos dos, pero por el momento hay que esperar su aparición.

-En el Universo Loud House existen millones de dimensiones, cada una con millones de realidades diferentes. Un ejemplo: ¿Se imaginan el Universo de Réquiem por un Loud con el The Apex House? Otro ejemplo: ¿El universo de la Purga Loud con el universo de Secretos y Hermanas? Son muchas combinaciones, Son posibilidades Infinitas.

Me disculpo por los errores Ortográficos. Pero si comparan al episodi con los primeros estoy seguro que notaran una gran diferencia. Yo sé que mi fic no es bueno, estoy seguro que puede llegar a ser uno de los peores. Pero trataré de mejorar, para traerles algo más presentable.

Todo lo que les acabo de decir es como un recordatorio. Vuelvo a decirles. Si hay algo que no comprenden, algo que les causa confusión, por favor, déjenmelo con sus reviews. Con gusto responderé todas sus dudas.

Bueno, pues no tengo nada más que decirles. Los soundtracks que les puse, me gustaría que los escucharan con cada momento que avanza la lectura. Imaginándose, ubicando correctamente cada sinfonía.

The Apex House un Fic que demuestra el esfuerzo y dedicación de su gran autor. Una historia que merecía un puesto aquí. Jakobs-Snipper espero haber manejado correctamente a tus 11 Ocs.

Hay un capitulo extra, muy, muy corto. Pero con una trama y suceso impresionante. Señores si son también seguidores de Un viaje interdimensional de Sonikku348 ese capítulo les encantara.

Y otras cosa que olvidaba mencionarles. Sucesos Extraños es otro Fic relacionado con este Fic. Sé que parecerá confuso al momento de leerlo, pero créanme, se lo que estoy haciendo.

Bueno, me despido de todos ustedes, hasta las próximas actualizaciones. Díganme ¿Qué otra dimensión quieren que Lincoln visite? Puede que esa idea sea tomada para el capítulo 8 o 9. Cuídense y ahora sí, disfruten del otro capítulo. Saludos!