Capítulo 3-Haciendo las pases-
Emma Pov
El beso de Regina me hacía sentir deseada, era una sensación que nunca antes había sentido.
Sus manos vagaban por mi cuerpo sin detenerse en ninguna parte en específica, mi cabeza me gritaba que parara, que esto no está bien, pero mi cuerpo no reaccionaba y me negaba a dejar de sentir sus caricias.
-Todo tú me vuelve loca, tus besos, tu cuerpo, simplemente no puedo detenerme- Me susurro mientras me besaba por el cuello.
-Regina-Le llame sin convicción.
-Shhh no digas nada, solo déjate llevar- Me respondió mientras volvía a besarme.
Ella siguió su labor dejándome a su merced, estábamos tan concentradas, que nos sorprendimos en el momento en que las puertas del ascensor se abrieron en mi piso.
Solo me basto eso para devolverme a la realidad, detener lo que estaba pasando entre nosotras y aprovechar la distracción de Regina para salir de allí y caminar rápidamente directo a mi habitación, una vez en la puerta las manos me temblaban, menos mal que solo tenía que poner mi mano en el sistema de identificación para que el sistema hiciera su labor rápidamente y se abriera la puerta dejándome entrar.
Una vez dentro pude evitar pegarme a la puerta y sentirme segura, aunque mi corazón siguiera acelerado como si acabase de correr un maratón.
El tic tac de los tacones de Regina me alertaron de que ella me siguió, hasta que se detuvieron al frente de mi puerta.
-Emma abre la puerta- Me llamo la voz de Regina al otro lado, sabía que estaba media tomada.
-Vete, déjame en paz- Le grite de vuelta.
-Vamos Emma no puedes seguir huyendo así de mí, tú me gustas y yo te gusto. Abre la puerta déjame demostrarte entre besos y caricias lo hermosa que eres- Dijo tratando de convencerme a que le abriera.
-No, Regina por favor vete si no quieres que llame a seguridad y te saquen de aquí, yo no soy como el tipo de mujeres a las que estás acostumbrada a tratar, yo no pienso ser una más en tu lista, una de esas a las que te llevas a la cama y de la cual ni siquiera sabes su nombre, si pensabas que no sabía eso estas equivocada así que por el bien de nuestro trabajo juntas te agradezco que me dejes en paz y olvidemos lo poco que ha pasado entre nosotras y que sobre todo no puede ni debe seguir sucediendo-Le dije sabiendo perfectamente que ella me estaba escuchando.
-Está bien-Respondió sin más y pude escuchar como empezaba a alejarse.
Regina Pov
Desde el momento en que vi a Emma la hija de David Swan presentarse en la mesa supe que estaba perdida, esa mujer posee una sensualidad que haría a cualquier mujer volviese loca por ella.
Su manera de hablar y de expresar me dejó ver que su padre no se equivocó al dejarla a cargo de la empresa y durante toda la noche no pude evitar quitarle la vista de encima.
Cuando la conversación se fue volviendo más personal no pude evitar mi creciente deseo hacia ella, pero en el momento en que me dijo que yo no le interesaba sentí una rabia inmensa y no me pude controlar, la bese con tanta pasión y desenfreno que ella dejo de resistirse y se dejó llevar, el beso poco a poco fue subiendo de nivel, mis manos recorrían cuerpo.
Era como si todo a nuestro alrededor hubiese desaparecido, nunca me había sentido de esa manera con ninguna otra mujer, ni siquiera con Danielle, pero Emma termino de alejarse de mí y salió corriendo hacia el ascensor, pude llegar a tiempo y me metí dentro junto con ella y volví a acorralarla y no pude evitar preguntarle por huía de mí, estaba tan furiosa de que ella me rechazara que le hice la proposición más descabellada que podría habérseme ocurrido.
De igual forma ella no acepto y luego de lo sucedido en el ascensor volvió a dejarme allí plantada aprovechando mi aturdimiento, hasta que logre salir de mi entumecimiento y llegue a la puerta de su habitación, donde la llame nuevamente, algo dentro de mí me decía que debía dejarla tranquila, pero estaba dispuesta a hacerle caso a mi voz interior en este momento y seguí insistiendo solo para ser rechazada nuevamente.
Sus palabras me afectaron más de lo que pudiera haber imaginado, por ello decidí que lo mejor era dejarla tranquila y no dañarla, olvidarme de ella y hacerme a la idea que nuestro trato es solo estrictamente profesional, nada más.
Al llegar a mi apartamento comencé a tomar, pero igual no lograba sacármela de la cabeza y mucho menos como su cuerpo se amoldaba al mío completamente, el olor de su cabello, el sabor de sus labios.
Me iba a volver loca si seguía así y por eso para dejar de pensar en Emma y mi loco deseo hacia ella llame a Mal y le dije que viniera a mi apartamento.
Ella es una de las tantas mujeres con las que me he acostado y no dudo ni un segundo en acudir a mi llamado.
-Mal- Le salude una vez que le abría la puerta de mi apartamento.
-Oh Regina amor- Dijo mientras se me abalanzaba a los brazos y comenzaba a besarme.
Después se separó un poco de mí -Yo creía que no me volverías a llamar- Gimió algo nada sensual y comenzaba a besarme por el cuello, mientras sus manos se posaban en mis nalgas
Yo no dije nada y cuando se dio cuenta de mi silencio levanto la vista para verme a la cara, lo cual yo aproveche para besarle, ella inmediatamente se dejó llevar y pasamos todo el resto de la noche teniendo sexo desenfrenado.
Después de largas horas de sexo la voz de Mal me despertó avisándome que se tenía que ir, yo solo le pude contestar que estaba bien y como eran las seis de la mañana y la reunión que tenía pautada para hoy con Emma era a las nueve, me volví a dormir.
No sé cuánto tiempo había pasado cuando mi teléfono empezó a sonar sacándome de mi sueño.
-Hola- Conteste sin ver quien llamaba
-Buenos días Regina, disculpa que te llame, pero Emma Swan tiene media hora esperándote en tu despacho- Hablo la voz de Kathryn mi secretaria.
-Maldición justo tenía que quedarme dormida hoy- pensé
-Dile que por favor me espere Kat yo estaré allá dentro de poco-Dije mientras trancaba, me fui a tomar una ducha y después empecé arreglarme rápidamente sin parar siquiera a ver cómo me veía. Algo que nunca había hecho antes, pero necesitaba llegar a la oficina.
Una vez lista maneje rápidamente y sentí un enorme alivio cuando llegue.
Solo tarde media hora después de la llamada de Kat y de seguro Emma debe de estar molesta por mi retraso con toda razón.
-Buenas Kat, ¿Se encuentra Emma en mi oficina todavía?- Le pregunte rápidamente.
-Si yo le dije que te había llamado y que tú me dijiste que estarías aquí pronto, ella estuvo de acuerdo y me pidió que por favor le llevara un poco de café con canela- Me dijo, yo le di las gracias y me encamine a mi oficina.
-Buenos días Emma- Le hable una vez dentro, mientras tomaba asiento frente a ella.
-Buenos días- Respondió de manera cortante mientras su mirada me recorría, pero rápidamente desvió la vista y empezó a mirarme con cara de rabia.
-Sera mejor que empecemos pronto- Dijo de manera tajante, yo quería protestar y tratar de hablar con ella, pero era mejor centrarnos en lo que nos compete y así lo hicimos nos enfrascamos en el trabajo.
Varias horas después me sentía cansada y tenía hambre, con todo el apuro se me olvido comer, por eso le pedí a Emma que fuéramos a almorzar a un restaurante que está cerca de aquí, a lo cual ella acepto un poco renuente.
Una vez que llegamos y nos ubicamos decidí que lo mejor era pedirle disculpa por lo de la noche anterior.
-Emma yo quería pedirte disculpa por la manera en la que me comporte anoche, de seguro piensas lo peor de mi y mi forma de actuar anoche no fue la mejor y de verdad lo siento por hacerte sentir incomoda y sobre todo huir de mi- Le dije con sinceridad. Regularmente no actuaba de la manera en que lo hice la noche anterior, pero ella obviamente no sabia eso.
-Está bien lo mejor es que olvidemos eso- Me respondió sin mas. Haciendo que mi corazón se oprimiera un poco por su evidente y continuo rechazo hacia mi.
-Yo… yo no puedo prometerte que pueda olvidarlo- Le avise con sinceridad.
-Regina por favor no mientas, además ambas sabemos que pasaste la noche con otra mujer- Respondió dejándome sorprendida, pues no sabía cómo ella se enteró de eso, pero nada iba a hacer con negárselo.
-¿Cómo lo sabes?- Pregunte aceptando lo evidente.
-El chupetón que tienes en tu cuello te delato- Dijo dejándome perpleja, en ningún momento me había fijado que tenía uno.
-Lo siento yo no me di de cuenta- Le respondí con sinceridad
-No importa, esos no son mis asuntos, solo quiero que para la próxima no me hagas esperar- Aviso a lo que yo solo puede asentir, porque en ese momento llego el camarero con nuestro pedido.
-Entonces ¿hacemos las paces?- Le pregunte sintiéndome un poco tonta a la vez.
-Sí, acepto- Respondió mientras estiraba su mano para estrecharla con la mía como si estuviéramos cerrando un trato y me ofrecía una sonrisa deslumbrante.
Wow antes que nada quiero agradecerles a los que se toman un poco de su tiempo para leer mi historia, comentarla y seguirla. De verdad que ustedes me motivan. No estoy muy segura acerca de este capitulo, pero tenia que publicarlo.
Este ya lo tenia escrito, pero lo leí y volvi a reescribirlo, por eso me tarde un poquito en actualizar porque no estaba segura de el, pero a qui esta.
Cota con respecto a tu comentario, si yo tenia otra cuenta que FF me cerro y allí tenia publicada mi primera historia SQ que se llamaba SIEMPRE TE ELEGIRÉ A TI, lamentablemente FF elimino mi cuenta y yo perdí mi historia porque no tenia respaldo de ella :(
Sin mas que agregar, espero que me dejen saber que opinan sobre el capitulo ;)
Saludos :)
