Capítulo 4 -Elizabeth-
Emma Pov
Después de que Regina se fue me fui hacia mi habitación y no pude evitar pensar en sus besos, en la forma en que su cuerpo se amoldaba al mío y pues mentiría diciendo que ella no me gusta.
Necesitaba relajarme y olvidarme de ella.
No quiero ser una masoquista.
No sé qué demonios me pasa.
Yo nunca había reaccionado de esta manera.
Huyendo como una cobarde, en vez de enfrentarme a ella.
Me desvestí.
Entre en el baño y puse a llenar la bañera, mientras salía e iba a la cocina para servirme una copa de vino tinto.
Una vez de vuelta a mi baño me sumergí en la bañera, donde me quede un largo rato hasta que por fin logre relajarme y alejar toda la tensión que había sentido antes.
Una vez que termine, me puse mi pijama y me acosté esperando que los brazos de Morfeo me acogieran.
Mi despertador sonó a los 8:00 am.
Me di una ducha y me decidir a llevar puesto un top blusa blanca, pantalones negros y un saco elegante también de color negro al igual que mi bolso y tacones.
Mi maquillaje era sencillo con colores suaves.
Al terminar de arreglarme baje a desayunar en el restaurant del hotel una suculenta hamburguesa acompañada de mi café con canela, algo que no puede faltar en mis desayunos.
Una vez que termine mi desayuno me fui hacia el aparcadero, me monte en mi auto y me fui rumbo a la oficina de Regina.
Llegue justo a tiempo, ya que apenas faltaban 10 minutos para que fueran las 9:00 am y como su secretaria sabía que teníamos una reunión de suma importancia, me llevo a su oficia mientras la esperaba, ya que ella no había llegado todavía.
Había pasado media hora y Regina nada que llegaba, ya me estaba molestando.
Se suponía que ella debía de estar aquí antes de que yo llegara y nada.
Al rato de ello Kathryn me aviso que Regina venia en camino, yo solo asentí y seguí esperando a que ella apareciera.
Para distraerme mientras esperaba me puse a revisar mis correos electrónicos en mi IPhone.
-Buenos días Emma- Me saludo Regina una vez que tomaba asiento frente a mí.
-Buenos días- Le respondí de manera cortante, debido a que me había hecho esperar una hora.
La recorrí con la mirada y la desvié rápidamente cuando me percate que tenía un chupetón.
De seguro esa era la razón por el cual llego tarde.
-Sera mejor que empecemos pronto- Dije de manera tajante y así lo hicimos nos enfrascamos en el trabajo.
Varias horas después, me sentía cansada y tenía hambre, por eso cuando ella me pidió que fuéramos a almorzar a un restaurante que está cerca de aquí acepte aunque un poco renuente.
Una vez que llegamos y nos ubicamos.
Entonces sin perder tiempo ella comenzó a pedirme disculpa por la manera en que se había comportado conmigo, a lo que yo le dije que era mejor que nos olvidáramos de eso, pero cuando ella me dijo que no podía prometerme que pudiera olvidarlo me llene de rabia, porque sabía que me estaba mintiendo.
Al final ella termino pidiéndome disculpas nuevamente al percatase de que me había dado cuenta de que no había pasado la noche sola y que había quedado evidencia de ello. Yo solo pude contestarle que no importaba que eso no eran mis problemas, pero que para la próxima no me hiciera esperar.
Para ser sincera si se hubiese retardado por otra cosa no me hubiera molestado, pero el simple hecho de penar que anoche pude haber caído en su juego de seducción me hizo llenarme de rabia.
Ella simplemente no se pudo aguantar, aunque la verdad no sé porque me extraña si ella anda con cuanta mujer se le atraviese en el medio.
-Entonces ¿hacemos las paces?- Me pregunto sacándome de mis pensamientos.
-Sí, acepto- Respondí mientras estiraba mi mano para estrecharla con la de ella como si estuviéramos cerrando un trato y le ofrecía una sonrisa deslumbrante.
Luego de eso comenzamos a comer de manera amena, estaba por terminar cuando mi celular empezó a sonar.
Era una llamada de Ruby
-Hola loba ¿cómo estás?- Salude a mi amiga como siempre le decía.
Regina arqueo una ceja como cuestionando quien me llamaba.
-Hola Em bien gracias y ¿tú? Siento estarte molestando sé que debes estar ocupada pero necesito un inmenso favor tuyo- Me suplico.
-Dime de que se trata para ver qué puedo hacer- Le dije, mientras sonreía.
Podía ver a Regina mirándome, por lo visto estaba interesada en la conversación que estaba teniendo y yo sin poder evitarlo solo le guiñe el ojo.
-Veras Elizabeth se viene a vivir a Boston, debido a que consiguió un mejor trabajo aquí en la clínica donde trabaja papa- Yo la escuchaba atentamente aunque todavía no entendía que tenía que ver yo en eso.
-Ruby no entiendo que tiene que ver eso conmigo- Le dije, pues la verdad ya me estaba confundiendo.
-Pues lo que pasa es que te quería pedir si puedes recoger a Elizabeth en el aeropuerto de allá en Nueva York y llevarla a tu hotel, debido a que tuvo que tomar su vuelo por escala y por motivos de retraso su vuelo hasta acá es el mismo que el tuyo- Me dijo rápidamente dejándome casi muda, tenía 10 años sin verla y ahora sinceramente no sabía qué hacer.
-Ruby yo… yo- Tartamudeé lo que llamo la atención de Regina, esta me susurro preguntándome si es algo malo a lo que yo negué.
-Em por favor, por favor siii- Me rogo a lo que no me pude negar, después de eso me dijo en qué aeropuerto debía de recogerla, así como la hora de su llegada.
-Lo que me faltaba- Suspire una vez que había colgado la llamada.
Regina Pov
Mientras Emma hablaba con la tal "loba" quien después me entere durante la conversación escuche que se llama Ruby, pude notar que se tensaba como si le estuviera pidiendo algo que ella no quisiera hacer.
Cuando termino colgó la llamada y suspiro frustrada.
-Se puede saber ¿qué opaco tu linda sonrisa?- Me aventure a preguntarle.
-Nada, pero me gustaría que me acompañases al aeropuerto a recoger a alguien- Me dijo y pude notar en su mirada que no quería ir sola, por algún motivo desconocido para mí.
-Está bien acepto, vamos- Le dije mientras me levantaba y le hacía señas al mesonero para que viniera por el pago del almuerzo.
Luego de eso nos fuimos en su coche, llegamos al aeropuerto y nos pusimos a hablar, esperando a que la persona a la que veníamos a buscar apareciese.
Estábamos concentradas hablando de algunos detalles del hotel que no nos percatamos cuando una mujer alta, de cabello negro y ojos cafés se nos acercó.
-Hola Emma- Le saludo llamando su atención.
-Elizabeth- Ella susurro mientras se sonrojaba.
Haciéndome notar que esta tal Elizabeth era o es alguien importante en su vida.
-Estas sumamente guapa no te hubiera reconocido si Ruby no me hubiese enviado una foto tuya- Le dijo mientras se le acercaba y le daba un tierno beso en la mejilla.
Yo estaba que hervía de celos.
Si señoras yo Regina Mills estoy hirviendo de celos mientras las miraba.
Emma conmigo ha estado a la defensiva en cambio ella llega y se pone nerviosa y además se sonroja y para el colmo me ignoran como si no estuviese aquí también.
De verdad que no lo puedo aguantar más.
-Bueno ¿nos vamos?- pregunte llamando su atención porque al parecer ella se había olvidado de mí.
-Este sí, disculpa Regina te presento a Elizabeth Lucas una amiga y Elizabeth esta es Regina Mills una socia de la empresa- Nos dijo a ambas respectivamente
-Un gusto- Le dije de manera cortante, mientras estrechaba su mano y la fusilaba discretamente con la mirada
-Igualmente- Respondió ella.
Elizabeth Pov
Había decido regresar a vivir a Boston luego de que mi relación con Jefferson, el hombre del que me con el que mantuve una relación por dos años fracasara.
El me engaño con una de las que creí que era mi mejor amiga.
Esa decisión la tome después, de que vi que él no me dejaría tranquila mientras estuviera en Londres, pues el muy cínico decía que ella lo sedujo y que el cómo todo un hombre no se me pudo resistir, pero que todavía me amaba con todo su corazón.
Cosa que no le creí, pues ahora no estoy ciega Ruby y mi familia siempre me advirtieron que él no me convenía que estaba conmigo solo porque mi familia tiene dinero, yo no les creí y pues por no hacerlo me lleve mi tremendo fiasco faltando poco para nuestra boda, que menos mal que no se llegó a cabo debido a que la cancele inmediatamente, después de descubrir su infidelidad.
Como había mal tiempo tuve que tomar vuelos por escala, hoy llegaría a Nueva York, y de allá partiría dentro de dos días a Boston.
Mi hermana me dijo que hablaría con Emma para que me recogiera, ya que ella se encuentra en Nueva York haciendo unos negocios, pero yo le dije que no era necesario.
Ella se negó a escucharme y después de un rato me llamo para decirme que hablo con ella y que esta le dijo que no tenía ningún problema en buscarme y que me hospedara en uno de sus hoteles.
Sin poder evitarlo eso me hizo sonreír.
Había extrañado mucho a Emma.
En realidad siempre había pensado mucho en ella.
Más de lo que me gustaría admitir para ser sincera.
Ruby también me mando una foto donde aparecían ella y Emma juntas.
Debo de reconocer que Emma está sumamente hermosa, ya no es la joven que conocí hace tiempo y a la cual ya no veía desde hace 10 años, para ser más exacta desde que me mude a Londres con mi abuela Eugenia.
Viendo su foto me quede dormida con una sonrisa en mi cara, pues pronto la vería nuevamente.
En pocas horas veria a la chica que se robó mi corazón cuando era una adolescente, pero que por miedo a los prejuicios y a que mi familia me odiara por ser rara, decidí alejar de mi vida una vez que me marche a Londres, sin contarle que ella me había robado el corazón.
Después de siete horas de viaje por fin llegamos a Nueva York.
Cuando baje del avión, busque mis maletas y me fui al área de espera, donde a lo lejos vi a Emma hablando con una mujer morena.
Ellas estaban tan concentradas en su plática que no se percataron cuando me les acerque.
-Hola Emma- Le salude llamando su atención.
-Elizabeth- Ella susurro mientras se sonrojaba
-Estas sumamente guapa no te hubiera reconocido si Ruby no me hubiese enviado una foto tuya- Le dije mientras me le acercaba y le daba un tierno beso en la mejilla e inmediatamente su olor a vainilla y canela inundo mi nariz, era ese mismo olor de ella que tanto me gusto de joven.
-Bueno ¿nos vamos?- pregunto la mujer con quien Emma había estado hablando, llamando nuestra atención.
Pude notar por su forma de mirarme que el intercambio que tuvimos Emma y yo no le agrado para nada.
Quizás sea su novia me dije mentalmente, pues hoy en día las relaciones son más liberales en ese aspecto y existe un poco más de aceptación que hace 10 años atrás.
-Este sí, disculpa Regina te presento a Elizabeth Lucas una amiga y Elizabeth esta es Regina Mills una socia de la empresa - Nos dijo a ambas respectivamente
-Un gusto- Me dijo de manera cortante, mientras estrechaba mi mano y no dejaba de fusilarme discretamente con la mirada.
-Igualmente- Le respondí.
Así que solo son socias.
Muy bien.
Mejor para mí.
Quizás lo que me paso con Jefferson no fue lo más fácil y me hizo sufrir, pero tal vez tenía que pasar por eso para que regresara y ahora que voy a estar de vuelta, puedo tratar de recobrar mis años perdidos con Emma.
Porque ahora que sé que ella y Regina son solo socias me he decidido a conquistarla y solo hay una cosa en este momento que si tengo clara y es que no pienso perder a Emma nuevamente y mucho menos volver a desaparecer de su vida como lo hice cuando me fui por miedo.
Huyendo de mis sentimientos hacia ella.
Tal vez no sea justo querer tener algo con ella después de tantos años, pero esta vez no pienso dejar pasar mi oportunidad.
Hay un dicho que dice que en la guerra y en el amor todo se vale.
Así que Regina Mills prepárate porque si pensaste que podías conquistarla fácilmente estas bien equivocada.
Conquistare a Emma cueste lo que me cueste.
Así tenga que destruirte para lograrlo.
Bueno chicas por fin volví con un nuevo capitulo...
Disculpen la tardanza, pero he estado full en el trabajo desde que nos robaron y llegaba cansada a la casa prácticamente a dormir :(
Espero que me dejen saber su opinión acerca de este capitulo y sobre todo ¿que opinan acerca de Elizabeth?
Gracias por sus comentarios, por agregar mi historia como favorita y seguirla. Eso significa mucho para mi :)
Saludos desde Venezuela
Att: LyzzR1992
