7º Objetivo: Salir

Desde el día que había visto los restos de la batalla, Bella se escapaba a aquel balcón siempre que podía, intentando averiguar más de lo que había sucedido allí, pero Edward siempre la bajaba, regañándola porque después tenía pesadillas.

Con el paso de los años, el interés de Bella sobre el tema fue creciendo, hasta llegar al punto de intentar escaparse para ir por aquellos parajes, Esme y Carlisle estaban preocupados, ese no era un lugar seguro para ella hasta que tuviera algún conocimiento de combate, podría encontrarse cualquier tipo de criatura habitando por aquellos lugares.

Rosalie intentaba llevar las clases enfocadas hacia otros acontecimientos para que ella se olvidara, y durante las clases surtía efecto, pero en cuanto acababa la bombardeaba a preguntas, una detrás de otra, preguntas a las que Rosalie tenía prohibido responder por el momento.

Bella se enfadaba mucho con todos porque le ocultaban cosas y no saciaban su curiosidad inocente e infantil, sobre todo se enfadaba con Edward, que era el que más tiempo pasaba a su lado, llegando incluso a dejarlo fuera de su habitación solo por fastidiarlo.

Cerca de su octavo cumpleaños, tuvo su último intento de escapar, frustrado de nuevo por Edward, y estaba dispuesta a pasar el cumpleaños encerrada en su habitación hasta que su curiosidad fuera satisfecha, pero en lugar de conseguirlo, como normalmente hacía cuando se ponía así, Esme y Carlisle dejaron que llorara en su cama y le pidieron a Edward que no permaneciera muy cerca de ella, esperando que así sintiera soledad y saliera a celebrar su cumpleaños.

Bella no salió en toda la noche, y cuando llegó el amanecer no recibió ninguna visita de nadie, supuso que todos estaban enfadados con ella por su ausencia. Unos golpecitos suaves llegaron a su puerta y ella abrió con cuidado, asegurándose que fuera quien fuera el que estuviera al otro lado, no entrara sin que ella se lo permitiera. Al otro lado estaba Jacob algo nervioso.

-Jake, ¿qué haces aquí a estas horas?

-He venido a verte, quería felicitarte- Susurró él mirando hacia todos lados- ¿Me dejas pasar? Si me pillan aquí me meteré en un problema serio.

-Claro, pasa.

Jacob entró rápidamente, se acercó a la puerta del balcón de Bella y miró hacia fuera, después le sonrió a Bella.

-He encontrado el regalo perfecto para ti- Su sonrisa era radiante- Y estoy seguro de que te va a encantar.

-¿Regalo? Sabes que no me gustan los regalos.

-Este te va a encantar- Él la acompañó hasta el balcón- He encontrado la forma de salir de aquí sin que nos vean y poder ir a aquel campo de batalla fantasma.

-Si, claro Jacob, muy gracioso, me encanta que me hagas bromas de ese estilo cuando sabes que de verdad quiero ir.

-Te lo estoy diciendo en serio Bella- Le sonrió antes de colgarse del balcón- Hay una forma de salir, solo tienes que confiar en mi y darte prisa.

-¿Estás seguro de lo que vamos a hacer?

-Claro que estoy seguro- Le tendió la mano- Anda ven, yo te ayudaré a bajar.

Jacob la ayudó a colocar sus pies de forma que no resbalaran y colgados de los balcones fueron por un saliente, dejando atrás la zona de los vampiros, pasando de largo la zona de los lobos y llegando a la zona de los ogros.

Allí bajaron al suelo sin hacer ruido, Jacob cogió a Bella y caminando por los rincones fueron adentrándose en una zona completamente desconocida para ambos. Bella sintió miedo al ver a todos aquellos trolls dormidos, haciendo gruñidos extraños, moviéndose con brusquedad, si alguno se movía más de la cuenta podían aplastarlos de un solo golpe sin ser conscientes de ello, pero Jacob cogió su mano con firmeza y la llevó hasta el rincón más oscuro del lugar.

Él pasó primero para abrirle el camino a ella y que no tuviera miedo ante lo que pudiera encontrar al salir, Bella lo seguía muy pegada a su espalda, temiendo ser descubierta en cualquier momento, le extrañaba mucho que Edward no se hubiera presentado ya por allí.

Una vez estuvieron al otro lado, Jacob se adelantó unos metros, comprobando que era seguro, Bella no tardó en seguirlo, asustada por quedarse sola, y cuando estuvieron algo alejados de su hogar, entonces pararon a descansar.

-¿Como sabías que estaba ahí esa salida?

-Escuché como un troll le decía a mi padre que se alegraba de que no conocieras aquel pasadizo, decían que como Edward tenía los pasillos que conducían a todas las salidas muy vigilados era imposible que tú encontraras el túnel, por eso hemos salido por el balcón- Le explicó Jacob- No querían que salieras por ahí, yo me hice el loco e hice como si no hubiera escuchado nada.

-¿Y qué más les da a los trolls si salgo o no? Yo con ellos no tengo mucho contacto.

-Supongo que es la ley, todos cuidan de todos- Se encogió de hombros- Lo importante es que lo hemos conseguido.

-Si, tienes razón- Bella miró a su alrededor, el paisaje no era muy acogedor ni hermoso, pero era lo que ella quería ver, y con eso era feliz- Muchas gracias Jake- Besó su mejilla y Jacob se sonrojó.

-Solo quería verte sonreír.

Él le tendió el brazo y ella lo cogió encantada, comenzaron a caminar por aquellos lugares, al principio había pocos restos, algún cuerpo, algún escudo, pero no era gran cosa. Fueron adentrándose en aquel siniestro lugar, lleno de un silencio sepulcral que ponía la carne de gallina y observaron estandartes con símbolos conocidos por ellos.

Jacob pudo ver algunos emblemas de clanes de licántropos que ya habían desaparecido, su padre le había hablado muchas veces de aquella batalla, de las numerosas pérdidas que tuvieron lugar y eso le encogió un poco el estómago.

Bella, sin embargo, estaba alucinando, todo aquello era desconocido para ella, no pertenecía a ninguno de los grupos que habían participado en la batalla, sabía que su madre había sido humana pero no sabía nada de su padre, nunca nadie lo había nombrado.

Tras ellos, a no mucha distancia, escucharon un sonido extraño, Bella se asustó y se apretó contra Jacob, pero él también estaba temblando. Los dos retrocedieron unos pasos, alejándose de aquel ruido pero sin darle la espalda. El ruido se hizo más fuerte y pronto tuvieron ante ellos una criatura que nunca antes habían visto.

Ante ellos había una criatura con la mitad delantera como si fuera un ave, lleno de plumas, con pico, alas y garras, pero la mitad trasera era más bien de un mamífero, con pezuñas y cola. Bella se quedó bloqueada al verlo, pero Jacob no, él la cogió del brazo y tiró de ella, empezando a correr sin esperar un solo segundo.

Los dos corrían, pasando por lugares estrechos por los que le costaba pasar al animal, pero aun así iba muy cerca de ellos. Bella tropezó y cayó al suelo, así que Jacob se colocó ante ella e hizo frente al animal.

-¡No dejaré que la toques!

-No quiere dañarla joven licántropo- Se escuchó una voz a pocos pasos de ellos, pero Jacob lo ignoró, siguió enfrentando al animal- Muchacho, él no le hará nada a Bella.

-¿Como.. Como... Como sabes mi nombre?- Preguntó Bella temblando desde el suelo.

-¿Tu nombre?- Empezó a reír aquella voz, después se colocó junto al animal, mostrando su condición de vampiro. Era rubio, cabello suelto, delgado, alto, de ojos oscuros- Lo se todo sobre ti.

-¿¡Quien eres y que quieres de ella!

-Solo quiero que no le ocurra nada malo- Respondió acariciando el pico de aquel animal tan extraño- Los dos hemos estado esperándola durante mucho tiempo.

-¿Quien eres?- Bella se puso en pie y miró al vampiro fijamente intentando reconocerlo.

-Mi nombre es James, yo y mi clan somos los últimos vampiros libres que quedan, y con libres me refiero a totalmente libres, vivimos sin escondernos, entre los restos de la batalla oscura.

-¿A que te refieres con libres? ¿Quien se esconde y de que?- Preguntó Bella muy intrigada por las palabras de aquel vampiro.

-Te tienen bien protegida- Rió el vampiro- Si venís conmigo os contaré todo.

-¡No iremos contigo a ninguna parte!

-¿Por qué no hablas por ti muchacho?- James miró a Bella- No debes tenernos miedo, este es Simurg, un hipogrifo, y ha estado apostado delante de la salida por la que habéis aparecido desde tu nacimiento, esperando a que llegaras- James estiró su mano para que Bella la cogiera y acercarla al animal- No debes temerle- Bella se acercó con cautela, y pudo acariciar al animal, este ronroneó y se dejó mimar por ella- ¿Lo ves? No vamos a haceros daño.

-¿De verdad me va a explicar cosas?

-De verdad- Sonrió el vampiro- Venid conmigo a un lugar menos a la vista, os presentaré a mi clan.

Bella sonrió a James y junto a Simurg caminó hacia donde él le indicaba, Jacob no estaba muy convencido pero no iba a dejar sola a Bella, no después de haber sido él el causante de estar allí.

Caminaron durante algunos minutos hasta que llegaron a lo que parecía una casita acogedora, dentro había sombras moviéndose de un lado para otro, James les abrió la puerta y ellos pasaron.

-¿Es ella?- Preguntó una voz femenina mirando fijamente a Bella- Si, es ella.

-Así es Vicky- Afirmó James- Bella, Jacob, estos son Victoria y Laurent, el resto de mi clan.

-Es un placer.

-El placer es nuestro querida- Sonrió Laurent- Por fin te conocemos.

-¿Por qué me conocen?

-Bella, todos te conocen, en cualquier parte a la que vayas todos sabrán de ti- Le explicó Victoria cogiéndole las manos- Tú eres la elegida, la marcada por la luna.

-¿De que hablas?

-¿Nadie te ha dicho nunca de donde viene tu marca?- Ella negó con la cabeza- Esa marca la depositó la luna en tu piel la misma noche en que naciste, tú serás quien decida el destino del mundo.

-Se equivocan, yo no soy eso.

-Ahora no lo crees, pero lo harás- Sonrió Laurent- El día que encuentres a tu compañero lo harás.

-Antes dijo que eran los últimos vampiros libres, pero en casa todos somos libres, ¿a que se refería?

-Bella, ¿sabes como acabó la batalla?- Preguntó James colocándose junto a Victoria y Laurent, frente a ella y Jacob.

-Se que ganó la oscuridad, que por eso tenemos nuestra casa en el refugio.

-Eso es cierto, pero lo que nadie te ha contado es que antes de que los que tú conoces como familia o amigos vivieran ahí, eran esclavos o sometidos por vampiros y licántropos al servicio del señor oscuro, el mismísimo Satanás- Le narró James sin tapujos- Carlisle y el antepasado de Jacob, Ephraim, fueron quienes los liberaron y desde entonces viven todos escondidos en las montañas, esperando el día en que tú los lideres.

Bella lo miró sin creer una sola palabra, más bien al contrario, estaba empezando a sentir miedo de aquellos vampiros, no entendía nada de lo que decían y veía en sus ojos una ansiedad que no sabía interpretar.

-Jacob, quiero irme a casa.

-No puedes irte, no ahora que sabes la verdad- Laurent se tensó- Debes quedarte y prepararte para la batalla, el tiempo apremia.

-No... Quiero volver a casa ahora.

Jacob no esperó a que los tres vampiros respondieran, simplemente cogió el brazo de Bella y echó a correr, salió de la casa y se alejó todo lo que pudo. Pasaron junto a Simurg, que al verlos correr emprendió el vuelo y los siguió desde las alturas. Tras ellos escuchaban los gritos de los tres vampiros llamándolos, no estaban muy lejos.

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Alice entró presurosa en la sala principal, estaban allí algunos representantes de los trolls, Billy como representante licántropo y Carlisle junto a Esme, Emmet, Rosalie y Edward. Jasper la seguía a poca distancia.

-¡Tenemos un serio problema! ¡Bella desaparece de mi campo de visión!

-¿De que hablas Alice? Está en su habitación, ya es casi la hora del amanecer y no ha salido a ningún pasillo- Le informó Edward.

-¡No está allí! ¡El joven Jacob a ido a verla hace un minuto y los dos han desaparecido de mi campo de visión!

-¡Eso es imposible!- Edward corrió hacia la habitación de Bella sin esperar a nadie, abrió con brusquedad y se quedó helado, ella no estaba allí. Siguió su olor y notó que desaparecía por el balcón, se asomó, pero ella no estaba allí. Los demás entraron y esperaron la respuesta de Edward tras observar la habitación- Ella y Jacob han salido por el balcón, se alejan de esta zona, van hacia...- Olisqueó un poco la zona- La zona de los trolls.

-¿Crees que van hacia aquella salida?

-Es muy probable Carlisle- Respondió él sin vacilar.

-¡Démonos prisa, hay que llegar antes de que salgan!

Todos corrieron hacia allí, pero al llegar a aquella zona, el olor continuaba hacia el otro lado de la salida, los trolls que ahí había estaban dormidos por lo que ninguno había podido hacer nada por evitarlo.

Salieron por la salida y se separaron en grupos, Carlisle iba con Edward y Billy, Esme con Rosalie y Emmet, Alice y Jasper iban con los pocos trolls que estaban despiertos, debían apresurarse antes de que algo les sucediera.

Estuvieron buscando durante bastante tiempo, hasta que escucharon los gritos de alguien llamando a Bella, Edward corrió hacia los gritos lo más rápido que pudo hasta que se topó con Jacob y Bella.

-¡Edward!- Bella se abrazó a él, este la cogió en brazos.

-¿¡Se puede saber que estabas pensando!

-¡Lo siento Edward! ¡Lo siento!- Bella empezó a llorar- ¡No quiero quedarme con ellos! ¡No dejes que me lleven!

-¿Quien quiere llevarte?

No hizo falta que ella respondiera, ante ellos aparecieron los tres vampiros de los que estaban huyendo los dos niños. Jacob se colocó tras Edward y se agarró de su pierna con fuerza, por primera vez, Edward no se quejó ante el contacto del joven licántropo.

-Danos a la niña, debemos adiestrarla.

-De eso nada- Edward colocó a Bella en su espalda y se puso en posición de ataque- No pienso dejar que os acerquéis.

Carlisle y Billy llegaron y también se colocaron en posición de ataque, haciendo una barrera entre Bella y aquellos vampiros. Los demás no tardaron en llegar, Esme cogió a Bella en brazos y a Jacob de la mano y los apartó de los demás por si empezaba una contienda.

-Largaos de aquí, no queremos problemas.

-No nos iremos sin la niña, Carlisle- Le indicó James- Ella debe ser adiestrada.

-Lo será si es lo que ella quiere cuando llegue el momento.

-Eso no podéis decidirlo vosotros, el futuro es de todos- Se envalentonó Laurent- No podemos dejarlo todo a lo que una niña decida.

-He dicho que no se irá y es mi última palabra.

Los tres vampiros se prepararon para saltar sobre ellos y coger a Bella, pero Simurg se colocó frente a ellos, apoyando a la familia de Bella, impidiéndoles el paso.

-¿¡Qué haces estúpido!- Se quejó Victoria intentando apartarlo- ¡Debes ayudarnos a nosotros!

-Él protege a Bella, siempre lo hará- Dijo James sintiéndose derrotado- Esta vez nos retiramos, pero llegará un momento en el que ella nos necesite, y entonces no podréis impedir que se quede con nosotros- Se giró y empezó a alejarse- Tener en cuenta que no estamos en bandos distintos, nosotros no somos el enemigo.

-Eso ya lo veremos- Respondió Edward desafiante. Esperó a que todos los demás se alejaran y entraran en la entrada de "El refugio" antes de darse la vuelta, fue hasta allí, miró al hipogrifo- Tu misión y la mía son la misma, gracias por cuidar de ella y ayudarnos, te prometo que yo la cuidaré también- El hipogrifo asintió y salió volando de nuevo.

Edward entró por la puerta y se aseguró de que quedara bien cerrada, para que nadie pudiera entrar ni salir por ella de nuevo. Después fue hasta la sala común y se reunió con el resto, iban a tener una seria charla con Bella y con Jacob sobre lo sucedido.

Hola!

Aquí tenéis el siguiente capítulo, espero que os haya gustado. Bella y Jacob son un poco traviesos, ¿verdad? ¿Qué les sucederá después de eso? ¿Os gustan los personajes de James, Laurent y Victoria en esta historia? Mas adelante tendrán más importancia, ahora mismo ha sido una leve introducción de ellos.

¿Os gusta Simurg? Se me ocurrió de repente ese personaje.

Espero vuestros reviews con impaciencia.

Nos leemos