8º El castigo

Esme no soltó a Bella ni a Jacob hasta que en la sala común estuvieron todos los que habían salido a aquel campo de batalla, y aun después, los colocó a los dos pegados a ella, conocía bien el temperamento de la mayoría de los que estaban allí y no estaba dispuesta a dejar que dos niños fueran el blanco de su ira por mucha razón que tuvieran.

Los trolls se colocaron en su lugar correspondiente, mirando a los dos niños con enfado y golpeando en sus manos las enormes porras que siempre llevaban con ellos. Rosalie y Alice fueron junto a Esme, pero no dirigieron ninguna mirada a los niños. Desde un rincón de la sala Emmet y Jasper observaban la habitación, teniendo un campo de visión perfecto de toda la estancia. Edward caminó hasta colocarse junto a Esme, miró a Jacob con ira y a Bella con enfado y decepción, los dos bajaron el rostro impidiendo su mirada. Carlisle y Billy fueron los únicos que se quedaron en el centro de la sala.

Todos se quedaron en silencio, mirándose unos a otros, sin saber muy bien como empezar aquel tema tan delicado, había que reprender a los dos niños pero la manera de hacerlo era algo complicada.

Jacob miró la sala y al ver las caras tan serias de todos no pudo evitarlo, soltó una carcajada tan sonora que todos lo miraron a él.

-¿¡Te hace gracia lo que ha sucedido!- Preguntó su padre enfadado- ¿¡Tienes idea del peligro al que os habéis expuesto!

-No ha sido para tanto...

-¿¡Qué no ha sido para tanto?- Continuó uno de los trolls- ¿¡Como te atreves a decir eso! ¡Tú no tienes ni idea!

-¡Mereceis que os azoten a los dos!- Gritó otro troll- ¡Tú especialmente chico! ¡Tú eres mayor que ella! ¡Sabes las normas de arriba a abajo! ¡No tiene perdón lo que has hecho!

-¡Dejadlo en paz!- Gritó Bella saliendo de detrás de Esme para encarar a esos dos trolls que se atrevían a acusar y culpar a su mejor amigo- ¡Él lo hizo por mi! ¡Yo era la que quería salir! ¡Si alguien merece ser castigada soy yo, no Jacob!

-Tú también serás castigada- Dijo la voz fría de Edward.

-¡SILENCIO TODOS!- Gritó Carlisle. Todos se quedaron en absoluto silencio y lo miraron fijamente- Esto no volverá a repetirse, ¿verdad que no?- Tanto Bella como Jacob negaron enérgicamente- Y vais a aceptar el castigo que se os imponga sin queja- Asintieron los dos- Lo que habéis hecho es algo muy grave, os habéis puesto en peligro los dos y con eso a todos nosotros por haber tenido que salir a buscaros, ¿lo entendéis?- Los dos asintieron de nuevo- Bien, siendo así, Jacob, ve con tu padre, él te castigará como mejor crea, Bella, ve a tu habitación, Edward te acompañará, nosotros iremos de inmediato.

-¿¡Y ya está! ¿¡Eso es todo!- Se quejaron los trolls.

-Si, ya está, ¿hay algún problema?

-¡Exigimos que sean castigados con severidad!- Volvió a decir enérgico.

-Son solo unos niños, y he dicho que eso es suficiente- Carlisle los miró a los ojos fijamente- ¿Entendido?

-Si, entendido.

Los trolls fueron a su zona a descansar, no muy contentos con lo acontecido en aquella reunión, pero Carlisle siempre hablaba con sabiduría y sabían que si no había hecho más era por algo. Billy cogió a Jacob con brusquedad del brazo y se lo llevó de allí, Edward tomó a Bella entre sus brazos y sin dirigirle la mirada caminó hacia su habitación, dejando a los demás en la sala comunitaria.

Bella tampoco quería mirarlo a la cara, pero no por la razón que Edward pensaba, Bella estaba enfadada con todos, sobretodo con él, nadie había tenido en cuenta lo que ella sentía o pensaba.

-Me alegra ver que al menos sientes algún remordimiento.

-No me arrepiento de haber salido- Se hizo la valiente sin dirigir la mirada hacia Edward- Es lo que quería y es lo que he hecho.

-¿Desde cuando eres tan caprichosa Bella? Nunca antes te habías atrevido a desobedecer de esta forma.

-Desde que se que todos me ocultáis cosas- Edward la bajó cuando llegaron a la puerta de la habitación, allí se adentraron los dos- No me gusta que me mientan...

-Bella, hay cosas que aun eres muy pequeña para entender, cosas que escapan a tu comprensión por tu corta edad, cuando llegue el momento lo sabrás todo.

-¿¡Y quien decide cuando estoy preparada! ¿Tú!- Se cruzó de brazos- ¡No eres mi padre!

Edward se tensó al escucharla hablar así, nunca antes la había escuchado desafiarle de aquel modo, nunca antes se había sentido herido por ella, y la forma en la que ella lo estaba mirando no lo hacía sentir mejor.

-Ya veo que hoy no dejaremos de discutir- Se apoyó en el marco de la puerta- Puede que no te lo creas, pero entiendo como debes sentirte.

-El único que de verdad me entiende es Jacob...

Edward golpeó la pared de la habitación con su puño al escucharla decir eso, Jacob no era de su agrado, no soportaba ver como ella se acercaba a aquel niño, y ahora tenía un motivo más para odiarlo, Bella se sentía más unida a Jacob que a él.

Carlisle y Esme entraron pocos minutos después en la habitación, notando la tensión de Edward y la mirada gélida que Bella le estaba dedicando. Se extrañaron mucho de aquella forma de actuar de ambos, nunca antes habían tenido ese tipo de problemas.

-Bella, ¿de verdad entiendes la gravedad de lo que ha sucedido hoy?- Preguntó Carlisle sentándose junto a ella en la cama- Me parece que no eres consciente del peligro al que os habéis expuesto.

-Se que esos tres vampiros podían habernos hecho daño.

-No solo ellos Bella- Le cogió la mano mirándola con seriedad- Hay muchas criaturas que no conoces ahí fuera, criaturas que no distinguen el bien del mal, ¿y si en lugar de con esos tres vampiros que no querían hacerte daño te hubieras encontrado con algún otro ser?

-Solo quería ver que había ahí fuera.

-Lo se Bella, pero cuando te decimos que no, es por tu bien- Bella bajó la mirada avergonzada, Carlisle, al ver sus ojitos al borde de las lágrimas sintió compasión y relajó la expresión de su rostro- Aunque comprendo que eres una niña y la curiosidad es difícil de vencer.

-¿No estás enfadado conmigo?

-Enfadado no es la palabra Bella- Carlisle cogió la barbilla de la niña y la obligó a mirarle a los ojos- Estoy decepcionado y preocupado- Bella intentó bajar de nuevo la mirada pero él no la dejó- Podría haberos pasado algo a cualquiera de los dos, ¿como crees que nos habríamos sentido si eso hubiera ocurrido?

-Aquí todos se preocupan por mi por lo que dijo aquel vampiro, porque tengo esta marca- Señaló la marca de la luna.

-¿De verdad crees eso? ¿No te has dado cuenta de lo importante que eres para todos nosotros?- Carlisle suspiró- Bella, te queremos como si fueras nuestra propia hija, cualquier cosa que te ocurra nos importa.

-¿De verdad?

-De verdad- Le dedicó una sonrisa que hizo que ella se relajara- Te propongo un trato, si tú no vuelves a intentar escaparte, cada semana contestaré a una de las miles de preguntas que pasan por tu cabecita, ¿de acuerdo?

-¿Lo dices de verdad?- Carlisle asintió- ¿Me lo prometes?

-Lo prometo siempre que tú te comportes.

-Gracias- Lo abrazó con fuerza- Te quiero mucho Carlisle.

-Y yo a ti pequeña.

-¿Qué va a suceder con Jacob?- Preguntó asustada- ¿Van a ser muy duros con él?

-No lo creo, pero dudo que él vuelva a querer sacarte de aquí.

-Él lo hizo por hacerme sonreír, no lo hizo con mala intención- Intentó disculparlo- Lo quiero mucho, no quiero que lo castiguen por mi culpa- Edward se tensó más que antes y salió de la habitación.

-No te preocupes por Jacob, él estará bien, ahora hablemos de tu castigo- Ella asintió- Hemos pensado que durante un tiempo vas a hacerle compañía a Alice, la ayudarás en lo que ella quiera, aunque sea lo más absurdo del mundo, ¿te parece bien?

-Si, lo que queráis.

-Bien- Sonrió, besó su mejilla y se levantó- Nos retiramos ya, intenta descansar un poco.

Bella se tumbó en su cama y vio como Carlisle se alejaba de ella, pero Esme no cogió su brazo.

-Adelántate, ahora mismo voy yo- Esme esperó a que Carlisle cerrara la puerta y entonces ella se acercó a la cama, se sentó en el borde y se abrazó a Bella- No sabes el miedo que he tenido hoy por si te pasaba algo.

-Lo siento Esme, no quería hacerte sufrir.

-No te disculpes, pienso que nosotros nos hemos excedido un poco en ocultarte algunas cosas por tu corta edad, deberíamos haberte contado algunas cosas para que esto no sucediera- Bella le sonrió- ¿Por qué Edward está tan tenso Bella? ¿Ha sucedido algo?

-Me he enfadado con él.

-Bella, se que a veces puede parecer que Edward exagera cuando se trata de tu protección, y puede que tengas razón- Le tomó la mano y le sonrió con ternura- Pero se preocupa mucho por ti, tú eres lo más importante para él, no le hagas sufrir porque te quiera de la manera que lo hace.

-Lo pensaré.

-Bien- Besó su frente y se levantó- Descansa pequeña.

Esme salió y dejó a Bella dormir el resto del día, había sido una situación agotadora y en muchos sentidos escalofriante, estaba exhausta y no tardó en conciliar el sueño que tanto necesitaba. Bella durmió tan profundamente que no recordó si había soñado con algo o no, pero al llegar la noche, despertó de bastante mejor humor.

Salió de su habitación y se encontró con Edward apoyado en la pared de enfrente, mirándola sin saber muy bien que decir o hacer, Bella pensó en la conversación que había tenido con Esme y se acercó a él.

-Siento lo que pasó ayer- Le dijo mirándolo a los ojos- Se que tú solo te preocupas por mi.

-Me alegro de que no estés enfadada conmigo.

-Nunca me enfadaría contigo- Le sonrió y lo abrazó- Te quiero Edward.

-Y yo a ti pequeña.

Bella iba a emprender su camino hacia los aposentos de Alice cuando escuchó como Jacob la llamaba, ella esperó a que él llegara, notando como Edward gruñía de modo casi inaudible.

-Hola Jake- Le sonrió ampliamente.

-Hola Bella- Miró a sus espaldas y después a Edward- No tengo mucho tiempo, tengo que ir con mi padre en seguida, solo quería darte las gracias por defenderme ayer.

-No hay de que Jake, somos amigos.

-Lo se, pero aun así, muchas gracias- Jacob besó la mejilla de Bella y rojo como un tomate salió corriendo en dirección contraria.

Bella solo sonreía, se giró para caminar a los aposentos de Alice para comenzar su castigo, viendo como Edward miraba en la dirección en la que Jacob se había marchado con fuego en la mirada y los puños apretados con fuerza.

Bella no quiso preguntar, no quería enfadarse de nuevo con Edward, así que le cogió la mano, le sonrió y los dos caminaron por los fríos pasillos. Llegaron a la habitación de Alice, en la puerta estaba Jasper, impidiendo el paso. Bella lo miró algo cohibida, siempre se había sentido atemorizada por la mirada impasible de Jasper, pero este le dedicó una leve sonrisa, se apartó a un lado y los dejó pasar.

-Bienvenida Bella- La saludó Alice al verla en el umbral- Por fin vamos a poder conocernos a fondo.

Hola, siento haber tardado más en subir el capítulo pero tengo a mi niña malita y no he tenido mucho tiempo.

Espero que os haya gustado, se que no es muy largo pero de verdad, llevo sin dormir desde hace dos días por mi nena y entre el trabajo y todo no doy para más.

Espero tener más tiempo mañana.

Gracias por vuestros reviews.

Nos leemos