10º Creciendo en cuerpo y mente

Por más que a Edward le molestara, no pudo evitar que Bella y Jacob continuaran con su relación de amistad, Bella se había puesto muy firme con respecto a eso, y nunca permitió que Edward se entrometiera.

El resto de la familia no le daba mayor importancia, Jacob era un buen chico que se preocupaba por ella y la hacía reír, gracias a él, Bella había podido crecer como una niña normal, entre juegos y risas, mientras era instruida por los demás.

Alice era su otra gran amiga, aunque hacía tiempo que su castigo había sido levantado, Bella no dejaba de ir con ella antes de sus clases con Rosalie, se divertían, se contaban secretos y cotilleaban sobre los demás cuando estaban a solas.

Y de esa forma, Bella se convirtió en una preciosa adolescente, muy inteligente y culta, se había ganado el respeto de todos, tanto vampiros, como licántropos y trolls, todos sabían que podían confiar en ella y que cuando hablaba lo hacía con conocimiento de lo que decía.

Carlisle empezó a dejarla participar en las reuniones que mantenían con todos los habitantes del refugio como muestra de confianza por su madurez y templanza, era el orgullo de todos los vampiros que habían participado en su educación.

Aprovechando las horas de sueño de Bella durante el día, Alice se apresuró en ir a la sala vampírica, donde solían reunirse todos ellos para hablar de cosas durante el día si no tenían nada más que hacer. Alice se sentó junto a Esme y Carlisle, de inmediato, Rosalie y Edward se colocaron frente a ellos, y Jasper y Emmet se acercaron un poco, pendientes de lo que Alice tuviera que decir.

-Se acerca el día.

-¿Qué día Alice?- Preguntó Esme, un poco desconcertada.

-El día en que Bella elegirá a su compañero y decidirá su destino.

-Aun es una niña Alice- Se quejó Edward de inmediato- No tiene que elegir a nadie hasta que crezca un poco más.

-Eso no es decisión tuya Edward, te guste o no, el día de su cumpleaños su corazón decidirá quien es su compañero y aparecerá la marca de la luna en él.

-¿Y tienes idea de quien puede ser?- Preguntó Rosalie seriamente- Porque el único que ha estado lo suficientemente cerca de ella como para causar ese tipo de sentimiento es ese chu...- Se cayó al ver la mirada reprobatoria de Esme- Es Jacob Black, es el único cercano a su edad que conoce.

-No veo con claridad de quien se trata, pero todo indica que podría ser él. Se que será alguien del refugio, alguien de su ambiente habitual, con el que tiene mucha confianza, es muy probable que sea él.

-¡Me niego en rotundo a eso!- Se indignó Edward- ¿¡Con ese chucho! ¡No lo acepto! ¡No lo permitiré!

-¿Y qué piensas hacer al respecto? No puedes evitar que estén juntos si así lo quieren ellos.

-¡Oh, claro que puedo!- Le aseguró con ferocidad- ¡Soy capaz de encerrarla si es necesario!

-Basta ya- Se quejó Carlisle- Gracias por avisarnos Alice, estaremos pendientes de cualquier cosa que suceda- Ella asintió, cogió la mano de Jasper y salió de allí- Rosalie, ¿por qué no vas a preparar la lección de Bella?

-Está bien, Emmet, ¿me ayudas?- Le pidió dedicándole una sonrisa- Hoy me gustaría explicarle algo de la gran guerra.

-Claro.

Los dos salieron de allí de inmediato, dejando a Edward a solas con Carlisle y Esme. Carlisle se levantó y dejó el hueco junto a Esme libre, ella le hizo una señal a Edward para que ocupara ese lugar. Una vez estuvo sentado a su lado, Esme le tomó las manos con cariño.

-Se que te preocupa el bienestar de Bella- Él asintió- Y por eso no puedes interponerte en sus sentimientos.

-Pero con él...

-Si es lo que ella quiere deberás aceptarlo Edward- Continuó- Todos queremos que ella sea feliz, tú el primero- Volvió a asentir- Y si ella elige a Jacob Black y es feliz de esa forma, ¿no te sentirías bien por ella?

-Yo... No lo se...

-Edward, ¿acaso sientes algo distinto por Bella?- Le preguntó Carlisle- ¿Es posible que ansíes ser algo más que su guardián?

-¡No! ¡Claro que no!

-¿Estás seguro de ello?- Volvió a preguntar Esme- No sería nada malo que sintieras algo por ella, ya no es una niña.

-La quiero, pero no de ese modo- Respondió de inmediato- No podría verla de ese modo...

-Edward, puedes engañarte a ti mismo pero no a nosotros- Le sonrió Esme- Puede que aun no lo sepas, pero sientes por ella cosas más fuertes de las que crees.

-No lo entiendo...

-No tienes porque entenderlo Edward- Carlisle lo cogió del hombro- Y no le des vueltas ahora, deja que las cosas sigan su curso con normalidad, verás como todos salimos ganando.

-Supongo que tienes razón- Suspiró sin saber muy bien que hacer- Creo que iré a mi habitación un rato.

Edward salió de allí y caminó lentamente por los pasillos, pensaba en las palabras que le habían dicho Carlisle y Esme, y aunque no las entendiera bien, estaba seguro de que le habían dicho esas palabras por alguna razón, en todos los años que llevaba con ellos nunca había encontrado algo malo en lo que decían, siempre hablaban con mucha sabiduría.

Llegó a su habitación y miró la de Bella, la puerta estaba medio abierta y no pudo evitarlo, sintió como si un cordel tirara de él hacia dentro. Nada más traspasar el umbral notó su embriagador olor y se formó una sonrisa en sus labios, se acercó a su cama y se quedó absorto mirándola, su pálida piel iluminada por la luz del sol que entraba por el ventanal hacia que se viera preciosa.

Se sentó a su lado y tocó su mano, sintiendo su cálido tacto, un suspiro brotó de los labios de ella, se dibujó una sonrisa en su rostro y un "Edward" salió levemente de su garganta, sonando para él como música angelical.

Sin darse cuenta, se inclinó poco a poco sobre su rostro y rozó sus labios con los de ella, sintiendo una corriente eléctrica recorriendo su cuerpo completamente, de inmediato se incorporó y se quedó estático mirando a Bella. Se dio cuenta de lo que acababa de ocurrir y salió corriendo hasta su habitación, se encerró y se aovilló en el suelo, acababa de descubrir sus sentimientos, y no estaba seguro de ser capaz de sobrellevarlos.

Cuando anocheció aun continuaba en esa posición, y no se movió ni un milímetro cuando Bella pasó a ver que le ocurría, sorprendida de no encontrarlo en la puerta de su habitación como era costumbre en él. Cansada de intentar hacerlo hablar, Bella salió y se reunió con Alice como solía hacer, intentando sacar su habilidad psíquica.

-Alice, llevamos años buscando y no hemos encontrado nada, puede que yo no tenga ninguna habilidad psíquica.

-Tonterías- Sonrió Alice- Se que la tienes, lo que ocurre que tu mente se niega a expandirse y darle paso.

-¿Y se te ocurre algún motivo para que mi mente no quiera expandirse?

-Claro, se exactamente porque- Alice la cogió de la mano y la sentó a su lado- Tu mente aun es la de una niña en algunos sentidos, hasta que no encuentres a la persona destinada a ti no sufrirás el cambio totalmente de niña a mujer.

-¿A que te refieres Alice? ¿A enamorarme?- Alice asintió- No se de quien, aquí dentro no hay nadie a quien yo le interese.

-Te equivocas Bella, hay varios candidatos, y cuando elijas entre ellos entonces encontraremos tu habilidad.

-Si, ya, claro Alice- Rió Bella sin demasiadas ganas- ¿Acaso tú has encontrado a la persona destinada a ti? Porque yo te veo usar tu poder sin problema y con gran maestría.

-Desde luego, hace ya bastante tiempo que la encontré- Volvió a sonreír- Tú lo ves todos los días cuando vienes aquí conmigo, siempre está a mi lado.

-¿Jasper?- Alice asintió- ¿Jasper es tu pareja?

-Así es, hace mucho tiempo que los dos sabemos que estamos destinados, por eso él se convirtió en mi protector.

-Vaya... Es... No se... Nunca os he visto demostraros afecto ni nada parecido...- Dijo un poco perpleja.

-Si, bueno, ten en cuenta que nosotros no necesitamos dormir Bella, tenemos bastante tiempo para demostrar nuestro afecto sin que nadie nos vea.

-Si, tienes razón- Rió Bella, esta vez más animada- ¿Y Edward? Él también tiene un don, me lo contasteis cuando me explicasteis como mi madre y yo llegamos aquí, ¿él también tiene a alguien?

-El caso de Edward es diferente, él aprendió por otro medio, el de la rabia y el dolor- Le explicó Alice con delicadeza- Edward aprendió a utilizar su poder cuando mataron a la que él consideraba su hermana, fue poco después de llegar al refugio.

-Nunca me ha contado nada de eso.

-No se lo ha contado a nadie, los que lo sabemos somos los que estuvimos con él cuando ocurrió- Le dijo seriamente- Edward no quiere remover el pasado, así que no le hagas preguntas al respecto, si quiere, él te lo contará algún día.

-Está bien.

Después de su reunión con Alice, Bella fue a la clase que tenía con Rosalie, y luego se reunió con Jacob, como hacía siempre, faltaban apenas dos días para su cumpleaños y Jacob estaba especialmente ansioso porque llegara ese día.

-Jake, deja de darle tanta importancia, es solo otro estúpido cumpleaños.

-Vamos Bella, no todos los días cumple alguien 15 años- Sonrió- En mi raza, los 15 años es cuando se alcanza la edad adulta, y es cuando se puede elegir pareja.

-¿No me digas? ¿Entonces ya has elegido?

-Yo si, pero no se si ella siente lo mismo- Dijo cabizbajo y sonrojado- Nunca le he dicho lo que siento.

-Seguro que te acepta, sería una estúpida si no lo hiciera.

-¿Tú crees?- Bella asintió sin dudarlo- ¿Entonces debería decirle lo que siento?

-Sin esperar más.

-Está bien- Jacob cogió aire y la miró- Bella, ¿querrías ser mi compañera?

Bella se quedó helada ante la declaración de Jacob, aquello le había pillado por sorpresa y no sabía como reaccionar.

Hola, aquí tenéis un nuevo capítulo, espero que os guste.

¿Que responderá Bella? ¿En quien aparecerá la marca? ¿Como reaccionará Edward?

Gracias por la buena acogida que le estáis dando a este fic, me alegro de que os guste, y si me hicierais el favor de pasaros por "Prisionero de los secretos" y dejar reviews os lo agradecería, creo que esa historia tambien os gustará.

Nos leemos en el siguiente.