Capitulo 11: -Decisiones-
Sin rumbo y confundida, así era como se sentía Regina luego de haber salido de la oficina de Emma.
Por su mente estaban pasando muchas cosas, tenía tantas preguntas y al mismo tiempo pocas respuestas.
En esos momentos Regina no sabía cómo sentirse.
No solo era el hecho de volver a ver a Emma, sino también de haberse enterado que tenía una hermana gemela a la que nunca llego a conocer, ni conocerá porque por cosas del destino falleció luego de dar a luz a dos preciosas niñas.
No bastando con eso, la persona en la que su hermana confío antes de morir y a la que le pidió que cuidara de sus hijas como si fueran suyas no era otra, sino la mismísima Emma Swan. La misma mujer de la que ella se había enamorado.
Después de ese beso que habían compartido ambas en la oficina de la rubia y con tal intensidad.
Regina supo que no debía permanecer allí por más tiempo o sino terminaría dejándose llevar.
Por eso prefirió salir a dar un paseo para poder calmarse, ya que a pesar de su confusión estaba molesta con Emma por haber huido y ocultarle todo.
Eran muchas las cosas que tenía que procesar y en esos instantes no sabía cómo hacerlo.
Después de pasear un poco por las calles parisinas tratando de despejar su mente y sin lograrlo, por fin tomo y taxi y le indico la dirección del hotel donde se hospedaba.
Para Emma Swan todo sucedió tan rápido.
En un momento ambas estaban besándose como si nada más importase aparte de ellas y luego un segundo después Regina se separó y se fue dejándola allí con sus pensamientos.
La rubia había tratado de mantenerse fuerte, pero una vez que la puerta de su oficina se cerró detrás de sí, ella no pudo evitar soltar las lágrimas que había estado conteniendo.
Todo era tan confuso ahora.
Tenía tantas cosas en su cabeza, que no sabía ya que hacer y a pesar de su rechazo hacia la morena, ella aún seguía amándola y todo esto que estaba sintiendo ahorita, ese mar de emociones y sentimientos estaban amenazando con consumírsela poco a poco y esta vez no estaba tan segura de poder luchar contra ellos nuevamente.
Por eso lo más seguro para ella y por el bienestar de su relación y su futuro matrimonio era mantener las distancias con Regina. Aunque estaba casi segura de que la morena no se la pondría tan fácil y menos aun sabiendo de la existencia de las niñas.
Después de recibir un mensaje de Elsa avisándome que Graham había llegado y que ahora él se encontraba con las gemelas debido a que ella tuvo que atender unos asuntos con urgencia, me fui al baño que se encontraba en mi oficina y me retoque el maquillaje borrando todo rastro de que hubiera estado llorando unos minutos atrás y trate de serenarme lo mejor posible.
De igual manera, decidí que lo mejor que debía hacer era dejar que las cosas pasaran como tuvieran que pasar y sin pensar mucho más en ello tome mi bolso y me fui a buscar a mis hijas y a Graham.
Finalmente cuando los divise en la cafetería que tenemos en la empresa, los tres estaban muy entretenidos comiendo helado y no pude evitar reír cuando Anna le rabo un poquito de su helado a Every cuando ella estaba distraída hablando con Graham sobre el nuevo juguete que le había comprado su tía Ruby o Rubs como le decían ambas por cariño a mi mejor amiga.
Anna al escuchar mi risa no tan disimulada salió corriendo directamente hacia mí, haciendo que me agachara y la recibiera gustosa en mis brazos.
Al ver como Anna se bajó de su silla y salió corriendo Every y Graham voltearon y se dieron de cuenta de mi presencia.
-Mami te extrañe- Me Dijo mi pequeña mientras me abrazaba fuerte con sus bracitos.
-Yo también te extrañe mi pequeña princesa- Le dije mientras la cargaba y le daba muchos besos para ir hacia la mesa donde se encontraban mi otra princesa y mi prometido.
-¿Me guardaron helado?- Les pregunte a Every y Graham apenas me senté en la silla que se encontraba al lado de la de Anna.
-Si mami yo te guarde-Dijo mi pequeña Every y me entrego un poquito de su helado, el cual me comí gustosa.
Por la forma en que Graham me estaba mirando supuse que quería preguntarme algo y le hice seña que después a lo que el asintió comprendiendo que lo que quisiera preguntarme lo podía hacer cuando estuviéramos solos y no en la presencia de las niñas.
-¿Tienes que trabajar dentro de un rato?– Le pregunte, ya que había decidido tomarme la tarde libre y quería pasarla en algún parque en compañía de las gemelas y el sino tenía que trabajar.
-No amor, esta tarde no tengo consultas-Me informo, a lo que yo no pude evitar sonreír enormemente.
-Perfecto, vámonos de paseo los cuatro entonces yo me voy a tomar la tarde libre también- Dije, haciendo que mis hijas se emocionasen mucho.
Una vez que salimos de la cafetería de la empresa, todos nos fuimos a nuestras respectivas casas para colocarnos ropa más cómoda para nuestro paseo, ya que tanto Graham como yo llevábamos puestos ropa de oficina y las gemelas estaban usando su uniforme.
Una vez que todos estuvimos listos nos reunimos en un pequeño restaurante que queda cerca mi oficina y almorzamos entre una charla amena. Mis hijas se encontraban tan emocionadas por el paseo que una vez que terminamos de comer partimos al Monte Saint-Michel que es una de las atracciones turísticas más impresionantes del país al punto de que no puede hacerse turismo en Francia sin pasar por el Monte Saint-Michel y que a pesar de ir varias veces es algo tan maravilloso que no te cansas de hacer.
Debido a que se trata de una isla rocosa que alberga una abadía medieval de una majestuosa arquitectura. Lo fenomenal del lugar no es únicamente la belleza de la construcción y lo extraño del sitio donde ha sido levantada sino que si usted pasa algunas horas allí podrá ver cómo el trayecto que usted ha recorrido tranquilamente para entrar a la abadía comienza a ser cubierto por la marea creciente hasta tapar completamente la isla y dejar la construcción con el aspecto de estar flotando en medio del océano.
Durante nuestro paseo, mientras las gemelas caminaban delante de nosotros Graham aprovecho para preguntarme que sucedió en mi oficina y a que se referían las gemelas cuando le dijeron que vieron a su otra momma.
Yo al principio me sorprendí y sentí mi corazón latía como si fuera a salírseme al darme cuenta de que mis hijas seguían refiriéndose a Regina como su otra momma y también al recordar por unos segundos el beso que ambas compartimos antes de que se fuera y me dejara sola con mis pensamientos
Sin embargo, trate de centrarme en el presente y en el hecho de que tenía que hablar con las gemelas y explicarle que la mujer que vieron conmigo en mi oficina no era su otra mama, sé que sería difícil que lo entendieran por su corta edad y más si llegasen a tropezarse con ella nuevamente en la oficina pero era lo correcto por hacer. No podía permitir que Anna y Every siguieran pensando que Regina era su mama, porque en un futuro podrían terminar haciéndose daño y eso es lo que menos quiero para ellas.
Asimismo, termine contándole a Graham que el nuevo arquitecto que contrato mi padre no era otro sino la mismísima Regina Mills.
Al escuchar el nombre de Regina note como Graham se sorprendió y se tensó en un principio, pero a medida de que le iba contando nuestra discusión se iba calmando.
Sé que él sabe de mis sentimientos hacia la morena y de que a pesar que he intentado olvidarla no he podido, por eso para no lastimarle omití unas cosas y el hecho de que Regina y yo nos besamos unos segundos antes de que ella saliese de mi oficina.
Una vez que termine, seguimos caminando un rato mas aunque en un silencio un tanto incomodo ya que note que él se quedó pensativo y por más que trate de llamar su atención no lo logre porque era como si su mente estuviera en otra parte y no con nosotras, por eso cuando Every me dijo que Anna y ella estaban cansada y que se querían ir no dude ni un segundo y pocos minutos después todos nos encontrábamos rumbo a la casa.
Una ven en casa las niñas se fueron a ver sus comiquitas con un Graham que me pedía con la mirada ayudase y le salvara y yo solo negué con la cabeza y logrando que él me hiciera un puchero como un niño cuando no se sale con la suya, cosa que me hizo soltar una carcajada, al mismo tiempo que me encaminaba hacia la cocina para preparar la cena.
Agarre mi móvil y coloque mi música en aleatorio e inmediatamente la voz de las chicas de Little Mix invadió la estancia con su tema Pretend it's OK y yo me concentre en lo que estaba preparando al mismo tiempo que me dejaba llevar por la música.
-What would you do? What would you say? How does it feel? Pretend it's OK. My eyes deceive me, but it's still the same. Pretend it's OK- Emma estaba tan concentrada cantando al ritmo de la canción que cuando Neal entro en la cocina ella no se dio de cuenta.
-Hola Emmy-Saludo Neal después de agarrar a la rubia por la espalda y guindársele como un koala haciendo que esta que no se lo esperaba se asustase un poco.
-Mmm huele rico hermanita-Termino de decir antes de soltarse y darle un beso en la mejilla a su hermana mayor.
-Neal un día de estos vas a hacer que me dé un infarto del susto-Le regañe, mientras le daba un golpe por el hombro. Él siempre había tenido la mala costumbre de agarrarme desprevenida cuando menos me lo esperaba y a pesar de que sea común en él nunca me he acostumbrado a ello.
-Lo siento sis, pero es que huele tan sabroso que no me pude contener- Expreso cuando se acercó a ver qué era lo que estaba cocinando.
-Oh my god hiciste reina pepiada de cena Emmy-Exclamo sumamente emocionado al mismo tiempo que me agarro y comenzó a hacerme cosquillas y a llenarme de besos por toda la cara haciéndome reír.
-Suéltame tonto-Le dije entre risas.
-¿De qué se ríen?-Pregunto Eva, quien había escuchado las risas de ambos incluso antes de entrar a la cocina.
-Pues veras Evy aquí nuestra querida hermana mayor nos está haciendo nuestra comida favorita-Le explico Neal, mientras se soltaba de Emma y se iba a parar al lado de su hermana gemela.
-¿En serio Emmy?- Pregunto la otra rubia viendo con ojitos de cachorro a su hermana mayor.
-Si tonta, pero si no me ayudan no les voy a dar-Dijo Emma, tratando de hacerse la dura aunque no pudo evitar ocultar la sonrisa que nació en su cara al compartir más tiempo con sus hermanos menores y es que últimamente no se veían casi a pesar de que vivian en la misma casa y eso se debía a que los gemelos estaban full es sus estudios, ya que se encontraban en los exámenes finales en la universidad y ella se hallaba ocupada con varios proyectos que tenía la empresa y cuando llegaba a la casa trataba de pasar el mayor tiempo posible con sus hijas.
Al escuchar eso ambos se pusieron a ayudar a Emma y es que esa era su comida favorita. Tanto las gemelas y la mismísima Emma les encantaba. No hay nada mejor como cenar o desayunar una rica arepa al estilo Venezolano y más aún una reina pepiada. Eso era como estar en el cielo y no era una exageración por parte de ellos y cada vez que lo decían sus amigos siempre se burlaban, pero ellos no le hacían caso porque al final no sabían lo que se estaban perdiendo.
La cena transcurrió de manera amena, entre risas y chistes y aunque Emma pudo notar que Graham seguía un poco distante no quiso comentar nada.
Cuando vio que las gemelas comenzaron a bostezar inmediatamente con la ayuda de Neal las llevo a su habitación.
A pesar de las quejas por parte de ambas termino dándole un pequeño baño y acostarlas.
Cuando ya estaba por salir de la habitación Every le pregunto si podía leerle ese libro que tanto le gustaba a ambas y que hoy en día era muy reconocido a nivel mundial.
"Once Upon A Time" se llamaba dicho libro, un poco particular ya que este contaba la historia de todos los cuentos que conocemos, pero de una manera muy diferente y que de alguna manera logro atrapar la atención de sus hijas y hasta de ella misma.
En ese libro la Salvadora llegaba a un pequeño pueblo que se encontraba sumergido por una maldición gracias a Henry, el hijo que años atrás dio en adopción y que termino siendo adoptado por la Alcaldesa de Storybrooke. También conocida en el Bosque Encantado como la Reina Malvada. En un principio la relación entra ambas fue difícil, siempre vivían discutiendo y muchos pensaban que se odiaban a muerte, sin embargo la tensión sexual que existían entre ambas podía notarse a miles de kilómetros.
Sin embargo ambas aguantaron y con el pasar del tiempo y de la ruptura de la maldición, ambas se vieron obligadas a trabajar juntas para salvar a Henry y al mismo tiempo vencer a los villanos que asediaban a la pequeña ciudad.
Ambas mujeres, siempre trataron de negar los sentimientos que sentían la una hacia la otra y por eso terminaron relacionándose con unos hombres que no eran los adecuados para ellas, ya que estas se pertenecían la una a la otra. Con las muertes de sus respectivas parejas ambas se quedaron solas y su amistad sigo fluyendo como lo había venido haciendo a lo largo de los últimos años.
Aun acallando los sentimientos que sentían la una hacia la otra, la batalla final llego al pequeño pueblo y con ella la eminente muerte que se cernía sobre la Salvadora.
La Ex- Reina Malvada, al ver el peligro que corría la Salvadora con el Hada Negra, ideo un plan que le permitiría salvar a su amada a un alto precio.
Su muerte.
La morena sin decirle nada a nadie se sacrificó y de esa manera termino salvando a la Salvadora y a los habitantes de Storybrooke derrotando de manera heroica a la villana que quería destruirlos y la causante de muchos de sus males.
Lo que no parecía que sería un final feliz para la Salvadora, ni para la Ex- Reina Malvada, termino siéndolo porque la Salvadora al ver caer a la mujer de la que se había enamorado daba su vida por ella, termino haciendo que esta admitiese finalmente sus sentimientos hacia ella y al besarla creyendo que este sería su primero y único beso compartido logro salvar a su otra mitad, gracias a que ambas compartían los sentimientos y la magia más poderosa de todas.
El verdadero amor.
Ambas habían sido creadas la una para la otra y a pesar de las adversidades que habían pasado. El destino se encargó de unirlas y a pesar de que tuvieron inconvenientes al principio de su relación, ambas terminaron teniendo ese final feliz que siempre habían soñado y que solo habían encontrado en la persona que menos se habían imaginado.
Una vez que termino de leerles un capitulo Emma, se dispuso a salir de la habitación de las niñas, no sin antes depositar un dulce beso de buenas noches en la frente de ambas para luego salir de la habitación.
Después de darse un baño reparador, Emma se encamino hacia la sala de estar, donde se encontraba Graham tomándose una copa de vino y con la mirada perdida en la película que estaban pasando, aunque ella estaba casi al cien por ciento segura de que su mente estaba en otra parte y no en lo que estaba viendo.
-Hola- Le saludo una vez que llego y tomo asiento a su lado.
-Hola-Le dijo el con una sonrisa que no le llego a los ojos, para luego volver a enfocar su mirada en la televisión.
-Graham-Le llamo
-¿Estas bien?- Me pregunto, mientras fijaba su vista en mi nuevamente.
-Sí, estoy bien- Le respondí demasiado rápido y por la mirada que me lanzo pude ver que se dio de cuenta que no era del todo cierto.
-Emma yo sé que me quieres, pero también sé que a pesar de todo el tiempo que ha pasado y lo duro que has trabajado en ello aun sigues enamorada de Regina-Dijo, haciendo que Emma se tensara inmediatamente.
-Graham, por favor no hablemos de Regina- Le pedí y es que aún no me recuperaba de nuestro encuentro y lo que menos me apetecía en estos momentos era hablar de ella.
-Tienes que entenderme Emma yo te amo y adoro a los niñas- Comenzó y cuando iba a interrumpirlo me pudo un dedo en los labios impidiendo que hablase, para que el pudiese continuar.
-Me encantaría más que nada que formásemos una familia juntos, pero también sé que tu felicidad está al lado de ella y no junto a mí-Iba a protestar, pero nuevamente me pidió que le dejase terminar de expresar lo que tenía que decirme.
-Estoy dispuesto a dejarte ir con el propósito de que seas feliz como mereces serlo y aunque me encantaría ser esa persona, sé que no lo soy y lo entiendo porque siempre has sido honesta conmigo y yo no puedo ser egoísta contigo, porque antes que nada soy tu amigo y velo por tu felicidad así como el de las gemelas- Me dijo mirándome a los ojos y haciéndome ver en ellos que lo que acababa de decir es cierto.
Graham estaba dispuesto a terminar nuestra relación, para que yo fuese feliz al lado de Regina, la mujer de la que he estado enamorada desde que la conocí.
-Graham, yo…-Murmuro la rubia entre lágrimas. Ella sabía que él tenía razón. Su felicidad no estaba a su lado.
-Sh shhh no llores Emma, no digas nada. Yo solo quiero verte sonreír y que seas feliz, sé que me costara, pero no me perderás-Le dijo, mientras la abrazaba fuertemente. A él le estaba costando mucho renunciar a la mujer que amaba, pero era lo mejor. De eso estaba seguro.
-Seguiremos siendo amigos de eso puedes estar segura. Nunca te libraras de mí- Le dijo mirándola a los ojos y haciendo que ella le sonriese.
Después que ambos acordaron lo que harían, Graham se despidió de Emma con un beso en la frente y dejo a la rubia sumida en sus pensamientos.
Una vez que esta llego a su habitación se acostó y a pesar de que tenía muchas cosas en su cabeza, decidió que lo mejor que podía hacer en esos momentos era descansar.
Por eso abrazo fuertemente a su almohada y espero a que Morfeo la sumergiera en un sueño profundo, no sin antes que el último pensamiento que pasara por su mente fuese el beso que compartido ese día con la morena.
En otra parte de la misma ciudad la morena que ocupaba los pensamientos de la rubia se encontraba acostada, pensando en la mujer de la que ha estado enamorada durante todos estos años y en cómo lograr que esta le permitiese pasar tiempo con las gemelas para conocerlas y recuperar el tiempo que había perdido. Aún seguía molesta con la rubia por ocultarle a las niñas durante estos años y no sabía si podría perdonarle en algún momento próximo eso, pero estaba dispuesta a seguir adelante y no permitir que eso interfiriese en su interacción con la rubia.
Ella sabía que Emma es una mujer muy testaruda, ya se lo demostró en un principio cuando se conocieron y lo más probable era que se negase a dejarle ver a las niñas o incluso a estar cerca de ella misma, pero no estaba dispuesta a renunciar a las gemelas y muchos menos a ella.
No después de ese beso que ambas compartieron en la oficina de la rubia.
Con los pensamientos puestos la una en la otra y en diferentes partes de la ciudad, ambas mujeres terminaron durmiéndose al mismo tiempo y sin darse cuenta en sus sueños una pequeña sonrisa se formó en sus rostros.
Mañana seria otro día.
Lo mas seguro es que quieran matarme por haber tardado mucho en actualizar, pero muchas cosas han pasado. Recientemente he estado full en el trabajo, problemas cotidianos y también perdí a un familiar :(
En fin no quiero aburrirles con mis cosas. Hare todo lo posible para poder actualizar pronto, como se habrán dado de cuenta le di un giro distinto al que tenia planeado a la historia. Aparte de ello, tambien queria darle las gracias por sus comentarios y por animarme a seguir escribiendo. Eso significa mucho para mi. Asi que sin mas que agregar espero les guste el capitulo y que haya valido la pena la espera.
