11º Descifrando sentimientos

Bella estuvo varios minutos en silencio, mirando a Jacob, esperando que se echara a reír por haberle gastado una broma, pero no fue así, Jacob la miraba expectante, queriendo saber su respuesta.

-Jake, no se que decirte.

-Un si sería una buena respuesta- Respondió él nervioso.

-Yo... Yo... No lo se... Nunca había pensado en eso...

-¿Yo te gusto?- Bella no respondió- ¿Nunca has pensado en mi de esa manera?

-Nunca he pensado en nadie de esa manera.

-Está bien- Jacob suspiró antes de dedicarle una sonrisa- Puedo esperar unos días a que lo pienses, ¿que te parece?

-¿Unos días? ¿Cuanto es unos días?

-En tu cumpleaños sería un buen momento, tienes dos días para pensarlo a fondo- Bella dudó unos segundos- Y en esos dos días prometo no verte para no presionarte, ¿de acuerdo?

-Está bien.

Jacob besó la mejilla de Bella y se marchó de allí, sonriente y feliz, seguro de que Bella sentía lo mismo que él en su corazón aunque aun no lo hubiera descubierto.

Bella se marchó a su habitación antes de su hora habitual, se asomó al balcón de su habitación y se quedó observando la luna fijamente, por su mente pasaron los momentos que había vivido con Jacob, sonreía al recordar cada uno de esos momentos pero no sentía nada que para ella fuera especial, nada que le dijera que Jacob fuera a ser el compañero de su vida. Ella tenía claro que sentía algo muy fuerte por él, pero no lo llamaría amor, ella no lo veía de esa forma.

Ese momento de reflexión fue interrumpido cuando Edward llegó a su lado y colocó una de sus manos sobre su hombro.

-¿Qué haces aquí? Aun no es hora de acostarte.

-Estaba pensando- Apoyó su cabeza en él.

-¿Qué te preocupa pequeña? ¿Acaso has discutido con...?

-No, nada de eso- Suspiró bajando la mirada- Edward... ¿Tú te has enamorado alguna vez?

-¿Yo?... ¿Y a que viene esa pregunta?- Preguntó nervioso, quitando el brazo de ella y apartándola un poco de él.

-Quisiera saber que se siente cuando se está enamorado.

-Pues... Pues...- Edward la miró más nervioso que antes- ¿Por qué no les preguntas eso a Carlisle y a Esme? Ellos podrán decírtelo mejor que yo.

-¿Eso quiere decir que nunca te has enamorado?

-Esas cosas son privadas, no tengo porque contártelas- Dijo tajante.

-Vale, no te he dicho nada- Bella se giró indignada por la respuesta de Edward y salió de su habitación en busca de Carlisle y Esme.

-¡Bella espera!- Gritó Edward asomando la cabeza por la puerta de la habitación, Bella paró sin girarse- Solo me he enamorado una vez.

-¿Y que sucedió?

-Aun no lo se- La mirada de Edward atravesó hasta el alma de Bella, haciendo que ella se estremeciera y se sonrojara.

-Eh... Vale... Iré a ver a Carlisle y Esme...

Bella caminó a prisa hacia donde estaban Carlisle y Esme, sin poder sacarse de la cabeza la mirada intensa de Edward, no estaba segura de si había sido su imaginación, pero le había parecido ver en los ojos de Edward desesperación e impaciencia al decir aquella última frase.

Llegó a la sala en la que estaban Esme y Carlisle, ambos estaban sentados leyendo un libro juntos, Carlisle leía para Esme y ella le acariciaba la mano con cariño mientras escuchaba su voz entonar y dar vida a aquel montón de palabras.

-Ejem...- Carraspeó Bella para hacer notar su presencia, los dos se giraron de inmediato hacia ella- ¿Podemos hablar un momento?

-Claro cariño- Le sonrió Esme- Ven aquí, siéntate con nosotros- Bella fue hasta ellos y se sentó entre los dos- ¿Qué te preocupa?

-Pues... Quería haceros una pregunta personal... Pero no se...

-Bella, puedes preguntarnos lo que quieras, no tengas vergüenza, nada de lo que preguntes podrá incomodarnos- La animó Carlisle.

-Está bien- Suspiró, tomó algo de aire y preguntó- ¿Como se sabe si se está enamorado?

-¿Y esa pregunta? Nunca has mostrado interés por ese tipo de cosas.

-Curiosidad supongo- Miró a Carlisle- Si no quieres responderme lo entenderé, Edward tampoco a querido.

-No es eso Bella, claro que te responderemos, simplemente quería saber el motivo de la pregunta.

-Bella, cuando uno se enamora siente que todo gira alrededor de la persona que ama, siente que no podría vivir sin él- Dijo Esme mirando a Carlisle con amor mientras cogía la mano de Bella- Cuando se está enamorado se sabe, no hace falta que nadie te lo diga.

-¿Te has enamorado de alguien Bella?

-No lo se... Es que... Jacob me ha pedido que sea su compañera pero...- Empezó a mover las manos con nerviosismo- Yo... Yo...

-¿No sabes lo que sientes por él?- Esme la abrazó mientras Bella bajaba la mirada con tristeza- Bella, nadie te obligará a hacer nada que no quieras así que tómate el tiempo que necesites.

-Pero Jacob me ha dado de tiempo hasta mi cumpleaños.

-Si para entonces no lo tienes claro no debes darle una respuesta- Bella iba a protestar pero Carlisle continuó antes de que Bella tuviera tiempo de decir nada- Si Jacob de verdad te quiere, respetará que necesites más tiempo,si te presiona es que no te quiere como debería.

-Está bien- Sonrió Bella dejando caer su cabeza sobre el pecho de Carlisle- Gracias por aconsejarme y escucharme.

-Bella, sabes cuanto te queremos.

-Lo se Esme, para mi sois como mis padres- Le sonrió a ella también antes de dar un gran bostezo- Creo que iré a acostarme, debe estar apunto de amanecer.

-Así es, ve y descansa cariño- Esme besó su mejilla antes de que se levantara, Carlisle besó su frente y la dejaron marcharse.

Bella caminó de nuevo hasta su habitación, Edward estaba en la puerta, viendo como se acercaba hacia allí. Su rostro se mostraba inexpresivo pero sus ojos tenían un brillo especial que no pasó desapercibido para Bella.

-¿Te ha servido de algo hablar con ellos?

-Si- Sonrió sinceramente- Siempre saben que decirme.

-Me alegro- Edward dejó que entrara por la puerta y la siguió, esperó a que se tumbara en la cama y se arrodilló frente a ella- ¿Puedo saber por qué querías saber eso?

-No se si es conveniente que lo sepas, conociéndote como te conozco, te vas a enfadar.

-Prometo no enfadarme- Le acarició la mejilla- Sea lo que sea prometo tomarlo con calma, de verdad.

-Está bien, y recuerda que lo has prometido- Edward asintió- Jacob me ha pedido que sea su compañera- Edward se quedó quieto, tenso, mirándola a los ojos sin decir una sola palabra- ¿Qué opinas?

-Yo... Pues... No lo se...- Edward tomó aire a pesar de no necesitarlo- ¿Tú lo quieres?

-Aun no lo se, necesito pensar, se que quiero a Jacob pero no estoy segura de que sea de la forma que él me pide.

-Pues...- Se puso en pie y le dio la espalda- Decidas lo que decidas, yo te apoyaré- Y salió de ahí sin decir nada más.

Bella recostó su cabeza en la almohada, mirando la puerta por la que acababa de salir Edward, sonrió al pensar en él y cerró lentamente los ojos, dejándose llevar por sus sueños.

Edward cerró la puerta tras de si con cuidado, se metió rápidamente en la suya, se quedó mirando al otro lado desde la puerta pensando en Bella.

-Bella... Mi Bella... ¿Como voy a poder soportar verte con él cuando te quiero tanto?- Suspiró apretando los puños con fuerza- Pero si es lo que quieres... Aceptaré que estés con él siempre que seas feliz.

Edward no fue a la sala común como hacía siempre, pero a nadie le sorprendió después de conocer el motivo de la preocupación de Bella. Alice y Rosalie mandaron a Emmet y Jasper para ver como estaba cuando faltaba poco para el anochecer.

-Marchaos, estoy bien.

-¿Estás bien? ¿De verdad?- Preguntó Jasper acercándose a él, que estaba sentado en el suelo en un rincón- No lo parece.

-Pues os aseguro que estoy bien.

-Edward, nos conocemos hace muchos años- Dijo Emmet- No intentes mentirnos porque no lo conseguirás.

-Os aseguro que no es nada.

-Edward, no te veía tan decaído desde lo que le sucedió a...

-¡Cállate Emmet!- Gritó Edward- ¡No digas su nombre!- Miró a Emmet con rabia- ¡No se te ocurra pronunciarlo!

-Lo siento Edward, no pretendía incomodarte.

-Disculpa a Emmet- Dijo rápidamente Jasper- A veces no se da cuenta de lo grande que tiene la boca y lo pequeño que tiene el cerebro- Edward asintió- Pero tiene razón, solo te habías puesto así en esa ocasión, así que cuéntanos que te ocurre.

-Es por Bella.

-Eso estaba claro- Sonrió Emmet sentándose a su lado- Dinos que ocurre.

-Creo que... Me parece que siento algo más que cariño por ella... Me parece que la quiero... No como una hermana o una hija o como mi protegida... Creo que la quiero como mujer, como compañera...

-¿Y ahora te das cuenta de eso?- Emmet se echó a reír- Nosotros llevamos años sabiendo eso.

-Deberías ver como te mueves cuando está Bella cerca, da igual que necesite algo o simplemente esté hablando con alguien, si ella está presente solo tienes ojos para ella, y no me digas que eso es porque eres su protector, yo soy el protector de Alice y se lo que digo, tu fijación va más allá de tu deber de guardián, estás enamorado de ella.

-Pero... Pero... Eso no puede ser...- Dijo sintiéndose culpable- Lo nuestro no tiene futuro.

-¿Por qué piensas eso?

-Hoy Bella me ha preguntado que se siente al enamorarse porque Jacob Black le ha pedido que sea su compañera- Explicó Edward sin levantar la mirada del suelo- Y antes de acostarse parecía muy tranquila pensando en ello... Creo que ella ama a Jacob Black y si es así yo... Yo... Me haré a un lado, es lo mejor...

-Pero, ¿le has dicho lo que sientes? ¿Ella sabe que la quieres?

-¡Claro que no Emmet!- Saltó de inmediato- ¿Qué voy a decirle? ¿"Bella, te quiero, no vayas con ese chucho asqueroso..."? ¡No! ¡No influiré en su decisión! ¡Para todo el mundo, yo solo veo a Bella como mi protegida! ¿¡Entendido!

-Si es lo que quieres, así será- Respondió Jasper por los dos- Solo recuerda que somos una familia Edward, no te encierres otra vez, comparte tus sentimientos con nosotros, déjanos ayudarte a superar la situación.

-Lo tendré en cuenta.

Jasper y Emmet salieron y volvieron a sus respectivos puestos, sin contar nada de lo que habían hablado, Alice sabía toda la conversación gracias a su don, pero sabía la importancia de dejar el espacio a Edward, presionarle solo empeoraría las cosas. Emmet no le comentó nada a Rosalie y esta entendió la situación de Edward sin necesidad de hablar.

Al llegar la noche, Bella despertó sonriente, se desperezó y salió de su habitación, Edward no estaba en la puerta así que se dirigió a buscarlo a la de él. Lo encontró asomado al balcón de su habitación, ella se acercó a él y lo abrazó por la cintura.

-¿Por qué no has venido a esperarme a la puerta?

-No lo he considerado necesario- Respondió sin girarse- Te estás haciendo toda una mujer, no quiero agobiarte siguiéndote a cada lado que vas.

-No me molesta que estés a mi lado, al contrario, me agrada mucho tu compañía.

-¿Y a Jacob también le gusta que esté tan pendiente de ti?- Preguntó con segundas intenciones.

-Aun no he decidido nada con respecto a Jacob, puede que no lo vea como él quiere, puede que haya alguien más.

-¿Alguien más?- Edward se giró a mirarla preocupado, necesitando saber quien más podía haber en su vida- ¿Puedo saber quien?

-No porque tampoco se si le quiero- Bella lo miró fijamente queriendo contestarle, pero Edward no lo entendió- Espero descubrir mis sentimientos en breve.

-Espero que cuando lo sepas me lo hagas saber, para hacerme a la idea.

-Te aseguro que serás de los primeros en saberlo- Le respondió besando su mejilla- Me voy con Alice, luego nos vemos.

Durante la noche entera, Edward estuvo más próximo a Bella que de costumbre, intentando averiguar quien podía ser el otro por el que Bella tenía dudas de lo que sentía. Bella se percató de su inusual atención y entonces fue consciente de lo atento y educado que era Edward, de lo encantador que era con Esme, lo sincero que era con Alice, franco con Rosalie, despreocupado con Emmet, hablador con Jasper y sumiso con Carlisle, se comportaba con todos como el ser más maravilloso que existía, y para ella lo era. Al ver todo aquello Bella sintió como su corazón palpitaba, como su estómago se encogía, y entonces lo supo, estaba enamorada de Edward.

Edward la descubrió mirándolo cerca del amanecer, sus ojos brillaban, su corazón iba más rápido de lo habitual, y sus movimientos le parecían más provocadores que de costumbre. Asustado por la idea de dejarse llevar por sus impulsos, Edward salió hacia su habitación de inmediato, notando un quemazón en el cuello. Nada más llegar, se puso frente a un espejo y se asustó ante lo que vio.

Ahí estaba, claramente y de un color rojo fuego estaba la misma marca que Bella tenía, la marca de la luna.

-¿Como es posible?- Entonces Edward recordó las palabras de Alice cuando Bella llegó al "Refugio", la marca le saldría al que Bella eligiera como su compañero- Pero... Eso no es posible, yo no puedo ser su compañero...

-¿Edward?- Preguntó la voz de Bella desde el otro lado de la puerta mientras llamaba con los nudillos- ¿Puedo pasar?

-¡Espera!- Se apresuró en tapar la marca con rapidez con el cuello de una chaqueta, fue a la puerta y la abrió lo suficiente como para poder sacar la cabeza nada más- ¿Qué quieres?

-Estaba preocupada por ti, te has marchado así de repente, ¿estás bien?

-De maravilla- Su voz sonó un poco ruda- ¿Algo más?

-Yo... Bueno... ¿Puedo pasar?

-No veo porqué has de entrar- Volvió a responder con desgana- Vete a tu habitación.

-Verás, es que yo esperaba poder hablar contigo a solas, quería decirte que...

-¿Qué? ¿Qué esperas formar una familia a mi lado? ¿Qué estamos hechos el uno para el otro?- Bella abrió la boca un poco desconcertada- No seas cría, eso jamás ocurrirá, tú y yo no podemos estar juntos.

-¿Qué te ocurre? ¿Por qué me hablas así? Yo solo pretendía...

-¿Qué pretendías? ¿Vivir un cuento de hadas como los de las historias que te contaban Carlisle y Esme cuando eras pequeña?- Bella lo miró buscando en sus ojos alguna señal que le indicara que todo eso era una broma, pero Edward tenía una firmeza en la mirada que le rompió el corazón- Madura un poco Isabella.

Bella no dijo nada, tan solo asintió y salió corriendo a su habitación, aguantó las lágrimas hasta que llegó a su cama, pero una vez allí, se derrumbó, lloró todo lo que pudo hasta que de puro agotamiento se quedó dormida. Edward podía oír su llanto desde su habitación, y sintió una opresión en el pecho que casi acaba con él, pero debía ser fuerte, Bella debía estar con Jacob, era de su edad y sabía que Bella lo quería, al igual que estaba seguro de que Bella solo sentía por él un capricho, y estaba convencido de que la marca se le iría en unos días, cuando ella se diera cuenta de ello.

Espero que os haya gustado, ¿que os parece el capítulo? Antes de nada os diré que Edward actua así porque siente miedo al ver la marca en su cuello, no sabe que hacer, y al escuchar la voz de Bella reacciona de esa manera.

Espero que no os haya decepcionado el capítulo.

Nos leemos