12º El cumpleaños de Bella
Bella despertó al notar unas manos finas y cariñosas quitar el pelo de su rostro, abrió lentamente los ojos encontrando a Esme sentada al borde de su cama.
-Buenas noches cariño- Sonrió Esme con dulzura- ¿Como te encuentras hoy? ¿Lista para celebrar tu décimo quinto cumpleaños?
-Si te soy sincera, no tengo ganas de salir de mi habitación para nada.
-¿Qué es lo que ha sucedido con Edward?- Bella la miró sorprendida- Cariño, llevo quince años viendo como te vienes a bajo cada vez que discutes con Edward- Bajó la mirada avergonzada- Anda, cuéntame que te ocurre, te prometo que no se lo contaré a nadie.
-Ayer descubrí de quien estaba enamorada, pero cuando fui a contárselo a Edward, él... él...
-Él se cerró en banda, ¿verdad?- Bella asintió- Cariño, Edward no sabe comportarse de otra forma, el solo se preocupa por tu bienestar, aunque en muchas ocasiones no lo parezca.
-No lo entiendo, ¿mis sentimientos influyen en mi bienestar? ¿Escucharme habría hecho que mi bienestar cambiara o empeorara? Si al menos me hubiera dejado decir lo que tenía que decirle hubiera soportado con la cabeza en alto lo que él quisiera gritarme, no me hubiera importado que se enfadara y que no quisiera volver a verme, de verdad, pero... Se puso tan serio, tan frío, no parecía él, no parecía mi Edward...
-Tranquila cariño- Esme la abrazó y Bella empezó a llorar sin control- Edward no sabe controlar sus emociones cuando se trata de ti, dale tiempo y verás como al final te escucha.
-No, esta vez no, ha tenido su oportunidad de escucharme y la ha perdido.
-Como quieras- Volvió a besar su mejilla y se levantó- No tardes mucho en venir, todos te están esperando para celebrar tu cumpleaños.
-En seguida iré, antes me gustaría hablar un momento con Jacob, ¿está bien?
-Está bien Bella, ahora le diré que venga a por ti- Esme le dedicó una dulce sonrisa y salió de la habitación.
Mientras estuvo a solas Bella estuvo meditando, ella quería a Edward, estaba totalmente segura, pero él estaba tan seguro como ella de lo contrario, no tenía ningún sentido intentar encontrar en él un amor que nunca existiría así que estaba dispuesta a dejarlo a un lado, a intentar encontrar la felicidad a pesar de no ser correspondida.
-Bella, ¿puedo pasar?- Preguntó la voz de Jacob desde el otro lado.
-Si, claro, pasa por favor.
-Esme me ha dicho que querías verme- Bella asintió mientras Jacob pasaba- ¿Te ocurre algo? No tienes buena cara.
-Ayer discutí con Edward, no te preocupes.
-Como quieras- Jacob entró y se puso frente a ella- ¿De que querías hablar?
-Quería responder a tu propuesta en privado, antes de que todos me agobien y no tenga ocasión.
-Oh... Eso... Creo que te presioné demasiado- Le tomó las manos- No es necesario que me respondas hoy, hazlo cuando de verdad lo tengas claro.
-Lo tengo claro Jacob, se lo que siento por ti- Ella tomó aire y lo miró a los ojos- Acepto tu propuesta Jacob, quiero ser tu compañera, siempre he sentido algo hacia ti, por eso Edward nunca ha podido impedir que estuviéramos juntos, así que no veo ningún motivo por el que negarme.
-¿Lo dices en serio? ¿De verdad me aceptas?- Ella asintió sin vacilar- ¡Genial! ¡Eso es estupendo!- Jacob se acercó a ella con rapidez y la besó con pasión- ¡Soy el hombre más feliz que pisa la tierra!
-Me alegro, de verdad.
-Venga, vamos a tu fiesta- Jacob la tomó de la mano y la arrastró hacia la puerta- Estoy deseando que todo el mundo lo sepa.
Bella le dedicó una leve sonrisa en señal de conformidad y siguió a Jacob sin rechistar, fueron hacia la sala común sin soltarse la mano, Jacob iba con una sonrisa radiante ante la idea de tener a Bella como compañera de su vida, Bella, por el contrario, tenía los ojos llorosos, acababa de traicionar su corazón pero sabía que nunca conseguiría llegar a Edward, él no la quería, se lo había dejado bien claro la noche anterior.
Una vez llegaron, Jacob colocó a Bella ante él y le tapó los ojos con las manos, y ambos entraron lentamente en la sala. Todo estaba en silencio, parecía que estaba totalmente vacía, Bella sintió un escalofrío, tanto silencio no era normal, ella odiaba las sorpresas y estaba segura de que nadie lo había tenido en cuenta.
De pronto, una muchedumbre gritó "¡SORPRESA!" mientras Jacob retiraba las manos de los ojos de Bella, ella se sobresaltó y casi cae al suelo de la impresión, pero unos brazos fuertes y cálidos le impidieron llegar al suelo.
-Gracias Jake- Le sonrió y este le devolvió la sonrisa.
-De nada preciosa.
Como si de una infección se tratara, Rosalie apartó a Bella de Jacob de inmediato con la excusa de darle su regalo, Jacob estaba acostumbrado a ese tipo de trato por parte de la vampira rubia, al igual que por Edward, así que se limitó a seguirlos de cerca.
Rosalie llevó a Bella junto a Carlisle y Esme, que le sonreían con cariño, junto a ellos estaban Alice, Jasper y Emmet, Edward se había quedado unos metros por detrás, miraba hacia donde ella estaba pero su rostro no era como el de los demás, no era alegre y desde luego no parecía estar disfrutando de la fiesta como el resto.
-Feliz cumpleaños Bella- La felicitó Esme mientras la abrazaba- Ya tienes quince años, eres toda una señorita.
-Estamos muy orgullosos de ti, de lo mucho que te has esforzado en ser la persona que eres hoy, así que hemos decidido hacerte un regalo especial- Carlisle le tomó la mano y la llevó al balcón que tenía detrás- Mira al pie del Refugio y dime que ves.
-Hay una pequeña casa justo al borde, pegada a la muralla que separa el refugio de los restos de la gran guerra.
-Exacto, ese es nuestro regalo- Sonrió Carlisle- Creemos que ya eres lo bastante mayor como para tener tu propia independencia sin poner en peligro tu vida, así que te hemos proporcionado una casa solo para ti, apartada de todos.
-¿En serio?
-Desde luego- Le volvió a sonreír, y rápidamente notó los brazos de Bella alrededor de su cuello- Me alegro de que te guste el regalo- Besó su cabello de manera paternal- Y desde luego, que tengas esa pequeña casa no quita que sigas teniendo tu habitación.
-Muchísimas gracias papá.
Bella lo abrazó de nuevo, Carlisle había sido su padre, no conocía a ningún otro, él y el resto de los vampiros que había en el refugio eran su familia, su única familia, y los quería con locura.
En cuanto soltó a Carlisle, corrió de nuevo dentro para abrazar a los demás y agradecerles el magnífico regalo que le había hecho. Fue uno por uno, emocionada y feliz, pero cuando llegó hasta Edward, él retrocedió un poco, impidiéndole que llegara a tocarlo.
-¿Ni siquiera me vas a dejar que te de las gracias por el regalo?
-Con un simple gracias es suficiente- Respondió tajentemente.
-¿Por qué te comportas así? ¿Qué te ha sucedido de repente?
-Simplemente estoy mostrándote cual es tu lugar y cual es el mío- Giró el rostro para evitar mirarla- Ahora ve con los demás y disfruta de tu fiesta.
-Está bien, si así es como quieres que sea, así será.
Bella se alejó con los ojos llorosos y volvió junto a los demás, el resto de habitantes del refugio felicitaron a Bella y se encargaron de entretenerla, viendo que algo sucedía entre ella y Edward, algo que no era muy normal.
Cerca del amanecer, cuando todos empezaban a recoger los restos de la fiesta, Jacob llevó a Bella al mismo balcón en el que Carlisle le había mostrado su regalo horas antes, allí la abrazó con cariño y besó su mejilla.
-¿Qué te ha ocurrido con Edward?
-No se de que estás hablando- Intentó sin éxito que Jacob dejara de preguntar.
-Bella, te conozco mejor que nadie, Edward y tú podéis discutir pero siempre estáis juntos, siempre dependéis el uno del otro, pero hoy ha sido distinto, hoy parecía que os estabais esquivando.
-Edward ha decidido que ya no quiere tenerme cerca- Bajó la mirada- Apenas quiere dirigirme la palabra.
-Algo habrá tenido que ocurrir para que eso suceda.
-No lo se- Bella se giró hacia él y lo abrazó empezando a llorar- Ayer, salió corriendo de la sala vampírica en mitad de mi clase y desde entonces ha estado así, no se que puede sucederle.
-Ya se le pasará, no te preocupes, dale algo de tiempo y verás como todo vuelve a la normalidad.
-Jacob, no es que no te agradezca tu apoyo pero... ¿Por qué quieres que me reconcilie con Edward?- Preguntó secándose las lágrimas y mirándolo a los ojos- Creía que no te caía bien.
-Es cierto que entre nosotros siempre ha habido un odio mutuo sin ningún motivo, pero se que él se preocupa por ti, que solo quiere tu bienestar, y para mi eso vale más que todo lo buen tío que pueda ser, sobretodo ahora que me has aceptado.
-Jake...- Bella besó los labios de Jacob, emocionada por sus palabras sinceras.
Mientras ellos se unían en ese dulce e inocente beso, Edward, desde el interior de la sala, los observaba sintiendo como sus entrañas hervían de rabia. Apretó sus puños y tuvo que utilizar todo su autocontrol para no lanzarse y despedazar a Jacob.
-¿Enfadado?- Preguntó la voz de Jasper junto a él- No deberías estarlo, no después de tu forma de tratarla hoy.
-Sabes porque lo estoy haciendo.
-En mi opinión, y tan solo es eso, una opinión, nada justifica el daño que le has hecho- Dijo francamente- Tú no puedes decidir a quien debe o no debe amar ella porque hará lo que quiera.
-En el fondo me alegro de que lo haya elegido a él y se haya dado cuenta de que nosotros no podemos estar juntos, ojala pudiera hacer yo lo mismo y olvidarme de ella.
-Edward, estás muy equivocado si crees que tu relación con Bella se ha terminado aquí- Jasper se giró y empezó a caminar alejándose de él- Antes de lo que piensas le dirás lo que sientes.
-¿A que te refieres Jasper?- Pero Jasper lo ignoró y siguió caminando- Jasper, ¿a que te refieres?- No hubo respuesta y vio como Jasper salía de la estancia- ¡Jasper!
Edward volvió a mirar en dirección a aquel balcón y sintió su corazón oprimido al ver como Bella sonreía entre los brazos de Jacob, deseaba ser él quien la abrazara, pero no podía ser.
Espero que os guste, se que muchos estaréis pensando que no es justo, y es verdad, no lo es, pero todo esto es necesario, ya veréis porqué.
Mañana no podré subir capítulo, por eso lo he subido hoy.
Espero que os esté gustando, aunque este capítulo no sea del todo de vuestro agrado.
Nos leemos
