13º Descubierto

Tras la fiesta de cumpleaños, Bella fue a su nueva casita a pasar la noche, quería disfrutar a solas de aquel lugar que le pertenecía por completo. Jacob la acompañó hasta la puerta, la besó dulcemente en los labios y se dirigió a su habitación para dormir, quedándose Bella completamente sola.

Entró en aquella casa, miró a su alrededor y sonrió, era tan acogedora y familiar, se notaba que Esme había intervenido en su decoración, siempre sabía lo que ella necesitaba para sentirse en calma.

Al fondo, junto a su cama había una mecedora de madera, la mecedora daba a una ventana desde la que se veía el balcón de la sala común vampírica, Bella se sentó en ella y miró sonriente hacia allí, como quería a su familia.

Mientras miraba hacia allí vio como Edward salía al balcón, tenía el semblante triste, parecía deprimido, ella lo miró fijamente, queriendo saber que le ocurría, muriéndose de ganas de poder ayudarlo, pero eso no era posible, él no quería su ayuda, no quería nada de ella, por más que le pesara. Edward bajó la mirada en dirección a la casa y vio a Bella observándolo desde la ventana, apretó fuerte los dientes y se giró de inmediato, dejando a Bella apunto de llorar en aquella ventana.

-Muy bien Edward, si esto es lo que quieres, esto es lo que tendrás- Se dijo a si misma- Se acabó la relación de amistad que teníamos, desde ahora somos dos desconocidos que no tienen más remedio que vivir en el mismo lugar.

Aunque le costó, Bella cumplió con firmeza su decisión, cada vez que se encontraba con Edward por los pasillos, ella pasaba de largo, ni siquiera le dedicaba un triste hola, aprovechaba cada vez que estaba con Jacob delante de él para abrazarlo y besarlo, sin importarle su rostro tenso, e incluso, había hablado con Emmet para que él se encargara de vigilarla y protegerla, dejando a Edward libre de ese cargo.

Por supuesto, Edward no permitió que eso sucediera, aunque no quisiera acercarse a ella, la tarea de protegerla era de él y de nadie más, todos lo sabían y nadie se lo discutía, aunque eso le molestara a Bella.

Pasados dos años, Edward seguía frustrado por aquella situación, pasaba más tiempo del que era normal en su habitación, preocupando enormemente a Carlisle y Esme, así que una mañana, aprovechando que todos dormían y los vampiros estaban a sus asuntos, Carlisle se dirigió a sus aposentos, dispuesto a averiguar que era aquello que torturaba tanto a Edward.

-¿Puedo pasar?

-Me gustaría estar solo- Fue la respuesta de Edward- Vete por favor.

-Tenemos que hablar muy seriamente.

-¿Ha sucedido algo?- Lo miró con preocupación.

-Eso me gustaría saber a mi- Carlisle entró en la habitación sin escuchar las quejas de Edward, se sentó a su lado en el suelo y lo miró- Quiero que me expliques que te sucede, y no me digas que nada porque se muy bien que no es así.

-No debes preocuparte, ninguno debe hacerlo, son cosas que no tienen sentido y que solo me atañen a mi.

-Aun así quiero saberlas- Exigió Carlisle- Creo que después de todo el tiempo que llevamos juntos en este lugar merezco tu confianza.

-Si, supongo que si- Suspiró Edward- Me sucede esto- Se quitó el pañuelo que desde hacía dos años llevaba en el cuello, mostrando la misma marca que tenía Bella.

-¡La marca! ¿Desde cuando la tienes?

-Desde el cumpleaños de Bella de hace dos años- Respondió con pesadez- Por eso me aparté de ella, por eso me comporto como un estúpido cuando quiere algo de mi.

-Pero Edward, eso significa que ella te qui...

-¡No! ¡Ella no me quiere! ¡Hace dos años creyó estar enamorada de mi, pero fue solo una ilusión! ¡Ella ama a Jacob!- Edward casi lo gritó, queriendo creerse sus propias palabras- Lo único que no entiendo es porque no ha desaparecido después de dos años, debería ser Jacob quien tuviera esta marca y no yo.

-Edward, no lo entiendes, Bella quiere a Jacob, eso nadie lo duda, no podría estar con él de no ser así, pero por mucho que lo quiera, su corazón nunca le pertenecerá porque hace dos años decidió a quien iba a pertenecer.

-Pero eso está mal, ella no puede estar con alguien como yo- Miró a Carlisle con desesperación- ¿Qué puedo ofrecerle yo? No tengo nada, soy un monstruo, ella merece algo mejor.

-Edward, ella viene de un mundo lleno de monstruos, su padre era uno de los nuestros, aunque no te guste, ella tiene parte de nosotros, ella es más parecida a ti de lo que crees.

-Aun así, no tiene porque acabar su vida como una inmortal, puede casarse, tener hijos y morir felizmente con su amado- Continuó en sus trece.

-Me temo que no lo entiendes Edward, ella no quiere eso, quiere pasar el resto de su existencia contigo aunque no lo demuestre, esa marca lo confirma, solo necesita que tú le des una oportunidad de ser feliz contigo.

-Aunque tengas razón, ella está con Jacob, no pienso hacer que su relación termine, no cuando empezó porque yo la rechacé a ella- Bajó la mirada.

-La relación de Jacob y Bella tiene menos futuro del que tú crees.

-¿A que te refieres?- Preguntó sorprendido.

-Solo observa como se comporta Jacob y como se comporta Bella, tú mismo te darás cuenta de que ocurre algo.

Carlisle le abrazó como un padre abraza a su hijo, se levantó y salió de la habitación para dirigirse a la suya junto a Esme. Edward quedó a solas de nuevo, pensativo, extrañado de no haber notado nada raro y que Carlisle si lo hubiera visto, ¿tan descuidada había tenido a Bella por alejarla de él?

En cuanto Bella despertó, Edward no dejó de observarla, siempre desde la distancia y la sombra para no ser descubierto. Ella fue a por Jacob, como hacía cada día, iba con una sonrisa en el rostro, él salía de la zona licántropa con el rostro tenso. Bella cogió el brazo de Jacob y caminó a su lado hablando, sonriendo, apoyando su cabeza en el hombro de él, irradiando cariño; sin embargo, Jacob tan solo asentía y se dejaba guiar por ella, sin prestar demasiada atención a lo que ella decía o hacía.

Durante varios días, Edward observó la misma actitud en Jacob, y eso empezó a despertar sospechas en él, pero no se atrevía a hablar con Bella, no después de dos años de alejamiento, y mucho menos después del rechazo que él le había dado a ella.

El día del décimo séptimo cumpleaños de Bella, ella estaba algo nerviosa, más de lo normal en ella, Edward la vio salir de su habitación y al verla así no pudo evitar preguntarle, aun a riesgo de enfadarla.

-¿Puedo saber a que viene esa cara de nervios?

-Supongo que si- Respondió ella con indiferencia- He notado un poco distante a Jacob.

-¿Y no tienes idea de por qué?

-No- Bella lo miró algo extrañada- ¿A que se debe esto? ¿Es por que es mi cumpleaños?

-¿A que se debe que?

-Tu actitud, ¿de repente hablas conmigo?- Bella se cruzó de brazos esperando una respuesta.

-Oh, eso... Bueno... Creo que he sido demasiado frío todo este tiempo...

-¿Y crees que así como así puedes venir, preguntarme que me ocurre y que todo se solucione?- Preguntó con sarcasmo- Las cosas nunca son tan fáciles.

Bella comenzó a caminar, alejándose de él, pero de inmediato notó una mano agarrándola del brazo, pero no era con fuerza y rabia, era con cariño. Al girarse para encarar a Edward, Bella vio en sus ojos arrepentimiento y amor, algo que hacía años que no veía en él.

-Por favor Bella, te lo suplico, dame una oportunidad de compensarte por estos dos años de estupidez por mi parte.

-Solo con una condición- Edward la miró suplicante a los ojos- Prométeme que no volverás a ser tan idiota, que no cambiarás tu forma de actuar conmigo.

-Te lo prometo- Sonrió Edward y de inmediato notó los brazos de Bella a su alrededor.

-Te he echado de menos vampiro estúpido.

-Y yo a ti semihumana insolente- Le devolvió el abrazo- ¿Quieres que te guíe a tu fiesta?

-No, debo ir a buscar a Jacob, espérame allí, ¿de acuerdo?

-Como quieras pequeña- Le acarició la mejilla y marchó hacia la fiesta, sonriendo y sintiendo en su interior como se le revolvía todo.

Bella fue hacia la zona licántropa, casi todos estaban en la fiesta por lo que todo estaba muy silencioso. Bella llamó a la puerta que daba paso a los aposentos de aquella zona, pero Jacob no salió como de costumbre. Preocupada por si le había sucedido algo, Bella se internó en aquel lugar, caminó por los pasillos hasta que escuchó unos jadeos de una de las habitaciones. Avergonzada por haber escuchado eso, estuvo apunto de dar la vuelta, pero escuchó como una voz femenina suspiraba un "Jacob" en medio de esos jadeos, así que tragando saliva y con mucha fuerza de voluntad, Bella se asomó a la habitación.

Nauseas se hicieron presa de ella, el corazón se le partió en mil pedazos y su cuerpo empezó a temblar de arriba a abajo. Jacob estaba en la cama con otra, Leah Clearwater, una de las mejores amigas de Jacob.

Sin poder evitarlo, Bella soltó un grito de desesperación, al instante, Jacob y Leah giraron sus rostros y la vieron allí.

-¡Bella!- Jacob se puso en pie de inmediato y quiso correr hacia ella, pero Bella aprovechó que él tenía que vestirse y salió corriendo- ¡Bella espera!

Jacob se vistió a toda prisa, salió de la zona licántropa y corrió hacia la habitación de Bella, ella no estaba allí, la buscó por todos los lugares que se le ocurrieron, por último, desesperado por no encontrarla, se internó en la fiesta para hablar con ella.

-Jacob, ¿Bella no tenía que venir contigo?

-¿No está aquí?- Preguntó preocupado.

-No, aun no ha llegado- Respondió Edward- Me dijo que iba a ir a buscarte.

-Y lo ha hecho- Jacob bajó la mirada- Antes de salir corriendo.

-¿Qué ha sucedido?- Preguntó Carlisle empezando a tensarse- ¿Donde está Bella?

-Yo... Yo... Ella... Ella nos vio a mi y a Leah en una situación... Nos vio juntos, en la cama...

-¿¡Qué!- El padre de Jacob lo miró con fuego en los ojos- ¿¡Como has sido capaz de hacer algo así!

-Yo... Yo... Lo lamento...

-Ahora mismo eso me da igual- Edward cogió a Jacob del cuello de la camiseta que llevaba puesta- ¡Dime donde está Bella!

-No lo se, salió corriendo en cuanto nos vio, la he buscado por todo El Refugio pero no la he encontrado.

-Hay que buscarla de inmediato- Fue la respuesta de Carlisle, más serio de lo que nadie recordaba haberlo visto nunca.

¿Os esperabais esto? ¿Qué pensáis de Edward? ¿Y de Jacob? ¿Que hará Bella? ¿Que sucederá con Jacob después de esto? ¿Donde habrá ido Bella?

Espero que os guste el cambio que le he dado a la historia ^^

Nos leemos