14º Corazón sangrante

Todos los habitantes del refugio se dividieron para encontrar a Bella, cada uno buscó en un lugar distinto, pero nadie conseguía dar con ella, absolutamente nadie. Sin saber donde podría estar, Edward sintió un terror hasta entonces desconocido para él.

-Carlisle, ¿y si a vuelto al campo de batalla fantasma, al de la gran guerra?

-¿Crees que podría estar allí?- Preguntó Carlisle mostrando su preocupación.

-No la encontramos en ningún lugar del refugio, puede que haya ido hasta allí sin pensar, presa del dolor.

-Es posible- Carlisle meditó un momento- Alice, ¿no puedes ver nada?

-Me temo que no, parece que alguien estuviera bloqueando mi don, no consigo ver nada referente a Bella.

-Bien, en ese caso, vayamos hasta allí y esperemos equivocarnos- Suspiró Carlisle, temeroso de que aquel clan que quiso quedarse con ella hacía años hubiera dado con ella.

Emmet y Jasper acompañaron a Carlisle y Edward hacia aquel lugar mientras Esme, Rosalie y Alice continuaban buscando dentro del refugio. Corrieron todo lo que pudieron hacia la salida, justo al traspasar el hueco que comunicaba con aquel lugar, Simurg, el hipogrifo que había defendido a Bella en la ocasión anterior, apareció ante ellos.

-Hola amigo- Le saludó Edward con una reverencia de cabeza- ¿Te acuerdas de mi?- El hipogrifo hizo otra reverencia como afirmación- Estamos buscando a Bella, ha desaparecido y tememos que esté por aquí, perdida y sola.

Simurg se arrodilló ante ellos para que subieran a su lomo y levantó el vuelo de inmediato, sobrevoló toda la zona con detenimiento, buscándola, pero no había señal de ella por ningún lugar de aquel paraje. Desesperados, decidieron tener un encuentro con el clan de vampiros que ahí vivía, esperando no encontrarla allí.

Simurg los llevó hasta un pequeño saliente, allí estaba James agazapado, apunto de saltar a por algo o alguien. Edward estaba convencido de que quería lanzarse sobre Bella y saltó del lomo del hipogrifo, cayendo sobre él.

-¡Suéltame! ¡Maldita sea! ¡Acabas de fastidiarme la cena!

-¡No te dejaré que la ataques!- Gritó Edward intentando contener a James- ¡No se te ocurra tocarla!

-¿¡Es que acaso eres un defensor de los animales!- Edward paró de inmediato y lo miró sorprendido.

-¿Animales?

-¡Si! ¡Animales! ¡Estaba apunto de cazar una buena cantidad de tigres para compartirlos con mi clan pero gracias a ti se han ido todos!- Edward se levantó y lo soltó, olfateó un poco y comprobó que Bella no estaba por allí, tan solo quedaba el rastro de una manada de tigres asustados- ¿Puedo saber a que debo el honor de vuestra visita? Creí que no queríais saber nada de nosotros.

-Y así es, no te confundas, estamos aquí buscando a Bella.

-¿A Bella?- James rió mientras Simurg descendía hasta el suelo con Carlisle, Emmet y Jasper aun en su espalda- Ella no está aquí, no ha vuelto a traspasar la frontera desde que os la llevasteis hace años.

-Ha desaparecido y este es el único lugar al que ha podido ir.

-Os aseguro que ella no ha vuelto, si así fuera hubiera ido yo mismo a por ella- Rió con más intensidad- Es demasiado valiosa para dejarla vagar sola por aquí, y me hubiera asegurado de llegar antes de que vosotros vinierais.

-¡Cierra esa bocaza o te...!

-¡Edward!- Le interrumpió Carlisle mientras Emmet había corrido a cogerlo de los brazos- ¿Puedes asegurarme y prometerme que ella no está en este lugar?- Le preguntó a James.

-Por supuesto, lo prometo, si la tuviera lo diría abiertamente, yo no me escondo de nada ni nadie, ni siquiera de un vampiro enclenque como este.

-¡Cierra el pico!

-Bien, en ese caso nos vamos- Habló Carlisle- Sentimos la intrusión- James solo asintió mirando a Edward seriamente- Emmet, trae a Edward hasta aquí y volvamos.

-Será lo mejor- James vio como Simurg se alejaba con ellos a su espalda y solo pudo sonreír- Falta muy poco, en breve la joven Bella vendrá en nuestra búsqueda y entonces cambiarán las cosas por fin.

Simurg los llevó de vuelta a la entrada y desapareció en el cielo de la misma forma que había aparecido cuando habían salido. Jasper volvió junto a Alice, preocupado porque algo pudiera haberle pasado en su ausencia, Emmet volvió a la entrada a vigilar y comprobar que Bella tampoco había salido por ahí, Carlisle fue a inspeccionar de nuevo toda la zona vampira y a preguntar a los demás si tenían noticias de ella.

Edward, desesperado por no saber que hacer, volvió a la habitación de Bella, entró en ella y sonrió al ver todas sus cosas esparcidas por la habitación, siempre había sido muy desordenada. Se asomó al balcón, esperando que el aire nocturno le despejara y así lograra descubrir donde se encontraba Bella.

Y fue entonces, al asomarse al balcón la vio y se sintió como un estúpido por no haberlo pensado antes, la casa que le habían regalado a Bella estaba a primera vista desde allí y nadie había buscado en ella. Edward vio una luz en la casa y de inmediato corrió hasta allí.

Se asomó a la ventana y la vio, estaba tirada en la cama, llorando con desespero, así que se armó de valor y se adentró en la casa de inmediato. Se acercó lentamente hacia ella, escuchar su llanto le hacía temblar y le partía el corazón.

-Bella.

-¡Márchate! ¡Quiero estar sola!- Le gritó sin levantar la cabeza y sin dejar de llorar.

-Vamos Bella, déjame ayudarte, se que lo estarás pasando mal, y no es justo que te haya sucedido esto, Jacob no te merece, es un estúpido por no saber valorarte...

-¡Cállate!- Bella levantó la cabeza de la almohada y lo miró con rabia- ¡Tú no tienes derecho a decir esas cosas! ¡Tú también me rechazaste!

-Lo se, y no sabes como me arrepiento, eso ha sido lo más doloroso que he hecho en mi vida.

-No mientas, tú no me quieres, nunca lo has hecho, y me hace daño que digas estas cosas por compadecerte de mi, no necesito que nadie me compadezca- Le dio la espalda.

-No me estoy compadeciendo de ti, solo estoy diciendo lo que siento.

-Pues ahora es demasiado tarde Edward, no puedes borrar en un momento todo lo que dijiste- Lo volvió a mirar desafiándolo- Márchate y déjame en paz, no quiero saber nada de ti, ni de Jacob, ni de ningún otro.

-Si es lo que deseas, te dejaré a solas, pero ten por seguro que no pienso rendirme, te demostraré que lo que siento es real y esperaré a que estés lista para aceptarme, esperaré hasta que seas capaz de perdonarme por ser tan estúpido.

-Pues espera sentado- Fue lo último que le dijo antes de que él saliera por la puerta.

Bella se quedó a solas de nuevo, estuvo un buen rato hasta que escuchó como la puerta se cerraba, se giró para gritar que la dejaran tranquila, pero al ver a Jacob allí se quedó sin habla.

-Bella, déjame explicarte...

-¿Explicarme que? ¿Qué ha sido un accidente? ¿Qué no es lo que pienso?- Bella lo desafió con la mirada- Se muy bien lo que he visto y aun no puedo creerlo.

-Lo lamento, de verdad que lo siento.

-¿Qué sientes Jacob? ¿Haberme traicionado o que te haya pillado?- Jacob bajó la mirada- Márchate de aquí.

-Bella, Leah no significa nada para mi, te lo prometo, es solo que... Tengo mis necesidades... Y tú... Bueno... Eres demasiado inocente para entender...

-¡Hipócrita!- Bella le pegó una bofetada a Jacob en la cara, dejando su mano marcada en la mejilla- ¿A caso me has preguntado si yo quería hacer algo? ¿Te he rechazado yo en algún sentido para que lo pienses?- Jacob bajó aun más la mirada- Eres despreciable, no quiero saber nada más de ti, márchate de aquí y olvídame, porque te aseguro que yo voy a olvidarte de inmediato.

-Bella, por favor, no hagas esto, nosotros estamos hechos el uno para el otro.

-Eso haberlo pensado antes de traicionar mi amor y mi cariño acostándote con otra- Bella caminó hasta la puerta- Si no te vas tú me iré yo.

Bella corrió fuera de la casa, se internó en la sala común, la atravesó y fue a la habitación de Carlisle y Esme, allí estaba Edward hablando seriamente con Carlisle, acompañados de Esme, Alice, Jasper y Rosalie. Bella miró a Esme a los ojos y se abalanzó a su cuello, abrazándola con fuerza mientras lloraba.

-¿Por qué no salís a comprobar que todo está en orden?- Sugirió Esme abrazando a Bella, todos abandonaron la estancia, dejándolas solas a las dos- Mi pequeña, llora todo lo que necesites.

-Me siento vacía, traicionada, hundida... ¿Por qué me ha hecho esto?

-Todos tenemos debilidades, hay ocasiones en las que no podemos luchar contra nuestros instintos- Acarició su cabello mientras hablaba.

-¿Qué puedo hacer? No quiero volver a verlo, me ha hecho tanto daño.

-Lo se cariño- Besó su frente- Y si no quieres no tendrás que verlo, le diremos a Edward que se encargue de alejarlo.

-¡No! ¡Edward no!- Se apresuró a suplicar- No quiero tener a Edward demasiado cerca ahora mismo.

-Como quieras cariño, se lo diré a Emmet.

-Gracias mamá- Bella se apretó contra su pecho- ¿Puedo quedarme aquí contigo hasta que anochezca?

-Todo el tiempo que necesites mi niña.

Hola, espero que os guste el capítulo, no tiene mucha acción pero poco a poco se va acercando el momento importante de la historia, todo esto es necesario para lo que ocurrirá.