"Aquel Ayer"

By: Lita Wellington

Capítulo Cuatro "Redención"

Las familias de Sangre Pura, ya eran contadas en el Mundo Mágico, entre estas se podía aun considerar a la "Familia Malfoy", todos sus integrantes ingresaron a Hogwarts y Slytherin fue su casa, todos orgullosos de su linaje, solo que esto cambio cuando Lord Voldemort ambiciono el poder y el grado de fanatismo llego a perturbar a muchos sangre pura, Lucius Malfoy era uno de ellos, anhelante de poder, no importaba el pisotear a los seres inferiores a los sangre sucia.

Los matrimonios arreglados aún se manejaban en su tiempo, necesitaban perpetuar el linaje y en 1978 contrajo matrimonio con Narcisa Black, la Familia Black otros Sangre Pura, su matrimonio ya estaba destinado desde su nacimiento y debía seguir con los status establecidos.

En el año de 1980 nació su primer y único hijo Draco, su viva imagen y se podía considerar el ser superior por excelencia.

Cuando estalló la guerra en contra del Señor Tenebroso, muy pocos seguidores quedaban a su servicio, la estocada final fue cuando James y Lily Potter, retaron a su señor al final los resultados fueron catastróficos, Lord Voldemort murió por un conjuro que reboto al tratar de matar al hijo de los Potter de nombre Harry.

Lucius se salvó de ir a Azkaban, compro a varios empleados del ministerio, sabía muchos secretos de ellos, amenazándolos sino me ayudas tú también iras a Azkaban junto conmigo, en cambio su cuñada Bellatrix Lestrange no corrió la misma suerte, ella tuvo pasaje de ida a la cárcel de los magos ubicado en el Mar del Norte.

Se sentía asqueado de todo, necesitaba salir de ese mundo que le asfixiaba y decidió hacer algo fuera de lo común, conocer el mundo muggle, quería saber el ¿Por qué? Albus Dumblendore los defendía, además en su tiempo de estudiante comenzaron a aceptar alumnos de muggles, entre ellos estaban Lily Potter, Edward Tonks esposo de su cuñada Andromeda.

En una de sus salidas nocturnas, visito un lugar al cual llamaban bar, le pareció un lugar tranquilo, veía que la gente alrededor bebía y reía y en ese momento es cuando apareció su redención, su querida Diane.

Su cabellera negra azabache y sus ojos azules como los zafiros lo dejaron embelesados al instante, lo desarmo por completo, todo lo enseñado desde temprana edad lo mando al carajo, en aquella ocasión ella necesitaba ayuda, un estúpido muggle la molestaba y sus ojos le decían "ayúdame por favor".

Caminaron unas cuadras y no podía sacar su varita para enfrentarlo, por lo cual ocupo un hechizo no verbal e hizo aparecer tres perros negros que comenzaron a perseguirlos, desde ese momento decidió cambiar su vida, darse una segunda oportunidad.

Diane le enseño otra forma de vida, aprendió a reír, a bromear, descubrió que tenía un corazón latente que pedía a gritos sentir el amor, sin ningún tipo de perjuicios.

Las dos semanas que paso con ella fueron las mejores de su vida, el problema que debía regresar al mundo mágico, no quería dañarla, verla sufrir eso nunca se lo perdonaría.

La primera noche que pasaron juntos, fue especial para ella, descubrió una mujer pasional, su ego se hincho de felicidad de saberse el primer hombre de su vida.

Ahora debía afrontar su nuevo destino su hija Lavinia, tenía que poner las cartas sobre la mesa y hablar con Narcisa y Draco, no podía ocultar por más tiempo la existencia de su hija.

La relación con Narcisa se apagó con el tiempo, dormían en cuartos separados, la relación padre e hijo con Draco también se desquebrajo, eran tres completos extraños viviendo en la misma casa, se veían poco y si tenían alguna reunión que debían asistir, debían jugar a la familia feliz.

Después de la muerte definitiva de Lord Voldemort cinco años atrás, la credibilidad de los Malfoy quedo por los suelos, las fiestas anuales desaparecieron, el esplendor majestuoso quedo en tonalidades grises, todo era un silencio sepulcral.

= o =

La biblioteca era el lugar favorito de Lucius Malfoy, ahí podía trabajar con tranquilidad, aprendió a convivir con los muggles y se dedicó a las bienes raíces, tenía una fortuna considerable y quería tener un poco del mundo de Diane con él.

El ventanal que daba al jardín estaba abierto, una lechuza gris con plumas blancas planeo alrededor, entro a la biblioteca colocándose en una lámpara del escritorio al verla Lucius, descubrió que llevaba una carta en el pico.

- Amo en que puedo servirle – un elfo domestico apareció de la nada

- Denle de comer a esta lechuza y regresa en unos veinte minutos

- Como lo ordene el amo – el elfo tomo la lechuza y desapareció con ella.

Leyó con avidez el contenido de la carta, era más de lo que esperaba Lucius Malfoy, su hija pedía hablar con él, aun no estaba preparado para semejante petición, las palabras de odio de Diane aun resonaban en sus oídos, si era una nueva oportunidad no iba a desaprovecharla.

Lavinia le explicaba en su carta que deseaba ingresar a Hogwarts, por lo cual preparo la carta de aceptación, además tenía que preparar otra carta para Registros Familiares del Ministerio de Magia, su hija Lavinia llevaría su apellido en cuanto ingresara al Colegio.

- Amo, el ave ya ha comido – el elfo volvió a colocar a la lechuza sobre la lámpara – desea que haga algo más por el amo

- Que la señora y mi hijo estén en la biblioteca en quince minutos, es urgente que hable con ellos en la sala– Lucius vio desaparecer al elfo y ocupo a la lechuza para que llevara la aceptación de ingreso a Hogwarts

= o =

Narcisa y Draco Malfoy estaban en la sala en el tiempo indicado, Lucius ingreso para sentarse en su sillón predilecto frente a ellos.

- ¿Qué sucede?, debo regresar al Ministerio – Draco detestaba estar en el mismo lugar que su padre.

- Lo que debo decirles es… - Lucius respiro para continuar – desde hace tiempo llevo una doble vida que ustedes ignoran.

- Eso era todo – respondió Narcisa muy desairada por haberla importunado en sus actividades.

Estaban por salir de la sala, Lucius Malfoy les grito para que se detuvieran.

- No he dicho que pueden retirarse, después de escucharme lo podrán hacer, tengo una hija la cual fue aceptada en el Colegio Hogwarts e ingresara este año y su procedencia no es completamente mágica, su madre es una muggle o sangre sucia como gusten tomarlo.

Las últimas palabras que pronunció Lucius, fueron muy amargas nunca ocupo ese término para Diane, el ambiente se volvió tenso, Narcisa salió sin mediar palabra azotando la puerta, en cambio Draco, espero un momento para enfrentar a su padre.

- Crees que no lo sabía, no soy ningún estúpido para no saber de la existencia de mi hermana, después de lo ocurrido con Lord Voldemort, nuestra familia quedo desprestigiada y ahora de la nada aparece tu hija mestiza, hija de una ramera muggle.

Lucius se levano de su sillón para propinarle una bofetada a su hijo, esta fue tan fuerte que un hilito de sangre salía de su labio superior izquierdo.

- Ja, ja, ja, ja – Draco se limpiaba la sangre con el dorso de su mano – ¿Dónde quedo aquel Lucius Malfoy que humillaba y desaparecía a sus enemigos?, ¿Dónde quedo?, ahora eres un despojo humano.

- Hijo, merezco todo lo que has dicho, no soy un ser perfecto que todo lo puede y hablando sobre tu hermana ella entrará a Hogwarts, porque ese es su destino, ella merece respeto por ser tu hermana y mi hija, la relación con tu madre no tiene remedio, solo somos un matrimonio de apariencias.

- No te aseguro nada, la vida da muchas vueltas primero estuvimos arriba como Sangre Pura, que sobajaban y humillaban a los demás por considerarlos inferiores, ahora estamos abajo, tengo una hermana mestiza.

Draco camino a la chimenea y ocupo polvos flu para llegar de nuevo al Ministerio de Magia.

El primer paso aunque escabroso ya se había dado, ahora Lucius debía afrontar el siguiente conocer a su hija y buscar el perdón de Diane.

= o =

El cumpleaños de Lavinia fue muy sencillo, fueron unas cuantas amiguitas y el pastel de crema y fresas con once velitas fue el rey de la fiesta, ya eran las seis de la tarde, tanto madre e hija guardaban lo que sobro del pastel y lavaban los trastes ocupados en la fiesta, en eso tocaron el timbre.

- Hija puedes abrir la puerta por favor

- Si ya voy – Lavinia dejo el trapo con que estaba secando los platos – al abrir la puerta estaba un hombre alto de cabello platinado

- Lavinia Grace

- Si soy yo en que puedo ayudarle señor.

- Vengo por tu petición.

Lavinia tuvo que sostenerse del marco de la puerta, sus piernas se volvieron de gelatina, su sueño se había cumplido delante de ella estaba su padre, a quien deseaba abrazar y así lo hizo.

Abrazar a su hija fue el mejor regalo que podía haber recibido Lucius, ni toda su fortuna podía equipararse a como se sentía en esos momentos, al fin se sentía completo y nadie se interpondría, si Bellatrix Lestrange viviera y lo chantajeaba de nuevo, el mismo la mataría con sus propias manos.

Diane observaba la escena desde la cocina, las lágrimas corrían por su rostro ahora comprendía todo, sabía que su hija era especial, pero no sabía en qué magnitud, su inteligencia no era muy común en un niño de su edad y comprendió que la había heredado de su padre, el miedo la invadió al recordar la plática con aquellas personas que fueron a visitarla y hablarle del colegio y del mundo mágico, ¿Podría Lavinia heredar el lado oscuro de su padre?, no esto sería imposible, ella siempre fue educada alejada de todo eso, de verdad Lucius cambió en todo este tiempo o solo es una cara más en su colección, Diane le daría el beneficio de la duda y si al pasar el tiempo, hay un cambio por muy pequeño que fuera, con todo el dolor de su corazón se alejaría para siempre junto con Lavinia y comenzarían en otro lugar donde no las conocieran y poder llevar una vida relajada y feliz, pero en verdad sería feliz.

Continuara…

Ya está terminado y reeditado el capítulo cuatro, aquí verdaderamente hice un cambio drástico, en primera instancia Lavinia ya está en Hogwarts y le asignaba su casa, sin embargo quise darle un tiempo para que conozca a su padre y su oscuro pasado y esto ya vendrá en el capítulo siguiente.

El capítulo cuatro se titulaba "¿Dónde te pondré?, Tu casa será…", ahora su título cambio a "Redención".

Lita Wellington.