17º La verdad sobre Charlie

El silencio se impuso en la sala, los licántropos y vampiros por no saber a quien se refería, y los vampiros, en especial los más allegados a Bella, se miraban entre si, nerviosos por no saber que responder.

-¿Quien es Charlie?- Volvió a preguntar Bella al ver que nadie le respondía.

-¿Quién te ha hablado de él?- Preguntó por fin Carlisle, dejando de lado a Jacob y centrándose en ella.

-Eso no viene al caso ahora, ¿quien es?

-Bella, no es el momento de hablar de eso- Dijo Esme intentando que dejara el tema.

-¿Por qué no? ¿Qué está sucediendo?

-La manada ha juzgado a Jacob según sus leyes- Le explicó Emmet que aun estaba junto a ella- Estaban comunicando su decisión al resto.

-Así es, ¿puedes esperar a que acabemos, Bella?- Preguntó seriamente Carlisle, tenso por la situación. Bella asintió y esperó- Bien, continuemos pues.

-Como decía, según nuestras tradiciones, cuando uno de nosotros traiciona a la pareja que ha elegido como compañera, debe ser desterrado hasta que encuentre una forma de recuperar su honor, y deberá llevar marcado en su cuerpo algo que le recuerde la falta que cometió durante el resto de su vida.

-¿Estás seguro de lo que vas a hacer Billy? Es tu propio hijo.

-Él conoce las leyes tan bien como yo y a aceptado el castigo que le corresponde- Dijo con dolor en su voz- Yo no soy quien para romper nuestras leyes.

-Si estáis decididos a hacerlo, no seré yo quien os lo impida- Carlisle parecía entristecido- Emmet, Edward, acompañad a Billy y a Jacob hasta el exterior y aseguraos de que Billy regresa con vida- Los dos asintieron- Bella, ¿quieres decirle algo a Jacob antes de que se marche?

Bella miró los ojos de Jacob con indiferencia durante unos segundos, abrió la boca para decir algo pero a su mente llegaron las imágenes de su traición y su mirada se endureció.

-No tengo nada que decirle, la última vez que hablamos lo dejamos todo bien claro.

Jacob sintió como se agolpaban las lágrimas en sus ojos ante aquella actitud de Bella, había tenido la esperanza de que le dedicara unas palabras antes de su marcha. Viendo que nada más tenían que decirse, Billy cogió las ataduras de Jacob y tiró de él hacia la salida, en ese momento Bella vio como en su espalda estaba grabado con fuego un símbolo que reflejaba su traición hacia ella. Llevaba su nombre escrito hacia abajo, grabado en carne viva.

Una vez Jacob desapareció de la sala, todos fueron dispersándose, dejando a solas a Carlisle, Esme, Alice, Rosalie y Jasper con Bella. Ella esperaba sentada a un lado de la sala sin decir nada, sin dirigir la mirada hacia nadie en concreto, simplemente estaba allí.

-Bella, acércate, hablemos- Ella se levantó y se acercó a ellos- Cuéntame donde has oído hablar de Charlie.

-Lo he visto en un sueño.

-¿En un sueño?- Rosalie se sorprendió- ¿Y como sabes si es real o no?

-Algo en mi interior me lo decía, y vosotros me lo habéis confirmado con vuestra forma de comportaros al preguntar por él.

-Bella, nosotros no sabemos demasiado de él, solo sabemos lo que nos han contado- Le explicó Carlisle- ¿Estás segura de que quieres saber quien es?

-Estoy segura.

-Bien, nosotros no conocimos personalmente a Charlie, sabemos que dio su vida por salvaros a ti y a tu madre- Explicó con calma- Tu madre era una esclava de su familia, al igual que otros muchos humanos, Charlie era un vampiro puro, de las familias más antiguas que existen y, en contra de su condición, se enamoró de tu madre.

-Sorprendentemente, ella le correspondió- Continuó Esme- Y fruto de ese amor surgiste tú, única en el mundo.

-¿Como que única?

-Nunca antes había nacido un bebé medio vampiro, medio humano, todos lo creíamos imposible- Dijo Rosalie aun maravillada de que ella fuera tan especial- Estaba prohibido tener ese tipo de relaciones.

-Entonces, ¿Charlie era mi padre?

-Así es, el día que tú naciste, antes de que tu madre te alumbrara, él huyó con ella hasta la última colonia de humanos libres, se purificó y se marchó para despistar a sus perseguidores- Esme narraba la historia cogiendo las manos de Bella.

-¿Qué le sucedió?

-No lo sabemos Bella...- Empezó a explicarle Carlisle cuando se vio interrumpido.

-Fue asesinado por el ser más diabólico y tenebroso que ha pisado la faz de la tierra, el mismísimo diablo, Satanás- Alice lo dijo sin pensar- Leyó en su mente lo que había sucedido y lo desintegró de inmediato, después fue al lugar donde estaban los últimos humanos libres y los asesinó a todos mientras tu madre escapaba contigo.

-¡Cállate Alice!- Mandó Jasper viendo la cara de horror y culpabilidad de Bella- No tenías que haber dicho nada de eso.

-¿Por qué?- Miró a Bella y lo entendió- Lo siento- Bella no dijo nada.

-¿Estás bien cariño?

Esme intentó acercarse a ella y cogerla, pero antes de que llegara a tocarla Bella salió corriendo y los dejó allí. Alice se sintió culpable por esa reacción de Bella, había estado tan centrada en lo que había sucedido con Jacob que no había visto esa reacción.

Edward y Emmet volvieron tras presenciar la triste y desagradable despedida entre Jacob y Billy, Jacob había echado a correr por aquel lugar al que había llevado a Bella cuando eran pequeños, desde ese momento debía apañarse el solo para sobrevivir.

Edward miró el interior de la habitación y se sorprendió al no encontrar a Bella allí hablando de Charlie, antes de que se fueran ella estaba realmente interesada en saberlo todo sobre él. Se acercó a los demás que estaban hablando reunidos en el centro, Emmet lo seguía de cerca.

-¿Dónde está Bella?

-Se ha marchado hace un rato- Respondió Esme con seriedad- Estábamos hablando de ello.

-¿Ha sucedido algo?- Preguntó Emmet.

-Lo lamento, no medí mis palabras al hablar de Charlie, de verdad que lo lamento.

-Pero, ¿qué ha sucedido?- Edward se tensó al escuchar las disculpas de Alice.

-Alice le ha contado con demasiados detalles lo que sucedió el día que ella nació y ha salido corriendo.

-Me gustaría ir a buscarla, pero no creo que quiera verme- Edward bajó la mirada con tristeza.

-No te preocupes Edward, pronto se arreglará todo, ya lo verás.

-Eso espero Esme, eso espero- Suspiró derrotado- Si no tenemos nada más de lo que hablar, me retiro a mi habitación.

Edward salió de allí cabizbajo, andó con lentitud hasta llegar a la puerta de su habitación, escuchó como Bella sollozaba en la suya y estuvo tentado a entrar a consolarla, pero contuvo sus impulsos y entró directamente en su cuarto.

Bella escuchó como la puerta de la habitación de Edward se cerraba, se levantó de un salto y corrió hasta allí, abrió sin llamar a la puerta, vio a Edward en pie junto a su cama, se abalanzo sobre él y abrazó su cuello con fuerza mientras lloraba.

-¿Qué te ocurre pequeña?

-Edward…- Lo abrazó más fuerte y lloró con desesperación.

-Llora Bella, llora todo lo que necesites.

Edward la cogió de la cintura y se tumbó en la cama con ella agarrada del cuello, ella continuó llorando mientras Edward acariciaba su cabello. Poco a poco, Bella fue calmándose, respirando con más tranquilidad, miró a Edward a los ojos, le sonrió y Edward le devolvió la sonrisa.

"Está más hermosa cada vez que la miro".

Bella se extrañó un poco, había escuchado la voz de Edward claramente pero había hablado como si ella no estuviera ahí y sus labios no se habían movido. Pensando que había sido cosa del cansancio, Bella no le dio importancia y se acurrucó entre sus brazos.

-Gracias por dejarme estar así, después de como te he tratado no lo merezco.

-No debes disculparte pequeña- Besó ligeramente sus cabellos- Tú te mereces esto y más- Bella besó el brazo de Edward que tenía más cercano a su rostro.

-Edward, ¿tú sabías lo que le sucedió a mi padre?

-Si, Alice nos lo contó poco después de que llegarais- Le explicó con calma, sin dejar de acariciarla- Era muy parecido a lo que dijo tu madre que había soñado el día que naciste.

-¿Por qué nunca me habéis hablado de él?

-Porque tú nunca preguntaste por tu padre, no había motivo para contarte un suceso que no presenciamos ninguno y que para ti sería doloroso- Edward la observaba con atención, intentando adivinar cuales eran sus sentimientos.

-Me hubiera gustado conocerle, saber como era, saber si se estaría sintiendo orgulloso de mi…

-Esté donde esté, se sentirá muy orgulloso de ti, estoy seguro- Le acarició la mejilla- Ahora cierra los ojos y descansa, está amaneciendo.

-¿Puedo quedarme aquí contigo?- Edward asintió- No te irás, ¿verdad?

-No me moveré de aquí en ningún momento, duerme tranquila.

"Duerme mi princesa, yo velaré tus sueños"- Escuchó Bella antes de caer en los brazos de Morfeo.

Durante los siguientes días, Bella se sintió como cuando era niña, apegada y unida a él, y poco a poco volvieron a revivir aquellos sentimientos que había guardado en lo más profundo de su corazón. Y ese sentimiento crecía cuando escuchaba a Edward decir frases pensando que ella no lo escuchaba, frases profundas y románticas, que la tenían más enamorada que al principio.

Pero todo cambió de pronto, una noche, despertó en la cama de Edward como cada día desde que se había enterado de todo lo referente a su padre, Edward estaba sentado, apoyado en la pared que había junto a la cama, tenía los ojos cerrados y los labios quietos y apretados, pero sin embargo, Bella podía escuchar su voz a la perfección.

"Mi hermosa Bella, ansío decirte lo que guarda mi corazón. No quiero presionarte, no voy a decirte nada de lo que siento, quiero que seas quien de el paso, y si no llegaras a corresponderme nunca lo aceptaría si con eso eres feliz".

Bella no entendía que era lo que estaba sucediendo, no sabía como podía escuchar a Edward si él no hablaba, aquello no era normal. Asustada por lo que acababa de suceder, se levantó y salió corriendo en busca de Alice, dejando a Edward preocupado llamándola a gritos al darse cuenta de que Bella corría lejos de donde él estaba.

Aquí tenéis el siguiente capítulo, espero que os guste.

Nos lemmos