18º Revelando la marca

Bella corrió hasta llegar a las habitaciones de Alice, Jasper estaba en la puerta como siempre, vigilando que nadie molestara a Alice sin un motivo importante. Al ver llegar a Bella corriendo, la abrazó, parando su carrera frenética hacia el interior.

-¿Qué ocurre Bella?

-Necesito ver a Alice, es importante, por favor- Las palabra de Bella salían atropelladamente de su boca, en sus ojos había miedo, Jasper podía verlo sin dificultad.

-¡Bella!- Se escuchó la voz de Edward al fondo del pasillo, y Bella empezó a revolverse más nerviosa aun.

-Por favor, déjame entrar, necesito hablar con Alice, por favor, por favor, déjame entrar, por favor...

-Está bien, entra- Jasper abrió la puerta al verla tan desesperada, y preocupado del motivo por el que ella podía estar así, se adentró con ella aun abrazada a él. Caminaron unos pasos hasta llegar al balcón de la habitación de Alice- Alice, ven por favor.

Alice asomo la cabeza por el balcón, y al ver a Bella abrazada a Jasper como si la vida le fuera en ello, casi temblando de miedo, se preocupó.

-¿Qué ha ocurrido?

-No lo se, ha llegado corriendo buscándote- Acarició los cabellos de Bella intentando calmarla- Se ha puesto histérica cuando ha escuchado la voz de Edward al acercarse.

-Está bien, Bella, ven conmigo- Le abrió los brazos y ella pasó de los de Jasper a los de Alice- Vamos a sentarnos y me cuentas que te ocurre.

Las dos fueron hasta el sofá que tenía Alice en sus aposentos, Jasper las siguió, preocupado por el estado de Bella. Alice tomó las manos de Bella y la insto a que le contara que ocurría.

-Hace días que lo estoy escuchando y no me había dado cuenta, no se porque me ocurre, no se que pasa, pero me da miedo, no lo entiendo.

-¿Qué no entiendes Bella?- Le preguntó Alice sin entenderla.

-He escuchado los pensamientos de Edward- Dijo por fin- En realidad, hace bastante que los escucho pero no sabía que eran sus pensamientos, creía que él hablaba intentando que yo no lo escuchara.

-¿Has escuchado los pensamientos de Edward?- Bella asintió nerviosa- ¿En serio?- Otro asentimiento- ¡Claro! ¡Pero que estúpida soy!

-¿De que hablas Alice?

-Hablo de que soy una estúpida, Bella ya había descubierto su don hace muchos años- Bella y Jasper la miraron sin comprender- El día que Bella llegó a nosotros se comunicó con Edward con el pensamiento.

-¿Qué yo hice que?

-Lo que he dicho, eras capaz de comunicarte mentalmente con quien querías, pero solo lo hacías con Edward- Le explicó entusiasmada- Por alguna razón dejaste de utilizar tu don, y todos olvidamos que podías hacerlo.

-¿Y que tiene que ver el que yo pudiera hablar mentalmente con que pueda escuchar la mente de Edward?

-¿Es que no lo ves?- Alice estaba realmente fascinada por su descubrimiento- Es el mismo don, tú te metías en la mente de Edward para comunicarte con él y ahora lo haces escuchando lo que dice.

-Pero ¿Cómo?

-Es el don que hemos estado buscando Bella- Le dijo por fin- Por eso no lo encontrábamos, por eso no conseguías sacarlo, tú ya lo habías desarrollado solo que nosotros lo habíamos olvidado.

-Pero tú me dijiste que esos dones solo aparecían cuando se encontraba al compañero, que por eso no lo había sacado aun.

-No, yo te dije que así era cuando solía aparecer, porque también te dije que Edward no había adquirido el suyo de esa forma- Bella se quedó meditabunda unos minutos- El hecho de que tú consiguieras hablar con Edward con tan solo unas horas de vida debería decirte algo.

-¿Qué debería decirme?

-Eso debes descubrirlo tú sola Bella- Alice le sonrió cuando llamaron a la puerta- Es Edward, quiere saber que te ocurre, ¿lo dejo entrar?

-No, por favor, deja que me quede un rato aquí contigo, necesito pensar.

-Como quieras- Alice le hizo una señal a Jasper para que saliera a hablar con Edward- Acuéstate en mi cama un rato, descansa y piensa el tiempo que necesites.

A pesar de no estar cansada y de ser de noche, Bella cerró los ojos y se dejó arrastrar hasta el mundo de los sueños.

Allí volvió a verlo, Charlie estaba allí, sentado en el borde de un acantilado, de espaldas a ella.

Bella se acercó a él, sin decir nada, sin hacer ruido, pero él sabía que ella estaba allí, lo sabía.

-Te estaba esperando Bella, he esperado tanto tiempo para poder hablarte.

-¿Por qué no lo hiciste antes?- Preguntó ella sentándose a su lado.

-El mundo de los espíritus es muy complejo y tardaría demasiado tiempo en explicarte las reglas que me han impedido establecer contacto antes, solo debes saber que es un mundo peligroso al que espero no vayas jamás.

-Está bien- Respondió algo nerviosa- ¿Para que me visitas en sueños? ¿Es solo por que quieres conocerme?

-Aunque es mi principal motivo, debo confesar que no es el único.

-¿Y entonces para que más has venido?- Bella lo miró por primera vez a la cara, viendo su rostro sereno, tan parecido al suyo que nadie podría dudar que eran padre e hija.

-He venido porque me preocupa tu felicidad- Bella se extrañó de aquel comentario- Te han hecho mucho daño, es normal que estés algo desorientada, y puede que tengas miedo, pero los dos sabemos que solo te has enamorado una vez y no era de Jacob Black.

-¿Como sabes lo de Jacob?

-Que no haya podido comunicarme contigo no quiere decir que te haya tenido abandonada- Respondió con una sonrisa- No ha habido un solo momento que no te haya estado observando.

-¿Lo dices en serio?

-Y tan en serio, yo di mi vida porque tú pudieras venir al mundo, y lo volvería a hacer- Besó su mano con dulzura- Y ahora dime, ¿por qué intentas luchar contra lo que sientes por Edward?

-Porqué él es tan cambiante, primero no había forma de despegarme de él, de repente no quiere ni verme, después vuelve a querer estar a mi lado... No se si puedo tomarlo en serio, no después de la traición de Jacob.

-¿Sabes por qué Jacob te ha traicionado con aquella chica?- Bella negó- Lo hizo porqué el no estaba predestinado a estar contigo, no le apareció la marca de la luna en el cuello marcándolo como tu igual, y vuestra relación estaba destinada al fracaso, sin embargo, Edward es otra historia.

-¿Y por qué crees que si aparecerá la marca en él?

-Él hace tiempo que tiene la marca en su cuello, pero al principio sintió miedo y decidió apartarse de ti- Le explicó- Hasta hace relativamente poco tiempo no ha sido capaz de aceptar lo que ese símbolo significa.

-¿Edward tiene la marca?

-Así es, así que deja de buscar excusas tontas para mostrar tus sentimientos, habla con él y se feliz, cumple tu destino- Cogió el rostro de su hija entre sus manos y la miró a los ojos- Tu destino es especial, y el que sea tu compañero será esencial para ese destino, así que despierta, ve a verle y aclara las cosas cuanto antes.

-Está bien- Sonrió Bella- Pero, ¿volveré a verte?

-Si tú quieres, por supuesto.

-Claro que quiero- Charlie sonrió también- Hasta la próxima papá.

-Hasta la próxima hija."

Bella despertó, se levantó de la cama de Alice y salió fuera, sin decirle nada a ella que estaba en la puerta hablando con Jasper. Se encaminó en silencio hacia la habitación de Edward, por sus pensamientos sabía que él se encontraba allí, abrió sin avisar y se adentró.

Edward la miró entrar sorprendido, Jasper le había comunicado que ella no quería verlo por el momento, Bella se sentó junto a él, lo miró a los ojos, acercó sus manos al pañuelo que había sobre su cuello con intención de retirarlo.

-¿Qué haces?- Preguntó él apartándose un poco, asustado.

-Quiero comprobar una cosa.

Edward no tuvo excusas para no dejarle ver su cuello, en cierto modo quería que ella viera la marca, así se acabaría tanto secretismo sobre sus sentimientos, pero por otro lado temía que lo viera, porque una vez con sus sentimientos al descubierto podía ser rechazado.

Bella retiró el pañuelo lentamente, viendo la tensión en el cuerpo de Edward, apartó con delicadeza el trozo de tela del cuello y allí la vio, la marca de la media luna claramente dibujada en el cuello de Edward, él era su igual, el era su compañero eterno.

-¿Desde cuando llevas la marca?

-Desde tu cumpleaños de hace dos años- Respondió avergonzado- Por eso me alejé de ti, no creí ser adecuado para ti, y pensé que era solo un capricho tuyo.

-Hace más de dos años de aquello, ¿como has podido permanecer en silencio tanto tiempo?

-Parecías feliz con Jacob, no quise interponerme en tu felicidad- Respondió con resignación- Me da lo mismo si no me eliges, si otro te hace feliz para mi es suficiente.

-Edward, escúchame bien- Bella tomó el rostro de Edward entre sus manos- Nunca ha habido otro como tú, siempre has sido tú, siempre, aunque traté de engañarme a mi misma cuando salía con Jacob, siempre estabas tú en mis pensamientos, siempre has estado en lo más profundo de mi corazón- Bella acercó sus labios a los de Edward, los rozó suavemente para después dar paso a un cálido beso repleto de pasión.

Aquel besó despertó los instintos más básicos de Edward y no pudo contenerse, la cogió en volandas sin soltar sus labios, la llevó hasta la cama y se tumbó sobre ella. Bella se dejó llevar, estaba totalmente metida en sus sensaciones cuando Edward paró y se apartó de ella.

-Lo lamento, no quería llegar a esto.

-¿Por qué te arrepientes?- Preguntó algo confusa- ¿Es que acaso tú no quieres...?

-No es nada de eso, pero no nos precipitemos, disfrutemos el uno del otro y cuando llegue el momento, nos convertiremos en uno, te lo prometo- Besó sus labios sellando aquella promesa.

Aquí tenéis el siguiente capítulo, espero que os haya gustado.

Siento si tardo en actualizar un poco más que antes, pero estoy con dos trabajos a la vez y duermo muy poco.

Gracias por vuestros reviews.

Por fin se ha descubierto la marca de Edward, por fin se han confesado sus sentimientos, ¿que sucederá ahora?

Pronto lo veremos.

Nos leemos