"Aquel Ayer"

By: Lita Wellington

Capítulo Siete "Padres e Hijos"

Ni en sus sueños más locos superaban lo que veía Lavinia en el Callejón Diagon, los escaparates con túnicas de diversos colores desde el sobrio negro hasta un amarillo brillante, escobas entre ellas estaba la nueva Halcón, esta superaba a la Saeta de Fuego y muchos deseaban adquirirla, lo que más le interesaba era tener una mascota, su madre nunca le había permitido tener gatos o perros, únicamente peces, siempre le decía que debían empezar con animales pequeños para tomar la responsabilidad de tener una más grande, ahora tenía la oportunidad de tener uno y no desaprovecharía la oportunidad.

Así como le sucedió en el Ministerio de Magia, Lavinia escuchaba lo que decían las personas que pasaban junto a ellos: ¿Quién es esa niña que va con Lucius Malfoy?, "Escuche que es su hija", Pobre Narcisa la compadezco, pero se lo merece por arrogante", en fin infinidad de comentarios tanto ponzoñosos como de pena.

El primer lugar que visitaron fue la tienda de túnicas de Madame Malkin, compraron las capas requeridas para el colegio, uno de los empleados leía el profeta y en primera plana estaba un artículo que al verlo Lucius le arrebato el periódico para leer la nota, el joven estaba por reclamar y al ver de quien era opto por desaparecer del mostrador.

"La Doble Vida de Lucius Malfoy"

Todos conocemos el pasado de Lucius Malfoy, mago de Sangre Pura y ex mortífago, enemigo de los muggles por considerarlo inferiores a su status, en días pasados fue descubierto que tenía una hija ilegítima con una muggle.

El próximo 1 de Septiembre la hija de Lucius Malfoy ingresara a Hogwarts, cabe señalar que Los Malfoy han pertenecido por generaciones a la casa de Slytherin y suponemos que la pequeña Malfoy pertenecerá a dicha casa, su hermano Draco Malfoy fue el último en estar en Slytherin.

La pequeña Malfoy es una niña encantadora o será solo la apariencia, le daremos el beneficio de la duda, tal como reza un refrán muggle "De tal palo tal astilla".

En este artículo teníamos la intención de dar a conocer a nuestros amados lectores las impresiones de Narcisa Malfoy pero se nos fue negada la entrevista, esperemos que en días posteriores nos conceda el honor de una entrevista.

Rita Skeeter.

- Esa mujer, me las va a pagar – Lucius apretaba el periódico con todas sus fuerzas, pero al sentir la mano de su hija se tranquilizó.

- No te preocupes papá, es solo algo insignificante, mamá trata con gente de ese tipo, de eso viven del escándalo que pueden ganar con sus reportajes, muchos pueden creerle y otros no, mejor seguimos comprando mis cosas y olvídate de este mal sabor a boca.

Madame Malkin escuchaba con atención a la pequeña Malfoy y tenía razón, Rita Skeeter, solo vivía del escándalo, creo unas lindas capas para Lavinia y le obsequio una color plata como cortesía de la casa, cuando salieron de su tienda prohibió tajantemente leer cualquier reportaje venido de aquella reportera del Profeta, la hija de Lucius Malfoy le dio la impresión de que haría un cambio benéfico a toda la familia.

Pasaron a Flourish and Blotts, compraron los libros del primer curso, en Ollivander, fueron atendidos por el nieto del Sr. Ollivander, comprando su primera varita esta era de ébano 30 centímetros, con pelo de unicornio y fuego de dragón, eran unas nuevas varitas salidas al mercado y Lavinia fue una de las primeras en adquirirlas.

Después de comprar todos los materiales, solo faltaba la mascota, estaba indecisa entre la lechuza o un gato, ni loca llevaría una rata a estas les tenía pánico, entraron a una de las tiendas de mascotas y comenzó a ver varias lechuzas, podía elegir a una de estas, sin embargo desde niña deseaba tener un perro lástima que en Hogwarts no los permiten, seguía caminando por la tienda y de momento algo salto a su hombro y después cayó enfrente de ella.

- Hola gatito – Lavinia se agacho para acariciar el gato que era de color negro muy esponjoso y ojos ambarinos – eres muy lindo.

- Disculpe señorita pero ese gato no está en venta – el dueño de la tienda se acercó para tomar al gato y llevarlo a una de las jaulas.

- ¿Cuál es el motivo? – pregunto Lavinia que veía que el gato bufaba enojado y trataba de soltarse

- A este gato lo han regresado en cinco ocasiones por mal comportamiento, a la última persona, le dejo unas marcas muy profundas en los tobillos, ¡aaaayyyy maldito gato! – grito el dueño de la tienda, el gato le soltó un rasguño en la cara y una mordida en la mano, corrió para colocarse a lado de Lavinia.

- No veo que sea malo – Lavinia cargo al gato y comenzó a hacerle cariños en su cabeza y el gato de agradecimiento comenzó a ronronear.

- Si gusta se lo regalo, no lo quiero ver más por aquí – el hombre se sorprendió que el gato fuera cariñoso, con los otros dueños siempre bufaba y al día siguiente lo traían de vuelta por todas las travesuras.

- Gracias, señor aunque no es justo que no reciba pago por el gato, entre a la tienda a comprar una mascota y debo pagar por ella – Lavinia salió de la tienda para decirle a su papá que ya había elegido.

Todos salieron ganando, el dueño de la tienda se deshizo de su martirio gatuno, Lavinia iba muy contenta con su gato negro al cual llamo "Salem".

- Ahora viene la guerra – Lavinia llevaba a su nueva adquisición en brazos

- ¿Por qué lo dices hija? – Lucius veía a su hija un poco triste.

- Mi mamá no le gustan las mascotas grandes, únicamente tenemos peces, no sé, si acepte a Salem.

- Claro que lo aceptara, no te preocupes yo la convenzo.

Antes de salir del Callejón Diagon pasaron al Banco Gringotts, para abrir una cuenta bancaria para Lavinia, ahí fueron atendidos por Bill Weasley.

Llegaron a casa después de las siete de la noche, Lavinia corrió a su habitación con Salem, dejo todo lo demás en el recibidor.

- Ahora que le pasa a esa niña – Diane salía de la cocina y camino hacia las escaleras – hola hija veo que ya llegaste, ¿Por qué no saludas?

- Subió un momento al baño – Lucius abrazo a Diane y le dio un beso en la frente.

- Esa niña, debe traer algo que no quiere que vea

- Solamente fue al baño, en un momento baja

- Lucius Malfoy, a mí no me engañan, no es la primera vez que lo hace, en otras ocasiones ha traído perros o gatos, lo cuales llevamos a un refugio para que sean adoptados.

- Es momento que se haga responsable de uno no crees – Lucius suspiro de resignación

- Lavinia baja en este momento y con lo que subiste a tu habitación – Diane esperaba en el inicio de escaleras – voy a contar hasta diez, uno, dos, tres…

- Aquí estoy mamá – Lavinia bajaba las escaleras abrazando al gato – en la escuela piden que llevemos una mascota y mi papá me compro este gato.

Diane tuvo que ceder a los ruegos de su hija, solo le advirtió que fuera cuidadosa y que debía responsabilizarse con el gato, ella feliz abrazo a su mamá y después a su papá, Lavinia regreso a su habitación y Salem iba atrás de ella.

- Diane, que te parece si salimos a cenar – sugirió Lucius que estaba descansando en uno de los sillones

- Me parece una excelente idea, solo que ahora será a un lugar que yo desee, te mereces un castigo por lo del gato – Diane rió algo tenía en mente

- ¿A dónde vamos a cenar? – pregunto Lavinia quien ya estaba con ellos en la sala y el gato venía con ella.

- Vamos a comer hamburguesas, aun lugar cerca de aquí

- ¡Qué rico hamburguesas!, yo quiero una con doble carne – Lavinia abrazo a su mamá

- ¿Qué te sucede Lucius? – Diane trataba de no reírse por la cara de Lucius sabía que no le gustaban esos lugares

- No es nada, solo que… no frecuento ese tipo de lugares

- Para todo hay una primera vez, te van encantar papá.

Llegaron al establecimiento de hamburguesas, Lavinia y Diane le mostraron a Lucius los diversos paquetes a elegir, era la primera vez que visitaba un lugar así y lo estaba disfrutando, decidió por una hamburguesa con queso, refresco, papás fritas y de postre un pay de manzana.

Cuanto debía aprender de ahora en adelante, los años que estuvo alejadas de ellas nadie se los iba a regresar, quería aprovechar cada instante, solo le faltaba una cosa más para tener un poco de tranquilidad y era que su hijo Draco aceptara a su hermana.

= o =

Draco cenaba con su madre en el gran comedor de la Mansión Malfoy, nadie hablaba solo se escuchaba el ruido de los cubiertos.

- Mamá, hoy en la mañana fue mi padre al Ministerio de Magia

- Y eso me beneficia en algo, yo que recuerde nada me interesa de tu padre y de su bastarda – Narcisa soltó de golpe los cubiertos en el plato.

- Hoy la conocí y….

- Basta Draco, no quiero que me digas nada de ese maldita niña, en estos momentos soy el hazmerreír del mundo mágico – Narcisa apareció el periódico del profeta delante de Draco y que viera la primera plana.

- Esa maldita Skeeter – Draco arrugo el periódico y lo tiro en alguna parte del comedor.

- Hijo eso significa mi ruina, todos me verán con lastima, mientras tu padre se pavonea con su hija, si tus abuelos vivieran, habrían muerto de un infarto fulminante.

- Mamá, solo se la misma de siempre, que te importe un bledo lo que digan los demás, de todos modos la relación con mi padre está más que muerta.

- ¿De qué lado estas Draco Malfoy? del mío o del maldito de tu padre, ya se, tu estas del lado de esa sangre sucia Hermione Granger.

- No voy a permitir que insultes a Hermione, no la conoces madre – Draco se levantó de su silla, la discusión había llegado a un límite.

- Muy bien hijo, deja te aplaudo, eres igual a tu padre, crees que no sé qué te revuelcas con esa sabelotodo.

- Me voy, se me fue el apetito – Draco se retiró del comedor y opto por mejor salir de la mansión.

= o =

Hermione fue a la cocina por un vaso de leche ya estaba en pijama dispuesta a descansar.

- No te vez nada sexy con eso que traes puesto

- Draco, me asustaste ¿Qué haces aquí? –Hermione tenía una mano en el pecho por el susto

- Si quieres me voy, además no pienso regresar hoy a mi casa, acabo de discutir con mi madre

- Es por lo de Lavinia ¿verdad? – Hermione tomo de la mano a Draco para llevarlo a la sala.

- De por si mi casa ya era una sucursal del infierno, con esto de la nueva Malfoy será un ambiente más pesado y caótico.

- ¿Qué piensas hacer ahora Draco?

- Te confieso algo Hermione, siempre desee tener un hermano o hermana, mi madre aborto cuando yo tenía cinco años y nunca más pudo tener hijos, el saber ahora que tengo una hermana, estoy feliz y a la vez dolido.

- Solo date la oportunidad de conocerla, se ve que es una niña alegre e inteligente

- Con tal que no sea un ratón de biblioteca como tú – Draco rió a costillas de Hermione

- Hablo en serio Draco, Lavinia es tu hermana no como tú hubieras deseado que fuera, si las cosas pasaron por algo hay que afrontarlas.

- Tratare Hermione, bien ahora vamos a dormir – Draco se levantó y jalo a la castaña.

- Hoy solo quiero dormir Draco, mañana tenemos mucho trabajo.

- Te prometo que solo dormiremos, estoy muy cansado por la discusión con mi madre.

La relación de Draco y Hermione era un secreto, él tenía algunas cosas en casa de la castaña y como lo prometió aquella noche únicamente durmieron abrazados, al día siguiente con la cabeza ya fresca pensaría como poder acercarse a su hermana, Hermione era su cuerda de salvación por eso quería regresar el tiempo y conocerla mucho antes y que esta no hubiera tenido una relación con el maldito de Ronald Weasley.

= o =

Lavinia dormía en su cama, la luz de la luna entraba por su ventana y Salem dormía a los pies de su cama, se escucharon los ruidos de unos aleteos, el gato despertó, se dirigió a la ventana y encontró un cuervo negro, el gato se erizo maullando de una manera aterradora, el cuervo grazno al ver al gato y opto por desaparecer de la ventana.

- Salem ven aquí – Lavinia se había despertado pero sin abrir los ojos tenía mucho sueño para hacerlo

El gato negro hizo lo que le ordenaron y se acomodó en brazos de su ama, este comenzó a ronronear y Lavinia volvió a dormir profundamente.

En otras de las habitaciones Diane dormía hecha un ovillo en su cama, mientras tanto Lucius velaba su sueño.

- Gracias Diane por darme una hija tan maravillosa - Lucius regreso a la cama para dormir junto a ella.

Continuara….

Por fin el capítulo siete, hablando de la mascota de Lavinia en la primera versión había elegido una lechuza para ella, al final me decante por un gato negro de nombre Salem, así se llamaba mi gato, hago un pequeño homenaje para mi negrito.

En el próximo capítulo Lavinia conocerá el andén 9 ¾, Hogwarts y al Sombrero Seleccionador.