Como era costumbre, Armin se sentó en una de las sillas que estaba más al frente, a lo lejos la rubia no dejaba de mirarle pensando en qué le diría, algo que le estaba resultando difícil pues nunca fue buena con las palabras. De pronto el profesor entró al salón haciendo que algunos chicos que se encontraban parados se sentaran, Eren se había sentado cerca de la chica nueva y Connie a lado de Sasha, quien entró fue el profesor de historia, su nombre: Dot Pixis.
-Buenos días alumnos, soy Dot Pixis profesor de historia, la razón por la que me presento es que veo que tenemos a una chica nueva, señorita, preséntese por favor- dijo el profesor observando a la chica de cabellos azabache con una leve sonrisa.
Ella se puso de pie y se giró para ver a todos sus compañeros que la miraban ansiosos, más los hombres que las mujeres realmente.
-Mi nombre es Mikasa Ackerman, acabo de mudarme aquí a la ciudad con mi familia y eeh…- las ideas se le fueron en cuanto notó la sonrisa que le dedicaba Eren, se ruborizó nuevamente e intentó ignorarlo para concentrarse.
-¡Y espero llevarme bien con ustedes!- finalizó girándose de nuevo y sentándose rápidamente.
-Gracias señorita, bien, comencemos con la clase de hoy- dijo Pixis y procedió a comenzar con sus debidas clases, todos le prestaban atención excepto Annie, se había perdido en un laberinto que ella misma había creado y ahora no encontraba cómo salir. Ymir notó que la rubia estaba demasiado pensativa y eso le llamó mucho la atención, ellas dos eran amigas, la típica amistad que empezó con odio y terminaron llevándose como hermanas, podría decirse que era la única verdadera amiga que tenía Annie.
Las clases parecieron pasar rápidamente, en lo que Armin definitivamente no había cambiado era en lo inteligente que era, la hora del receso llegó y los chicos salieron después del profesor, se formaron los pequeños grupos de amigos y fueron a buscar algún lugar donde comer. En el grupo de Eren iba Armin, Connie, Jean y Marco, los chicos platicaban entre sí de sus anécdotas durante las vacaciones de verano, todos excepto el rubio de ojos azules que solo se limitaba a escucharles y reír de vez en cuando.
-Armin, ¿sucede algo?, tú no eres así de callado, al menos no con nosotros- preguntó Marco con algo de preocupación.
-No es nada, tranquilos. Iré por algo de beber, ¿Quieren que les traiga algo?- dijo mientras les miraba tratando de no estar tan serio, el castaño conocía bien a su amigo y sabía que algo definitivamente no estaba bien con él.
-Bueno, ya que vas, ¿Podrías comprarnos un refresco a mí y a Marco?- le preguntó Jean dándole algo de dinero.
-Claro, los veo en un momento- dijo Armin caminando en dirección a la nevería. Los demás simplemente fueron a buscar una mesa-banca que estuviera disponible.
El chico rubio caminaba por los pasillos del colegio, eran de un color amarillo naranja con bordes de color café chocolate y el techo color blanco, además contaba con un vitropiso en forma de madera. Estaba por llegar a la nevería cuando Reiner lo interceptó, el chico era de un grado mayor al de Armin y además físicamente mucho más alto y fuerte que él.
-Pero si aquí está nuestro idiota favorito- le dijo colocándose frente a él con una sonrisa llena de maldad, además iba acompañado por dos amigos suyos.
-Por favor, quítate Reiner, no estoy de humor para esto- le contestó Armin fríamente sin inmutarse ante su presencia, en el pasado quizá se hubiera intimidado, pero las cosas habían cambiado mucho, cosa que casi nadie sabía.
-Así que no tienes humor jejeje- dijo con sarcasmo el de mayor grado, después lo tomó de cuello de la camisa con una mano y lo acercó hacia él.
-Más te vale que no bromees conmigo niño, te puede ir muy mal- le amenazó. A lo lejos Annie buscaba al rubio para poder hablar con él, al mirar en dirección a uno de los pasillos lo encontró con Reiner quien amenazaba con golpearlo.
-Oh no, ¡aguanta Armin ya voy!- pensó la rubia mientras corría rápidamente en dirección a dónde se encontraba el mencionado.
Algunos chicos se habían acercado un poco a ver lo que sucedía y grabarlo con sus celulares, otros vigilaban la situación por lo lejos sin hacer nada.
-Reiner… te doy la oportunidad de que me sueltes y te vayas pacíficamente, es mi última advertencia- dijo el chico con los mechones de su pelo cubriéndole los ojos. El de mayor grado se sorprendió ligeramente por la actitud del pequeño rubio, le soltó el cuello de la camisa y después rió como si acabara de escuchar el chiste de su vida.
-¿Es enserio?, gracias pequeño nerd, haré caso a tu piedad y me retiraré enseguida- respondió Reiner dándose la vuelta como si fuera a retirarse ante la mirada expectante de todos los que les rodeaban. Parecía que no habría pelea pero sólo fue una idea ya que el mayor se dio la vuelta e intentó golpear al pequeño rubio, sin embargo, su puño fue detenido haciendo que incluso el mismo Reiner quedara impresionado.
-Te dije… que no estaba de humor…- dijo Armin mirándolo con furia, rápidamente el menor tomó la muñeca de su agresor y le hizo una llave quedando tras la espalda de éste, después lo golpeó tras las rodillas haciendo que cayera al suelo arrodillado, le soltó la muñeca y antes de que pudiera siquiera defenderse le dio una patada en el abdomen, al inclinarse por el dolor le propinó un golpe con la rodilla en el rostro y para finalizar le dio una patada girando sobre sí mismo.
El matón quedó noqueado en el suelo, Annie había llegado en el momento justo para ver como el chico rubio hacia pedazos a su agresor. Al verlo inconsciente en el suelo los compañeros de Reiner intentaron reanimarlo, pero al no conseguirlo lo llevaron cargando a la enfermería, todos los que se habían formado alrededor le aplaudían a Armin, nunca se imaginaron eso viniendo del chico débil que siempre había sido.
-¿Dónde aprendió tal cosa?... el nunca entrenó conmigo cuando se lo propuse, sólo se limitaba a observar en aquel entonces…- pensaba la rubia tratando de salir de la impresión, de pronto él la miró directamente a los ojos, Annie sintió un escalofrío recorrer su cuerpo ante tan gélida mirada, algo que nunca pensó que él pudiera provocarle.
Los chicos que habían grabado lo sucedido rápidamente lo compartieron con sus amistades y en cuestión de minutos el video se hizo viral. En otro lugar se encontraba el grupo de Eren en espera de su amigo.
-Está tardando demasiado- dijo el castaño mirando alrededor del lugar.
-Sí, a este paso me voy a atragantar la comida- comentó Jean mientras comía un poco de arroz y carne molida.
-¡Oigan chicos tienen que ver esto!- les llamó Thomas corriendo hacia ellos emocionado.
-¿Qué sucede Thomas?- preguntó Eren con algo de curiosidad.
-Miren…- les dijo el recién llegado a los del pequeño grupo, dio "play" a su teléfono y les mostró el video donde el rubio había noqueado a Reiner dejando a todos sorprendidos.
-¡E…Es Armin!- atinó a decir el castaño con sorpresa.
-¿Qué diablos?, ¿Desde cuándo sabe luchar?- preguntó Jean con la boca abierta.
-Ahora sabemos por qué se estaba tardando- dijo Marco pensativo.
-No puede ser que él haya aprendido todo esto de la noche a la mañana, ¿Qué esta pasando?- pensó Eren tratando de buscar una explicación lógica.
La atención del castaño se desvió en cuanto vio a la chica nueva sentada cerca de donde ellos se encontraban, como la vio sola decidió hacerle compañía así que se levantó de su lugar.
-Ya vuelvo chicos- les dijo a sus amigos mientras se arreglaba la camisa y se ponía en marcha a dónde estaba Mikasa.
-Y ahí va otra vez- comentó Connie mientras sonreía divertido.
La chica de cabellos azabache se encontraba disfrutando del sándwich que se había preparado, estaba sola pero eso no le incomodaba en lo absoluto, observaba las instalaciones del instituto, sin duda alguna era igual o mejor a como se lo había imaginado, de pronto la imagen de aquel chico que le había sonreído en el salón se le vino a la mente y se ruborizó ligeramente, así que tratando de no pensar en él siguió comiendo.
-Disculpa, ¿Te molestaría si te hago compañía?- escuchó que alguien le preguntó y al ver de quien se trataba comenzó a atragantarse con la comida.
-Oh, rayos, toma bebe rápido- le dijo el chico dándole la botella de jugo que ella tenía.
-Perdón, no quería asustarte de esa manera- se disculpó el castaño con una gotita estilo anime resbalando por su cabeza.
-E…está bien, no pasó nada- le respondió la chica reincorporándose.
-Me llamo Eren Jaeger- le dijo extendiendo su mano para tomar la de ella, la chica estrechó manos con él mientras lo miraba a esos intensos ojos verdes.
-Mikasa Ackerman- respondió pareciendo hipnotizada.
Hola!, espero que se la esten pasando bien leyendo esta humilde historia, muchas gracias por tomarse el tiempo de leerla :'3 nos leemos en el siguiente cap c:
